'Todo hombre es un animal político'
Karl Marx
La política neoliberal del Estado y su proceso de globalización mercantil en esta política burguesa en decadencia, que incide en la educación, da sentido para entender en el presente escrito, la categoría de TOTALIDAD POLÍTICA CONCRETA en el despliegue de su historicidad, con la intención de comprender el amplio conflicto social mexicano como un proceso político-educativo, que da cuenta de la existencia de una lucha que es emancipatoria; y su contraparte, una locura enajenante, entre las dos clases sociales fundamentales antagónicas: la burguesía y el proletariado, lo que tiende a reproducirse sin cesar en las relaciones de producción histórico-sociales, sin tener consciencia de ello en la educación de masas, en la carencia de una educación política proletaria en la identidad de clase política de su pertenencia y reconocimiento.
Se entiende por POLÍTICA un poder real, y el más abarcativo de los demás poderes, tanto económico, social, cultural, educativo o militar entre otros; valorado así desde una mirada dialéctica crítica, la POLÍTICA es la expresión de la DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES, acuñada y desarrollada desde los primeros años de infancia en la existencia en sí y de sí del sujeto histórico-educativo, el PODER POLÍTICO dado en hechos, resoluciones y sometimientos que se van haciendo ley humana o límite en el contexto de la lucha de clases, con base en la prudencia, el respeto y el derecho, que constituye en sí, a la Teoría Pedagógica; tales derechos políticos en general, se encarnan desde la prehistoria con un sentido individualcolectivo (Cantón) no sólo de solidaridad, sino antes que todo de DEFENSA SOCIAL consciente o inconsciente de su sensibilidad racional humana ahí encarnada.
En cambio en el proceso educativo el abuso de poder político de la hegemonía del Estado capitalista, sucede con un carácter naturalizado, egoísta y sectario, lo cual tiene varias formas de manifestación: partidismo político, sindicalismo charro privilegiado, amiguismo y compadrazgo con estructuras caciquiles. Todas estas formas conllevan una fuerte carga de enajenación sintetizadas históricamente en el sistema capitalista, basado en la explotación del trabajador y en la ganancia del empresariato; ambos momentos tienen múltiples determinaciones en matices posibles de la existencia humana en sí y de sí, que implica repensar las relaciones psíquicas e históricas en la lógica del estado imperialista.
Esto sucede en la construcción y transformación del mundo del estado de cosas existente en la lucha de clases; así, entre lo absoluto y lo relativo de ambos intereses de clase, se abre la pregunta sobre ¿Cuál es la causa político-pedagógica en la contradicción irresoluble del sistema de explotación?, que propicia la diferencia de oportunidades de vida material entre las dos clases sociales fundamentales, en donde la clase trabajadora tiene que saber expresar sus razones históricas en procesos de emancipación social.
Para profundizar en este cuestionamiento, véase la clasificación revolucionaria de las CLASES SOCIALES, en la visión de la teoría leninista, que tienen que ser precisadas ahora, según la lógica esencial del capitalismo moderno, como una tarea de trabajo pedagógico. “Las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción históricamente determinado, por las relaciones en que se encuentran frente a los medios de producción (relaciones que las leyes fijan y consagran), por el papel que desempeñan en la organización social del trabajo y, por consiguiente, por el modo y la proporción en que perciben la parte de la riqueza social de que disponen. Las clases sociales son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse del trabajo del otro por ocupar puestos diferentes en un régimen determinado de economía social”.
De modo que, de acuerdo a las circunstancias históricas existentes en México, las clases sociales son grandes grupos de hombres y de mujeres que se diferencian entre sí por sus relaciones de producción, sus valores ético-morales y sus tradiciones y costumbres, en la organización social del trabajo, y éstas resultan ser, el motor de la historia de acuerdo al materialismo histórico dialéctico, y se definen y diferencian entre sí, de acuerdo a su producción e intereses en la lucha de clases.
La caracterización histórica como totalidad política concreta de las clases sociales, se explica de forma más desglosada así:
1. Por ser propietarios de capital y propietarios de fuerza de trabajo, o por el contrario despojados de todo, teniendo sólo su propia existencia para regalarla a la acumulación capitalista, es decir burgueses y proletarios como polos opuestos históricamente en el ejercicio de los ROLES SOCIALES (que es la forma simple en la lógica y en la cultura burguesa para encubrir la condición de clase).
2. Según el lugar ocupado en la producción, los productores y expropiadores, de forma vertical entre explotados y explotadores, así el trabajo y su apropiación son factores que definen su carácter de clase, valiéndose de sus subordinados o empleados de confianza; por eso es condición para ocupar dichos puestos, que tengan una mentalidad jerárquica y formas de comportamiento en consecuencia, en un híbrido que los coloca como el camaleón, cambiando de piel, siempre que sea necesario, de acuerdo a su confort individualista y protagónico, pero no se asume el sujeto en la lucha de clases del proletariado de forma seria y sostenida.
3. Por la organización de mando en la producción, decidiendo los usos del mercado laboral, reglas, modo de empleo, de ascensos y descensos, salarios, etc., incorporándose en la elite del abuso de poder estatal-institucional.
4. Por la forma de distribución de la riqueza social (ganancia comercial, ganancia en servicios o industrial; ganancia por interés financiero; ganancia en la renta de la tierra, o recibiendo un injusto SALARIO, pues según Marx, no puede existir salario justo, porque la misma relación de explotación del capital sobre el trabajo histórico-social es inhumana y fuera de racionalidad ético-moral como totalidad política concreta; así la relación en donde se extrae la plusvalía al trabajador directo, es la ganancia que el capitalista se guarda sin haber trabajado, sólo por ser el dueño de los medios de producción, que ha ido despojando al trabajador directo. Acumulando y centralizando este trabajo explotado en propiedad privada. La razón inicial de este largo proceso parte, desde la primera acumulación originaria del capital, con las conquistas, el robo y el asesinato -como fue la aculturación española y el sometimiento actual en el sistema internacional de acumulación y centralización de capital por el bloque imperialista en la realidad mexicana, en donde se tiene a un gran monopolista en TELMEX, Carlos Slim.
5. Por la realización o negación de sus INTERESES FUNDAMENTALES DE CLASE PROLETARIA. Cuando se asume la consciencia proletaria, se define y potencia la lucha social, según este GRADO de CONSCIENCIA para sí, SOCIAL e HISTÓRICA, que es más abarcativa que la existencial en sí y de sí en el sujeto. Según Marx esta condición de clase proletaria en su UNIDAD, es lo que define realmente la posibilidad de terminar con la locura de la acumulación y centralización capitalista en unas cuantas manos de magnates imperialistas; de acuerdo a las luchas conjuntas entre trabajadores de la educación, trabajadores en la fábrica, trabajadores en el campo, trabajadores en las maquilas, trabajadores migrantes, trabajadores en servicios domésticos, trabajadores de la educación, trabajadores de la artesanía ambulante, trabajadores de limpieza tercerizados, trabajadores científicos, trabajadores indígenas, trabajadores niños de la calle, trabajador@s de la sexualidad, trabajadores en el hogar, y todos los demás trabajadores y trabajadoras de la sociedad capitalista de explotación del pueblo mexicano; quienes han sido educados en este régimen, con una ideología hegemónica irracional en el proceso de aprehendizaje de la cultura burguesa: DISCRIMINACIÓN, EXCLUSIÓN, EXTERMINIO, SECTARISMO, PREJUICIO Y DOGMA pequeñoburgueses, es decir como pequeños propietarios -que para nada son ni serán magnates de la economía/política mundial-. Pero se les confunde y manipula, para que no PUEDAN ubicar su condición de clase POLÍTICA, en la conjunción de esfuerzos, y se ajusticien unos a otros por el individualismo egoísta, jerárquico y ESTRATIFICANTE, de acuerdo con la historicidad social medieval que los tiñe a tod@s, para constituir y reproducir, en todos estos matices, la nueva imagen del PRÍNCIPE MODERNO como lo describe Maquiavelo.
En este sentido, en la visión de totalidad política concreta, se abre la pregunta de acuerdo al nivel de abstracción necesario para articularlo al trabajo de la Pedagogía Crítica: ¿qué es la conciencia por funciones/ROLES?, pero aún no constituida como clase organizada políticamente en procesos de emancipación social, en contra del derrocamiento del sistema de explotación, hasta alcanzar la dictadura proletaria en la construcción social del socialismo-comunismo.
Se pondrá un caso de TOTALIDAD POLÍTICA CONCRETA para la apropiación de esta explicación. Por ejemplo, sobre las llamadas ‘cuotas de recuperación’ en la política neoliberal del Estado Mexicano, que se está extendiendo ya en cualquier lugar educativo, lo que conlleva de por sí a la ‘cuota de enajenación mercantil del proceso educativo o de des-humanización’; de esta forma el propio sentido de privatización de la educación va negando los servicios de financiamiento para la educación gratuita, laica y democrática, es decir va cerrando posibilidades de acceso para el pueblo, siendo que la educación es una obligación del Estado Capitalista como lo indica el Art. 3º. Constitucional.
Esta situación irracional, está sucediendo dentro de la estructura degradada y degradadora de la ganancia, que tiene un proceso perverso -al estilo de Maquiavelo- de circulación, consumo y valoración en la lógica del capital, como lo demuestra Karl Marx; por medio del sometimiento y de la explotación capitalista del trabajador productivo directo, que ha sido enajenado y burocratizado con tantos FETICHES que impiden su participación AUTÓNOMA. Por eso ahora el empresariato de la política neoliberal de eficiencia, eficacia y calidad, ayudados hasta donde necesiten por el charrismo sindical, doblegarán desde su cultura burguesa a los esclavos modernos, pensado así su proyecto neoliberal, para cuidar la centralización y la acumulación del capital internacional, nacional y local, hasta PODER incrementar las sobreganancias, aún en tiempos de crisis de sobreproducción, que provoca la propia anarquía del Estado Capitalista, en la privatización de la educación con una serie de subterfugios silenciosos permanentes, para evitar en la educación de masas, la construcción del Estado Socialista mexicano, en donde es posible incidir pedagógicamente.
Véase un ejemplo vital a seguir en el proceso de construcción del socialismo:
La historia de la TEORÍA PEDAGÓGICA muestra que la organización pedagógica-política de los pueblos con sus propias armas de lucha, han tomado el PODER POLÍTICO de emancipación como capacidad humana de SUPERACIÓN educativa posible, desechando el esquema de “roles funcionalizados” que impone la cultura burguesa.
Pero ¿qué es entonces la humillación en la consciencia por funciones-ROLES de la institución capitalista en la lucha de clases?
Es necesario precisar antes, que se entiende por LUCHA; la lucha radica en la capacidad de enfrentar el miedo, la culpa y el castigo de forma organizada con una visión política emancipatoria de la clase proletaria, es decir para sobreponer un amor a la vida que no habla con lengua equívoca, sino con valores libertarios en tiempos y espacios diferenciados y semejantes, en el horizonte de valores y de virtudes necesarias; son valores universales y particulares, porque expresan una totalidad política concreta bien definida históricamente con rumbo de futuro humanizado, en las razones que se sienten, y en los sentidos que se razonan por el sujeto histórico-educativo, y así con esos conceptos históricos precisos lucha profesionalmente.
De modo que la lucha social y su método de comprensión, es vigente, para explicar y transformar revolucionariamente la contradicción irresoluble entre la burguesía y el proletariado, que tiene que generar una grandeza emancipatoria, con un método para nunca rendirse; sino desplegar en la educación de masas una mirada de clase proletaria fortalecida en la creatividad, en contra de los dogmas, la violencia y la represión de la burguesía -encubierta con un don de “derechos humanos falsos”-; es decir que se requiere trabajar, con conceptos y principios sólidos, epistemológica y científicamente fundamentados con base en el materialismo histórico dialéctico clásico, para enfrentarse a la opresión del hombre por el hombre en una condición de calidad humana a través de procesos educativos de transformación social popular y de superación cultural permanente, y así no dejar de soñar en un mundo superior.
Por eso el conocimiento religioso-pagano, el revolucionario-pragmático y el teórico-conceptual, tienen un sentido para el sometimiento y la represión reproductoras de la manipulación, en sus funciones institucionales mediatizadoras de la lucha de clases, sin consciencia ni voluntad política para sostener un proyecto cooperativo a muy largo plazo de la lucha proletaria, ello sucede tantas veces de forma inconsciente o francamente alienada -esa es su debilidad histórica por falta de EDUCACIÓN POLÍTICA-. En cambio las luchas de convicción liberadora dan la vida, por la unidad de la clase trabajadora; y a la vez la clase proletaria crece en otra dimensión más profunda, a saber, por la emancipación histórico-social con una alta consciencia de clase comunista, para no seguir siendo humillada la clase proletaria, la cual ha sido despojada de todos sus medios para seguir trabajando con dignidad, pues sólo cuenta hoy con su cuerpo erguido, mientras se es joven, para venderlo en cualquier condición y relación de trabajo, debido a la gran masa (2 millones sin trabajo en México), que constituyen a favor del capital, ser el ejército industrial de reserva desempleada ahí esperando ser ocupada, ser contratada a toda costa por el empresario que impulsa el Proyecto Mesoamérica o Plan Puebla Panamá, como subasta engañosa del gobierno y del Estado calderonista -en sí no importa el gobierno que sea, sino el sistema de explotación que encabeza el régimen en la interdependencia del capital imperialista-; ello propicia la baja de salarios, para negar mejores condiciones laborales de trabajo, que tampoco le pertenece en su vida enajenada al trabajador directo; sino que ahora su existencia (en sí y de sí), está en manos del patrón, esas son las leyes del capital que implican el abuso de poder de la burguesía, como poseedora de todos los medios de producción, que las leyes de la cultura burguesa refrendan.
El trabajador se ve privado en su propio cuerpo y a la vez, en su propia actividad funcionalizada en roles, de sus facultades creadoras, las cuales le pertenecen ya al patrón -desde el momento en que es contratado-, incluso “se le remarca que presta un servicio por el que se le paga bastante bien, por lo que debe hacer las cosas según órdenes expresas; se le recuerda al empleado permanentemente, que ingresa a una empresa y debe decir, lo que está dispuesto a hacer por ella, para que admita de entrada las cargas de trabajo, las monotonías, los riesgos, etc. etc., sin replicar en nada.
No importan sus opiniones, sino las establecidas por el patrón. El trabajo de invención que ha sido especializado, incluso está organizado de acuerdo al interés de la empresa, por eso todo perfeccionamiento tiende a extremar la explotación, esta cuestión se ha extendido tanto que en el conjunto de la sociedad, invenciones, descubrimientos de sociedades grandes o pequeñas les son arrebatados por el monopolio de patentes. Por tanto, el trabajador no se identifica con su labor, ésta le es forzada por las condiciones existentes y la voluntad del capital”.
En este mismo sentido de humillación al trabajador proletarizado, se reconoce que en México, se vive otro tipo de sincretismo de la ‘existencia de la modernidad-posmodernidad capitalista’, que pasa de lo pagano-religioso y lo místico de la explotación del trabajador humillado, quien sigue arrodillado ante la propiedad privada de acumulación oligárquica y financiera por medio de todo el aparato ideológico en la educación de masas, de ahí su risa vitalmente humana y su inconsciente de humillación “voluntariamente” desconcertada ante la ideología dominante de la burguesía, pues no tiene cuenta de la totalidad política concreta en donde está inmerso el devenir de su género humano proletario.
Este sin-sentido de humillación sucede en una conciencia intuitiva, en su dimensión existencial simple, que puede pasar a la transformación radical en potencia, cuando existe un detonante cualitativo en la UNIDAD de la clase proletaria, que lo propicie con un carácter político-filosófico, es decir pedagógico, lo cual es necesario resignificarse en los matices y posibilidades de la lucha de clases; en donde el sujeto individualcolectivo (Cantón) crea sus dioses y también sus misterios, como una construcción y una transformación social de humillación reproductora, y a la vez se desarrolla una expresión más profunda de resistencia e indignación, porque se siente en el cuerpo que el proceso educativo o de humanización no es una mercancía de desecho; sin embargo el trabajador explotado, no se alcanza a explicar desde esa existencia suya en sí y de sí, con conceptos precisos el proceso de explotación y la forma de superarlo en su existencia, por ello es indispensable en la educación política de masas, la disciplina profesional de la clase trabajadora organizada políticamente, es decir en una ubicación política como motor para la acción del movimiento social organizado; a través de ese proceso educativo de POLITIZACIÓN filosófica como pilares de la pedagogía, bandera que expone la pedagogía crítica de Paulo Freire, en la educación popular de masas, en donde se demanda la lucha de clases como procesos de humanización enaltecida por el aprehendizaje colectivo.
