Wednesday, November 24, 2021

PODER POLÍTICO COMO EMANCIPACIÓN HUMANA.

 PODER POLÍTICO COMO EMANCIPACIÓN HUMANA

Sandra Cantoral Uriza.

Corresponde a Febrero 2022.

 

La política es el arte del ejercicio del poder, cuando sirve a la emancipación de las mayorías es una virtud, cuando resulta lo  contrario, significa un abuso de poder político, que favorece la reproducción de la hegemonía del capital.

 

La política  explica varias expresiones  conscientes-inconscientes; existenciales; antropomórficas; e históricas del ser humano;  en esta investigación, sobre la Sensibilidad Política del Sujeto Educativo, se  distinguen  dos despliegues de estas dos expresiones que se van  delimitando con un sentido dialéctico entre lo humano y lo inhumano; es decir en el ejercicio entre las  diferencias  de sensibilidad y de matiz para decidir una superación posible cada vez más sensible racionalmente[1] -como un todo que no separa sensibilidad ni  razón juiciosa, entre lo que se piensa, se dice y se hace-,  dando cuenta del despliegue coherente de esa historicidad de la clase social consciente; humanizándose en el proceso educativo por  expresiones de poder.

 

Distinguimos dos expresiones del poder: 1) el poder político y 2) el abuso de poder político; lo que caracteriza de forma trascendente estas dos expresiones, es que en la primera el sujeto educativo, es desposeído y en la segunda expresión es poseedor de los medios de producción  o medios de trabajo [2]; Carlos Marx, lo denuncia en El Capital, que esta relación desigual fue sucediendo por medio del hurto, el  engaño, el coloniaje, el sometimiento, el exterminio y el abuso en la comunicación-incomunicación de la injusta  división del trabajo y del producto histórico-social de éste, en cuanto propietarios y desposeídos.

 

En esta dualidad contradictoria entre poseedores del capital y vendedores de su fuerza de trabajo, con un tratamiento pedagógico se  toca el punto de la desigualdad histórico-social en múltiples contextos de tiempo y espacio matizados hermenéuticamente, que da cuenta significativa de los miserables sobrevivientes y de los magnates monopolistas, como son hoy las trasnacionales y la política neoliberal privatizadora.

 

Así el poder político  explica a lo largo de la humanidad,  cómo se despliegan las distintas épocas de significación entre el poder económico, el poder social, el poder cultural, el poder militar, el poder religioso, el poder machista, o el poder deportivo y demás formas de poder, que son diversas en la correlación de fuerzas, entre dominados y dominadores en el despliegue de un bloque histórico o sistema de explotación capitalista, referido por Gramsci.

 

La tesis que aquí se presenta, sobre el sentido del poder político se tratará de desplegar en sus formas, contenidos y significaciones de construcción existencial, histórica, simbólica y evolutiva a través de las épocas[3], es decir por medio de las mentalidades que son observadas por una pedagogía crítica transformadora del sujeto como sujeto consciente o no y, de su mundo, ello refiere a mencionar la transformación recíproca y dialógica entre sujeto y objeto para entrar a su capacidad transformadora como sujeto educativo, haciendo la denuncia que anuncia, y que terminan por sintetizarse en la necesidad e interés acerca de poder considerar conscientemente en el proceso de enseñanza-aprehendizaje que:

 

La sensibilidad es  la capacidad de captar y de sentir la necesidad del otro, de sentir compasión por lo que le falta al otro que no soy yo, como principio de definición del ser humano sensible racionalmente, como un todo inescindible, porque se siente y a la vez se piensa, igual que se piensa y a la vez se siente cuando el sujeto es integral, por ello nombramos la COMPRENSIÓN SIGNIFICATIVA, como sucede en el mundo indígena, en frecuencias y temporalidades espaciales que se resignifican en el momento de la reflexión comunicativa, de ahí la importancia de la autocrítica y del autorreconocimiento, como principios de transformación humana revolucionaria para este siglo XXI.

 

Esta visión transformadora entre los filósofos políticos críticos, se condensa en la tarea pedagógica revolucionaria, pues entrañan una gran esperanza de superación -según Freire-, porque revoluciona a la esperanza humana, en el sentido de la dignidad del trabajo individualcolectivo (Cantón), en donde lo individual incide en lo colectivo y lo colectivo en lo individual dentro de las comunidades más civilizadas y cultas, realizado este vivir en sociedad, es decir en el escenario de la lucha de clases, gestado y desarrollado en la comunicación humana-inhumana del poder político dialógico, que es la forma más elevada en la transformación humana con base en una ética moral transformadora de sus formas de producción y de propiedad, así como de sus tradiciones y costumbres socioculturales, en la acción comunicativa, entre el amo y el esclavo (recuperando la propuesta de Hegel y actualizada por Antonio Gramsci).

