En una estructura determinada de la economía social”, la y el militante en México tratan de orientar, con base en una educación política para este siglo XXI, la UNIDAD DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA.
Lenin toma de Marx, toda su crítica económico-política en la educación de masas que se logró en esa primera experiencia revolucionaria. Para resignificar a las clases sociales, en donde Marx aclara… “la posición que ocupan entre sí estos diferentes sectores se halla condicionada por el modo de explotar el trabajo agrícola, industrial y comercial (patriarcalismo, esclavitud, estamentos, clases). Y las mismas relaciones se muestran, al desarrollarse el comercio, en las relaciones entre diferentes naciones…Las diferentes fases de desarrollo de la división del trabajo son otras tantas formas distintas de la propiedad: o, dicho en otros términos, cada etapa de división del trabajo determina también las relaciones de los individuos entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo”.
En el carácter pedagógico-educativo, se tienen que precisar las condiciones de vida materiales del México actual en el contexto de la lucha de clases y de la necesidad de una educación política militante propia del proletariado:
Esta información está registrada en el noticiero de Radio Educación de México, el 16de diciembre del 2005; la tendencia de esta situación para los próximos años, es que la crisis económico-política y sociocultural se agravará; por ejemplo, sobre los 5 millones de jóvenes que existen en México actualmente, son 300,000 los que no ‘hacen nada productivo’ debido a esta contradicción irresoluble entre el capital y el trabajo, de lo que tiene que tener consciencia de clase proletaria el y la militante.
El capitalista se sonríe, dice Marx, porque todo esto lo tiene sin cuidado, él sabe muy bien lo que hace.
¿Y qué hace? Compra la fuerza de trabajo del obrero por su valor de cambio, es decir, le paga su costo de conservación y así, pagando el económico costo de un día de subsistencia del obrero, el capitalista tiene derecho a utilizar, durante una jornada entera, la fuerza de trabajo que ha comprado. El quid de la cuestión está en que la fuerza de trabajo es la única "mercancía" que, en su uso, engendra valor de cambio, y mucho más valor del que ella misma posee. La diferencia de valor entre el valor de cambio generado por la fuerza de trabajo y el valor de cambio de la fuerza de trabajo, es lo que Marx ha denominado plusvalía. La sonrisa del capitalista -más fácilmente descifrable que la de La Gioconda- se debe a que él sabe que se queda con todo este plus de trabajo del obrero sin infringir en lo más mínimo las leyes del cambio de la mercancía, es decir, sin que nadie suponga ningún atropello cometido contra aquél que le ha vendido su fuerza de trabajo a cambio del dinero necesario para perpetuar su subsistencia.
Según índices de pobreza, de ingreso y de gastos reportados por Sergio de la Vega, catedrático de la UAM-X; explica que se entiende como pobreza extrema la relacionada con la carencia de alimentación, y pobreza moderada la referida a: 1) Capacidades (educación, salud) y 2) Patrimonial (vivienda, vestido y transporte).
Lo interesante a destacar bajo esta concepción de pobreza es que la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía junto con su séquito de funcionarios, sólo ven en sus programas de rescate reformista, a la persona en su comportamiento existencial, pero no ven el contexto de las condiciones de vida materiales, ni tampoco ven el proceso completo con base en una consciencia para sí de organización revolucionaria para luchar por en las filas de la militancia revolucionaria, por: salarios, redistribución del ingreso, la falta de empleo, etc., y sí en cambio se mandatan disposiciones sin un juicio claro de totalidad política concreta sino anárquica, por ejemplo se retirarán los denominados vagoneros del metro, y se reeinstalarán como cooperativistas a escala comercial, pero será el gobierno estatal quien administrará ahora su negocio en conjunto con los industriales, ¡vaya salida!
Al respecto como resultado de este poder política unilateral impuesto por el Estado mexicano en el contexto de la lucha de clases, se pueden referir los siguientes datos:
1. Regreso de 1 millón de migrantes nacionales en masa por el desempleo en Estados Unidos.
2. El panorama sin estrategia gubernamental contra el narcotráfico y el crimen organizado, maquinado por policías en tránsfuga del ejército mexicano y comprados ahora por los narcos.
3. La desconfianza institucional con las reformas globales del poder ejecutivo-legislativo, como en PEMEX, la ley del ISSSTE o la ACE, las cuales siguen incompletas y pueden ser regresivas dada la victoria política del movimiento social.
4. Auge del PRI por la crisis económica, en donde hay un estancamiento del PAN y la caída del PRD.
5. Se espera un nulo crecimiento para 2009, donde México ocupará el último lugar en la OCDE.
6. Existe un descreimiento, desencanto y pesimismo de la población, porque no hay perspectivas de mejorar, sino por el contrario se agudizará el desempleo, la carestía de la vida, en un alza de precios de la canasta básica (arroz subió 62%, aceite 50%, huevo 27%, pan de caja 20%, harina 26%, pastas 4%, pollo 5% y leche 6.7%).
7. Existe un grave problema nacional, que es la dependencia alimentaria en un contexto de salarios de hambre.
8. Los campesinos paradójicamente se ocupan en la siembra, renta o venta de enervantes, después de toda la tradición agrícola desde la raíz cultural de origen.
9. Se intenta imponer el transporte escolar obligatorio, con lo cual se afectará el bolsillo de padres de familia.
10. En síntesis el régimen anárquico, violento y degradante se generalizará por el Capitalismo de Estado con el Plan Puebla Panamá, apoyado militarmente en la Iniciativa Mérida, para conformar un corredor maquilador perfilándose en la formación formal de varios ámbitos educativos, el carácter del nuevo esclavo moderno, para que se ponga a los pies del empresariato trasnacional, nacional y local, quien está en contubernio franco con la oligarquía financiera, que es la expresión más acabada de la burguesía nacional e imperialista actualmente, que es necesario históricamente derrocar.
Este panorama del contexto educativo, es el que obliga a pensar en la NECESIDAD de una formación política-pedagógica militante sistemática con sensibilidad revolucionaria (porque la necesidad de clase, es el fundamento de la libertad proletaria), que reconozca y se sume en la defensa de la lucha de clases vigente, frente a la desprotección que provoca en el proceso educativo de aprehendizaje, la propia enajenación del proletariado y la acumulación del capital; como ejemplos vitales de ello, están la competitividad y la violencia radical, que pasan con carta de naturalización en el contexto desgarrador que impone el Capitalismo de Estado, a través de todas sus relaciones y comportamientos de ABUSO DE PODER POLÍTICO.
Porque el poder político, entendido como DEFENSA VITAL DE LOS DERECHOS HUMANOS de forma legítima y legal por parte del pueblo trabajador, abarca en la lucha de clases al espacio económico, al social, al cultural y al educativo; dado que el acto de defensa de derechos humanos alza la voz individualcolectiva (Cantón) en esta lucha social en las distintas etapas de desarrollo del sujeto histórico, tanto cognitivas, de experiencia e intuición vividas, y así abarca a todas estas expresiones de la historicidad social consciente del hacerse humano a través de las distintas épocas de humanización civilizadas; en cambio la sociedad por sí misma no explica al acto político, ni la producción económica en sí, ni tampoco la expresión cultural o la educativa, lo hacen; pero el sentido político educativo, sí explica a cada uno porque ahí el acto de PODER POLÍTICO que se gesta, desarrolla, madura y muere, pero sólo en la propia muerte física del sujeto, pero no en su ideario político pedagógico, ese está implícito en el sujeto histórico-educativo, desde que éste tiene consciencia en sí, de sí y para sí, es decir para defender las necesidades e intereses de su clase proletaria que no muere porque merece vivir en los procesos de emancipación social, dado este sentido por consciencia histórico-social asumida en la lucha de clases.
“…su tendencia a aproximarse a los campesinos y la clase obrera, llevan al magisterio a comprender mejor esta perspectiva de combate de clase, se requiere que conduzcamos todas las fuerzas a que ello sea patente, en el conjunto del sector. Debemos superar las concepciones que le impiden colocarse como un bastión importante de la movilización y lo conducen a los supuestos del aporte educativo y cultural como vía de liberación fundamental, haciendo de lado el problema del poder y la propiedad de los medios de producción”.
Por último se fija la referencia, de que este abuso de poder político sucede, debido a que la clase trabajadora por el grado de enajenación desarrollado, no PUEDE aún reconocer la dialéctica de su propia identidad de clase y la capacidad del PODER POLÍTICO que tiene como tal; ubicándose en el contexto de la lucha de clases desde una conciencia en sí, de sí a otra para sí con un contenido histórico revolucionario del militante en México; pues el y la trabajadora colocan su existencia reproductora en la NEGACIÓN DE SÍ MISMOS, sin valorar su poder político real, porque éstos están borrado del mapa, según la hegemonía del abuso de poder político burgués, quien no los reconoce como trabajadores proletarios; y tristemente la cultura proletaria REAFIRMA este proceso perverso, en el despliegue de la historicidad social proletaria, que cada vez más en las condiciones objetivas y subjetivas, actuales, los lleva a tener que luchar en un Frente Único contra el régimen.
El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT), consigna del movimiento social en las organizaciones políticas en México, se plantea como una alternativa de organización político-sindical de los trabajadores, constituido con diversas tradiciones de lucha y organización que se coincide, en que no se encuentran representados los intereses de la clase trabajadora en la diversas centrales, federaciones o confederaciones sindicales existentes, ni en los partidos políticos burgueses con registro (PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, Convergencia, PANAL, con estructuras de Partido Socialdemócrata), ni en las alternativas de supuesta unidad copadas por direcciones reformistas, oportunistas, charras o neocharras, que han maniatado a la clase trabajadora en su lucha contra el capital. Y que no han permitido la construcción de su organización independiente y clasista, hoy tarea urgente, de vida o muerte para los trabajador@s, porque sólo ést@s en su lucha organizada profesionalmente podrán emanciparse, nadie más lo hará por ellos y ellas, con base en un poder político militante hasta alcanzar construir el socialismo y el devenir del comunismo internacional.
Por tanto es indispensable ser conscientes de que en la indefensión ideológico-política de las luchas aisladas, resulta que el AMO moderno, lo es, porque el ESCLAVO así lo acepta; y en esta falta de claridad y definición de su carácter de clase, el proletariado se convierte en el esclavo del amo, porque se asume realmente como el esclavo moderno del capitalista, para servirle a la estructura empresarial explotadora, en una condición del subjetivismo humano , que es necesario cuidar con la educación política de acuerdo a los intereses del proletariado.
Por eso, “el debate sobre los problemas económicos del capitalismo, muy en especial sobre las crisis, se está presentando con persistencia en distintos escenarios, más como todo aspecto de discusión, una buena parte de lo que se dice se sustenta bajo premisas e intereses de clase. Como era de prever, no sólo el debate de las cuestiones subyacentes a la crisis manifiesta tendencias de clase, sino, las propuestas de solución, la concepción sobre lo que debe venir, en torno a qué posiciones debe alinearse”.
Con base en esta visión de Pedagogía Crítica, resignificada aquí como pedagogía del poder político y lucha de clases, es necesario identificar a la multiciplicidad de tejidos culturales que confunden al sujeto histórico proletarizado en su época militante y revolucionaria.
Porque ninguna de las formas de conciencia del sujeto, ahí constituidas en un largo proceso de transformación del ser humano, se pierden; sino que por el contrario, al igual que cualquier otra expresión del mundo real, se sintetizan en cada momento y movimiento, cuando ya ha sido constituida con valores, principios y virtudes esta forma de consciencia como un todo inescindible, lo cual sucede en cada ACTO CONCRETO del sujeto, que da cuenta de su ser ahí, como condensación conjunta de su realidad concreta en su expresión de devenir en poder político, se recomienda solamente que tenga un sentido pedagógico, es decir con un cultivo y cuidado educativo.
Es decir que, en cada época del sujeto educativo de acuerdo a su madurez y al desarrollo de conciencia individualcolectiva (Cantón) alcanzado, estará presente su conciencia en sí simple; su conciencia de sí existencial y su consciencia para sí revolucionaria, para organizarse políticamente en la unidad proletaria, por la defensa de sus DERECHOS HUMANOS más radicales, y en contra de la propiedad privada capitalista, que niega a la clase trabajadora, al no reconocer su necesidad humana, en la DISTRIBUCIÓN EQUITATIVA de lo que esta clase despojada de sus medios e instrumentos de trabajo, ha producido históricamente.
“De esta panorámica se vislumbra una de las grandes redes tendidas por el sistema para sojuzgar, manipular y maniatar al magisterio, esgrimida para escamotear los aportes de la lucha magisterial, a la vez que adoctrinar a las mayorías en la pasividad académica. Pero también encubre la trampa de alejar al magisterio del pueblo trabajador en los términos de que el oficio es punto y aparte en relación con los problemas sociales, que la sociedad no tiene una clase social revolucionaria que deba tomar la bandera socialista, puesto que se adolece de educación, y pare de contar, cuento sobre cuento. Los maestros y las maestras saben hasta dónde extiende sus hijos esta urdimbre patentada en la escuela burguesa”.
Teniendo claridad sobre el tránsito matizado en la constitución de la consciencia del sujeto revolucionario, valorado como una tarea pedagógico-educativa, para repensar la formación política-pedagógica militante, y lograr con ello derrocar a la propiedad privada de medios de producción. De manera que “las leyes generales del país en constante actualización respecto de la tendencia fascista, son un apoyo de gran magnitud para establecer legalmente buena parte de sus sistemas represivos y de control aplicados con la misma lógica lo mismo para detener jóvenes por el simple hecho de reunirse en la calle, como a contingentes populares por defender la escuela, la tierra, el empleo, la libertad de los presos políticos, etc. <…> La ley burguesa no admite retardos en estos casos, aunque la legalidad se aplica a las circunstancias y por tanto permanece rezagada respecto de los hechos concretos de mayor violencia”.
La consciencia para sí, da cuenta histórica del despliegue de la explotación y del sometimiento en el abuso de poder político, en contra del trabajador directo despojado éste de todos sus bienes, para colocarlo como el esclavo moderno, sin ninguna perspectiva de vida humanizada; en este sentido es importante reeducarse en contextos realistas, en la resignificación de la educación de masas militante, que permita enaltecer el espíritu de dignidad proletaria, como una sola voz en protesta para normar en principio, los derechos humanos más elementales y romper con los roles preestablecidos entre el amo y el esclavo, asumiendo una postura de clase proletaria, que dé cuenta de otra historicidad social en esta época de decadencia imperialista, entendiendo al sujeto histórico, como una totalidad política concreta en la lucha de clases; es decir, en la lucha de clases que transita de una conciencia en sí y de sí, a otro momento de la existencia humana más abarcativa de una conciencia en sí, de sí al para sí, como síntomas del malestar consciente, para potenciar valores y virtudes de integridad física, moral e intelectual, como hitos de la historia; no como entelequias de frases huecas, sino en programas y estrategias concretas de lucha, en contra del régimen de explotación con una consciencia para sí firme y decidida para la lucha revolucionaria, en la construcción transitoria del Estado socialista, que posibilite la experiencia de una sociedad filosófico-política comunista, por ser una tarea pedagógica, que sólo con el ejemplo en los procesos de aprehendizaje, se logrará para este siglo XXI, echando mano de las didácticas más creativas y sensibles en el proceso de humanización o educativo, conforme a valores militantes de emancipación social que derroque la propiedad privada de la cultura burguesa, en su expresión más acabada que es la oligarquía financiera local, nacional o internacional, en donde el imperialismo ya no tiene fronteras.
Friday, July 17, 2009
Thursday, July 9, 2009
DERECHOS HUMANOS DEL PROLETARIADO
La necesidad de expresión política, o lo que es lo mismo de defensa de los derechos humanos de la clase proletaria, se sostiene en las tesis marxistas, a través de la siguiente denuncia: detrás de toda imagen divina realmente, se oculta, la protección hegemónica de la propiedad privada de medios de producción en un sinfín de formas matizadas y transmitidas en símbolos e imágenes culturales de la clase dominante desde una figura abstracta e infinita del universo, en donde las explicaciones a falta de racionalidad sensible, terminan en la ideología enajenada de la cultura burguesa dogmática, con un valor “sagrado en el poder político” que esconde su esencia cultural de crimen y VIOLENCIA radical, o en analogía la ideología burguesa enajenante o alienante de las capas aristocratizadas en el sistema de la defensa de ROLES impuesto por el privilegio, que otorgan las canonjías de poder institucional o parlamentario, con ello se ayuda a reproducir y ayudan a mantener disimuladamente a través de los roles, sin ser explícitos, es decir CONSCIENTES por el sujeto educativo en ese mosaico multicultural burgués, de acuerdo con la lógica de explotación entre el amo y el esclavo, en un COMPORTAMIENTO ALIENADO, o ABIERTAMENTE ENAJENADO que introyecta hegemónicamente la cultura religiosa, teórica, empírica y artística de la ideología dominante.
En este sentido “la teoría leninista, que indica el camino para que la revolución triunfe en todas partes, pone al descubierto la falsedad de las teorías contrarrevolucionarias revisionistas de la transición pacífica al socialismo, a través de la vía parlamentaria, sin destruir el aparato estatal burgués, sino, incluso, según ellos, utilizándolo para realizar transformaciones socialistas pacíficas, sin tener necesidad de la dirección del proletariado y de su partido de vanguardia, ni tampoco de la dictadura del proletariado.”
Así es posible mencionar contradicciones visibles, que provoca realmente la relación desigual entre el capital y el trabajo en el despliegue de su historicidad, como son las contradicciones de género o de raza, este comportamiento se está viendo transformado, en su tamiz indígena; o en las pugnas interétnicas o en la lucha por tierras, por plazas entre los maestr@s, por las “cuotas de recuperación” en el pago de colegiaturas universitarias o de diversos programas de estudio, por problemas religiosos o del charrismo sindical en México, dados estos comportamientos como ejemplos cotidianos, que tendrán que superarse con programas educativos políticos para el presente siglo, en la necesidad de UNIR a la clase proletaria, con base en valores ético-morales fundados en otra sensibilidad racional socialista que engendre principios de comunalidad.
Es necesario referir también, que en la existencia real del despliegue de explotación en la historicidad humana a través de sus roles superfluos de comportamiento social, lo que generan todas estas contradicciones secundarias de la lucha de clases, radica en la contradicción de clase fundamental, entre el capital y el trabajo; y así seguirá siendo hasta que el sujeto histórico PUEDA superarse por medio de la UNIDAD con un solo punto en común, avanzar en un proyecto contrahegemónico al capital. Porque lo que realmente provoca y reproduce la violencia y el conflicto, sustentados en la envidia, en la rapiña y en el egoísmo, se impone a través de programas del imperialismo como son el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), el Plan Puebla Panamá (PPP), también denominado por la cultura empresarial hoy día, Proyecto Mesoamericano, apoyado por la militarización represiva que se despliega para México con la denominada Iniciativa Mérida, encargados estos aparatos capitalistas de Estado, de la explotación y de la represión, para desplegar todo un cordón de empresas maquiladoras, y así contratar al trabajador en condición de nuevo esclavo moderno al servicio del imperio empresarial de la oligarquía financiera usurera y avara; y es a partir de estas iniciativas de la burguesía y de dicha oligarquía financiera, que se explican las reformas estructurales como la nueva Ley del ISSSTE, la Ley Federal del Trabajo, la Ley de reformas educativas a todo el sistema nacional, entre otras más, en el contexto de la lucha de clases; las cuales se van mistificando en calidad de ROLES naturalizados y “encabezados” por un mecías, un líder sindical charro, un guía religioso o un caudillo parlamentario, que haga en el imaginario simbólico del sujeto educativo, todo lo que “yo” no puedo hacer solito, como si fuera hecho por una barita mágica; porque en la sobrevivencia individualista de los roles funcionalizados, ni siquiera se reconoce la existencia de la lucha de clases en México y menos la organización política de la clase trabajadora y progresista, convirtiéndose el sujeto histórico en sí y de sí en un simple alebrije a imagen y semejanza de su “inmediato superior” en las relaciones abusivas de jerarquía de poder prepotentes, que encubre la “buena educación en modales del doble discurso cómodo y alienado al sistema de explotación, cumpliendo muy bien su rol funcionalista desde las necesidades de la estructura de la empresa capitalista”.