Freire, desde la Pedagogía Crítica como un inminente militante de la organización social emancipadora socialista, tiene estrecha relación con la formación, la construcción y la transformación en valores humanos, durante toda la existencia individualcolectiva (Cantón) del hacerse humano, ubicándose en las dos figuras protagónicas de la lucha de clases, como dominadores o dominados; en ese proceso educativo, en donde se va siendo consciente de la propia explotación histórica de denigración y de aniquilamiento, no sólo del cuerpo humano, sino también de su naturaleza esencial, que es el mismo ser transformado por el trabajo humanizándose así, como una totalidad política concreta; y por tanto la propuesta pedagógica de Freire, se centra en lucha intuitiva o pragmática de la existencia subjetiva del ser humano; dejando claro que esta formación militante transformadora, tiene que ser en el orden POLITICO y filosófico, premisas científicas del entramado pedagógico, así lo sostiene este gran pedagogo. Sin embargo dicha militancia pedagógica, no está generalizada aún entre las masas, para incidir en las luchas de liberación histórico-social, sin embargo es necesario considerar que ello representa un largo PROCESO DE TOTALIDAD POLÍTICA CONCRETA de trabajo colectivo y de unidad, rumbo a la emancipación integral del sujeto histórico-educativo (en donde nadie sabe todo, ni nadie ignora todo, diría Freire, pues todos aprehenden y se educan mediados por el mundo).
“Queda claro que los revolucionarios, su organización y sus ideas se enfrentan a muchos obstáculos, a pesar de ello, sólo son el reflejo de la consciencia proletaria lograda por el esfuerzo de toda una etapa de luchas sociales, y como tal, son parte constituyente de todo el movimiento. Lograr su fusión plena en éste, se vuelve una tarea de primer orden”.
Por otro lado es necesario tomar en cuenta en este orden de la existencia del ser y de sus derechos humanos o su DEFENSA POLÍTICA-pedagógica, que significa lo mismo; tiene que saber porqué existe la necesidad del proceso educativo, dado que, el ser humano de forma individual es capaz de matar a sus semejantes en este proceso de humillación solitaria y alienante, ya sea al sentir miedo, al sentir angustia, o al tener culpa; por lo que parece “natural en la competitividad por la sobrevivencia”, que tendrá que ser sacrificado objetivamente en la lógica misma de explotación degradadora de su imagen insatisfecha, dada su incompletud insoportable, de no saberse sentir humano en el contexto de la historicidad de la ideología dominante o cultura burguesa, en este sentido valórese las distintas acepciones de la categoría de ideología, para comprender la manera en que la clase desposeída es engañada por esta cultura capitalista:
IDEOLOGÍA en la formación política consciente significa:
A) El proceso de producción de significados,
signos y valores en la vida cotidiana;
• B) Conjunto de ideas característico de un grupo o clase social;
• C) Ideas que permiten legitimar un poder político dominante;
• D) Ideas falsas que contribuyen a legitimar un poder político dominante;
• E) Comunicación sistemáticamente deformada;
• F) Aquello que facilita una toma de posición ante un tema;
G) Tipos de pensamiento motivados por intereses sociales;
• H) Pensamiento de la identidad;
• I) Ilusión socialmente necesaria;
J) Unión de discurso y poder;
• K) Medio por el que los agentes sociales dan sentido a su mundo, de manera consciente;
• L) Conjunto de creencias orientadas a la acción;
• M) Confusión de la realidad fenoménica y lingüística;
• N) Cierre semiótico;
• Ñ) Medio indispensable en el que las personas expresan en su vida sus relaciones en una.
Con las concepciones subrayadas sobre la ideología se coincide pedagógicamente en esta investigación educativa, para la resignificación del poder político y lucha de clases, que se expone implica otros matices, como es la visión de Luis Villoro entre otros ya expuestos, porque en la educación de masas es necesario retroceder hacia lo más primitivo del origen del ser humano en su existencia antropomórfica de historicidad social objetiva y subjetiva, para REINICIAR a comprender y explicarse, el sujeto educativo, su historicidad política concreta. Se trata de no seguir permitiendo la humillación que causa la estratificación jerárquica de desigualdad social, que imponen las funciones de la empresa burguesa institucional a través del ‘rol funcionalizado’, que manipula la institución del estado de derecho en la división del trabajo como algo natural y con un carácter apolítico y reaccionario a todo cambio profundo de la estructura de producción y de su formación, por medio del ejemplo entre el capital y el trabajo, es decir para la explotación a ultranza del trabajador en el orden de las relaciones sociales de producción capitalistas, que está forzando la cultura burguesa.
De esa manera la clase burguesa desde la ultraderecha, trata de sostener su lógica de acumulación y de centralización explotadora de capital, sustentado en el régimen de propiedad privada, transmitido como el dogma religioso del siglo XXI, que se impone a través de la distorsión, el ocultamiento, la falta de seriedad, la desinformación, la culpa, la degradación y el neofascismo con todo el aparato de violencia ideológica del Capitalismo de Estado, con el que se está dispuesto a REPRIMIR y a MANIPULAR de forma confesional con mecanismos imperialistas crueles y perversos, al movimiento social y a la lucha de clases tratar de desvirtuarla, porque bien saben en su ideología dominante que esta injusta relación histórica la genera la propiedad privada de medios de producción, a la cual protege la cultura burguesa militarizada.
En este sentido, la explotación del sistema capitalista mundial representa hoy día un escenario histórico-político sincrético, porque cada espacio temporal expresa en sus comportamientos, la síntesis compleja de la historicidad social constituida en cada acto particular del sujeto histórico, es decir de la persona, del individuo, del grupo, del pueblo-nación, o de la clase social de referencia en la asunción del contexto histórico de la lucha de clases en la razón emancipatoria del proletariado.
Así el sincretismo de la clase explotadora y de la clase explotada, en apariencia “parecen conjuntarse o mezclarse ideológicamente, por la hegemonía dominante”, incluso parecen mezclarse con la clase monopolista, pero nunca las necesidades e intereses del proletariado, podrán confundirse entre ellos, como lo expresa Lenin, en el sentido de asumirse hermanos de clase explotada proletaria; pues a estas dos culturas, las diferencia esencialmente la acumulación privada de medios de producción, su formación individualista y caprichosa, así como su despotismo oligárquico neofascista que cada día queda más al descubierto en contra del movimiento de masas.
Se valora que, teniendo consciencia de que los comportamientos de la cultura burguesa hegemónica, son procesos anárquicos e inestables, suceden a través de valores desvirtuados ya en el tejido social y popular, se generan en una maraña entre la modernidad-posmodernidad; tampoco aún se pueden definir como un comportamiento generalizado la cultura del proletariado, en una posición política clarificada y planeada, pues la hegemonía del abuso de poder burgués lo tratará permanentemente de impedir por todos sus medios; por ello es necesario asumir la manera de conjuntar esfuerzos manifestándose de forma abierta y decidida en la organización y educación política del movimiento de masas concreto.
Esta simbiosis se ve enfrentada a cada paso con las raíces del comportamiento histórico indígena, como ejemplo de aprehendizaje visual entre la denigración y la elevación de los valores ético-morales de raíces culturales profundas, puestos justo en el acto de la prudencia-paciencia-tolerancia-respecto a los derechos humanos legislados por los trabajadores; en la justicia-liberadora de la palabra, en el tono de la sonrisa y de la gratitud, los cuales son todos estos comportamientos indestructibles e irrenunciables desde la esencia de la clase trabajadora en el despliegue de la vida, entendida ésta como totalidad política concreta, que es necesario recuperar en la educación de masas desde el origen histórico de pertenencia y de reconocimiento de clase entre los iguales y los diferentes de acuerdo a sus necesidades e intereses concretos, en un tratamiento de la Pedagogía Crítica de las relaciones sociales de producción social y de apropiación privada.
La lógica de apropiación de capital, tiene síntomas de evasión de responsabilidades individualcolectivas (Cantón), porque no se ha recibido educación política para ello, por tanto la pregunta en consecuencia, concibiéndose cada sujeto histórico, como una totalidad política concreta, es: ¿qué hacer en la alternativa del proyecto integral de la clase proletaria en un programa contrahegemónico educativo?
Este programa contrahegemónico a la explotación capitalista, se deja ver en la organización política de clases, que se tendrá que sistematizar y delimitar, a través de necesidades teórico-conceptuales en la acción política; en un proyecto contrahegemónico conjuntando esfuerzos en la lucha de clases, es decir, con las organizaciones políticas de clase revolucionarias, orientadas por un partido que se pronuncie en contra del capital, desplegando la lucha con sindicatos democráticos, revolucionarios y asambleístas, para compartir estas tareas políticas en la lucha, con matices claros de denuncia de la lógica de acumulación y centralización de capital; y hacer una tipología del contexto en el movimiento social, y de las organizaciones políticas, como un proceso de transformación cualitativo y cuantitativo, en el que se exalten las diferencias entre la ideología burguesa y la ideología proletaria, definiendo así el proceso activo de la totalidad política concreta con un pueblo en la garganta, para combatir la política burguesa enfrentando sus dificultades, y sobre todo reconociendo a la CLASE TRABAJADORA como la transformadora de la naturaleza para cuidarla y pronunciar su creatividad lúdica y liberadora, venciendo el discurso evangelizador del imperio capitalista moderno-posmoderno de imágenes sagradas enajenantes, que lo único que hacen es proteger, justificar y encubrir la perversidad de la propiedad privada de medios de producción en el contexto internacional; este proyecto implica un devenir de politización pedagógica.
Entendida, la politización como un proceso de humanización, según sus ejes de lucha concreta en la resistencia y en la correlación de fuerzas, con una formación autónoma, ahí se puede valorar el grado de compromiso social asumido contra el estado capitalista, que se va definiendo y sosteniendo en la acción concreta de esta lucha de clases desde que existe la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN en la sociedad, y que se tendrá que ABOLIR definitivamente durante este siglo XXI; por lo que es necesario entender este proceso de totalidad histórica política, porque tal historicidad social en sí, es el propio sujeto histórico, CAPAZ de asumir sus compromisos POLÍTICOS DE CLASE PROLETARIA, en proyectos educativos intencionados para incidir en la emancipación social definitiva, comprendiendo los obstáculos de su dialecticidad histórica en la unificación de intereses y de alianzas en la cultura proletaria; de manera que esta tarea de masas, requiere de un proyecto integral contrahegemónico al capital en un Frente Único, que es consigna del movimiento social que aún falta construirse.
“La consciencia de organización y no sólo la consciencia general de clase, es una cuestión de trabajo revolucionario impostergable en el momento actual, la fe en la pura adopción de una actitud, de una bandera son encomiables pero insuficientes, los trabajadores y sectores populares necesitan instrumentos organizativos, así también requerimos de estructuras ordenadas en un amplio sistema organizativo que les de sustento y forma. Y si hablamos del potencial de las bases trabajadoras, está claro que como en cualquier otro asunto, el sujeto humano requiere de las pautas concretas por donde dar salida a ese vigor almacenado durante los últimos tiempos en contra del capitalismo”.
Pero entonces ¿qué significa la defensa de la educación gratuita, de acuerdo a la estratificación por funciones jerárquicas institucionales, de acuerdo a la identidad histórica de la clase explotada, asumida como totalidad política concreta?
Antes de contestar, es necesario presentar el panorama general de la crisis del capitalismo, y reconocer que si no se tiene consciencia de clase, es debido a que se desconoce la sistematización conceptual de ello, desde la Pedagogía Crítica; sin embargo la educación de masas, exige tener que emprender este trabajo político-educativo, en el sentido de la comunicación proletaria, dado que las condiciones objetivas y subjetivas ya están dadas en el mundo entero en cualquier espacio educativo de estructura jerárquica; en el sentido de la decadencia del Capitalismo de Estado, desplegada así la perversidad que juega la oligarquía financiera y la burguesía nacional, internacional y local en un solo sentido de las necesidades imperialistas, la extracción de plusvalía al trabajador directo, para que el capitalista tenga su ganancia, la cual acumula y reinvierte en el sostenimiento del régimen de explotación, sustentada en una “vida democrática parlamentaria”.
Para dar cuenta de esta decadencia del capitalismo, reflexiónese las cifras que permiten valorar la situación sociocultural y de política-económica, para poder ver la necesidad de construir un régimen socialista, que permita el tránsito al comunismo internacional que supere todos los males que arroja el descarnado capitalismo explotador; lo cual significa LA SOCIALIZACIÓN DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN A LA CLASE TRABAJADORA, los cuales han sido privatizados a lo largo de la historicidad social; es decir, se trata de que la clase trabajadora, se reconozca como la única productora de la ciencia, el arte, la tecnología, la cibernética, la informática, la producción alimentaria, la construcción de viviendas, la infraestructura para carreteras, para cuidar la salud, para la educación, para la industria energética, en fin, son los generadores de vida, al transformar la naturaleza en cultura proletaria, en donde están puestas todas sus energías, pero que ha sido vilmente privatizada por la cultura burguesa, como síntesis de la historia de la explotación inhumana, que niega el acto sano, limpio y respetuoso.
Un panorama general y sintético de la situación que genera, el abuso de poder político de la cultura burguesa, entendida en su historicidad social, y que puede comprenderse ahora en este siglo que inicia, como la síntesis del comportamiento del SER DE CADA SUJETO HISTÓRICO, que es en sí, la totalidad política concreta; valórese porque cada uno de estos sujetos proletarizados, son controlados y ENAJENADOS por una ideología dogmática, desmovilizadora y posible de ser cooptada por la degradación del narcotráfico y el narcomenudeo, en el despliegue de su sobrevivencia y desigualdad de oportunidades, por eso terminan siendo víctimas como plantea Chomsky de la VIOLENCIA y de la REPRESIÓN ejercida por el Estado capitalista, encargado de reproducir y de justificar esta lógica de explotación, legitimándola con la careta de la ideología burguesa, y negando con este comportamiento, a la clase proletaria en su capacidad de autonomía en la organización política de la lucha de clases actual.
El panorama general en la sociedad mexicana arroja los siguientes datos que anteceden a la crisis actual del sistema de explotación: “Con más de 105 millones de habitantes y una población mayoritariamente joven (45% de la población tiene menos de 20 años), las estadísticas conservadoras de la ONU hablan de 40% de la población por debajo de los índices de pobreza, a su vez, se estima que 57.5 millones están en edad de trabajar, de éstos, 15.6 millones (el 27.2% de la PEA) cotizan en el ISSSTE ó alguna otra institución de seguridad social del Estado como en Pemex o la Secretaría de la Defensa que tienen sus propias instituciones de seguridad social.
Como independientes, médicos, asesores, arquitectos, etc., están registrados al SAT 12.3 millones (21.5% de la fuerza laboral), y estos son aproximadamente los mexicanos empleados formalmente, 57% de la población económicamente activa, es decir, 32.8 millones de personas.
Quitando la paja a las cifras tenemos que, si son 57.5 las personas en edad de trabajar (PEA), y de estos 32.8 tienen empleo formal, los restantes 24.7 millones constituyen el 43%, esto deriva en que el ejército industrial de reserva es de cerca de la mitad de la PEA. En esta cifra se encuentran los trabajadores informales y personas que trabajan sin un contrato legal y desempleados, constituyen el 20% de la población.
No se puede pasar de largo el fenómeno de la emigración, el propio Estado aceptó que este año se expulsó 1 millón de personas, durante 2007 murieron más de 500 mexicanos en su intento por cruzar a Estados Unidos (cifras de la Coalición Pro Defensa del Migrante), esta cantidad rebasa los 485 fallecimientos ocurridos en 2006, se calcula que hay 12 millones de indocumentados en ese país. Las remesas de migrantes representan el 2.5%.
La economía mexicana es considerada la segunda economía latinoamericana detrás de la economía brasileña (que la superó recientemente), el 90% de sus intercambios comerciales son con Estados Unidos, el 33% del presupuesto estatal proviene de Pemex, cabe destacar que México se está convirtiendo de exportador de petróleo a importador de derivados de éste como gasolina, esta tendencia se debe a la falta de inversiones en infraestructura de refinación propiciadas por las políticas estatales tendientes a desmantelar Pemex.
El sector industrial general es el 30% de PIB y el 90% de las exportaciones (un tercio corresponde al petróleo) aquí se emplea el 23% de la PEA, en un drástico contraste el sector agrícola genera apenas cerca de 5% del PIB y emplea cerca del 19%, a pesar que el clima y la orografía del país son favorables sólo se aprovecha poco más del 20% de las tierras cultivables y de éstas la mayoría son para el consumo interno, las cuales no se encuentran industrializadas, en contraste los cultivos lucrativos como el café, frutas y cítricos son los únicos con una considerable tecnificación pero se encuentran en manos de terratenientes y su producción se destina a la exportación.
Actualmente se tienen firmados los siguientes acuerdos de libre comercio, con Estados Unidos y Canadá (TLCAN-1994), la Unión Europea (2000), Japón (2005), Israel (2000), América Central (Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador) y países de América del Sur (Bolivia, Colombia, Chile, Venezuela y Uruguay).
México es la undécima economía exportadora del mundo, sin embargo gran cantidad de estas exportaciones son productos maquilados, es decir que sólo se terminan aquí y son regresados a las matrices o a otros países. Los proyectos imperialistas tienen contemplado a nuestro país como el centro generador energético de una vasta zona de maquilas que se sintetiza en el Plan Puebla Panamá.
En México un salario mínimo es de $50 pesos, su poder adquisitivo está por debajo de Brasil, Argentina y Taiwán lo que significa que el volumen de plusvalía extraído al obrero mexicano es superior a los países mencionados, se trata de percepciones parecidas a los que imperan en Haití.
