Wednesday, July 1, 2026

La SOBERANIA es una construcción social.

Sandra Cantoral. 

Nuestra SOBERANÍA personal, nacional e intercontinental hoy en día, es una protección real, en el SENTIDO del BIENESTAR desde una filosofía de la Identidad Humana; por tanto se necesita cimentar los Principios humanitarios, para reflexionar el bienestar vivido por cada niña (o) en el Hogar / Madre Naturaleza, que implica un logro o conquista subjetiva / objetiva milenaria y actual, en tantos PROCESOS de COMUNICACIÓN entre los miembros de una Familia Comunitaria, con APRENDIZAJES RECÍPROCOS de este Sujeto Social en Transformación, así sucede en la Comunidad pueblerina, nacional, continental o internacional, en su Dimensión Humanitaria de UNIDAD, que INTENTA el EQUILIBRIO armonioso de nuestras Condiciones Materiales y Espirituales, en la búsqueda de una "Vida Digna", entrando así, al campo de la POLÍTICA / PEDAGÓGICA, para valorar las diferencias humanitarias y sus dificultades en cada Contexto de COMUNAGOGÍA a construir, como se nombra en Colombia.

El principal Bienestar Humano es, por tanto, una EDUCACIÓN transformadora DIGNA, lo que implica desear una Buena COMUNICACIÓN, libre, autónoma, SEGURA, cariñosa, respetuosa y soberana, para seguir Reconstruyéndonos Socialmente como Seres Humanos Íntegros, es decir DIGNOS, como Principio Humanitario; justo, porque somos tan distintos entre todos nosotr@s, en términos de nuestra Civilización Cultural, que nos muestra SABER PULIR la tolerancia, sin permitir la CRUELDAD; lo valoro hoy, que vivimos una fase del narco-IMPERIALISMO en decadencia, con un comportamiento muy VIOLENTO, pero a la vez, existe Otro intento de Transformación del mundo / Madre Naturaleza como un Bien Común a proteger, lo que es, un proceso largo y tortuoso a recorrer. 

Por supuesto esta familia HUMANITARIA en su Construcción Social Soberana, puede ser sui generis y el Bienestar  puede entenderse como una FORMA -Formación Humana Sensible o no-, que es Particular del SER SOCIAL existenciario, con Independencia, Autodeterminación y Soberanía SEGURA, en ésa búsqueda de Protección y de Formación Comunitaria, y no sólo como una forma única o acabada en las formalidades del Sistema Capitalista, a través del 'ente ESTATAL', porque éste va cobrando formaciones SOCIALES distintas también, ya que el Estado, como síntesis de PODERES, no es monolítico ni eterno, sino que también puede SER un Estado Comunal a construirse, en el tono de Nuestras Necesidades Humanas Radicales.

En este sentido, RECONOCEMOS al Movimiento Social Histórico que atraviesa la Ira, la Vergüenza y la Felicidad,  como un ir siendo de constantes y múltiples expresiones valorativas, asumidas libremente por el SUJETO SOCIAL que constituye orgánicamente las diversas historias de vida Particulares / Universales; pero tenemos que sabernos diferenciar y unir a la vez, en ese RECONOCIMIENTO, que es, la pertenencia consciente o inconsciente de nuestra Clase Social, históricamente labrada, de Capacidades Humanitarias, compartidas en el trabajo conjunto, en un horizonte de valores cada vez más amplio, que es en sí, la CONSTITUCIÓN de una determinada CONCIENCIA del Sujeto Social Educativo, que va evolucionando desde esta  posible Transformación Humana, o no, Valorándonos así en el Movimiento Social, como una Construcción Social más.

Se pretende la Construcción Consciente de Soberanía Nacional y/o Personal, lo cual conlleva toda una construcción social humanitaria, hasta SER este SUJETO SOCIAL EDUCATIVO, autónomamente CONSCIENTE de su sentido de pertenencia como Ser Humano Existenciario en tiempo espacial inacabado en sus afecciones políticas, morales, estéticas, religiosas e ideológicas para PODER DIALOGAR, o no; en tal búsqueda de Justicia, Libertad, Felicidad y Satisfacción COMUNITARIA o meramente individualista, como un FUNDAMENTO y principio a la vez; pero sabiendo el Pueblo de Trabajo, que está SEGURO e informado desde su situación contextuada, en torno a QUÉ ESTÁ PASANDO en la Defensa de esa Sabiduría de raíz histórica legendaria, labrada en el esfuerzo de nuestro trabajo honrado permanente, de buena cepa; en donde TODAS LAS VOCES VALEN lo mismo, con libertad de expresión, abriendo nuestras hipótesis en un Proyecto de Futuro con fundamentos concretos humanitarios; por ello, las DEMANDAS SOCIALES organizadas y contextuadas en Espacio y en Tiempo de nuestra CLASE SOCIAL TRABAJADORA, resultan en sí, la esencia del ESPÍRITU SOBERANO, que Ojalá pronto sea tanto como el espíritu navideño cultivado, por ejemplo.

El Espíritu Soberano es muy importante cultivarlo, tanto para uno mismo como para todos nosotr@s,  es decir, de FORMA autoconsciente / responsable, al RECONOCERNOS cada uno, en la Existencia de ésa nuestra Otredad HUMANITARIA SEGURA, pero también en falta, a partir de una satisfacción: SOMOS NOSOTROS los mismos[1]  desde esa historicidad recorrida en común, que nos ubica en la Vida Buena o no, con Integridad de Búsqueda y de Deseo, en la Construcción Social Soberana compartida en COMUNIDAD, en medio de tantas contradicciones en las Relaciones de Poder, que encierran el vínculo contradictorio entre el amo y el esclavo.

En los gérmenes del sentido de Soberanía Comunitaria, se destacan las figuras del placer y del displacer, delegadas en el espacio y temporalidad familiar Particular / Universal -en donde la parte es síntesis del todo-, por ser la parte familiar el lugar más íntimo y emotivo para un Ser Humano, pensando en cualquier tipo de familia, y no precisamente, en el prototipo formal del Capitalismo Salvaje (Piketty), en donde priva la competitividad y el individualismo conciente/inconsciente; también sucede por el contrario, el sentido de Vida Buena Integral, del SER, en un Espacio de Hermandad Comunitaria que se construye históricamente y, que es justo el sitio  en donde se vive la capacidad de objetivación más simple,  pero a la vez compleja, en el tono de la reproducción de los afectos y del PODER -de sometimiento o de emancipación- de la Especie Humana, en esta Construcción Social Soberana de autonomía y de libre determinación del ente social humanitario, en un espacio global complejo de grandes cambios, decadencias SOCIO-CULTURALES y transformaciones posibles, en un proceso de enseñanza y de aprehendizaje; sea tal proceso consciente o no en el Sujeto Social. Por ello 'lo profundamente Humano' y la búsqueda de Soberanía van hermanados en nuestra sobrevivencia.

De modo que, muchas veces el Sentido de PERTENENCIA y de RECONOCIMIENTO humano recíproco, en el Tiempo Biológico Social de cada quien, es vivido con una intencionalidad de SensibilidadRacional acuñada en la raíz de nuestra NATURALEZA que nos da UNIDAD o no, justo como construcción social, al sabernos intuitivamente parte de nuestra Madre Naturaleza, igual, seamos conscientes o no de ello, así vamos aprehendiendo unos de otros, hasta PODER pasar de un SER Social conciente a otro Sujeto Social Histórico Consciente, de su Responsabilidad Comunitaria y de su CALIDAD moral, elevándose ahí, los Hilos Culturales de toda una Época, que se tejen con cuidado y con cariño en la Mentalidad del sujeto de la historia, así cultivado.