Así se ve que, en este lugar de historicidad social del imperialismo de libre competencia desde la POLÍTICA COLONIAL, más innovadora y a la vez tradicional con el Tratado de Libre Comercio (TLC) de fines y principios del nuevo siglo XXI en su formación intencionada de roles, realmente el imperio estadounidense domina el aprehendizaje de México en interdependencias en acumulación imperialista concreta, como un proyecto hegemónico en todos sus niveles educativos e imposición de la cultura burguesa: desde el ala religiosa de la ultraderecha, los cuales pueden diferenciarse por sus matices familiares y de parentesco, por sus creencias religiosos, por sus formas de organización política y parlamentaria, por sus gustos artísticos y escolares, por sus valores ético-morales, por sus tradiciones y costumbres, y principalmente por la ganancia que reciben en el proceso de mercantilización de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, como son por ejemplo, los medios de comunicación de masas ‘privatizados’.
Precisando entonces se puede valorar los rasgos de la cultura burguesa, en el sentido de cómo la lucha de clases es un proceso entre naciones del imperio, y entre su burguesía y clase proletaria, es decir entre poseedores y desposeídos de medios de producción, ese es el principal ROL NATURALIZADO desde las entrañas de la dialéctica entre el amo y el esclavo, que avanza en la estructura mental de los intelectuales académicos, magisteriales, sindicales o de igual modo empresariales. Resaltando la lógica de que el gobierno calderonista está vendiendo a México y al pueblo trabajador en relación con la política estatal de Estados Unidos, como si fuera “su” negocio particular, al servicio del amo, y a espaldas de todos sus esclavos sometidos, a saber, el pueblo mexicano.
En el contexto histórico de los simples roles entre la cultura dominante y la cultura sometida, se puede apreciar cómo se sigue exacerbando en esta nueva fase de desarrollo productivo, la tendencia a la dominación de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN -que no es más que la acumulación de trabajo- en el contexto de decadencia en su última fase de vida capitalista; la tarea político pedagógica en la abierta y decidida lucha de clases, es enfrentar y acelerar esa muerte, para desarrollar las condiciones económico-políticas y socioculturales en la construcción social de la revolución socialista con principios y valores políticos bien definidos entre los sujetos históricos, ahí organizados en proyectos de clase, así como los no organizados políticamente también, en sus referentes subjetivas y objetivas del sujeto educativo.
Porque EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS a favor de la libertad y de la felicidad -que es para lo que nació el sujeto histórico-educativo-creativo, todo este despliegue de la historicidad de “su época (su espacio y su tiempo que ocupa su cuerpo), tiene un CARÁCTER POLÍTICO DE CLASE que no es reconocido por la cultura burguesa; pues está sustentado en la calidad humana concreta, es decir política en la defensa de las condiciones de vida y de trabajo en la transformación de la naturaleza en cultura humanizada; que implica la unidad con la clase trabajadora en un Frente Único en contra del régimen de explotación, así lo propone como consigna el movimiento social en México, aunque aún faltan construirse tales condiciones subjetivas que lo posibiliten en la educación político-pedagógica, porque POLÍTICOS SON TODOS LOS SUJETOS EDUCATIVOS desde sus primeros años de infancia, aunque ideológicamente la hegemonía en el poder la nombre como "la clase política", para referirse exclusivamente al grupo parlamentario del capital o a quienes deciden y gobiernan la economía en el contexto del imperialismo en México; por tales razones sólo falta una educación de masas que lo potencie en la teoría activa del proceso de la lucha de clases, o de humanización, para el presente siglo XXI y lo haga explícito en la resignificación de contenidos educativos; en donde la única reconciliación entre burguesía y proletariado, consiste en la socialización de la propiedad privada de medios de producción y en que todo ser humano trabaje con un sentido colectivo y de comunalidad, para ello es necesario construir nuevos principios y leyes desde la base trabajadora, definidas éstas en Asambleas participativas que se van aprehendiendo en el ejercicio de hacerlo, lo que exige un trabajo sostenido a largo plazo, no es con base a roles funcionarizados en el individualismo institucional, que se logra de una vez y para siempre desde el imaginario simbólico del sujeto alienado al sistema de explotación; sino que es necesario romper las inercias, las desconfianzas, el aislamiento y el mimetismo enajenante de los ROLES superfluos de comportamiento funcionarizado, e inculcado en la cultura de acumulación y centralización de capital institucional a espaldas de la clase proletaria, lo cual sucede por falta de identidad revolucionaria, compartiendo experiencias y conocimientos en las convocatorias y en los debates permanentes y sostenidos entre posturas, corrientes y fracciones diferenciadas de la clase trabajadora, susceptibles de malos entendidos en sí, de sí al para sí, en donde no existen los “absolutos, ni el comportamiento cerrado entre los iguales de la misma clase proletaria”. En este sentido “la teoría de la organización comienza a reclamarnos otros esfuerzos:
a) En primer lugar el de la superación de la tendencia monográfica sobre la lucha de clases en el país, que termina en generalizaciones demasiado simples, la incomprensión del conjunto de problemas en su interior y su conjunción.
b) También se busca superar la forma tradicional de abstracción propensa a acomodar salidas por anticipo antes que reconocer las problemáticas.
c) Un caso más está en el error de ciertas teorizaciones sin metodología, enfocadas a cuestionar al régimen lográndolo en buena medida, pero menospreciando la cuestión orgánica de masas como base de su educación y combate, elemento nodal de las tareas revolucionarias o democráticas que ya son terreno común” . Se tiene que reconstituir por tanto, la nobleza de la cultura proletaria, en una política integral humanizada, aprovechando el esfuerzo de su producción histórica: tecnología, informática, cibernética, ciencia, arte y humanismo, que es trabajo acumulado de la clase trabajadora históricamente, es decir hoy nombrada proletaria, en un proceso educativo de masas amplio.
Por ello, la defensa de los derechos humanos, o asunción POLÍTICA PROLETARIA, tiende a impulsarse con NUEVAS CONSTITUCIONES, como está sucediendo en Sudamérica, es una tendencia posible, para alcanzar la libertad del ser humano explotado, pero no sólo con el doble discurso pequeñoburgués de la socialdemocracia, sino como lo propone la pedagogía a resignificarse en Marx, Engels, Lenin, Gramsci, Freire, Mc’Laren o Giroux, entre otros muchos más teóricos marxistas militantes revolucionarios; es decir, la crítica de estas teorías se ha dejado de lado en el proceso de formación de valores políticos, y así esta relación de explotación injusta, no ha sido explicada de forma ordenada y rigurosa, como algo generalizado en la organización contrahegemónica de masas, en el proceso de aprehendizaje por medio del ejemplo, como lo promueve el espíritu y la defensa del artículo 3º. Constitucional en México.
Desde dicho contexto histórico en sí y de sí de la educación pública y gratuita que refiere el artículo 3º. constitucional en México con calidad solamente existencial, se valora que ya no significa en sí nada en el contexto de la lucha de clases y la defensa de los derechos humanos fundamentales; lo importante a tomar en cuenta es que el impulso de nuevas constituciones, no es trascendente, si no está ahí el movimiento social organizado políticamente, impulsando las definiciones del presente-pasado por venir; porque hoy la Constitución de 1917, ya es letra muerta en la hegemonía del poder burgués fundado ya nada más en roles de culpa y de castigo REFORMISTAS y convencionales; en ese comportamiento que es sumamente violento en la historicidad de la sociedad mexicana, dicha realidad social es el escenario político más expresivo de la lucha de clases y de los roles funcionales que están insertos en la reproducción de la cultura burguesa enajenante, que enfrentan las posiciones políticas del proletariado organizado, que no se tratan como reinterpretaciones explícitas, y no soterradas ideológicamente por la ideología burguesa.
Por tanto, en la representación de roles, se ha comprendido a la política, exclusivamente en el abuso de poder político del modelo hegemónico: “En todas las relaciones de la vida encontraréis esta misteriosa armonía. ¿Cree la ciencia de los antiguos en la desigualdad humana? Pues la política engendrará la esclavitud, y la esclavitud, que es un gran error social, engendrará el menosprecio del trabajo, un gran error económico”.
En este sentido “la teoría leninista, que indica el camino para que la revolución triunfe en todas partes, pone al descubierto la falsedad de las teorías contrarrevolucionarias revisionistas de la transición pacífica al socialismo, a través de la vía parlamentaria, sin destruir el aparato estatal burgués, sino, incluso, según ellos, utilizándolo para realizar transformaciones socialistas pacíficas, sin tener necesidad de la dirección del proletariado y de su partido de vanguardia, ni tampoco de la dictadura del proletariado.”
Así es posible mencionar contradicciones visibles, que provoca realmente la relación desigual entre el capital y el trabajo en el despliegue de su historicidad, como son las contradicciones de género o de raza, este comportamiento se está viendo transformado, en su tamiz indígena; o en las pugnas interétnicas o en la lucha por tierras, por plazas entre los maestr@s, por las “cuotas de recuperación” en el pago de colegiaturas universitarias o de diversos programas de estudio, por problemas religiosos o del charrismo sindical en México, dados estos comportamientos como ejemplos cotidianos, que tendrán que superarse con programas educativos políticos para el presente siglo, en la necesidad de UNIR a la clase proletaria, con base en valores ético-morales fundados en otra sensibilidad racional socialista que engendre principios de comunalidad.
Es necesario referir también, que en la existencia real del despliegue de explotación en la historicidad humana a través de sus roles superfluos de comportamiento social, lo que generan todas estas contradicciones secundarias de la lucha de clases, radica en la contradicción de clase fundamental, entre el capital y el trabajo; y así seguirá siendo hasta que el sujeto histórico PUEDA superarse por medio de la UNIDAD con un solo punto en común, avanzar en un proyecto contrahegemónico al capital. Porque lo que realmente provoca y reproduce la violencia y el conflicto, sustentados en la envidia, en la rapiña y en el egoísmo, se impone a través de programas del imperialismo como son el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), el Plan Puebla Panamá (PPP), también denominado por la cultura empresarial hoy día, Proyecto Mesoamericano, apoyado por la militarización represiva que se despliega para México con la denominada Iniciativa Mérida, encargados estos aparatos capitalistas de Estado, de la explotación y de la represión, para desplegar todo un cordón de empresas maquiladoras, y así contratar al trabajador en condición de nuevo esclavo moderno al servicio del imperio empresarial de la oligarquía financiera usurera y avara; y es a partir de estas iniciativas de la burguesía y de dicha oligarquía financiera, que se explican las reformas estructurales como la nueva Ley del ISSSTE, la Ley Federal del Trabajo, la Ley de reformas educativas a todo el sistema nacional, entre otras más, en el contexto de la lucha de clases; las cuales se van mistificando en calidad de ROLES naturalizados y “encabezados” por un mecías, un líder sindical charro, un guía religioso o un caudillo parlamentario, que haga en el imaginario simbólico del sujeto educativo, todo lo que “yo” no puedo hacer solito, como si fuera hecho por una barita mágica; porque en la sobrevivencia individualista de los roles funcionalizados, ni siquiera se reconoce la existencia de la lucha de clases en México y menos la organización política de la clase trabajadora y progresista, convirtiéndose el sujeto histórico en sí y de sí en un simple alebrije a imagen y semejanza de su “inmediato superior” en las relaciones abusivas de jerarquía de poder prepotentes, que encubre la “buena educación en modales del doble discurso cómodo y alienado al sistema de explotación, cumpliendo muy bien su rol funcionalista desde las necesidades de la estructura de la empresa capitalista”.
Así se ve que, en este lugar de historicidad social del imperialismo de libre competencia desde la POLÍTICA COLONIAL, más innovadora y a la vez tradicional con el Tratado de Libre Comercio (TLC) de fines y principios del nuevo siglo XXI en su formación intencionada de roles, realmente el imperio estadounidense domina el aprehendizaje de México en interdependencias en acumulación imperialista concreta, como un proyecto hegemónico en todos sus niveles educativos e imposición de la cultura burguesa: desde el ala religiosa de la ultraderecha, los cuales pueden diferenciarse por sus matices familiares y de parentesco, por sus creencias religiosos, por sus formas de organización política y parlamentaria, por sus gustos artísticos y escolares, por sus valores ético-morales, por sus tradiciones y costumbres, y principalmente por la ganancia que reciben en el proceso de mercantilización de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, como son por ejemplo, los medios de comunicación de masas ‘privatizados’.
Precisando entonces se puede valorar los rasgos de la cultura burguesa, en el sentido de cómo la lucha de clases es un proceso entre naciones del imperio, y entre su burguesía y clase proletaria, es decir entre poseedores y desposeídos de medios de producción, ese es el principal ROL NATURALIZADO desde las entrañas de la dialéctica entre el amo y el esclavo, que avanza en la estructura mental de los intelectuales académicos, magisteriales, sindicales o de igual modo empresariales. Resaltando la lógica de que el gobierno calderonista está vendiendo a México y al pueblo trabajador en relación con la política estatal de Estados Unidos, como si fuera “su” negocio particular, al servicio del amo, y a espaldas de todos sus esclavos sometidos, a saber, el pueblo mexicano.
En el contexto histórico de los simples roles entre la cultura dominante y la cultura sometida, se puede apreciar cómo se sigue exacerbando en esta nueva fase de desarrollo productivo, la tendencia a la dominación de la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN -que no es más que la acumulación de trabajo- en el contexto de decadencia en su última fase de vida capitalista; la tarea político pedagógica en la abierta y decidida lucha de clases, es enfrentar y acelerar esa muerte, para desarrollar las condiciones económico-políticas y socioculturales en la construcción social de la revolución socialista con principios y valores políticos bien definidos entre los sujetos históricos, ahí organizados en proyectos de clase, así como los no organizados políticamente también, en sus referentes subjetivas y objetivas del sujeto educativo.
Porque EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS a favor de la libertad y de la felicidad -que es para lo que nació el sujeto histórico-educativo-creativo, todo este despliegue de la historicidad de “su época (su espacio y su tiempo que ocupa su cuerpo), tiene un CARÁCTER POLÍTICO DE CLASE que no es reconocido por la cultura burguesa; pues está sustentado en la calidad humana concreta, es decir política en la defensa de las condiciones de vida y de trabajo en la transformación de la naturaleza en cultura humanizada; que implica la unidad con la clase trabajadora en un Frente Único en contra del régimen de explotación, así lo propone como consigna el movimiento social en México, aunque aún faltan construirse tales condiciones subjetivas que lo posibiliten en la educación político-pedagógica, porque POLÍTICOS SON TODOS LOS SUJETOS EDUCATIVOS desde sus primeros años de infancia, aunque ideológicamente la hegemonía en el poder la nombre como "la clase política", para referirse exclusivamente al grupo parlamentario del capital o a quienes deciden y gobiernan la economía en el contexto del imperialismo en México; por tales razones sólo falta una educación de masas que lo potencie en la teoría activa del proceso de la lucha de clases, o de humanización, para el presente siglo XXI y lo haga explícito en la resignificación de contenidos educativos; en donde la única reconciliación entre burguesía y proletariado, consiste en la socialización de la propiedad privada de medios de producción y en que todo ser humano trabaje con un sentido colectivo y de comunalidad, para ello es necesario construir nuevos principios y leyes desde la base trabajadora, definidas éstas en Asambleas participativas que se van aprehendiendo en el ejercicio de hacerlo, lo que exige un trabajo sostenido a largo plazo, no es con base a roles funcionarizados en el individualismo institucional, que se logra de una vez y para siempre desde el imaginario simbólico del sujeto alienado al sistema de explotación; sino que es necesario romper las inercias, las desconfianzas, el aislamiento y el mimetismo enajenante de los ROLES superfluos de comportamiento funcionarizado, e inculcado en la cultura de acumulación y centralización de capital institucional a espaldas de la clase proletaria, lo cual sucede por falta de identidad revolucionaria, compartiendo experiencias y conocimientos en las convocatorias y en los debates permanentes y sostenidos entre posturas, corrientes y fracciones diferenciadas de la clase trabajadora, susceptibles de malos entendidos en sí, de sí al para sí, en donde no existen los “absolutos, ni el comportamiento cerrado entre los iguales de la misma clase proletaria”. En este sentido “la teoría de la organización comienza a reclamarnos otros esfuerzos:
a) En primer lugar el de la superación de la tendencia monográfica sobre la lucha de clases en el país, que termina en generalizaciones demasiado simples, la incomprensión del conjunto de problemas en su interior y su conjunción.
b) También se busca superar la forma tradicional de abstracción propensa a acomodar salidas por anticipo antes que reconocer las problemáticas.
c) Un caso más está en el error de ciertas teorizaciones sin metodología, enfocadas a cuestionar al régimen lográndolo en buena medida, pero menospreciando la cuestión orgánica de masas como base de su educación y combate, elemento nodal de las tareas revolucionarias o democráticas que ya son terreno común” . Se tiene que reconstituir por tanto, la nobleza de la cultura proletaria, en una política integral humanizada, aprovechando el esfuerzo de su producción histórica: tecnología, informática, cibernética, ciencia, arte y humanismo, que es trabajo acumulado de la clase trabajadora históricamente, es decir hoy nombrada proletaria, en un proceso educativo de masas amplio.
Por ello, la defensa de los derechos humanos, o asunción POLÍTICA PROLETARIA, tiende a impulsarse con NUEVAS CONSTITUCIONES, como está sucediendo en Sudamérica, es una tendencia posible, para alcanzar la libertad del ser humano explotado, pero no sólo con el doble discurso pequeñoburgués de la socialdemocracia, sino como lo propone la pedagogía a resignificarse en Marx, Engels, Lenin, Gramsci, Freire, Mc’Laren o Giroux, entre otros muchos más teóricos marxistas militantes revolucionarios; es decir, la crítica de estas teorías se ha dejado de lado en el proceso de formación de valores políticos, y así esta relación de explotación injusta, no ha sido explicada de forma ordenada y rigurosa, como algo generalizado en la organización contrahegemónica de masas, en el proceso de aprehendizaje por medio del ejemplo, como lo promueve el espíritu y la defensa del artículo 3º. Constitucional en México.
Desde dicho contexto histórico en sí y de sí de la educación pública y gratuita que refiere el artículo 3º. constitucional en México con calidad solamente existencial, se valora que ya no significa en sí nada en el contexto de la lucha de clases y la defensa de los derechos humanos fundamentales; lo importante a tomar en cuenta es que el impulso de nuevas constituciones, no es trascendente, si no está ahí el movimiento social organizado políticamente, impulsando las definiciones del presente-pasado por venir; porque hoy la Constitución de 1917, ya es letra muerta en la hegemonía del poder burgués fundado ya nada más en roles de culpa y de castigo REFORMISTAS y convencionales; en ese comportamiento que es sumamente violento en la historicidad de la sociedad mexicana, dicha realidad social es el escenario político más expresivo de la lucha de clases y de los roles funcionales que están insertos en la reproducción de la cultura burguesa enajenante, que enfrentan las posiciones políticas del proletariado organizado, que no se tratan como reinterpretaciones explícitas, y no soterradas ideológicamente por la ideología burguesa.
Por tanto, en la representación de roles, se ha comprendido a la política, exclusivamente en el abuso de poder político del modelo hegemónico: “En todas las relaciones de la vida encontraréis esta misteriosa armonía. ¿Cree la ciencia de los antiguos en la desigualdad humana? Pues la política engendrará la esclavitud, y la esclavitud, que es un gran error social, engendrará el menosprecio del trabajo, un gran error económico”.