La deuda interna del gobierno federal para finales de 2007 llegó a un billón 594 mil 500 millones de pesos, 47,400 millones de pesos más que el año 2006; el saldo de la externa es de 40,800 millones de dólares, mil millones de dólares que en 2006 (datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público)”.
En este contexto político-económico y sociocultural del panorama general en la totalidad política concreta mexicana, se plantea el contexto de privatización de la educación:
Todo este proceso de exclusión y de privatización de la educación gratuita es un hecho de mercantilización en la lógica de desecho, de humillación y de avasallaje histórico, que denota la totalidad política concreta, que de hecho, está encarnada en cada sujeto educativo sin que se tenga consciencia política de ello; de manera que estas nuevas relaciones de poder político humano emancipatorio, conducirán a los procesos educativos de masas, las cuales se irán informando, explicando y organizando con un sentido de unidad proletaria, para PODER superar políticamente tal decadencia del Estado de derecho capitalista; no sólo expresada la lucha social en el movimiento de resistencia permanente, sino sobre todo de ruptura cultural con la oligarquía financiera mundial, al lograr diferenciarla como clase dominante en el poder político fascista de destrucción y de crisis del régimen capitalista, el cual resulta insalvable -de acuerdo a la demostración histórica en la teoría científica, que se encarga de recuperar sistemáticamente en las ciencias sociales, la acción práctica revolucionaria-.
Lo más importante es lograr explicar y entender que es necesario ABOLIR LA PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, y la explotación del hombre por el hombre, o de la mujer-niño o niña, según lo que se decida ejercer en la libre sexualidad entre la vida-muerte como instantes permanentes del sentido de pertenencia de clase, humanizándose en el estudio de la asunción revolucionaria.
Porque “el movimiento estudiantil marcha hoy hacia una nueva perspectiva no sólo de movilización, sino de trabajo y organización, pero no podríamos comprender en su totalidad la importancia de lo que se presenta y lo que se avecina, sin hacer una breve reflexión acerca de lo sucesos por lo menos en los últimos 10 años para clarificar que el camino que recorren hoy los estudiantes más que una simple suma o resultante del proceso anterior, es un avance cualitativo que corresponde a la transformación también cualitativa de la lucha de clases y por tanto a las condiciones en que hoy se encuentra la lucha obrero-campesino-popular”.
La pregunta obligada sobre la privatización de la educación, continua:
¿Cómo crear las condiciones materiales históricas y concretas en la educación laica, democrática y gratuita desde las instituciones-calle?
Las instituciones-calle cada vez están más llenas de humor y de satisfacción entusiasta, pero también a imagen y semejanza de la cultura burguesa, de violencia y crimen, por tanto es apremiante la ruptura con los males que provoca socialmente la propiedad privada, y que es posible ver aniquilarse para este nuevo siglo, que se despliega en el sacrificio, el error político y la educación de masas, es decir, en sus matices y en su tipología contradictoria y transformadora a la vez de hábitos, de formas de vida y de misterios simbólicos, llenos de luz y de oscurantismo mítico en un complejo de historicidad social acumulada en los sentidos, que no es suma, sino síntesis concreta de la totalidad política recorrida en la pertenencia de la clase trabajadora, desde el sentido de su raíz histórica, que tampoco es oscurantismo histórico de la clase dominante, es por el contrario, luz y guía revolucionaria en la superación de la lógica de explotación.
Este oscurantismo a vencer en la educación enajenante de las masas, se oculta en el doble discurso ideológico de la clase dominante. Por eso, hoy es necesario explicar las razones que se sienten en los matices del simbolismo de clase, entre lo grotesco del despotismo, y lo confuso del discurso neoliberal, que atropella los sentidos y el deseo, del reformista militante -así de sincrético-, gestado en el aprehendizaje de evasión, solidaridad y de equidad, como carencias y virtudes indispensables para alcanzar la igualdad en el comunismo, por medio de los ejemplos más virtuosos a recuperarse, tomados de los matices históricos bien dimensionados, porque ninguna realidad se repite, sino que es una construcción auténtica de la clase trabajadora que define el porvenir en la lucha de clases, generando consciencia de la necesidad proletaria, en la educación de masas.
La cultura de aspiración comunista que existe en el comportamiento particular de muchos espacios actualmente en México, está ennoblecida por el análisis político-cultural de la raíz de clase proletaria; y así se logra diferenciar los mundos de la mirada compartida en la calle como clase social que conoce conscientemente su sobrevivencia, humanizándose permanentemente en el trabajo colectivo y compartido, sustentado su comportamiento en la confusión híbrida de los valores de la cultura burguesa, del abuso de poder político, que está en contra de las medidas necesarias, que van preparando las condiciones en la educación de masas, para la toma del poder político por los pueblos y el trabajo organizado en la nueva geopolítica mundial.
Dado que la funcionalidad institucionalizada es parte de la tarea educativa para este siglo XXI, se tiene la intención de generar cuadros en la militancia comprometida con los movimientos y con la organización político-social, como verdaderos procesos de humanización revolucionaria en el aprehendizaje de la vida en la calle-institución, justo atravesando por esta dialéctica del materialismo histórico inagotable que muestra el marxismo leninismo, se refiere a los PROCESOS de la historia humana CON RAZÓN O SIN ELLA en la lucha de clases, que enfrenta a la INSENSIBILIDAD del ABUSO DE PODER POLÍTICO entre el capital y el trabajo, lo cual se tiene que seguir reforzando en la explicación político-pedagógica del proceso de privatización de la educación pública y gratuita.
Así, la LUCHA DE CLASES sucede, en dos sentidos, en lo HISTÓRICO y lo REAL, ambos sentidos determinados por el SUJETO HISTÓRICO que tiene consciencia de su raíz cultural y de sus luchas sociales; de modo que según la capacidad de este sujeto histórico-educativo, estas épocas se vuelven procesos infinitos e inacabados; por ello se va haciendo un juicio de esta historicidad social como una totalidad política concreta orgánica, que no puede ya valorarse como hechos aislados o escindidos, sino como actos pedagógico-políticos de SUPERACIÓN en contra de la ENAJENACIÓN, que propicia la GLOBALIZACIÓN DE LA MERCADOTECNIA EN LA CULTURA BURGUESA.
En la presente disertación sobre la institución-calle y su funcionalidad, se enfatiza que, el materialismo histórico dialéctico, es el ARMA DE LUCHA DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, y se va humanizando por la forma de concebir esta transformación de historicidad social, sin dejarse de estudiar que en la sociedad:
“LA RETROSPECCIÓN HISTÓRICA EN EL ESTUDIO DEL PRESENTE PONE EN MIRA EL ENTENDIMIENTO DE LO QUE ES EL CONCRETO Y LO QUE PUEDE SER, NO LO QUE FUE Y NO ES NI SERÁ. PONE EL INTERÉS EN EL DESENVOLVIMIENTO PASADO PARA PERCIBIR LAS POSIBILIDADES DE DESENVOLVIMIENTO FUTURO.
CONOCER COMO ES UN CONCRETO Y COMO LLEGÓ A SERLO, NO AUTORIZA A NADIE PARA DECIR, SIN MÁS, COMO SERÁ.
TODO PROCESO SOCIAL CONTIENE TODOS LOS ASPECTOS DE LA TOTALIDAD PERO EN CADA FASE ESPECÍFICA DE SU DESENVOLVIMIENTO, UNO DE ELLOS DOMINA E IMPREGNA AL CONCRETO DÁNDOLE “COLORACION”, IMPRIMIÉNDOLE SU PROPIA RELEVANCIA”.
De modo que en la praxis revolucionaria en dicha explicación, se va sabiendo de sus CAUSAS, DESARROLLO, CAMBIO, MOVIMIENTO, CONTRADICCIÓN Y SUPERACIÓN dialécticas, ese es el objeto de estudio de la ciencia, ahí los VALORES éticos, estéticos y lógicos están implícitos y explícitos como procesos de transformación y de superación cada vez más humanizada en contra de la sensiblería burguesa, que ya no puede confundir y enajenar a la clase trabajadora con sus dobles discursos y sus métodos fascistas de ABUSO DE PODER POLÍTICO a través de sus gobiernos y legislaciones.
Por eso, en palabras llanas hablar de la IDENTIDAD CULTURAL DE CLASE PROLETARIA, es hablar de ¿qué nos sentimos?, ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos aquí? y ¿a quién servimos?, es decir a qué lugar se pertenece y con quiénes se une para verse unos en otros reconocidos, nombrados, queridos y cuidados, es decir respetados en su dignidad de clase trabajadora; y es justo ahí en donde la mirada, la sonrisa y el tono de voz del otro, va mostrando la autenticidad del comportamiento del sujeto histórico, en coherencia con su lucha individualcolectiva (Cantón), por lograr ese respeto y autonomía para establecer formas comunes de vida en una transformación social y cultural permanentes, aunque sólo sea de forma intuitiva, para construir así el bien comunista, enfrentando a los grupos privilegiados por su condición de clase propietaria, como si esta situación fuera algo natural en la forma de vida hegemónica, en la definición entre la BURGUESÍA y el PROLETARIADO.
Estas dos clases antagónicas históricamente en la lógica de explotación capitalista, resulta ser la síntesis de la antesala de la explotación histórica y la causa de la privatización de la educación, por lo que se necesita de ese proceso político educativo, que ha sido ejemplo de resistencia en la lucha social en contra del monopolismo , sabiendo que la SOCIEDAD, no es más que un escenario de PODERES POLÍTICOS, en dos sentidos uno de EMANCIPACIÓN y otro de SOMETIMIENTO y de OPRESIÓN y cada uno va eligiendo su camino, cuando se tiene consciencia de la totalidad política concreta.
En este sentido, es posible valorar cómo los efectos más visibles del capitalismo monopolista se agudizan cuando en “los años que van de 1968 a 1975 marcaron el comienzo de las repercusiones de internacionalización del ciclo capitalista, a la vez que su expansión más aguda, inaugurándose nuevas formas y manifestaciones de las contradicciones fundamentales en la fase imperialista… Fueron los años en que se finiquitó la reconstrucción europea y los Estados Unidos afirmaron su hegemonía mundial, con ésta la de los monopolios norteamericanos, su preponderancia en diversos países, la instalación de complejos industriales por todo el mundo supeditados a su gran complejo industrial-militar, esquema seguido en menor escala por el resto de potencias, su control sobre los hidrocarburos, alcanzando una de las sorprendentes crisis de sobreproducción de mercancías (alrededor del petróleo) y de capitales (alrededor de los petrodólares), borremos esas bases por un instante y se verá el ABSURDO en que caen los predicadores del desfase del sector industrial”.
Con base en estas razones de la TOTALIDAD POLÍTICA CONCRETA desplegada y desplegándose en el movimiento de masas, se valora que todos los medios de producción, como son hoteles, escuelas, centros científicos, comercios, los medios de comunicación, el arte, la tecnología, la tierra, las fábricas, los hospitales, los energéticos, las normales rurales y todo lo posible de privatizarse, son sólo la síntesis del TRABAJO HISTÓRICO privatizado en cantidad y cualidad, a partir de que existe la propiedad privada, desde finales de la comunidad primitiva y principios del Estado esclavista, hasta llegar a la decadencia hoy del sistema capitalista de producción.
El Capitalismo de Estado es el causante en su mismidad de DESORDEN DEL ESTADO DE DERECHO por medio de sus instituciones de toda calaña ya enajenadas, controladas y funcionalizadas INSTITUCIONALMENTE; las cuales están dispuestas al sometimiento y a la adaptación SUMISA A ESTE ESTILO DE VIDA, de todo aquello que la clase dominante mandate IDEOLÓGICAMENTE a dichas INSTITUCIONES, hasta que la clase trabajadora de forma organizada con base en una educación política humanizada en la sensibilidad racional más cuidada con cariño y respeto al PROCESO REVOLUCIONARIO, podrá lograr abolir la propiedad privada de medios de producción para este siglo XXI de manera definitiva.
En el contexto del entramado privatizador, véase que “la ACUMULACIÓN y la CENTRALIZACIÓN de capital, en medio de todas sus formas posibles de PROPIEDAD PRIVADA o ESTATAL BURGUESA, habla de un desplazamiento permanente del trabajador, dejando ver que la sociedad no tiene dónde ir si el proceso no se cumple, convirtiéndolo en la política internacional de los MONOPOLIOS. La extracción de plusvalía y la acumulación de ésta como capital, una vez realizada en nuevas inversiones, atesoramientos y otro tipo de riquezas, es pues, el LÍMITE HISTÓRICO que encierra el capitalismo”.
Para explicar de mejor manera el sentido de la totalidad política concreta en el proceso de historicidad social, es preciso polemizar sobre el concepto de sociedad, el cual también es distinto desde la concepción de la cultura burguesa y desde la concepción de la cultura proletaria, dado que como se ha explicado, ambas expresiones culturales tienen dos visiones diferentes del mismo hecho: una de funcionalidad en roles sociales, y la otra de reconocimiento de la lucha de clases; así es en esencia porque refieren necesidades e intereses de clase social, cualitativa y cuantitativamente distintos en todo; de modo que en la hegemonía y en la contrahegemonía entre explotadores y explotados, es decir entre los dueños de los medios de producción hechos PROPIEDAD PRIVADA, y de los despojados de estos medios, a pesar de que son producto del trabajo de la clase proletaria, la clase trabajadora está siendo sometida, reprimida y violentada desde la institución-calle, con lo que se puede valorar el proceso de privatización de la educación en la sociedad, véase enseguida algunos rasgos de este proceso.
Friday, August 7, 2009
Friday, July 17, 2009
La y el MILITANTE en México
En una estructura determinada de la economía social”, la y el militante en México tratan de orientar, con base en una educación política para este siglo XXI, la UNIDAD DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA.
Lenin toma de Marx, toda su crítica económico-política en la educación de masas que se logró en esa primera experiencia revolucionaria. Para resignificar a las clases sociales, en donde Marx aclara… “la posición que ocupan entre sí estos diferentes sectores se halla condicionada por el modo de explotar el trabajo agrícola, industrial y comercial (patriarcalismo, esclavitud, estamentos, clases). Y las mismas relaciones se muestran, al desarrollarse el comercio, en las relaciones entre diferentes naciones…Las diferentes fases de desarrollo de la división del trabajo son otras tantas formas distintas de la propiedad: o, dicho en otros términos, cada etapa de división del trabajo determina también las relaciones de los individuos entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo”.
En el carácter pedagógico-educativo, se tienen que precisar las condiciones de vida materiales del México actual en el contexto de la lucha de clases y de la necesidad de una educación política militante propia del proletariado:
Esta información está registrada en el noticiero de Radio Educación de México, el 16de diciembre del 2005; la tendencia de esta situación para los próximos años, es que la crisis económico-política y sociocultural se agravará; por ejemplo, sobre los 5 millones de jóvenes que existen en México actualmente, son 300,000 los que no ‘hacen nada productivo’ debido a esta contradicción irresoluble entre el capital y el trabajo, de lo que tiene que tener consciencia de clase proletaria el y la militante.
El capitalista se sonríe, dice Marx, porque todo esto lo tiene sin cuidado, él sabe muy bien lo que hace.
¿Y qué hace? Compra la fuerza de trabajo del obrero por su valor de cambio, es decir, le paga su costo de conservación y así, pagando el económico costo de un día de subsistencia del obrero, el capitalista tiene derecho a utilizar, durante una jornada entera, la fuerza de trabajo que ha comprado. El quid de la cuestión está en que la fuerza de trabajo es la única "mercancía" que, en su uso, engendra valor de cambio, y mucho más valor del que ella misma posee. La diferencia de valor entre el valor de cambio generado por la fuerza de trabajo y el valor de cambio de la fuerza de trabajo, es lo que Marx ha denominado plusvalía. La sonrisa del capitalista -más fácilmente descifrable que la de La Gioconda- se debe a que él sabe que se queda con todo este plus de trabajo del obrero sin infringir en lo más mínimo las leyes del cambio de la mercancía, es decir, sin que nadie suponga ningún atropello cometido contra aquél que le ha vendido su fuerza de trabajo a cambio del dinero necesario para perpetuar su subsistencia.
Según índices de pobreza, de ingreso y de gastos reportados por Sergio de la Vega, catedrático de la UAM-X; explica que se entiende como pobreza extrema la relacionada con la carencia de alimentación, y pobreza moderada la referida a: 1) Capacidades (educación, salud) y 2) Patrimonial (vivienda, vestido y transporte).
Lo interesante a destacar bajo esta concepción de pobreza es que la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía junto con su séquito de funcionarios, sólo ven en sus programas de rescate reformista, a la persona en su comportamiento existencial, pero no ven el contexto de las condiciones de vida materiales, ni tampoco ven el proceso completo con base en una consciencia para sí de organización revolucionaria para luchar por en las filas de la militancia revolucionaria, por: salarios, redistribución del ingreso, la falta de empleo, etc., y sí en cambio se mandatan disposiciones sin un juicio claro de totalidad política concreta sino anárquica, por ejemplo se retirarán los denominados vagoneros del metro, y se reeinstalarán como cooperativistas a escala comercial, pero será el gobierno estatal quien administrará ahora su negocio en conjunto con los industriales, ¡vaya salida!
