Sunday, November 1, 2020

DIMENSIONES DEL SUJETO HISTÓRICO EN LA EXPRESIÓN CULTURAL DE SU SENSIBILIDADRACIONAL, para la defensa de derechos humanos.

 

DIMENSIONES DEL SUJETO HISTÓRICO EN LA EXPRESIÓN CULTURAL DE SU SENSIBILIDADRACIONAL, para la defensa de derechos humanos.

 

Sandra Cantoral.

 

Nuestra intención consiste en entender los rasgos del sujeto histórico como sujeto particular en la temporalidad constituyente de su consciencia humanitaria, dada en la existencia del SER y de aquellos y aquellas no considerados un ser humano en las relaciones de poder dominante, es decir, un no ser humano -R. Grosfoguel-, observando los actos del pensamiento idealista y del romántico, históricamente, en la decolonización y neocolonización aún vigente en muchos espacios que buscan relaciones humanas: así  recuperamos las aportaciones de Federico Schelling (1775-1854) y de Karl Marx (1818-1883) para su comprensión, esta última como una propuesta crítica del romanticismo y de la teoría crítica humanitaria que hasta hoy en día tienen sentido, nos referimos a su: forma, contenido y significación ètico-moral.

 

La propuesta epistemológica de Marx, fue expuesta en la concepción del materialismo histórico filosófico de la sociedad moderna, reconociéndosele en el mundo, como lo más nuevo e integral en las FORMAS y contenidos históricos de una época, porque en su entramado se revela también al irracionalismo de Shopenhauer, como intuiciones de ida y vuelta; por considerar que estos filósofos  han dado  elementos para rescatar el fundamento epistémico en la identidad de una sensibilidadracional del sujeto contemporáneo RE-SIGNIFICADO hoy, en su comportamiento; comunicación; espacios de liberación; percepción social e individual desde diversos lenguajes culturales significativos; formas de observación en la identidad de clase social y en las legitimaciones que de esa concepción occidental se desprenden en la mentalidad mestiza de México y de América Latina (A.L.), como contenidos de la presente época; dado que en este proceso educativo humanista, se tendrá que reflexionar sobre lo que sucede con una inteligencia social contradictoria, para lograr antes que nada, Otra Cultura de paz del ser y de lo falsamente considerado como una existencia borrada en el NO SER.

 

Estas son categorías conceptuales que nos  permiten acercarnos  al ser ontológico para comprender su fundamento político/DIALÓGICO,  como actor social, es decir, como un ser político particular de forma concreta y objetivada a través de sus actos; porque de la manera en que se pronuncia el sujeto histórico, puede ser éste reconocido o no, en su unicidad e independencia, desde la expresión cultural de cada época[1].

 

Acentuamos la expresión humana como proceso permanente de autorreconocimiento de sí mismo a través del otro ser genérico que lo refleja en una gran transformación, que es en sí el ser humano en la sociedad del planeta tierra; para así en un primer momento, poder nombrar al Yo como sujeto de la historia en su propio ensimismamiento impuesto en la violenta aculturación desde la cultura eurocéntrica y, hoy norteamericana para el caso latinoamericano;  dándose cuenta de este proceso forzado/torcido, como un sujeto histórico con una inteligencia social en ciernes, al no contar aún de forma generalizada en este siglo XXI, con Otra CONSCIENCIA HUMANITARIA responsable e incluyente, ni en México, ni tampoco en A.L., que en principio significa, a lo que llamamos incidir con intencionalidad educativa transformadora para tener una SENSIBILIDADRACIONAL desarrollada y profunda, partiendo de las causas históricas y no sólo analizando los efectos del proceso humanista; afortunadamente ya muchos y muchas tienen esta capacidad humana, y por lo mismo son los que más responsabilidad conllevan para el futuro promisorio de sus épocas; por lo que, a partir de ese reconocimiento, es posible que el sujeto de la historia latinoamericana se asuma como producto y productor de su cultura[2] de forma corresponsable en la organización de sus procesos de vida y de muerte, justo en este momento de destrucción, violencia, neocoloniaje patriarcal, racismo y exterminio de la humanidad y del planeta tierra, debido a la política NEOLIBERAL PRIVATIZADORA, es decir que, es vital incidir en el sujeto humanizado en favor de la paz y de la dignidad solidaria, asumiendo hoy una actitud de emancipación histórico-social para salvar a la vida humana de caer en el agujero negro en las próximas décadas desde un espíritu ciegamente eurocéntrico y obcecado en las jerarquías de poder político, que encarnan y reproducen la inequidad y la desigualdad sociocultural.