Thursday, June 18, 2009
Ultima etapa del imperialismo
“La violencia es la comadrona de toda
sociedad vieja que lleva en sus entrañas
otra nueva”
Karl Marx. El capital. T. I
Dentro de la política del Estado neoliberal, denominada así por la burguesía, esta política se ve fortalecida desde hace 26 años, pero la burguesía no puede reconocer que se trata en verdad de la época de decadencia del capitalismo y del imperialismo mundiales; se cuenta con documentos históricos que explican científicamente, cuál ha sido el desarrollo del capitalismo en el mundo, así se entiende la guerra imperialista de 1914-18, guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña -argumenta Lenin- en pro y en defensa de la PROPIEDAD PRIVADA sobre los medios de producción, los cuales han sido expropiados al trabajador directo, como son: tierra, fábricas, escuelas, hospitales, comercio, energéticos, espacios recreativos, medio ambiente, etc., pues es una lista interminable de despojo histórico, a través del hurto, el engaño y el sometimiento, para ser concentrada y centralizada la acumulación capitalista, por la oligarquía financiera, en la figura “religiosa” de su PROPIEDAD PRIVADA de medios de producción, que no es más que el TRABAJO acumulado históricamente; esta oligarquía financiera es la expresión más acabada de la burguesía, porque en ella se fusionan a lo largo de la historia, el capital agrario, el capital industrial, el capital comercial y el capital bancario, por dicha razón es necesario tener en cuenta que la identidad de CLASE SOCIAL es el verdadero PODER humano, reconociendo el trabajo interdisciplinario y multifacético de la clase proletaria en la política estatal .
Justo en esta investigación, se tiene la necesidad de explicar el comportamiento del poder político y la lucha de clases dentro del proceso educativo, desde la mirada de esta última etapa de existencia del imperialismo, que genera la contradicción entre el capital y el trabajo, y la construcción de teoría pedagógica al respecto, para asumirlo de forma sistemática y metodológica, abriendo el debate en cualquier espacio de resignificación de este principio humano; es decir es una tarea pedagógica, para afirmar a la clase trabajadora, y no para continuar reproduciendo su negación por parte del sistema de explotación capitalista, como un ejemplo indigno y naturalizado de la vida evangelizadora y militar impuesta por la conquista y las neoconquistas enajenantes; se trata por tanto, de contribuir en esta tarea educativa, porque es necesario preparar al sujeto educativo en el APREHENDIZAJE dialécticamente, es decir, sabiendo diferenciar que todo lo que se hace se va aprehendiendo hasta que se domina sean éstas favorables o nefastas en la construcción social, pero no todas las acciones que se aprehenden se han enseñado, con programas que denuncien este tipo de formación individualista, violenta, competitiva, descalificadora, decadente y de necesidades superfluas, inculcadas por el régimen de explotación burgués, que se han impuesto caprichosamente desde las raíces de origen del sujeto histórico, encubierto por la ‘imparcialidad cientificista’; pero que en el trabajo contra-hegemónico, trata de darle a los hechos del proceso de aprehendizaje, temporalidad y sentido crítico de pertenencia como clase proletaria.
Para abrir el debate de los argumentos, se entiende por SUJETO HISTÓRICO, a las distintas dimensiones del ser humano en donde ninguna forma del ser inacabado, se excluye, sino por el contrario se complementan en su dialecticidad existencial y revolucionaria, para entender en las relaciones de PODER y de abuso de PODER el proceso articuladamente, en esta etapa histórica de decadencia del imperialismo mundial; compréndase al sujeto histórico en el entramado de estas dimensiones por su diferencia, cambio, transformación y unidad finita en el pensamiento, pero infinita en la realidad universal en movimiento y en contradicción: 1) como persona con un proyecto, 2) como individuo con derechos individuales, 3) como grupo social de pertenencia, 4) como pueblo o Estado (esclavista, feudal, capitalista, socialista) y 5) como la CONSCIENCIA DE CLASE asumida revolucionariamente, desde una FORMACIÓN POLÍTICA, de acuerdo a la cultura proletaria, que viene siendo la expresión más abarcativa, que conjunta o sintetiza a todas las formas de PRODUCCIÓN humanas mencionadas, en sus matices más simples y complejos -como lo plantea Karl Marx en su obra filosófica, a saber, de acuerdo al grado de consciencia social desarrollado en una época-, en donde está presente la coherencia racional más sensible de la duda, de la utopía revolucionaria y de la satisfacción del trabajo cumplido y objetivado de forma individualcolectiva (Cantón).
Con una lectura hermenéutica de analogías, el desdoblamiento del sujeto histórico, da cuenta de los matices imperceptibles que van constituyendo la vida humana, que se reconoce aquí, en el sujeto histórico a lo largo de su historicidad cambiante y llena de esperanza emancipadora de todo aquello que lo somete y lo aniquila en las relaciones de abuso de poder; enfatizados no sólo por su esencia humana, sino sobre todo por su educación política, en la división del trabajo y en contraste con los roles hegemónicos impuestos por la clase dominante desde su origen imperial, en su desarrollo y actualmente en su propia muerte en el contexto de la lucha de clases; porque desentrañar las formas de estos tránsitos del sujeto educativo, es una tarea pedagógica del presente siglo, en donde efectivamente la clase burguesa está produciendo a sus propios sepultureros en este momento imperialista , que es la última fase de desarrollo del régimen de explotación capitalista, como lo plantea la teoría leninista, y que es necesario poner en el acto educativo, pedagógicamente.
En este orden de ideas, puede valorarse que la forma más abarcativa del sujeto histórico, que necesariamente es a la vez sujeto educativo, resulta ser una aportación epistemológica del materialismo histórico dialéctico, referida a ASUMIRSE CONSCIENTEMENTE, el sujeto como CLASE SOCIAL PROLETARIA en la última etapa del imperialismo mundial; es decir en la existencia de las clases sociales, reconocidas históricamente en esta fase, por la capacidad de organización en la defensa de sus derechos humanos más elementales, en contra de la violencia padecida actualmente por el empresariato capitalista y por su oligarquía financiera, lo cual tiene que enseñarse y aprehenderse por medio del ejemplo, que forme una actitud de autonomía paciente y persistente, siendo entonces, el acto educativo de sometimiento y de emancipación, el objeto de estudio desde esta mirada de la Teoría Pedagógica Crítica.
Tal despojo histórico de medios de producción, ha sido impuesto a la clase trabajadora en el proceso educativo de explotación, de degradación y de exterminio de la humanidad y de la naturaleza; este ejemplo ha sido sumamente violento a lo largo de la historicidad social, por eso es necesario hacer su crítica , como se irá mostrando en los matices que conlleva la lucha de clases entre el capital y el trabajo y las contradicciones secundarias que esta lucha genera en un tejido amplio cuantitativo y cualitativo; desde su origen dicha contradicción, es la relación universal, que sintetiza en espacio y tiempo, a las formaciones de explotación de origen, entre el amo y el esclavo o entre el terrateniente y el siervo, entiéndase entre propietarios y desposeídos -como lo expresa Marx-.
Aclarando, se conoce que desde la existencia de la propiedad privada, surge el Estado esclavista como primera forma de control y de dominio para ejercer el despojo de la riqueza de una manera “legitimada” por la clase dominante de cada época en el abuso de poder “legal”; pero no legitimando ni reconociendo, que esta propiedad privada, que no es más que trabajo acumulado, ha sido un esfuerzo y desgaste humano, fruto del trabajo colectivo, pero la contradicción es que toda esta producción de instrumentos y medios de trabajo (medios de producción), se encuentra en propiedad privada; obsérvese que no se está refiriendo a la propiedad privada, simple del sujeto, como puede ser su casa, su ropa, su pequeño comercio, su pedazo de tierra, su historia biográfica incanjeable o su propia consciencia social; sino que con la aparición de la propiedad privada de medios para la producción, aparece también el Estado, quien regula la propiedad de medios de producción desde el Estado esclavista.
Posteriormente los estados, feudal, capitalista y aún el socialista como tránsito a una vida en comunalidad, siguen reproduciendo dicho encubrimiento de la propiedad privada, a través de los estados actuales en el mundo entero. Según la teoría marxista se entiende al Estado, como un órgano de control y de dominación, en donde inicia también la lucha de clases para lograr afirmar su poder político hegemónico entre poseedores y desposeídos de esta propiedad de medios para la producción, iniciándose actualmente en sí, el pasado futuro por venir, es decir, la última etapa de desarrollo del imperialismo; porque en el despliegue de esta historicidad educativa surgió dicha PROPIEDAD PRIVADA; se calcula que fue desde hace 3000 años, antes de nuestra era. Aquí, sólo se trata de dejar claro que la historicidad no es lineal ni mecánica, sino dialéctica e histórica en la praxis revolucionaria -cuando se asume una postura de clase, en donde los supuestos niveles, son objetivos sólo en la UNIDAD-, y por eso es necesario “ubicar correctamente a las clases en conflicto y a los intereses antagónicos que sostienen, así como a los intereses sociales concretos de cada sector, que van de la mano de los proletarios” , quienes están siendo despojados del derecho a la educación, entendida como un proceso amplio de humanización racionalmente sensible, en donde la NECESIDAD y el interés de clase, son la premisa esencial de la libertad en comunidad.
En este mismo sentido hoy día se levanta la protesta social, en defensa de la educación pública y gratuita, que se tomará como ejemplo vital, para apreciar los matices del movimiento social, sus contradicciones y su superación ‘finita’ sólo en el pensamiento, pero infinita en las posibilidades de las utopías de esta lucha histórica, con base en una educación de clase proletaria, para ver las concepciones de la propia investigación sobre la pedagogía del poder político y la lucha de clases, como un caso significativo nada más; se toca el ámbito educativo, poniéndose al centro para la explicación sobre cómo se está viviendo esta última etapa del imperialismo, en donde se desmantela con una intencionalidad burguesa, la esencia del ser humano, es decir la capacidad de reflexionarse y de explicarse como clase trabajadora; de acuerdo con la racionalidad del materialismo histórico dialéctico, que se expondrá en seguida, aquí se muestran datos que son de la opinión pública, porque sólo se intenta darles orden con un sentido hermenéutico crítico, para comprender el papel político que juega la educación, en el hacer científico pedagógico y en el didáctico interdisciplinario en las dimensiones del conocimiento, a saber en el arte, la religión, la teoría y la experiencia empírica.
Dentro de la Teoría Pedagógica Crítica, con base en la siguiente explicación, es posible distinguir, las partes que constituyen el presente trabajo, que da cuenta de la diferencia de intereses y necesidades, entre la cultura burguesa y la cultura proletaria, véase la disección metodológica que se asume en esta investigación:
TEMA: Proposición o materia de un discurso. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: Pedagogía del Poder Político y Lucha de Clases. CAMPO: Sitio que se elige para un desafío: TEORÍA PEDAGÓGICA.
ÁMBITO: Contorno o parámetro de un espacio o lugar: LUCHA DE CLASES.
DIMENSIÓN: Aspecto o faceta de algo. PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO.
CORRIENTE: Lo que ocurre en movimiento: MATERIALISMO HISTÓRICO DIALÉCITO, desde la concepción epistemológica marxista.
POSTURA: Actitud asumida. PRAXIS REVOLUCIONARIA.
Se considera al METODO, como la FORMA DE RAZONAR de acuerdo con la realidad concreta política, tal y como ésta es dialécticamente, y como es explicada por las formas de apropiación de lo real, como lo expresa Covarrubias en su obra epistemológica.
Precisando en la ubicación epistémica a estudiarse, se valora la construcción social de Teoría Pedagógica, la práctica científica de la Pedagogía y la Didáctica Crítica, como un todo político inescindible, y posible de diferenciarse por el TEMA, la INVESTIGACIÓN, el CAMPO, el ÁMBITO, la DIMENSIÓN y la CORRIENTE, como se ha expuesto, sólo para fines de explicación metodológica.
Véase el siguiente gráfico para representar las preocupaciones teóricas de la Teoría Pedagógica, con base en el respeto y en contra de la violencia que ejerce la burguesía capitalista degradando la dignidad proletaria, a partir de esta propuesta teórica-conceptual:
De modo que en el discurso científico de la Teoría Pedagógica, la política educativa de las masas trabajadoras no ha sido reconocida de forma sistemática y metodológica, sino por el contrario negada por la cultura de la clase dominante de cada época o historicidad social, y peor aún, se sigue reproduciendo la lógica hegemónica capitalista imperialista, sin cuestionamiento alguno en el campo educativo con esas formas de violencia, en la comunicación de masas, cumpliendo su papel hegemónico en la concepción empírica de la población según el grado de consciencia social asumido; dado que se piensa que los INTERESES POLÍTICOS y el PODER, son ámbitos exclusivos de la clase burguesa y su parlamento, haciéndose presente esta hegemonía en el Estado Mexicano, como síntesis histórica del universo concreto con nombres y apellidos en la gama de matices posibles insertos por supuesto, en el campo educativo, pero obviados no sólo en el discurso sino peor aún, en el reconocimiento de la praxis revolucionaria.
La praxis revolucionaria “…trata de las relaciones entre la teoría y la práctica revolucionaria. <…> mediante la creación de su propio partido y el establecimiento de su propio poder político… <…> las tesis teóricas del Manifiesto: la lucha de clases como fuerza motriz de la historia… <…> es preciso destruir la maquinaria del Estado burgués, es decir, su aparato burocrático-militar… la praxis revolucionaria del proletariado… para Marx: la teoría como fundamento científico de la sustitución revolucionaria del capitalismo por el socialismo y de la misión histórica del agente de esa transformación: el proletariado. <…> -como observa Lenin- para poder resolver el problema concreto de con qué sustituir la máquina burocrático-militar del Estado burgués. Y la historia responde -como esperaba Marx- con la Comuna de Paris de 1871, primer intento de revolución proletaria, de destrucción de la máquina estatal burguesa y de sustitución de lo destruido…<…> con la perspectiva de que partían en su tiempo Marx y Engels: la victoria simultánea de la revolución en la mayoría de los países capitalistas. Lenin plantea la posibilidad, realizada pocos años después, de la revolución en un solo país <…> Lenin enriquece la teoría con una serie de tesis fundamentales: la idea de la hegemonía del proletariado en la revolución democrático-burguesa y de su hegemonía en la revolución socialista; la tesis de la necesidad de la dictadura del proletariado y de la diversidad de vías -con predominio de la violencia- para llegar a ella; la concepción del Partido como destacamento consciente, organizado y avanzado del proletariado; los conceptos fundamentales de ‘situación revolucionaria’, ‘crisis revolucionaria’ y ‘unidad de los factores (o condiciones) objetivos y subjetivos de la revolución’; la tesis de la alianza del proletariado y los campesinos en la revolución socialista, etc. <…> Lenin se ha atenido rigurosamente no a la letra de las tesis de Marx sino a su espíritu y, sobre todo, ha aplicado su método de investigación de las condiciones concretas que exigen y hacen posible la praxis revolucionaria, a la vez que analizan esta praxis… <…> Este método que Marx y Lenin han propuesto y han aplicado es el único que puede asegurar hoy la unidad… … Nos referimos, por ejemplo, a los problemas de la guerra y la paz, de la coexistencia pacífica, de la contradicción fundamental de nuestra época, de la determinación de los factores fundamentales y del frente principal en la lucha mundial contra el imperialismo, del papel que corresponde en esta lucha a los países socialistas, al proletariado de los países capitalistas desarrollados y a los pueblos del llamado Tercer Mundo; de la prioridad del paso pacífico o del violento en la instauración del socialismo, etcétera…”.
En este sentido de praxis revolucionaria, se sabe científicamente, que la relación injusta e histórica entre el capital y el trabajo, de sin razones en la antítesis materialista , ha sucedido en nombre de ideologías divinas, fantasiosas y míticas, desarrolladas a lo largo de la historicidad evangelizadora y militar, hasta ser envueltas en las redes de la dependencia financiera y diplomática del imperialismo actualmente, como un hecho “naturalizado en el orden de la paz burguesa que entraña la VIOLENCIA más cruel de toda la historia”, utilizando un doble discurso institucionalizado, en torno a beneficiar la acumulación y centralización del capital para los consorcios financieros y monopolistas mundiales en muy pocas manos, esas son las nuevas condiciones de vida del neocoloniaje impuesto por el empresariato en la jerarquía de competencias individualistas hoy día, que se involucran en todo un ambiente hegemónico de prácticas neofascistas y de degradación, que toca desde el narcotráfico gubernamental hasta el legislativo convencional, en el abuso de poder y de prácticas charriles o jerárquicas; son hechos que se van descubriendo y mostrando en la hegemonía del mercado mundial y en las economías del imperio, bajando estas prácticas en la descomposición social generalizada, a través de las cúpulas de poder, abarcando desde las más simples, hasta las más complejas en el comportamiento de roles cotidianos institucionalizados, en que se ve envuelto el sujeto histórico dentro de la política de Estado, convirtiéndose en hombres y mujeres de Estado en la cooptación al régimen de forma conciente o inconsciente, es decir alienada o enajenada en su supuesta neutralidad política, lo que sucede en matices imperceptibles de la lógica arbitraria de reproducción, que engendra injusticia y desigualdad por la explotación social capitalista en las condiciones de vida concretas de realidades concretas, en ese híbrido de lo multifacético o multicultural; dicho proceso va sucediendo sin consciencia plena de ello en las clases subalternas, debido a la estructura de jerarquías de poder, al no practicarse en el proceso educativo, valores de comundalidad como costumbre de vida proletaria, asumida en la praxis revolucionaria de emancipación histórico-social; lo cual tiene que ver con el imaginario simbólico de pertenencia DEL SUJETO EDUCATIVO.
El ejemplo político pedagógico de violencia padecido día a día en la reproducción social del régimen de producción, intimida a la población en el orden de la hegemonía capitalista mundial y en particular en la cultura burguesa en México; tal comportamiento ha reproducido históricamente en el proceso educativo, todo su fundamento ideológico burgués, a través del aprehendizaje tanto familiar, religioso, escolar como por los medios masivos de comunicación principalmente, en un contexto de totalidad política histórica concreta de la hegemonía dominante del capitalismo imperialista estatal en México, desarrollado hasta estos días, viéndose su decadencia y muerte, porque “el mundo capitalista y revisionista está sumido en una grave crisis económica y política, financiera y militar, ideológica y moral”.
sociedad vieja que lleva en sus entrañas
otra nueva”
Karl Marx. El capital. T. I
Dentro de la política del Estado neoliberal, denominada así por la burguesía, esta política se ve fortalecida desde hace 26 años, pero la burguesía no puede reconocer que se trata en verdad de la época de decadencia del capitalismo y del imperialismo mundiales; se cuenta con documentos históricos que explican científicamente, cuál ha sido el desarrollo del capitalismo en el mundo, así se entiende la guerra imperialista de 1914-18, guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña -argumenta Lenin- en pro y en defensa de la PROPIEDAD PRIVADA sobre los medios de producción, los cuales han sido expropiados al trabajador directo, como son: tierra, fábricas, escuelas, hospitales, comercio, energéticos, espacios recreativos, medio ambiente, etc., pues es una lista interminable de despojo histórico, a través del hurto, el engaño y el sometimiento, para ser concentrada y centralizada la acumulación capitalista, por la oligarquía financiera, en la figura “religiosa” de su PROPIEDAD PRIVADA de medios de producción, que no es más que el TRABAJO acumulado históricamente; esta oligarquía financiera es la expresión más acabada de la burguesía, porque en ella se fusionan a lo largo de la historia, el capital agrario, el capital industrial, el capital comercial y el capital bancario, por dicha razón es necesario tener en cuenta que la identidad de CLASE SOCIAL es el verdadero PODER humano, reconociendo el trabajo interdisciplinario y multifacético de la clase proletaria en la política estatal .