Porque todas estas Relaciones Existenciales, van fundiendo gérmenes del sentido de SOBERANÍA en el propio cuerpo con justicia, respeto, entereza, independencia y  autonomía solidaria, a través de la pertenencia, la prudencia, la fraternidad y el reconocimiento del Sujeto Social-Histórico Educativo, en esa búsqueda íntima, para labrar nuestra condición de VIDA BUENA COMUNITARIA, o no. De manera que El SER CULTO por tanto, como construcción social, se conforma y oscila entre el Consciente-Inconsciente del Sujeto Histórico Social- Educativo, expresándose subjetivamente desde sus  Valores Culturales en distintas dimensiones de Identidad y de Organización, en la División del Trabajo; que detonan nuestras frustraciones, anhelos, privilegios, temores, expresiones políticas, COMPLEJOS, degradación violenta y el derecho a Ser Reconocidos como Seres Sociales-Humanos Íntegros, con cariño y con cuidado. Ya que, se matizan esas ENTRAÑAS literarias, de acuerdo a la FORMA en que se viven los AFECTOS desde la figura que compromete al propio cuerpo del Sujeto, atravesando su más Íntima Condición Humana: que es la imagen de un bebé pegado al pecho materno, es decir, a NUESTRA MADRE NATURALEZA.

Nuestra Madre Naturaleza nos constituye con DIGNIDAD incanjeable, por eso se siembran gérmenes de SOBERANÍA, hasta ir tejiendo un vínculo, que COMPRENDA la Integridad Humanitaria, en un Proceso Educativo Transformador, para pensar por sí mism@ y entre tod@s nosotr@s con SEGURIDAD Y SATISFACCIÓN, en Otra Construcción Social Humana Intergeneracional, que urge Construir para la defensa de nuestra Soberanía Nacional y Latinoamericana hoy en día.

De manera que, en el proceso de constitución de símbolos históricos del Sujeto Social de Aprehendizaje antropomórfico, me pregunto cómo ha construido socialmente, el maestro o la maestra,  el ámbito escolar de educación básica; en su concepción acerca de la Formación del Sujeto Histórico Social, a partir del establecimiento que atraviesa un raport pedagógico de Equidad Comunitaria -como sugiere Gramsci-. En este aspecto tendríamos que preguntarnos a la vez, si en la concepción de los maestros acerca de su propia formación, existe la intención/deseo, de COMPRENDER la Conciencia Social Histórica del Sujeto RESPONSABLE de su COMUNIDAD Nosótrica, en cuanto al conocimiento escolar y su formación humanitaria, para lograr SER Sujetos Sociales / Históricos; en este sentido, NECESITO indicar que, efectivamente los profesores y profesoras son los constructores de esta realidad social, que tod@s necesitamos construir, como Maestros de una Vida Buena Comunitaria, para que el Aula, nos signifique recrear círculos de la palabra y la TOLERANCIA, como algo asumido o no; lo que implica saber, cuál es el carácter de la sociedad como “facticidad objetiva” y como complejo de “significado subjetivo / intersubjetivo comunicativo[2], es decir, implica saber qué es lo posible de realizarse, es decir, de construirse socialmente: 

Vemos cómo, a partir de una Multiplicidad  Multicultural de Significados de Vida en la articulación social de Soberanía, dentro de las garras del Narco-Imperio del Capital, aparecen todas  las Culturas Civilizatorias, diciendo algo de forma milenaria y, algo por hacer, desde sus condiciones materiales y subjetivas, para la Construcción Social de una Realidad Soberana con Sentido Humanitario; insisto de que ésa es una tarea prioritaria y psicoanalítica, ya que América Latina (A.L.) está en peligro bajo la mira del capitalismo trompista, que representa al Sionismo Imperial que se cuela por toda hendidura con gran violencia fascista, en esta nueva Construcción Social del Conocimiento, acerca de una posible Soberanía de respetos recíprocos. ¿Cómo lograrlo?.

Desde el Aquí y el Ahora, vamos comprendiendo, paulatinamente, el Tiempo Biológico Social de cada uno de nosotros, de nuestra Realidad Mexicana y Latinoamericana, en donde necesariamente existe un vínculo entre lo posible de realizarse y lo complejo de los diversos significados de la Economía Política Financiera, Militar y Mediática de Propaganda -que siguen privatizados-, en el Proceso de Producción Sociocultural, envuelto este entramado aún, por el Narco-Imperio yanqui como Patrón de los Cárteles de la delincuencia organizada, siendo enrolados nuestros jóvenes por la fuerza o por la manipulación ideológica, en este mundo al revés -Galeano-.

Ahí ubicamos la NECESIDAD URGENTE de formar nuestras relaciones de PODER POPULAR, para enfrentar el ABUSO DE PODER AUTORITARIO de las Oligarquías nacionales e internacionales, que asechan nuestra Soberanía y Justicia Social; así valoramos al Sujeto Social Docente, en lo particular, desde  una relación humana cara a cara, como hoy lo ha enfrentando la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación), al ser vanguardia de lucha nacional en México; lo digo porque hoy, ser radical es un problema en las teorías del conocimiento o en el mundo de las ideas, justo, por la formación que reciben los sujetos sociales, cada vez más cosificados en un mar de contradicciones, sin COMPRENDER  NUESTRAS DIFERENCIAS económico-políticas en completud, en esta búsqueda  LIBERADORA de CONTEXTOS HISTÓRICOS y de RAÍZ HUMANITARIA, seamos conscientes o no, como Sujetos Sociales de la Historia recorrida, con ilusión, deseo y fantasía.

Sin embargo, las palabras: PUEBLO SOCIAL SOBERANO, llevan encarnadas y acuñadas nuestra raíz de Respeto a los Derechos Humanos nacionales, latinoamericanos, internacionales y universales, para la INTEGRIDAD de una Vida Buena Comunitaria, lo que, puede despertar Consciencia Humanitaria ante tanta injusticia Social / Individual, ahí complementadas, en nuestra DIGNA RABIA; contextuada ésta, al ya no querer seguir siendo sometidos, ignorados y simbólicamente INVISIBILIZADOS y/o cosificados en el mundo del capitalismo dominante y depredador con toda su mentalidad estructurante que está muriendo; y así, en este simple y complejo contexto de la Conciencia Histórica Social, vamos percibiendo nuestra Transformación Humanitaria en las DIMENSIONES de la lucha de clases mundial, nacional y local, en donde hoy la ONU es el propio gobierno de EUA en lo esencial, como su gran Resort-Cueva de Alibaba, en cuanto a las decisiones sustantivas. Me pregunto en este sentido: 

¿Cómo lograr construir un país COMUNITARIO, con NATURALEZA MADRE de Principios Soberanos/Solidarios?. Reflexionándolo en términos de una BUENA COMUNICACIÓN COMUNITARIA, construida con confianza, fluidez, SEGURIDAD y autorreconocimiento NOSÓTRICO SOCIAL HUMANITARIO recíproco; ahí podemos valorar éticamente quiénes nos gobiernan y quien no, distinguiendo que una cosa es el gobierno y otra el PUEBLO de trabajo, porque GANAR no es lo mismo que gobernar; ya que de ello depende, que  se vaya construyendo un Futuro Comunitario de largo alcance; que oscila entre la duda, la dificultad y una comprensión más profunda del Proceso de Transformación Humana, sin huir del pensamiento crítico; sino por el contrario, afrontando con grandes dificultades, el mal tiempo, el costo y la paciencia, para PODER resistir y SUPERAR las dificultades, creando nuevos escenarios que propicien la UNIDAD SOCIAL HUMANITARIA en las relaciones de poder y de ABUSO de poder; lo que significa estar sujetado socialmente a una emancipación posible, en términos Educativos de Transformación Social Justa, o sujetado socialmente a una opresión objetiva, en estos gérmenes del Sentido Social de búsqueda humanitaria. 

De manera que intersubjetivamente, como un todo inescindible, vamos siendo  regidos por relaciones de Poder Político internas y externas, con abuso o no, en la correlación de fuerzas, lo que también es una Construcción Cultural Civilizatoria continúa y cotidiana, en la Comunidad de Pertenencia; teniendo que estar atrincherados, frente a las elites como sucede en América Latina, autoproduciéndonos como Clase Trabajadora y como Humanidad DESCOLONIZADA; aunque aún padezcamos, la lógica de explotación, con una producción netamente capitalista desde esta Modernidad de mentalidad Colonialista, con asecho sionista.