Al respecto como resultado de este poder política unilateral impuesto por el Estado mexicano en el contexto de la lucha de clases, se pueden referir los siguientes datos:
1. Regreso de 1 millón de migrantes nacionales en masa por el desempleo en Estados Unidos.
2. El panorama sin estrategia gubernamental contra el narcotráfico y el crimen organizado, maquinado por policías en tránsfuga del ejército mexicano y comprados ahora por los narcos.
3. La desconfianza institucional con las reformas globales del poder ejecutivo-legislativo, como en PEMEX, la ley del ISSSTE o la ACE, las cuales siguen incompletas y pueden ser regresivas dada la victoria política del movimiento social.
4. Auge del PRI por la crisis económica, en donde hay un estancamiento del PAN y la caída del PRD.
5. Se espera un nulo crecimiento para 2009, donde México ocupará el último lugar en la OCDE.
6. Existe un descreimiento, desencanto y pesimismo de la población, porque no hay perspectivas de mejorar, sino por el contrario se agudizará el desempleo, la carestía de la vida, en un alza de precios de la canasta básica (arroz subió 62%, aceite 50%, huevo 27%, pan de caja 20%, harina 26%, pastas 4%, pollo 5% y leche 6.7%).
7. Existe un grave problema nacional, que es la dependencia alimentaria en un contexto de salarios de hambre.
8. Los campesinos paradójicamente se ocupan en la siembra, renta o venta de enervantes, después de toda la tradición agrícola desde la raíz cultural de origen.
9. Se intenta imponer el transporte escolar obligatorio, con lo cual se afectará el bolsillo de padres de familia.
10. En síntesis el régimen anárquico, violento y degradante se generalizará por el Capitalismo de Estado con el Plan Puebla Panamá, apoyado militarmente en la Iniciativa Mérida, para conformar un corredor maquilador perfilándose en la formación formal de varios ámbitos educativos, el carácter del nuevo esclavo moderno, para que se ponga a los pies del empresariato trasnacional, nacional y local, quien está en contubernio franco con la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía nacional e imperialista actualmente, que es necesario históricamente derrocar.
Este panorama del contexto educativo, es el que obliga a pensar en la NECESIDAD de una formación política-pedagógica militante sistemática con sensibilidad revolucionaria (porque la necesidad de clase, es el fundamento de la libertad proletaria), que reconozca y se sume en la defensa de la lucha de clases vigente, frente a la desprotección que provoca en el proceso educativo de aprehendizaje, la propia enajenación del proletariado y la acumulación del capital; como ejemplos vitales de ello, están la competitividad y la violencia radical, que pasan con carta de naturalización en el contexto desgarrador que impone el Capitalismo de Estado, a través de todas sus relaciones y comportamientos de ABUSO DE PODER POLÍTICO.
Porque el poder político, entendido como DEFENSA VITAL DE LOS DERECHOS HUMANOS de forma legítima y legal por parte del pueblo trabajador, abarca en la lucha de clases al espacio económico, al social, al cultural y al educativo; dado que el acto de defensa de derechos humanos alza la voz individualcolectiva (Cantón) en esta lucha social en las distintas etapas de desarrollo del sujeto histórico, tanto cognitivas, de experiencia e intuición vividas, y así abarca a todas estas expresiones de la historicidad social consciente del hacerse humano a través de las distintas épocas de humanización civilizadas; en cambio la sociedad por sí misma no explica al acto político, ni la producción económica en sí, ni tampoco la expresión cultural o la educativa, lo hacen; pero el sentido político educativo, sí explica a cada uno porque ahí el acto de PODER POLÍTICO que se gesta, desarrolla, madura y muere, pero sólo en la propia muerte física del sujeto, pero no en su ideario político pedagógico, ese está implícito en el sujeto histórico-educativo, desde que éste tiene consciencia en sí, de sí y para sí, es decir para defender las necesidades e intereses de su clase proletaria que no muere porque merece vivir en los procesos de emancipación social, dado este sentido por consciencia histórico-social asumida en la lucha de clases.
“…su tendencia a aproximarse a los campesinos y la clase obrera, llevan al magisterio a comprender mejor esta perspectiva de combate de clase, se requiere que conduzcamos todas las fuerzas a que ello sea patente, en el conjunto del sector. Debemos superar las concepciones que le impiden colocarse como un bastión importante de la movilización y lo conducen a los supuestos del aporte educativo y cultural como vía de liberación fundamental, haciendo de lado el problema del poder y la propiedad de los medios de producción”.
Por último se fija la referencia, de que este abuso de poder político sucede, debido a que la clase trabajadora por el grado de enajenación desarrollado, no PUEDE aún reconocer la dialéctica de su propia identidad de clase y la capacidad del PODER POLÍTICO que tiene como tal; ubicándose en el contexto de la lucha de clases desde una conciencia en sí, de sí a otra para sí con un contenido histórico revolucionario del militante en México; pues el y la trabajadora colocan su existencia reproductora en la NEGACIÓN DE SÍ MISMOS, sin valorar su poder político real, porque éstos están borrado del mapa, según la hegemonía del abuso de poder político burgués, quien no los reconoce como trabajadores proletarios; y tristemente la cultura proletaria REAFIRMA este proceso perverso, en el despliegue de la historicidad social proletaria, que cada vez más en las condiciones objetivas y subjetivas, actuales, los lleva a tener que luchar en un Frente Único contra el régimen.
El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT), consigna del movimiento social en las organizaciones políticas en México, se plantea como una alternativa de organización político-sindical de los trabajadores, constituido con diversas tradiciones de lucha y organización que se coincide, en que no se encuentran representados los intereses de la clase trabajadora en la diversas centrales, federaciones o confederaciones sindicales existentes, ni en los partidos políticos burgueses con registro (PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, PANAL, con estructuras de Partido Socialdemócrata), ni en las alternativas de supuesta unidad copadas por direcciones reformistas, oportunistas, charras o neocharras, que han maniatado a la clase trabajadora en su lucha contra el capital. Y que no han permitido la construcción de su organización independiente y clasista, hoy tarea urgente, de vida o muerte para los trabajador@s, porque sólo ést@s en su lucha organizada profesionalmente podrán emanciparse, nadie más lo hará por ellos y ellas, con base en un poder político militante hasta alcanzar construir el socialismo y el devenir del comunismo internacional.
Por tanto es indispensable ser conscientes de que en la indefensión ideológico-política de las luchas aisladas, resulta que el AMO moderno, lo es, porque el ESCLAVO así lo acepta; y en esta falta de claridad y definición de su carácter de clase, el proletariado se convierte en el esclavo del amo, porque se asume realmente como el esclavo moderno del capitalista, para servirle a la estructura empresarial explotadora, en una condición del subjetivismo humano , que es necesario cuidar con la educación política de acuerdo a los intereses del proletariado.
Por eso, “el debate sobre los problemas económicos del capitalismo, muy en especial sobre las crisis, se está presentando con persistencia en distintos escenarios, más como todo aspecto de discusión, una buena parte de lo que se dice se sustenta bajo premisas e intereses de clase. Como era de prever, no sólo el debate de las cuestiones subyacentes a la crisis manifiesta tendencias de clase, sino, las propuestas de solución, la concepción sobre lo que debe venir, en torno a qué posiciones debe alinearse”.
Con base en esta visión de Pedagogía Crítica, resignificada aquí como pedagogía del poder político y lucha de clases, es necesario identificar a la multiciplicidad de tejidos culturales que confunden al sujeto histórico proletarizado en su época militante y revolucionaria.
Porque ninguna de las formas de conciencia del sujeto, ahí constituidas en un largo proceso de transformación del ser humano, se pierden; sino que por el contrario, al igual que cualquier otra expresión del mundo real, se sintetizan en cada momento y movimiento, cuando ya ha sido constituida con valores, principios y virtudes esta forma de consciencia como un todo inescindible, lo cual sucede en cada ACTO CONCRETO del sujeto, que da cuenta de su ser ahí, como condensación conjunta de su realidad concreta en su expresión de devenir en poder político, se recomienda solamente que tenga un sentido pedagógico, es decir con un cultivo y cuidado educativo.
Es decir que, en cada época del sujeto educativo de acuerdo a su madurez y al desarrollo de conciencia individualcolectiva (Cantón) alcanzado, estará presente su conciencia en sí simple; su conciencia de sí existencial y su consciencia para sí revolucionaria, para organizarse políticamente en la unidad proletaria, por la defensa de sus DERECHOS HUMANOS más radicales, y en contra de la propiedad privada capitalista, que niega a la clase trabajadora, al no reconocer su necesidad humana, en la DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA de lo que esta clase despojada de sus medios e instrumentos de trabajo, ha producido históricamente.
“De esta panorámica se vislumbra una de las grandes redes tendidas por el sistema para sojuzgar, manipular y maniatar al magisterio, esgrimida para escamotear los aportes de la lucha magisterial, a la vez que adoctrinar a las mayorías en la pasividad académica. Pero también encubre la trampa de alejar al magisterio del pueblo trabajador en los términos de que el oficio es punto y aparte en relación con los problemas sociales, que la sociedad no tiene una clase social revolucionaria que deba tomar la bandera socialista, puesto que se adolece de educación, y pare de contar, cuento sobre cuento. Los maestros y las maestras saben hasta dónde extiende sus hijos esta urdimbre patentada en la escuela burguesa”.
Teniendo claridad sobre el tránsito matizado en la constitución de la consciencia del sujeto revolucionario, valorado como una tarea pedagógico-educativa, para repensar la formación política-pedagógica militante, y lograr con ello derrocar a la propiedad privada de medios de producción. De manera que “las leyes generales del país en constante actualización respecto de la tendencia fascista, son un apoyo de gran magnitud para establecer legalmente buena parte de sus sistemas represivos y de control aplicados con la misma lógica lo mismo para detener jóvenes por el simple hecho de reunirse en la calle, como a contingentes populares por defender la escuela, la tierra, el empleo, la libertad de los presos políticos, etc. <…> La ley burguesa no admite retardos en estos casos, aunque la legalidad se aplica a las circunstancias y por tanto permanece rezagada respecto de los hechos concretos de mayor violencia”.
La consciencia para sí, da cuenta histórica del despliegue de la explotación y del sometimiento en el abuso de poder político, en contra del trabajador directo despojado éste de todos sus bienes, para colocarlo como el esclavo moderno, sin ninguna perspectiva de vida humanizada; en este sentido es importante reeducarse en contextos realistas, en la resignificación de la educación de masas militante, que permita enaltecer el espíritu de dignidad proletaria, como una sola voz en protesta para normar en principio, los derechos humanos más elementales y romper con los roles preestablecidos entre el amo y el esclavo, asumiendo una postura de clase proletaria, que dé cuenta de otra historicidad social en esta época de decadencia imperialista, entendiendo al sujeto histórico, como una totalidad política concreta en la lucha de clases; es decir, en la lucha de clases que transita de una conciencia en sí y de sí, a otro momento de la existencia humana más abarcativa de una conciencia en sí, de sí al para sí, como síntomas del malestar consciente, para potenciar valores y virtudes de integridad física, moral e intelectual, como hitos de la historia; no como entelequias de frases huecas, sino en programas y estrategias concretas de lucha, en contra del régimen de explotación con una consciencia para sí firme y decidida para la lucha revolucionaria, en la construcción transitoria del Estado socialista, que posibilite la experiencia de una sociedad filosófico-política comunista, por ser una tarea pedagógica, que sólo con el ejemplo en los procesos de aprehendizaje, se logrará para este siglo XXI, echando mano de las didácticas más creativas y sensibles en el proceso de humanización o educativo, conforme a valores militantes de emancipación social que derroque la propiedad privada de la cultura burguesa, en su expresión más acabada que es la oligarquía financiera local, nacional o internacional, en donde el imperialismo ya no tiene fronteras.
Lenin toma de Marx, toda su crítica económico-política en la educación de masas que se logró en esa primera experiencia revolucionaria. Para resignificar a las clases sociales, en donde Marx aclara… “la posición que ocupan entre sí estos diferentes sectores se halla condicionada por el modo de explotar el trabajo agrícola, industrial y comercial (patriarcalismo, esclavitud, estamentos, clases). Y las mismas relaciones se muestran, al desarrollarse el comercio, en las relaciones entre diferentes naciones…Las diferentes fases de desarrollo de la división del trabajo son otras tantas formas distintas de la propiedad: o, dicho en otros términos, cada etapa de división del trabajo determina también las relaciones de los individuos entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo”.
En el carácter pedagógico-educativo, se tienen que precisar las condiciones de vida materiales del México actual en el contexto de la lucha de clases y de la necesidad de una educación política militante propia del proletariado:
Esta información está registrada en el noticiero de Radio Educación de México, el 16de diciembre del 2005; la tendencia de esta situación para los próximos años, es que la crisis económico-política y sociocultural se agravará; por ejemplo, sobre los 5 millones de jóvenes que existen en México actualmente, son 300,000 los que no ‘hacen nada productivo’ debido a esta contradicción irresoluble entre el capital y el trabajo, de lo que tiene que tener consciencia de clase proletaria el y la militante.
El capitalista se sonríe, dice Marx, porque todo esto lo tiene sin cuidado, él sabe muy bien lo que hace.
¿Y qué hace? Compra la fuerza de trabajo del obrero por su valor de cambio, es decir, le paga su costo de conservación y así, pagando el económico costo de un día de subsistencia del obrero, el capitalista tiene derecho a utilizar, durante una jornada entera, la fuerza de trabajo que ha comprado. El quid de la cuestión está en que la fuerza de trabajo es la única "mercancía" que, en su uso, engendra valor de cambio, y mucho más valor del que ella misma posee. La diferencia de valor entre el valor de cambio generado por la fuerza de trabajo y el valor de cambio de la fuerza de trabajo, es lo que Marx ha denominado plusvalía. La sonrisa del capitalista -más fácilmente descifrable que la de La Gioconda- se debe a que él sabe que se queda con todo este plus de trabajo del obrero sin infringir en lo más mínimo las leyes del cambio de la mercancía, es decir, sin que nadie suponga ningún atropello cometido contra aquél que le ha vendido su fuerza de trabajo a cambio del dinero necesario para perpetuar su subsistencia.
Según índices de pobreza, de ingreso y de gastos reportados por Sergio de la Vega, catedrático de la UAM-X; explica que se entiende como pobreza extrema la relacionada con la carencia de alimentación, y pobreza moderada la referida a: 1) Capacidades (educación, salud) y 2) Patrimonial (vivienda, vestido y transporte).
Lo interesante a destacar bajo esta concepción de pobreza es que la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía junto con su séquito de funcionarios, sólo ven en sus programas de rescate reformista, a la persona en su comportamiento existencial, pero no ven el contexto de las condiciones de vida materiales, ni tampoco ven el proceso completo con base en una consciencia para sí de organización revolucionaria para luchar por en las filas de la militancia revolucionaria, por: salarios, redistribución del ingreso, la falta de empleo, etc., y sí en cambio se mandatan disposiciones sin un juicio claro de totalidad política concreta sino anárquica, por ejemplo se retirarán los denominados vagoneros del metro, y se reeinstalarán como cooperativistas a escala comercial, pero será el gobierno estatal quien administrará ahora su negocio en conjunto con los industriales, ¡vaya salida!
Al respecto como resultado de este poder política unilateral impuesto por el Estado mexicano en el contexto de la lucha de clases, se pueden referir los siguientes datos:
1. Regreso de 1 millón de migrantes nacionales en masa por el desempleo en Estados Unidos.
2. El panorama sin estrategia gubernamental contra el narcotráfico y el crimen organizado, maquinado por policías en tránsfuga del ejército mexicano y comprados ahora por los narcos.
3. La desconfianza institucional con las reformas globales del poder ejecutivo-legislativo, como en PEMEX, la ley del ISSSTE o la ACE, las cuales siguen incompletas y pueden ser regresivas dada la victoria política del movimiento social.
4. Auge del PRI por la crisis económica, en donde hay un estancamiento del PAN y la caída del PRD.
5. Se espera un nulo crecimiento para 2009, donde México ocupará el último lugar en la OCDE.
6. Existe un descreimiento, desencanto y pesimismo de la población, porque no hay perspectivas de mejorar, sino por el contrario se agudizará el desempleo, la carestía de la vida, en un alza de precios de la canasta básica (arroz subió 62%, aceite 50%, huevo 27%, pan de caja 20%, harina 26%, pastas 4%, pollo 5% y leche 6.7%).
7. Existe un grave problema nacional, que es la dependencia alimentaria en un contexto de salarios de hambre.
8. Los campesinos paradójicamente se ocupan en la siembra, renta o venta de enervantes, después de toda la tradición agrícola desde la raíz cultural de origen.
9. Se intenta imponer el transporte escolar obligatorio, con lo cual se afectará el bolsillo de padres de familia.
10. En síntesis el régimen anárquico, violento y degradante se generalizará por el Capitalismo de Estado con el Plan Puebla Panamá, apoyado militarmente en la Iniciativa Mérida, para conformar un corredor maquilador perfilándose en la formación formal de varios ámbitos educativos, el carácter del nuevo esclavo moderno, para que se ponga a los pies del empresariato trasnacional, nacional y local, quien está en contubernio franco con la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía nacional e imperialista actualmente, que es necesario históricamente derrocar.
