Saturday, April 18, 2009

La Sociedad

Como ejemplo vital, se expondrá el mito de “LA AUTORIDAD” en el poder político institucional de la sociedad de clases sociales, en ese abuso de poder que se ejerce por el sistema de explotación y de privatización de la educación de masas en el despliegue del imperialismo, como fase superior del imperialismo, consustancial al Estado de la clase burguesa en su relación entre las ideas y los intereses sociales desde esta concepción de vida-amor-muerte, que para defender sus intereses y privilegios cae en la estructura del estado neofascista; por estado neofascista, entendemos al Estado opresor, es decir, el Estado de la propiedad privada, Marx, explicita “La constitución política en su más alta expresión es, pues, la constitución de la propiedad privada”.

La concepción epistemológica en las ciencias humanas más abarcativa de todas las demás corrientes y posturas teórico-metodológicas, es la marxista, dada la denuncia que se da desde el origen de la humanidad, el incremento de la población y de la producción, hasta poder definir el carácter del Estado esclavista y a la propiedad privada de medios de producción; en este sentido se desmitificó la idea o ideología de sociedad armoniosa, en el tenor del orden y la paz burguesa, que proviene de la educación dogmática, tanto militar como religiosa, acuñada posteriormente en la cultura de la sensiblería burguesa, con la cual se controla por medio del Estado capitalista a la sociedad ideológicamente, engañándola, ocultando la información y apropiándose de la determinación funcional institucionalizada que valida el Estado de derecho, para ejercer su sometimiento y dominación; así la sociedad , termina hegemónicamente comportándose con una apariencia ahistórica, apolítica y desclasada que es lo que se transmite socialmente en el aparato político del Estado.

De modo que la acepción desde el método del materialismo histórico dialéctico de SOCIEDAD, es justo el escenario de la lucha de clases, en donde se supera la lógica de abuso de poder de la burguesía, para desplegar un proceso de humanización proletaria pedagógico-revolucionaria, porque el proceso educativo es inherente e implícito en sí, a la defensa de los derechos fundamentales del hacerse humano; por ello la clase trabajadora ASUME EL PODER, como un acto de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE a través del ejemplo con una ética revolucionaria proletaria, porque esta clase tiene que RECONOCERSE como tal, pues sostiene la producción y la riqueza de cualquier sociedad.

Esta asunción histórica consciente, conlleva a un espacio de emancipación social, lo cual no se consigue de forma inmediatista, protagónica o espontáneista, sino que requiere de una formación profesional, disciplinada y ejemplar, para poder superar las dificultades y contradicciones de la lógica de explotación del hombre por el hombre, con miras a instaurar el socialismo y comunismo como formas de producción superiores a lo largo de la historia de los pueblos que se otorgan el derecho de la palabra, por medio del DIÁLOGO comunicativo y de la POLEMIZACIÓN significativa de argumentos racionales sensibles, en la defensa de sus intereses de clase, y esa autenticidad se ejerce por medio de la asamblea, para desplegar la lucha de clases en lo prioritario y necesario para hacerse oír por la cultura burguesa, a saber, la toma de los medios de comunicación y los militares, si se aspira en la educación de masas, a un orden de vida superior de forma concreta.

En este sentido, es claro que la sociedad tiene un sentido humanizado para construir el régimen socialista, labrando por medio de otra CONSTITUCIÓN MEXICANA para el siglo XXI, en donde se norme sobre la socialización de medios de producción, para educarse en ir aboliendo la existencia de la clase propietaria y la clase trabajadora despojada históricamente de ellos, en el transcurrir del abuso de poder de la cultura burguesa, que ha demostrado objetivamente por medio de los procesos de neoconquista, de discriminación y de neocolonización, en conjunto con el orden imperialista; para muestra se tiene la marca de Carlos Slim, quien es dueño del capital imperialista de teléfonos de México (TELMEX).

En la sociedad, la clase trabajadora tiene que gobernarse, de acuerdo a su razón histórica, que es la socialización de todo lo producido, en una división del trabajo equitativo CON IGUALDAD DE OPORTUNIDADES; es decir en otro proceso de socialización en equidad para superar la crisis de sobreproducción económico-política y socio-cultural (de condiciones objetivas y subjetivas para el proceso prerevolucionario, como lo teorizó en la práctica Lenin); porque de lo que se trata es de crear las condiciones humanas generales mundiales, nacionales y locales, en donde se logre alcanzar, la satisfacción de las necesidades vitales, que supere el estado de barbarie que pretende imponer el orden-ANÁRQUICO Y VIOLENTO de la cultura burguesa, para extender la degradación inhumana en la reducción de capacidades físicas, intelectuales y morales, que enaltezcan el futuro de la humanidad en la sociedad, y posibilite hacerse realmente humanos, por eso es necesaria una EDUCACIÓN POLÍTICA, formal e informal, entendidas como el movimiento histórico-dialéctico de la institución-calle, que se conforma con base en valores de clase, en el partido del proletariado y en el sindicato de clase.

Por tanto, se tiene que reconocer en el sindicato de clase, el aspecto de la subjetividad humana de la ideología dominante históricamente, porque, en la ESTRUCTURA MENTAL de cada uno de los trabajadores, incluyendo a los sindicalistas, existe en los patrones de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A) el ejemplo hegemónico caciquil, verticalista y autoritario, el paternalista, el burocratismo corporativo, el democrático horizontalista, así como el sectarismo y el dogmatismo, que han caracterizado el comportamiento del sindicato blanco, patronal, burocrático o charro en esa DIVERSIDAD CULTURAL DEL PROLETARIADO, y que hoy se tienen que superar por medio del razonamiento y la superación cultural, para pasar a una etapa de lucha revolucionaria en el país, así se prepara el Frente Único en contra del capital, por ser el mejor ejemplo dirigente de la lucha social; por tanto la lucha interna tiene que ser combatida con la virtud de la UNIDAD en la sociedad, lo cual implica muchas contradicciones y diferencias entre los propios sujetos organizados y no organizados políticamente en la lucha; lo cual abre muchos matices posibles, para superar sus contradicciones secundarias, porque la exigencia apremiante en la formación de cuadros, es consolidar un sindicalismo Asambleísta, Democrático, Internacionalista, Revolucionario y Antiimperialista, pero esta construcción social tiene que surgir de la consciencia social de las bases, para rebasar en todo desvío a sus líderes charros y corporativos que mediatizan y desarticulan la lucha proletaria.

En la concepción marxista se tiene claro que “cada revolución derroca al antiguo poder, y por eso tiene carácter político. Cada revolución destruye una vieja sociedad, y por ese motivo es social”.

La sociedad que ejerce relaciones de poder para la satisfacción fundada en el trabajo individualcolectivo, PODRÁ distribuir en equidad a saber, salud, alimentación, energéticos, vivienda, AGUA, vestido, cultura, educación, recreación, cuidado del medio ambiente y acceso a las mismas oportunidades socializando lo que ha sido privatizado por el Estado en México: el arte, la tecnología, la cibernética, la ciencia y el humanismo, producidos a través de los siglos por la clase trabajadora, para el beneficio de los pueblos organizados políticamente, a través del ejemplo vital educativo de la lucha de clases y la construcción y diseño de una nueva Constitución Mexicana como está siendo en Sudamérica, así como un nuevo poder económico-político y socio-cultural internacional, en la nueva geopolítica que se perfila para este siglo XXI, en donde estará a la cabeza el imperialismo de China, de donde también se tendrá que recuperar las experiencias que sean virtuosas en el contexto de la correlación de fuerzas en las preguntas filosóficas que se abre al campo de la Teoría Pedagógica.

La problematización filosófica que se hace de la política pedagógica, para este siglo que tiene como necesidad e interés prioritarios en la dimensión de la totalidad política concreta de la SOCIEDAD es, ABOLIR LA PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, lo que lleva a la necesidad de resignificar hermenéuticamente el sentido del poder político real, siendo conscientes del contexto de la crisis institucional e internacional del capitalismo y el imperialismo, así como del Estado de derecho en la ingobernabilidad política-educativa en el México actual; en este sentido la pregunta que se plantea es la siguiente:

¿Quién es la “autoridad” en el aula-mundo del Estado-institucional?

Con esta explicación se intenta abrir el debate pedagógico de manera sencilla y sintética, para comprender el sentido educativo de la SOCIEDAD, el cual se introyecta con el término “Autoridad” en la situación de “legalidad” del estado de derecho burgués, en el contexto de la lucha social que se vive en distintas dimensiones en una lógica integral y sensible al reconocimiento del poder político proletario, en dos dimensiones, exaltadas en la pedagogía política de Antonio Gramsci, tratando de centrar ahí la propuesta de origen sobre la explotación del trabajador, que desarrolló anteriormente Karl Marx, y que son retomadas aquí, para explicar estos aspectos en consecuencia:

a) La economía política en el aula-mundo y
b) El comportamiento socio-cultural de la “Autoridad” internalizado en la institución educativa pública y gratuita.

Se explican estas dos condiciones para saber cómo empezar a salir del muro de las lamentaciones que ha generado la desigualdad histórico-social en la lucha de clases y el sentido introyectado en el sujeto educativo acerca de la “autoridad”.

En cuanto a la ECONOMÍA POLÍTICA que rige la vida-aula-Estado-institucional “tenemos un México desgarrado por los antagonismos de clase, sujeto a las leyes del capital, postrado ante los monopolios y el capital financiero” , por lo que el perfil de sujeto funcionalizado institucionalmente por la “Autoridad” está inmerso para entrar a un mercado de trabajo en donde las relaciones sociales de producción capitalista dominantes, han derivado en la extrema explotación de la clase obrera, su pauperización y opresión política encarnada en el aula-mundo institucionalizado en la sociedad capitalista, situación social que constituye la pregunta filosófica acerca de las virtudes humanas pedagógicamente hablando.

La pregunta filosófico-política obligada es:

¿Qué perfil de sujeto educativo se requiere en una formación Autónoma y en otra sojuzgada por la representación de “Autoridad” en el contexto histórico social mexicano, valorado como totalidad política concreta en el contexto de la lucha de clases imperial, nacional y local en la SOCIEDAD?

Para explicar las causas de la situación de crisis en la sociedad capitalista actual, se sintetizará mencionando que, en la internacionalización del capital y la estrecha ligazón entre oligarquía financiera nacional e internacional, México es un país neocolonial, “con la fórmula de la penetración en gran escala del capital internacional, que se manifiesta en la deuda externa (158,200 millones de dólares), representa más del 40% del PIB, desembolsándose para pagos anuales el 71% del presupuesto estatal, con lo que en el país en los últimos 15 años la deuda externa se ha pagado tres veces, de esta manera puede darse una idea de la sangría que se hace a las masas trabajadores y en general a la ECONOMÍA DEL PAÍS… Bajo el panismo la condición neocolonial de México se ha profundizado a favor de las superpotencias y particularmente como patio trasero de los yanquis. Del capital extranjero que penetra a nuestro país el 57.5% corresponde a los EE.UU., a Inglaterra el 7.6%, Holanda el 5.8%, Japón el 4.6% y Alemania el 4.4%. Los monopolios extranjeros han alcanzado un alto control de ventas al exterior provenientes de la producción del país”.

Por esto son apenas 500 patrones empresariales de la oligarquía financiera, quienes dominan en la sociedad mexicana, los ejes de la economía capitalista, problemática obligada en el estudio de la Teoría Pedagógica, desde una concepción de historicidad social de deshumanización, en el comportamiento de la cultura burguesa que incide hegemónicamente en la formación integral del sujeto educativo; es decir en la enseñanza aprendizaje (E/A) a través del ejemplo, siendo tal formación hegemónica, el objeto de estudio de la Pedagogía como ciencia disciplinaria.

Por tanto en los procesos de degradación de la cultura burguesa, ésta se reproduce a través de la violencia familiar; en el dogma religioso que violenta la estructura neofascista militar de la ultra derecha en México con el Opus dey; o disminuyendo las capacidades humanas con todo el mensaje ideológico de mediatización, discriminación y de culpabilidad de esta decadencia hacia la población en general, ello se logra por los medios de comunicación de masas privatizados; o con, la ideología del charrismo sindical del SNTE de la asesina y ratera Elba Eshter Gordillo; o de la política gubernamental parlamentaria burguesa.

En este contexto social, se encuentra la imposición del proyecto oligárquico, de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), en donde se trata de intensificar y funcionalizar en este carácter mediatizador de la clase empresarial, la jornada de trabajo del magisterio mexicano, sin condiciones de seguridad en el empleo para profes@s, haciendo más con menos recursos en la enajenación de la vida del sujeto educativo en general. En este sentido se ubica el proyecto de la ACE, que está estrechamente vinculado al imperialismo con el Plan Puebla Panamá, demandante de la formación de sujetos maquiladores sumisos como nuevos esclavos modernos para la SOCIEDAD cada vez más enajenada, por falta de una educación política desde los intereses y necesidades del proletariado asumiendo la economía política que está en manos de la burguesía empresarial.

“La enajenación del trabajador en su objeto se expresa de acuerdo con las leyes de la economía política: cuanto más produce el trabajador menos tiene para consumir; cuanto más valor crea más se desvaloriza él mismo; cuanto más refinado es su producto más vulgar y desgraciado es el trabajador; cuanto más civilizado es el producto más bárbaro es el trabajador; cuanto más poderosa es la obra más débil es el trabajador; cuanta mayor inteligencia manifieste su obra más declina en inteligencia el trabajador y se convierte en esclavo de la naturaleza. La economía política oculta la enajenación en la naturaleza del trabajo en tanto que no examina la relación directa entre el trabajador (trabajo) y la producción”.

En dicho panorama histórico de crisis política-económica, es claro el sentido de formación institucional para los trabajadores en el proceso educativo pedagógico organizado políticamente o no, en donde hasta hace un quinquenio la educación aún era gratuita de acuerdo al artículo 3º. Constitucional que rige a la sociedad, pero hoy la situación es muy otra: “…la pobreza de las masas, la dependencia del imperialismo y el desmantelamiento anterior de importantes empresas paraestatales, la visible insolvencia frente a los acreedores internacionales, la anarquía en la economía, la especulación financiera, la competencia feroz de los monopolios, y el (efecto-causa-efecto) del lento crecimiento en el mercado interno que se refleja en la insatisfacción de las NECESIDADES MATERIALES DE LAS MASAS…”.