 

Pero estas formas de poder no explican por sí mismas  las distintas expresiones o manifestaciones del poder político o poder educativo -que es lo mismo en términos de transformación humanitaria en la superación de conflictos y dominaciones/liberaciones-, porque entraña una formación consciente de la lucha de clases entre poseedores y desposeídos, sea un acto real de despojo o de violación de la libertad de elegir conforme a la propia voluntad, sin lesionar la vida del otro que soy yo en el escenario del acuerdo comunicativo.

Porque  de hecho la lucha de contrarios contiene la forma, el contenido y la significación, por medio de la comunicación-incomunicación de esa lucha de clases o de poderes políticos, contextuado y matizado según lo referido, para ser reconocido el sujeto (entendido éste, como persona con un proyecto de vida, como individuo con derechos ciudadanos, como grupo social, por ejemplo, la familia, un club, la comunidad y demás, así como el propio pueblo-nación o, el Estado globalizado en la economía internacional), pues el sujeto histórico-educativo se va dimensionando-desplegando de acuerdo a su papel histórico por medio del trabajo cotidiano como clase trabajadora, despojada de todo medio de producción, teniendo que vender su propio cuerpo-existencia para sobrevivir.

 

En términos de transformación pedagógica política, es importante saber cómo el ser social, está desplegado en la personalidad jurídica de cada época o mentalidad de su tiempo espacial -Luis Villoro, Carlos Pereira-, ya que su significación aparece en la forma de vida como esclavos, siervos, proletarios y hoy día, todos éstos sintetizados en la prole, dimensionada en el mundo neoliberal globalizado que descubrimos en los rincones más pequeños del mundo.

 

El sujeto histórico educativo, se ve en la necesidad de tener que padecer la forma más infame e inhumana en condición de sobrevivientes, como trabajadores tercerizados, migrantes, narcomenudistas, desaparecidos, asesinados, etc. sin ningún derecho que cuide su integridad humana y, el motivo de tal injusticia, es la llamada acumulación originaria del capital -Marx, Cap. XXIV del Capital, T.I- que es el inicio del despojo por medio de la violencia, hoy en la hegemonía del abuso de poder político, que consiste esencialmente, en seguir considerando que unos nacieron para mandar y otros para obedecer, sin ser capaces de sentir razonando los derechos humanos de las mayorías y de las minorías, en el Mandar Obedeciendo Indígena.

 

Por ello es importante que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) nombre en México, la necesidad humanitaria de reflexionar programas humanitarios en donde la distribución de la riqueza en el trabajo histórico de esos desposeidos, sea socializada de forma integral, es decir haciendo valer la dignidad de todo el pueblo.

 

Por ello en este Blog de Educación Política y Lucha de Clases, se sostiene que la  facultad humana del poder político, es la más abarcativa del sujeto histórico a  lo largo del proceso de humanización; por tanto la sensibilidad de clase es sensibilidad política también, pero no reconocida en la hegemonía del poder; porque no se  tiene consciencia de que la sensibilidad de clase es sensibilidad política activadora de transformación histórico-social humanitaria, lograda con el trabajo que se cultiva con sensibilidad política educativa, la cual debe de educarse para reconstruir permanentemente la justicia, la felicidad, la libertad y la igualdad fraterna y solidaria del sujeto, dado lo producido por el trabajo humano, un trabajo  realizado por las grandes mayorías en la historicidad recorrida; por eso tiene que socializarse dicha producción y ya no acapararse en las manos de unos cuantos magnates del capital, esta es la denuncia que anuncia la obra epistemológica filosófico-política de  Marx.

 

En este sentido Antonio Gramsci, aclara que los pies de toda Pedagogía Crítica, son la Política y la Filosofía para poder transformar el mundo real, simbólico e imaginario -Lacan-; lo valoramos entre las naciones del planeta tierra que está en plena decadencia del inconsciente colectivo, sin un proyecto de vida humanitaria que viene del pasado y, que es hoy, perfilado en el porvenir HUMANITARIO, ojalá se logre a través del ARTE de amar -E. Fromm-.

 

Lo que importa en este proceso educativo, entre el amo, el esclavo y el nuevo testigo de la siguiente generación es tener consciencia de que este testigo ocular  pueda ser cultivado en virtudes, pero a la vez también será enculturado-mezclado o aculturado-sometido    -según lo expone la acción comunicativa de Habermas-.

 

Lo cual posibilita, si existe consciencia de ello, la transformación de las leyes de rapiña capitalista y de su gobierno para lograr ese cambio socializador humanitario, antes de aniquilarse el sujeto educativo sin sentir la necesidad e interés de su vida-muerte en el mundo del ser humano deshumanizándose en su individualismo, miedo e indiferencia, para PODER resignificar en forma y contenido su libre expresión,  que parte de la raíz de sentido común, hasta alcanzar o pasar a otra dimensión filosófico-política científica, en donde el eje articulador sean justo, como ente incidencial articulador de reflexiones profundas: las nuevas concepciones de la Pedagogía Crítica desde su  didáctica y dialéctica, tanto en la formación formal, la informal y la no formal del proceso educativo transformador con consciencia social responsable.