Este panorama del contexto educativo, es el que obliga a pensar en la NECESIDAD de una formación política-pedagógica militante sistemática con sensibilidad revolucionaria (porque la necesidad de clase, es el fundamento de la libertad proletaria), que reconozca y se sume en la defensa de la lucha de clases vigente, frente a la desprotección que provoca en el proceso educativo de aprehendizaje, la propia enajenación del proletariado y la acumulación del capital; como ejemplos vitales de ello, están la competitividad y la violencia radical, que pasan con carta de naturalización en el contexto desgarrador que impone el Capitalismo de Estado, a través de todas sus relaciones y comportamientos de ABUSO DE PODER POLÍTICO.
Porque el poder político, entendido como DEFENSA VITAL DE LOS DERECHOS HUMANOS de forma legítima y legal por parte del pueblo trabajador, abarca en la lucha de clases al espacio económico, al social, al cultural y al educativo; dado que el acto de defensa de derechos humanos alza la voz individualcolectiva (Cantón) en esta lucha social en las distintas etapas de desarrollo del sujeto histórico, tanto cognitivas, de experiencia e intuición vividas, y así abarca a todas estas expresiones de la historicidad social consciente del hacerse humano a través de las distintas épocas de humanización civilizadas; en cambio la sociedad por sí misma no explica al acto político, ni la producción económica en sí, ni tampoco la expresión cultural o la educativa, lo hacen; pero el sentido político educativo, sí explica a cada uno porque ahí el acto de PODER POLÍTICO que se gesta, desarrolla, madura y muere, pero sólo en la propia muerte física del sujeto, pero no en su ideario político pedagógico, ese está implícito en el sujeto histórico-educativo, desde que éste tiene consciencia en sí, de sí y para sí, es decir para defender las necesidades e intereses de su clase proletaria que no muere porque merece vivir en los procesos de emancipación social, dado este sentido por consciencia histórico-social asumida en la lucha de clases.
“…su tendencia a aproximarse a los campesinos y la clase obrera, llevan al magisterio a comprender mejor esta perspectiva de combate de clase, se requiere que conduzcamos todas las fuerzas a que ello sea patente, en el conjunto del sector. Debemos superar las concepciones que le impiden colocarse como un bastión importante de la movilización y lo conducen a los supuestos del aporte educativo y cultural como vía de liberación fundamental, haciendo de lado el problema del poder y la propiedad de los medios de producción”.
Por último se fija la referencia, de que este abuso de poder político sucede, debido a que la clase trabajadora por el grado de enajenación desarrollado, no PUEDE aún reconocer la dialéctica de su propia identidad de clase y la capacidad del PODER POLÍTICO que tiene como tal; ubicándose en el contexto de la lucha de clases desde una conciencia en sí, de sí a otra para sí con un contenido histórico revolucionario del militante en México; pues el y la trabajadora colocan su existencia reproductora en la NEGACIÓN DE SÍ MISMOS, sin valorar su poder político real, porque éstos están borrado del mapa, según la hegemonía del abuso de poder político burgués, quien no los reconoce como trabajadores proletarios; y tristemente la cultura proletaria REAFIRMA este proceso perverso, en el despliegue de la historicidad social proletaria, que cada vez más en las condiciones objetivas y subjetivas, actuales, los lleva a tener que luchar en un Frente Único contra el régimen.
El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT), consigna del movimiento social en las organizaciones políticas en México, se plantea como una alternativa de organización político-sindical de los trabajadores, constituido con diversas tradiciones de lucha y organización que se coincide, en que no se encuentran representados los intereses de la clase trabajadora en la diversas centrales, federaciones o confederaciones sindicales existentes, ni en los partidos políticos burgueses con registro (PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, PANAL, con estructuras de Partido Socialdemócrata), ni en las alternativas de supuesta unidad copadas por direcciones reformistas, oportunistas, charras o neocharras, que han maniatado a la clase trabajadora en su lucha contra el capital. Y que no han permitido la construcción de su organización independiente y clasista, hoy tarea urgente, de vida o muerte para los trabajador@s, porque sólo ést@s en su lucha organizada profesionalmente podrán emanciparse, nadie más lo hará por ellos y ellas, con base en un poder político militante hasta alcanzar construir el socialismo y el devenir del comunismo internacional.
Por tanto es indispensable ser conscientes de que en la indefensión ideológico-política de las luchas aisladas, resulta que el AMO moderno, lo es, porque el ESCLAVO así lo acepta; y en esta falta de claridad y definición de su carácter de clase, el proletariado se convierte en el esclavo del amo, porque se asume realmente como el esclavo moderno del capitalista, para servirle a la estructura empresarial explotadora, en una condición del subjetivismo humano , que es necesario cuidar con la educación política de acuerdo a los intereses del proletariado.
Por eso, “el debate sobre los problemas económicos del capitalismo, muy en especial sobre las crisis, se está presentando con persistencia en distintos escenarios, más como todo aspecto de discusión, una buena parte de lo que se dice se sustenta bajo premisas e intereses de clase. Como era de prever, no sólo el debate de las cuestiones subyacentes a la crisis manifiesta tendencias de clase, sino, las propuestas de solución, la concepción sobre lo que debe venir, en torno a qué posiciones debe alinearse”.
Con base en esta visión de Pedagogía Crítica, resignificada aquí como pedagogía del poder político y lucha de clases, es necesario identificar a la multiciplicidad de tejidos culturales que confunden al sujeto histórico proletarizado en su época militante y revolucionaria.
Porque ninguna de las formas de conciencia del sujeto, ahí constituidas en un largo proceso de transformación del ser humano, se pierden; sino que por el contrario, al igual que cualquier otra expresión del mundo real, se sintetizan en cada momento y movimiento, cuando ya ha sido constituida con valores, principios y virtudes esta forma de consciencia como un todo inescindible, lo cual sucede en cada ACTO CONCRETO del sujeto, que da cuenta de su ser ahí, como condensación conjunta de su realidad concreta en su expresión de devenir en poder político, se recomienda solamente que tenga un sentido pedagógico, es decir con un cultivo y cuidado educativo.
Es decir que, en cada época del sujeto educativo de acuerdo a su madurez y al desarrollo de conciencia individualcolectiva (Cantón) alcanzado, estará presente su conciencia en sí simple; su conciencia de sí existencial y su consciencia para sí revolucionaria, para organizarse políticamente en la unidad proletaria, por la defensa de sus DERECHOS HUMANOS más radicales, y en contra de la propiedad privada capitalista, que niega a la clase trabajadora, al no reconocer su necesidad humana, en la DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA de lo que esta clase despojada de sus medios e instrumentos de trabajo, ha producido históricamente.
“De esta panorámica se vislumbra una de las grandes redes tendidas por el sistema para sojuzgar, manipular y maniatar al magisterio, esgrimida para escamotear los aportes de la lucha magisterial, a la vez que adoctrinar a las mayorías en la pasividad académica. Pero también encubre la trampa de alejar al magisterio del pueblo trabajador en los términos de que el oficio es punto y aparte en relación con los problemas sociales, que la sociedad no tiene una clase social revolucionaria que deba tomar la bandera socialista, puesto que se adolece de educación, y pare de contar, cuento sobre cuento. Los maestros y las maestras saben hasta dónde extiende sus hijos esta urdimbre patentada en la escuela burguesa”.
Teniendo claridad sobre el tránsito matizado en la constitución de la consciencia del sujeto revolucionario, valorado como una tarea pedagógico-educativa, para repensar la formación política-pedagógica militante, y lograr con ello derrocar a la propiedad privada de medios de producción. De manera que “las leyes generales del país en constante actualización respecto de la tendencia fascista, son un apoyo de gran magnitud para establecer legalmente buena parte de sus sistemas represivos y de control aplicados con la misma lógica lo mismo para detener jóvenes por el simple hecho de reunirse en la calle, como a contingentes populares por defender la escuela, la tierra, el empleo, la libertad de los presos políticos, etc. <…> La ley burguesa no admite retardos en estos casos, aunque la legalidad se aplica a las circunstancias y por tanto permanece rezagada respecto de los hechos concretos de mayor violencia”.
La consciencia para sí, da cuenta histórica del despliegue de la explotación y del sometimiento en el abuso de poder político, en contra del trabajador directo despojado éste de todos sus bienes, para colocarlo como el esclavo moderno, sin ninguna perspectiva de vida humanizada; en este sentido es importante reeducarse en contextos realistas, en la resignificación de la educación de masas militante, que permita enaltecer el espíritu de dignidad proletaria, como una sola voz en protesta para normar en principio, los derechos humanos más elementales y romper con los roles preestablecidos entre el amo y el esclavo, asumiendo una postura de clase proletaria, que dé cuenta de otra historicidad social en esta época de decadencia imperialista, entendiendo al sujeto histórico, como una totalidad política concreta en la lucha de clases; es decir, en la lucha de clases que transita de una conciencia en sí y de sí, a otro momento de la existencia humana más abarcativa de una conciencia en sí, de sí al para sí, como síntomas del malestar consciente, para potenciar valores y virtudes de integridad física, moral e intelectual, como hitos de la historia; no como entelequias de frases huecas, sino en programas y estrategias concretas de lucha, en contra del régimen de explotación con una consciencia para sí firme y decidida para la lucha revolucionaria, en la construcción transitoria del Estado socialista, que posibilite la experiencia de una sociedad filosófico-política comunista, por ser una tarea pedagógica, que sólo con el ejemplo en los procesos de aprehendizaje, se logrará para este siglo XXI, echando mano de las didácticas más creativas y sensibles en el proceso de humanización o educativo, conforme a valores militantes de emancipación social que derroque la propiedad privada de la cultura burguesa, en su expresión más acabada que es la oligarquía financiera local, nacional o internacional, en donde el imperialismo ya no tiene fronteras.
Thursday, July 9, 2009
DERECHOS HUMANOS DEL PROLETARIADO
La necesidad de expresión política, o lo que es lo mismo de defensa de los derechos humanos de la clase proletaria, se sostiene en las tesis marxistas, a través de la siguiente denuncia: detrás de toda imagen divina realmente, se oculta, la protección hegemónica de la propiedad privada de medios de producción en un sinfín de formas matizadas y transmitidas en símbolos e imágenes culturales de la clase dominante desde una figura abstracta e infinita del universo, en donde las explicaciones a falta de racionalidad sensible, terminan en la ideología enajenada de la cultura burguesa dogmática, con un valor “sagrado en el poder político” que esconde su esencia cultural de crimen y VIOLENCIA radical, o en analogía la ideología burguesa enajenante o alienante de las capas aristocratizadas en el sistema de la defensa de ROLES impuesto por el privilegio, que otorgan las canonjías de poder institucional o parlamentario, con ello se ayuda a reproducir y ayudan a mantener disimuladamente a través de los roles, sin ser explícitos, es decir CONSCIENTES por el sujeto educativo en ese mosaico multicultural burgués, de acuerdo con la lógica de explotación entre el amo y el esclavo, en un COMPORTAMIENTO ALIENADO, o ABIERTAMENTE ENAJENADO que introyecta hegemónicamente la cultura religiosa, teórica, empírica y artística de la ideología dominante.
En este sentido “la teoría leninista, que indica el camino para que la revolución triunfe en todas partes, pone al descubierto la falsedad de las teorías contrarrevolucionarias revisionistas de la transición pacífica al socialismo, a través de la vía parlamentaria, sin destruir el aparato estatal burgués, sino, incluso, según ellos, utilizándolo para realizar transformaciones socialistas pacíficas, sin tener necesidad de la dirección del proletariado y de su partido de vanguardia, ni tampoco de la dictadura del proletariado.”
Así es posible mencionar contradicciones visibles, que provoca realmente la relación desigual entre el capital y el trabajo en el despliegue de su historicidad, como son las contradicciones de género o de raza, este comportamiento se está viendo transformado, en su tamiz indígena; o en las pugnas interétnicas o en la lucha por tierras, por plazas entre los maestr@s, por las “cuotas de recuperación” en el pago de colegiaturas universitarias o de diversos programas de estudio, por problemas religiosos o del charrismo sindical en México, dados estos comportamientos como ejemplos cotidianos, que tendrán que superarse con programas educativos políticos para el presente siglo, en la necesidad de UNIR a la clase proletaria, con base en valores ético-morales fundados en otra sensibilidad racional socialista que engendre principios de comunalidad.
Es necesario referir también, que en la existencia real del despliegue de explotación en la historicidad humana a través de sus roles superfluos de comportamiento social, lo que generan todas estas contradicciones secundarias de la lucha de clases, radica en la contradicción de clase fundamental, entre el capital y el trabajo; y así seguirá siendo hasta que el sujeto histórico PUEDA superarse por medio de la UNIDAD con un solo punto en común, avanzar en un proyecto contrahegemónico al capital. Porque lo que realmente provoca y reproduce la violencia y el conflicto, sustentados en la envidia, en la rapiña y en el egoísmo, se impone a través de programas del imperialismo como son el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), el Plan Puebla Panamá (PPP), también denominado por la cultura empresarial hoy día, Proyecto Mesoamericano, apoyado por la militarización represiva que se despliega para México con la denominada Iniciativa Mérida, encargados estos aparatos capitalistas de Estado, de la explotación y de la represión, para desplegar todo un cordón de empresas maquiladoras, y así contratar al trabajador en condición de nuevo esclavo moderno al servicio del imperio empresarial de la oligarquía financiera usurera y avara; y es a partir de estas iniciativas de la burguesía y de dicha oligarquía financiera, que se explican las reformas estructurales como la nueva Ley del ISSSTE, la Ley Federal del Trabajo, la Ley de reformas educativas a todo el sistema nacional, entre otras más, en el contexto de la lucha de clases; las cuales se van mistificando en calidad de ROLES naturalizados y “encabezados” por un mecías, un líder sindical charro, un guía religioso o un caudillo parlamentario, que haga en el imaginario simbólico del sujeto educativo, todo lo que “yo” no puedo hacer solito, como si fuera hecho por una barita mágica; porque en la sobrevivencia individualista de los roles funcionalizados, ni siquiera se reconoce la existencia de la lucha de clases en México y menos la organización política de la clase trabajadora y progresista, convirtiéndose el sujeto histórico en sí y de sí en un simple alebrije a imagen y semejanza de su “inmediato superior” en las relaciones abusivas de jerarquía de poder prepotentes, que encubre la “buena educación en modales del doble discurso cómodo y alienado al sistema de explotación, cumpliendo muy bien su rol funcionalista desde las necesidades de la estructura de la empresa capitalista”.
Así se ve que, en este lugar de historicidad social del imperialismo de libre competencia desde la POLÍTICA COLONIAL, más innovadora y a la vez tradicional con el Tratado de Libre Comercio (TLC) de fines y principios del nuevo siglo XXI en su formación intencionada de roles, realmente el imperio estadounidense domina el aprehendizaje de México en interdependencias en acumulación imperialista concreta, como un proyecto hegemónico en todos sus niveles educativos e imposición de la cultura burguesa: desde el ala religiosa de la ultraderecha, los cuales pueden diferenciarse por sus matices familiares y de parentesco, por sus creencias religiosos, por sus formas de organización política y parlamentaria, por sus gustos artísticos y escolares, por sus valores ético-morales, por sus tradiciones y costumbres, y principalmente por la ganancia que reciben en el proceso de mercantilización de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, como son por ejemplo, los medios de comunicación de masas ‘privatizados’.
Precisando entonces se puede valorar los rasgos de la cultura burguesa, en el sentido de cómo la lucha de clases es un proceso entre naciones del imperio, y entre su burguesía y clase proletaria, es decir entre poseedores y desposeídos de medios de producción, ese es el principal ROL NATURALIZADO desde las entrañas de la dialéctica entre el amo y el esclavo, que avanza en la estructura mental de los intelectuales académicos, magisteriales, sindicales o de igual modo empresariales. Resaltando la lógica de que el gobierno calderonista está vendiendo a México y al pueblo trabajador en relación con la política estatal de Estados Unidos, como si fuera “su” negocio particular, al servicio del amo, y a espaldas de todos sus esclavos sometidos, a saber, el pueblo mexicano.
En el contexto histórico de los simples roles entre la cultura dominante y la cultura sometida, se puede apreciar cómo se sigue exacerbando en esta nueva fase de desarrollo productivo, la tendencia a la dominación de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN -que no es más que la acumulación de trabajo- en el contexto de decadencia en su última fase de vida capitalista; la tarea político pedagógica en la abierta y decidida lucha de clases, es enfrentar y acelerar esa muerte, para desarrollar las condiciones económico-políticas y socioculturales en la construcción social de la revolución socialista con principios y valores políticos bien definidos entre los sujetos históricos, ahí organizados en proyectos de clase, así como los no organizados políticamente también, en sus referentes subjetivas y objetivas del sujeto educativo.