Este panorama es el pan de cada día, ejercido por el Capitalismo de Estado en la sociedad internacional, nacional y local en sus distintas dimensiones de la lucha de clases, al servicio del Plan Puebla Panamá, hoy denominado por la cultura burguesa, como Iniciativa Mérida; en donde se pretende crear un cordón maquilador para el explotadero de los jóvenes mexicanos, y vender así su alma y cuerpo a la política del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), así como a los gobernadores mafiosos del narcotráfico, y del empresariato trasnacional mundial con el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).

Esta situación de orden filosófico-política que tiñe históricamente a la Teoría Pedagógica Crítica en esta concepción de sociedad, lleva a reflexionar que, no es excepcional para el AULA-MUNDO institucionalizado por la “Autoridad Estatal”, envolver al sujeto educativo en esta imagen ideal y encantadora de COMPETITIVIDAD INDIVIDUALISTA, a imagen y semejanza de la lógica protagonista del mesías, del héroe o del régimen de desigualdad histórico-social; porque la dialéctica en este sentido, se refiere justo a la afirmación de los valores culturales de la burguesía, y a la negación de la clase proletaria; así es este absurdo de ironía y de abuso de poder de la “autoridad institucionalizada”, en los inicios de este siglo XXI .

La clase trabajadora, termina así por negarse a sí misma con un sentido existencial, simbólico e inconsciente fenoménico, que deja como consecuencia después de un largo proceso histórico, su carácter apolítico y ateórico de la realidad concreta, tal y como ésta es en las relaciones sociales de producción y el explotadero capitalista; porque al no lograr reconocerse políticamente la clase proletaria, como la única generadora de la riqueza histórica existente; no alcanza a explicarse ni a valorarse en la REALIZACIÓN de su propio trabajo individualcolectivco, el cual no puede disfrutar; en eso consiste el proceso de E/A enajenante, que hegemónicamente impone la cultura burguesa al despojar al trabajador directo de todos sus recursos y medios de producción, los cuales tienen que ser SOCIALIZADOS en igualdad de oportunidades: educación, energéticos, vivienda, salud, recreación; como son playas, carreteras, centros de diversión, en sí el arte, la tecnología, la ciencia, la cibernética, los medios masivos de comunicación, la informática, el agua y la cultura proletaria humanizada; porque toda esta naturaleza transformada, es decir humanizada ha sido creada por el pueblo con el esfuerzo de su trabajo, y por eso debe ser del pueblo y gobernada por la clase trabajadora, campesina, obrera y popular en una nueva SOCIEDAD SOCIALISTA, aboliendo las clases sociales y la lógica de propiedad privada de medios de producción; ello exige un proceso educativo humanizado con nuevos significados de lo que realmente representa la autoridad, ganada en forma colectiva y conjunta, por el esfuerzo compartido y disfrutado así también, en el proceso de humanización revolucionaria, entendido y explicado el proceso como una totalidad política concreta.

Así en el proceso de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A), se va ocultando la construcción científica de toda la Pedagogía Crítica, según lo propone el materialismo histórico dialéctico, sustentado en el humanismo de Karl Marx al denunciar la contradicción irresoluble en la lucha de clases de la burguesía y el proletariado; este humanista revolucionario, logró explicar científicamente la contradicción entre el capital y el trabajo, y explicar teórica y epistemológicamente, que no existe justicia, libertad ni igualdad, hasta lograr en la lucha social, PODER consolidar en la organización y en la unidad de la clase proletaria, el derrocamiento del sistema de explotación capitalista y de su lógica imperialista de dominación; que le corresponde aclarar de forma amplia y matizada más tarde, a otro gran teórico del materialismo histórico dialéctico, a Vladimir Ilich Lenin, a través del entendimiento y la aplicación revolucionaria precisa, de esta racionalidad metodológica diferente en el análisis de las ciencias de la sociedad.

De modo que lo único que se hace en la sociedad, con base en la lógica de explotación, a través del símbolo de “Autoridad” legaloide y deslegitimado en el estado de derecho, es encubrir y manipular ideológicamente la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN con imágenes divinas, que conllevan una carga afectiva de miedo, de sometimiento, de castigo, de prepotencia y de culpa, históricamente acuñada como ideología hegemónica que se IMPONE A LA CLASE TRABAJADORA; este comportamiento se consolida desde la época del Medievo y hoy día se perfecciona en el Estado neoliberal terrorista, en el que se encarna la cultura burguesa; por eso lo social es político, y lo político social implícitamente, pero es necesario en el proceso de E/A hacerlo explícito, para comprender el abuso de poder ejercido sobre toda la población trabajadora.

Con base en este abuso de poder, se da la FORMACIÓN PEDAGÓGICA, para ir despojando al trabajador de toda propiedad e instrumento de trabajo, para incorporarlo en esa relación de sometimiento, como trabajador explotado en las filas del ejército industrial de reserva moderno, y se conforme de forma sumisa, con base en un comportamiento reaccionario, ajustándosele a entrar en la lógica del mundo naturalizado y, en el muro de las lamentaciones y la destrucción entre la misma clase trabajadora y de su entorno y ambiente natural, sin ubicar y explicar que el enemigo principal es la burguesía capitalista y la oligarquía financiera, sustentadas en el monopolismo internacional del imperio de los 8 países más ricos del poder mundial; así se implanta la cultura burguesa dominante de DISCRIMINACIÓN, INSEGURIDAD Y CRIMINALIZACIÓN impune de la sociedad capitalista, que está en decadencia en este siglo XXI.

Así el trabajador, en esta lógica hegemónica de explotación y de sumisión bajo una concepción de conquistados, sólo se aspira a que los sigan gobernando las “AUTORIDADES” empresariales, religiosas, militares, estatales, partidistas, sindicales charras o patronales, es decir en sí, figuras caprichosas, gubernamentales voluntaristas en la anarquía del capital; para que hablen por ellos y decidan también por ellos, debido al grado de ENAJENACIÓN existente ; el que ha sido impuesto a través de la propiedad privada de medios de producción que sustenta el aparato de Estado neofascista burgués.

Porque la educación capitalista de la cultura burguesa, fomenta la dependencia, la subordinación, la cosificación, la alienación, la indiferencia, la destrucción a la naturaleza, al medio ambiente y a la apatía; así como la irresponsabilidad y la anarquía frente al caos que “las supuestas autoridades deben resolver”, sin darse cuenta que nadie más hará nada por la emancipación política-social de la clase trabajadora sólo ellos mismos; justo en el contexto vivo de la lucha de clases y de forma organizada políticamente en la SOCIEDAD, entendiendo la dimensión histórica social de la totalidad política concreta, que representa en sí, el PROPIO SUJETO EDUCATIVO, por ser síntesis existencial de la naturaleza, a través de una educación política de masas muy sensible y razonada por la clase proletaria, para defender sus derechos humanos vitales en la diversidad cultural del proletariado.



NOTAS:

Cfr. Marx, Karl. Crítica de la filosofía del Estado de Hegel, Ed. Grijalbo, México 1968. P. 9.
En su definición y acepción más general la SOCIEDAD, es la “Reunión mayor o menor de personas, familias o naciones”. Vid. Diccionario de la Lengua Española…Op. cit. P. 2081.
Para comprender esta concepción es necesario recuperar las fuentes originales de Marx en sus obras en ruso, t. 1, p. 448 “Notas críticas al artículo de [Prusiano]: El rey de Prusia y la reforma social”.
El concepto de autoridad de acuerdo a la pedagogía crítica de Antonio Gramsci con base en el materialismo histórico dialéctico, está referida a la calidad en la organización política en la defensa de los derechos humanos fundamentales, la autoridad lo encabeza el hombre como ser genérico y producto de sus actos, organizado en un bloque histórico de emancipación, lucha y organización autónoma y social. Vid. Su propuesta pedagógica de autonomía en Gramsci y la educación como hegemonía. Nueva Imagen, México 1987. La alternativa pedagógica. Fontamara, México 1981. Sin embargo, desde la cultura burguesa la “autoridad” lleva implícita la represión y la manipulación.
Vid. Felipe Cuevas. La fase imperialista y la crítica a la teoría de la globalización. Ed. Comuna, México 2000. P. 82.
Vid. La fase imperialista y la teoría de la globalización, Op. cit. P. 113.
Vid. Erich Fromm, Marx y su concepto del hombre, ed. F.C.E. México 1992. P. 107.
Cfr. La fase imperialista y la teoría de la globalización... Op. cit.
Según Francisco Covarrubias, lo que hace diferente a un hombre o a una mujer de otra mujer “es su forma de pensar, su bloque de pensamiento, su conciencia. La conciencia es la abstracción del mundo que el sujeto interioriza y que expresa su verdadero ser. El ser humano no puede actuar de otra forma más que como está constituida su conciencia. Todo lo que el ser humano piensa es regulado, minimizado o ampliado por la sociedad, ya que lo que es o alcanza a ser es por la sociedad. Cfr. Las herramientas de la razón. Ed. UPN, México 1998. Pp. 14 y 15.
Cfr. Marx, Carlos. Marx y su concepto del hombre.