 

De modo que estas formas de poder no pueden explicar por sí mismas al poder político en su contenido más profundo entre los poseedores y los desposeídos; en este sentido todo ser humano es político, porque debe aprehender a defender sus derechos humanos desde sus primeros años de infancia, tanto en forma como en contenido, con un carácter significativo de múltiples lenguajes que sean comprensivos en el sentido común y reflexionados con un pensamiento filosófico-político transformador, que marcan su historicidad inconsciente-consciente. Al respecto Marx decía, que todo hombre es un animal político, aunque éste no tenga consciencia de ello, puesto que tal relación humana-inhumana tiene que educarse de forma así asumida: consciente, soberana, independiente, autónoma y  responsable.

 

Es claro entonces que,  en el desarrollo de la humanidad  se hace necesario tener una posición política consciente sensible racionalmente, en la defensa de los derechos humanos de cada generación, que va  humanizándose para lograr mayor conocimiento sobre lo oculto, como espíritu libertario en potencia, por ser así conocido y desconocido a lo largo de este desarrollo histórico del sujeto educativo.

 

De forma que el sujeto educativo  puede atreverse a ser un disidente del orden institucional establecido, tanto en la educación formal, la informal y la no formal, valorada esta relación histórica cotidiana, como un todo concreto articulado, en  beneficio de la gran mayoría humanizada por su capacidad solidaria y colectiva; que en la hegemonía del poder político a través de las épocas, se le  sataniza, estigmatiza,  neutraliza, mediatiza y finalmente se le reprime con la muerte en las múltiples formas absolutizadas y neofascistas existentes, que se resignifican en una nueva vida de sensibilidad humana encarnada, aún con los propios escenarios grotescos de la lucha de clases, entre poseedores y desposeídos.

 

Por esa razón Hegel en su sistema dialéctico ideal piensa, que lo importante del sujeto educativo no es su nacimiento o muerte por sí mismas en el despliegue entre el amo y el esclavo, como una historia lineal o acrítica políticamente; sino por el contrario que lo realmente importante es el desarrollo activo del poder de ese tercer sujeto testigo presencial de la nueva generación educativa encarnada, que dé cuenta de la dialéctica en la forma de la tesis, la antítesis y la síntesis, como posibilidad de desarrollo humano superador, que hoy día es significativo y comprensible, en el llamado educativo, que hacen  Marx y Engels, a través del Manifiesto del Partido Comunista: ¡Proletarios del mundo únanse!

Tengamos presente que la propuesta de Engels y de Rosa Luxemburgo, en cuanto a la transformación humanitaria era, que sucedería en un gran movimiento internacional de entre los pueblos y las naciones, hoy vemos en este sentido la necesidad de un Gobierno Mundial y de un Estado Profundo que asuma la responsabilidad de la desigualdad en el planeta globalizado y destruido tanto su naturaleza como el espíritu del sujeto educativo degradado por ese afán de acumulación capitalista, ello lo mencionamos en términos educativos con un gran sentido Pedagógico Político para este siglo XXI, para que esté encabezado y defendido por la prole, esperamos que sea a través del diálogo público, para cumplir según propone Marx: “De cada quien según sus capacidades y a cada cual de acuerdo a sus necesidades”; porque si valoramos virtuosamente el contenido significativo de esta propuesta, no se aleja en término de los hechos, al Principio Básico de las Comunidades Indígenas, tan pisoteadas y sometidas en la historicidad humana sin tener consciencia responsable sobre dicha desigualdad.

 

El proletariado  en sí es la víctima del sistema de explotación inundado en la violencia para el sometimiento, en ese despliegue consciente-inconsciente del sujeto a lo largo de su historicidad y memoria histórica que parte de su lengua materna en el borramiento del poder político de origen indígena principalmente; porque ahí radica justamente la tarea educativa de reconocimiento, en la didáctica política trascendente con el EMPODERAMIENTO de dignidad humanitaria para este siglo XXI; entiéndase comunicativa por ser la expresión más abarcativa entre lo  universal y lo particular en su infinita telaraña de sentidos de vida-muerte significativos ambos momentos, en los entramados de las culturas indígenas.