 

Es importante, descomponer filosófica y sociológicamente la categoría humanitaria de sensibilidadracional en estas reflexiones acerca del ser, para re-construir el bienestar comunitario NUEVAMENTE, que es posible en la defensa de los derechos humanos, e ir incidiendo en éstos, de poco a poco, o quizá con una gran fuerza revolucionaria que da un instante, cuando las condiciones subjetivas y objetivas de las grandes mayorías en la dignidad del SER histórico-social, son capaces de diseñar y proponer un proyecto de vida humanitaria e intercontinental para el presente siglo XXI, que reclama la equidad de condiciones de vida y no de muerte para ello se tiene que llegar a consensos y acuerdos responsablemente conscientes de forma comunitaria; en este sentido la pandemia ha dejado grandes aprehendizajes al respecto, acerca del ser y del no ser  en el tejido sociocultural.

 

Según la definición sociológica comprehensiva de John B. Thompson, con la cual coincidimos, “la CULTURA es la organización social del sentido, interiorizado por los sujetos (individuales o colectivos) y objetivado en formas simbólicas, todo ello en contextos históricamente específicos y socialmente estructurados”[3], así la cultura resulta ser el alimento de todo proceso educativo CON CONSCIENIA HUMANITARIA INTEGRAL, dependiendo de lo que se come (material, afectiva y espiritualmente) el sujeto histórico en el contexto de su condición humana, diferenciada ésta, por los valores ético-morales, por las formas de producción y por sus tradiciones y costumbres, según lo plantea Gramsci, dando sentido a la realidad significativa de la lucha social en la correlación de fuerzas.

 

Con base en dicha concepción acerca de la cultura del ser, se expondrá la conceptuación de autorreconocimiento en los filósofos alemanes citados, para ir viendo cómo éstos dan cuenta de la autoconsciencia del hombre como ser genérico emancipador y contradictoriamente eurocéntrico,  destacando el sentido particular de la identidad del sujeto histórico que fue impuesta en el momento de la CONQUISTA ESPAÑOLA a los pueblos antiguos de Latinoamérica; de acuerdo a las ideas que esos filósofos del periodo ilustrado, tenían de su temporalidad espacial en una contradicción de clase hegemónica en cuanto a las concepciones de su época, según las relaciones de poder; porque ellos, los eurocentristas, explican la estructura teórica referencial  de la lógica occidental, representando  las imágenes de sus pueblos y de sus condiciones de vida de forma unilateral y sesgada; por tanto, aquí se recupera con una postura propositiva sobre la vida humana universal y particular  en la temporalidad constituyente del sujeto histórico multicultural, al reflexionar el tránsito entre el Iluminismo ilustrado de Descartes y el Romanticismo de Hegel, Fichte y Schelling; los cuales fueron articulados en el debate de la ilustración por Kant, en donde el conocimiento del “deber cumplido” implica  relaciones gnoseológicas de culpa y de sometimiento, que se develan en el despliegue  de la conciencia del poder ensimismado, mas NO, de un PODER comunitario popular entre el ser y el no ser (negado); de ahí  la situación ontológica y epistémica en el sentido ético de su supuesta libertad abstracta, porque realmente se viene del sometimiento colonizador y, de esa forma se sigue en él hasta estos días, todo ‘legitimado/justificado’ en nombre de Dios, en su contenido, forma y significación, ese es el sentido hegemónico hasta hoy en día en México y en A.L.; lo transformador culturalmente, es saber, cómo ve cada quien el mundo y a sí mismo, entre esas maravillas del ser y del no ser, porque la expresión cultural muestra los sentimientos más sutiles y/o grotescos de todo aquello hecho con las manos, los sentidos básicos y la exploración intuitiva, en donde se transforman unos en otros humanamente; pues el sentido político florece entre los colores audaces del universo como una tarea urgente, es decir, de cómo se duda,  de cómo se equivocan y,  se resignifican entre el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad -Gramsci-, en ese despertar de sentimientosracionales, que en la cultura eurocéntrica se viven como escindidos, o sientes o piensas.