Wednesday, April 15, 2009

Leyes de la explotación capitalista

El PODER POLÍTICO en la LUCHA DE CLASES tiene dos sentidos histórico dialécticos: el abuso de poder y las luchas de liberación, se menciona para dar cuenta de ello, la historia desde la conquista española en México y las neo-conquistas actuales de invasiones, de saqueos y de desolaciones, que genera la colonización en su historicidad social, entre territorios, naciones o Estados, a saber: el Estado esclavista, el Estado feudal, el Estado capitalista y el Estado socialista; así como sus efectos más visibles en la lucha de clases, y que deben tener un tratamiento pedagógico, al expresarse entre las comunidades étnicas, religiosas, territoriales, raciales o de género, que son repercusiones de la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo como se viene explicando, para dejar clara la concepción de historicidad social, entre las contradicciones esenciales y las superfluas. Porque bien se conoce que detrás de todas estas diversas expresiones de abuso de poder estatal, está la LUCHA DE CLASES entre la burguesía, que tiene en PROPIEDAD PRIVADA los medios de producción y el DESPOJO histórico DE ESTOS MEDIOS DE TRABAJO al productor directo, el proletariado; así el Estado en cualquiera de sus épocas históricas ha fungido como un órgano de control y de represión del pueblo trabajador, esto es una realidad concreta en el proceso de historicidad social. En este sentido el poder político de la lucha de clases entre el CAPITAL y el TRABAJO ha sido un EJEMPLO PEDAGÓGICO NEFASTO Y CÍNICO, que invita a la DEGRADACIÓN de la existencia humana en ese proceso de E/A entre la BURGUESÍA y el PROLETARIADO, como clases fundamentales del régimen de explotación capitalista, haciendo la clase dominante uso de su nacionalismo ideológico, que es histórico en las relaciones de poder; y que hoy representa la SINTESIS DE TODA LA HISTORICIDAD SOCIAL más compleja que haya vivido el pueblo trabajador en su proceso de vida explotada, de forma real y concreta; sin embargo aún se confunden la producción de las ideas y las representaciones de la conciencia enajenada, romántica e idealista que genera el proceso de explotación, así va siendo reproducida hegemónicamente en cualquier espacio educativo esta cultura burguesa de forma mecánica y reduccionista. En dicho entramado, la complejidad del proceso ha sido enseñado en la educación religiosa, teórica, artística o empírica hoy en día, y estas formas de conocimiento del sujeto histórico educativo, se expanden y se sintetizan desde la educación básica formal, con el único fin de la formación maquiladora sumisa, apolítica, ateórica, y de sobrevivencia chambista o guadalupana (no aceptando el maniqueísmo, sí la autenticidad), porque esa es el arma de control y de represión que impulsa el empresariato monopolista en México para la clase trabajadora, como lo podemos ver en la iglesia, en la fábrica, en la escuela, en la empresa, en el comercio, en la familia, en los medios de comunicación de masas o en la calle, como denuncia Marx, utilizado como opio del pueblo. Tales relaciones sociales son injustas en el despliegue de esta historicidad social militar y religiosa, para culpar y castigar al que realmente resulta ser víctima del sistema de desigualdad y de explotación, pero que en la lógica de dominación, pasa a ser el único CULPABLE de su desgracia en el régimen de explotación, de narcotráfico, de prostitución y de degradación, así se ha reducido la imagen del trabajador proletario a su mínima expresión y participación humanizada en procesos de emancipación social, como comportamiento hegemónico de la clase dominante burguesa, que lo único que le importa sostener es su ganancia, por todas las vías posibles, por ejemplo a través del efecto socialdemócrata de reformas estructurales y de beneficios sociales artificiosos. Por eso justo el origen de la propiedad privada está fundada en los distintos modos de producción de la historicidad social, el esclavismo, en el feudalismo, en el capitalismo monopolista de estado actual, y aún en la economía mixta de las relaciones sociales de explotación del hombre por el hombre; en donde sólo unos producen los bienes necesarios para todos, incluyendo a los que no trabajan; porque en el abuso de poder la burguesía manda y tiene como sustento la propiedad privada de medios de producción, teniendo también en la mira todo lo posible de privatizarse, incluyendo la fuerza de trabajo, utilizada como parte de la materia prima y como una mercancía más, con valor de uso y de intercambio. De tal modo, el esfuerzo del trabajo del proletariado históricamente, los magnates burgueses lo viven como algo natural, aunque por supuesto saben de su perversidad privatizadora, de ahí su violencia radical para acallar al movimiento de masas; sin embargo tampoco han sido educados para comprender la injusticia que esta relación histórica de explotación entraña; por eso el primer momento educativo es la expropiación social de estos medios de producción a través del pueblo organizado y educado para lograr poner límite legítimo y legal a ese abuso de poder; la intención es que con base en estos valores hegemónicos no se resuelvan tales diferencias de clase, que transitan en esa historicidad social, del momento existencial a uno más amplio, el poder político; a pesar de que existan expresiones culturales muy matizadas y sublimes, que promueve la ideología burguesa, para confundir con semejanzas afines desde la estratificación jerárquica e histórica de los roles de la burguesía en el contexto de la lucha de clases, tratando de exterminar la expresión política de la clase trabajadora, porque se tiene que ser consciente, de que toda lucha de clases es una lucha política. Esta apropiación del trabajo individualcolectivo se ha impuesto a través de formas neofascistas del proceso de E/A en la organización del estado de derecho, como es la descomposición del narcotráfico, de los grandes monopolios imperialistas, de los gobernadores estatales corruptos y de los presidentes ilegítimos, respaldados por la política del estado neoliberal, así denominado teóricamente por la propia burguesía internacional, nacional y local, constituyéndose de esta manera entre las dos clases fundamentales del régimen de explotación capitalista, el proletariado y la burguesía. Dicha relación de clase, es producto y consecuencia, de la organización social medieval, que es la forma de producción más próxima al IMPERIALISMO CAPITALISTA; la cual está basada en la propiedad feudal y sus estamentos, a saber, grupos sociales integrados por las personas que tienen una misma situación jurídica y gozan de los mismos privilegios en este horizonte de valores humanos de la historicidad social; por este motivo se entremezclan las concepciones de la ideología dominante en la educación de masas y en el comportamiento social generalizado; lo cual tiene que ser atendido con una intención pedagógica aguda y crítica en el “educar para transformar verdaderamente” la realidad de explotación existente, por ello es tan importante en el campo de la Teoría Pedagógica Crítica, estudiar a profundidad las formas de REPRESIÓN y de MANIPULACIÓN utilizadas por el Estado Capitalista, con un método materialista y dialéctico de la historia. Karl Marx, refiere al explicar científicamente en el apartado sobre La Acumulación Originaria del Capital , que este abuso de poder se realiza históricamente por medio del hurto, la violencia, el crimen y la rapiña como sucedió con la primera ACUMULACIÓN CAPITALISTA EN MÉXICO, a través de la conquista e invasión de España en 1521, que si bien es parte de nuestra raíz histórica de humillación y de trauma por la indignación que ello encierra, tenemos que estudiarlo en su justa dimensión en el contexto de la lucha de clases. Por esta relación social, hoy se padece la presente crisis económico-política y sociocultural como una NEOCONQUISTA, engendrada en la síntesis de ESPACIO y TIEMPO cualitativos y cuantitativos de esa historicidad social, que fue generada debido a la explotación del TRABAJADOR ASALARIADO y también del NO ASALARIADO, hoy día sometidos ambos por el imperialismo gringo, y este es un asunto del proceso educativo o de humanización de la clase proletaria, es decir de los desposeídos de todos sus medios de producción, como lo plantea la Pedagogía Crítica marxista de Paulo Freire desde su PEDAGOGÍA POLÍTICA. De tal modo que “el trabajo de los productores se descompone en dos partes. Una parte de este trabajo sigue efectuándose para proveer a la subsistencia de los productores; la llamamos trabajo necesario. Otra parte de ese trabajo sirve al mantenimiento de la clase dominante; la denominamos trabajo excedente… el producto social excedente es por tanto aquella parte de la producción, realizada por la clase de los productores, pero de la que se apropia la clase dominante bajo cualquier forma que sea, ya bajo la forma de productos naturales, o de mercancías destinadas a la venta, o de dinero” en donde las garantías individuales y colectivas son una falacia en el Terrorismo del Estado de derecho, como sucedió por ejemplo en la masacre de Aguas Blancas en el Estado de Guerrero, como una práctica cotidiana que lesiona al productor directo. Toda esta masa trabajadora con base en tal historicidad social, ha sido víctima de la lógica de explotación y de degradación más grande hasta estos días conocida abiertamente, y que hoy se expresa en la lógica capitalista ya decadente; sabiéndose que sólo mientras est@s trabajador@s sean jóvenes y fuertes serán útiles al sistema de explotación, porque después ya no le sirven para nada al empresariato de las grandes potencias internacionales monopolistas, nacionales y locales, las cuales reproducen ideológicamente su forma de vida al servicio del gran DIOS, el CAPITAL en el sistema social y político de explotación, en nombre de la divinidad que debe “deslumbrar ideológicamente al trabajador”, es decir encubriendo a la PROPIEDAD PRIVADA en su esencia inhumana. NOTAS: “’La finalidad de esta obra -dice Marx en su prefacio a El Capital- es descubrir la ley económica que preside los movimientos de la sociedad moderna’, <…> es decir, de la sociedad capitalista, de la sociedad burguesa… <…> Mercancía es, en primer lugar, un objeto que satisface una necesidad humana cualquiera. En segundo lugar, un objeto susceptible de ser cambiado por otro. La utilidad de un objeto lo convierte en valor de uso. El valor de cambio (o valor, sencillamente) no es ante todo, más que la relación o proporción en que se cambia un determinado número de valores de uso de una especie por un determinado número de valores de uso de otra especie… <…> La producción de mercancías es un sistema de relaciones sociales en que los diversos productores crean distintos productos (división social del trabajo) y en que todos estos productos se equiparan los unos a los otros por medio del cambio. Por tanto, lo que todas las mercancías tienen de común no es el trabajo concreto de una determinada rama de producción, no es un trabajo de un género determinado, sino el trabajo humano ABSTRACTO, el trabajo humano en general… <…> La magnitud del valor se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario o por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir determinada mercancía o determinado valor de uso. ‘Al equiparar unos con otros en el cambio, como valores, sus diversos productos, lo que hacen las personas es equiparar entre sí sus diversos trabajos como trabajo humano. No lo saben, pero lo hacen’…<…> El valor es, como ha dicho un viejo economista, una relación entre dos personas… <…> ‘como valores, las mercancías no son más que cantidades determinadas de tiempo de trabajo materializado… <…> Las diversas formas de dinero: simple equivalente de mercancías, medio de circulación, medio de pago, atesoramiento y dinero mundial, apuntan, según el alcance y la primacía relativa de una u otra función, a fases muy diversas del proceso de producción social’… <…> Al alcanzar la producción de mercancías un determinado grado de desarrollo, el dinero se convierte en capital. La fórmula de la circulación de mercancías era M (mercancía)-D (dinero)- M (mercancía), es decir, venta de una mercancía para comprar otra. La fórmula general del capital es, por el contrario, D-M-D, es decir, compra para la venta (con ganancia). El crecimiento del valor primitivo del dinero que se lanza a la circulación es lo que Marx llama plusvalía. <…> Pero el obrero crea en seis horas (tiempo de trabajo ‘necesario’) un producto que basta para su mantenimiento; durante las seis horas restantes (tiempo de trabajo ‘suplementario’) crea un ‘plusproducto’ no retribuido por el capitalista, que es la plusvalía. Por consiguiente, desde el punto de vista del proceso de producción, en el capital hay que distinguir dos partes: el capital constante, invertido en medios de producción (máquinas, instrumentos de trabajo, materias primas, <…edificios, carreteras, fábricas…>, etc.) –y cuyo valor pasa sin cambios (de golpe o por partes) al producto elaborado- y el capital variable, que es el que se invierte en pagar la fuerza de trabajo. El valor de este capital no permanece inalterable, sino que aumenta en el proceso de trabajo, creando plusvalía. Por tanto, para expresar el grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital tenemos que comparar la plusvalía no con el capital total, sino con el capital variable exclusivamente. La cuota de plusvalía, que así llama Marx a esta relación, sería, pues, en nuestro ejemplo, de 6 : 6, es decir del 100%. Es premisa histórica para la aparición del capital, primero, la acumulación de determinada suma de dinero en manos de ciertas personas, con un nivel de desarrollo relativamente alto de la producción mercantil en general; segundo, la existencia de obreros ‘libres’ en un doble sentido –libres de todas las trabas o restricciones puestas a la venta de la fuerza de trabajo y libres por carecer de tierra y de toda clase de medios de producción-, de obreros sin hacienda alguna, de obreros ‘proletarios’ que no pueden subsistir más que vendiendo su fuerza de trabajo. Hay dos modos fundamentales de aumentar la plusvalía: prolongando la jornada de trabajo (‘plusvalía absoluta’) y reduciendo el tiempo de trabajo necesario (‘plusvalía relativa’). Al analizar el primer modo, Marx hace desfilar ante nosotros el grandioso panorama de la lucha de la clase obrera para reducir la jornada de trabajo y de la intervención del poder público, primero para prolongarla (siglos XIV-XVII) y luego para reducirla (legislación fabril del siglo XIX)… <…> Marx investiga las tres etapas históricas fundamentales en el proceso de intensificación de la productividad del trabajo por el capitalismo: 1) la cooperación simple; 2) la división del trabajo y la manufactura; 3) las máquinas y la gran industria… <…> el análisis que hace Marx de la acumulación del capital, es decir, de la transformación en capital de una parte de la plusvalía y de su empleo para volver a producir, y no para satisfacer las necesidades personales o los caprichos del capitalista…<…> Al acelerar el desplazamiento de los obreros por la maquinaria, produciendo en uno de los polos riquezas y en el otro polo miseria, la acumulación del capital origina también el llamado ‘ejército de reserva del trabajo’, el ‘excedente relativo’ de obreros o ‘superpoblación capitalista’, que reviste formas extraordinariamente diversas y permite al capital ampliar con singular rapidez la producción. Esta posibilidad, combinada con el crédito y la acumulación del capital en medios de producción, nos da, entre otras cosas, la clave para comprender las crisis de superproducción, que se suceden periódicamente en los países capitalistas, primero cada diez años, poco más o menos, y luego con intervalos mayores y menos precisos. De la acumulación del capital en el terreno del capitalismo hay que distinguir la llamada acumulación originaria, cuando se aparta violentamente al trabajador de sus medios de producción, se expulsa al campesino de su tierra, se roban los terrenos comunales y rigen los sistemas colonial, de las deudas públicas, de los aranceles proteccionistas, etc. La ‘acumulación originaria’ crea en un polo al proletario ‘libre’ y, en el polo opuesto, al poseedor del dinero, al capitalista. <…> A medida que disminuye constantemente el número de magnates del capital, que usurpan y monopolizan todas las ventajas de este proceso de transformación, aumenta en su conjunto la miseria, la opresión, la esclavitud, la degeneración, la explotación; pero también aumenta, al propio tiempo, la rebeldía de la clase obrera, que es instruida, unida y organizada por el mecanismo del propio proceso de producción capitalista. El monopolio del capital se convierte en grillete del modo de producción que se había desarrollado con él y gracias a él. La centralización de los medios de producción y la socialización del trabajo llegan a un punto en que se hacen incompatibles con su envoltura capitalista, que termina por estallar. Suena la última hora de la PROPIEDAD PRIVADA CAPITALISTA. Los expropiadores son expropiados”. Vid. El Capital, t. I. En Lenin V. I. Las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo. Editorial Progreso, Moscú 1974. Pp. 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34 y 35. Consúltese, Marx, Carlos. El Capital. Ed. F.C.E., México, 16ª. reimpresión, 1980. Capítulo XXIV. La llamada acumulación originaria. p. 607. Cfr. Mandel, Ernest. Introducción a la Teoría económica marxista. Ed. Era, México, 4ª. Ed. 1977. Pp. 10 y 11. Según el concepto de política en Marx, se distingue “entre la superestructura jurídico-política del Estado, lo que puede llamarse lo político, y las prácticas políticas de clase -lucha política de clase-, lo que puede llamarse la política”. Vid. Poulantzas, Nicos. Poder político y clases sociales en el estado capitalista. Ed. Siglo XXI, México 1997. P. 33. De modo que la totalidad orgánica concreta en las relaciones de poder político, refiere a la DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS más elementales, en el contexto de la lucha de clases, no sólo como construcción y superación socio-cultural en general, sino como la toma del poder en lo particular, de forma real y concreta, en el despliegue de la historicidad social.

Thursday, April 2, 2009

Consciencia Proletaria


Consciencia para sí revolucionaria y humanizada

La intención de fondo con base en una educación política, reconociendo la existencia de la lucha de clases, es construir la toma del poder a partir de asumir una CONSCIENCIA PARA SÍ de clase trabajadora, es decir, para abolir la propiedad privada de medios de producción en este siglo XXI, esta es la tarea organizativa en la Pedagogía Crítica a largo plazo; porque la lógica de explotación provoca desigualdad de oportunidades económico-políticas y socioculturales, que transcurre en un proceso de ENSEÑANZA/APREHENDIZAJE (E/A), que transmite la política neocolonial y neofascista por medio de ejemplos hegemónicos de la cultura burguesa.

Es decir que la cultura burguesa, se matiza entre los sectores público, privado y con el disidente de la lucha de clases sostenida en las filas del proletariado; dado que la burguesía en su afán privatizador, en conjunto con su forma más acabada que es la oligarquía financiera, tratan de imponer a través del PLAN PUEBLA PANAMÁ todo tipo de confusión en el sentido de clase; e impedir a toda costa el avance de las luchas democráticas y de emancipación histórico-social, dado que “el capitalismo monopolista de Estado en México en el siglo pasado se desenvolvió de distintas formas, monopolizando a raíz de la revolución mexicana las principales ramas de la producción, se envolvió en el ropaje del nacionalismo revolucionario burgués, para crear las condiciones propias de la constitución de una oligarquía nacional, ésta no se desprende de la tutela imperialista y con el desenvolvimiento del imperialismo a nivel mundial, hoy se ve obligada a romper con sus políticas nacionales sobre las industrias y servicios que concentraba el Estado para acomodarse a las exigencias del capital financiero tanto extranjero como nacional”.

Por eso es necesario combatir ese mal ejemplo de violencia, para enfrentarlo en procesos educativos con valores políticos de equidad, de respeto y de cuidado, fundados en principios, programas de lucha, estrategias disciplinadas de organización, en el trabajo individualcolectivo proletario, en contra de la acumulación y centralización de capital, con un sentido que acuñe la autonomía socialista, lo cual implica todo un trabajo de construcción de acuerdo a intereses y necesidades concretas de la clase proletaria, y de ejercicios de información y de comunicación amplios, porque la lucha es antes que todo, política, no legal; por ello pedagógicamente interesa en el escenario de las fuerzas políticas, se precise que el SUJETO HISTÓRICO INTEGRAL con consciencia para si, es aquél capaz de unir e integrar el significado del PODER político revolucionario, de acuerdo a la asunción del cuidado, la responsabilidad y el cariño acuñados en la identidad de clase proletaria, con base en la disciplina de tareas.

En este sentido es posible nombrar que en la actual etapa del proceso de Frente Único “en particular, el Movimiento en Defensa de la Soberanía Alimentaria, Energética, los Derechos de los Trabajadores y las Libertades Democráticas (Movimiento en defensa de la soberanía) y el Diálogo Nacional (DN) fueron los referentes que en mayor medida evidenciaron ese salto cualitativo.