Porque EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS a favor de la libertad y de la felicidad -que es para lo que nació el sujeto histórico-educativo-creativo, todo este despliegue de la historicidad de “su época (su espacio y su tiempo que ocupa su cuerpo), tiene un CARÁCTER POLÍTICO DE CLASE que no es reconocido por la cultura burguesa; pues está sustentado en la calidad humana concreta, es decir política en la defensa de las condiciones de vida y de trabajo en la transformación de la naturaleza en cultura humanizada; que implica la unidad con la clase trabajadora en un Frente Único en contra del régimen de explotación, así lo propone como consigna el movimiento social en México, aunque aún faltan construirse tales condiciones subjetivas que lo posibiliten en la educación político-pedagógica, porque POLÍTICOS SON TODOS LOS SUJETOS EDUCATIVOS desde sus primeros años de infancia, aunque ideológicamente la hegemonía en el poder la nombre como "la clase política", para referirse exclusivamente al grupo parlamentario del capital o a quienes deciden y gobiernan la economía en el contexto del imperialismo en México; por tales razones sólo falta una educación de masas que lo potencie en la teoría activa del proceso de la lucha de clases, o de humanización, para el presente siglo XXI y lo haga explícito en la resignificación de contenidos educativos; en donde la única reconciliación entre burguesía y proletariado, consiste en la socialización de la propiedad privada de medios de producción y en que todo ser humano trabaje con un sentido colectivo y de comunalidad, para ello es necesario construir nuevos principios y leyes desde la base trabajadora, definidas éstas en Asambleas participativas que se van aprehendiendo en el ejercicio de hacerlo, lo que exige un trabajo sostenido a largo plazo, no es con base a roles funcionarizados en el individualismo institucional, que se logra de una vez y para siempre desde el imaginario simbólico del sujeto alienado al sistema de explotación; sino que es necesario romper las inercias, las desconfianzas, el aislamiento y el mimetismo enajenante de los ROLES superfluos de comportamiento funcionarizado, e inculcado en la cultura de acumulación y centralización de capital institucional a espaldas de la clase proletaria, lo cual sucede por falta de identidad revolucionaria, compartiendo experiencias y conocimientos en las convocatorias y en los debates permanentes y sostenidos entre posturas, corrientes y fracciones diferenciadas de la clase trabajadora, susceptibles de malos entendidos en sí, de sí al para sí, en donde no existen los “absolutos, ni el comportamiento cerrado entre los iguales de la misma clase proletaria”. En este sentido “la teoría de la organización comienza a reclamarnos otros esfuerzos:
a) En primer lugar el de la superación de la tendencia monográfica sobre la lucha de clases en el país, que termina en generalizaciones demasiado simples, la incomprensión del conjunto de problemas en su interior y su conjunción.
b) También se busca superar la forma tradicional de abstracción propensa a acomodar salidas por anticipo antes que reconocer las problemáticas.
c) Un caso más está en el error de ciertas teorizaciones sin metodología, enfocadas a cuestionar al régimen lográndolo en buena medida, pero menospreciando la cuestión orgánica de masas como base de su educación y combate, elemento nodal de las tareas revolucionarias o democráticas que ya son terreno común” . Se tiene que reconstituir por tanto, la nobleza de la cultura proletaria, en una política integral humanizada, aprovechando el esfuerzo de su producción histórica: tecnología, informática, cibernética, ciencia, arte y humanismo, que es trabajo acumulado de la clase trabajadora históricamente, es decir hoy nombrada proletaria, en un proceso educativo de masas amplio.
Por ello, la defensa de los derechos humanos, o asunción POLÍTICA PROLETARIA, tiende a impulsarse con NUEVAS CONSTITUCIONES, como está sucediendo en Sudamérica, es una tendencia posible, para alcanzar la libertad del ser humano explotado, pero no sólo con el doble discurso pequeñoburgués de la socialdemocracia, sino como lo propone la pedagogía a resignificarse en Marx, Engels, Lenin, Gramsci, Freire, Mc’Laren o Giroux, entre otros muchos más teóricos marxistas militantes revolucionarios; es decir, la crítica de estas teorías se ha dejado de lado en el proceso de formación de valores políticos, y así esta relación de explotación injusta, no ha sido explicada de forma ordenada y rigurosa, como algo generalizado en la organización contrahegemónica de masas, en el proceso de aprehendizaje por medio del ejemplo, como lo promueve el espíritu y la defensa del artículo 3º. Constitucional en México.
Desde dicho contexto histórico en sí y de sí de la educación pública y gratuita que refiere el artículo 3º. constitucional en México con calidad solamente existencial, se valora que ya no significa en sí nada en el contexto de la lucha de clases y la defensa de los derechos humanos fundamentales; lo importante a tomar en cuenta es que el impulso de nuevas constituciones, no es trascendente, si no está ahí el movimiento social organizado políticamente, impulsando las definiciones del presente-pasado por venir; porque hoy la Constitución de 1917, ya es letra muerta en la hegemonía del poder burgués fundado ya nada más en roles de culpa y de castigo REFORMISTAS y convencionales; en ese comportamiento que es sumamente violento en la historicidad de la sociedad mexicana, dicha realidad social es el escenario político más expresivo de la lucha de clases y de los roles funcionales que están insertos en la reproducción de la cultura burguesa enajenante, que enfrentan las posiciones políticas del proletariado organizado, que no se tratan como reinterpretaciones explícitas, y no soterradas ideológicamente por la ideología burguesa.
Por tanto, en la representación de roles, se ha comprendido a la política, exclusivamente en el abuso de poder político del modelo hegemónico: “En todas las relaciones de la vida encontraréis esta misteriosa armonía. ¿Cree la ciencia de los antiguos en la desigualdad humana? Pues la política engendrará la esclavitud, y la esclavitud, que es un gran error social, engendrará el menosprecio del trabajo, un gran error económico”.
En este sentido “la teoría leninista, que indica el camino para que la revolución triunfe en todas partes, pone al descubierto la falsedad de las teorías contrarrevolucionarias revisionistas de la transición pacífica al socialismo, a través de la vía parlamentaria, sin destruir el aparato estatal burgués, sino, incluso, según ellos, utilizándolo para realizar transformaciones socialistas pacíficas, sin tener necesidad de la dirección del proletariado y de su partido de vanguardia, ni tampoco de la dictadura del proletariado.”
Así es posible mencionar contradicciones visibles, que provoca realmente la relación desigual entre el capital y el trabajo en el despliegue de su historicidad, como son las contradicciones de género o de raza, este comportamiento se está viendo transformado, en su tamiz indígena; o en las pugnas interétnicas o en la lucha por tierras, por plazas entre los maestr@s, por las “cuotas de recuperación” en el pago de colegiaturas universitarias o de diversos programas de estudio, por problemas religiosos o del charrismo sindical en México, dados estos comportamientos como ejemplos cotidianos, que tendrán que superarse con programas educativos políticos para el presente siglo, en la necesidad de UNIR a la clase proletaria, con base en valores ético-morales fundados en otra sensibilidad racional socialista que engendre principios de comunalidad.
Es necesario referir también, que en la existencia real del despliegue de explotación en la historicidad humana a través de sus roles superfluos de comportamiento social, lo que generan todas estas contradicciones secundarias de la lucha de clases, radica en la contradicción de clase fundamental, entre el capital y el trabajo; y así seguirá siendo hasta que el sujeto histórico PUEDA superarse por medio de la UNIDAD con un solo punto en común, avanzar en un proyecto contrahegemónico al capital. Porque lo que realmente provoca y reproduce la violencia y el conflicto, sustentados en la envidia, en la rapiña y en el egoísmo, se impone a través de programas del imperialismo como son el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), el Plan Puebla Panamá (PPP), también denominado por la cultura empresarial hoy día, Proyecto Mesoamericano, apoyado por la militarización represiva que se despliega para México con la denominada Iniciativa Mérida, encargados estos aparatos capitalistas de Estado, de la explotación y de la represión, para desplegar todo un cordón de empresas maquiladoras, y así contratar al trabajador en condición de nuevo esclavo moderno al servicio del imperio empresarial de la oligarquía financiera usurera y avara; y es a partir de estas iniciativas de la burguesía y de dicha oligarquía financiera, que se explican las reformas estructurales como la nueva Ley del ISSSTE, la Ley Federal del Trabajo, la Ley de reformas educativas a todo el sistema nacional, entre otras más, en el contexto de la lucha de clases; las cuales se van mistificando en calidad de ROLES naturalizados y “encabezados” por un mecías, un líder sindical charro, un guía religioso o un caudillo parlamentario, que haga en el imaginario simbólico del sujeto educativo, todo lo que “yo” no puedo hacer solito, como si fuera hecho por una barita mágica; porque en la sobrevivencia individualista de los roles funcionalizados, ni siquiera se reconoce la existencia de la lucha de clases en México y menos la organización política de la clase trabajadora y progresista, convirtiéndose el sujeto histórico en sí y de sí en un simple alebrije a imagen y semejanza de su “inmediato superior” en las relaciones abusivas de jerarquía de poder prepotentes, que encubre la “buena educación en modales del doble discurso cómodo y alienado al sistema de explotación, cumpliendo muy bien su rol funcionalista desde las necesidades de la estructura de la empresa capitalista”.
Así se ve que, en este lugar de historicidad social del imperialismo de libre competencia desde la POLÍTICA COLONIAL, más innovadora y a la vez tradicional con el Tratado de Libre Comercio (TLC) de fines y principios del nuevo siglo XXI en su formación intencionada de roles, realmente el imperio estadounidense domina el aprehendizaje de México en interdependencias en acumulación imperialista concreta, como un proyecto hegemónico en todos sus niveles educativos e imposición de la cultura burguesa: desde el ala religiosa de la ultraderecha, los cuales pueden diferenciarse por sus matices familiares y de parentesco, por sus creencias religiosos, por sus formas de organización política y parlamentaria, por sus gustos artísticos y escolares, por sus valores ético-morales, por sus tradiciones y costumbres, y principalmente por la ganancia que reciben en el proceso de mercantilización de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, como son por ejemplo, los medios de comunicación de masas ‘privatizados’.
Precisando entonces se puede valorar los rasgos de la cultura burguesa, en el sentido de cómo la lucha de clases es un proceso entre naciones del imperio, y entre su burguesía y clase proletaria, es decir entre poseedores y desposeídos de medios de producción, ese es el principal ROL NATURALIZADO desde las entrañas de la dialéctica entre el amo y el esclavo, que avanza en la estructura mental de los intelectuales académicos, magisteriales, sindicales o de igual modo empresariales. Resaltando la lógica de que el gobierno calderonista está vendiendo a México y al pueblo trabajador en relación con la política estatal de Estados Unidos, como si fuera “su” negocio particular, al servicio del amo, y a espaldas de todos sus esclavos sometidos, a saber, el pueblo mexicano.
En el contexto histórico de los simples roles entre la cultura dominante y la cultura sometida, se puede apreciar cómo se sigue exacerbando en esta nueva fase de desarrollo productivo, la tendencia a la dominación de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN -que no es más que la acumulación de trabajo- en el contexto de decadencia en su última fase de vida capitalista; la tarea político pedagógica en la abierta y decidida lucha de clases, es enfrentar y acelerar esa muerte, para desarrollar las condiciones económico-políticas y socioculturales en la construcción social de la revolución socialista con principios y valores políticos bien definidos entre los sujetos históricos, ahí organizados en proyectos de clase, así como los no organizados políticamente también, en sus referentes subjetivas y objetivas del sujeto educativo.
Porque EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS a favor de la libertad y de la felicidad -que es para lo que nació el sujeto histórico-educativo-creativo, todo este despliegue de la historicidad de “su época (su espacio y su tiempo que ocupa su cuerpo), tiene un CARÁCTER POLÍTICO DE CLASE que no es reconocido por la cultura burguesa; pues está sustentado en la calidad humana concreta, es decir política en la defensa de las condiciones de vida y de trabajo en la transformación de la naturaleza en cultura humanizada; que implica la unidad con la clase trabajadora en un Frente Único en contra del régimen de explotación, así lo propone como consigna el movimiento social en México, aunque aún faltan construirse tales condiciones subjetivas que lo posibiliten en la educación político-pedagógica, porque POLÍTICOS SON TODOS LOS SUJETOS EDUCATIVOS desde sus primeros años de infancia, aunque ideológicamente la hegemonía en el poder la nombre como "la clase política", para referirse exclusivamente al grupo parlamentario del capital o a quienes deciden y gobiernan la economía en el contexto del imperialismo en México; por tales razones sólo falta una educación de masas que lo potencie en la teoría activa del proceso de la lucha de clases, o de humanización, para el presente siglo XXI y lo haga explícito en la resignificación de contenidos educativos; en donde la única reconciliación entre burguesía y proletariado, consiste en la socialización de la propiedad privada de medios de producción y en que todo ser humano trabaje con un sentido colectivo y de comunalidad, para ello es necesario construir nuevos principios y leyes desde la base trabajadora, definidas éstas en Asambleas participativas que se van aprehendiendo en el ejercicio de hacerlo, lo que exige un trabajo sostenido a largo plazo, no es con base a roles funcionarizados en el individualismo institucional, que se logra de una vez y para siempre desde el imaginario simbólico del sujeto alienado al sistema de explotación; sino que es necesario romper las inercias, las desconfianzas, el aislamiento y el mimetismo enajenante de los ROLES superfluos de comportamiento funcionarizado, e inculcado en la cultura de acumulación y centralización de capital institucional a espaldas de la clase proletaria, lo cual sucede por falta de identidad revolucionaria, compartiendo experiencias y conocimientos en las convocatorias y en los debates permanentes y sostenidos entre posturas, corrientes y fracciones diferenciadas de la clase trabajadora, susceptibles de malos entendidos en sí, de sí al para sí, en donde no existen los “absolutos, ni el comportamiento cerrado entre los iguales de la misma clase proletaria”. En este sentido “la teoría de la organización comienza a reclamarnos otros esfuerzos:
a) En primer lugar el de la superación de la tendencia monográfica sobre la lucha de clases en el país, que termina en generalizaciones demasiado simples, la incomprensión del conjunto de problemas en su interior y su conjunción.
b) También se busca superar la forma tradicional de abstracción propensa a acomodar salidas por anticipo antes que reconocer las problemáticas.
c) Un caso más está en el error de ciertas teorizaciones sin metodología, enfocadas a cuestionar al régimen lográndolo en buena medida, pero menospreciando la cuestión orgánica de masas como base de su educación y combate, elemento nodal de las tareas revolucionarias o democráticas que ya son terreno común” . Se tiene que reconstituir por tanto, la nobleza de la cultura proletaria, en una política integral humanizada, aprovechando el esfuerzo de su producción histórica: tecnología, informática, cibernética, ciencia, arte y humanismo, que es trabajo acumulado de la clase trabajadora históricamente, es decir hoy nombrada proletaria, en un proceso educativo de masas amplio.
Por ello, la defensa de los derechos humanos, o asunción POLÍTICA PROLETARIA, tiende a impulsarse con NUEVAS CONSTITUCIONES, como está sucediendo en Sudamérica, es una tendencia posible, para alcanzar la libertad del ser humano explotado, pero no sólo con el doble discurso pequeñoburgués de la socialdemocracia, sino como lo propone la pedagogía a resignificarse en Marx, Engels, Lenin, Gramsci, Freire, Mc’Laren o Giroux, entre otros muchos más teóricos marxistas militantes revolucionarios; es decir, la crítica de estas teorías se ha dejado de lado en el proceso de formación de valores políticos, y así esta relación de explotación injusta, no ha sido explicada de forma ordenada y rigurosa, como algo generalizado en la organización contrahegemónica de masas, en el proceso de aprehendizaje por medio del ejemplo, como lo promueve el espíritu y la defensa del artículo 3º. Constitucional en México.
Desde dicho contexto histórico en sí y de sí de la educación pública y gratuita que refiere el artículo 3º. constitucional en México con calidad solamente existencial, se valora que ya no significa en sí nada en el contexto de la lucha de clases y la defensa de los derechos humanos fundamentales; lo importante a tomar en cuenta es que el impulso de nuevas constituciones, no es trascendente, si no está ahí el movimiento social organizado políticamente, impulsando las definiciones del presente-pasado por venir; porque hoy la Constitución de 1917, ya es letra muerta en la hegemonía del poder burgués fundado ya nada más en roles de culpa y de castigo REFORMISTAS y convencionales; en ese comportamiento que es sumamente violento en la historicidad de la sociedad mexicana, dicha realidad social es el escenario político más expresivo de la lucha de clases y de los roles funcionales que están insertos en la reproducción de la cultura burguesa enajenante, que enfrentan las posiciones políticas del proletariado organizado, que no se tratan como reinterpretaciones explícitas, y no soterradas ideológicamente por la ideología burguesa.
Por tanto, en la representación de roles, se ha comprendido a la política, exclusivamente en el abuso de poder político del modelo hegemónico: “En todas las relaciones de la vida encontraréis esta misteriosa armonía. ¿Cree la ciencia de los antiguos en la desigualdad humana? Pues la política engendrará la esclavitud, y la esclavitud, que es un gran error social, engendrará el menosprecio del trabajo, un gran error económico”.