Por ello, lo que Kant aporta en la vinculación filosófica entre el idealismo ilustrado y el romanticismo, es justamente su método trascendental desde esa concepción de la hegemonía occidental, que alude a que nada surge de la pura experiencia empírica; criticando que de ahí se siente el derecho de hacer  juicios de valor a priori sobre los objetos de la experiencia, sino que el rigor estricto de la racionalidad occidental del deber ser -plantea Kant-  trasciende de la reflexión teórica; en donde “ni siquiera el concepto de la libertad puede ser llamado ‘trascendental’ si se lo enfoca de por sí; pues este calificativo debe reservarse para el conocimiento, de qué y cómo, sino de la peculiaridad de la conciencia del deber impuesto; y por tanto, toda la estructura del reino del ‘deber’ moral tiene que re-tomar como base necesariamente el dato de la libertad”[4].

Esa concepción de grandes imágenes que se pueden universalizar/particularizar, y que aparecen en la constitución mestiza del ser y del no ser, nos permiten reflexionar otra posible racionalidad  más sensible por sus virtudes humanas con base en las grandes NECESIDADES e intereses actuales A TRAVÉS DEL reconocimiento del TRABAJO REALIZADO -Marx-, algunas de estas producciones muy creativas, en el sentido comunitario, exaltando el valor de la diferencia y, comprendida ésta como alternativa pedagógica-cultural de crítica transformadora;  desde una visión sociológica, en los procesos de humanización del Sujeto Histórico (entiéndase: Persona, Individuo, Grupo social, Comunidad, Pueblo-nación y/o Estado, valorado así el sujeto histórico en su dialecticidad DIALÓGICA dimensionada); porque se requiere distinguir otra postura educativa humanizante, que se diferencie de los universales absolutos eurocéntricos del deber ser racionalizado; acuñada dicha imposición desde la lógica occidental como hegemonía y subhegemonías del poder capitalista y vanguardia de la propiedad privada financiera hoy en día, por lo que se tienen que comprender los matices de la desigualdad social desde sus causas históricas; es decir, que se diferencie de la lógica de la modernidad instrumental, presentada en el pensamiento naturalista como si  ésta fuera la única alternativa posible de realización del sujeto particular y universal para el mundo contemporàneo, desde una autoconciencia del sujeto difusa que hoy en día sucede como algo naturalizado entre el ser y el no ser; y, así se sigue acuñando, imponiendo/REPRODUCIENDO/legitimando en el discurso oficial al proyecto educativo nacional e internacional desde el imperio del capital, que hoy en día está en crisis; y desgraciadamente ahí se ejercen las políticas de bloqueo comercial y de dominio de la mediática comunicativa internacional que FALSEA al sujeto histórico-educativo en intentos de procesos de humanización contextuados en espacio y tiempo; por lo tanto, actualmente dicho sujeto está en crisis y caos permanente también, dada su concepción de ‘fábrica de siervos esclavizados’ reducidos a cosas MERCANTILIZADAS en una inestabilidad permanente en ese contexto histórico del NO SER reconocido como humano con auténticas necesidades vitales.