El Movimiento en defensa de la soberanía y el Diálogo Nacional (DN), planearon y ejecutaron su ofensiva contra el régimen, con una ruta hacia la Huelga Política Nacional para enfrentar y derrocar al sistema de explotación (aún con la diferencia al interior del pacto de sí en el tono del sentido de derrocar, o una salida pactada con éste), y en el Diálogo con el consenso de ruptura con el régimen y derrocamiento de éste”. Sin embargo, se tiene la percepción en el balance político, de que toda explicación del movimiento y de la protesta social, irán rebasando sus posibilidades de registro pedagógico-político, debido a la acelerada crisis del sistema capitalista de producción, sin existir aún las condiciones subjetivas para enfrentar el movimiento de masas desde una consciencia para sí proletaria.

Para comprender las dificultades que implica constituirse en una consciencia para sí proletaria y asumida revolucionariamente, es importante tener claridad sobre la definición conceptual de las clases sociales, que toca desarrollar a V.I. Lenin, quien parte de la concepción clásica marxista, instaurada en la gran revolución rusa de 1917 y el primer Estado Socialista en el mundo entero. Su concepción aún sirve para abrir el debate y resignificar el poder político en la actual identidad dialéctica de la lucha de clases en el proceso de E/A; que hoy día el campo de la educación y la construcción de conocimiento pedagógico para la educación de masas, exige desmenuzar su concepción al respecto.
Las clases sociales, según la teoría leninista

Lenin expresa:

“las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian unas de otras:
• 1) por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado.

• 2) por las relaciones en que se encuentran con respecto a los medios de producción (relaciones que, en gran parte, son establecidas y fijadas por leyes) <…>

• …3) autorreconocimiento de la identidad de clase en el movimiento, organización y lucha social en la FORMACIÓN del sujeto histórico, es decir de acuerdo al GRADO DE CONSCIENCIA HISTÓRICO-SOCIAL asumido en el proceso educativo... <…que los UNIFICA como proletariado…>
• <…> 4) por su papel en la organización social del trabajo y, consiguientemente.

• 5) por el modo y la proporción en que obtienen la parte de riqueza social de que disponen.

Las clases son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse del trabajo del otro en virtud de los diferentes lugares que uno y otro ocupen en una estructura determinada de la economía social”. Se trata de orientar, con base en una educación política para este siglo XXI, la UNIDAD DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA.

Lenin toma de Marx, toda su crítica económico-política en la educación de masas que se logró en esa primera experiencia revolucionaria. Para resignificar a las clases sociales, en donde Marx aclara… “la posición que ocupan entre sí estos diferentes sectores se halla condicionada por el modo de explotar el trabajo agrícola, industrial y comercial (patriarcalismo, esclavitud, estamentos, clases). Y las mismas relaciones se muestran, al desarrollarse el comercio, en las relaciones entre diferentes naciones…Las diferentes fases de desarrollo de la división del trabajo son otras tantas formas distintas de la propiedad: o, dicho en otros términos, cada etapa de división del trabajo determina también las relaciones de los individuos entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo”.

En el carácter pedagógico-educativo, se tienen que precisar las condiciones de vida materiales del México actual en el contexto de la lucha de clases y de la necesidad de una educación política propia del proletariado:


Esta información está registrada en el noticiero de Radio Educación de México, el 16 de diciembre del 2005; la tendencia de esta situación para los próximos años, es que la crisis económico-política y sociocultural se agravará; por ejemplo, sobre los 5 millones de jóvenes que existen en México actualmente, son 300,000 los que no ‘hacen nada productivo’ debido a esta contradicción irresoluble entre el capital y el trabajo.
El capitalista se sonríe, dice Marx, porque todo esto lo tiene sin cuidado, él sabe muy bien lo que hace.
¿Y qué hace? Compra la fuerza de trabajo del obrero por su valor de cambio, es decir, le paga su costo de conservación y así, pagando el económico costo de un día de subsistencia del obrero, el capitalista tiene derecho a utilizar, durante una jornada entera, la fuerza de trabajo que ha comprado. El quid de la cuestión está en que la fuerza de trabajo es la única "mercancía" que, en su uso, engendra valor de cambio, y mucho más valor del que ella misma posee. La diferencia de valor entre el valor de cambio generado por la fuerza de trabajo y el valor de cambio de la fuerza de trabajo, es lo que Marx ha denominado plusvalía. La sonrisa del capitalista -más fácilmente descifrable que la de La Gioconda- se debe a que él sabe que se queda con todo este plus de trabajo del obrero sin infringir en lo más mínimo las leyes del cambio de la mercancía, es decir, sin que nadie suponga ningún atropello cometido contra aquél que le ha vendido su fuerza de trabajo a cambio del dinero necesario para perpetuar su subsistencia.
Según índices de pobreza, de ingreso y de gastos reportados por Sergio de la Vega, catedrático de la UAM-X; explica que se entiende como pobreza extrema la relacionada con la carencia de alimentación, y pobreza moderada la referida a: 1) Capacidades (educación, salud) y 2) Patrimonial (vivienda, vestido y transporte).

Lo interesante a destacarse bajo esta concepción de pobreza es que la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía junto con su séquito de funcionarios, sólo ven en sus programas de rescate reformista, a la persona en su comportamiento existencial, pero no ven el contexto de las condiciones de vida materiales, ni tampoco ven el proceso completo con base en una consciencia para sí de organización revolucionaria para luchar por: salarios, redistribución del ingreso, la falta de empleo, etc., y sí en cambio se mandatan disposiciones sin un juicio claro de totalidad política concreta sino anárquica, por ejemplo se retirarán los denominados vagoneros del metro, y se reeinstalarán como cooperativistas a escala comercial, pero será el gobierno estatal quien administrará ahora su negocio en conjunto con los industriales, ¡vaya salida!

Al respecto como resultado de esta política unilateral impuesta por el Estado en el contexto de la lucha de clases, se pueden referir los siguientes datos:

1. Regreso de 1 millón de migrantes nacionales en masa por el desempleo en Estados Unidos.
2. El panorama sin estrategia gubernamental contra el narcotráfico y el crimen organizado, maquinado por policías en tránsfuga del ejército mexicano y comprados ahora por los narcos.
3. La desconfianza institucional con las reformas globales del poder ejecutivo-legislativo, como en PEMEX, la ley del ISSSTE o la ACE, las cuales siguen incompletas y pueden ser regresivas dada la victoria política del movimiento social.
4. Auge del PRI por la crisis económica, en donde hay un estancamiento del PAN y la caída del PRD.
5. Se espera un nulo crecimiento para 2009, donde México ocupará el último lugar en la OCDE.
6. Existe un descreimiento, desencanto y pesimismo de la población, porque no hay perspectivas de mejorar, sino por el contrario se agudizará el desempleo, la carestía de la vida, en un alza de precios de la canasta básica (arroz subió 62%, aceite 50%, huevo 27%, pan de caja 20%, harina 26%, pastas 4%, pollo 5% y leche 6.7%).
7. Existe un grave problema nacional, que es la dependencia alimentaria en un contexto de salarios de hambre.
8. Los campesinos paradójicamente se ocupan en la siembra, renta o venta de enervantes, después de toda la tradición agrícola desde la raíz cultural de origen.
9. Se intenta imponer el transporte escolar obligatorio, con lo cual se afectará el bolsillo de padres de familia.
10. En síntesis el régimen anárquico, violento y degradante se generalizará por el Capitalismo Monopolista de Estado con el Plan Puebla Panamá, para conformar un corredor maquilador perfilándose en la formación formal de varios ámbitos educativos, el carácter del nuevo esclavo moderno, para que se ponga a los pies del empresariato trasnacional, nacional y local, quien está en contubernio franco con la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía nacional e imperialista actualmente.
Este panorama del contexto educativo, es el que obliga a pensar en la NECESIDAD de una formación política-pedagógica sistemática con sensibilidad revolucionaria, que reconozca y se sume en la defensa de la lucha de clases vigente, frente a la desprotección que provoca en el proceso educativo de E/A, la propia enajenación del proletariado y la acumulación del capital, como ejemplos vitales de ello, están la competitividad y la violencia radical, que pasan con carta de naturalización en el contexto desgarrar que impone el Capitalismo Monopolista de Estado, a través de todas sus relaciones y comportamientos de ABUSO DE PODER.

Por último se fija la referencia, de que este abuso de poder sucede, debido a que la clase trabajadora por el grado de enajenación desarrollado, no PUEDE aún reconocer la dialéctica de su propia identidad de clase y la capacidad del PODER que tiene como tal; ubicándose en el contexto de la lucha de clases desde una conciencia en sí, de sí a otra para sí con un contenido histórico revolucionario; pues coloca su existencia reproductora en la NEGACIÓN DE SÍ MISMO, sin valorar su poder real, porque éste está borrado del mapa, según la hegemonía del abuso de poder burgués, quien no lo reconoce como trabajador proletario; y tristemente la cultura proletaria REAFIRMA este proceso perverso, en el despliegue de la historicidad social proletaria, que cada vez más en las condiciones objetivas y subjetivas, actuales, lo lleva a tener que luchar en un Frente Único contra el régimen.

El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT) se plantea como una alternativa de organización político-sindical de los trabajadores, constituido con diversas tradiciones de lucha y organización que coincidimos en que no se encuentran representados los intereses de la clase trabajadora en la diversas centrales, federaciones o confederaciones sindicales existentes, ni en los partidos políticos burgueses con registro (PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, PANAL y el Partido Socialdemócrata), ni en las alternativas de supuesta unidad copadas por direcciones reformistas, oportunistas, charras o neocharras, que han maniatado a la clase trabajadora en su lucha contra el capital. Y que no han permitido la construcción de su organización independiente y clasista, hoy tarea urgente, de vida o muerte, para los trabajadores.

En esta indefensión ideológico-política, resulta que el AMO, lo es, porque el ESCLAVO así lo acepta; y en esta falta de claridad y definición de su carácter de clase, el proletariado se convierte en el esclavo del amo, porque se asume realmente como el esclavo moderno del capitalista, para servirle a la estructura empresarial explotadora, en una condición del subjetivismo humano , que es necesario cuidar con la educación política de acuerdo con los intereses del proletariado.

Por eso, “el debate sobre los problemas económicos del capitalismo, muy en especial sobre las crisis, se está presentando con persistencia en distintos escenarios, mas como todo aspecto de discusión, una buena parte de lo que se dice se sustenta bajo premisas e intereses de clase. Como era de prever, no sólo el debate de las cuestiones subyacentes a la crisis manifiesta tendencias de clase, sino, las propuestas de solución, la concepción sobre lo que debe venir, en torno a qué posiciones debe alinearse”.

Con base en esta visión de Pedagogía Crítica, resignificada aquí como pedagogía del poder político y lucha de clases, es necesario identificar a la multiciplicidad de tejidos culturales que confunden al sujeto histórico proletarizado.

Porque ninguna de las formas de conciencia del sujeto, ahí constituidas en un largo proceso de transformación del ser humano, se pierden; sino que por el contrario, al igual que cualquier otra expresión del mundo real, se sintetizan en cada momento, cuando ya ha sido constituida con valores, principios y virtudes esta forma de consciencia como un todo inescindible, lo cual sucede en cada ACTO CONCRETO del sujeto, que da cuenta de su ser ahí.

Es decir que, en cada época del sujeto educativo de acuerdo a su madurez y al desarrollo de conciencia individualcolectiva alcanzado, estará presente su conciencia en sí simple; su conciencia de sí existencial y su consciencia para sí revolucionaria, para organizarse políticamente en la unidad proletaria, por la defensa de sus DERECHOS HUMANOS más radicales, y en contra de la propiedad privada capitalista, que niega a la clase trabajadora, al no reconocer su necesidad humana, en la DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA de lo que esta clase despojada de sus medios e instrumentos de trabajo, ha producido históricamente.

Teniendo claridad sobre el tránsito matizado en la constitución de la consciencia del sujeto revolucionario, valorado como una tarea pedagógico-educativa, para repensar la formación política-pedagógica militante, y lograr con ello derrocar a la propiedad privada de medios de producción. De manera que “las leyes generales del país en constante actualización respecto de la tendencia fascista, son un apoyo de gran magnitud para establecer legalmente buena parte de sus sistemas represivos y de control aplicados con la misma lógica lo mismo para detener jóvenes por el simple hecho de reunirse en la calle, como a contingentes populares por defender la escuela, la tierra, el empleo, la libertad de los presos políticos, etc. <…> La ley burguesa no admite retardos en estos casos, aunque la legalidad se aplica a las circunstancias y por tanto permanece rezagada respecto de los hechos concretos de mayor violencia”.

Consciencia proletaria


3.3. Consciencia para sí

La intención de fondo con base en una educación política, reconociendo la existencia de la lucha de clases, es construir la toma del poder a partir de asumir una CONSCIENCIA PARA SÍ de clase trabajadora, es decir, para abolir la propiedad privada de medios de producción en este siglo XXI, esta es la tarea organizativa en la Pedagogía Crítica a largo plazo; porque la lógica de explotación provoca desigualdad de oportunidades económico-políticas y socioculturales, que transcurre en un proceso de ENSEÑANZA/APREHENDIZAJE (E/A), que transmite la política neocolonial y neofascista por medio de ejemplos hegemónicos de la cultura burguesa.

Es decir que la cultura burguesa, se matiza entre los sectores público, privado y con el disidente de la lucha de clases sostenida en las filas del proletariado; dado que la burguesía en su afán privatizador, en conjunto con su forma más acabada que es la oligarquía financiera, tratan de imponer a través del PLAN PUEBLA PANAMÁ todo tipo de confusión en el sentido de clase; e impedir a toda costa el avance de las luchas democráticas y de emancipación histórico-social, dado que “el capitalismo monopolista de Estado en México en el siglo pasado se desenvolvió de distintas formas, monopolizando a raíz de la revolución mexicana las principales ramas de la producción, se envolvió en el ropaje del nacionalismo revolucionario burgués, para crear las condiciones propias de la constitución de una oligarquía nacional, ésta no se desprende de la tutela imperialista y con el desenvolvimiento del imperialismo a nivel mundial, hoy se ve obligada a romper con sus políticas nacionales sobre las industrias y servicios que concentraba el Estado para acomodarse a las exigencias del capital financiero tanto extranjero como nacional”.