Justo en esta investigación, se tiene la necesidad de explicar el comportamiento del poder político y la lucha de clases dentro del proceso educativo, desde la mirada de esta última etapa de existencia del imperialismo, que genera la contradicción entre el capital y el trabajo, y la construcción de teoría pedagógica al respecto, para asumirlo de forma sistemática y metodológica, abriendo el debate en cualquier espacio de resignificación de este principio humano; es decir es una tarea pedagógica, para afirmar a la clase trabajadora, y no para continuar reproduciendo su negación por parte del sistema de explotación capitalista, como un ejemplo indigno y naturalizado de la vida evangelizadora y militar impuesta por la conquista y las neoconquistas enajenantes; se trata por tanto, de contribuir en esta tarea educativa, porque es necesario preparar al sujeto educativo en el APREHENDIZAJE dialécticamente, es decir, sabiendo diferenciar que todo lo que se hace se va aprehendiendo hasta que se domina sean éstas favorables o nefastas en la construcción social, pero no todas las acciones que se aprehenden se han enseñado, con programas que denuncien este tipo de formación individualista, violenta, competitiva, descalificadora, decadente y de necesidades superfluas, inculcadas por el régimen de explotación burgués, que se han impuesto caprichosamente desde las raíces de origen del sujeto histórico, encubierto por la ‘imparcialidad cientificista’; pero que en el trabajo contra-hegemónico, trata de darle a los hechos del proceso de aprehendizaje, temporalidad y sentido crítico de pertenencia como clase proletaria.
Para abrir el debate de los argumentos, se entiende por SUJETO HISTÓRICO, a las distintas dimensiones del ser humano en donde ninguna forma del ser inacabado, se excluye, sino por el contrario se complementan en su dialecticidad existencial y revolucionaria, para entender en las relaciones de PODER y de abuso de PODER el proceso articuladamente, en esta etapa histórica de decadencia del imperialismo mundial; compréndase al sujeto histórico en el entramado de estas dimensiones por su diferencia, cambio, transformación y unidad finita en el pensamiento, pero infinita en la realidad universal en movimiento y en contradicción: 1) como persona con un proyecto, 2) como individuo con derechos individuales, 3) como grupo social de pertenencia, 4) como pueblo o Estado (esclavista, feudal, capitalista, socialista) y 5) como la CONSCIENCIA DE CLASE asumida revolucionariamente, desde una FORMACIÓN POLÍTICA, de acuerdo a la cultura proletaria, que viene siendo la expresión más abarcativa, que conjunta o sintetiza a todas las formas de PRODUCCIÓN humanas mencionadas, en sus matices más simples y complejos -como lo plantea Karl Marx en su obra filosófica, a saber, de acuerdo al grado de consciencia social desarrollado en una época-, en donde está presente la coherencia racional más sensible de la duda, de la utopía revolucionaria y de la satisfacción del trabajo cumplido y objetivado de forma individualcolectiva (Cantón).
Con una lectura hermenéutica de analogías, el desdoblamiento del sujeto histórico, da cuenta de los matices imperceptibles que van constituyendo la vida humana, que se reconoce aquí, en el sujeto histórico a lo largo de su historicidad cambiante y llena de esperanza emancipadora de todo aquello que lo somete y lo aniquila en las relaciones de abuso de poder; enfatizados no sólo por su esencia humana, sino sobre todo por su educación política, en la división del trabajo y en contraste con los roles hegemónicos impuestos por la clase dominante desde su origen imperial, en su desarrollo y actualmente en su propia muerte en el contexto de la lucha de clases; porque desentrañar las formas de estos tránsitos del sujeto educativo, es una tarea pedagógica del presente siglo, en donde efectivamente la clase burguesa está produciendo a sus propios sepultureros en este momento imperialista , que es la última fase de desarrollo del régimen de explotación capitalista, como lo plantea la teoría leninista, y que es necesario poner en el acto educativo, pedagógicamente.
En este orden de ideas, puede valorarse que la forma más abarcativa del sujeto histórico, que necesariamente es a la vez sujeto educativo, resulta ser una aportación epistemológica del materialismo histórico dialéctico, referida a ASUMIRSE CONSCIENTEMENTE, el sujeto como CLASE SOCIAL PROLETARIA en la última etapa del imperialismo mundial; es decir en la existencia de las clases sociales, reconocidas históricamente en esta fase, por la capacidad de organización en la defensa de sus derechos humanos más elementales, en contra de la violencia padecida actualmente por el empresariato capitalista y por su oligarquía financiera, lo cual tiene que enseñarse y aprehenderse por medio del ejemplo, que forme una actitud de autonomía paciente y persistente, siendo entonces, el acto educativo de sometimiento y de emancipación, el objeto de estudio desde esta mirada de la Teoría Pedagógica Crítica.
Tal despojo histórico de medios de producción, ha sido impuesto a la clase trabajadora en el proceso educativo de explotación, de degradación y de exterminio de la humanidad y de la naturaleza; este ejemplo ha sido sumamente violento a lo largo de la historicidad social, por eso es necesario hacer su crítica , como se irá mostrando en los matices que conlleva la lucha de clases entre el capital y el trabajo y las contradicciones secundarias que esta lucha genera en un tejido amplio cuantitativo y cualitativo; desde su origen dicha contradicción, es la relación universal, que sintetiza en espacio y tiempo, a las formaciones de explotación de origen, entre el amo y el esclavo o entre el terrateniente y el siervo, entiéndase entre propietarios y desposeídos -como lo expresa Marx-.
Aclarando, se conoce que desde la existencia de la propiedad privada, surge el Estado esclavista como primera forma de control y de dominio para ejercer el despojo de la riqueza de una manera “legitimada” por la clase dominante de cada época en el abuso de poder “legal”; pero no legitimando ni reconociendo, que esta propiedad privada, que no es más que trabajo acumulado, ha sido un esfuerzo y desgaste humano, fruto del trabajo colectivo, pero la contradicción es que toda esta producción de instrumentos y medios de trabajo (medios de producción), se encuentra en propiedad privada; obsérvese que no se está refiriendo a la propiedad privada, simple del sujeto, como puede ser su casa, su ropa, su pequeño comercio, su pedazo de tierra, su historia biográfica incanjeable o su propia consciencia social; sino que con la aparición de la propiedad privada de medios para la producción, aparece también el Estado, quien regula la propiedad de medios de producción desde el Estado esclavista.
Posteriormente los estados, feudal, capitalista y aún el socialista como tránsito a una vida en comunalidad, siguen reproduciendo dicho encubrimiento de la propiedad privada, a través de los estados actuales en el mundo entero. Según la teoría marxista se entiende al Estado, como un órgano de control y de dominación, en donde inicia también la lucha de clases para lograr afirmar su poder político hegemónico entre poseedores y desposeídos de esta propiedad de medios para la producción, iniciándose actualmente en sí, el pasado futuro por venir, es decir, la última etapa de desarrollo del imperialismo; porque en el despliegue de esta historicidad educativa surgió dicha PROPIEDAD PRIVADA; se calcula que fue desde hace 3000 años, antes de nuestra era. Aquí, sólo se trata de dejar claro que la historicidad no es lineal ni mecánica, sino dialéctica e histórica en la praxis revolucionaria -cuando se asume una postura de clase, en donde los supuestos niveles, son objetivos sólo en la UNIDAD-, y por eso es necesario “ubicar correctamente a las clases en conflicto y a los intereses antagónicos que sostienen, así como a los intereses sociales concretos de cada sector, que van de la mano de los proletarios” , quienes están siendo despojados del derecho a la educación, entendida como un proceso amplio de humanización racionalmente sensible, en donde la NECESIDAD y el interés de clase, son la premisa esencial de la libertad en comunidad.
En este mismo sentido hoy día se levanta la protesta social, en defensa de la educación pública y gratuita, que se tomará como ejemplo vital, para apreciar los matices del movimiento social, sus contradicciones y su superación ‘finita’ sólo en el pensamiento, pero infinita en las posibilidades de las utopías de esta lucha histórica, con base en una educación de clase proletaria, para ver las concepciones de la propia investigación sobre la pedagogía del poder político y la lucha de clases, como un caso significativo nada más; se toca el ámbito educativo, poniéndose al centro para la explicación sobre cómo se está viviendo esta última etapa del imperialismo, en donde se desmantela con una intencionalidad burguesa, la esencia del ser humano, es decir la capacidad de reflexionarse y de explicarse como clase trabajadora; de acuerdo con la racionalidad del materialismo histórico dialéctico, que se expondrá en seguida, aquí se muestran datos que son de la opinión pública, porque sólo se intenta darles orden con un sentido hermenéutico crítico, para comprender el papel político que juega la educación, en el hacer científico pedagógico y en el didáctico interdisciplinario en las dimensiones del conocimiento, a saber en el arte, la religión, la teoría y la experiencia empírica.
Dentro de la Teoría Pedagógica Crítica, con base en la siguiente explicación, es posible distinguir, las partes que constituyen el presente trabajo, que da cuenta de la diferencia de intereses y necesidades, entre la cultura burguesa y la cultura proletaria, véase la disección metodológica que se asume en esta investigación:
TEMA: Proposición o materia de un discurso. OBJETO DE INVESTIGACIÓN: Pedagogía del Poder Político y Lucha de Clases. CAMPO: Sitio que se elige para un desafío: TEORÍA PEDAGÓGICA.
ÁMBITO: Contorno o parámetro de un espacio o lugar: LUCHA DE CLASES.
DIMENSIÓN: Aspecto o faceta de algo. PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO.
CORRIENTE: Lo que ocurre en movimiento: MATERIALISMO HISTÓRICO DIALÉCITO, desde la concepción epistemológica marxista.
POSTURA: Actitud asumida. PRAXIS REVOLUCIONARIA.
Se considera al METODO, como la FORMA DE RAZONAR de acuerdo con la realidad concreta política, tal y como ésta es dialécticamente, y como es explicada por las formas de apropiación de lo real, como lo expresa Covarrubias en su obra epistemológica.
Precisando en la ubicación epistémica a estudiarse, se valora la construcción social de Teoría Pedagógica, la práctica científica de la Pedagogía y la Didáctica Crítica, como un todo político inescindible, y posible de diferenciarse por el TEMA, la INVESTIGACIÓN, el CAMPO, el ÁMBITO, la DIMENSIÓN y la CORRIENTE, como se ha expuesto, sólo para fines de explicación metodológica.
Véase el siguiente gráfico para representar las preocupaciones teóricas de la Teoría Pedagógica, con base en el respeto y en contra de la violencia que ejerce la burguesía capitalista degradando la dignidad proletaria, a partir de esta propuesta teórica-conceptual:
De modo que en el discurso científico de la Teoría Pedagógica, la política educativa de las masas trabajadoras no ha sido reconocida de forma sistemática y metodológica, sino por el contrario negada por la cultura de la clase dominante de cada época o historicidad social, y peor aún, se sigue reproduciendo la lógica hegemónica capitalista imperialista, sin cuestionamiento alguno en el campo educativo con esas formas de violencia, en la comunicación de masas, cumpliendo su papel hegemónico en la concepción empírica de la población según el grado de consciencia social asumido; dado que se piensa que los INTERESES POLÍTICOS y el PODER, son ámbitos exclusivos de la clase burguesa y su parlamento, haciéndose presente esta hegemonía en el Estado Mexicano, como síntesis histórica del universo concreto con nombres y apellidos en la gama de matices posibles insertos por supuesto, en el campo educativo, pero obviados no sólo en el discurso sino peor aún, en el reconocimiento de la praxis revolucionaria.
La praxis revolucionaria “…trata de las relaciones entre la teoría y la práctica revolucionaria. <…> mediante la creación de su propio partido y el establecimiento de su propio poder político… <…> las tesis teóricas del Manifiesto: la lucha de clases como fuerza motriz de la historia… <…> es preciso destruir la maquinaria del Estado burgués, es decir, su aparato burocrático-militar…
En este sentido de praxis revolucionaria, se sabe científicamente, que la relación injusta e histórica entre el capital y el trabajo, de sin razones en la antítesis materialista , ha sucedido en nombre de ideologías divinas, fantasiosas y míticas, desarrolladas a lo largo de la historicidad evangelizadora y militar, hasta ser envueltas en las redes de la dependencia financiera y diplomática del imperialismo actualmente, como un hecho “naturalizado en el orden de la paz burguesa que entraña la VIOLENCIA más cruel de toda la historia”, utilizando un doble discurso institucionalizado, en torno a beneficiar la acumulación y centralización del capital para los consorcios financieros y monopolistas mundiales en muy pocas manos, esas son las nuevas condiciones de vida del neocoloniaje impuesto por el empresariato en la jerarquía de competencias individualistas hoy día, que se involucran en todo un ambiente hegemónico de prácticas neofascistas y de degradación, que toca desde el narcotráfico gubernamental hasta el legislativo convencional, en el abuso de poder y de prácticas charriles o jerárquicas; son hechos que se van descubriendo y mostrando en la hegemonía del mercado mundial y en las economías del imperio, bajando estas prácticas en la descomposición social generalizada, a través de las cúpulas de poder, abarcando desde las más simples, hasta las más complejas en el comportamiento de roles cotidianos institucionalizados, en que se ve envuelto el sujeto histórico dentro de la política de Estado, convirtiéndose en hombres y mujeres de Estado en la cooptación al régimen de forma conciente o inconsciente, es decir alienada o enajenada en su supuesta neutralidad política, lo que sucede en matices imperceptibles de la lógica arbitraria de reproducción, que engendra injusticia y desigualdad por la explotación social capitalista en las condiciones de vida concretas de realidades concretas, en ese híbrido de lo multifacético o multicultural; dicho proceso va sucediendo sin consciencia plena de ello en las clases subalternas, debido a la estructura de jerarquías de poder, al no practicarse en el proceso educativo, valores de comundalidad como costumbre de vida proletaria, asumida en la praxis revolucionaria de emancipación histórico-social; lo cual tiene que ver con el imaginario simbólico de pertenencia DEL SUJETO EDUCATIVO.
El ejemplo político pedagógico de violencia padecido día a día en la reproducción social del régimen de producción, intimida a la población en el orden de la hegemonía capitalista mundial y en particular en la cultura burguesa en México; tal comportamiento ha reproducido históricamente en el proceso educativo, todo su fundamento ideológico burgués, a través del aprehendizaje tanto familiar, religioso, escolar como por los medios masivos de comunicación principalmente, en un contexto de totalidad política histórica concreta de la hegemonía dominante del capitalismo imperialista estatal en México, desarrollado hasta estos días, viéndose su decadencia y muerte, porque “el mundo capitalista y revisionista está sumido en una grave crisis económica y política, financiera y militar, ideológica y moral”.
Thursday, June 11, 2009
Thursday, May 28, 2009
EDUCACIÓN POLÍTICA EN PROCESOS FORMATIVOS
Las PROPUESTAS EDUCATIVAS para un Plan de Acción nacional e internacional en la Teoría Pedagógica Crítica con base en una sensibilidad humana muy racional, son las siguientes, como tendencias paulatinas y sostenidas en la lucha de clases, asumiendo el poder político proletario en México con una educación político-pedagógica de masas, por medio de ejemplos virtuosos de dignidad, humanizándose en el trabajo compartido, para derrocar a la propiedad privada de medios de producción, de acuerdo con las condiciones subjetivas y objetivas, creadas en el movimiento social -como motor contemporáneo de la historia-; justo en la organización unitaria con un partido proletario, para edificar una nueva sociedad basada en el trabajo y en la propiedad común, la sociedad socialista, pugnando por un sindicalismo de clase, revolucionario, democrático, asambleísta e internacionalista , para lograrlo en el trabajo concreto empírico, con conceptos claros revolucionarios, es decir considerando dicha situación de madurez, es necesario para ello:
1. Una base teórica correcta de raíz cultural marxista, que impulse el movimiento revolucionario, el ejemplo de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, o fundidos con el movimiento de los trabajadores de la educación en Oaxaca (MTDEO), es innegable para la realidad mexicana, mediados por principios de solidaridad y de cooperación, compartiendo experiencias de la lucha social y de las nuevas acciones que se perfilan, para que la tendencia sea que la APPO-MTDEO tome espacios vigentes y en el gobierno estatal, en la creación de una nueva constituyente que despierte la necesidad de las masas por exigir sus derechos de clase proletaria.
2. Comprender la naturaleza del Estado capitalista explotador y diferenciar sus órganos de gobierno, entre grupos interdisciplinarios, para proyectar el proyecto de masas, combatiendo la lógica funcionalista y estratificante de la hegemonía dominante, porque en el México oligárquico, neofascista y neoliberal, ya se ha entrado a una etapa de persecución de los mínimos brotes de descontento político y de protesta, por lo que se tratará de promover el exterminio de la cultura burguesa en el mundo, con base en todo un proyecto educativo a largo plazo con tareas precisas del proletariado urbano, campesino, migrante y popular.
3. Promover la articulación de medios de comunicación de masas (internet, prensa, propaganda, publicidad, Pág. Web, títeres, performance, etc.) con las necesidades del movimiento sindicalista revolucionario para alcanzar una consciencia socialista de las masas obreras, de migrantes, indígenas y de maquiladoras, quienes están recibiendo un trato inhumano, principalmente en los países y regiones de la República mexicana más pobres. Cargando a cuestas una alta deuda externa y, una hegemonía mundial de monopolios con sus respectivos medios de comunicación; por lo que se tiene que diferenciar conceptualmente con precisión, la nueva conformación social en sus matices y especificidades de ACUMULACIÓN CAPITALISTA MUNDIAL Y NACIONAL, así se ve, cómo es la experiencia del EZLN por ejemplo.
4. Articular esfuerzos con organizaciones de clase de forma sistemática, en contra de los sindicalistas reformistas, para la conformación de un partido de la revolución proletaria, en donde se sinteticen y unan múltiples esfuerzos de la organización amplia de la clase trabajadora; que sea capaz de unificar a la clase obrera en defensa de la autonomía, la soberanía y la libre determinación de los pueblos en su política sindical en contra del empresariato y del Plan Puebla Panamá (PPP), que hoy día articula el movimiento histórico de los pueblos de Centroamérica y de la República Mexicana.
5. Probar nuevas estrategias político-ideológicas, para enfrentar la división en la actitud muda y apagada de los trabajadores, ya enajenados, o alienados al sistema de explotación y de degradación social; pues lo más paradójico es que éstos defienden a los ricos en su lógica partidista, institucionalista y empresarial de privilegios particulares, de amigos, de grupos colegiados, etc., sin destacar que el papel de los actuales partidos es llevar al PUEBLO A LAS LEGISLACIONES y ciudadanizar los derechos humanos por la vía parlamentaria capitalista.
6. Por todo ello es importante la realización de CONGRESOS tolerantes con calidad humana, auténticamente revolucionaria con camaradería, que modifique la crueldad, el divisionismo y la intolerancia, en el análisis de la correlación de fuerzas, con una realización periódica, para el debate y el balance político, social y cultural, como algo ya programado en una agenda sindical y de organización política amplia, articulada con otras organizaciones de clase, con tareas específicas, más allá de los sindicatos o de líderes corporativos, charros, blancos, burocráticos o empresariales, para que las bases conscientes de sus condiciones objetivas y sujetivas de vida, rebasen a estas estructuras milenarias, articulándose a la lucha de masas, con un sentido educativo y pedagógico.