Lo importante hasta aquí, en el tono de la formación del Sujeto Social-Histórico Educativo, como hoy lo valoramos en Cuba con el bloqueo genocida que padecen por parte de EUA, a pesar de ser el pueblo más solidario en A.L.; igual lo RazonamosSentimos con el SECUESTRO de Maduro y de Cilia Flores en Venezuela, por eso comprendemos nuestra responsabilidad compartida, al lado de nuestra hermandad con Cuba, Venezuela y Latinoamérica, para que seamos capaces de Construir Soberanía Social, Nacional y Latinoamericana CONSCIENTE, desde todos sus matices y posibilidades humanitarias, es decir, con intención y necesidad de Clase Trabajadora Digna y Creativa en un PARTIDO / MOVIMIENTO EN UNIDAD, ya que hoy, el pueblo cubano es EJEMPLAR para los demás pueblos de Latinoamérica. Sabiendo que, lo que se logre en esta lucha por su SOBERANÍA, es la nuestra también históricamente; por lo que se necesita conocer si algún Sujeto Social es capaz de pensarlo como un proceso de Autoreconocimiento Social Humanitario en medio de todas nuestras contradicciones; puesto que, como Marx plantea, la Conciencia del hombre está determinada por su Ser Social”[3] 

Porque en la visión de la diversidad de conocimientos[4], de tantos procesos de formación de los Sujetos Históricos, vamos imbuidos, los Sujetos de la Historia, con nuestros propios contextos económico-políticos, según lo que Producimos, o cómo Valoramos nuestro Trabajo y, cómo apreciamos nuestras Tradiciones y Costumbres y, obvio, también las diferentes; lo que nos ubica como SERES Histórico Sociales en Transformación Consciente y responsable, de nuestros PROCESOS EDUCATIVOS presentes y por venir, por lo que tenemos que REORGANIZARNOS POLÍTICAMENTE, es decir, humanamente.

Sabemos cómo cada proceso está mediado necesariamente por las Relaciones y las Organizaciones del Trabajo-MOVIMIENTO, con lo cual al Sujeto Histórico-Social Educativo, lo podemos valorar, DIMENSIONÁNDOLO así, -sólo como herramienta de trabajo- en el tono de esta TRANSFORMACIÓN HUMANITARIA

Persona; Individuo; Grupo Social; Comunidad; Pueblo; Estado nación y/o un nuevo Defensor y Cuidador de nuestra Madre Naturaleza Soberana, como ACTOR GLOBAL HUMANIZADO, el cual es síntesis vital del SER SOCIAL HUMANO COMUNITARIO hasta hoy en día, que puede objetivarse históricamente en un HORIZONTE DE VALORES abierto, para volver a encontrarnos con nuestra Cultura Comunitaria Milenaria, que está presente desde nuestras infancias felices, es decir, de nuestras vidas SEGURAS o no, ya que ésa es hoy, nuestra búsqueda más urgente, para caminar y trabajar con libertad sin que nadie nos anule, al sabernos humanos compartidos.

Por tanto, Necesitamos unirnos en puntos convergentes de emancipación vital con un Proyecto Social Educativo SOBERANO de libre determinación y de comunicación entre todas las voces, autónomas e independientes en la toma de decisiones intergeneracionales, ya sea en México o en A.L., destacando sus diferencias sociales e históricas concretas, para LOGRAR recrear nuestra Cultura Soberana socialmente; ello nos sucede como seres críticos de aprehendizaje, pensando en un Proyecto de Futuro; porque seguimos en Resistencia Comunitaria, desde nuestra propia   actividad   humana  del mundo que hemos Producido y Construido Socialmente -plantean Berger y Luckmann-.

Para ir ENCARNANDO NUESTRA SOBERANÍA, como un Derecho Humano más. Necesitamos comprender esta doble dimensión: 1. De la Construcción Social en México y 2. En A.L. Dados los procesos de Formación o de Creación del Sentido Humano Pluricultural, apreciándose que, la concepción  de formación formal que hoy la maestra o el maestro tienen de su contexto histórico social, puede parecer aún, una idea muy abstracta, que se concreta solamente en su dimensión ejecutiva de TRANSFORMACIÓN CONCRETA, cuando esa vida se llena de Interés Significativo / NECESARIO, con RESPONSABILIDAD COMUNITARIA, por el “ ´aquí´ de mi cuerpo y el ´ahora´ de mi presente ”[5] 

De manera que se abre una lucha permanente por lograr la autonomía de SOBERANÍA DEMOCRÁTICA como Construcción Social Intergeneracional, al ya NO aceptar una alienación "voluntaria" y acrítica, bajo el emblema de un PODER DOMINANTE genocida, que nos cuarta nuestra libertad de expresión vital, en la disidencia de pensamiento, aunque sólo sea una hipótesis propositiva, frente a tanta injusticia cometida y valorada como NATURAL; sin reconocer que es Histórica, desde el mundo común de la vida cotidiana, en donde existe una expresión infinita de significados ético-morales, de tradiciones y costumbres y de formas distintas de producción social; porque, en tales relaciones del Poder Humano auténtico, o no, aprehendemos a valorar, la SITUACIÓN de nuestra Clase Trabajadora con todos sus matices y posibilidades, PARA DAR EL PASO SIGUIENTE.

Ya que, ello tiene que ver con la Germinación de Soberanía en el Sujeto Histórico-Social Educativo, pero parece que aún no se alcanza a comprender por la mayoría de sujetos en nuestra América Latina (A.L.), ni en México. Reflexionemos por tanto, cómo Podemos diferenciarnos por nuestra Ideología y por la relación que tenemos con la Propiedad Privada, con la Organización de Clase Social, o no; o de plano, vamos ignorando la historia del racionalismo burgués.  A pesar de seguir siendo tan explotados y humillados, en esta FORMA / formación, donde seguimos al asecho del Narco-Imperialismo Sionista y Colonizador de nuestros días, en la IMPOTENCIA DE NO PODERLES PONER FRENO aún, a su crueldad, cinismo y abuso. 

Cómo ir arropando a nuestra SOBERANÍA en construcción, en México y en A.L., sin culpas ortodoxas que nos llegan de una teoría filosófica silenciada; para vislumbrar esta situación de Poder dominante narco-imperial, en un mundo que ya no podemos subvertir entre víctimas y victimarios; pero sí PODEMOS impulsar una  formación POPULAR COMUNITARIA y, crear Otros Nuevos Sentidos de Formación Cualitativa y Cuantitativa Civilizatoria, que no sean visiones lineales, sino valoradas socialmente, como la búsqueda de Otra Libertad Dialéctica en la correlación de fuerzas, quizá ecléctica o acartonada, en sus Roles Funcionales / Financieros desde la Institución de la Clase Hegemónica Privatizadora de una Vida Buena Comunitaria. A pesar de que aquí, hay pueblos valientes que cuidan y defienden nuestra Soberanía, porque no somos patio trasero de nadie.

Sin embargo para delinear el sentido de SOBERANÍA, es necesario saber cuál es la relación existente entre el conocimiento Escolar, Familiar, Clerical, con los Medios de Comunicación Publicitarios o por el contrario,  en la búsqueda de la verdad. También el conocimiento verdadero, que sucede en la calle, según sea el caso, en esa formación de los Sujetos Sociales-Históricos, que tienen una postura clara frente a la desigualdad histórico-social; para ello se tiene que hacer explícito que se proviene de un Contexto Histórico/Socio-Cultural, fundamentado en una Identidad de Economía Política Moderna, signada por el Temor y la Culpa desde las leyes divinas impuestas por la Neocolonización abusiva, que viene de antaño. Por eso hoy tratamos de enfrentar al Monstruo del Narco, al ser, el principal negocio del Narco-Imperio, junto con sus guerras genocidas y armamentistas, porque:  

Si nos Valoramos Humanamente para el servicio de nuestra SOBERANÍA HUMANITARIA. No permitiremos, someter y aniquilar a los millones de pobladores sobrantes, que tiene pensado la clase dominante  (De 8,000' de población mundial que somos, deben quedar 2', indicado por los Acuerdos de Davos, Suiza en el Fondo Económico Mundial), e igual planean ir robotizándonos con el denominado Transhumanismo; para convertirnos en los nuevos esclavos de las oligarquías, como lo hacen con sus limpiezas étnicas y sus actos genocidas. Por tanto, Tendremos que ser coherentes para dar un buen USO COMUNITARIO a estos avances Tecnológicos y Científicos actuales -que provienen del trabajo humano comunitario explotado- para lograr, ponerlos al servicio de nuestra SOBERANÍA NACIONAL y LATINOAMERICANA.  En la próxima entrega reflexionaremos sobre la Soberanía y las dimensiones del Sujeto Social en la lucha de clases.