Por eso es necesario combatir ese mal ejemplo de violencia, para enfrentarlo en procesos educativos con valores políticos de equidad, de respeto y de cuidado, fundados en principios, programas de lucha, estrategias disciplinadas de organización, en el trabajo individualcolectivo proletario, en contra de la acumulación y centralización de capital, con un sentido que acuñe la autonomía socialista, lo cual implica todo un trabajo de construcción de acuerdo a intereses y necesidades concretas de la clase proletaria, y de ejercicios de información y de comunicación amplios, porque la lucha es antes que todo, política, no legal; por ello pedagógicamente interesa en el escenario de las fuerzas políticas, se precise que el SUJETO HISTÓRICO INTEGRAL con consciencia para si, es aquél capaz de unir e integrar el significado del PODER político revolucionario, de acuerdo a la asunción del cuidado, la responsabilidad y el cariño acuñados en la identidad de clase proletaria, con base en la disciplina de tareas.

En este sentido es posible nombrar que en la actual etapa del proceso de Frente Único “en particular, el Movimiento en Defensa de la Soberanía Alimentaria, Energética, los Derechos de los Trabajadores y las Libertades Democráticas (Movimiento en defensa de la soberanía) y el Diálogo Nacional (DN) fueron los referentes que en mayor medida evidenciaron ese salto cualitativo.

El Movimiento en defensa de la soberanía y el Diálogo Nacional (DN), planearon y ejecutaron su ofensiva contra el régimen, con una ruta hacia la Huelga Política Nacional para enfrentar y derrocar al sistema de explotación (aún con la diferencia al interior del pacto de sí en el tono del sentido de derrocar, o una salida pactada con éste), y en el Diálogo con el consenso de ruptura con el régimen y derrocamiento de éste”. Sin embargo, se tiene la percepción en el balance político, de que toda explicación del movimiento y de la protesta social, irán rebasando sus posibilidades de registro pedagógico-político, debido a la acelerada crisis del sistema capitalista de producción, sin existir aún las condiciones subjetivas para enfrentar el movimiento de masas desde una consciencia para sí proletaria.

Para comprender las dificultades que implica constituirse en una consciencia para sí proletaria y asumida revolucionariamente, es importante tener claridad sobre la definición conceptual de las clases sociales, que toca desarrollar a V.I. Lenin, quien parte de la concepción clásica marxista, instaurada en la gran revolución rusa de 1917 y el primer Estado Socialista en el mundo entero. Su concepción aún sirve para abrir el debate y resignificar el poder político en la actual identidad dialéctica de la lucha de clases en el proceso de E/A; que hoy día el campo de la educación y la construcción de conocimiento pedagógico para la educación de masas, exige desmenuzar su concepción al respecto.
Las clases sociales, según la teoría leninista

Lenin expresa:

“las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian unas de otras:
• 1) por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado.

• 2) por las relaciones en que se encuentran con respecto a los medios de producción (relaciones que, en gran parte, son establecidas y fijadas por leyes) <…>

• …3) autorreconocimiento de la identidad de clase en el movimiento, organización y lucha social en la FORMACIÓN del sujeto histórico, es decir de acuerdo al GRADO DE CONSCIENCIA HISTÓRICO-SOCIAL asumido en el proceso educativo... <…que los UNIFICA como proletariado…>
• <…> 4) por su papel en la organización social del trabajo y, consiguientemente.

• 5) por el modo y la proporción en que obtienen la parte de riqueza social de que disponen.

Las clases son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse del trabajo del otro en virtud de los diferentes lugares que uno y otro ocupen en una estructura determinada de la economía social”. Se trata de orientar, con base en una educación política para este siglo XXI, la UNIDAD DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA.

Lenin toma de Marx, toda su crítica económico-política en la educación de masas que se logró en esa primera experiencia revolucionaria. Para resignificar a las clases sociales, en donde Marx aclara… “la posición que ocupan entre sí estos diferentes sectores se halla condicionada por el modo de explotar el trabajo agrícola, industrial y comercial (patriarcalismo, esclavitud, estamentos, clases). Y las mismas relaciones se muestran, al desarrollarse el comercio, en las relaciones entre diferentes naciones…Las diferentes fases de desarrollo de la división del trabajo son otras tantas formas distintas de la propiedad: o, dicho en otros términos, cada etapa de división del trabajo determina también las relaciones de los individuos entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo”.

En el carácter pedagógico-educativo, se tienen que precisar las condiciones de vida materiales del México actual en el contexto de la lucha de clases y de la necesidad de una educación política propia del proletariado:


Esta información está registrada en el noticiero de Radio Educación de México, el 16 de diciembre del 2005; la tendencia de esta situación para los próximos años, es que la crisis económico-política y sociocultural se agravará; por ejemplo, sobre los 5 millones de jóvenes que existen en México actualmente, son 300,000 los que no ‘hacen nada productivo’ debido a esta contradicción irresoluble entre el capital y el trabajo.
El capitalista se sonríe, dice Marx, porque todo esto lo tiene sin cuidado, él sabe muy bien lo que hace.
¿Y qué hace? Compra la fuerza de trabajo del obrero por su valor de cambio, es decir, le paga su costo de conservación y así, pagando el económico costo de un día de subsistencia del obrero, el capitalista tiene derecho a utilizar, durante una jornada entera, la fuerza de trabajo que ha comprado. El quid de la cuestión está en que la fuerza de trabajo es la única "mercancía" que, en su uso, engendra valor de cambio, y mucho más valor del que ella misma posee. La diferencia de valor entre el valor de cambio generado por la fuerza de trabajo y el valor de cambio de la fuerza de trabajo, es lo que Marx ha denominado plusvalía. La sonrisa del capitalista -más fácilmente descifrable que la de La Gioconda- se debe a que él sabe que se queda con todo este plus de trabajo del obrero sin infringir en lo más mínimo las leyes del cambio de la mercancía, es decir, sin que nadie suponga ningún atropello cometido contra aquél que le ha vendido su fuerza de trabajo a cambio del dinero necesario para perpetuar su subsistencia.
Según índices de pobreza, de ingreso y de gastos reportados por Sergio de la Vega, catedrático de la UAM-X; explica que se entiende como pobreza extrema la relacionada con la carencia de alimentación, y pobreza moderada la referida a: 1) Capacidades (educación, salud) y 2) Patrimonial (vivienda, vestido y transporte).

Lo interesante a destacarse bajo esta concepción de pobreza es que la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía junto con su séquito de funcionarios, sólo ven en sus programas de rescate reformista, a la persona en su comportamiento existencial, pero no ven el contexto de las condiciones de vida materiales, ni tampoco ven el proceso completo con base en una consciencia para sí de organización revolucionaria para luchar por: salarios, redistribución del ingreso, la falta de empleo, etc., y sí en cambio se mandatan disposiciones sin un juicio claro de totalidad política concreta sino anárquica, por ejemplo se retirarán los denominados vagoneros del metro, y se reinstalarán como cooperativistas a escala comercial, pero será el gobierno estatal quien administrará ahora su negocio en conjunto con los industriales, ¡vaya salida!

Al respecto como resultado de esta política unilateral impuesta por el Estado en el contexto de la lucha de clases, se pueden referir los siguientes datos:

1. Regreso de 1 millón de migrantes nacionales en masa por el desempleo en Estados Unidos.
2. El panorama sin estrategia gubernamental contra el narcotráfico y el crimen organizado, maquinado por policías en tránsfuga del ejército mexicano y comprados ahora por los narcos.
3. La desconfianza institucional con las reformas globales del poder ejecutivo-legislativo, como en PEMEX, la ley del ISSSTE o la ACE, las cuales siguen incompletas y pueden ser regresivas dada la victoria política del movimiento social.
4. Auge del PRI por la crisis económica, en donde hay un estancamiento del PAN y la caída del PRD.
5. Se espera un nulo crecimiento para 2009, donde México ocupará el último lugar en la OCDE.
6. Existe un descreimiento, desencanto y pesimismo de la población, porque no hay perspectivas de mejorar, sino por el contrario se agudizará el desempleo, la carestía de la vida, en un alza de precios de la canasta básica (arroz subió 62%, aceite 50%, huevo 27%, pan de caja 20%, harina 26%, pastas 4%, pollo 5% y leche 6.7%).
7. Existe un grave problema nacional, que es la dependencia alimentaria en un contexto de salarios de hambre.
8. Los campesinos paradójicamente se ocupan en la siembra, renta o venta de enervantes, después de toda la tradición agrícola desde la raíz cultural de origen.
9. Se intenta imponer el transporte escolar obligatorio, con lo cual se afectará el bolsillo de padres de familia.
10. En síntesis el régimen anárquico, violento y degradante se generalizará por el Capitalismo Monopolista de Estado con el Plan Puebla Panamá, para conformar un corredor maquilador perfilándose en la formación formal de varios ámbitos educativos, el carácter del nuevo esclavo moderno, para que se ponga a los pies del empresariato trasnacional, nacional y local, quien está en contubernio franco con la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía nacional e imperialista actualmente.
Este panorama del contexto educativo, es el que obliga a pensar en la NECESIDAD de una formación política-pedagógica sistemática con sensibilidad revolucionaria, que reconozca y se sume en la defensa de la lucha de clases vigente, frente a la desprotección que provoca en el proceso educativo de E/A, la propia enajenación del proletariado y la acumulación del capital, como ejemplos vitales de ello, están la competitividad y la violencia radical, que pasan con carta de naturalización en el contexto desgarrar que impone el Capitalismo Monopolista de Estado, a través de todas sus relaciones y comportamientos de ABUSO DE PODER.

Por último se fija la referencia, de que este abuso de poder sucede, debido a que la clase trabajadora por el grado de enajenación desarrollado, no PUEDE aún reconocer la dialéctica de su propia identidad de clase y la capacidad del PODER que tiene como tal; ubicándose en el contexto de la lucha de clases desde una conciencia en sí, de sí a otra para sí con un contenido histórico revolucionario; pues coloca su existencia reproductora en la NEGACIÓN DE SÍ MISMO, sin valorar su poder real, porque éste está borrado del mapa, según la hegemonía del abuso de poder burgués, quien no lo reconoce como trabajador proletario; y tristemente la cultura proletaria REAFIRMA este proceso perverso, en el despliegue de la historicidad social proletaria, que cada vez más en las condiciones objetivas y subjetivas, actuales, lo lleva a tener que luchar en un Frente Único contra el régimen.

El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT) se plantea como una alternativa de organización político-sindical de los trabajadores, constituido con diversas tradiciones de lucha y organización que coincidimos en que no se encuentran representados los intereses de la clase trabajadora en la diversas centrales, federaciones o confederaciones sindicales existentes, ni en los partidos políticos burgueses con registro (PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, PANAL y el Partido Socialdemócrata), ni en las alternativas de supuesta unidad copadas por direcciones reformistas, oportunistas, charras o neocharras, que han maniatado a la clase trabajadora en su lucha contra el capital. Y que no han permitido la construcción de su organización independiente y clasista, hoy tarea urgente, de vida o muerte, para los trabajadores.

En esta indefensión ideológico-política, resulta que el AMO, lo es, porque el ESCLAVO así lo acepta; y en esta falta de claridad y definición de su carácter de clase, el proletariado se convierte en el esclavo del amo, porque se asume realmente como el esclavo moderno del capitalista, para servirle a la estructura empresarial explotadora, en una condición del subjetivismo humano , que es necesario cuidar con la educación política de acuerdo con los intereses del proletariado.

Por eso, “el debate sobre los problemas económicos del capitalismo, muy en especial sobre las crisis, se está presentando con persistencia en distintos escenarios, mas como todo aspecto de discusión, una buena parte de lo que se dice se sustenta bajo premisas e intereses de clase. Como era de prever, no sólo el debate de las cuestiones subyacentes a la crisis manifiesta tendencias de clase, sino, las propuestas de solución, la concepción sobre lo que debe venir, en torno a qué posiciones debe alinearse”.

Con base en esta visión de Pedagogía Crítica, resignificada aquí como pedagogía del poder político y lucha de clases, es necesario identificar a la multiciplicidad de tejidos culturales que confunden al sujeto histórico proletarizado.

Porque ninguna de las formas de conciencia del sujeto, ahí constituidas en un largo proceso de transformación del ser humano, se pierden; sino que por el contrario, al igual que cualquier otra expresión del mundo real, se sintetizan en cada momento, cuando ya ha sido constituida con valores, principios y virtudes esta forma de consciencia como un todo inescindible, lo cual sucede en cada ACTO CONCRETO del sujeto, que da cuenta de su ser ahí.

Es decir que, en cada época del sujeto educativo de acuerdo a su madurez y al desarrollo de conciencia individualcolectiva alcanzado, estará presente su conciencia en sí simple; su conciencia de sí existencial y su consciencia para sí revolucionaria, para organizarse políticamente en la unidad proletaria, por la defensa de sus DERECHOS HUMANOS más radicales, y en contra de la propiedad privada capitalista, que niega a la clase trabajadora, al no reconocer su necesidad humana, en la DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA de lo que esta clase despojada de sus medios e instrumentos de trabajo, ha producido históricamente.

Teniendo claridad sobre el tránsito matizado en la constitución de la consciencia del sujeto revolucionario, valorado como una tarea pedagógico-educativa, para repensar la formación política-pedagógica militante, y lograr con ello derrocar a la propiedad privada de medios de producción. De manera que “las leyes generales del país en constante actualización respecto de la tendencia fascista, son un apoyo de gran magnitud para establecer legalmente buena parte de sus sistemas represivos y de control aplicados con la misma lógica lo mismo para detener jóvenes por el simple hecho de reunirse en la calle, como a contingentes populares por defender la escuela, la tierra, el empleo, la libertad de los presos políticos, etc. <…> La ley burguesa no admite retardos en estos casos, aunque la legalidad se aplica a las circunstancias y por tanto permanece rezagada respecto de los hechos concretos de mayor violencia”.