7. Es vital entrar al análisis interdisciplinaria político-pedagógico-filosófico, en la lucha social, en su dimensión autocrítica en los actos cometidos, con un espíritu dialéctico e histórico-crítico, sobre hechos Concientes-Inconscientes-Conscientes (Control del Deseo en el malentendido del sujeto educativo), para resignificar lo sociocultural, lo político-económico y lo individual en Planes, Estrategias-Tácticas-Estatutos, con un sentido muy detallado, sensible, racional y volitivo -dando dos pasos atrás y otro adelante como sugiere Lenin-; reflexionando en las cadencias y en las rítmicas diferenciadas, que se constituyen desde el desarrollo cognitivo básico del sujeto, para ser superadas permanentemente, antes de que hagan crisis en la emancipación del proletariado, por medio de la COMUNICACIÓN HONESTA.
8. Tomando en cuenta todas las estructuras mentales encarnadas en el esquema del amo y del esclavo original, y que se reproducen en el sujeto educativo, como el racismo y la discriminación mundiales en su PODER POLÍTICO, por ser hegemónicas, valorándolo en lo concreto con nombres y apellidos de frente en la LUCHA DE CLASES en la pedagogía del militante; en cualquier ámbito y en cualquiera organización político-pedagógica, en sus matices más simples y a la vez complejos de la UNIDAD y de la DIFERENCIA humana en esta última fase de vida del imperialismo, en el AUTORRECONOCIMIENTO de corrientes, de posturas proletarias, de significados, de entendimientos y de acciones en el movimiento de masas que sólo se enseña-aprehende en la praxis revolucionaria de la asamblea horizontal, para acatarse verticalmente en la disciplina profesional, con los límites de la comprensión en la condición proletaria en un Frente Único y una Central Sindical que impulsen la huelga política nacional.
9. De modo que las acciones no sólo sucedan por la coyuntura del momento; sino que se hace necesario para la lucha de este siglo XXI, que se despliega la correlación de fuerzas con nuevos valores humanos, científicos, tecnológicos, de cibernética, artísticos, y con un nuevo sentido POPULAR de clase, en el trabajo de los sindicatos democráticos, con pluralidad y respeto, para que todo el poder lo tenga el pueblo en el debate sobre: Tenencia de la tierra, barricadas, autonomía, elecciones/mandato en consulta popular-plebiscito-trayectoria política, porque el siguiente momento es la condena a la sobrevivencia y a la explotación en la tercerización del trabajador asalariado.
10. Desaparición de elecciones plurinominales, incidir en la Reforma hacendaria, Ley de transparencia (mandar obedeciendo), ciudadanizar la economía interna, la inseguridad/vigilancia y sus mecanismos de participación para el bienestar social, con base en una EDUCACIÓN EMANCIPADORA CRÍTICA Y LIBERADORA contra todo tipo de fascismo PRIVATIZADOR.
11. Es necesario conformar una DIVISIÓN DE TAREAS particulares y generales en el trabajo sindical y en la organización de masas, necesariamente articulados, que posibilite contar con una nueva geopolítica de mercados y de nuevas constituciones nacionales, con otras organizaciones de representación mundial, para ir ACELERANDO la madurez necesaria, en la toma del poder y en la expropiación de recursos vitales contra la hegemonía del Estado capitalista, como bloque internacional fascista.
12. Finalmente tener consciencia de que el bloque internacional fascista, encarnado en la oligarquía financiera como la forma más acabada de la burguesía, resulta ser la oligarquía, que es el enemigo principal del proletariado, porque es la dueña absoluta de los medios de producción social, hechos propiedad privada (acumulación de trabajo) y, del destino de los seres humanos en calidad de trabajadores explotados, y de todos sus recursos vitales, que les impide crecer de forma libre y autónoma, sino en una sociedad cada vez más autista a semejanza de la cultura hegemónica burguesa, en la denigración humana y ecológica como destino manifiesto mundial del esclavo moderno , por medio de la ideología o cultura burguesa, desde la lógica de propiedad privada de medios de producción y de la sensiblería superflua que su cultura impone socialmente.
Finalmente se propone que, según lo aquí expuesto, es necesario lograr comprender, el sentido de poder abolir el yugo del capital, desde las entrañas del trabajo proletario, reconociéndosele a éste históricamente, para que la vida humana PUEDA ser del verbo PODER trabajar emancipado de la explotación inhumana que ejerce el abuso de poder de la cultura burguesa; justo en el espacio latente de UNIFICACIÓN popular, matizando las diferencias en la unidad proletaria, con eruditos de toda índole nacional, mundial y latinoamericana: arte, ciberespacio, derechos humanos políticos, teóricos pedagogos de formación político-filosófica, técnicos, literatos, choferes, maquilador@s, desemplead@s, pequeños campesin@s, estudiantes, amas de casa, deportistas, padres de familia, obrer@s, indígenas, grupos minoritarios, investigador@s, teólogos de la liberación etc. etc., todos militantes, en materias sociales, firmes en política económica y conocidos en el mundo civilizado, en la tenacidad por su carácter humanizado más sensible racionalmente.
Al respecto se necesita la participación permanente de la educación de masas, en procesos de enseñanza-aprehendizaje ejemplares, por medio de la Asamblea comunicativa y dialógica de cualquier proceso educativo, desde la cultura proletaria que se está empoderando con base en principios de solidaridad y de trabajo revolucionario para la construcción de un Estado Socialista Mexicano, en conjunto con toda índole de organizaciones que destruyan al régimen de explotación, sembrando una permanente resignificación de los derechos humanos, entiéndase, del PODER POLÍTICO en la lucha de clases que FORMAN al sujeto educativo, porque la madurez revolucionaria, también es una construcción social de ejemplo y de autenticidad con los trabajadores de la educación, que existe en cualquier espacio educativo creativo de aprehendizaje ejemplar.
Porque ya la teoría marxista pudo explicar el proceso de explotación entre el capital y el trabajo epistemológicamente, ahora falta que los pedagogos críticos lo hagan también con una hermenéutica analógica crítica, pero con bolitas y palitos desde la traducción significativa más lúdica, original, popular y bien conceptuada en la educación de masas; para que se comprenda que la ciencia es política y la tecnología también en la emancipación de la lógica de degradación capitalista, ahí la didáctica crítica PUEDE asumir explicarlo; en donde el sujeto educativo y el sujeto proletario son uno y lo mismo, en la consciencia de la clase trabajadora, por ser, el sujeto histórico, lo más importante en el devenir educativo o de humanización.
DEL MITO
Mi madre me contó que yo lloré en su vientre.
A ella le dijeron: tendrá suerte.
Alguien me habló todos los días de mi vida
Al oído, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.
Jaime Sabines (1926-1999).
¡Proletarios de todos los países, uníos!
PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO Y
LUCHA DE CLASES
1. Una base teórica correcta de raíz cultural marxista, que impulse el movimiento revolucionario, el ejemplo de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, o fundidos con el movimiento de los trabajadores de la educación en Oaxaca (MTDEO), es innegable para la realidad mexicana, mediados por principios de solidaridad y de cooperación, compartiendo experiencias de la lucha social y de las nuevas acciones que se perfilan, para que la tendencia sea que la APPO-MTDEO tome espacios vigentes y en el gobierno estatal, en la creación de una nueva constituyente que despierte la necesidad de las masas por exigir sus derechos de clase proletaria.
2. Comprender la naturaleza del Estado capitalista explotador y diferenciar sus órganos de gobierno, entre grupos interdisciplinarios, para proyectar el proyecto de masas, combatiendo la lógica funcionalista y estratificante de la hegemonía dominante, porque en el México oligárquico, neofascista y neoliberal, ya se ha entrado a una etapa de persecución de los mínimos brotes de descontento político y de protesta, por lo que se tratará de promover el exterminio de la cultura burguesa en el mundo, con base en todo un proyecto educativo a largo plazo con tareas precisas del proletariado urbano, campesino, migrante y popular.
3. Promover la articulación de medios de comunicación de masas (internet, prensa, propaganda, publicidad, Pág. Web, títeres, performance, etc.) con las necesidades del movimiento sindicalista revolucionario para alcanzar una consciencia socialista de las masas obreras, de migrantes, indígenas y de maquiladoras, quienes están recibiendo un trato inhumano, principalmente en los países y regiones de la República mexicana más pobres. Cargando a cuestas una alta deuda externa y, una hegemonía mundial de monopolios con sus respectivos medios de comunicación; por lo que se tiene que diferenciar conceptualmente con precisión, la nueva conformación social en sus matices y especificidades de ACUMULACIÓN CAPITALISTA MUNDIAL Y NACIONAL, así se ve, cómo es la experiencia del EZLN por ejemplo.
4. Articular esfuerzos con organizaciones de clase de forma sistemática, en contra de los sindicalistas reformistas, para la conformación de un partido de la revolución proletaria, en donde se sinteticen y unan múltiples esfuerzos de la organización amplia de la clase trabajadora; que sea capaz de unificar a la clase obrera en defensa de la autonomía, la soberanía y la libre determinación de los pueblos en su política sindical en contra del empresariato y del Plan Puebla Panamá (PPP), que hoy día articula el movimiento histórico de los pueblos de Centroamérica y de la República Mexicana.
5. Probar nuevas estrategias político-ideológicas, para enfrentar la división en la actitud muda y apagada de los trabajadores, ya enajenados, o alienados al sistema de explotación y de degradación social; pues lo más paradójico es que éstos defienden a los ricos en su lógica partidista, institucionalista y empresarial de privilegios particulares, de amigos, de grupos colegiados, etc., sin destacar que el papel de los actuales partidos es llevar al PUEBLO A LAS LEGISLACIONES y ciudadanizar los derechos humanos por la vía parlamentaria capitalista.
6. Por todo ello es importante la realización de CONGRESOS tolerantes con calidad humana, auténticamente revolucionaria con camaradería, que modifique la crueldad, el divisionismo y la intolerancia, en el análisis de la correlación de fuerzas, con una realización periódica, para el debate y el balance político, social y cultural, como algo ya programado en una agenda sindical y de organización política amplia, articulada con otras organizaciones de clase, con tareas específicas, más allá de los sindicatos o de líderes corporativos, charros, blancos, burocráticos o empresariales, para que las bases conscientes de sus condiciones objetivas y sujetivas de vida, rebasen a estas estructuras milenarias, articulándose a la lucha de masas, con un sentido educativo y pedagógico.
7. Es vital entrar al análisis interdisciplinaria político-pedagógico-filosófico, en la lucha social, en su dimensión autocrítica en los actos cometidos, con un espíritu dialéctico e histórico-crítico, sobre hechos Concientes-Inconscientes-Conscientes (Control del Deseo en el malentendido del sujeto educativo), para resignificar lo sociocultural, lo político-económico y lo individual en Planes, Estrategias-Tácticas-Estatutos, con un sentido muy detallado, sensible, racional y volitivo -dando dos pasos atrás y otro adelante como sugiere Lenin-; reflexionando en las cadencias y en las rítmicas diferenciadas, que se constituyen desde el desarrollo cognitivo básico del sujeto, para ser superadas permanentemente, antes de que hagan crisis en la emancipación del proletariado, por medio de la COMUNICACIÓN HONESTA.
8. Tomando en cuenta todas las estructuras mentales encarnadas en el esquema del amo y del esclavo original, y que se reproducen en el sujeto educativo, como el racismo y la discriminación mundiales en su PODER POLÍTICO, por ser hegemónicas, valorándolo en lo concreto con nombres y apellidos de frente en la LUCHA DE CLASES en la pedagogía del militante; en cualquier ámbito y en cualquiera organización político-pedagógica, en sus matices más simples y a la vez complejos de la UNIDAD y de la DIFERENCIA humana en esta última fase de vida del imperialismo, en el AUTORRECONOCIMIENTO de corrientes, de posturas proletarias, de significados, de entendimientos y de acciones en el movimiento de masas que sólo se enseña-aprehende en la praxis revolucionaria de la asamblea horizontal, para acatarse verticalmente en la disciplina profesional, con los límites de la comprensión en la condición proletaria en un Frente Único y una Central Sindical que impulsen la huelga política nacional.
9. De modo que las acciones no sólo sucedan por la coyuntura del momento; sino que se hace necesario para la lucha de este siglo XXI, que se despliega la correlación de fuerzas con nuevos valores humanos, científicos, tecnológicos, de cibernética, artísticos, y con un nuevo sentido POPULAR de clase, en el trabajo de los sindicatos democráticos, con pluralidad y respeto, para que todo el poder lo tenga el pueblo en el debate sobre: Tenencia de la tierra, barricadas, autonomía, elecciones/mandato en consulta popular-plebiscito-trayectoria política, porque el siguiente momento es la condena a la sobrevivencia y a la explotación en la tercerización del trabajador asalariado.
10. Desaparición de elecciones plurinominales, incidir en la Reforma hacendaria, Ley de transparencia (mandar obedeciendo), ciudadanizar la economía interna, la inseguridad/vigilancia y sus mecanismos de participación para el bienestar social, con base en una EDUCACIÓN EMANCIPADORA CRÍTICA Y LIBERADORA contra todo tipo de fascismo PRIVATIZADOR.
11. Es necesario conformar una DIVISIÓN DE TAREAS particulares y generales en el trabajo sindical y en la organización de masas, necesariamente articulados, que posibilite contar con una nueva geopolítica de mercados y de nuevas constituciones nacionales, con otras organizaciones de representación mundial, para ir ACELERANDO la madurez necesaria, en la toma del poder y en la expropiación de recursos vitales contra la hegemonía del Estado capitalista, como bloque internacional fascista.
12. Finalmente tener consciencia de que el bloque internacional fascista, encarnado en la oligarquía financiera como la forma más acabada de la burguesía, resulta ser la oligarquía, que es el enemigo principal del proletariado, porque es la dueña absoluta de los medios de producción social, hechos propiedad privada (acumulación de trabajo) y, del destino de los seres humanos en calidad de trabajadores explotados, y de todos sus recursos vitales, que les impide crecer de forma libre y autónoma, sino en una sociedad cada vez más autista a semejanza de la cultura hegemónica burguesa, en la denigración humana y ecológica como destino manifiesto mundial del esclavo moderno , por medio de la ideología o cultura burguesa, desde la lógica de propiedad privada de medios de producción y de la sensiblería superflua que su cultura impone socialmente.
Finalmente se propone que, según lo aquí expuesto, es necesario lograr comprender, el sentido de poder abolir el yugo del capital, desde las entrañas del trabajo proletario, reconociéndosele a éste históricamente, para que la vida humana PUEDA ser del verbo PODER trabajar emancipado de la explotación inhumana que ejerce el abuso de poder de la cultura burguesa; justo en el espacio latente de UNIFICACIÓN popular, matizando las diferencias en la unidad proletaria, con eruditos de toda índole nacional, mundial y latinoamericana: arte, ciberespacio, derechos humanos políticos, teóricos pedagogos de formación político-filosófica, técnicos, literatos, choferes, maquilador@s, desemplead@s, pequeños campesin@s, estudiantes, amas de casa, deportistas, padres de familia, obrer@s, indígenas, grupos minoritarios, investigador@s, teólogos de la liberación etc. etc., todos militantes, en materias sociales, firmes en política económica y conocidos en el mundo civilizado, en la tenacidad por su carácter humanizado más sensible racionalmente.
Al respecto se necesita la participación permanente de la educación de masas, en procesos de enseñanza-aprehendizaje ejemplares, por medio de la Asamblea comunicativa y dialógica de cualquier proceso educativo, desde la cultura proletaria que se está empoderando con base en principios de solidaridad y de trabajo revolucionario para la construcción de un Estado Socialista Mexicano, en conjunto con toda índole de organizaciones que destruyan al régimen de explotación, sembrando una permanente resignificación de los derechos humanos, entiéndase, del PODER POLÍTICO en la lucha de clases que FORMAN al sujeto educativo, porque la madurez revolucionaria, también es una construcción social de ejemplo y de autenticidad con los trabajadores de la educación, que existe en cualquier espacio educativo creativo de aprehendizaje ejemplar.
Porque ya la teoría marxista pudo explicar el proceso de explotación entre el capital y el trabajo epistemológicamente, ahora falta que los pedagogos críticos lo hagan también con una hermenéutica analógica crítica, pero con bolitas y palitos desde la traducción significativa más lúdica, original, popular y bien conceptuada en la educación de masas; para que se comprenda que la ciencia es política y la tecnología también en la emancipación de la lógica de degradación capitalista, ahí la didáctica crítica PUEDE asumir explicarlo; en donde el sujeto educativo y el sujeto proletario son uno y lo mismo, en la consciencia de la clase trabajadora, por ser, el sujeto histórico, lo más importante en el devenir educativo o de humanización.
DEL MITO
Mi madre me contó que yo lloré en su vientre.
A ella le dijeron: tendrá suerte.
Alguien me habló todos los días de mi vida
Al oído, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.
Jaime Sabines (1926-1999).
¡Proletarios de todos los países, uníos!
PEDAGOGÍA DEL PODER POLÍTICO Y
LUCHA DE CLASES
Saturday, April 18, 2009
La Sociedad
Como ejemplo vital, se expondrá el mito de “LA AUTORIDAD” en el poder político institucional de la sociedad de clases sociales, en ese abuso de poder que se ejerce por el sistema de explotación y de privatización de la educación de masas en el despliegue del imperialismo, como fase superior del imperialismo, consustancial al Estado de la clase burguesa en su relación entre las ideas y los intereses sociales desde esta concepción de vida-amor-muerte, que para defender sus intereses y privilegios cae en la estructura del estado neofascista; por estado neofascista, entendemos al Estado opresor, es decir, el Estado de la propiedad privada, Marx, explicita “La constitución política en su más alta expresión es, pues, la constitución de la propiedad privada”.
La concepción epistemológica en las ciencias humanas más abarcativa de todas las demás corrientes y posturas teórico-metodológicas, es la marxista, dada la denuncia que se da desde el origen de la humanidad, el incremento de la población y de la producción, hasta poder definir el carácter del Estado esclavista y a la propiedad privada de medios de producción; en este sentido se desmitificó la idea o ideología de sociedad armoniosa, en el tenor del orden y la paz burguesa, que proviene de la educación dogmática, tanto militar como religiosa, acuñada posteriormente en la cultura de la sensiblería burguesa, con la cual se controla por medio del Estado capitalista a la sociedad ideológicamente, engañándola, ocultando la información y apropiándose de la determinación funcional institucionalizada que valida el Estado de derecho, para ejercer su sometimiento y dominación; así la sociedad , termina hegemónicamente comportándose con una apariencia ahistórica, apolítica y desclasada que es lo que se transmite socialmente en el aparato político del Estado.
De modo que la acepción desde el método del materialismo histórico dialéctico de SOCIEDAD, es justo el escenario de la lucha de clases, en donde se supera la lógica de abuso de poder de la burguesía, para desplegar un proceso de humanización proletaria pedagógico-revolucionaria, porque el proceso educativo es inherente e implícito en sí, a la defensa de los derechos fundamentales del hacerse humano; por ello la clase trabajadora ASUME EL PODER, como un acto de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE a través del ejemplo con una ética revolucionaria proletaria, porque esta clase tiene que RECONOCERSE como tal, pues sostiene la producción y la riqueza de cualquier sociedad.
Esta asunción histórica consciente, conlleva a un espacio de emancipación social, lo cual no se consigue de forma inmediatista, protagónica o espontáneista, sino que requiere de una formación profesional, disciplinada y ejemplar, para poder superar las dificultades y contradicciones de la lógica de explotación del hombre por el hombre, con miras a instaurar el socialismo y comunismo como formas de producción superiores a lo largo de la historia de los pueblos que se otorgan el derecho de la palabra, por medio del DIÁLOGO comunicativo y de la POLEMIZACIÓN significativa de argumentos racionales sensibles, en la defensa de sus intereses de clase, y esa autenticidad se ejerce por medio de la asamblea, para desplegar la lucha de clases en lo prioritario y necesario para hacerse oír por la cultura burguesa, a saber, la toma de los medios de comunicación y los militares, si se aspira en la educación de masas, a un orden de vida superior de forma concreta.