Para aclarar esta situación de trauma y de distorsión acerca del ser y el no ser, se realizó una selección de filósofos  reconocidos por la agudeza de su pensamiento, en cuanto a la idea de libertad y de saber, acuñados tales sentires en la cultura mestiza, como sentimientos y emociones, que se funden en la identidad del sujeto histórico, en el contexto de sus culturas como ciudadanos del mundo, porque hoy ya es sabido que se tiende a ser una sola COMUNIDAD DE SERES HUMANOS; sin embargo, fue desconocido el sujeto histórico en sus representaciones simbólicas culturales AUTÓCTONAS, de hecho no sólo se trastocó su esencia humana en un no ser, sino que su cultura y legado histórico se destruyó y masacró en el momento de la conquista española al considerarlo un NO SER, no sólo como ser social e individual comunitario de acuerdo a los valores de su época, sino que lo peor, es que este Sentimiento de Frustración ha tenido que ser transmitido y canalizado/sublimado por medio de las distintas dimensiones de expresión en las estructuras mentales de poder: artístico, Religioso, teórico, tecnológico, humanista con gran confusión, así como empírico o de sentido común, incluyendo el folclor; representaciones sintomáticas, que se fueron estructurando en la mentalidad positivista patriarcal del sujeto mestizo, como un ente, que ejerce y/o reproduce también la idea de dominación colonizadora, desde esos referentes hegemónicos en el proceso de constitución y construcción social de la realidad educativa/humanista, con un sentido de universales abstractos del deber ser homogenizado desde el patriarcado colonizador machista y en ese UNIPERSONALISMO EGOÍSTA; por eso el sujeto TRATA DE IMPONER SU VOLUNTAD AL MÁS DÉBIL, sea éste o ésta, indígena, pobre, mujer o proletariado/La prole, así todo sucedió en nombre de Dios, que se reproduce a imagen y semejanza de la cultura mestiza, con un gran complejo de miedo, violencia, inferioridad y superioridad descolocada, al NO PODER culturalmente el sujeto reconocer sus dimensiones para la defensa de los indispensables derechos humanos, no se olvide para el análisis que el ser humano proviene de una fibra instintiva-animal y de otra pulsional-espiritual.

Ahora bien, las principales tesis al respecto de estos pensadores europeos, pueden dar luz acerca de la  identidad del sujeto histórico y del sujeto particular y, de cómo siguen descontextuados de su lucha de clases multiétnica, multicultural y de género -Dieterisch-, como tendencia  de autorreconocimiento actual; de manera que, se logre a partir de la recuperación conceptual de sus expresiones culturales, poder comprender y hacer un tratamiento hermenéutico[5] del Proceso Educativo Humanista -que aún está pendiente-, con la intención de abrir el entramado teórico-conceptual acerca del sentir, del pensar y del actuar del sujeto histórico en su autorreconocimiento e identidad, al saber nombrar[6] su práctica educativa concreta con otros sentidos crítico-reflexivos y,  que lo definen históricamente en un proceso de objetivación  de múltiples posibilidades culturales que se han interiorizado subjetivamente, necesitando PODER revisarlo en proyectos objetivos en pro de la vida en EQUIDAD humanitaria, para ello mencionamos estas premisas metodológicas en la re-valoración entre el ser y el no ser del sujeto histórico/educativo en el cual su comportamiento ético-moral es en sí la actitud de sus actos:

1)    Según sus imágenes simbólicas/antropomórficas;

2)    De acuerdo con su consciente/inconsciente subjetivo a través de la historia;

3)    Tomándose en cuenta el reconocimiento de su integridad y/o orgullo solidario acerca del trabajo realizado.