Sunday, March 22, 2009

PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO Y LUCHA DE CLASES



“La violencia es la comadrona de toda
sociedad vieja que lleva en sus entrañas
otra nueva”

Karl Marx. El capital. T. I


Cap. I. Conceptos básicos en la postura de clase

1.1. Última etapa del imperialismo[1]

Dentro de la política del Estado neoliberal, denominada así por la propia burguesía, esta política se ve fortalecida desde hace 26 años[2], pero la burguesía no puede reconocer que se trata en verdad de la época de decadencia del capitalismo y del imperialismo mundiales; se cuenta con documentos históricos que explican científicamente, cuál ha sido el desarrollo del capitalismo en el mundo, así se entiende la guerra imperialista de 1914-18, guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña -argumenta Lenin- en pro y en defensa de la PROPIEDAD PRIVADA sobre los medios de producción, los cuales han sido expropiados al trabajador directo, como son: tierra, fábricas, escuelas, hospitales, comercio, energéticos, espacios recreativos, medio ambiente, etc., pues es una lista interminable de despojo histórico, a través del hurto, el engaño y el sometimiento, para ser concentrada y centralizada la acumulación capitalista, por la oligarquía financiera, en la figura “religiosa” de su PROPIEDAD PRIVADA de medios de producción, que no es más que el TRABAJO acumulado históricamente; esta oligarquía financiera es la expresión más acabada de la burguesía, porque en ella se fusionan el capital industrial, el capital comercial y el capital bancario, por dicha razón es necesario tener en cuenta que la identidad de CLASE SOCIAL es el verdadero PODER humano, reconociendo el trabajo interdisciplinario y multifacético de la clase proletaria.

Justo en esta investigación, se tiene la necesidad de explicar el comportamiento del poder político y la lucha de clases dentro del proceso educativo, desde la mirada de esta última etapa de existencia del imperialismo, que genera la contradicción entre el capital y el trabajo, y la construcción de teoría pedagógica al respecto, para asumirlo de forma sistemática y metodológica, abriendo el debate en cualquier espacio de resignificación de este principio humano; es decir es una tarea pedagógica, para afirmar a la clase trabajadora, y no para continuar reproduciendo su negación por parte del sistema de explotación capitalista, como un ejemplo indigno y naturalizado de la vida evangelizadora y militar impuesta por la conquista y las neoconquistas enajenantes; se trata por tanto, de contribuir en esta tarea educativa, porque es necesario preparar al sujeto educativo en la ENSEÑANZA/APREHENDIZAJE (E/A) dialécticamente, con programas que denuncien este tipo de formación individualista, violenta, competitiva, descalificadora, decadente y de necesidades superfluas, inculcadas por el régimen de explotación burgués, que se han impuesto caprichosamente desde las raíces de origen del sujeto histórico, encubierto por la ‘imparcialidad cientificista’; pero que en el trabajo contra-hegemónico, se trata de darle a los hechos del proceso de (E/A) temporalidad y sentido crítico de pertenencia como clase proletaria.

Para abrir el debate de los argumentos, se entiende por SUJETO HISTÓRICO, a las distintas dimensiones del ser humano en donde ninguna forma del ser inacabado, se excluye, sino por el contrario se complementan en su dialecticidad existencial y revolucionaria, para entender en las relaciones de PODER y de abuso de PODER, el proceso articuladamente, en esta etapa histórica de decadencia del imperialismo mundial; compréndase al sujeto histórico en el entramado de estas dimensiones por su diferencia, cambio, transformación y unidad finita en el pensamiento, pero infinita en la realidad universal en movimiento y en contradicción: 1) como persona con un proyecto, 2) como individuo con derechos individuales, 3) como grupo social de pertenencia, 4) como pueblo o Estado (esclavista, feudal, capitalista, socialista) y 5) como la CONSCIENCIA DE CLASE asumida revolucionariamente, desde una FORMACIÓN POLÍTICA, de acuerdo a la cultura proletaria, que viene siendo la expresión más abarcativa, que conjunta o sintetiza a todas las formas de PRODUCCIÓN humanas mencionadas, en sus matices más simples y complejos -como lo plantea karl Marx en su obra filosófica, a saber, de acuerdo al grado de consciencia social desarrollado en una época-, en donde está presente la coherencia racional más sensible de la duda, de la utopía revolucionaria y de la satisfacción del trabajo cumplido y objetivado de forma individualcolectiva (Cantón).

Con una lectura hermenéutica de analogías, el desdoblamiento del sujeto histórico, da cuenta de los matices imperceptibles que van constituyendo la vida humana, que reconocemos aquí, en el sujeto histórico a lo largo de su historicidad cambiante y llena de esperanza emancipadora de todo aquello que lo somete y lo aniquila en las relaciones de abuso de poder; enfatizamos no sólo por su esencia humana, sino sobre todo por su educación política, en la división del trabajo y en contraste con los roles hegemónicos impuestos por la clase dominante desde su origen imperial, en su desarrollo y actualmente en su propia muerte en el contexto de la lucha de clases; porque desentrañar las formas de estos tránsitos del sujeto educativo, es una tarea pedagógica del presente siglo, en donde efectivamente la clase burguesa está produciendo a sus propios sepultureros en este momento imperialista, que es la última fase de desarrollo del régimen de explotación capitalista, como lo plantea la teoría leninista, y que es necesario poner en el acto educativo, pedagógicamente.

En este orden de ideas, puede valorarse que la forma más abarcativa del sujeto histórico, que necesariamente es a la vez sujeto educativo, resulta ser una aportación epistemológica del materialismo histórico dialéctico, referida a ASUMIRSE CONSCIENTEMENTE, el sujeto como CLASE SOCIAL PROLETARIA en la última etapa del imperialismo mundial; es decir en la existencia de las clases sociales, reconocidas históricamente en esta fase, por la capacidad de organización en la defensa de sus derechos humanos más elementales, en contra de la violencia padecida actualmente por el empresariato capitalista y por su oligarquía financiera, lo cual tiene que enseñarse y aprehenderse por medio del ejemplo, que forme una actitud de autonomía paciente y persistente, siendo entonces, el acto educativo de sometimiento y de emancipación, el objeto de estudio desde esta mirada de la Teoría Pedagógica Crítica.

Tal despojo histórico de medios de producción, ha sido impuesto a la clase trabajadora en el proceso educativo de explotación, de degradación y de exterminio de la humanidad y de la naturaleza; este ejemplo ha sido sumamente violento a lo largo de la historicidad social, por eso es necesario hacer su crítica[3], como se irá mostrando en los matices que conlleva la lucha de clases entre el capital y el trabajo y las contradicciones secundarias que esta lucha genera en un tejido amplio cuantitativo y cualitativo; esta contradicción desde su origen, es la relación universal, que sintetiza en espacio y tiempo, a las formaciones de explotación de origen, entre el amo y el esclavo o entre el terrateniente y el siervo, es decir entre propietarios y desposeídos -como lo expresa Marx-.

Aclarando, se conoce que desde la existencia de la propiedad privada, surge el Estado esclavista como primera forma de control y de dominio para ejercer el despojo de la riqueza de una manera “legitimada” por la clase dominante de cada época en el abuso de poder “legal”; pero no legitimando ni reconociendo, que esta propiedad privada, que no es más que trabajo acumulado, ha sido un esfuerzo y desgaste humano, fruto del trabajo colectivo, pero la contradicción es que toda esta producción de instrumentos y medios de trabajo (medios de producción), se encuentra en propiedad privada; obsérvese que no se está refiriendo a la propiedad privada, simple del sujeto, como puede ser su casa, su ropa, su pequeño comercio, su pedazo de tierra, su historia biográfica incanjeable o su propia consciencia social; el Estado así, regula la propiedad de medios de producción desde el Estado esclavista.

Posteriormente los estados, feudal, capitalista y aún el socialista como tránsito a una vida en comunalidad, siguen reproduciendo dicho encubrimiento de la propiedad privada, a través de los estados actuales en el mundo entero. Según la teoría marxista se entiende al Estado, como un órgano de control y de dominación, en donde inicia también la lucha de clases para lograr afirmar su poder político hegemónico entre poseedores y desposeídos de esta propiedad de medios para la producción, iniciándose actualmente en sí, el pasado futuro por venir, es decir, la última etapa de desarrollo del imperialismo; porque en el despliegue de esta historicidad educativa surgió dicha PROPIEDAD PRIVADA; se calcula que fue desde hace 3000 años, antes de nuestra era. Aquí, sólo se trata de dejar claro que la historicidad no es lineal ni mecánica, sino dialéctica e histórica en la praxis revolucionaria -cuando se asume una postura de clase, en donde los supuestos niveles, son objetivos sólo en la UNIDAD-, y por eso es necesario “ubicar correctamente a las clases en conflicto y a los intereses antagónicos que sostienen, así como a los intereses sociales concretos de cada sector, que van de la mano de los proletarios”,[4] quienes están siendo despojados del derecho a la educación, entendida como un proceso amplio de humanización.

En este mismo sentido hoy día se levanta la protesta social, en defensa de la educación pública y gratuita, que se tomará como ejemplo vital, para apreciar los matices del movimiento social, sus contradicciones y su superación ‘finita’ sólo en el pensamiento, pero infinita en las posibilidades de las utopías de esta lucha histórica, con base en una educación de clase proletaria, para ver las concepciones de la propia investigación sobre la pedagogía del poder político y la lucha de clases, como un caso significativo nada más; se toca el ámbito educativo, poniéndose al centro para la explicación sobre cómo se está viviendo esta última etapa del imperialismo, en donde se desmantela con intencionalidad burguesa, la esencia del ser humano, es decir la capacidad de reflexionarse y explicarse como clase trabajadora; de acuerdo con la racionalidad del materialismo histórico dialéctico, que se expondrá en seguida, aquí se muestran datos que son de la opinión pública, porque sólo se intenta darles un orden con un sentido hermenéutico crítico, para comprender el papel político que juega la educación, en el hacer científico pedagógico y en el didáctico interdisciplinario en las dimensiones del conocimiento, a saber en el arte, la religión, la teoría y la experiencia empírica, todo dentro de la Teoría Pedagógica Crítica; con base en esta explicación, es posible distinguir, las partes que constituyen el presente trabajo, que da cuenta de la diferencia de intereses y necesidades, entre la cultura burguesa y la cultura proletaria, véase su disección metodológica:

TEMA: Proposición o materia de un discurso. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: Pedagogía del Poder Político y Lucha de Clases. CAMPO: Sitio que se elige para un desafío: TEORÍA PEDAGÓGICA.ÁMBITO: Contorno o parámetro de un espacio o lugar: LUCHA DE CLASES.DIMENSIÓN: Aspecto o faceta de algo. PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO.CORRIENTE: Lo que ocurre en movimiento: MATERIALISMO HISTÓRICO DIALÉCITO, desde la concepción epistemológica marxista.POSTURA: Actitud asumida. PRAXIS REVOLUCIONARIA.

Se considera al METODO, como la FORMA DE RAZONAR de acuerdo con la realidad concreta política, tal y como ésta es dialécticamente, y como es explicada por las formas de apropiación de lo real, como lo expresa Covarrubias en su obra epistemológica.[5]

Precisando la ubicación epistémica considerada, se valora la construcción social de Teoría Pedagógica, de la práctica científica de la Pedagogía y de la Didáctica Crítica, como un todo político inescindible, y posible de diferenciarse por el TEMA, la INVESTIGACIÓN, el CAMPO, el ÁMBITO, la DIMENSIÓN y la CORRIENTE, como se ha expuesto, sólo para fines de explicación metodológica.

Véase el siguiente gráfico para representar las preocupaciones teóricas de la Teoría Pedagógica, con base en el respeto y en contra de la violencia que ejerce la burguesía capitalista degradando la dignidad proletaria, a partir de esta propuesta teórica-conceptual:

En la teoría pedagógica, la preocupación se centra, según su doctrina y método:
• ¿CÓMO y PORQUÉ el hecho educativo ocurre?
• ¿A QUÉ OBEDECE?
• ¿Cómo se historiza?
• ¿En qué orden de pensamiento se inscribe?
• Son quehaceres complementarios pero DIFERENCIABLES la Teoría Pedagógica y la acción pedagógica (Cantón:2000).
De modo que en el discurso científico de la Teoría Pedagógica, la política educativa de las masas trabajadoras no ha sido reconocida de forma sistemática y metodológica, sino por el contrario negada por la cultura de la clase dominante de cada época o historicidad social, y peor aún, se sigue reproduciendo la lógica hegemónica capitalista imperialista, sin cuestionamiento alguno en el campo educativo con esas formas de violencia, en la comunicación de masas, cumpliendo su papel hegemónico en la concepción empírica de la población según el grado de consciencia social asumido; dado que se piensa que los INTERESES POLÍTICOS y el PODER, son ámbitos exclusivos de la clase burguesa y su parlamento, haciéndose presente esta hegemonía en el Estado Mexicano, como síntesis histórica del universo concreto con nombres y apellidos en la gama de matices posibles insertos por supuesto, en el campo educativo, pero obviados no sólo en el discurso sino peor aún, en la praxis revolucionaria.