 

Este proceso educativo puede como esperanza revolucionaria, darse por medio de  la acción lúdica, cuidadosa y significativa con base en el amor a nuestros semejantes, es decir de forma afectiva en la transformación radical para liberar al sujeto histórico de las ataduras de la explotación acontecida entre el amo y el esclavo, por ser la  primera expresión histórica de la lucha de clases del sujeto en sí desde hace más de 3,000 (a.a.C), desde la primera fase del esclavismo, cuando inicia la propiedad privada de medios de producción, pero que aún no ha sido reconocida esa expresión vital de trabajo humanizado  para sí revolucionaria o transformadora, como lo hizo el gladiador Espartaco.

 

La consciencia para sí revolucionaria, comprende de lleno el momento de su propia emancipación en el cuerpo del Otro Yo, como es posible que suceda a través de  todo lo existente en cuanto al conocimiento registrado:  ciencia, arte, tecnología, comunicación, robótica, cibernética y capacidad humana-humanizándose entre poseedores y desposeídos, en la institución ‘formalizante’, que está siendo rebasada por las necesidades sociales de las grandes mayorías en el planeta tierra.

 

Esta es la razón histórica en deuda por la falta de reconocimiento para el esclavo moderno, del por qué en la funcionalidad institucional burguesa formalizante, el sujeto educativo  antes que reconocer que tiene una posición política, se calla,  se auto-reprime y se oculta o se hace visible como un ser de indiferencia como un ser reaccionario que defiende al amo a pesar de ser un esclavo en la lógica del capital.

 

Así el sujeto educativo va convenciéndose en los hechos por sobrevivencia, de que  el orden y el progreso capitalista son “verdaderamente” el destino manifiesto, dada  la aculturación padecida,  en el abuso de poder político a través de las épocas de despojo; distinguiendo su forma, significación y contenido cualitativo y cuantitativo lleno de mentiras y manipulación; pues se conoce cómo aquellos que tenían razones más avanzadas al dogma de su época, pueden terminar legitimando como algo extraño de naturaleza mimetizada a la institucionalidad de la educación formal, la informal y la no formal, comprendido como un todo inescindible.

 

Así  se legitima esta forma de vida por vía de los hechos, porque no hay más que elegir en la reproducción de un círculo cerrado del proceso impuesto por la clase dominante, por ende esta clase termina también muriendo física y simbólicamente  en ese abuso de poder político irracional y anárquico que los corroe perversamente como sociedad, sin método crítico, justamente planeado por la propia clase trabajadora, para que nadie viva del trabajo ajeno.

 

La razón es que a lo largo de la historicidad humana el poder político con capacidad humanitaria se refiere a la defensa de los derechos humanos que son vitales, pero la clase dominante de todas las épocas no le reconoce ese poder a los dominados, porque necesariamente será un poder de emancipación  en el contexto político hegemónico de la lucha de clases, entendida como parte del proceso educativo histórico-dialéctico en la humanización-deshumanización, por eso se oculta y desvirtúa tal proceso educativo de emancipación desde la ideología dominante, en términos de vida, es decir pedagógico educativa.

 

Sin embargo, se es  consciente de que  las relaciones de abuso de poder, existen en la hegemonía de la clase dominante a lo largo de cada época a través del Estado esclavista, del Estado feudal, del Estado capitalista y hoy aún del Estado socialista -no como algo lineal, sino dialéctico, hoy todas estas formas están presentes en la injusticia de la vida cotidiana-, conceptuado el Estado como aparato de control y legitimación para la explotación en beneficio exclusivo del capital -aunque en el tránsito podría ser de otra forma matizando sus sentidos-, pues esta síntesis del Estado no es más que la acumulación del trabajo oprimido y explotado, a través del despojo de los medios de  producción a lo largo de la historia.

 

Este proceso de explotación se despliega y naturaliza, en la existencia de la  propiedad privada de  medios de producción en unas cuantas manos, en donde aún pervive  la idealización del Estado Ético hegeliano, supuestamente lleno de nobleza, inteligencia y sabiduría de los miembros más notables de la aristocracia jerárquica  de autarquía  autoritaria, que impone sutilmente con un doble discurso la estratificación social funcionalizada históricamente, pero en una Pedagogía Crítica,  se tiene plena consciencia de que no hay conciliación entre los opuestos -el amo y el esclavo- por ser injusto.

 

Sin embargo, esta desigualdad cimentada en la lógica de funcionalidad institucional burguesa que enseña la rivalidad, competitividad, mentira, sensiblería, politiquería y jerarquía despótica, encubre la expresión “legal” empresarial capitalista, abarcando ideológicamente desde la raíz de sentido común hasta el conocimiento  científico, de forma cualitativa y cuantitativa, en su proceso reproductivo de bandidaje deshumanizante; este escenario de injusticia se logra por medio de la familia, la escuela, la iglesia y principalmente los medios de comunicación locales, nacionales e internacionales.