¡  La Soberanía de los pueblos ni se rinde ni se vende  !


Notas:

[1] Vid. Heller, Á. Sociología de la vida cotidiana. op. cit…. Precisa el momento de una racionalidad sensible en donde “Entendemos por agradable simplemente un sentimiento del sí que acompaña la condición física o psíquica... Ver una armonía de colores produce placer, pero no suscita necesariamente alegría. Puedo estar sinceramente contento de que el objeto de mi amor haya encontrado su felicidad con otra persona, pero éste no será ciertamente un sentimiento agradable. No obstante, la alegría contiene también en general la sensación de agradabilidad, mientras que esta última a menudo está ligada a alegrías pasadas o futuras... Se puede sentir dolor frente al ser-así del mundo, frente al destino del hombre, mientras que suscitan alegría el conocimiento, la revolución, el llevar a término una obra, etcétera... Lo que no se limita al denominado <útil material>, sino que comprende también el ejercicio del poder, la satisfacción de la vanidad, etc. Pero nada sería más erróneo que hacer derivar de lo <útil personal> todo esfuerzo cuyo resultado sea la realización y el desarrollo de la propia personalidad. Pp. 398, 399 y 401.

[2] Vid. Berger L. Peter y Thomas Luckmann. La construcción social de la realidad, Ed. Amorrortu, B.A. 1995. Tr. Silvia Zuleta. P 54.

[3] Vid. P. 18.  Marx, Carlos. Los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 está en pp. 225 y ss..

[4] Vid. Kosik, Karel. Dialéctica de lo concreto. Ed. Grijalbo, México 1983. 269 pp. En las Pp. 40-41, indica “El conocimiento no es contemplación. La contemplación del mundo se basa en los resultados de la praxis humana. El hombre sólo conoce la realidad en la medida en que crea la realidad humana y se comporta ante todo como ser práctico (…) Cada peldaño del conocimiento humano, sensible o racional, y cada modo de asimilación de la realidad es una actividad basada en la praxis objetiva de la humanidad, y, por ello,  está vinculada, en uno u otro grado, a todas las demás. El hombre ve siempre más de lo que percibe directamente”.

[5] Marx, Carlos. Los Manuscritos económicos y filosóficos... Op. Cit. P. 39.


Friday, June 26, 2026

Lo que es y hace un buen maestro.

Fernando Cajas.


Hoy, 25 de junio, celebramos el Día del Maestro en Guatemala. Es un día para honrar a quienes, con vocación y coraje, construyen identidades, humanizan generaciones y siembran las semillas del futuro de nuestra patria. Pero más que una celebración, debe ser un momento de reflexión colectiva sobre lo que realmente significa ser un buen maestro en un país que enfrenta enormes desafíos educativos, sociales y democráticos.

Un maestro es, ante todo, un artesano de la construcción de identidades. Trabaja con las emociones, las relaciones humanas y el conocimiento como una construcción social compartida. No es un simple transmisor de información, sino un guía y humanizador que acompaña temporalmente a sus estudiantes para ayudarles a descubrir quiénes son, quiénes fueron y quiénes pueden llegar a ser. Como bien expresa el poema de Antonio Machado, inmortalizado por Joan Manuel Serrat: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. El buen maestro no impone sus experiencias ni sus miedos; facilita que cada estudiante construya su propio sendero.

Esta visión se enriquece con investigaciones como la de Rosana Santiago García y César Darío Fonseca Bautista, en su artículo “Ser un buen profesor. Una mirada desde dentro” (EDETANIA 50). A través de las percepciones de docentes mexicanos, destacan que las cualidades del buen profesor surgen de la práctica diaria y del contexto, más allá de listas burocráticas: dimensiones éticas, relacionales y profesionales que van mucho más allá de la mera entrega de contenidos.

Ser maestro es una vocación sagrada que exige rigor y compromiso ético. No se improvisa. De esta labor depende el futuro de las personas y, en última instancia, el de la humanidad. En Guatemala, donde solo uno de cada diez estudiantes domina operaciones básicas de matemáticas, los bajos resultados educativos no son casualidad: son el costo de una formación docente improvisada, desvinculada de la práctica reflexiva, la investigación didáctica y la realidad de nuestras comunidades.

Un buen maestro es un profesional humano y preparado. Muestra curiosidad genuina por la vida y el aprendizaje de sus alumnos. Motiva, corrige con justicia, establece límites claros y ayuda a soñar en grande. No se encierra entre las cuatro paredes del aula: dialoga con colegas, comparte experiencias y utiliza la evaluación como herramienta para mejorar el aprendizaje, nunca para generar temor o exclusión.

Especialmente en matemáticas y ciencias, el buen maestro promueve el pensamiento crítico y la construcción activa del conocimiento. Aquí adquiere relevancia central el concepto de Mathematical Knowledge for Teaching (MKT) de Deborah Loewenberg Ball (Universidad de Michigan, mi profesora), enriquecido con los aportes de Ricardo Cantoral del CINVESTAV-IPN y líder histórico del Comité Latinoamericano de Matemática Educativa (CLAME). Este enfoque permite:

  • Explicar conceptos de manera clara y adaptada, partiendo del Discurso Matemático Escolar.
  • Anticipar errores comunes de los estudiantes.
  • Emplear representaciones potentes (visuales, manipulativas y contextuales).
  • Responder en tiempo real a las ideas y confusiones de los alumnos.
  • Reconocer las prácticas sociales de la ciencia y matemática —modelar, predecir, describir, explicar, diseñar— que dan sentido al contenido escolar.

Coincidiendo con la mirada “desde dentro” de Santiago García y Fonseca Bautista, debemos escuchar y fortalecer las voces de los propios maestros. Urge reconstruir las Escuelas Normales con programas rigurosos, práctica intensiva en campo y estrecha vinculación con investigación didáctica. Las reformas recientes representan un primer paso, pero deben ir acompañadas de inversión real, preparación adecuada de formadores y protección frente a la politización y el clientelismo que tanto daño han causado a nuestra educación pública.

Necesitamos mejores maestros, sí, pero también mejores líderes educativos. Hay que invertir en formación continua basada en evidencia, que forme docentes reflexivos, críticos y competentes, es una prioridad nacional impostergable. Esta tarea forma parte de la lucha más amplia por recuperar la autonomía universitaria y la misión académica de la USAC, frente a las fuerzas que pretenden capturarla.

Como sociedad, estamos en deuda con nuestros maestros. Reconocerlo y actuar en consecuencia es la mejor manera de construir el Guatemala que soñamos: más justo, más culto y verdaderamente democrático.

Thursday, June 25, 2026

Un maestro para humanizar: Ser maestro en este siglo.

 Fernando Cajas.


Cada 25 de junio, Guatemala celebra el Día del Maestro en homenaje a María Chinchilla y a miles de educadores que, con vocación y sacrificio, entregan su vida a la más noble de las tareas humanas: La docencia. En 2026, esta fecha nos obliga a una reflexión profunda y honesta: ¿qué significa ser un buen maestro en medio de la crisis educativa estructural, la captura institucional y los desafíos del siglo XXI?