La praxis revolucionaria “…trata de las relaciones entre la teoría y la práctica revolucionaria. <…> mediante la creación de su propio partido y el establecimiento de su propio poder político… <…> las tesis teóricas del Manifiesto: la lucha de clases como fuerza motriz de la historia… <…> es preciso destruir la maquinaria del Estado burgués, es decir, su aparato burocrático-militar… la praxis revolucionaria del proletariado… para Marx: la teoría como fundamento científico de la sustitución revolucionaria del capitalismo por el socialismo y de la misión histórica del agente de esa transformación: el proletariado. <…> -como observa Lenin- para poder resolver el problema concreto de con qué sustituir la máquina burocrático-militar del Estado burgués. Y la historia responde -como esperaba Marx- con la Comuna de Paris de 1871, primer intento de revolución proletaria, de destrucción de la máquina estatal burguesa y de sustitución de lo destruido…<…> con la perspectiva de que partían en su tiempo Marx y Engels: la victoria simultánea de la revolución en la mayoría de los países capitalistas. Lenin plantea la posibilidad, realizada pocos años después, de la revolución en un solo país <…> Lenin enriquece la teoría con una serie de tesis fundamentales: la idea de la hegemonía del proletariado en la revolución democrático-burguesa y de su hegemonía en la revolución socialista; la tesis de la necesidad de la dictadura del proletariado y de la diversidad de vías -con predominio de la violencia- para llegar a ella; la concepción del Partido como destacamento consciente, organizado y avanzado del proletariado; los conceptos fundamentales de ‘situación revolucionaria’, ‘crisis revolucionaria’ y ‘unidad de los factores (o condiciones) objetivos y subjetivos de la revolución’; la tesis de la alianza del proletariado y los campesinos en la revolución socialista, etc. <…> Lenin se ha atenido rigurosamente no a la letra de las tesis de Marx sino a su espíritu y, sobre todo, ha aplicado su método de investigación de las condiciones concretas que exigen y hacen posible la praxis revolucionaria, a la vez que analizan esta praxis… <…> Este método que Marx y Lenin han propuesto y han aplicado es el único que puede asegurar hoy la unidad… … Nos referimos, por ejemplo, a los problemas de la guerra y la paz, de la coexistencia pacífica, de la contradicción fundamental de nuestra época, de la determinación de los factores fundamentales y del frente principal en la lucha mundial contra el imperialismo, del papel que corresponde en esta lucha a los países socialistas, al proletariado de los países capitalistas desarrollados y a los pueblos del llamado Tercer Mundo; de la prioridad del paso pacífico o del violento en la instauración del socialismo, etcétera…”[6]

En este sentido de praxis revolucionaria, se sabe científicamente, que la relación injusta e histórica entre el capital y el trabajo, de sin razones en la antítesis materialista[7], ha sucedido en nombre de ideologías divinas, fantasiosas y míticas, desarrolladas a lo largo de la historicidad evangelizadora y militar, hasta ser envueltas en las redes de la dependencia financiera y diplomática del imperialismo actualmente, como un hecho “naturalizado en el orden de la paz burguesa que entraña la VIOLENCIA más cruel de toda la historia”, utilizando un doble discurso institucionalizado, en torno a beneficiar la acumulación y centralización del capital para los consorcios financieros y monopolistas mundiales en muy pocas manos, esas son las nuevas condiciones de vida del neocoloniaje impuesto por el empresariato en la jerarquía de competencias individualistas hoy día, que se involucran en todo un ambiente hegemónico de prácticas neofascistas y de degradación, que toca desde del narcotráfico gubernamental hasta el legislativo convencional, en el abuso de poder y de prácticas charriles o jerárquicas; son hechos que se van descubriendo y mostrando en la hegemonía del mercado mundial y en las economías del imperio, bajando estas prácticas en la descomposición social generalizada, a través de las cúpulas de poder, abarcando desde las más simples, hasta las más complejas en el comportamiento de roles cotidianos institucionalizados, en que se ve envuelto el sujeto histórico dentro de la política de Estado, convirtiéndose en hombres y mujeres de Estado en la cooptación al régimen de forma conciente o inconciente, es decir alienada o enajenada en su supuesta neutralidad política, lo que sucede en matices imperceptibles de la lógica arbitraria de reproducción, que engendra injusticia y desigualdad por la explotación social capitalista en las condiciones de vida concretas de realidades concretas, en ese híbrido de lo multifacético o multicultural; dicho proceso va sucediendo sin consciencia plena de ello en las clases subalternas, debido a la estructura de jerarquías de poder, al no practicarse en el proceso educativo, valores de comundalidad como costumbre de vida proletaria, asumida en la praxis revolucionaria de emancipación histórico-social; lo cual tiene que ver con el imaginario simbólico de pertenencia DEL SUJETO EDUCATIVO.

El ejemplo político pedagógico de violencia padecido día a día en la reproducción social del régimen de producción, intimida a la población en el orden de la hegemonía capitalista mundial y en particular en la cultura burguesa en México; tal comportamiento ha reproducido históricamente en el proceso educativo, todo su fundamento ideológico burgués, a través de la ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A) tanto familiar, religiosa, escolar como por los medios masivos de comunicación principalmente, en un contexto de totalidad política histórica concreta de la hegemonía dominante del capitalismo imperialista estatal en México, desarrollado hasta estos días, viéndose su decadencia y muerte.

Para resignificar los comportamientos de abuso de poder político, es necesario desmenuzar en sus partes más simples el mundo real de esta violencia padecida en la conquista española y las neoconquistas actuales del imperialismo norteamericano, para dignificar la raíz cultural de la clase proletaria desde los CIMIENTOS DE NEGACIÓN de su cultura; exclusión violenta que ha impuesto la clase dominante avasalladoramente en la lucha de clases, así se habla de la clase política, para referir a quienes tienen un poder hegemónico sostenido por el propio sistema capitalista de explotación actual; sin embargo no se valora que el PODER POLÍTICO, no es exclusivo de ningún sector, época, grupo, estado nacional, parlamento o imperio, sino que el PODER radica en la capacidad contrahegemónica del sujeto histórico organizándose políticamente en un largo proceso, para enfrentar a la propiedad privada de medios de producción hecho imperio; porque es claro que sólo en la UNIDAD de la clase proletaria se logrará socializar la producción social de la mercancía con valor de fetiche por la acumulación capitalista, y que ha sido privatizado injustamente a lo largo de la historicidad social; sin embargo esta condición de vida con calidad política humanizada, tiene que ser explicada pedagógicamente de forma sistemática, con base en una racionalidad sensible crítica para su transformación, desde las fuentes clásicas del materialismo histórico dialéctico, por ser esta racionalidad la que da una explicación más abarcativa científicamente, de las causas de la explotación del hombre por el hombre, que corresponden con la realidad concreta, tal y como ésta es.

Porque efectivamente como expresa en las relaciones de poder político, José Martí “La superstición y la ignorancia hacen bárbaros a los hombres en todos los pueblos. Y de los indios han dicho más de lo justo en estas cosas los españoles vencedores, que exageraban o inventaban los defectos de la raza vencida, para que la crueldad con que la trataron pareciese justa y conveniente al mundo. Hay que leer a la vez lo que dice de los sacrificios de los indios el soldado español Bernal Díaz, y lo que dice el sacerdote Bartolomé de las Casas. Ése es un nombre que se ha de llevar en el corazón, como el de un hermano. Bartolomé de las Casas era feo y flaco, de hablar confuso y precipitado, y de mucha nariz; pero se le veía en el fuego limpio de los ojos el alma sublime.”[8]

En este sentido del poder imperialista desde sus orígenes, es necesario resignificar también en la Teoría Pedagógica, los valores más virtuosos y necesarios de destacarse en esta correlación de fuerzas en la decadencia del imperialismo, con base en una reflexión profunda en el campo de la Pedagogía Crítica, que posibilite la transformación radical, para lograr expropiar y abolir la propiedad privada de medios de producción, que ha sido usurpada al trabajador directo a lo largo de su historia de vida, comprendiéndosele como sujeto histórico; por ello es importante ir asumiendo una educación política emancipadora desde el contexto de la educación de masas para este siglo XXI, tomando como herramienta de comprensión a la hermenéutica analógica crítica; veamos enseguida la delimitación pedagógica que permite explicar la articulación entre POLÍTICA-Pedagogía-FILOSOFÍA:

Hermenéutica analógica
• Formación de virtudes
(CAPACIDADES HUMANAS, que se cultivan) en el contexto histórico particular y universal, siendo el particular síntesis del universal y viceversa dialécticamente.

• La concepción del mundo real, es casi automática e inconsciente en el sujeto histórico, por eso es necesario que las virtudes SEAN FORMADAS políticamente, con elementos y principios CONSCIENTES de esos derechos humanos.
POSTURA político
Pedagógica
(Educación y Filosofía)

La formación de capacidades humanas, en el mundo burgués está preñada de su comunicación ideológica o cultural, que consiste en transmitir y desarrollar entramados de vida, con base en la desarticulación INTENCIONADA ideológicamente, para separar la estructura sociocultural y la formación económico política -que según esa cultura burguesa, sólo compete a quienes les administran su capital-, que oculta la lógica del imperio, como sucedía en la época de la Santa Inquisición; este comportamiento ideológico del imperialismo a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), actualmente en el orden de todas sus organizaciones hegemónicas y en la concepción de esta realidad hegemónica, implica una formación naturalizada en el sector educativo, porque es una valoración incorrecta, falsa y enajenante de la realidad concreta, que se ejerce sobre la CLASE PROLETARIA, es decir, se manipula conciente e inconcientemente esta escisión en el proceso educativo, así es el tratamiento entre la estructura sociocultural y de economía política en la conciencia del sujeto histórico; mostrándolo como si fuera una relación NECESARIA, natural e inherente a la institución funcionalizada de la cultura burguesa, según sus roles estáticos y acríticos que provienen desde el origen del comportamiento y del rol entre el amo y el esclavo, lo que se inculca de manera grotesca y a la vez sutil, en ese híbrido de la lógica del imperio capitalista, el cual se encuentra en decadencia y en franca degradación.

Al respecto Lenin, pensaba que “la libertad no reside en la soñada independencia ante las leyes naturales, sino en el conocimiento de estas leyes y en la posibilidad, basada en dicho conocimiento, de hacerlas actuar de un modo planificado para fines determinados. Y esto rige no sólo con las leyes de la naturaleza exterior, sino también con las que presiden la existencia corporal y espiritual del hombre: dos clases de leyes que podremos separar a lo sumo en nuestra representación, pero no en la realidad. El libre albedrío no es, por tanto, según esto, otra cosa que la capacidad de decidir con conocimiento de causa. Así, pues, cuanto más libre sea el juicio de una persona con respeto a un determinado problema, tanto más señalado será el carácter de necesidad que determine el contenido de ese juicio... La libertad consiste, pues, en el dominio de nosotros mismos y de la naturaleza exterior, basada en el conocimiento de la necesidad natural”[9] para poder valorar y comprender el largo proceso de transformación humana en el autorreconocimiento del sujeto, a través de una formación cultural sensible, en el empoderamiento de la cultura proletaria al ser reconocido históricamente la condición de la clase trabajadora, en el mundo imperialista del capital, en analogía a lo planteado por José Martí.

Esta concepción va desarrollando a la vez, el proceso educativo de sometimiento y de exclusión de las grandes mayorías de la clase trabajadora en la toma de decisiones y en la socialización de esos roles, sin que se articule en esencia con la otra expresión cultural burguesa, de lo que históricamente la clase trabajadora ha producido con una formación autónoma en los programas educativos contrahegemónicos en contra del imperialismo y de su política de Estado actuales.

Es público el conocimiento de que la clase trabajadora, está cada vez más proletarizada, violentada, excluida y discriminada; a saber, despojada de todo medio de producción como trabajadores directos, productores de todo lo existente en cuanto a ciencia, arte, tecnología, humanismo, cibernética, etc. etc., si se entiende la historia del trabajador como parte de una totalidad política concreta y no como hechos desarticulados y tantas veces falseados; de manera que en esa relación de poder político pedagógico hegemónico que es impuesto, en el contexto de la lucha de clases, van fluyendo en cascada múltiples matices posibles del COMPORTAMIENTO cotidiano que viene de la injusta relación entre el amo y el esclavo, consecuencia de ello es la lucha política en las relaciones de género; de razas o etnias; por tierras; religiones o plazas entre el magisterio; o las contradicciones generadas con las muertas de Cd. Juárez en las maquiladoras, o de cualquier rango de superioridad o de discriminación entre los iguales, por mencionar los comportamientos más conocidos en la realidad mexicana; ya que estas relaciones y comportamientos, no son más que contradicciones secundarias, generadas realmente, por la contradicción esencial y principal que les da vida; es decir, la contradicción matizada hegemónicamente entre el capital y el trabajo del imperialismo actual, sin dejar de analizar pedagógicamente los matices que cada uno de estos comportamientos diferenciados, va generando en su propia logicidad y contradicción, lo cual debe ser estudiado caso por caso con una mirada especializada.

Porque la razón histórica fundamental que provoca estas contradicciones secundarias y esenciales, resultan irresolubles en el sistema capitalista de explotación entre la acumulación y centralización de capital y la explotación y despojo de medios de producción del trabajador directo; lo cual se logra con EJEMPLOS fetichistas y enajenantes de enseñanza-aprehendizaje (E/A) hegemónicos, como puede ser valorado en el despliegue de las diversas formas de producción. Se conoce también la descomposición capitalista, causada ésta, por la gigantesca sobre ganancia que engendra la libre empresa competitiva de los Estados financieros, rentistas y usureros mundiales[10], en donde todo trabajo humano se reduce a la cosificación mercantil enajenada del trabajador, el cual es exportable y explotado en la transferencia del campo a la ciudad, fundiéndose la mercancía con el propio trabajador, siendo este trabajador por tanto, sólo una parte más de la materia prima o un engranaje, que está en propiedad privada por el empresariato capitalista mundial, nacional y local, como parte del desarrollo inhumano del sistema de explotación imperial, neofascista y de neoconquista, que es necesario destruir en procesos contrahegemónicos de producción socializada en un nuevo orden mundial de las relaciones de mercado y de geopolítica actual en la correlación de fuerzas, a mediano y a largo plazo, en la toma del poder por parte de la cultura proletaria, como se viene desplegando en América Latina con nuevos movimientos democráticos, encabezados por l@s trabajador@s tercerizad@s sin ningún derecho ya como proletarios; lo que niega en principio el injusto rol entre el amo y el esclavo, por eso se está dando el frente a la serie de reformas del orden impuesto por el Estado de derecho capitalista; y estas relaciones de poder tienen que tener un tratamiento pedagógico en la educación de masas.

Así el progreso de la técnica capitalista, fue generando una cultura de subalimentación y de miseria en la crisis estructural del imperialismo, porque el PODER POLÍTICO del desarrollo desigual gestado históricamente entre las naciones, ha impulsado los procesos de E/A de conquista y de neoconquista discriminatoria, en todo un mosaico de expresiones grotescas, como son en síntesis histórica, las reformas sociales impuestas hoy día en México con la nueva Ley del ISSSTE, con la nueva Ley del Trabajo, con la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) o el fraude bancario al pueblo mexicano con el Fobaproa, para salvar la crisis de decadencia capitalista; todas estas contradicciones están impulsadas por la oligarquía financiera capitalista internacional, nacional y local, apoyándose en el charrísimo sindical; dado que esta relación de abuso de PODER en sí, es el enemigo principal de la clase proletaria. Tales conceptos se irán aclarando en el cuerpo de la investigación y en este ámbito particular, para dar cuenta de la última etapa de existencia del imperialismo con toda su carga de enajenación en el trabajo, como objeto de estudio de la Teoría Pedagógica.