En este sentido, es claro que la sociedad tiene un sentido humanizado para construir el régimen socialista, labrando por medio de otra CONSTITUCIÓN MEXICANA para el siglo XXI, en donde se norme sobre la socialización de medios de producción, para educarse en ir aboliendo la existencia de la clase propietaria y la clase trabajadora despojada históricamente de ellos, en el transcurrir del abuso de poder de la cultura burguesa, que ha demostrado objetivamente por medio de los procesos de neoconquista, de discriminación y de neocolonización, en conjunto con el orden imperialista; para muestra se tiene la marca de Carlos Slim, quien es dueño del capital imperialista de teléfonos de México (TELMEX).
En la sociedad, la clase trabajadora tiene que gobernarse, de acuerdo a su razón histórica, que es la socialización de todo lo producido, en una división del trabajo equitativo CON IGUALDAD DE OPORTUNIDADES; es decir en otro proceso de socialización en equidad para superar la crisis de sobreproducción económico-política y socio-cultural (de condiciones objetivas y subjetivas para el proceso prerevolucionario, como lo teorizó en la práctica Lenin); porque de lo que se trata es de crear las condiciones humanas generales mundiales, nacionales y locales, en donde se logre alcanzar, la satisfacción de las necesidades vitales, que supere el estado de barbarie que pretende imponer el orden-ANÁRQUICO Y VIOLENTO de la cultura burguesa, para extender la degradación inhumana en la reducción de capacidades físicas, intelectuales y morales, que enaltezcan el futuro de la humanidad en la sociedad, y posibilite hacerse realmente humanos, por eso es necesaria una EDUCACIÓN POLÍTICA, formal e informal, entendidas como el movimiento histórico-dialéctico de la institución-calle, que se conforma con base en valores de clase, en el partido del proletariado y en el sindicato de clase.
Por tanto, se tiene que reconocer en el sindicato de clase, el aspecto de la subjetividad humana de la ideología dominante históricamente, porque, en la ESTRUCTURA MENTAL de cada uno de los trabajadores, incluyendo a los sindicalistas, existe en los patrones de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A) el ejemplo hegemónico caciquil, verticalista y autoritario, el paternalista, el burocratismo corporativo, el democrático horizontalista, así como el sectarismo y el dogmatismo, que han caracterizado el comportamiento del sindicato blanco, patronal, burocrático o charro en esa DIVERSIDAD CULTURAL DEL PROLETARIADO, y que hoy se tienen que superar por medio del razonamiento y la superación cultural, para pasar a una etapa de lucha revolucionaria en el país, así se prepara el Frente Único en contra del capital, por ser el mejor ejemplo dirigente de la lucha social; por tanto la lucha interna tiene que ser combatida con la virtud de la UNIDAD en la sociedad, lo cual implica muchas contradicciones y diferencias entre los propios sujetos organizados y no organizados políticamente en la lucha; lo cual abre muchos matices posibles, para superar sus contradicciones secundarias, porque la exigencia apremiante en la formación de cuadros, es consolidar un sindicalismo Asambleísta, Democrático, Internacionalista, Revolucionario y Antiimperialista, pero esta construcción social tiene que surgir de la consciencia social de las bases, para rebasar en todo desvío a sus líderes charros y corporativos que mediatizan y desarticulan la lucha proletaria.
En la concepción marxista se tiene claro que “cada revolución derroca al antiguo poder, y por eso tiene carácter político. Cada revolución destruye una vieja sociedad, y por ese motivo es social”.
La sociedad que ejerce relaciones de poder para la satisfacción fundada en el trabajo individualcolectivo, PODRÁ distribuir en equidad a saber, salud, alimentación, energéticos, vivienda, AGUA, vestido, cultura, educación, recreación, cuidado del medio ambiente y acceso a las mismas oportunidades socializando lo que ha sido privatizado por el Estado en México: el arte, la tecnología, la cibernética, la ciencia y el humanismo, producidos a través de los siglos por la clase trabajadora, para el beneficio de los pueblos organizados políticamente, a través del ejemplo vital educativo de la lucha de clases y la construcción y diseño de una nueva Constitución Mexicana como está siendo en Sudamérica, así como un nuevo poder económico-político y socio-cultural internacional, en la nueva geopolítica que se perfila para este siglo XXI, en donde estará a la cabeza el imperialismo de China, de donde también se tendrá que recuperar las experiencias que sean virtuosas en el contexto de la correlación de fuerzas en las preguntas filosóficas que se abre al campo de la Teoría Pedagógica.
La problematización filosófica que se hace de la política pedagógica, para este siglo que tiene como necesidad e interés prioritarios en la dimensión de la totalidad política concreta de la SOCIEDAD es, ABOLIR LA PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, lo que lleva a la necesidad de resignificar hermenéuticamente el sentido del poder político real, siendo conscientes del contexto de la crisis institucional e internacional del capitalismo y el imperialismo, así como del Estado de derecho en la ingobernabilidad política-educativa en el México actual; en este sentido la pregunta que se plantea es la siguiente:
¿Quién es la “autoridad” en el aula-mundo del Estado-institucional?
Con esta explicación se intenta abrir el debate pedagógico de manera sencilla y sintética, para comprender el sentido educativo de la SOCIEDAD, el cual se introyecta con el término “Autoridad” en la situación de “legalidad” del estado de derecho burgués, en el contexto de la lucha social que se vive en distintas dimensiones en una lógica integral y sensible al reconocimiento del poder político proletario, en dos dimensiones, exaltadas en la pedagogía política de Antonio Gramsci, tratando de centrar ahí la propuesta de origen sobre la explotación del trabajador, que desarrolló anteriormente Karl Marx, y que son retomadas aquí, para explicar estos aspectos en consecuencia:
a) La economía política en el aula-mundo y
b) El comportamiento socio-cultural de la “Autoridad” internalizado en la institución educativa pública y gratuita.
Se explican estas dos condiciones para saber cómo empezar a salir del muro de las lamentaciones que ha generado la desigualdad histórico-social en la lucha de clases y el sentido introyectado en el sujeto educativo acerca de la “autoridad”.
En cuanto a la ECONOMÍA POLÍTICA que rige la vida-aula-Estado-institucional “tenemos un México desgarrado por los antagonismos de clase, sujeto a las leyes del capital, postrado ante los monopolios y el capital financiero” , por lo que el perfil de sujeto funcionalizado institucionalmente por la “Autoridad” está inmerso para entrar a un mercado de trabajo en donde las relaciones sociales de producción capitalista dominantes, han derivado en la extrema explotación de la clase obrera, su pauperización y opresión política encarnada en el aula-mundo institucionalizado en la sociedad capitalista, situación social que constituye la pregunta filosófica acerca de las virtudes humanas pedagógicamente hablando.
La pregunta filosófico-política obligada es:
¿Qué perfil de sujeto educativo se requiere en una formación Autónoma y en otra sojuzgada por la representación de “Autoridad” en el contexto histórico social mexicano, valorado como totalidad política concreta en el contexto de la lucha de clases imperial, nacional y local en la SOCIEDAD?
Para explicar las causas de la situación de crisis en la sociedad capitalista actual, se sintetizará mencionando que, en la internacionalización del capital y la estrecha ligazón entre oligarquía financiera nacional e internacional, México es un país neocolonial, “con la fórmula de la penetración en gran escala del capital internacional, que se manifiesta en la deuda externa (158,200 millones de dólares), representa más del 40% del PIB, desembolsándose para pagos anuales el 71% del presupuesto estatal, con lo que en el país en los últimos 15 años la deuda externa se ha pagado tres veces, de esta manera puede darse una idea de la sangría que se hace a las masas trabajadores y en general a la ECONOMÍA DEL PAÍS… Bajo el panismo la condición neocolonial de México se ha profundizado a favor de las superpotencias y particularmente como patio trasero de los yanquis. Del capital extranjero que penetra a nuestro país el 57.5% corresponde a los EE.UU., a Inglaterra el 7.6%, Holanda el 5.8%, Japón el 4.6% y Alemania el 4.4%. Los monopolios extranjeros han alcanzado un alto control de ventas al exterior provenientes de la producción del país”.
Por esto son apenas 500 patrones empresariales de la oligarquía financiera, quienes dominan en la sociedad mexicana, los ejes de la economía capitalista, problemática obligada en el estudio de la Teoría Pedagógica, desde una concepción de historicidad social de deshumanización, en el comportamiento de la cultura burguesa que incide hegemónicamente en la formación integral del sujeto educativo; es decir en la enseñanza aprendizaje (E/A) a través del ejemplo, siendo tal formación hegemónica, el objeto de estudio de la Pedagogía como ciencia disciplinaria.
Por tanto en los procesos de degradación de la cultura burguesa, ésta se reproduce a través de la violencia familiar; en el dogma religioso que violenta la estructura neofascista militar de la ultra derecha en México con el Opus dey; o disminuyendo las capacidades humanas con todo el mensaje ideológico de mediatización, discriminación y de culpabilidad de esta decadencia hacia la población en general, ello se logra por los medios de comunicación de masas privatizados; o con, la ideología del charrismo sindical del SNTE de la asesina y ratera Elba Eshter Gordillo; o de la política gubernamental parlamentaria burguesa.
En este contexto social, se encuentra la imposición del proyecto oligárquico, de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), en donde se trata de intensificar y funcionalizar en este carácter mediatizador de la clase empresarial, la jornada de trabajo del magisterio mexicano, sin condiciones de seguridad en el empleo para profes@s, haciendo más con menos recursos en la enajenación de la vida del sujeto educativo en general. En este sentido se ubica el proyecto de la ACE, que está estrechamente vinculado al imperialismo con el Plan Puebla Panamá, demandante de la formación de sujetos maquiladores sumisos como nuevos esclavos modernos para la SOCIEDAD cada vez más enajenada, por falta de una educación política desde los intereses y necesidades del proletariado asumiendo la economía política que está en manos de la burguesía empresarial.
“La enajenación del trabajador en su objeto se expresa de acuerdo con las leyes de la economía política: cuanto más produce el trabajador menos tiene para consumir; cuanto más valor crea más se desvaloriza él mismo; cuanto más refinado es su producto más vulgar y desgraciado es el trabajador; cuanto más civilizado es el producto más bárbaro es el trabajador; cuanto más poderosa es la obra más débil es el trabajador; cuanta mayor inteligencia manifieste su obra más declina en inteligencia el trabajador y se convierte en esclavo de la naturaleza. La economía política oculta la enajenación en la naturaleza del trabajo en tanto que no examina la relación directa entre el trabajador (trabajo) y la producción”.
En dicho panorama histórico de crisis política-económica, es claro el sentido de formación institucional para los trabajadores en el proceso educativo pedagógico organizado políticamente o no, en donde hasta hace un quinquenio la educación aún era gratuita de acuerdo al artículo 3º. Constitucional que rige a la sociedad, pero hoy la situación es muy otra: “…la pobreza de las masas, la dependencia del imperialismo y el desmantelamiento anterior de importantes empresas paraestatales, la visible insolvencia frente a los acreedores internacionales, la anarquía en la economía, la especulación financiera, la competencia feroz de los monopolios, y el (efecto-causa-efecto) del lento crecimiento en el mercado interno que se refleja en la insatisfacción de las NECESIDADES MATERIALES DE LAS MASAS…”.
Este panorama es el pan de cada día, ejercido por el Capitalismo de Estado en la sociedad internacional, nacional y local en sus distintas dimensiones de la lucha de clases, al servicio del Plan Puebla Panamá, hoy denominado por la cultura burguesa, como Iniciativa Mérida; en donde se pretende crear un cordón maquilador para el explotadero de los jóvenes mexicanos, y vender así su alma y cuerpo a la política del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), así como a los gobernadores mafiosos del narcotráfico, y del empresariato trasnacional mundial con el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).
Esta situación de orden filosófico-política que tiñe históricamente a la Teoría Pedagógica Crítica en esta concepción de sociedad, lleva a reflexionar que, no es excepcional para el AULA-MUNDO institucionalizado por la “Autoridad Estatal”, envolver al sujeto educativo en esta imagen ideal y encantadora de COMPETITIVIDAD INDIVIDUALISTA, a imagen y semejanza de la lógica protagonista del mesías, del héroe o del régimen de desigualdad histórico-social; porque la dialéctica en este sentido, se refiere justo a la afirmación de los valores culturales de la burguesía, y a la negación de la clase proletaria; así es este absurdo de ironía y de abuso de poder de la “autoridad institucionalizada”, en los inicios de este siglo XXI .
La clase trabajadora, termina así por negarse a sí misma con un sentido existencial, simbólico e inconsciente fenoménico, que deja como consecuencia después de un largo proceso histórico, su carácter apolítico y ateórico de la realidad concreta, tal y como ésta es en las relaciones sociales de producción y el explotadero capitalista; porque al no lograr reconocerse políticamente la clase proletaria, como la única generadora de la riqueza histórica existente; no alcanza a explicarse ni a valorarse en la REALIZACIÓN de su propio trabajo individualcolectivco, el cual no puede disfrutar; en eso consiste el proceso de E/A enajenante, que hegemónicamente impone la cultura burguesa al despojar al trabajador directo de todos sus recursos y medios de producción, los cuales tienen que ser SOCIALIZADOS en igualdad de oportunidades: educación, energéticos, vivienda, salud, recreación; como son playas, carreteras, centros de diversión, en sí el arte, la tecnología, la ciencia, la cibernética, los medios masivos de comunicación, la informática, el agua y la cultura proletaria humanizada; porque toda esta naturaleza transformada, es decir humanizada ha sido creada por el pueblo con el esfuerzo de su trabajo, y por eso debe ser del pueblo y gobernada por la clase trabajadora, campesina, obrera y popular en una nueva SOCIEDAD SOCIALISTA, aboliendo las clases sociales y la lógica de propiedad privada de medios de producción; ello exige un proceso educativo humanizado con nuevos significados de lo que realmente representa la autoridad, ganada en forma colectiva y conjunta, por el esfuerzo compartido y disfrutado así también, en el proceso de humanización revolucionaria, entendido y explicado el proceso como una totalidad política concreta.
Así en el proceso de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A), se va ocultando la construcción científica de toda la Pedagogía Crítica, según lo propone el materialismo histórico dialéctico, sustentado en el humanismo de Karl Marx al denunciar la contradicción irresoluble en la lucha de clases de la burguesía y el proletariado; este humanista revolucionario, logró explicar científicamente la contradicción entre el capital y el trabajo, y explicar teórica y epistemológicamente, que no existe justicia, libertad ni igualdad, hasta lograr en la lucha social, PODER consolidar en la organización y en la unidad de la clase proletaria, el derrocamiento del sistema de explotación capitalista y de su lógica imperialista de dominación; que le corresponde aclarar de forma amplia y matizada más tarde, a otro gran teórico del materialismo histórico dialéctico, a Vladimir Ilich Lenin, a través del entendimiento y la aplicación revolucionaria precisa, de esta racionalidad metodológica diferente en el análisis de las ciencias de la sociedad.
De modo que lo único que se hace en la sociedad, con base en la lógica de explotación, a través del símbolo de “Autoridad” legaloide y deslegitimado en el estado de derecho, es encubrir y manipular ideológicamente la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN con imágenes divinas, que conllevan una carga afectiva de miedo, de sometimiento, de castigo, de prepotencia y de culpa, históricamente acuñada como ideología hegemónica que se IMPONE A LA CLASE TRABAJADORA; este comportamiento se consolida desde la época del Medievo y hoy día se perfecciona en el Estado neoliberal terrorista, en el que se encarna la cultura burguesa; por eso lo social es político, y lo político social implícitamente, pero es necesario en el proceso de E/A hacerlo explícito, para comprender el abuso de poder ejercido sobre toda la población trabajadora.
Con base en este abuso de poder, se da la FORMACIÓN PEDAGÓGICA, para ir despojando al trabajador de toda propiedad e instrumento de trabajo, para incorporarlo en esa relación de sometimiento, como trabajador explotado en las filas del ejército industrial de reserva moderno, y se conforme de forma sumisa, con base en un comportamiento reaccionario, ajustándosele a entrar en la lógica del mundo naturalizado y, en el muro de las lamentaciones y la destrucción entre la misma clase trabajadora y de su entorno y ambiente natural, sin ubicar y explicar que el enemigo principal es la burguesía capitalista y la oligarquía financiera, sustentadas en el monopolismo internacional del imperio de los 8 países más ricos del poder mundial; así se implanta la cultura burguesa dominante de DISCRIMINACIÓN, INSEGURIDAD Y CRIMINALIZACIÓN impune de la sociedad capitalista, que está en decadencia en este siglo XXI.
Así el trabajador, en esta lógica hegemónica de explotación y de sumisión bajo una concepción de conquistados, sólo se aspira a que los sigan gobernando las “AUTORIDADES” empresariales, religiosas, militares, estatales, partidistas, sindicales charras o patronales, es decir en sí, figuras caprichosas, gubernamentales voluntaristas en la anarquía del capital; para que hablen por ellos y decidan también por ellos, debido al grado de ENAJENACIÓN existente ; el que ha sido impuesto a través de la propiedad privada de medios de producción que sustenta el aparato de Estado neofascista burgués.
Porque la educación capitalista de la cultura burguesa, fomenta la dependencia, la subordinación, la cosificación, la alienación, la indiferencia, la destrucción a la naturaleza, al medio ambiente y a la apatía; así como la irresponsabilidad y la anarquía frente al caos que “las supuestas autoridades deben resolver”, sin darse cuenta que nadie más hará nada por la emancipación política-social de la clase trabajadora sólo ellos mismos; justo en el contexto vivo de la lucha de clases y de forma organizada políticamente en la SOCIEDAD, entendiendo la dimensión histórica social de la totalidad política concreta, que representa en sí, el PROPIO SUJETO EDUCATIVO, por ser síntesis existencial de la naturaleza, a través de una educación política de masas muy sensible y razonada por la clase proletaria, para defender sus derechos humanos vitales en la diversidad cultural del proletariado.
NOTAS:
Cfr. Marx, Karl. Crítica de la filosofía del Estado de Hegel, Ed. Grijalbo, México 1968. P. 9.
En su definición y acepción más general la SOCIEDAD, es la “Reunión mayor o menor de personas, familias o naciones”. Vid. Diccionario de la Lengua Española…Op. cit. P. 2081.
Para comprender esta concepción es necesario recuperar las fuentes originales de Marx en sus obras en ruso, t. 1, p. 448 “Notas críticas al artículo de [Prusiano]: El rey de Prusia y la reforma social”.
El concepto de autoridad de acuerdo a la pedagogía crítica de Antonio Gramsci con base en el materialismo histórico dialéctico, está referida a la calidad en la organización política en la defensa de los derechos humanos fundamentales, la autoridad lo encabeza el hombre como ser genérico y producto de sus actos, organizado en un bloque histórico de emancipación, lucha y organización autónoma y social. Vid. Su propuesta pedagógica de autonomía en Gramsci y la educación como hegemonía. Nueva Imagen, México 1987. La alternativa pedagógica. Fontamara, México 1981. Sin embargo, desde la cultura burguesa la “autoridad” lleva implícita la represión y la manipulación.
Vid. Felipe Cuevas. La fase imperialista y la crítica a la teoría de la globalización. Ed. Comuna, México 2000. P. 82.
Vid. La fase imperialista y la teoría de la globalización, Op. cit. P. 113.
Vid. Erich Fromm, Marx y su concepto del hombre, ed. F.C.E. México 1992. P. 107.
Cfr. La fase imperialista y la teoría de la globalización... Op. cit.
Según Francisco Covarrubias, lo que hace diferente a un hombre o a una mujer de otra mujer “es su forma de pensar, su bloque de pensamiento, su conciencia. La conciencia es la abstracción del mundo que el sujeto interioriza y que expresa su verdadero ser. El ser humano no puede actuar de otra forma más que como está constituida su conciencia. Todo lo que el ser humano piensa es regulado, minimizado o ampliado por la sociedad, ya que lo que es o alcanza a ser es por la sociedad. Cfr. Las herramientas de la razón. Ed. UPN, México 1998. Pp. 14 y 15.