Para mí, un buen maestro o maestra es, ante todo, un guía y humanizador. Es el ser humano que nos acompaña temporalmente para ayudarnos a descubrir quiénes somos, quiénes fuimos y quiénes podemos llegar a ser. No impone sus experiencias ni miedos; nos permite construir nuestro propio camino. Es un artesano de identidades, de las emociones, de las relaciones humanas y del conocimiento entendido como construcción social como pensaba y actuaba mi maestro de matemática Hugo Pineda y mi maestro de sociología Erminio García en el Centro Universitario de Occidente, CUNOC, en 1978. 

Ser maestro es una vocación, un llamado y una formación rigurosa. No se puede improvisar la sagrada tarea de la enseñanza, porque de ella depende el futuro de la humanidad. Esta responsabilidad exige un alto rigor ético: no se puede tomar a la ligera ni puede ser reducida a la buena voluntad. Cualquiera no puede pararse frente a un aula e improvisar. Los bajos resultados educativos en Guatemala —donde apenas uno de cada diez estudiantes domina operaciones básicas de matemáticas— son la factura de una formación docente improvisada, cooptada y desvinculada de la investigación seria.

Ser maestro no es una actividad individual, como nos han querido vender las visiones idealistas. Fundamentalmente, es una actividad social que se realiza a través de prácticas sostenidas en el tiempo, contingentes según lo que se enseña. Lo que más condiciona la práctica educativa son las concepciones de aprendizaje que predominan en la comunidad donde el maestro o la maestra trabaja. Históricamente, hemos transitado por diferentes modelos que moldean cómo entendemos el aprendizaje y, por tanto, cómo enseñamos:

El modelo conductista ve el aprendizaje como un reflejo mecánico: enseñar es hablar y aprender es repetir. Su metáfora es el espejo. De allí provienen los dictados interminables, la memorización de tablas de multiplicar sin comprensión y el énfasis excesivo en algoritmos vacíos. Aunque algunos aprendizajes requieren memorización (como un número de teléfono), reducir la educación a esto es limitante y deshumanizador.

El modelo cognitivo representa un avance importante. Su metáfora es el computador: el aprendizaje como conexiones internas. Destacan aquí los mapas conceptuales de Joseph Novak y el Modelo de Cambio Conceptual desarrollado por investigadores como Edward Smith y Charles Anderson (a quienes tuve el honor de tener como profesores en Michigan). Este enfoque estructura el conocimiento escolar, incorpora los errores conceptuales de los estudiantes (misconceptions) —como confundir fuerza con una propiedad intrínseca de los objetos o velocidad con aceleración— y propone secuencias didácticas que generan contradicciones cognitivas para promover una comprensión más profunda.

En esa área el trabajo de Ricardo Cantoral en el CINVESTAV del Instituto Politécnico Nacional, IPN, y de sus colegas en América Latina a través del Comité Latinoamericano de Matemática Educativa, CLAME, es esencial. Al mismo tiempo, el trabajo de Deborah Ball de la Universidad de Michigan resulta iluminador. Ball desarrolla el concepto de Mathematical Knowledge for Teaching (MKT), un conocimiento matemático especializado para la enseñanza que va más allá del dominio común de los contenidos. Permite al docente desempaquetar conceptos, anticipar errores frecuentes, elegir representaciones potentes adaptadas a la edad y capacidad de los alumnos, y responder en tiempo real a sus ideas y confusiones. No se trata de asignar listas interminables de ejercicios mecánicos, sino de construir comprensión real.

Sin embargo, tanto el modelo conductista como el cognitivo tienen límites profundos. El cognitivo, aunque más sofisticado, mantiene una posición idealista que separa el mundo de las ideas del mundo real y social. Por eso, en columnas anteriores como “El aprendizaje es social”, he propuesto y desarrollado el modelo social. En este enfoque, el aprendizaje no es solo un reflejo ni una conexión interna individual, sino una propiedad social: una construcción colectiva mediada por el lenguaje, la cultura, las interacciones y las prácticas comunitarias. 

El conocimiento se co-construye en el tejido de las relaciones humanas, en el diálogo y en la praxis compartida. El maestro deja de ser solo transmisor o facilitador cognitivo para convertirse en un actor social que humaniza, acompaña y ayuda a construir identidades en comunidad.

Esta reflexión cobra urgencia dramática en Guatemala. La actual captura de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) por el Pacto de Corruptos es una afrenta directa a los maestros y profesores universitarios, y a todos los maestros de primaria y secundaria que se forman en sus aulas. En condiciones precarias, sin investigación científica seria sobre cómo aprenden realmente las personas —que integre y supere los modelos conductistas, cognitivo y especialmente el social—, se reproduce la improvisación y se condena a generaciones enteras a una educación deshumanizadora.

La Usac, que debería ser el motor de la investigación didáctica, del Pedagogical Content Knowledge (PCK) y de la formación de formadores basada en evidencia, está siendo destazada. Esto afecta toda la cadena educativa del país.

Necesitamos recuperar la autonomía universitaria, reconstruir las Escuelas Normales con rigor, invertir en investigación didáctica de calidad (especialmente en el modelo social) y proteger la formación docente de la politización y el clientelismo. Exijamos mejores maestros y mejores dirigentes educativos y no la escoria de Jovial Acevedo o Walter Mazariegos, símbolos de lo que no debe ser un maestro.

En este Día del Maestro 2026, rendimos homenaje sincero a quienes, pese a las dificultades, humanizan, acompañan y construyen futuro. Pero también hacemos un llamado claro: como sociedad debemos valorar a los docentes, formarlos con seriedad ética y científica, y defender las instituciones públicas que los preparan.

El futuro de Guatemala se forja en las aulas, con maestros reflexivos, éticos y profundamente sociales. Hagámoslo ahora, porque si no es ahora, no será nunca.

Tuesday, June 23, 2026

La Usac, la Corte y el silencio que traiciona: Reflexiones repetitivas sobre su captura.

 Fernando Cajas.

«Guatemala cansa. Guatemala lastima. Guatemala hiere». FC

Guatemala cansa. Guatemala lastima. Guatemala hiere. En el centro de este dolor que se arraiga en lo más profundo del ser colectivo que se encuentra hacia cualquier lugar donde miramos. El país es maravilloso, un paisaje que nos encanta, pero es un encanto que lastima. Mire la crisis de desnutrición que fue construida por gobiernos no solo ineptos sino ladrones, que más parecen que construyeron subdesarrollo que desarrollo. Que, acaso no nos da vergüenza de que el 50% de los niños menores de 5 años a nivel nacional tienen desnutrición crónica, la que está concentrada en áreas rurales y comunidades indígenas con 70% de desnutrición. Eso duele. 

También duele la captura institucional de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) porque no se trata de un mero conflicto académico, sino de una herida abierta en el cuerpo de la república: la transformación de una institución nacida para emancipar el pensamiento en un botín del Pacto de Corruptos y de quienes han convertido este país en su finca privada. 

La historia de Guatemala revela una metamorfosis trágica del poder. Lo que antaño se imponía con violencia directa, hoy se ejecuta mediante una sofisticada arquitectura de formas legales vaciadas de sustancia, como lo ha descrito el jurista Gustavo Galindo. La Usac, heredera de la Revolución de 1944, símbolo de autonomía, crítica y servicio al pueblo, ha sido cooptada con precisión quirúrgica. Su caída no es accidente de la historia, sino expresión de un proyecto deliberado: neutralizar cualquier semillero de pensamiento emancipador que amenace el orden establecido.

El operador y la mecánica de la usurpación En el corazón de esta maniobra se encuentra Walter Mazariegos, figura fiel al Pacto, cuya imposición en la rectoría el 8 de abril de 2026 estuvo marcada por irregularidades graves: exclusiones arbitrarias, opacidad deliberada y violaciones que socavan los principios más elementales de justicia procesal. Ante esto, la Corte de Constitucionalidad —llamada a ser guardiana última de la Constitución— ha optado por blindar lo irregular, convirtiéndose en escudo protector de la injusticia bajo el manto de la formalidad.