Sabemos del Estado, como lógica de acumulación de capital, en donde se caracteriza por un territorio, un lenguaje común, una nación pueblo, en el cual las instituciones sindicales, universitarias, de prensa y comunicación, de familias con raíces culturales diversas, con instituciones de justicia y militar, con lo que el gobierno en turno sea éste progresista, revolucionario o no, ejerce su poder político local, nacional e internacional, matizando formas de corrupción o engaño cuando existe el abuso de poder político, impuesto con violencia y por la fuerza, sin consenso de las minorías y mucho menos las mayorías.

 

Así  cada modo de producción privado, ha ido imponiendo en esa forma de vida hegemónica, no sólo en la división del trabajo entre el campo y  la ciudad, sino  de  forma intencionada ha favorecido  la ganancia del capital, separando en este sentido  el trabajo intelectual del trabajo manual, la formación político pedagógica de la cultura, así como generando la necesidad naturalizada para la reproducción de la hegemonía jerárquicamente dominante. fundada en capacidades funcionales de competitividad individualista, aspiracionista dependiente de tabúes, mitos y fetiches ahistóricos y apolíticos, atribuidos a “mecías, caciques y salvadores” que “hablen por mí y por nosotros”, que decidan por los que no tienen voz porque nunca han sido escuchadas sus voces-demandantes de vida y de reclamo de justicia, en un grito de dolor cada vez más profundo en esas llagas de la historia, en esas venas abiertas… -dice Eduardo Galeano- de las relaciones de poder y de abuso de poder humanas-inhumanas, humanizándose en la consciencia racionalsensible de la sociedad, es decir de la lucha de clases.

 

Así detrás de las voces que piensan: “sí somos escuchados, pero sólo cuando servimos como mediatizadores históricos reformistas”; ahí  todas las demás voces, sólo  siguen pasivamente a la  envergadura de los “líderes de autoridad”. Esta relación comunicativa sucede porque se desconocen las necesidades de las grandes mayorías por estar despolitizados, desorganizados, desinformados y permanecer en el silencio mediatizador de la contemplación inactiva, con un comportamiento, eso sí muy ‘respetuoso, -ya mimetizado-’ y conformista a la lógica de la hegemonía del capital, por supuesto sin formación comunitaria, libre y responsable.

 

De manera que la propiedad privada de medios de producción, se desarrolla en la acumulación y la centralización  de grandes riquezas en las conquistas, convertidas hoy en neoconquistas del capital monopolista y financiero en esta última fase de desarrollo imperialista -según plantea Lenin-, que conlleva y sintetiza en sí el ejemplo educativo de crimen y de violencia para las nuevas generaciones en el abuso de poder político, en donde se va aclarando el injusto escenario de desigualdad histórica y social, por eso la sociedad no es más que el contexto de la lucha de clases a partir de esta acumulación originaria de capital, para el caso mexicano sucede con el saqueo e invasión española en 1521, desgarrando los hilos culturales de la gran civilización del Anáhuac, porque los españoles, no tuvieron la capacidad sensible y racional para valorar ni, respetar la autonomía, sabiduría y grandes descubrimientos civilizatorios como es el cero con los mayas, pues la ambición de poder los ofuscó.

 

Por tanto en el proceso educativo el poder político de emancipación continua la búsqueda de humanización pedagógica humanitaria, cuidando la formación ‘enculturada’ o natural del testigo ocular entre el amo y el esclavo, a través de la mezcla resultante en el necesario y vital ‘cultivo’ de valores cada vez más virtuosos, en la formación política del sujeto educativo racionalsensible, para enfrentar la nueva ‘aculturación’ en el intento de exterminio y de sometimiento, en la educación formal, informal y no formal en la formación y constitución de consciencia histórica con sentido social, haciendo lo que se puede con lo que se tiene; lo que requiere de una formación política consciente del sujeto educativo intencionada y comunitaria con solidaridad, dignidad y autoreconocimiento en el planeta tierra.

 

Se propone pedagógicamente, trabajar en la teoría-práctica revolucionaria,  la categoría de racionalidadsensible, indicada metodológicamente, para PODER crear las condiciones objetivas y subjetivas de libre expresión del sujeto educativo desde el sentido cultural humano del reconocimiento racional concreto de la modernidad, desplegado en el poder colonizador que históricamente continúa sometiendo a la dimensión sensible del sujeto de la historia.

 

El sujeto sensible irá reconociendo conscientemente que se ha constituido y formado un sujeto histórico en falta, que sólo tiene certeza de su inmediatez existenciaria, en su cualidad cuantificable, sin PODER satisfacer la necesidad del otro en su propia complejidad humana, de manera inconsciente y desorganizada políticamente;  así se enfrenta con un ‘nosotros social de desgarramiento degradador y violento’, en el escenario de la sociedad, desde lo público como en lo privado de lo íntimamente virtuoso por la denuncia que anuncia, a través del reconocimiento o agradecimiento colectivo de su propia transformación radical, en ese orden hegemónicamente impuesto, por lo que la forma, contenido y significación de un poder político pedagógico, es una nueva  apuesta generacional de aprendizajes de comunicación y de diversos lenguajes posibles.