Thursday, June 18, 2009
Ultima etapa del imperialismo
“La violencia es la comadrona de toda
sociedad vieja que lleva en sus entrañas
otra nueva”
Karl Marx. El capital. T. I
Dentro de la política del Estado neoliberal, denominada así por la burguesía, esta política se ve fortalecida desde hace 26 años, pero la burguesía no puede reconocer que se trata en verdad de la época de decadencia del capitalismo y del imperialismo mundiales; se cuenta con documentos históricos que explican científicamente, cuál ha sido el desarrollo del capitalismo en el mundo, así se entiende la guerra imperialista de 1914-18, guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña -argumenta Lenin- en pro y en defensa de la PROPIEDAD PRIVADA sobre los medios de producción, los cuales han sido expropiados al trabajador directo, como son: tierra, fábricas, escuelas, hospitales, comercio, energéticos, espacios recreativos, medio ambiente, etc., pues es una lista interminable de despojo histórico, a través del hurto, el engaño y el sometimiento, para ser concentrada y centralizada la acumulación capitalista, por la oligarquía financiera, en la figura “religiosa” de su PROPIEDAD PRIVADA de medios de producción, que no es más que el TRABAJO acumulado históricamente; esta oligarquía financiera es la expresión más acabada de la burguesía, porque en ella se fusionan a lo largo de la historia, el capital agrario, el capital industrial, el capital comercial y el capital bancario, por dicha razón es necesario tener en cuenta que la identidad de CLASE SOCIAL es el verdadero PODER humano, reconociendo el trabajo interdisciplinario y multifacético de la clase proletaria en la política estatal .
Justo en esta investigación, se tiene la necesidad de explicar el comportamiento del poder político y la lucha de clases dentro del proceso educativo, desde la mirada de esta última etapa de existencia del imperialismo, que genera la contradicción entre el capital y el trabajo, y la construcción de teoría pedagógica al respecto, para asumirlo de forma sistemática y metodológica, abriendo el debate en cualquier espacio de resignificación de este principio humano; es decir es una tarea pedagógica, para afirmar a la clase trabajadora, y no para continuar reproduciendo su negación por parte del sistema de explotación capitalista, como un ejemplo indigno y naturalizado de la vida evangelizadora y militar impuesta por la conquista y las neoconquistas enajenantes; se trata por tanto, de contribuir en esta tarea educativa, porque es necesario preparar al sujeto educativo en el APREHENDIZAJE dialécticamente, es decir, sabiendo diferenciar que todo lo que se hace se va aprehendiendo hasta que se domina sean éstas favorables o nefastas en la construcción social, pero no todas las acciones que se aprehenden se han enseñado, con programas que denuncien este tipo de formación individualista, violenta, competitiva, descalificadora, decadente y de necesidades superfluas, inculcadas por el régimen de explotación burgués, que se han impuesto caprichosamente desde las raíces de origen del sujeto histórico, encubierto por la ‘imparcialidad cientificista’; pero que en el trabajo contra-hegemónico, trata de darle a los hechos del proceso de aprehendizaje, temporalidad y sentido crítico de pertenencia como clase proletaria.
Para abrir el debate de los argumentos, se entiende por SUJETO HISTÓRICO, a las distintas dimensiones del ser humano en donde ninguna forma del ser inacabado, se excluye, sino por el contrario se complementan en su dialecticidad existencial y revolucionaria, para entender en las relaciones de PODER y de abuso de PODER el proceso articuladamente, en esta etapa histórica de decadencia del imperialismo mundial; compréndase al sujeto histórico en el entramado de estas dimensiones por su diferencia, cambio, transformación y unidad finita en el pensamiento, pero infinita en la realidad universal en movimiento y en contradicción: 1) como persona con un proyecto, 2) como individuo con derechos individuales, 3) como grupo social de pertenencia, 4) como pueblo o Estado (esclavista, feudal, capitalista, socialista) y 5) como la CONSCIENCIA DE CLASE asumida revolucionariamente, desde una FORMACIÓN POLÍTICA, de acuerdo a la cultura proletaria, que viene siendo la expresión más abarcativa, que conjunta o sintetiza a todas las formas de PRODUCCIÓN humanas mencionadas, en sus matices más simples y complejos -como lo plantea Karl Marx en su obra filosófica, a saber, de acuerdo al grado de consciencia social desarrollado en una época-, en donde está presente la coherencia racional más sensible de la duda, de la utopía revolucionaria y de la satisfacción del trabajo cumplido y objetivado de forma individualcolectiva (Cantón).
Con una lectura hermenéutica de analogías, el desdoblamiento del sujeto histórico, da cuenta de los matices imperceptibles que van constituyendo la vida humana, que se reconoce aquí, en el sujeto histórico a lo largo de su historicidad cambiante y llena de esperanza emancipadora de todo aquello que lo somete y lo aniquila en las relaciones de abuso de poder; enfatizados no sólo por su esencia humana, sino sobre todo por su educación política, en la división del trabajo y en contraste con los roles hegemónicos impuestos por la clase dominante desde su origen imperial, en su desarrollo y actualmente en su propia muerte en el contexto de la lucha de clases; porque desentrañar las formas de estos tránsitos del sujeto educativo, es una tarea pedagógica del presente siglo, en donde efectivamente la clase burguesa está produciendo a sus propios sepultureros en este momento imperialista , que es la última fase de desarrollo del régimen de explotación capitalista, como lo plantea la teoría leninista, y que es necesario poner en el acto educativo, pedagógicamente.
En este orden de ideas, puede valorarse que la forma más abarcativa del sujeto histórico, que necesariamente es a la vez sujeto educativo, resulta ser una aportación epistemológica del materialismo histórico dialéctico, referida a ASUMIRSE CONSCIENTEMENTE, el sujeto como CLASE SOCIAL PROLETARIA en la última etapa del imperialismo mundial; es decir en la existencia de las clases sociales, reconocidas históricamente en esta fase, por la capacidad de organización en la defensa de sus derechos humanos más elementales, en contra de la violencia padecida actualmente por el empresariato capitalista y por su oligarquía financiera, lo cual tiene que enseñarse y aprehenderse por medio del ejemplo, que forme una actitud de autonomía paciente y persistente, siendo entonces, el acto educativo de sometimiento y de emancipación, el objeto de estudio desde esta mirada de la Teoría Pedagógica Crítica.
Tal despojo histórico de medios de producción, ha sido impuesto a la clase trabajadora en el proceso educativo de explotación, de degradación y de exterminio de la humanidad y de la naturaleza; este ejemplo ha sido sumamente violento a lo largo de la historicidad social, por eso es necesario hacer su crítica , como se irá mostrando en los matices que conlleva la lucha de clases entre el capital y el trabajo y las contradicciones secundarias que esta lucha genera en un tejido amplio cuantitativo y cualitativo; desde su origen dicha contradicción, es la relación universal, que sintetiza en espacio y tiempo, a las formaciones de explotación de origen, entre el amo y el esclavo o entre el terrateniente y el siervo, entiéndase entre propietarios y desposeídos -como lo expresa Marx-.
Aclarando, se conoce que desde la existencia de la propiedad privada, surge el Estado esclavista como primera forma de control y de dominio para ejercer el despojo de la riqueza de una manera “legitimada” por la clase dominante de cada época en el abuso de poder “legal”; pero no legitimando ni reconociendo, que esta propiedad privada, que no es más que trabajo acumulado, ha sido un esfuerzo y desgaste humano, fruto del trabajo colectivo, pero la contradicción es que toda esta producción de instrumentos y medios de trabajo (medios de producción), se encuentra en propiedad privada; obsérvese que no se está refiriendo a la propiedad privada, simple del sujeto, como puede ser su casa, su ropa, su pequeño comercio, su pedazo de tierra, su historia biográfica incanjeable o su propia consciencia social; sino que con la aparición de la propiedad privada de medios para la producción, aparece también el Estado, quien regula la propiedad de medios de producción desde el Estado esclavista.
Posteriormente los estados, feudal, capitalista y aún el socialista como tránsito a una vida en comunalidad, siguen reproduciendo dicho encubrimiento de la propiedad privada, a través de los estados actuales en el mundo entero. Según la teoría marxista se entiende al Estado, como un órgano de control y de dominación, en donde inicia también la lucha de clases para lograr afirmar su poder político hegemónico entre poseedores y desposeídos de esta propiedad de medios para la producción, iniciándose actualmente en sí, el pasado futuro por venir, es decir, la última etapa de desarrollo del imperialismo; porque en el despliegue de esta historicidad educativa surgió dicha PROPIEDAD PRIVADA; se calcula que fue desde hace 3000 años, antes de nuestra era. Aquí, sólo se trata de dejar claro que la historicidad no es lineal ni mecánica, sino dialéctica e histórica en la praxis revolucionaria -cuando se asume una postura de clase, en donde los supuestos niveles, son objetivos sólo en la UNIDAD-, y por eso es necesario “ubicar correctamente a las clases en conflicto y a los intereses antagónicos que sostienen, así como a los intereses sociales concretos de cada sector, que van de la mano de los proletarios” , quienes están siendo despojados del derecho a la educación, entendida como un proceso amplio de humanización racionalmente sensible, en donde la NECESIDAD y el interés de clase, son la premisa esencial de la libertad en comunidad.
En este mismo sentido hoy día se levanta la protesta social, en defensa de la educación pública y gratuita, que se tomará como ejemplo vital, para apreciar los matices del movimiento social, sus contradicciones y su superación ‘finita’ sólo en el pensamiento, pero infinita en las posibilidades de las utopías de esta lucha histórica, con base en una educación de clase proletaria, para ver las concepciones de la propia investigación sobre la pedagogía del poder político y la lucha de clases, como un caso significativo nada más; se toca el ámbito educativo, poniéndose al centro para la explicación sobre cómo se está viviendo esta última etapa del imperialismo, en donde se desmantela con una intencionalidad burguesa, la esencia del ser humano, es decir la capacidad de reflexionarse y de explicarse como clase trabajadora; de acuerdo con la racionalidad del materialismo histórico dialéctico, que se expondrá en seguida, aquí se muestran datos que son de la opinión pública, porque sólo se intenta darles orden con un sentido hermenéutico crítico, para comprender el papel político que juega la educación, en el hacer científico pedagógico y en el didáctico interdisciplinario en las dimensiones del conocimiento, a saber en el arte, la religión, la teoría y la experiencia empírica.
Dentro de la Teoría Pedagógica Crítica, con base en la siguiente explicación, es posible distinguir, las partes que constituyen el presente trabajo, que da cuenta de la diferencia de intereses y necesidades, entre la cultura burguesa y la cultura proletaria, véase la disección metodológica que se asume en esta investigación:
TEMA: Proposición o materia de un discurso. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: Pedagogía del Poder Político y Lucha de Clases. CAMPO: Sitio que se elige para un desafío: TEORÍA PEDAGÓGICA.
ÁMBITO: Contorno o parámetro de un espacio o lugar: LUCHA DE CLASES.
DIMENSIÓN: Aspecto o faceta de algo. PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO.
CORRIENTE: Lo que ocurre en movimiento: MATERIALISMO HISTÓRICO DIALÉCITO, desde la concepción epistemológica marxista.
POSTURA: Actitud asumida. PRAXIS REVOLUCIONARIA.
Se considera al METODO, como la FORMA DE RAZONAR de acuerdo con la realidad concreta política, tal y como ésta es dialécticamente, y como es explicada por las formas de apropiación de lo real, como lo expresa Covarrubias en su obra epistemológica.
Precisando en la ubicación epistémica a estudiarse, se valora la construcción social de Teoría Pedagógica, la práctica científica de la Pedagogía y la Didáctica Crítica, como un todo político inescindible, y posible de diferenciarse por el TEMA, la INVESTIGACIÓN, el CAMPO, el ÁMBITO, la DIMENSIÓN y la CORRIENTE, como se ha expuesto, sólo para fines de explicación metodológica.
Véase el siguiente gráfico para representar las preocupaciones teóricas de la Teoría Pedagógica, con base en el respeto y en contra de la violencia que ejerce la burguesía capitalista degradando la dignidad proletaria, a partir de esta propuesta teórica-conceptual:
De modo que en el discurso científico de la Teoría Pedagógica, la política educativa de las masas trabajadoras no ha sido reconocida de forma sistemática y metodológica, sino por el contrario negada por la cultura de la clase dominante de cada época o historicidad social, y peor aún, se sigue reproduciendo la lógica hegemónica capitalista imperialista, sin cuestionamiento alguno en el campo educativo con esas formas de violencia, en la comunicación de masas, cumpliendo su papel hegemónico en la concepción empírica de la población según el grado de consciencia social asumido; dado que se piensa que los INTERESES POLÍTICOS y el PODER, son ámbitos exclusivos de la clase burguesa y su parlamento, haciéndose presente esta hegemonía en el Estado Mexicano, como síntesis histórica del universo concreto con nombres y apellidos en la gama de matices posibles insertos por supuesto, en el campo educativo, pero obviados no sólo en el discurso sino peor aún, en el reconocimiento de la praxis revolucionaria.
La praxis revolucionaria “…trata de las relaciones entre la teoría y la práctica revolucionaria. <…> mediante la creación de su propio partido y el establecimiento de su propio poder político… <…> las tesis teóricas del Manifiesto: la lucha de clases como fuerza motriz de la historia… <…> es preciso destruir la maquinaria del Estado burgués, es decir, su aparato burocrático-militar… la praxis revolucionaria del proletariado… para Marx: la teoría como fundamento científico de la sustitución revolucionaria del capitalismo por el socialismo y de la misión histórica del agente de esa transformación: el proletariado. <…> -como observa Lenin- para poder resolver el problema concreto de con qué sustituir la máquina burocrático-militar del Estado burgués. Y la historia responde -como esperaba Marx- con la Comuna de Paris de 1871, primer intento de revolución proletaria, de destrucción de la máquina estatal burguesa y de sustitución de lo destruido…<…> con la perspectiva de que partían en su tiempo Marx y Engels: la victoria simultánea de la revolución en la mayoría de los países capitalistas. Lenin plantea la posibilidad, realizada pocos años después, de la revolución en un solo país <…> Lenin enriquece la teoría con una serie de tesis fundamentales: la idea de la hegemonía del proletariado en la revolución democrático-burguesa y de su hegemonía en la revolución socialista; la tesis de la necesidad de la dictadura del proletariado y de la diversidad de vías -con predominio de la violencia- para llegar a ella; la concepción del Partido como destacamento consciente, organizado y avanzado del proletariado; los conceptos fundamentales de ‘situación revolucionaria’, ‘crisis revolucionaria’ y ‘unidad de los factores (o condiciones) objetivos y subjetivos de la revolución’; la tesis de la alianza del proletariado y los campesinos en la revolución socialista, etc. <…> Lenin se ha atenido rigurosamente no a la letra de las tesis de Marx sino a su espíritu y, sobre todo, ha aplicado su método de investigación de las condiciones concretas que exigen y hacen posible la praxis revolucionaria, a la vez que analizan esta praxis… <…> Este método que Marx y Lenin han propuesto y han aplicado es el único que puede asegurar hoy la unidad… … Nos referimos, por ejemplo, a los problemas de la guerra y la paz, de la coexistencia pacífica, de la contradicción fundamental de nuestra época, de la determinación de los factores fundamentales y del frente principal en la lucha mundial contra el imperialismo, del papel que corresponde en esta lucha a los países socialistas, al proletariado de los países capitalistas desarrollados y a los pueblos del llamado Tercer Mundo; de la prioridad del paso pacífico o del violento en la instauración del socialismo, etcétera…”.
En este sentido de praxis revolucionaria, se sabe científicamente, que la relación injusta e histórica entre el capital y el trabajo, de sin razones en la antítesis materialista , ha sucedido en nombre de ideologías divinas, fantasiosas y míticas, desarrolladas a lo largo de la historicidad evangelizadora y militar, hasta ser envueltas en las redes de la dependencia financiera y diplomática del imperialismo actualmente, como un hecho “naturalizado en el orden de la paz burguesa que entraña la VIOLENCIA más cruel de toda la historia”, utilizando un doble discurso institucionalizado, en torno a beneficiar la acumulación y centralización del capital para los consorcios financieros y monopolistas mundiales en muy pocas manos, esas son las nuevas condiciones de vida del neocoloniaje impuesto por el empresariato en la jerarquía de competencias individualistas hoy día, que se involucran en todo un ambiente hegemónico de prácticas neofascistas y de degradación, que toca desde el narcotráfico gubernamental hasta el legislativo convencional, en el abuso de poder y de prácticas charriles o jerárquicas; son hechos que se van descubriendo y mostrando en la hegemonía del mercado mundial y en las economías del imperio, bajando estas prácticas en la descomposición social generalizada, a través de las cúpulas de poder, abarcando desde las más simples, hasta las más complejas en el comportamiento de roles cotidianos institucionalizados, en que se ve envuelto el sujeto histórico dentro de la política de Estado, convirtiéndose en hombres y mujeres de Estado en la cooptación al régimen de forma conciente o inconsciente, es decir alienada o enajenada en su supuesta neutralidad política, lo que sucede en matices imperceptibles de la lógica arbitraria de reproducción, que engendra injusticia y desigualdad por la explotación social capitalista en las condiciones de vida concretas de realidades concretas, en ese híbrido de lo multifacético o multicultural; dicho proceso va sucediendo sin consciencia plena de ello en las clases subalternas, debido a la estructura de jerarquías de poder, al no practicarse en el proceso educativo, valores de comundalidad como costumbre de vida proletaria, asumida en la praxis revolucionaria de emancipación histórico-social; lo cual tiene que ver con el imaginario simbólico de pertenencia DEL SUJETO EDUCATIVO.