Mazariegos no actúa en soledad. Su red se extiende desde la Usac hacia universidades de papel y comisiones de postulación, tejiendo un entramado que asegura impunidad y control. Este modelo revela una lógica profunda: debilitar la universidad pública para extinguir su potencial transformador, mientras se mercantiliza la educación y se perpetúa la exclusión social, el autoritarismo y las divisiones históricas que han marcado nuestra nación.

La crisis constitucional y el silencio presidencial como bien ha escrito Jorge Mario Rodríguez, quien dice que vivimos una crisis del constitucionalismo mismo: la tensión entre el “poder contramayoritario” de tribunales no electos y la aspiración democrática. En Guatemala, esta tensión se vuelve lacerante. La CC, lejos de encarnar el ideal republicano, se degrada en instrumento de privilegios, negando la posibilidad de una sociedad reflexiva y justa.

Pero lo que agrava esta herida hasta convertirla en indignación moral es el silencio del Presidente Bernardo Arévalo. Aquel que llegó al poder bajo la promesa de una “Nueva Primavera”, invocando ideales de justicia, transparencia y ruptura con el pasado corrupto, ha guardado un mutismo calculado ante la captura de la universidad pública. 

Este silencio no es mera omisión; es una traición ontológica a la esperanza que despertó en millones de guatemaltecos. Nos obliga a interrogarnos con crudeza filosófica: ¿fuimos engañados por un discurso que ocultaba una negociación pragmática con los mismos poderes que ahora protegen a Mazariegos? ¿O asistimos a un pacto tácito con el Pacto de Corruptos, donde la “gobernabilidad” se compra al precio de sacrificar la autonomía universitaria?

Este silencio presidencial revela una profunda contradicción ética: quien prometió defender la democracia opta por la comodidad de la inacción mientras se desmantela uno de sus pilares. En términos filosóficos, evoca la traición platónica del filósofo-rey que, ante la cueva, prefiere no liberar a los prisioneros sino acomodarse entre las sombras. Arévalo y su gobierno no solo fallan en actuar; nos confrontan con la posibilidad de que su proyecto fuera, desde el inicio, compatible con las estructuras de poder que dicen combatir.

Los intelectuales y académicos no estamos exentos de culpa. Muchos optamos por el silencio cómplice, ignorando el llamado de Otto René Castillo: un día el hombre sencillo del pueblo preguntará qué hicimos mientras la patria se apagaba.

La Usac, la Corte y el silencio que traiciona: Reflexiones repetitivas sobre su captura  Recuperar el poder ciudadano frente a estas instituciones degradadas es el camino hacia una democracia constitucional auténtica: una que preserve principios fundamentales sin convertirse en instrumento de minorías privilegiadas.

Es hora de actuar con claridad moral y estratégica. Exigimos que el Ministerio Público investigue con rigor las denuncias de fraude y malversación. Demandamos que la Corte cumpla su rol republicano. Convocamos a docentes, estudiantes y ciudadanos a romper el silencio y movilizarse como se hizo valientemente este pasado domingo 21 de junio del 2026. A mediano plazo, urge replantear la autonomía universitaria bajo estricta rendición de cuentas, revisar las comisiones de postulación y desmantelar el entramado de instituciones ficticias al servicio del poder de los corruptos.

La Usac no pertenece a operadores ni a pactos oscuros: es patrimonio del pueblo guatemalteco, herramienta de liberación y faro de pensamiento crítico. Rescatarla significa rescatar la posibilidad misma de una república digna.

Guatemaltecos, enfrentemos esta indignidad no solo con rabia, sino con reflexión profunda y acción sostenida. El silencio presidencial nos ha desengañado; que ese desengaño se transforme en la fuerza ética necesaria para reconstruir lo que ha sido capturado. Porque si no actuamos ahora, la herida se volverá irreversible y la promesa republicana se extinguirá en la oscuridad de una finca mal administrada. Recuperemos a la Usac ahora, porque si no es ahora, no será nunca. 

Thursday, June 18, 2026

Guatemala sigue a oscuras en ciencia y tecnología: Parte 2.

 Fernando Cajas.


La producción científica guatemalteca ha crecido lentamente desde inicios de los 2000, pero desde niveles tan bajos que seguimos ocupando posiciones marginales a nivel mundial y regional (alrededor del puesto 123 en la región latinoamericana). La mayoría de esa producción sale de la Usac y unas pocas instituciones. Sin embargo, en lugar de consolidarse como motor nacional de investigación, la universidad pública ha entrado en un proceso de decadencia preocupante.

En América Latina los mayores índices de innovación los tiene Chile, Brasil y México, países que invierten en ciencia, tecnología e innovación. Guatemala aparece en la parte baja con el número 123. En este rubro Suiza invierte 100 veces lo que Guatemala invierte y así los países en desarrollo invierten muchísimo más.

La Universidad de San Carlos poco a poco viene produciendo menos y menos ciencia y tecnología. De hecho, las crisis institucionales recurrentes –incluyendo cuestionamientos a procesos electorales, inestabilidad en la rectoría, tomas de instalaciones y priorización de luchas políticas internas sobre la agenda académica– han erosionado la capacidad de investigación. La falta crónica de inversión presupuestaria, el deterioro de infraestructura, el abuso de la modalidad virtual sin calidad y la debilidad en la formación de nuevos investigadores han convertido lo que debería ser un centro de excelencia en un reflejo más de los problemas nacionales.

Recientemente el embajador de Alemania en Guatemala, Hardy Boeckle, calificó la elección y reelección de Walter Mazariegos como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) como “un problema real” y una “elección fraudulenta”, señalando que esta situación ha afectado directamente la cooperación académica entre ambos países. Como medida concreta a la usurpación de Mazariegos, Alemania relocalizó la oficina del DAAD de la Usac a una universidad privada. Boeckle lamentó el impacto negativo en los estudiantes de la Usac –quienes pierden oportunidades de becas e intercambios–, pero enfatizó que resulta “muy difícil” trabajar con la actual administración.

A pesar de que la Usac tiene investigadores que han producido investigación científica de alta calidad, las condiciones actuales afectan negativamente la producción científica. En mi propia experiencia en el Centro Universitario de Occidente (Cunoc), hemos generado conocimiento relevante, por ejemplo: modelos hidrogeológicos tras la tormenta Stan, diagnósticos de gobernabilidad del agua en la cuenca del Samalá y propuestas multidisciplinarias para problemas reales de las comunidades y de la sociedad quetzalteca, así como programas de posgrados de investigación científica. Pero estos proyectos de a poco irán sufriendo las consecuencias de una universidad cooptada por la corrupción.

Sí los investigadores siguen el ejemplo del silencio de los profesores, el camino es la aniquilación de la poca investigación científica y tecnológica existente y futura. El problema es que, así como la docencia y su aprendizaje, la investigación requiere largos periodos de formación. Formar al equipo de investigación en agua actual de ingeniería Cunoc-Usac requirió casi 20 años, desde su graduación a licenciatura, cursos de formación de investigadores, estancia en alguna de las universidades con las que hemos tenido proyectos, realización de maestrías, doctorado y post doctorados. En la medida en que la Usac siga cooptada, sus relaciones internacionales decaerán y finalmente sus investigadores emigrarán en el mejor de los casos. El otro escenario es que sus investigadores simplemente parasitarán haciéndole compañía al destazador de universidades Walter Mazariegos o al corrupto que lo sustituya. Ese es el precio del silencio cómplice y del miedo a liberar la Usac. 

Como argumenté en trabajos anteriores, el aprendizaje de la ciencia y la tecnología requiere tanta atención como su realización. Hoy, en 2026, seguimos sin una agenda nacional clara de investigación, sin incentivos fiscales reales para que el sector privado invierta en I+D y sin una universidad pública que lidere con autoridad moral e intelectual. El PLANDECYT 2026-2032 que se discute con apoyo de CEPAL es una oportunidad, pero sin un compromiso presupuestario real (al menos acercarnos al 0.5% del PIB) y sin reformas profundas en gobernanza universitaria, corre el riesgo de convertirse en otro documento bienintencionado, pero inútil como nuestros gobernantes del Ejecutivo.