Porque con “el reconocimiento de la plusvalía como finalidad de la producción capitalista y la teoría según la cual su formación se opera no en la esfera de la circulación sino en la esfera de la producción, permitieron a Marx estudiar la organización productiva en sus fases históricas como método de extorsión de plusvalía. Individualizadas las condiciones de producción capitalista en la existencia del trabajador como libre propietario de la mercancía fuerza de trabajo, en el carácter constrictivo de la venta de la fuerza de trabajo debido a la separación del trabajador de los medios de producción y de subsistencias, y finalmente en la existencia del capitalista que, en cuanto propietario exclusivo de los medios de producción, está en condiciones de emplear un número considerable de obreros, Marx indicaba en aquellas condiciones el fundamento de la relación autoritaria entre capitalista y obrero y de la subordinación del obrero al trabajo y la organización de la producción, y entre esta última y la estructura de la cooperación, permitía ahora individualizar en la historia del capitalismo diferentes estadios industriales, respecto a los cuales era posible estudiar las diversas formas de la autoridad y de la dependencia, el significado diferente de valor de uso, en una palabra las distintas formas de enajenación.”[11] Lo cual ha ido sucediendo en la reproducción de un proceso largo de políticas de neoconquista del régimen monopolista.

Tales neoconquistas neocoloniales son hoy la condición necesaria para el desarrollo de dicho modo de producción monopolista nacionalero[12], en la explotación que ejerce la acumulación capitalista a través del hurto, el robo, la violencia, la corrupción y todas las FORMAS de utilización en las conquistas históricas, de sometimiento y de rapiña, que hoy día se ven consolidadas con las reformas estructurales del régimen capitalista mexicano, creándose las condiciones materiales históricas de confrontación entre las clases fundamentales de esta historicidad social recorrida, desde el origen de la humanidad hasta estos días, como una síntesis histórica o totalidad concreta, es decir época contrahegemónica[13], en donde el enemigo principal de la clase trabajadora son la burguesía y la oligarquía financiera, como la expresión más acabada esta oligarquía financiera, de la burguesía actual.

Valorada la clase dominante de forma monolítica, como un todo hegemónico monopolista en la lucha de clases, y en la imposición institucional de las políticas de Estado, a través del mandato a cumplir con hombres y mujeres de Estado, ahí es donde se hace una maraña de sentidos aparentemente indescifrables en las funciones, roles y estratificación social que impone el imperialismo mundial desde su lógica del amo y el esclavo, es decir entre la complicidad, el acomodamiento, la neutralidad ideológica, el individualismo, la competitividad, la mediatización perversa de la clase trabajadora, y en contraste con estas actitudes, el comportamiento político pedagógico en el contexto de la lucha de clases, como actos de emancipación social.

Se exalta en esta relación el comportamiento entre la CULTURA BURGUESA y la CULTURA PROLETARIA en la etapa de decadencia del imperialismo, viendo esta contradicción de expresiones culturales en sus formas y matices, distínganse, actitudes y formas de ser, que se vuelven, sólo en la apariencia, un híbrido y una confusa telaraña de sentidos en los procesos de enseñanza-aprehendizaje, que impone el ejemplo imperialista de la oligarquía financiera, y de la burguesía con su proyecto hegemónico, desde sus dimensiones internacional, nacional y local, pero sólo sucede en los síntomas de la inconciencia de clase, al no poder aún asumirse como tal en la UNIDAD de la lucha con un mismo sentido, es decir derrocar al régimen de explotación capitalista para gobernarlo el pueblo trabajador de forma sistemática y organizada, de acuerdo a sus intereses y necesidades vitales, ello requiere de un proceso educativo para transitar a un socialismo internacional, con formas sostenidas y paulatinas del ejemplo educativo más virtuoso.

El poder imperialista, día a día queda al descubierto, desmitificado y deslegitimado, en el aparato de Estado de derecho, que sustenta su abuso de poder en los imaginarios simbólicos que funcionalizan la estratificación jerárquica de poder consumir más a costa de la propia enajenación, con base en hacer más trampas de ilegitimidad y crueldad, a imagen y semejanza del gran “Dios”, que es en sí, la propiedad privada de medios de producción, la cual resulta intocable e indestructible, en los imaginarios históricos del ABSOLUTISMO, y que hoy día están encarnados en cada sujeto histórico, por ello la necesidad de la EDUCACIÓN POLÍTICA en la E/A de masas, por medio del ejemplo virtuoso desde la organización política del proletariado, es decir con una SOLA POSTURA DE CLASE en conjunto obreros, campesinos y sectores populares.

Gilberto Giménez al respecto, opina “’La fórmula, por supuesto, no puede ser otra que la trilogía neoliberal: libre mercado, adelgazamiento del Estado y, sobre todo, apertura comercial (ya que el neoliberalismo privilegia en el plano teórico la óptica internacional, es decir, la intensificación de las transacciones internacionales)’. La política económica del gobierno ha sido absolutamente consecuente con este proyecto (privatizaciones, revisión de los preceptos constitucionales y de la legislación vigente, apertura comercial, etc.), y ha desembocado en la negociación de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, considerado como el instrumento clave del proyecto modernizador”,[14] en esta última etapa de vida del imperialismo mundial.
[1] “La teoría del imperialismo de Lenin es menos una teoría de su génesis económicamente necesaria y de sus límites económicos -como la de Rosa Luxemburgo-, que una teoría de las concretas fuerzas de clase que el imperialismo desencadena y a las que en su mismo contexto hace operantes; la teoría de la concreta situación mundial provocada por el imperialismo. Al analizar la esencia del capitalismo monopolista, lo que en primer lugar le interesa es la situación mundial concreta y la división clasista de la sociedad a que da lugar: como las grandes potencias coloniales se reparten de facto la tierra, cómo evoluciona la división interna entre burguesía y proletariado con el movimiento de concentración de capital (capas puramente parasitarias de rentistas, aristocracia obrera, etc.). Y, sobre todo, cómo la evolución interna del capitalismo monopolista desborda -en virtud de los diferentes ritmos de los países- las ‘zonas de intereses’ establecidas antes de manera más o menos duradera y por vía pacífica, desbordando así no pocos compromisos de este tipo, dando lugar, en consecuencia, a conflictos cuya solución sólo puede lograrse por la fuerza, es decir, acudiendo a la guerra.
En la medida en que la esencia del imperialismo es determinada como capitalismo monopolista y su guerra como evolución necesaria y manifestación de esta tendencia a una concentración cada vez mayor, camino del monopolio absoluto, van resultando más claras las diferenciaciones de la sociedad respecto de dicha guerra. <…> Fue Lenin quien dio el paso de la teoría a la praxis. Un paso que, no obstante -y esto no hay que olvidarlo nunca- implica al mismo tiempo un progreso teórico en la medida en que es un paso de lo abstracto a lo concreto… <…> El que espera una revolución social pura -dice Lenin- jamás llegará a vivirla, y no pasa de ser un revolucionario verbal que no entiende la verdadera revolución. Porque la verdadera revolución es la transformación dialéctica de la revolución burguesa en proletaria.” Cfr. Lukács Georg. Lenin (la coherencia de su pensamiento). Editorial Grijalbo, México 1970. Pp. 64, 65, 70, 71.
[2] Vid. Flores Heriberto, quien aclara que “el gran proyecto del sexenio de José López Portillo, la reforma política, puso fin a la quasi-hegemonía del Partido Revolucionario Institucional después de medio siglo. Diversas tentativas habían querido ya modernizar el sistema mexicano. La ‘apertura democrática’ de Luis Echeverría, en particular, provocó una modificación del juego político a través de medidas de liberalización, el nacimiento de nuevos partidos y el surgimiento de movimientos sociales. <…> Es entonces con instituciones debilitadas que México entra en la era del petróleo <…> Un reporte del Banco de México señalaba que la explotación de hidrocarburos era susceptible de acrecentar la inflación, que sobrepasaba en mucho la media anual de 20%, y de arrastrar una recrudescencia del empleo en un país en el que más del 40% de la población activa estaba ya desempleada o subempleada <…> Todos los datos de la situación, engendrados por la revalorización de los recursos energéticos, no aparecían todavía, pero esta situación sería ciertamente difícil de manejar a diferencia de lo que hubiera sido hace una década. Al clasificar a México entre los países con gran riesgo para las inversiones entre 1980 y 1990 ¿sería posible afirmar que los grupos empresariales se comportarán de una manera prudente totalmente fuera de lugar?”. Traducción del francés por Concepción Rivera. Apareció en Problemas d’ Amérique Latine LVII, Notes et études documentares, nos. 4579-4579. La documentation Francaise. París, 1980.
[3] De acuerdo a Habermas, “Marx dio a su teoría el nombre de crítica. Un nombre discreto si se entiende a la crítica de la economía política como la consumación de aquella empresa que comenzó con la crítica filológica de los humanistas, prosiguió en la crítica estética de los literatos y, finalmente, se aprendió a conceptuar como crítica en la crítica teórica y práctica de los filósofos. Por aquel entonces, la crítica se convierte directamente en sinónimo de razón, caracteriza el buen gusto y el juicio inteligente, es el medium para la averiguación de lo correcto, coincidente según leyes de la naturaleza con lo justo, así como la energía que estimula e incita el razonamiento, y, por último, se vuelve también contra sí misma. ”. Teoría y Praxis. Editorial Tecnos, Madrid 1990. P. 232.
[4] Vid. La fortaleza de la lucha magisterial. El movimiento democrático-revolucionario entre los trabajadores de la educación. Editorial Vanguardia Proletaria. Frente Popular Revolucionario. Unión de Trabajadores de la Educación, Corriente de Trabajadores Revolucionarios. Partido Comunista de México (marxista-leninista). México 2008. P. 5.
[5] Covarrubias Villa, Francisco. Las herramientas de la razón (La teorización potenciadota intencional de procesos sociales). Editorial UPN, México 1995.Manual de técnicas y procedimientos de investigación social desde la epistemología dialéctica crítica. Editorial UPN, México 1992. La teorización de procesos histórico-sociales (volición, ontología y cognición científica). Editorial UPN, México 1995.
[6] Vid. Sánchez Vázquez Adolfo. Filosofía de la praxis. Editorial Grijalbo, México 1973. Pp. 184, 185, 187, 188, 189 y 190.
[7] En la primera “Tesis sobre Feuerbach: en antítesis con el materialismo tradicional, el moderno idealismo burgués ha desarrollado el aspecto activo, la praxis, pero no como actividad humana sensible. La burguesía, a diferencia del clásico señor feudal, está por cierto atrapada en la producción, pero ante todo a partir de la circulación. Ella no entiende el trabajo como intercambio orgánico concreto entre hombre y naturaleza, sino más bien como trabajo meramente intelectual, como trabajo abstracto: abstracto justamente respecto del intercambio orgánico. Así puede desacreditar el trabajo físico concreto del asalariado y hacer pasar el trabajo del espíritu como trabajo auténtico. El principio de la producción es aquí reconocido, porque los medios de producción, al contrario de cuanto sucedía en el feudalismo, se han convertido en productos. Y se trata de una relación reglada por un contrato libre” Vid. Marx, Karl. Introducción general a la crítica de la economía política (1857). Editorial Cuadernos de Pasado y Presente No. 1, se aclara también que la relación entre el trabajador libre y el capitalista ya no representa una relación personal de esclavitud o de servilismo de la gleba, México 1977. P. 25.
[8] Vid. Martí, José. Política de Nuestra América. Editorial Siglo XXI, México 1982. P. 80.
[9] Cfr. V.I. Lenin. Materialismo y Empiriocriticismo. Ed. en Lenguas Extranjeras, Pekín, China 1975. P. 238. El subrayado es nuestro.
[10] Cfr. Lenin, V.I. Obras Escogidas. Editorial Progreso, Moscú. Pp. 171, 172, 175, 216 y 148.
[11] Cfr. Panzieri, Raniero et al. La división capitalista del trabajo. Editorial Pasado y Presente, México 1977. Pp. 2 y 3.
[12] “Los capitalistas ordenaron las ideas del nacionalismo burgués bajo la corriente del nacionalismo revolucionario. Consolidó una nación, de manera que comenzó a hablarse de los intereses de la nación que en realidad fueron desde el principio los intereses de la burguesía, mediana y pequeña burguesía ... … Al pasar de los años el sentimiento antiimperialista enraizó en las capas populares, debido a las constantes invasiones extranjeras, principalmente las norteamericanas. En el caso de la burguesía, mantuvo el nacionalismo post revolucionario en el discurso, distorsionando la idea antiimperialista de las masas al virarla en chovinismo, con la finalidad de mantenerlos bajo su control”. Vid. Revista Revolución… Op. cit. Año II No. 5, enero-febrero, México 2008. Pp. 75-76.
[13] El proceso de contrahegemonía refiere a educarse políticamente en contra del bloque en el poder, para abolir la lógica del modo capitalista de explotación en ese abuso de poder que tiene que ver con el sometimiento del sujeto histórico integral, física, moral e intelectualmente; “en efecto, el bloque en el poder, como ocurre en toda alianza, no está en general compuesto de clases o fracciones con ‘importancia igual’, que se repartan migajas del poder. No puede funcionar regularmente, sino en la medida en que una clase o fracción dominante impone una dominación particular sobre los otros miembros de la alianza en el poder, en una palabra, en la medida en que llega a imponerles su hegemonía y a cimentarlos bajo su égida. Es la incapacidad de una clase, o fracción, para imponer su hegemonía, en una palabra, finalmente, la incapacidad de la alianza en el poder de sobrepasar ‘por sí misma’ sus propias contradicciones exacerbadas, lo que caracteriza la coyuntura de los fascismos. Esta incapacidad de hegemonía en el interior del bloque en el poder obedece también, por lo demás, a la crisis de hegemonía que atraviesan el bloque en el poder y sus miembros en lo que concierne, esta vez, a su dominación política sobre el conjunto de la formación social.” Vid. Poulantzas, Nicos. Fascismo y dictadura. Editorial Siglo XXI, México 1983. P. 72.
[14] Vid. Giménez Gilberto et al. Modernización e identidades sociales. Editorial UNAM/IIS/IFDAL. México 1994. 151 y 152. Apud: Véase Labra M., Armando, “Reflexiones sobre el liberalismo social mexicano”, en La Jornada (Aniversario), 22 de Septiembre de 1992, p. II y ss., y Alejandro Foxley, Experimentos neoliberales en América Latina, Fondo de Cultura Económica, México, 1988. Apud: “De modo general, el gobierno mexicano se ha empeñado en implantar en todos los ámbitos de la vida nacional -incluso en aquellos que aparentemente están más alejados de los procesos directamente económicos como la cultura, la educación y la universidad- pautas de rigurosa racionalidad económica tales como la productividad, la rentabilidad, la eficiencia, la competitividad y la auto o heteroevaluación permanente según estas mismas pautas.”