 

 



[1]  La categoría de sensibilidad racional en el contexto hegemónico, expresa el sentido cultural humano, en el reconocimiento de la racionalidad-irracionalidad concretas, es decir,  como acto instrumental desplegado desde el poder colonizador que somete  la dimensión sensible del sujeto educativo; constituyéndose  un sujeto en falta, que sólo tiene certeza  y percepción histórica de su existencia individualista, en  cualidad disgregada, que puede ser cuantificable y que se transforma al satisfacer la necesidad económico-política y socio-cultural del otro Yo, que no puede reconocerse como sí mismo por su desclasamiento mediatizado, -que da cuenta de  su propia complejidad humana-inhumana universal como un particular concreto;  así el sujeto educativo, se enfrenta permanentemente a un ‘nosotros social’ de producciones colectivas y de actitudes emancipadoras, en un desgarramiento público e íntimamente virtuoso, que cuida y protege el equilibrio-desequilibrio del ser humano, con una actitud pedagógica; como  reconocimiento o, lo que es lo mismo agradecimiento colectivo de su propia transformación radical, al enfrentarse al orden hegemónico impuesto, en una apuesta crítica de comunicación y de lenguajes contrahegemónicos posibles de forma organizada, que sintetizan al interés particular de su cultura  social, a través de una sensibilidad radical, sentida con  una racionalidad crítica, que niega a la sensiblería burguesa y al racionalismo mercantil, vivido a través de un proceso de identidad cultural de clase proletaria, en la asunción como  actor social en cada época de desarrollo humano-inhumano, lo que define el equilibrio de esta relación, es no poder vivir del trabajo del otro, en una relación de abuso de poder político, en una mixtura de matices posibles en su dimensión geopolítica en este siglo XXI, en donde seguimos organizándonos y reflexionando sobre nuestras posibilidad de presente rumbo a la esperanza de la tranquilidad en paz y felices.

[2] Los medios de trabajo, “son el conjunto de cosas con que el hombre actúa sobre los objetos de trabajo. Los medios de trabajo se dividen en dos clases. De ellas, la más importante es la de los instrumentos de trabajo (instalaciones, maquinaria, motores, herramientas, dispositivos, etc.). Asimismo forman parte de los medios de trabajo los edificios y las construcciones destinados a la producción, los ferrocarriles y carreteras, tuberías, líneas de electricidad, canales, etc. También son medios de trabajo los utilizados por el transporte de carga (vagones de mercancías, plataformas, vagonetas, carretillas, etc.) y recipientes de diverso tipo para conservar objetos de trabajo (carboneras, tubos, barricas, cestas, envases, matraces, balones, etc.). La tierra sirve de medio universal de trabajo. Vid.  Diccionario de Economía Política. Borisov Zhanin Makarova. Ed. Grijalbo, México 1976. Pp. 143-144.

[3] La Época refiere la forma  particular de significación cultural; así dicho por lo que implica el sentido del sujeto en la constitución de la conciencia social e individual que significa la propia historia de la educación humana Es el periodo de contenidos del conocimiento, del recuerdo de lo experimentado, de lo que ha sido vivido y que tiene un sentido teórico práctico, es decir  reflexivo  (crítico/creativo, metódico);  práctica común de la cultura y de la política, que  permite intuir y presentir el  derecho al porvenir, así existe una analogía entre época e historicidad humanizándose. Vid. en este sentido, reinterpretando a Villoro, Luis. “Filosofía para un fin de época” en Nexos No. 185, México, Mayo de 1993. Pp. 43-50.

 

Wednesday, November 17, 2021

Qué pasa con la explotación.

 

La acumulación originaria del capital en México.

Sandra Cantoral.

Equivale a ENERO 2022. ¡Muy feliz año nuevo! 

¿Quién comete el pecado original, ante lo sagrado pervertido en esa transición histórica de pertenencias?, porque sólo es sacrificado lo que sirve, aunque no se sepa; pero cuando se sabe que no se puede ser reducido a una cosa, no queda más que su destrucción, en tanto que es una cosa, es decir, que sólo se deja de estar sometido como estaba a las mismas cosas, en la relación de poder; aquí entra el sentido de pertenencia del ser humano a lo largo e inmediato de su historicidad en la construcción social de su cultura, que siempre es contextuada.

Dado que, el compromiso humano en un multiplicidad de intentos de lenguajes, para lograr comprenderse y en ese sentido ayudarse es un acto tan primitivo como moderno.