Cfr. Marx, Carlos. Marx y su concepto del hombre.
La concepción epistemológica en las ciencias humanas más abarcativa de todas las demás corrientes y posturas teórico-metodológicas, es la marxista, dada la denuncia que se da desde el origen de la humanidad, el incremento de la población y de la producción, hasta poder definir el carácter del Estado esclavista y a la propiedad privada de medios de producción; en este sentido se desmitificó la idea o ideología de sociedad armoniosa, en el tenor del orden y la paz burguesa, que proviene de la educación dogmática, tanto militar como religiosa, acuñada posteriormente en la cultura de la sensiblería burguesa, con la cual se controla por medio del Estado capitalista a la sociedad ideológicamente, engañándola, ocultando la información y apropiándose de la determinación funcional institucionalizada que valida el Estado de derecho, para ejercer su sometimiento y dominación; así la sociedad , termina hegemónicamente comportándose con una apariencia ahistórica, apolítica y desclasada que es lo que se transmite socialmente en el aparato político del Estado.
De modo que la acepción desde el método del materialismo histórico dialéctico de SOCIEDAD, es justo el escenario de la lucha de clases, en donde se supera la lógica de abuso de poder de la burguesía, para desplegar un proceso de humanización proletaria pedagógico-revolucionaria, porque el proceso educativo es inherente e implícito en sí, a la defensa de los derechos fundamentales del hacerse humano; por ello la clase trabajadora ASUME EL PODER, como un acto de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE a través del ejemplo con una ética revolucionaria proletaria, porque esta clase tiene que RECONOCERSE como tal, pues sostiene la producción y la riqueza de cualquier sociedad.
Esta asunción histórica consciente, conlleva a un espacio de emancipación social, lo cual no se consigue de forma inmediatista, protagónica o espontáneista, sino que requiere de una formación profesional, disciplinada y ejemplar, para poder superar las dificultades y contradicciones de la lógica de explotación del hombre por el hombre, con miras a instaurar el socialismo y comunismo como formas de producción superiores a lo largo de la historia de los pueblos que se otorgan el derecho de la palabra, por medio del DIÁLOGO comunicativo y de la POLEMIZACIÓN significativa de argumentos racionales sensibles, en la defensa de sus intereses de clase, y esa autenticidad se ejerce por medio de la asamblea, para desplegar la lucha de clases en lo prioritario y necesario para hacerse oír por la cultura burguesa, a saber, la toma de los medios de comunicación y los militares, si se aspira en la educación de masas, a un orden de vida superior de forma concreta.
En este sentido, es claro que la sociedad tiene un sentido humanizado para construir el régimen socialista, labrando por medio de otra CONSTITUCIÓN MEXICANA para el siglo XXI, en donde se norme sobre la socialización de medios de producción, para educarse en ir aboliendo la existencia de la clase propietaria y la clase trabajadora despojada históricamente de ellos, en el transcurrir del abuso de poder de la cultura burguesa, que ha demostrado objetivamente por medio de los procesos de neoconquista, de discriminación y de neocolonización, en conjunto con el orden imperialista; para muestra se tiene la marca de Carlos Slim, quien es dueño del capital imperialista de teléfonos de México (TELMEX).
En la sociedad, la clase trabajadora tiene que gobernarse, de acuerdo a su razón histórica, que es la socialización de todo lo producido, en una división del trabajo equitativo CON IGUALDAD DE OPORTUNIDADES; es decir en otro proceso de socialización en equidad para superar la crisis de sobreproducción económico-política y socio-cultural (de condiciones objetivas y subjetivas para el proceso prerevolucionario, como lo teorizó en la práctica Lenin); porque de lo que se trata es de crear las condiciones humanas generales mundiales, nacionales y locales, en donde se logre alcanzar, la satisfacción de las necesidades vitales, que supere el estado de barbarie que pretende imponer el orden-ANÁRQUICO Y VIOLENTO de la cultura burguesa, para extender la degradación inhumana en la reducción de capacidades físicas, intelectuales y morales, que enaltezcan el futuro de la humanidad en la sociedad, y posibilite hacerse realmente humanos, por eso es necesaria una EDUCACIÓN POLÍTICA, formal e informal, entendidas como el movimiento histórico-dialéctico de la institución-calle, que se conforma con base en valores de clase, en el partido del proletariado y en el sindicato de clase.
Por tanto, se tiene que reconocer en el sindicato de clase, el aspecto de la subjetividad humana de la ideología dominante históricamente, porque, en la ESTRUCTURA MENTAL de cada uno de los trabajadores, incluyendo a los sindicalistas, existe en los patrones de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A) el ejemplo hegemónico caciquil, verticalista y autoritario, el paternalista, el burocratismo corporativo, el democrático horizontalista, así como el sectarismo y el dogmatismo, que han caracterizado el comportamiento del sindicato blanco, patronal, burocrático o charro en esa DIVERSIDAD CULTURAL DEL PROLETARIADO, y que hoy se tienen que superar por medio del razonamiento y la superación cultural, para pasar a una etapa de lucha revolucionaria en el país, así se prepara el Frente Único en contra del capital, por ser el mejor ejemplo dirigente de la lucha social; por tanto la lucha interna tiene que ser combatida con la virtud de la UNIDAD en la sociedad, lo cual implica muchas contradicciones y diferencias entre los propios sujetos organizados y no organizados políticamente en la lucha; lo cual abre muchos matices posibles, para superar sus contradicciones secundarias, porque la exigencia apremiante en la formación de cuadros, es consolidar un sindicalismo Asambleísta, Democrático, Internacionalista, Revolucionario y Antiimperialista, pero esta construcción social tiene que surgir de la consciencia social de las bases, para rebasar en todo desvío a sus líderes charros y corporativos que mediatizan y desarticulan la lucha proletaria.
En la concepción marxista se tiene claro que “cada revolución derroca al antiguo poder, y por eso tiene carácter político. Cada revolución destruye una vieja sociedad, y por ese motivo es social”.
La sociedad que ejerce relaciones de poder para la satisfacción fundada en el trabajo individualcolectivo, PODRÁ distribuir en equidad a saber, salud, alimentación, energéticos, vivienda, AGUA, vestido, cultura, educación, recreación, cuidado del medio ambiente y acceso a las mismas oportunidades socializando lo que ha sido privatizado por el Estado en México: el arte, la tecnología, la cibernética, la ciencia y el humanismo, producidos a través de los siglos por la clase trabajadora, para el beneficio de los pueblos organizados políticamente, a través del ejemplo vital educativo de la lucha de clases y la construcción y diseño de una nueva Constitución Mexicana como está siendo en Sudamérica, así como un nuevo poder económico-político y socio-cultural internacional, en la nueva geopolítica que se perfila para este siglo XXI, en donde estará a la cabeza el imperialismo de China, de donde también se tendrá que recuperar las experiencias que sean virtuosas en el contexto de la correlación de fuerzas en las preguntas filosóficas que se abre al campo de la Teoría Pedagógica.
La problematización filosófica que se hace de la política pedagógica, para este siglo que tiene como necesidad e interés prioritarios en la dimensión de la totalidad política concreta de la SOCIEDAD es, ABOLIR LA PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN, lo que lleva a la necesidad de resignificar hermenéuticamente el sentido del poder político real, siendo conscientes del contexto de la crisis institucional e internacional del capitalismo y el imperialismo, así como del Estado de derecho en la ingobernabilidad política-educativa en el México actual; en este sentido la pregunta que se plantea es la siguiente:
¿Quién es la “autoridad” en el aula-mundo del Estado-institucional?
Con esta explicación se intenta abrir el debate pedagógico de manera sencilla y sintética, para comprender el sentido educativo de la SOCIEDAD, el cual se introyecta con el término “Autoridad” en la situación de “legalidad” del estado de derecho burgués, en el contexto de la lucha social que se vive en distintas dimensiones en una lógica integral y sensible al reconocimiento del poder político proletario, en dos dimensiones, exaltadas en la pedagogía política de Antonio Gramsci, tratando de centrar ahí la propuesta de origen sobre la explotación del trabajador, que desarrolló anteriormente Karl Marx, y que son retomadas aquí, para explicar estos aspectos en consecuencia:
a) La economía política en el aula-mundo y
b) El comportamiento socio-cultural de la “Autoridad” internalizado en la institución educativa pública y gratuita.
Se explican estas dos condiciones para saber cómo empezar a salir del muro de las lamentaciones que ha generado la desigualdad histórico-social en la lucha de clases y el sentido introyectado en el sujeto educativo acerca de la “autoridad”.
En cuanto a la ECONOMÍA POLÍTICA que rige la vida-aula-Estado-institucional “tenemos un México desgarrado por los antagonismos de clase, sujeto a las leyes del capital, postrado ante los monopolios y el capital financiero” , por lo que el perfil de sujeto funcionalizado institucionalmente por la “Autoridad” está inmerso para entrar a un mercado de trabajo en donde las relaciones sociales de producción capitalista dominantes, han derivado en la extrema explotación de la clase obrera, su pauperización y opresión política encarnada en el aula-mundo institucionalizado en la sociedad capitalista, situación social que constituye la pregunta filosófica acerca de las virtudes humanas pedagógicamente hablando.
La pregunta filosófico-política obligada es:
¿Qué perfil de sujeto educativo se requiere en una formación Autónoma y en otra sojuzgada por la representación de “Autoridad” en el contexto histórico social mexicano, valorado como totalidad política concreta en el contexto de la lucha de clases imperial, nacional y local en la SOCIEDAD?
Para explicar las causas de la situación de crisis en la sociedad capitalista actual, se sintetizará mencionando que, en la internacionalización del capital y la estrecha ligazón entre oligarquía financiera nacional e internacional, México es un país neocolonial, “con la fórmula de la penetración en gran escala del capital internacional, que se manifiesta en la deuda externa (158,200 millones de dólares), representa más del 40% del PIB, desembolsándose para pagos anuales el 71% del presupuesto estatal, con lo que en el país en los últimos 15 años la deuda externa se ha pagado tres veces, de esta manera puede darse una idea de la sangría que se hace a las masas trabajadores y en general a la ECONOMÍA DEL PAÍS… Bajo el panismo la condición neocolonial de México se ha profundizado a favor de las superpotencias y particularmente como patio trasero de los yanquis. Del capital extranjero que penetra a nuestro país el 57.5% corresponde a los EE.UU., a Inglaterra el 7.6%, Holanda el 5.8%, Japón el 4.6% y Alemania el 4.4%. Los monopolios extranjeros han alcanzado un alto control de ventas al exterior provenientes de la producción del país”.
Por esto son apenas 500 patrones empresariales de la oligarquía financiera, quienes dominan en la sociedad mexicana, los ejes de la economía capitalista, problemática obligada en el estudio de la Teoría Pedagógica, desde una concepción de historicidad social de deshumanización, en el comportamiento de la cultura burguesa que incide hegemónicamente en la formación integral del sujeto educativo; es decir en la enseñanza aprendizaje (E/A) a través del ejemplo, siendo tal formación hegemónica, el objeto de estudio de la Pedagogía como ciencia disciplinaria.
Por tanto en los procesos de degradación de la cultura burguesa, ésta se reproduce a través de la violencia familiar; en el dogma religioso que violenta la estructura neofascista militar de la ultra derecha en México con el Opus dey; o disminuyendo las capacidades humanas con todo el mensaje ideológico de mediatización, discriminación y de culpabilidad de esta decadencia hacia la población en general, ello se logra por los medios de comunicación de masas privatizados; o con, la ideología del charrismo sindical del SNTE de la asesina y ratera Elba Eshter Gordillo; o de la política gubernamental parlamentaria burguesa.
En este contexto social, se encuentra la imposición del proyecto oligárquico, de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), en donde se trata de intensificar y funcionalizar en este carácter mediatizador de la clase empresarial, la jornada de trabajo del magisterio mexicano, sin condiciones de seguridad en el empleo para profes@s, haciendo más con menos recursos en la enajenación de la vida del sujeto educativo en general. En este sentido se ubica el proyecto de la ACE, que está estrechamente vinculado al imperialismo con el Plan Puebla Panamá, demandante de la formación de sujetos maquiladores sumisos como nuevos esclavos modernos para la SOCIEDAD cada vez más enajenada, por falta de una educación política desde los intereses y necesidades del proletariado asumiendo la economía política que está en manos de la burguesía empresarial.
“La enajenación del trabajador en su objeto se expresa de acuerdo con las leyes de la economía política: cuanto más produce el trabajador menos tiene para consumir; cuanto más valor crea más se desvaloriza él mismo; cuanto más refinado es su producto más vulgar y desgraciado es el trabajador; cuanto más civilizado es el producto más bárbaro es el trabajador; cuanto más poderosa es la obra más débil es el trabajador; cuanta mayor inteligencia manifieste su obra más declina en inteligencia el trabajador y se convierte en esclavo de la naturaleza. La economía política oculta la enajenación en la naturaleza del trabajo en tanto que no examina la relación directa entre el trabajador (trabajo) y la producción”.
En dicho panorama histórico de crisis política-económica, es claro el sentido de formación institucional para los trabajadores en el proceso educativo pedagógico organizado políticamente o no, en donde hasta hace un quinquenio la educación aún era gratuita de acuerdo al artículo 3º. Constitucional que rige a la sociedad, pero hoy la situación es muy otra: “…la pobreza de las masas, la dependencia del imperialismo y el desmantelamiento anterior de importantes empresas paraestatales, la visible insolvencia frente a los acreedores internacionales, la anarquía en la economía, la especulación financiera, la competencia feroz de los monopolios, y el (efecto-causa-efecto) del lento crecimiento en el mercado interno que se refleja en la insatisfacción de las NECESIDADES MATERIALES DE LAS MASAS…”.
Este panorama es el pan de cada día, ejercido por el Capitalismo de Estado en la sociedad internacional, nacional y local en sus distintas dimensiones de la lucha de clases, al servicio del Plan Puebla Panamá, hoy denominado por la cultura burguesa, como Iniciativa Mérida; en donde se pretende crear un cordón maquilador para el explotadero de los jóvenes mexicanos, y vender así su alma y cuerpo a la política del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), así como a los gobernadores mafiosos del narcotráfico, y del empresariato trasnacional mundial con el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).
Esta situación de orden filosófico-política que tiñe históricamente a la Teoría Pedagógica Crítica en esta concepción de sociedad, lleva a reflexionar que, no es excepcional para el AULA-MUNDO institucionalizado por la “Autoridad Estatal”, envolver al sujeto educativo en esta imagen ideal y encantadora de COMPETITIVIDAD INDIVIDUALISTA, a imagen y semejanza de la lógica protagonista del mesías, del héroe o del régimen de desigualdad histórico-social; porque la dialéctica en este sentido, se refiere justo a la afirmación de los valores culturales de la burguesía, y a la negación de la clase proletaria; así es este absurdo de ironía y de abuso de poder de la “autoridad institucionalizada”, en los inicios de este siglo XXI .
La clase trabajadora, termina así por negarse a sí misma con un sentido existencial, simbólico e inconsciente fenoménico, que deja como consecuencia después de un largo proceso histórico, su carácter apolítico y ateórico de la realidad concreta, tal y como ésta es en las relaciones sociales de producción y el explotadero capitalista; porque al no lograr reconocerse políticamente la clase proletaria, como la única generadora de la riqueza histórica existente; no alcanza a explicarse ni a valorarse en la REALIZACIÓN de su propio trabajo individualcolectivco, el cual no puede disfrutar; en eso consiste el proceso de E/A enajenante, que hegemónicamente impone la cultura burguesa al despojar al trabajador directo de todos sus recursos y medios de producción, los cuales tienen que ser SOCIALIZADOS en igualdad de oportunidades: educación, energéticos, vivienda, salud, recreación; como son playas, carreteras, centros de diversión, en sí el arte, la tecnología, la ciencia, la cibernética, los medios masivos de comunicación, la informática, el agua y la cultura proletaria humanizada; porque toda esta naturaleza transformada, es decir humanizada ha sido creada por el pueblo con el esfuerzo de su trabajo, y por eso debe ser del pueblo y gobernada por la clase trabajadora, campesina, obrera y popular en una nueva SOCIEDAD SOCIALISTA, aboliendo las clases sociales y la lógica de propiedad privada de medios de producción; ello exige un proceso educativo humanizado con nuevos significados de lo que realmente representa la autoridad, ganada en forma colectiva y conjunta, por el esfuerzo compartido y disfrutado así también, en el proceso de humanización revolucionaria, entendido y explicado el proceso como una totalidad política concreta.
Así en el proceso de ENSEÑANZA-APREHENDIZAJE (E/A), se va ocultando la construcción científica de toda la Pedagogía Crítica, según lo propone el materialismo histórico dialéctico, sustentado en el humanismo de Karl Marx al denunciar la contradicción irresoluble en la lucha de clases de la burguesía y el proletariado; este humanista revolucionario, logró explicar científicamente la contradicción entre el capital y el trabajo, y explicar teórica y epistemológicamente, que no existe justicia, libertad ni igualdad, hasta lograr en la lucha social, PODER consolidar en la organización y en la unidad de la clase proletaria, el derrocamiento del sistema de explotación capitalista y de su lógica imperialista de dominación; que le corresponde aclarar de forma amplia y matizada más tarde, a otro gran teórico del materialismo histórico dialéctico, a Vladimir Ilich Lenin, a través del entendimiento y la aplicación revolucionaria precisa, de esta racionalidad metodológica diferente en el análisis de las ciencias de la sociedad.
De modo que lo único que se hace en la sociedad, con base en la lógica de explotación, a través del símbolo de “Autoridad” legaloide y deslegitimado en el estado de derecho, es encubrir y manipular ideológicamente la PROPIEDAD PRIVADA DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN con imágenes divinas, que conllevan una carga afectiva de miedo, de sometimiento, de castigo, de prepotencia y de culpa, históricamente acuñada como ideología hegemónica que se IMPONE A LA CLASE TRABAJADORA; este comportamiento se consolida desde la época del Medievo y hoy día se perfecciona en el Estado neoliberal terrorista, en el que se encarna la cultura burguesa; por eso lo social es político, y lo político social implícitamente, pero es necesario en el proceso de E/A hacerlo explícito, para comprender el abuso de poder ejercido sobre toda la población trabajadora.
Con base en este abuso de poder, se da la FORMACIÓN PEDAGÓGICA, para ir despojando al trabajador de toda propiedad e instrumento de trabajo, para incorporarlo en esa relación de sometimiento, como trabajador explotado en las filas del ejército industrial de reserva moderno, y se conforme de forma sumisa, con base en un comportamiento reaccionario, ajustándosele a entrar en la lógica del mundo naturalizado y, en el muro de las lamentaciones y la destrucción entre la misma clase trabajadora y de su entorno y ambiente natural, sin ubicar y explicar que el enemigo principal es la burguesía capitalista y la oligarquía financiera, sustentadas en el monopolismo internacional del imperio de los 8 países más ricos del poder mundial; así se implanta la cultura burguesa dominante de DISCRIMINACIÓN, INSEGURIDAD Y CRIMINALIZACIÓN impune de la sociedad capitalista, que está en decadencia en este siglo XXI.
Así el trabajador, en esta lógica hegemónica de explotación y de sumisión bajo una concepción de conquistados, sólo se aspira a que los sigan gobernando las “AUTORIDADES” empresariales, religiosas, militares, estatales, partidistas, sindicales charras o patronales, es decir en sí, figuras caprichosas, gubernamentales voluntaristas en la anarquía del capital; para que hablen por ellos y decidan también por ellos, debido al grado de ENAJENACIÓN existente ; el que ha sido impuesto a través de la propiedad privada de medios de producción que sustenta el aparato de Estado neofascista burgués.