Estos rasgos del sujeto histórico-educativo son emblema de su identidad cultural originaria actual; por eso, saber de su historicidad, desde antes de la conquista española es vital para reconocer su enculturación/dominación, aculturación/mezcla natural y su CULTIVO DE VALORES consciente e intencionadamente humanista, para redescubrirse en sus comunidades, sobre quién se es, en la defensa de sus derechos humanos y en la exigencia de igualdad, justicia, libertad y felicidad -que siguen pendientes desde la Comuna de Paris y, en muchos sitios más-, sólo falta RESIGNIFICAR estas categorías y sintetizarlas en el sentido de una posible EQUIDAD HUMANA, para humanizarse unos a otros y otras, en este siglo que inicia, y que está justo en el límite de la vida y de la muerte; es decir, en ese deseo espiritual sensibleracionalmente intenso por lograr una verdadera calidad de vida con equidad entre los pueblos y las comunidades del mundo, acá pensamos en México y en la patria grande de América Latina, pues todos estos espacios temporales del sujeto histórico son momentos de construcción social sumamente singulares de dicha consciencia histórica responsable o no y, son únicos e irrepetibles para poder volar como una verdadera CLASE POLÍTICA HUMANIZADA COMO CIUDADANOS DEL MUNDO, como comunidades populares e indígenas, así aclaramos que la mal llamada Clase Política es por tanto, un engaño, para contener y controlar a las luchas humanitarias de los pueblos, es decir, de la lucha de clases real, porque, compréndase que la Clase política o élite política es un concepto creado por el sociólogo, politólogo y senador vitalicio italiano Gaetano Mosca (1858-1941), que pretendía ser una refutación del marxismo y su teoría de la lucha de clases. Inspirándose en Saint Simón (1760-1825), de quien toma su concepción de las dos clases, la de una minoría dominante y una mayoría dirigida, intentaba comprobar que durante toda la historia de la humanidad, siempre ha existido una minoría dominante. Reduciendo e invisibilizando así, la participación y carácter SOCIAL de la lucha POLÍTICA humanista popular a través de la historicidad, como si fuese exclusiva la mal llamada Clase Política a la vida parlamentaria o partidista, siendo por tanto, una forma sutil de reafirmar en su condición existencial al NO SER de concepción eurocéntrica.

En ese sentido (forma, contenido y significación), téngase en cuenta que la lucha de clases es efectivamente ‘EL MOTOR DE LA HISTORIA’ -Marx-, por tanto es el motor de la legalidad justa y democrática en la defensa y construcción social de los DERECHOS HUMANOS, por eso hoy se castigan los crímenes de lesa humanidad, porque este comportamiento ha sido permanente en el planeta tierra, y hoy se tiene consciencia responsable con sensibilidadracional de ello, dado el sufrimiento y el holocausto tantas veces padecido impunemente; con tal forma, contenido y significación acontecida en la historicidad, es posible hoy conceptuarse a la clase política en su sentido amplio humanitario y, poder conocer cómo en términos educativos, es decir HUMANISTAS, se re-sgnifican los derechos humanos a lo largo de las distintas épocas de conceptuación social, de acuerdo a las necesidades de cambio y de transformación humanitaria.

Por lo que es claro cómo entre la clase política en sentido humanista, las dos piernas de este proceso de lucha de clases educativo humanitario o no, para PODER sostenerse y caminar requiere del PODER dialogar educándose/humanizándose unos en otros, por eso su  sostén son la POLÍTICA y la FILOSOFÍA; de manera que, al mutilar la participación política DIALÓGICA -cultura socrática e indígena-, va quedando invisibilizada la verdadera CLASE POLÍTICA en integridad y, al mutilarse, se ignora la existencia del sujeto histórico educativo como un ser transformador de su cultura en la historia recorrida; la intención perversa es que continùe siendo confusa su explicación desde los sentimientos escondidos, además de continuar  reiteradamente en ese abuso jerárquico hegemónico, legitimándose:  el robo, el asesinato, el holocausto, el genocidio, la corrupción, los feminicidios, el neocolonialismo, el patriarcado y demás abusos de poder político, siendo históricos estos delitos, debido a la incomunicación entre seres humanos,  de modo que se quedan ocultos ideológicamente en el lenguaje y en las múltiples interpretaciones dentro de la cultura dominante; lo cual, tendría que abarcarse en el diálogo abierto y plural desde el sentido común de la EDUCACIÓN BÁSICA hasta alcanzar un pensamiento político-filosófico de altos vuelos, yendo de ida y vuelta; pero esta nueva situación educativa no sucede así, sino que al no reconocerse la amplitud de la Clase Política Integral, se ha irrumpido la constitución de una consciencia responsable de sensibilidadracional HUMANISTA en el sujeto histórico educativo; de modo que al re-valorarlo, ya no es posible continuar en una vida-muerte de tantas y tantas fragmentaciones de la acción educativa de humanización para incidir en Otra manera de amor a la vida a través de la familia, la tribu, la escuela, los medios masivos de comunicación, en la calle, en las diversas iglesias para re-encontrarse el SER HUMANO, conciliándose consigo mismos, con salud mental, espiritual, afectiva y material, es decir, con Otros comportamientos y actitudes solidarias de cooperación, paz y armonía para este siglo XXI como EJEMPLO VIRTUOSO, pensamos como propone América del Valle, para saber dar Gracias infinitas por enseñarnos que la comunicación comunitaria es acción que nace del compartir en lo colectivo y comunitario. Seguimos aprendiendo’.