El ejemplo político pedagógico de violencia padecido día a día en la reproducción social del régimen de producción, intimida a la población en el orden de la hegemonía capitalista mundial y en particular en la cultura burguesa en México; tal comportamiento ha reproducido históricamente en el proceso educativo, todo su fundamento ideológico burgués, a través del aprehendizaje tanto familiar, religioso, escolar como por los medios masivos de comunicación principalmente, en un contexto de totalidad política histórica concreta de la hegemonía dominante del capitalismo imperialista estatal en México, desarrollado hasta estos días, viéndose su decadencia y muerte, porque “el mundo capitalista y revisionista está sumido en una grave crisis económica y política, financiera y militar, ideológica y moral”.
sociedad vieja que lleva en sus entrañas
otra nueva”
Karl Marx. El capital. T. I
Dentro de la política del Estado neoliberal, denominada así por la burguesía, esta política se ve fortalecida desde hace 26 años, pero la burguesía no puede reconocer que se trata en verdad de la época de decadencia del capitalismo y del imperialismo mundiales; se cuenta con documentos históricos que explican científicamente, cuál ha sido el desarrollo del capitalismo en el mundo, así se entiende la guerra imperialista de 1914-18, guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña -argumenta Lenin- en pro y en defensa de la PROPIEDAD PRIVADA sobre los medios de producción, los cuales han sido expropiados al trabajador directo, como son: tierra, fábricas, escuelas, hospitales, comercio, energéticos, espacios recreativos, medio ambiente, etc., pues es una lista interminable de despojo histórico, a través del hurto, el engaño y el sometimiento, para ser concentrada y centralizada la acumulación capitalista, por la oligarquía financiera, en la figura “religiosa” de su PROPIEDAD PRIVADA de medios de producción, que no es más que el TRABAJO acumulado históricamente; esta oligarquía financiera es la expresión más acabada de la burguesía, porque en ella se fusionan a lo largo de la historia, el capital agrario, el capital industrial, el capital comercial y el capital bancario, por dicha razón es necesario tener en cuenta que la identidad de CLASE SOCIAL es el verdadero PODER humano, reconociendo el trabajo interdisciplinario y multifacético de la clase proletaria en la política estatal .
Justo en esta investigación, se tiene la necesidad de explicar el comportamiento del poder político y la lucha de clases dentro del proceso educativo, desde la mirada de esta última etapa de existencia del imperialismo, que genera la contradicción entre el capital y el trabajo, y la construcción de teoría pedagógica al respecto, para asumirlo de forma sistemática y metodológica, abriendo el debate en cualquier espacio de resignificación de este principio humano; es decir es una tarea pedagógica, para afirmar a la clase trabajadora, y no para continuar reproduciendo su negación por parte del sistema de explotación capitalista, como un ejemplo indigno y naturalizado de la vida evangelizadora y militar impuesta por la conquista y las neoconquistas enajenantes; se trata por tanto, de contribuir en esta tarea educativa, porque es necesario preparar al sujeto educativo en el APREHENDIZAJE dialécticamente, es decir, sabiendo diferenciar que todo lo que se hace se va aprehendiendo hasta que se domina sean éstas favorables o nefastas en la construcción social, pero no todas las acciones que se aprehenden se han enseñado, con programas que denuncien este tipo de formación individualista, violenta, competitiva, descalificadora, decadente y de necesidades superfluas, inculcadas por el régimen de explotación burgués, que se han impuesto caprichosamente desde las raíces de origen del sujeto histórico, encubierto por la ‘imparcialidad cientificista’; pero que en el trabajo contra-hegemónico, trata de darle a los hechos del proceso de aprehendizaje, temporalidad y sentido crítico de pertenencia como clase proletaria.
Para abrir el debate de los argumentos, se entiende por SUJETO HISTÓRICO, a las distintas dimensiones del ser humano en donde ninguna forma del ser inacabado, se excluye, sino por el contrario se complementan en su dialecticidad existencial y revolucionaria, para entender en las relaciones de PODER y de abuso de PODER el proceso articuladamente, en esta etapa histórica de decadencia del imperialismo mundial; compréndase al sujeto histórico en el entramado de estas dimensiones por su diferencia, cambio, transformación y unidad finita en el pensamiento, pero infinita en la realidad universal en movimiento y en contradicción: 1) como persona con un proyecto, 2) como individuo con derechos individuales, 3) como grupo social de pertenencia, 4) como pueblo o Estado (esclavista, feudal, capitalista, socialista) y 5) como la CONSCIENCIA DE CLASE asumida revolucionariamente, desde una FORMACIÓN POLÍTICA, de acuerdo a la cultura proletaria, que viene siendo la expresión más abarcativa, que conjunta o sintetiza a todas las formas de PRODUCCIÓN humanas mencionadas, en sus matices más simples y complejos -como lo plantea Karl Marx en su obra filosófica, a saber, de acuerdo al grado de consciencia social desarrollado en una época-, en donde está presente la coherencia racional más sensible de la duda, de la utopía revolucionaria y de la satisfacción del trabajo cumplido y objetivado de forma individualcolectiva (Cantón).
Con una lectura hermenéutica de analogías, el desdoblamiento del sujeto histórico, da cuenta de los matices imperceptibles que van constituyendo la vida humana, que se reconoce aquí, en el sujeto histórico a lo largo de su historicidad cambiante y llena de esperanza emancipadora de todo aquello que lo somete y lo aniquila en las relaciones de abuso de poder; enfatizados no sólo por su esencia humana, sino sobre todo por su educación política, en la división del trabajo y en contraste con los roles hegemónicos impuestos por la clase dominante desde su origen imperial, en su desarrollo y actualmente en su propia muerte en el contexto de la lucha de clases; porque desentrañar las formas de estos tránsitos del sujeto educativo, es una tarea pedagógica del presente siglo, en donde efectivamente la clase burguesa está produciendo a sus propios sepultureros en este momento imperialista , que es la última fase de desarrollo del régimen de explotación capitalista, como lo plantea la teoría leninista, y que es necesario poner en el acto educativo, pedagógicamente.
En este orden de ideas, puede valorarse que la forma más abarcativa del sujeto histórico, que necesariamente es a la vez sujeto educativo, resulta ser una aportación epistemológica del materialismo histórico dialéctico, referida a ASUMIRSE CONSCIENTEMENTE, el sujeto como CLASE SOCIAL PROLETARIA en la última etapa del imperialismo mundial; es decir en la existencia de las clases sociales, reconocidas históricamente en esta fase, por la capacidad de organización en la defensa de sus derechos humanos más elementales, en contra de la violencia padecida actualmente por el empresariato capitalista y por su oligarquía financiera, lo cual tiene que enseñarse y aprehenderse por medio del ejemplo, que forme una actitud de autonomía paciente y persistente, siendo entonces, el acto educativo de sometimiento y de emancipación, el objeto de estudio desde esta mirada de la Teoría Pedagógica Crítica.
Tal despojo histórico de medios de producción, ha sido impuesto a la clase trabajadora en el proceso educativo de explotación, de degradación y de exterminio de la humanidad y de la naturaleza; este ejemplo ha sido sumamente violento a lo largo de la historicidad social, por eso es necesario hacer su crítica , como se irá mostrando en los matices que conlleva la lucha de clases entre el capital y el trabajo y las contradicciones secundarias que esta lucha genera en un tejido amplio cuantitativo y cualitativo; desde su origen dicha contradicción, es la relación universal, que sintetiza en espacio y tiempo, a las formaciones de explotación de origen, entre el amo y el esclavo o entre el terrateniente y el siervo, entiéndase entre propietarios y desposeídos -como lo expresa Marx-.
Aclarando, se conoce que desde la existencia de la propiedad privada, surge el Estado esclavista como primera forma de control y de dominio para ejercer el despojo de la riqueza de una manera “legitimada” por la clase dominante de cada época en el abuso de poder “legal”; pero no legitimando ni reconociendo, que esta propiedad privada, que no es más que trabajo acumulado, ha sido un esfuerzo y desgaste humano, fruto del trabajo colectivo, pero la contradicción es que toda esta producción de instrumentos y medios de trabajo (medios de producción), se encuentra en propiedad privada; obsérvese que no se está refiriendo a la propiedad privada, simple del sujeto, como puede ser su casa, su ropa, su pequeño comercio, su pedazo de tierra, su historia biográfica incanjeable o su propia consciencia social; sino que con la aparición de la propiedad privada de medios para la producción, aparece también el Estado, quien regula la propiedad de medios de producción desde el Estado esclavista.
Posteriormente los estados, feudal, capitalista y aún el socialista como tránsito a una vida en comunalidad, siguen reproduciendo dicho encubrimiento de la propiedad privada, a través de los estados actuales en el mundo entero. Según la teoría marxista se entiende al Estado, como un órgano de control y de dominación, en donde inicia también la lucha de clases para lograr afirmar su poder político hegemónico entre poseedores y desposeídos de esta propiedad de medios para la producción, iniciándose actualmente en sí, el pasado futuro por venir, es decir, la última etapa de desarrollo del imperialismo; porque en el despliegue de esta historicidad educativa surgió dicha PROPIEDAD PRIVADA; se calcula que fue desde hace 3000 años, antes de nuestra era. Aquí, sólo se trata de dejar claro que la historicidad no es lineal ni mecánica, sino dialéctica e histórica en la praxis revolucionaria -cuando se asume una postura de clase, en donde los supuestos niveles, son objetivos sólo en la UNIDAD-, y por eso es necesario “ubicar correctamente a las clases en conflicto y a los intereses antagónicos que sostienen, así como a los intereses sociales concretos de cada sector, que van de la mano de los proletarios” , quienes están siendo despojados del derecho a la educación, entendida como un proceso amplio de humanización racionalmente sensible, en donde la NECESIDAD y el interés de clase, son la premisa esencial de la libertad en comunidad.
En este mismo sentido hoy día se levanta la protesta social, en defensa de la educación pública y gratuita, que se tomará como ejemplo vital, para apreciar los matices del movimiento social, sus contradicciones y su superación ‘finita’ sólo en el pensamiento, pero infinita en las posibilidades de las utopías de esta lucha histórica, con base en una educación de clase proletaria, para ver las concepciones de la propia investigación sobre la pedagogía del poder político y la lucha de clases, como un caso significativo nada más; se toca el ámbito educativo, poniéndose al centro para la explicación sobre cómo se está viviendo esta última etapa del imperialismo, en donde se desmantela con una intencionalidad burguesa, la esencia del ser humano, es decir la capacidad de reflexionarse y de explicarse como clase trabajadora; de acuerdo con la racionalidad del materialismo histórico dialéctico, que se expondrá en seguida, aquí se muestran datos que son de la opinión pública, porque sólo se intenta darles orden con un sentido hermenéutico crítico, para comprender el papel político que juega la educación, en el hacer científico pedagógico y en el didáctico interdisciplinario en las dimensiones del conocimiento, a saber en el arte, la religión, la teoría y la experiencia empírica.
Dentro de la Teoría Pedagógica Crítica, con base en la siguiente explicación, es posible distinguir, las partes que constituyen el presente trabajo, que da cuenta de la diferencia de intereses y necesidades, entre la cultura burguesa y la cultura proletaria, véase la disección metodológica que se asume en esta investigación:
TEMA: Proposición o materia de un discurso. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: Pedagogía del Poder Político y Lucha de Clases. CAMPO: Sitio que se elige para un desafío: TEORÍA PEDAGÓGICA.
ÁMBITO: Contorno o parámetro de un espacio o lugar: LUCHA DE CLASES.
DIMENSIÓN: Aspecto o faceta de algo. PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO.
CORRIENTE: Lo que ocurre en movimiento: MATERIALISMO HISTÓRICO DIALÉCITO, desde la concepción epistemológica marxista.
POSTURA: Actitud asumida. PRAXIS REVOLUCIONARIA.
Se considera al METODO, como la FORMA DE RAZONAR de acuerdo con la realidad concreta política, tal y como ésta es dialécticamente, y como es explicada por las formas de apropiación de lo real, como lo expresa Covarrubias en su obra epistemológica.
Precisando en la ubicación epistémica a estudiarse, se valora la construcción social de Teoría Pedagógica, la práctica científica de la Pedagogía y la Didáctica Crítica, como un todo político inescindible, y posible de diferenciarse por el TEMA, la INVESTIGACIÓN, el CAMPO, el ÁMBITO, la DIMENSIÓN y la CORRIENTE, como se ha expuesto, sólo para fines de explicación metodológica.
Véase el siguiente gráfico para representar las preocupaciones teóricas de la Teoría Pedagógica, con base en el respeto y en contra de la violencia que ejerce la burguesía capitalista degradando la dignidad proletaria, a partir de esta propuesta teórica-conceptual:
De modo que en el discurso científico de la Teoría Pedagógica, la política educativa de las masas trabajadoras no ha sido reconocida de forma sistemática y metodológica, sino por el contrario negada por la cultura de la clase dominante de cada época o historicidad social, y peor aún, se sigue reproduciendo la lógica hegemónica capitalista imperialista, sin cuestionamiento alguno en el campo educativo con esas formas de violencia, en la comunicación de masas, cumpliendo su papel hegemónico en la concepción empírica de la población según el grado de consciencia social asumido; dado que se piensa que los INTERESES POLÍTICOS y el PODER, son ámbitos exclusivos de la clase burguesa y su parlamento, haciéndose presente esta hegemonía en el Estado Mexicano, como síntesis histórica del universo concreto con nombres y apellidos en la gama de matices posibles insertos por supuesto, en el campo educativo, pero obviados no sólo en el discurso sino peor aún, en el reconocimiento de la praxis revolucionaria.
La praxis revolucionaria “…trata de las relaciones entre la teoría y la práctica revolucionaria. <…> mediante la creación de su propio partido y el establecimiento de su propio poder político… <…> las tesis teóricas del Manifiesto: la lucha de clases como fuerza motriz de la historia… <…> es preciso destruir la maquinaria del Estado burgués, es decir, su aparato burocrático-militar…
En este sentido de praxis revolucionaria, se sabe científicamente, que la relación injusta e histórica entre el capital y el trabajo, de sin razones en la antítesis materialista , ha sucedido en nombre de ideologías divinas, fantasiosas y míticas, desarrolladas a lo largo de la historicidad evangelizadora y militar, hasta ser envueltas en las redes de la dependencia financiera y diplomática del imperialismo actualmente, como un hecho “naturalizado en el orden de la paz burguesa que entraña la VIOLENCIA más cruel de toda la historia”, utilizando un doble discurso institucionalizado, en torno a beneficiar la acumulación y centralización del capital para los consorcios financieros y monopolistas mundiales en muy pocas manos, esas son las nuevas condiciones de vida del neocoloniaje impuesto por el empresariato en la jerarquía de competencias individualistas hoy día, que se involucran en todo un ambiente hegemónico de prácticas neofascistas y de degradación, que toca desde el narcotráfico gubernamental hasta el legislativo convencional, en el abuso de poder y de prácticas charriles o jerárquicas; son hechos que se van descubriendo y mostrando en la hegemonía del mercado mundial y en las economías del imperio, bajando estas prácticas en la descomposición social generalizada, a través de las cúpulas de poder, abarcando desde las más simples, hasta las más complejas en el comportamiento de roles cotidianos institucionalizados, en que se ve envuelto el sujeto histórico dentro de la política de Estado, convirtiéndose en hombres y mujeres de Estado en la cooptación al régimen de forma conciente o inconsciente, es decir alienada o enajenada en su supuesta neutralidad política, lo que sucede en matices imperceptibles de la lógica arbitraria de reproducción, que engendra injusticia y desigualdad por la explotación social capitalista en las condiciones de vida concretas de realidades concretas, en ese híbrido de lo multifacético o multicultural; dicho proceso va sucediendo sin consciencia plena de ello en las clases subalternas, debido a la estructura de jerarquías de poder, al no practicarse en el proceso educativo, valores de comundalidad como costumbre de vida proletaria, asumida en la praxis revolucionaria de emancipación histórico-social; lo cual tiene que ver con el imaginario simbólico de pertenencia DEL SUJETO EDUCATIVO.
El ejemplo político pedagógico de violencia padecido día a día en la reproducción social del régimen de producción, intimida a la población en el orden de la hegemonía capitalista mundial y en particular en la cultura burguesa en México; tal comportamiento ha reproducido históricamente en el proceso educativo, todo su fundamento ideológico burgués, a través del aprehendizaje tanto familiar, religioso, escolar como por los medios masivos de comunicación principalmente, en un contexto de totalidad política histórica concreta de la hegemonía dominante del capitalismo imperialista estatal en México, desarrollado hasta estos días, viéndose su decadencia y muerte, porque “el mundo capitalista y revisionista está sumido en una grave crisis económica y política, financiera y militar, ideológica y moral”.
Thursday, June 11, 2009
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