La decadencia de la Usac no es solo un problema interno: es un lastre para el desarrollo del país entero. Una universidad pública debilitada significa profesionales menos preparados, menos innovación para resolver problemas como el acceso al agua potable, la seguridad alimentaria o la adaptación al cambio climático, y una élite técnica que emigra. Todo eso produce la usurpación a la rectoría del destazador de universidades Walter Mazariegos y sus 40 ladrones del pseudo Consejo Superior Universitario. 

Regresando al artículo de Alfonso Mata de La Hora de la semana pasada, hay que reconocer que él tiene razón: no invertir en investigación tiene un costo económico, social y humano brutal. Pero ese costo se multiplica cuando la principal casa de estudios superiores del Estado también decae y es capturada por ladrones, corruptos, usurpadores y destazadores de universidades que de ciencia no saben nada y de innovación tecnológica saben menos, de honradez no digamos. 

Es hora de que gobierno, universidad, sector privado y sociedad civil reconozcan que la ciencia y la tecnología no son un lujo, sino una necesidad urgente. Necesitamos:

  • Aumentar drásticamente la inversión en I+D.
  • Recuperar la gobernabilidad y el enfoque académico en la Usac.
  • Reconstruir al Consejo de Universidades Privadas, CEPS, para que no sea solamente un grupo de rectores corruptos que se reúnen para beneficio personal, sino un sistema de gobierno universitario para priorizar la investigación científica y tecnológica. 
  • Desarrollar programas intensivos de formación de investigadores científicos no esas maestrías y doctorados patito que de ciencia no tienen nada sino más bien son parte del problema de fingir que hacen investigación cuando sus resultados no se publican en ningún medio creíble de la comunidad científica internacional. Esa farsa debe terminar Hay que priorizar los pocos programas de maestría y doctorado reales que tiene el país. 
  • Crear incentivos reales para que los profesores de las universidades, especialmente San Carlos, hagan investigación científica guatemalteca, así como incentivos para que las empresas inviertan en investigación y contraten científicos.
  • Priorizar el aprendizaje situado de la ciencia en todos los niveles educativos.

De lo contrario, seguiremos condenados a ser consumidores eternos de conocimiento ajeno, pagando el alto costo de nuestra propia ceguera.

Guatemala merece algo mejor, no estos pseudo líderes del Ejecutivo, un presidente marioneta, temeroso y cobarde y una vicepresidenta que confunde sus funciones como líder nacional y que al final no desarrolla a la ciencia y tecnología y que terminan entregando a la Universidad de San Carlos en manos del corrupto usurpador a la rectoría. ¡Vaya destino el nuestro! Eso es, si no escogemos corruptos, escogemos incompetentes.  

A la fecha ni el presupuesto de inversión en Ciencia y Tecnología se ha logrado aumentar. Pero aún peor, si la principal fuente de investigación está cooptada y cerrada, si los investigadores ni siquiera pueden ingresar a sus laboratorios y si los alumnos son sometidos a clases virtuales de malísima calidad, lo que están haciendo es matar las pocas posibilidades de hacer investigación científica y tecnológica en Guatemala. Por eso hay que recuperar a la Usac.

La investigación no es un gasto: es la inversión más rentable en nuestro futuro. La captura de la Usac también es la captura y la destrucción de la poca investigación científica y tecnológica que se hace en Guatemala. Por eso y por mucho más, el silencio y el miedo no son opciones. Salvemos a la Usac.

Véase: Cajas, F. (2008). Los retos de las políticas de ciencia y tecnología. Revista Cubana de Educación Superior. Número 1, pp 145-156. 

Monday, June 15, 2026

Guatemala sigue a oscuras en ciencia y tecnología: Parte 1.

 Fernando Cajas.


La inoperancia de este gobierno no solamente se observa en las carreteras abandonadas, los puertos olvidados y la entrega de la Universidad de San Carlos a los corruptos, sino también en el subdesarrollo de la ciencia y la tecnología nacional. Al frente del gobierno hay un tipo cobarde, tibio y ahora mentiroso que quería aparentar ser demócrata y realmente mostró ser inútil. Lo mismo es válido para su vicepresidente, Karin Herrera, que se la pasa en silencio o hablando superficialidades o jugando a niña exploradora de clubes de ciencia, quitándole al Ministerio de Educación esa función.

Dentro de los no logros de este gobierno de ineptos está que los indicadores de producción científica y tecnológica están igual o peor que a su llegada. La inversión en ciencia y tecnología en el 2023 era 0.030% del PIB y en el 2026 es 0.029%, realmente la misma o un poco menor: La más baja de la región. 

En un país que enfrenta sequías e inundaciones recurrentes, donde no hay tratamiento de agua, donde no existe reúso del agua, un país caracterizado por desnutrición crónica infantil, altísima pobreza, vulnerabilidad climática y una economía que depende de remesas, commodities y mano de obra barata, la ciencia y la tecnología deberían ser herramientas de supervivencia y progreso. Sin embargo, como bien señala Alfonso Matta en su reciente artículo “Guatemala y su costo de no investigar” (La Hora, 8 de junio de 2026), seguimos pagando un precio altísimo por nuestra indiferencia colectiva hacia la investigación. Realmente es incapacidad gubernamental de darle prioridad a la investigación científica y tecnológica, así como indiferencia de la mayoría de las universidades, especialmente la San Carlos, de promover la investigación científica y tecnológica. 

Estos rectorcitos corruptos tienen intereses politiqueros, no académicos; así que tienen abandonada a la ciencia y a la tecnología nacional. 

Matta lo resume con crudeza y precisión: Guatemala invierte apenas alrededor del 0.03% del PIB en Investigación y Desarrollo (I+D), una de las cifras más bajas de América Latina —unas 25 veces por debajo del promedio regional—. Esta inversión mínima está sostenida casi exclusivamente por el sector público y las universidades, mientras el sector privado prácticamente brilla por su ausencia. Los dueños de la finca quieren una economía extractiva, repetitiva, por lo que no invierten en innovación en sus monopolios y empresas. 

Hay que aclarar que existen escasos ejemplos de investigación en Guatemala desde la iniciativa privada: CENCICAÑA, el centro de investigaciones tecnológicas para la mejora de la productividad de la caña en Guatemala es una de ellas. De hecho, la caña guatemalteca es un producto muy eficiente que ha introducido innovación tecnológica. Lástima que este centro de investigaciones no estudia los efectos negativos de los monocultivos porque con esa visión miope quiere llenar de caña a todo el territorio, destruyendo toda diversidad biológica y ecológica, no digamos el sobre y mal uso de agua que hacen. 

Otro buen ejemplo era el ICTA, Instituto de Ciencia y tecnología Agricola, era. Aunque ahora de nuevo está realizando investigación tecnológica, esperemos que avancen. Otro buen ejemplo era el INCAP, Instituto de Nutrición de Centro America y Panamá, era. Ojalá este importante instituto pueda volver a brillar, pero esto no parece ser prioridad de la secretaria de Ciencia y tecnología de Guatemala, SENACYT, la Doctora Karin Herrera, que hace poco y lo hace mal, no digamos la burocracia detrás del desfinanciado e impertinente Consejo de Ciencia y Tecnología, CONCYT, que tiene tan poco presupuesto que parece no existir. 

En resumen, en Guatemala no hay científicos en las empresas y casi no se generan patentes locales y seguimos comprando conocimiento extranjero, subsidiando el desarrollo de otros países.