Todo ello de acuerdo a los principios y razones del sujeto educativo desde otra época, que reconozca su cosmovisión enriquecida civilizatoria, con lo que develaría Otra condición humana reafirmada y no competitiva e individualista, de úsese y tírese, que se impuso a partir de la época ilustrada hasta hoy día en el capitalismo salvaje neoliberal que continúa el despojo y la violencia impune, que continúa acuñando el eurocentrismo padecido y que alcanza al sujeto hasta la política neoliberal hegemónica actualmente, entre los mexicanos y de forma distinta en otras latitudes de A.L., como una forma descontrolada de violencia, de corrupción y de fanfarronería FUNCIONAL temerosa al interior de las instituciones, en donde la temporalidad de este temor no quedó en el pasado, sino que existe en el comportamiento de hoy entre los pueblos y entre los gobiernos, pues se ha carecido de un TRABAJO EDUCATIVO de transición social transdisciplinario en donde el DESEO humano, tendrá que reconstituirse para seguir caminando con una sensibilidadracional de consciencia humanitaria con principios de equidad mundial en la posibilidad de autorreconocimiento del sujeto histórico-educativo en la resignificación de sus derechos humanos.

Los pensadores de la época ilustrada, entienden por autorreconocimiento del sujeto en el contexto de su cultura, al proceso racional de conocimiento desde la visión eurocéntrica y hoy ésta es la lógica del imperio del capital; pero para comprenderla desde el principio de descentramiento plural y dialógico, se tendrá que saber del sujeto que tiene memoria de la necesidad del otro yo que lo refleja, como si fuera un sí mismo sintetizado en su esencia y contenido más profundo, más allá de las formas socioculturales expresadas; utilizando ese proceso racional, en el como si fuera en términos ANALÓGICOS, en esa búsqueda de representación ideológica impuesta para volver a tejer sentidos (formas, contenidos y significaciones) desde la cultura del dominio y, que sigue internalizada en el deseo por la vida individualcolectiva, en donde subjetivamente el sujeto puede SENTIR ¿cómo lo individual corresponde con lo colectivo y lo colectivo con lo individual?, pero vivido desde un trauma tan confuso, en donde NO existe claridad, por eso se requiere de un ejercicio pedagógico psicoanalítico, que devele al Ser y al NO Ser humanos.

Pues a simple vista, no se nota en los actos concretos del sujeto histórico-educativo, al existir sumamente naturalizada dicha mutilación de saberse comunidad o CLASE política; por supuesto sólo en algunos sujetos es distinto, afortunadamente, no es en todos ni en todas; pero se vive hegemónicamente como una intuición aún generalizada, en la conciencia del sujeto mecanizado y fragmentado de su historicidad transformadora como un ser humano integral pero, que no acaban de reconocerse con un sentido de dignidad y de orgullo solidario, a pesar de que se está entrando a la era de la robótica.