De modo que la participación y obligación íntima y sagrada, en cuanto a  ¿qué es y cómo se da la servidumbre voluntaria entre los seres humanos?; podríamos mencionar en cuanto a lo más superfluo, no en cuanto a la esencia del Ser, resulta un más allá ininteligible de este ser, en el que se sitúa la intimidad, que tampoco nunca está del todo satisfecha, porque se encuentra dialécticamente en potencia ante el nuevo desvío acertivo.


Así  en el sacrificio de la divinidad se une a la exclusión general de las violencias dadas, porque “La violencia misma sin la que la divinidad no hubiera podido arrancarse al orden de las cosas es rechazada como debiendo no ser. La divinidad no permanece divina más que por medio de lo que condena”[1], en donde algo de su liberación aparece en la razónsensible auténtica, y ello conlleva un proceso educativo y una tarea pedagógica en y con la militancia de clase, por supuesto para ello han pasado miles de siglos de la existencia humana, por ello es vital del CONTEXTO CULTURAL en tiempo y espacio para lograr sentar el problema u obstáculo a superar.


En este sentido de comprensión comunicativa, una propuesta  con fundamento  científico marxista humanista, nos sirve, como potenciador de realidades concretas de emancipación histórico-social de esa época de las cavernas en donde apenas los diversos lenguajes inician a crearse para lograr comunicar el ser humano sus NECESIDADES materiales y espirituales, como sus intereses de acuerdo a un día cotidiano de 24 hrs., pues hoy ya lo sabemos, ese tiempo existencial en donde hay un espacio para 1.descansar, 2.dormir, 3.soñar dormido o despierto, 4.trabajar y producir en comunidad, sea uno consciente o no de ello, 5.poder ser afectivo, 6.tener espacios de recreación creativa o no, 7.tiempo de ocio para imaginarnos en mundos posibles, 8.comer y compartirnos, 9.cuidarnos mutuamente con fraternidad, así como en 10.el descubrimiento e invención de la sexualidad. Ésa es hasta hoy nuestra vida cotidiana de las 24 hrs. con las que contamos, desde las épocas de la prehistoria hasta hoy en día, todo ello de forma contextuada en espacio y tiempo referenciales.


Por eso, hoy en día 2022 en la República Mexicana, con base en una posición político-pedagógica del gobierno federal con el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), podemos nombrar y, se intenta como proyecto de vida en cuanto a la ACUMULACIÓN ORIGINARIA DE CAPITAL, poder pensarnos históricamente con referencias de lo que han significado las CONQUISTAS de saqueo antiguas y actuales en contra de los pueblos, no sólo los originarios sino los actuales también, la intención como NECESIDAD e INTERÉS es poder develar en términos educativos a través del ejemplo, cómo poder regenerar la consciencia en torno a la necesidad del movimiento social, de ahí el lema de la Cuarta Transformación: “Primero los Pobres”, cual si fuera una intencionalidad humanitaria divina, para que se entienda como algo sagrado, que se cuida y protege con cariño y dedicación comunitaria.


Porque lo divino entregado a la operación en la mediación de su contradicción interna, conlleva generalmente al orden real del contexto histórico concreto, sin embargo ¿quién ha subordinado a quién en las relaciones de poder? El intento es entonces atravesar el puente, en el orden cultural de concepciones políticas y prácticas de ese poder político, como ejercicio del derecho, en un mundo de  confusiones del eterno retorno de la intimidad (la salvación). Pues Bataille, plantea que “Finalmente el hombre de la salvación ha introducido más los principios del orden de las cosas en el orden íntimo que lo que ha subordinado ese orden productor a las consumaciones destructivas del orden íntimo”[2] en un permanente autorreconocimiento de la violencia innecesaria y de la necesaria, en la conformación sensible del ser  histórico social en la cultura de pertenencia.


Véase al ser humano en su historicidad recorrida cómo son sus COMPORTAMIENTOS y ACTITUDES, de acuerdo a los sistemas histórico-culturales de: 1. Parentesco (biológico y ritual), 2. El lenguaje como idioma étnico; 3. El territorio ancestral; 4. A la Nación, como ciudadanía nacional; 5. A la región etno-linguística; 6. A la organización del trabajo; 7. A la participación política; 8. Al complejo religioso-ritual; y 9. A los ancestros, como tradición de la memoria colectiva  -indica el Dr. Gilberto Giménez-.