Ciertamente hay muchas universidades que ofrecen programas de ingeniería, decenas de programas. En Guatemala existen más de 40 programas de ingeniería distribuidos entre las diferentes universidades del país, abarcando desde las ramas clásicas (Civil, Industrial) hasta especialidades tecnológicas y ambientales. Sin embargo, tanto los profesores de esos programas de ingeniería como los alumnos en general no crean, no desarrollan, no diseñan nuevos sistemas, nuevos artefactos, nuevas soluciones a los problemas económicos o sociales del país. No son realmente ingenieros, son técnicos, tecnócratas que se especializan en adaptar, reparar y utilizar innovación científica y tecnológica de otros países, esto es, de países que sí hacen ingeniería de verdad y sí desarrollan ciencia y tecnología.

El resultado de no invertir en ciencia, tecnología e innovación es baja competitividad, bajísima productividad, salarios bajos, fuga de cerebros y una desigualdad que se profundiza. Los efectos de esta actitud y cultura de ausencia de investigación científica y tecnológica los analizaré en la siguiente entrega. 

Thursday, June 11, 2026

La educación, su captura y su futuro: Parte 2, formación docente.

 Fernando Cajas.


«Ser maestro es una vocación, un llamado y una formación. No se puede improvisar la sagrada tarea de la enseñanza porque de ella depende el futuro de la humanidad».

En la Parte 1 de esta serie señalé cómo cualquiera cree que puede pararse frente a un aula e “improvisar” una clase. Los resultados están a la vista: en evaluaciones de matemática, apenas uno de cada diez estudiantes guatemaltecos aprueba operaciones básicas. Esa es la factura que pagamos por una formación docente cooptada, improvisada y desvinculada de la investigación seria sobre cómo aprenden realmente los niños y los jóvenes y sobre todo de la investigación empírica sobre formación docente, investigaciones que no parecen entrar al Ministerio de Educación. Ahora, en esta segunda entrega, analizo el reciente Decreto 4-2026, Ley de Escuelas e Institutos Normales con Especialidades, que busca restituir el magisterio en el nivel diversificado.

Hasta el 2012, las Escuelas Normales fueron el corazón de la preparación de maestros en Guatemala. Ofrecían una formación práctica, desde temprana edad, orientada directamente al aula.  Las normales enseñaban en el saber propio de las maestras y los maestros, ese saber que les permite orientar los procesos de formación de los y las estudiantes. Empezaron en la Revolución Liberal, el (INVO), Instituto Normal para Varones de Occidente, en 1871, en Quetzaltenango fue uno de los primeros. Tenía tan buena fama que venían estudiantes del sur de México y de todos los departamentos de Guatemala a formarse. Muchos jóvenes, especialmente del interior del país, se formaron allí y regresaron a sus comunidades a enseñar. Fernando Mollinedo lo ha recordado con claridad aquí en La Hora: aquellas instituciones no solo transmitían conocimientos, sino que forjaban una preparación integral en pedagogía, psicología infantil, didáctica, valores y organización escolar. Formaban maestros autónomos, con criterio propio y sentido de su misión.

La reforma de 2012, impulsada bajo una visión de “profesionalización” universitaria, reemplazó ese modelo por un Bachillerato en Ciencias y Letras con Orientación en Educación, seguido de tres años más en la universidad. El resultado fue previsible y lamentable: disminución drástica del interés juvenil por la docencia, deserción de aspirantes y una percepción de que la formación se había desconectado de las necesidades reales del aula.

Virgilio Álvarez Aragón, en su análisis “La ilegal reforma normalista” publicado en Plaza Pública, advirtió con lucidez y profundidad sobre los riesgos de decisiones tomadas sin diálogo, sin planificación seria y sin medir consecuencias. Denunció cómo el traslado apresurado a las universidades generó caos administrativo, legal y pedagógico, sabatizó la formación docente y no mejoró perceptiblemente la calidad del sistema. Sus reflexiones fueron proféticas: sin bases sólidas, el cambio estructural terminó afectando a los aspirantes a docentes y, sobre todo, a los niños del sistema educativo. Hoy, frente al Decreto 4-2026, sus advertencias cobran nueva vigencia: restaurar las Normales exige mucho más que un cambio normativo; requiere evitar que la politización y el clientelismo vuelvan a capturar el proceso.

Esta nueva ley devuelve al Ministerio de Educación (Mineduc) la rectoría principal de la formación inicial docente. Crea Escuelas e Institutos Normales con Especialidades (públicas, privadas y cooperativas) para preparar maestros en educación inicial, preprimaria, primaria y otras áreas. Sus rasgos principales son:

  • Cuatro años de duración en el nivel diversificado: dos de formación común y dos de especialización.
  • 210 días efectivos de clase al año (30 más que el calendario habitual), lo que fortalece la inmersión práctica.
  • Requisito de ingreso: haber completado la educación básica con al menos 75 puntos; quienes no alcancen podrán hacer un curso propedéutico.
  • Titulación: el Mineduc otorga el título de Maestro de Educación Primaria con la especialidad cursada.

Es un retorno al modelo que Mollinedo celebra como “bienvenido nuevamente”, porque recupera la formación temprana y práctica que tantas generaciones valoraron.

Esta reforma tiene fortalezas evidentes: restituye el magisterio como profesión digna desde el nivel medio, enfatiza la especialización y aumenta el tiempo de formación. Responde, en parte, a la crítica que he venido haciendo en mis artículos previos en La Hora sobre la necesidad de formar docentes que realmente entiendan cómo aprenden los estudiantes, especialmente en áreas críticas como la matemática y las ciencias.

Sin embargo, como advierte la trayectoria de análisis de Virgilio Álvarez Aragón, no basta con cambiar la estructura. Devolver la formación a las Normales no será sencillo: se requiere infraestructura adecuada, formación de los propios formadores, articulación real con universidades (no confrontación) y, sobre todo, un compromiso serio contra la politización y la captura que ha caracterizado al sistema educativo guatemalteco.

Aquí la investigación internacional resulta iluminadora. Deborah Loewenberg Ball, de la Universidad de Michigan, ha dedicado décadas a estudiar qué conocimiento específico necesitan los profesores para enseñar matemáticas con efectividad. En su influyente trabajo junto a Heather Hill y Hyman Bass, Ball define el Mathematical Knowledge for Teaching (MKT) –Conocimiento Matemático para la Enseñanza– como un conocimiento especializado que va más allá del dominio común de los contenidos.

En el artículo “Knowing Mathematics for Teaching: Who Knows Mathematics Well Enough to Teach Third Grade, and How Can We Decide?” (2005), Ball y sus colegas argumentan que los docentes deben poseer un conocimiento que les permita no solo resolver problemas, sino desempaquetar conceptos matemáticos para los estudiantes: comprender por qué funcionan los procedimientos, anticipar errores conceptuales frecuentes, elegir representaciones potentes y responder en tiempo real a las ideas y confusiones infantiles. No se trata de dejar de «tarea» una retahíla de problemas insolubles sin sentido que ni siquiera han sido adaptados a la edad psicológica de los estudiantes. 

Posteriormente, en “Content Knowledge for Teaching: What Makes It Special?” (2008), Ball, Thames y Phelps profundizan en esta distinción: el MKT incluye Conocimiento Especializado del Contenido (Specialized Content Knowledge) y Conocimiento del Contenido y los Estudiantes (Knowledge of Content and Students), elementos que no se adquieren fácilmente en cursos universitarios tradicionales de matemáticas puras. Este conocimiento surge del análisis de la práctica docente real y es clave para mejorar la calidad de la instrucción.

Sin incorporar esta perspectiva basada en evidencia, incluso con cuatro años en las Normales y más días de clase, corremos el riesgo de reproducir las mismas debilidades que explican los bajos resultados actuales en matemáticas.

En mis escritos anteriores sobre educación técnica y formación docente he insistido: sin investigación en didáctica de las disciplinas, sin modelos basados en evidencia y sin evaluación honesta de fortalezas y debilidades del pasado, repetiremos errores. La “captura” de la educación —por intereses políticos, clientelismo o improvisación— sigue siendo el mayor obstáculo. No podemos permitir que esta reforma sea solo un cambio de nombre o un nuevo reparto de plazas.

En el siguiente número sobre este tema analizaré el futuro que merecen los estudiantes de las escuelas guatemaltecas.