En este cúmulo de contradicciones del sujeto histórico en la búsqueda y construcción de sus derechos humanos, vemos cómo, coexisten y sobreviven entre las múltiples expresiones finamente matizadas, de otra concepción ético-moral del deber ser impuesto dolorosamente, sin llegar a identificarse con sus virtudes culturales contextuadas en sujetos concretos con raíces culturales doblegadas; lo que se hace un comportamiento cada vez más complejo para su transformación civilizatoria mestiza, multicultural, multiétnica y de género, de acuerdo con las representaciones culturales del ser humano heredero de la cultura occidental capitalista que ha explotado su trabajo por siglos, desde su mentalidad eurocentrista; hoy se intenta dimensionarlo en este escrito, como sujeto histórico humanista en sus condiciones materiales de vida actuales,  al momento en que éste/a nombran sus problemáticas educativas en  reconocimiento de su propio devenir cultural en la búsqueda de ejercer el derecho de Otra distribución de lo producido históricamente, con un sentido de vida y de paz en equidad, con autonomía soberana, descentrándose de los esquemas lineales, ahistóricos, ateóricos y apolíticos, impuestos como única explicación del mundo y de la vida de forma intuitiva y no de forma reflexiva profunda, yendo a sus causas y no sólo a sus efectos; pues a pesar de ser una producción cultural de esa dominación/humillación, la cual es palpable  en un contexto histórico social de referencia que tiene como memoria antigua la forma comunal de producción y una actitud frente al trabajo inclusivo pero a la vez excluyente, en la transformación educativa, social, política y cultural desde los orígenes de la familia, que no puede estar de acuerdo con las necesidades autónomas vividas en la crítica del individualcolectivo de otra identidad cultural, pues todo le resulta extraño/enajenado/alienado; porque aun no comprende su propia cultura, no la valora como suya, en los procesos de explotación y de degradación masiva, por ende tampoco comprende que dicha humillación, no es eterna sino que es una posibilidad transformadora de su consciencia humanista transgresora a través de abonar en el trabajo arduo inter, multi y transdisciplinario de sus derechos humanos con Consciencia EDUCATIVA, para continuar incidiendo en esa construcción histórico-social.

Es vital en el SER y el no ser, descartar una FORMACIÓN egoísta para transformarse en Otra cultura humanitaria de una manera significativa e irrepetible en contextos históricamente construidos culturalmente en la consciencia del ser responsable, satisfecho y seguro de sí mismo, sin ejercer violencia innecesaria en su entorno, sino que se eduque con el ejemplo integral auténtico, y que abra paso a Otra actitud y Otro comportamiento con Otro proyecto de vida y no de muerte, cual si fuese una nueva era de la humanidad en el desarrollo de los DERECHOS HUMANOS vigentes y por venir, por eso aún está en construcción humanitaria; para procurarlo se necesita que  se diluyan las diferencias de género, multiculturales, étnicas, religiosas, por la raza y/o partidistas, para que se combata el eurocentrismo y el patriarcado, por mencionar lo más visible en la reproducción del sometimiento, la explotación, la humillación y la exclusión; compréndase para una nueva construcción/CONSTITUCIÓN educativa social de la vida humana, EJERCIDA POR LOS PUEBLOS como sujeto educativo de su historicidad recorrida, desplegada esta nueva era civilizatoria por  su consciencia responsable comunitaria a través de una auténtica sensibilidadracional dimensionada en la defensa de sus derechos humanos; es indispensable por tanto, potenciar una mente sana que propicie un trabajo lúdico, libre, seguro y creativo. ¿Se empezarán a cuestionar las guerras, el armamentismo, el mercado de drogas y demás delitos de lesa humanidad?

Porque lo que antes era importante en cuanto a la forma, contenido y significación en las emociones de los sujetos, hoy es urgente de atenderse, ya que la forma es fondo, hablando sobre las dimensiones del sujeto histórico en la defensa de sus derechos humanos, es decir, en cuanto a su humanización, como primer sentido para este siglo XXI, según las políticas de sustentabilidad integral que son vitales y siguen sin resignificarse entre las comunidades, como es la recuperación económica humanitaria poscovid 19, que se tienen que enfrentar en el contexto hegemónico del comunismo humanitario, que está por venir en la construcción social del conocimiento de calidad ético-moral, sin embargo, hoy no se comprende desde su esencia humana comunitaria, de diálogo solidario y amoroso, sino que se confunde con un comunismo fundamentalista.

 

¡Para todos y todas ustedes, muy feliz fin de año, 2020!