 

Por ello en torno a la ACUMULACIÓN ORIGINARIA DEL CAPITAL, que es el periodo en donde se inicia la propiedad privada, diría Carlos Marx, de los medios de producción, es decir todo aquello que permite acumularlo y reinvertirlo para seguir acumulando más y más ganancias, a través de la desgracia de los que han sido despojados de su trabajo comunitario y del producto de su trabajo, como sucedió con el robo de la invasión española al pueblo del Anáhuac, en lo que hoy conocemos como la República Mexicana. Así podemos comprender cómo fue el saqueo antes de la Colonia Española, después de la esclavitud, la Independencia de México, luego las Leyes de Reforma para desterrar a Maximiliano de Habsburgo, luego las Leyes de Reforma con Benito Juárez y, después de la dictadura de Porfirio Díaz el periodo de la Revolución Mexicana en 1910, en donde se inició a hablar de la justicia social y hoy con AMLO, estamos construyendo un México Soberano de fraternidad moral humana, que pide respeto a nuestra independencia económica, política, religiosa, cultural y demás para reconocernos seres humanos mutuamente entre los pueblos del mundo, por qué no, como una Ley y Gobierno del Mundo organizados para vivir integralmente con dignidad, paz y tranquilidad; en este sentido de la pertenencia cultural civilizatoria, “no solamente las violencias que la moral condena se ven ahí liberadas por todas partes, sino que un debate tácito se instituye entre las obras de salvación, que sirven al orden real, y las que se les escapan, que la estricta moral repudia, y que dedican sus recursos útiles a las destrucciones suntuarias de la arquitectura, de la liturgia o de la ociosidad contemplativa”[3]. Lo interesante del orden militar en el proceso de industrialización y que nos sirve para COMPRENDERNOS -que destaca Bataille-, es el mensaje de ¡sálvese quien pueda! Porque estamos en el momento más violento y destructivo de toda la humanidad.


Según Carlos Pereyra: El sujeto de la historia es el propio proceso histórico, ella se hace a si misma. Uno tendría que examinar qué es lo que en una sociedad hace posible la presencia de grupos y personas capaces de llevar adelante y con éxito un proyecto político.

 

 



[1] Ibid. P. 87-88.

[2] Ibid. P. 88-89.

[3] Ibid. P. 89.

Tuesday, November 16, 2021

Andrés Manuel López Obrador en la ONU.

 

Andrés Manuel en la ONU, a construir la Cuarta Transformación (4T).

Carlos Figueroa Ibarra.

 

Enrumbado en el movimiento que encabezó entre 2000 y 2018 con la marea progresista de las primeras tres décadas del siglo XXI, Andrés Manuel López Obrador nunca quiso asociarse con los líderes de los gobiernos posneoliberales más conspicuos de la región. Esto no se debía a una distancia política e ideológica con el progresismo latinoamericano, sino que obedecía a un cálculo político ante una derecha nacional e internacional ferozmente persistente en destruirlo. No quería ser asociado con Hugo Chávez para no abonar a la afirmación neoliberal de que era el “Chávez mexicano” y que quería hacer de México otra Venezuela. No era solamente cálculo político. Emparentado con el posneoliberalismo latinoamericano dista mucho de ser lo mismo que Chávez, Evo o Correa.

 

A lo largo de muchos años, López Obrador ha tenido un bajo perfil en lo que se refiere a las relaciones internacionales. No es estridentista con respecto al rol del imperio estadounidense en la región, sabe muy bien que lo mejor para un proyecto antineoliberal en México, es mantener excelentes relaciones con Washington. Retrata esta sobria conducta internacional su aforismo de que “la mejor política exterior es una buena política interior”. Esto puede decir muchas cosas: estabilidad interna para poder tener un amplio margen en el concierto internacional, autoridad moral producto del buen gobierno para poder opinar sobre los problemas mundiales. Esto último es lo que parece haber operado en el contenido de su discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU el 9 de noviembre de 2021.

 

En los festejos del bicentenario del 15 de septiembre de 2021, cuando invitó al presidente cubano Miguel Díaz Canel a que lo acompañara en el estrado, López Obrador pronunció un memorable discurso sobre la autodeterminación de los pueblos, la soberanía de México y una relación equitativa con Washington. El discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU es congruente con el aforismo mencionado. Como lo ha hecho con respecto a la política interna, Andrés Manuel puso en el centro de la problemática mundial el tema de la corrupción: la del neoliberalismo que privatiza ganancias y socializa pérdidas; la de los evasores fiscales beneficiados con los paraísos fiscales; la de los fondos buitre que practican la usura despiadada.

 

La crítica a la ONU también se expresó con su afirmación de que solamente 6% de las vacunas anticovid se hayan distribuido por el mecanismo Covax para los países más pobres. Tras decir que la ONU nunca ha hecho algo realmente sustancial para los pobres, propuso un “Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar” que es una internacionalización de su planteamiento nacional de “Por el bien de todos, primero los pobres”. Propone López Obrador recaudar un billón de dólares para favorecer a los 750 millones pobres extremos en el mundo. Esto se haría a través de un impuesto de 4% a los mil más ricos y a las mil empresas más importantes del mundo y un 0.2% a los integrantes del G-20. En México y en el mundo, el bien de los pobres sustenta al bien de todos.