Porque la educación capitalista de la cultura burguesa, fomenta la dependencia, la subordinación, la cosificación, la alienación, la indiferencia, la destrucción a la naturaleza, al medio ambiente y a la apatía; así como la irresponsabilidad y la anarquía frente al caos que “las supuestas autoridades deben resolver”, sin darse cuenta que nadie más hará nada por la emancipación política-social de la clase trabajadora sólo ellos mismos; justo en el contexto vivo de la lucha de clases y de forma organizada políticamente en la SOCIEDAD, entendiendo la dimensión histórica social de la totalidad política concreta, que representa en sí, el PROPIO SUJETO EDUCATIVO, por ser síntesis existencial de la naturaleza, a través de una educación política de masas muy sensible y razonada por la clase proletaria, para defender sus derechos humanos vitales en la diversidad cultural del proletariado.
NOTAS:
Cfr. Marx, Karl. Crítica de la filosofía del Estado de Hegel, Ed. Grijalbo, México 1968. P. 9.
En su definición y acepción más general la SOCIEDAD, es la “Reunión mayor o menor de personas, familias o naciones”. Vid. Diccionario de la Lengua Española…Op. cit. P. 2081.
Para comprender esta concepción es necesario recuperar las fuentes originales de Marx en sus obras en ruso, t. 1, p. 448 “Notas críticas al artículo de [Prusiano]: El rey de Prusia y la reforma social”.
El concepto de autoridad de acuerdo a la pedagogía crítica de Antonio Gramsci con base en el materialismo histórico dialéctico, está referida a la calidad en la organización política en la defensa de los derechos humanos fundamentales, la autoridad lo encabeza el hombre como ser genérico y producto de sus actos, organizado en un bloque histórico de emancipación, lucha y organización autónoma y social. Vid. Su propuesta pedagógica de autonomía en Gramsci y la educación como hegemonía. Nueva Imagen, México 1987. La alternativa pedagógica. Fontamara, México 1981. Sin embargo, desde la cultura burguesa la “autoridad” lleva implícita la represión y la manipulación.
Vid. Felipe Cuevas. La fase imperialista y la crítica a la teoría de la globalización. Ed. Comuna, México 2000. P. 82.
Vid. La fase imperialista y la teoría de la globalización, Op. cit. P. 113.
Vid. Erich Fromm, Marx y su concepto del hombre, ed. F.C.E. México 1992. P. 107.
Cfr. La fase imperialista y la teoría de la globalización... Op. cit.
Según Francisco Covarrubias, lo que hace diferente a un hombre o a una mujer de otra mujer “es su forma de pensar, su bloque de pensamiento, su conciencia. La conciencia es la abstracción del mundo que el sujeto interioriza y que expresa su verdadero ser. El ser humano no puede actuar de otra forma más que como está constituida su conciencia. Todo lo que el ser humano piensa es regulado, minimizado o ampliado por la sociedad, ya que lo que es o alcanza a ser es por la sociedad. Cfr. Las herramientas de la razón. Ed. UPN, México 1998. Pp. 14 y 15.
Cfr. Marx, Carlos. Marx y su concepto del hombre.
Wednesday, April 15, 2009
Leyes de la explotación capitalista
El PODER POLÍTICO en la LUCHA DE CLASES tiene dos sentidos histórico dialécticos: el abuso de poder y las luchas de liberación, se menciona para dar cuenta de ello, la historia desde la conquista española en México y las neo-conquistas actuales de invasiones, de saqueos y de desolaciones, que genera la colonización en su historicidad social, entre territorios, naciones o Estados, a saber: el Estado esclavista, el Estado feudal, el Estado capitalista y el Estado socialista; así como sus efectos más visibles en la lucha de clases, y que deben tener un tratamiento pedagógico, al expresarse entre las comunidades étnicas, religiosas, territoriales, raciales o de género, que son repercusiones de la contradicción fundamental entre el capital y el trabajo como se viene explicando, para dejar clara la concepción de historicidad social, entre las contradicciones esenciales y las superfluas.
Porque bien se conoce que detrás de todas estas diversas expresiones de abuso de poder estatal, está la LUCHA DE CLASES entre la burguesía, que tiene en PROPIEDAD PRIVADA los medios de producción y el DESPOJO histórico DE ESTOS MEDIOS DE TRABAJO al productor directo, el proletariado; así el Estado en cualquiera de sus épocas históricas ha fungido como un órgano de control y de represión del pueblo trabajador, esto es una realidad concreta en el proceso de historicidad social.
En este sentido el poder político de la lucha de clases entre el CAPITAL y el TRABAJO ha sido un EJEMPLO PEDAGÓGICO NEFASTO Y CÍNICO, que invita a la DEGRADACIÓN de la existencia humana en ese proceso de E/A entre la BURGUESÍA y el PROLETARIADO, como clases fundamentales del régimen de explotación capitalista, haciendo la clase dominante uso de su nacionalismo ideológico, que es histórico en las relaciones de poder; y que hoy representa la SINTESIS DE TODA LA HISTORICIDAD SOCIAL más compleja que haya vivido el pueblo trabajador en su proceso de vida explotada, de forma real y concreta; sin embargo aún se confunden la producción de las ideas y las representaciones de la conciencia enajenada, romántica e idealista que genera el proceso de explotación, así va siendo reproducida hegemónicamente en cualquier espacio educativo esta cultura burguesa de forma mecánica y reduccionista.
En dicho entramado, la complejidad del proceso ha sido enseñado en la educación religiosa, teórica, artística o empírica hoy en día, y estas formas de conocimiento del sujeto histórico educativo, se expanden y se sintetizan desde la educación básica formal, con el único fin de la formación maquiladora sumisa, apolítica, ateórica, y de sobrevivencia chambista o guadalupana (no aceptando el maniqueísmo, sí la autenticidad), porque esa es el arma de control y de represión que impulsa el empresariato monopolista en México para la clase trabajadora, como lo podemos ver en la iglesia, en la fábrica, en la escuela, en la empresa, en el comercio, en la familia, en los medios de comunicación de masas o en la calle, como denuncia Marx, utilizado como opio del pueblo.
Tales relaciones sociales son injustas en el despliegue de esta historicidad social militar y religiosa, para culpar y castigar al que realmente resulta ser víctima del sistema de desigualdad y de explotación, pero que en la lógica de dominación, pasa a ser el único CULPABLE de su desgracia en el régimen de explotación, de narcotráfico, de prostitución y de degradación, así se ha reducido la imagen del trabajador proletario a su mínima expresión y participación humanizada en procesos de emancipación social, como comportamiento hegemónico de la clase dominante burguesa, que lo único que le importa sostener es su ganancia, por todas las vías posibles, por ejemplo a través del efecto socialdemócrata de reformas estructurales y de beneficios sociales artificiosos.
Por eso justo el origen de la propiedad privada está fundada en los distintos modos de producción de la historicidad social, el esclavismo, en el feudalismo, en el capitalismo monopolista de estado actual, y aún en la economía mixta de las relaciones sociales de explotación del hombre por el hombre; en donde sólo unos producen los bienes necesarios para todos, incluyendo a los que no trabajan; porque en el abuso de poder la burguesía manda y tiene como sustento la propiedad privada de medios de producción, teniendo también en la mira todo lo posible de privatizarse, incluyendo la fuerza de trabajo, utilizada como parte de la materia prima y como una mercancía más, con valor de uso y de intercambio.
De tal modo, el esfuerzo del trabajo del proletariado históricamente, los magnates burgueses lo viven como algo natural, aunque por supuesto saben de su perversidad privatizadora, de ahí su violencia radical para acallar al movimiento de masas; sin embargo tampoco han sido educados para comprender la injusticia que esta relación histórica de explotación entraña; por eso el primer momento educativo es la expropiación social de estos medios de producción a través del pueblo organizado y educado para lograr poner límite legítimo y legal a ese abuso de poder; la intención es que con base en estos valores hegemónicos no se resuelvan tales diferencias de clase, que transitan en esa historicidad social, del momento existencial a uno más amplio, el poder político; a pesar de que existan expresiones culturales muy matizadas y sublimes, que promueve la ideología burguesa, para confundir con semejanzas afines desde la estratificación jerárquica e histórica de los roles de la burguesía en el contexto de la lucha de clases, tratando de exterminar la expresión política de la clase trabajadora, porque se tiene que ser consciente, de que toda lucha de clases es una lucha política.
Esta apropiación del trabajo individualcolectivo se ha impuesto a través de formas neofascistas del proceso de E/A en la organización del estado de derecho, como es la descomposición del narcotráfico, de los grandes monopolios imperialistas, de los gobernadores estatales corruptos y de los presidentes ilegítimos, respaldados por la política del estado neoliberal, así denominado teóricamente por la propia burguesía internacional, nacional y local, constituyéndose de esta manera entre las dos clases fundamentales del régimen de explotación capitalista, el proletariado y la burguesía.
Dicha relación de clase, es producto y consecuencia, de la organización social medieval, que es la forma de producción más próxima al IMPERIALISMO CAPITALISTA; la cual está basada en la propiedad feudal y sus estamentos, a saber, grupos sociales integrados por las personas que tienen una misma situación jurídica y gozan de los mismos privilegios en este horizonte de valores humanos de la historicidad social; por este motivo se entremezclan las concepciones de la ideología dominante en la educación de masas y en el comportamiento social generalizado; lo cual tiene que ser atendido con una intención pedagógica aguda y crítica en el “educar para transformar verdaderamente” la realidad de explotación existente, por ello es tan importante en el campo de la Teoría Pedagógica Crítica, estudiar a profundidad las formas de REPRESIÓN y de MANIPULACIÓN utilizadas por el Estado Capitalista, con un método materialista y dialéctico de la historia.
Karl Marx, refiere al explicar científicamente en el apartado sobre La Acumulación Originaria del Capital , que este abuso de poder se realiza históricamente por medio del hurto, la violencia, el crimen y la rapiña como sucedió con la primera ACUMULACIÓN CAPITALISTA EN MÉXICO, a través de la conquista e invasión de España en 1521, que si bien es parte de nuestra raíz histórica de humillación y de trauma por la indignación que ello encierra, tenemos que estudiarlo en su justa dimensión en el contexto de la lucha de clases.
Por esta relación social, hoy se padece la presente crisis económico-política y sociocultural como una NEOCONQUISTA, engendrada en la síntesis de ESPACIO y TIEMPO cualitativos y cuantitativos de esa historicidad social, que fue generada debido a la explotación del TRABAJADOR ASALARIADO y también del NO ASALARIADO, hoy día sometidos ambos por el imperialismo gringo, y este es un asunto del proceso educativo o de humanización de la clase proletaria, es decir de los desposeídos de todos sus medios de producción, como lo plantea la Pedagogía Crítica marxista de Paulo Freire desde su PEDAGOGÍA POLÍTICA.
De tal modo que “el trabajo de los productores se descompone en dos partes. Una parte de este trabajo sigue efectuándose para proveer a la subsistencia de los productores; la llamamos trabajo necesario. Otra parte de ese trabajo sirve al mantenimiento de la clase dominante; la denominamos trabajo excedente… el producto social excedente es por tanto aquella parte de la producción, realizada por la clase de los productores, pero de la que se apropia la clase dominante bajo cualquier forma que sea, ya bajo la forma de productos naturales, o de mercancías destinadas a la venta, o de dinero” en donde las garantías individuales y colectivas son una falacia en el Terrorismo del Estado de derecho, como sucedió por ejemplo en la masacre de Aguas Blancas en el Estado de Guerrero, como una práctica cotidiana que lesiona al productor directo.
Toda esta masa trabajadora con base en tal historicidad social, ha sido víctima de la lógica de explotación y de degradación más grande hasta estos días conocida abiertamente, y que hoy se expresa en la lógica capitalista ya decadente; sabiéndose que sólo mientras est@s trabajador@s sean jóvenes y fuertes serán útiles al sistema de explotación, porque después ya no le sirven para nada al empresariato de las grandes potencias internacionales monopolistas, nacionales y locales, las cuales reproducen ideológicamente su forma de vida al servicio del gran DIOS, el CAPITAL en el sistema social y político de explotación, en nombre de la divinidad que debe “deslumbrar ideológicamente al trabajador”, es decir encubriendo a la PROPIEDAD PRIVADA en su esencia inhumana.
NOTAS:
“’La finalidad de esta obra -dice Marx en su prefacio a El Capital- es descubrir la ley económica que preside los movimientos de la sociedad moderna’, <…> es decir, de la sociedad capitalista, de la sociedad burguesa… <…> Mercancía es, en primer lugar, un objeto que satisface una necesidad humana cualquiera. En segundo lugar, un objeto susceptible de ser cambiado por otro. La utilidad de un objeto lo convierte en valor de uso. El valor de cambio (o valor, sencillamente) no es ante todo, más que la relación o proporción en que se cambia un determinado número de valores de uso de una especie por un determinado número de valores de uso de otra especie… <…> La producción de mercancías es un sistema de relaciones sociales en que los diversos productores crean distintos productos (división social del trabajo) y en que todos estos productos se equiparan los unos a los otros por medio del cambio. Por tanto, lo que todas las mercancías tienen de común no es el trabajo concreto de una determinada rama de producción, no es un trabajo de un género determinado, sino el trabajo humano ABSTRACTO, el trabajo humano en general… <…> La magnitud del valor se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario o por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir determinada mercancía o determinado valor de uso. ‘Al equiparar unos con otros en el cambio, como valores, sus diversos productos, lo que hacen las personas es equiparar entre sí sus diversos trabajos como trabajo humano. No lo saben, pero lo hacen’…<…> El valor es, como ha dicho un viejo economista, una relación entre dos personas… <…> ‘como valores, las mercancías no son más que cantidades determinadas de tiempo de trabajo materializado… <…> Las diversas formas de dinero: simple equivalente de mercancías, medio de circulación, medio de pago, atesoramiento y dinero mundial, apuntan, según el alcance y la primacía relativa de una u otra función, a fases muy diversas del proceso de producción social’… <…> Al alcanzar la producción de mercancías un determinado grado de desarrollo, el dinero se convierte en capital. La fórmula de la circulación de mercancías era M (mercancía)-D (dinero)- M (mercancía), es decir, venta de una mercancía para comprar otra. La fórmula general del capital es, por el contrario, D-M-D, es decir, compra para la venta (con ganancia). El crecimiento del valor primitivo del dinero que se lanza a la circulación es lo que Marx llama plusvalía. <…> Pero el obrero crea en seis horas (tiempo de trabajo ‘necesario’) un producto que basta para su mantenimiento; durante las seis horas restantes (tiempo de trabajo ‘suplementario’) crea un ‘plusproducto’ no retribuido por el capitalista, que es la plusvalía. Por consiguiente, desde el punto de vista del proceso de producción, en el capital hay que distinguir dos partes: el capital constante, invertido en medios de producción (máquinas, instrumentos de trabajo, materias primas, <…edificios, carreteras, fábricas…>, etc.) –y cuyo valor pasa sin cambios (de golpe o por partes) al producto elaborado- y el capital variable, que es el que se invierte en pagar la fuerza de trabajo. El valor de este capital no permanece inalterable, sino que aumenta en el proceso de trabajo, creando plusvalía. Por tanto, para expresar el grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital tenemos que comparar la plusvalía no con el capital total, sino con el capital variable exclusivamente. La cuota de plusvalía, que así llama Marx a esta relación, sería, pues, en nuestro ejemplo, de 6 : 6, es decir del 100%.
Es premisa histórica para la aparición del capital, primero, la acumulación de determinada suma de dinero en manos de ciertas personas, con un nivel de desarrollo relativamente alto de la producción mercantil en general; segundo, la existencia de obreros ‘libres’ en un doble sentido –libres de todas las trabas o restricciones puestas a la venta de la fuerza de trabajo y libres por carecer de tierra y de toda clase de medios de producción-, de obreros sin hacienda alguna, de obreros ‘proletarios’ que no pueden subsistir más que vendiendo su fuerza de trabajo.
Hay dos modos fundamentales de aumentar la plusvalía: prolongando la jornada de trabajo (‘plusvalía absoluta’) y reduciendo el tiempo de trabajo necesario (‘plusvalía relativa’). Al analizar el primer modo, Marx hace desfilar ante nosotros el grandioso panorama de la lucha de la clase obrera para reducir la jornada de trabajo y de la intervención del poder público, primero para prolongarla (siglos XIV-XVII) y luego para reducirla (legislación fabril del siglo XIX)… <…> Marx investiga las tres etapas históricas fundamentales en el proceso de intensificación de la productividad del trabajo por el capitalismo: 1) la cooperación simple; 2) la división del trabajo y la manufactura; 3) las máquinas y la gran industria… <…> el análisis que hace Marx de la acumulación del capital, es decir, de la transformación en capital de una parte de la plusvalía y de su empleo para volver a producir, y no para satisfacer las necesidades personales o los caprichos del capitalista…<…> Al acelerar el desplazamiento de los obreros por la maquinaria, produciendo en uno de los polos riquezas y en el otro polo miseria, la acumulación del capital origina también el llamado ‘ejército de reserva del trabajo’, el ‘excedente relativo’ de obreros o ‘superpoblación capitalista’, que reviste formas extraordinariamente diversas y permite al capital ampliar con singular rapidez la producción. Esta posibilidad, combinada con el crédito y la acumulación del capital en medios de producción, nos da, entre otras cosas, la clave para comprender las crisis de superproducción, que se suceden periódicamente en los países capitalistas, primero cada diez años, poco más o menos, y luego con intervalos mayores y menos precisos. De la acumulación del capital en el terreno del capitalismo hay que distinguir la llamada acumulación originaria, cuando se aparta violentamente al trabajador de sus medios de producción, se expulsa al campesino de su tierra, se roban los terrenos comunales y rigen los sistemas colonial, de las deudas públicas, de los aranceles proteccionistas, etc. La ‘acumulación originaria’ crea en un polo al proletario ‘libre’ y, en el polo opuesto, al poseedor del dinero, al capitalista. <…> A medida que disminuye constantemente el número de magnates del capital, que usurpan y monopolizan todas las ventajas de este proceso de transformación, aumenta en su conjunto la miseria, la opresión, la esclavitud, la degeneración, la explotación; pero también aumenta, al propio tiempo, la rebeldía de la clase obrera, que es instruida, unida y organizada por el mecanismo del propio proceso de producción capitalista. El monopolio del capital se convierte en grillete del modo de producción que se había desarrollado con él y gracias a él. La centralización de los medios de producción y la socialización del trabajo llegan a un punto en que se hacen incompatibles con su envoltura capitalista, que termina por estallar. Suena la última hora de la PROPIEDAD PRIVADA CAPITALISTA. Los expropiadores son expropiados”. Vid. El Capital, t. I. En Lenin V. I. Las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo. Editorial Progreso, Moscú 1974. Pp. 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34 y 35.
Consúltese, Marx, Carlos. El Capital. Ed. F.C.E., México, 16ª. reimpresión, 1980. Capítulo XXIV. La llamada acumulación originaria. p. 607.
Cfr. Mandel, Ernest. Introducción a la Teoría económica marxista. Ed. Era, México, 4ª. Ed. 1977. Pp. 10 y 11.
Según el concepto de política en Marx, se distingue “entre la superestructura jurídico-política del Estado, lo que puede llamarse lo político, y las prácticas políticas de clase -lucha política de clase-, lo que puede llamarse la política”. Vid. Poulantzas, Nicos. Poder político y clases sociales en el estado capitalista. Ed. Siglo XXI, México 1997. P. 33. De modo que la totalidad orgánica concreta en las relaciones de poder político, refiere a la DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS más elementales, en el contexto de la lucha de clases, no sólo como construcción y superación socio-cultural en general, sino como la toma del poder en lo particular, de forma real y concreta, en el despliegue de la historicidad social.
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