[1] La Época refiere la forma  particular de significa-ción cultural que está en cada una de las mentes del ser humano; así dicho, por lo que implica el sentido del sujeto en la constitución de la conciencia social e individual que representa la propia historia de vida en la defensa de sus derechos humanos, cuando éste tiene consciencia de esos derechos -de ahí la importancia hoy de su tratamiento-. Una época, representa el periodo de conocimiento, de recuerdo de lo experimentado, de lo que ha sido vivido y, tiene un sentido teórico práctico, es decir  reflexivo  (crítico/creativo, metódico);  es la práctica común de la cultura y de la política, sin escición alguna entre ambas -Gramsci-, lo que  permite intuir y presentir el  derecho al porvenir, a la vida humana; así se hace una analogía entre época e historicidad en esta reflexión, sobre la categoría de sensibilidadracional. Vid. en este sentido a Villoro, Luis. “Filosofía para un fin de época” en Nexos No. 185, México, Mayo de 1993-2020. Pp. 43-50.

[2] Vid. Cantón, Valentina.  1+1+1 no es igual a tres. Una propuesta de formación de docentes a partir del reconocimiento del particular. Editorial  UPN, Colec. Textos,  México 1997-2020.

[3] Thomson, John B. Ideología y cultura moderna. Teoría crítica social en la era de la comunicación de masas. Ed. UAM, X. , 2002, México. P. XXIII, 2020, El acentuado en negritas es nuestro.

[4] Cfr. Cassirer, Ernst. Kant, vida y doctrina. Editorial F.C.E., México 1997. Pp. 182-183, 2020.

[5]La hermenéutica es la disciplina de la interpretación...  ella puede tomarse como arte y como ciencia, arte y ciencia de interpretar textos. Los textos no son sólo los escritos, sino también los hablados, los actuados y aun de otros tipos; van, pues, más allá de la palabra y el enunciado. Una característica peculiar que se requiere para que sean objeto de la hermenéutica es que en ellos no haya un solo sentido, es decir, que contengan polisemia, múltiple significado...asociada a la sutileza...capacidad de traspasar el sentido superficial para llegar al sentido profundo, inclusive al oculto... Es poner un texto en su contexto y aplicarlo al contexto actual... construye ordenadamente el corpus de sus conocimientos, y los dispone en reglas de procedimiento que se aplican a los razonamientos concretos... Así la hermenéutica no sería ciencia puramente teórica, ni ciencia puramente práctica, sino mixta de teoría y praxis, esto es, como pura y aplicada... porque el saber implica el ‘pensar, registrar’ e ‘intervenir’...como lógica aplicada a la metodología... sobre todo mediante el diálogo con otros intérpretes”. Vid.  Beuchot, Mauricio. Perfiles esenciales de la hermenéutica. Ed. UNAM, México, 1977. Pp.  7-16, 2020.

[6]Marx escribe que el nominalismo ‘es, en general, la primera expresión del materialismo’ (Apud. La sagrada familia, traducción de W. Roces, Editorial Grijalbo, México, 1958, p. 194, 2020). Al tratar el problema del desarrollo histórico del concepto... si los universales no tienen un ser ni en las cosas ni más allá de ellas como esencias intemporales, sólo existen en el entendimiento (in mente), y justamente allí toman la forma del concepto... El nominalismo plantea el problema, desconocido en rigor por la Antigüedad, de las relaciones entre individuo y universal. Para la escolástica, la materia prima era la causa de la individuación: ‘Toda esta manera de concebir cayó de un golpe, cuando al nominalismo de la tardía Edad Media le vino la idea de que más bien la existencia de lo universal fuera del pensamiento era algo sumamente dudoso, mientras que todo lo dado se mueve exclusivamente en el plano de los casos singulares. Según esto, es descaminado buscar un principium individuationis. No se ha de preguntar: cómo puede lo universal concretarse en lo individual, sino antes bien inversamente: ¿cómo puede existir lo universal en un mundo de pura individualidad, y cuál es el papel que le corresponde ahí?”. Vid. Labastida, Jaime. Producción, ciencia y sociedad de Descartes a Marx. Editorial Siglo XXI, México 1990. P. 15, 2020.

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