Friday, May 1, 2026

Actualidad de la Ideología Alemana en Marx.

 Sandra Cantoral.

!VIVA el día del trabajador y la trabajadora en este 1o. de Mayo de nuestra Internacional Humanitaria!

En este ensayo reflexivo, muestro cómo Marx expone su concepto sobre la IDEOLOGÍA en el contexto del DESARROLLO HUMANO, para resignificarnos en este régimen capitalista y su degeneración imperial-sionista y neocolonizadora hoy, a partir de la CONSTITUCIÓN DEL SUJETO HISTÓRICO conciente, que se desarrolla responsable o no, entre impulsos, engaños y errores; ahora PODEMOS en términos populares hacernos cargo de la denuncia, de esas formas-CAUSAS inhumanas e instintivas del comportamiento social, que son antropomórficas, históricas, de enseñanza-aprehendizaje y de responsabilidad, en el cuidado de nuestra Madre Naturaleza; todas estas capacidades entreveradas en nuestros comportamientos cotidianos.

La clase dominante, nos hace creer que es natural el desorden caótico, como formaciones hegemónicas "racionalistas" desde la ACULTURACIÓN IMPUESTA DEL TERROR PSICOLÓGICO en esa relación de fuerzas, entre las clases sociales como propietarios y desposeídos  del proceso de arrebato, violencia y agandalle histórico, a partir de la ACUMULACIÓN ORIGINARIA DEL CAPITAL y su desigualdad histórica en la lucha de clases, al verse obligada la clase trabajadora con todas sus contradicciones aculturadas, a tener que defenderse en esta guerra Defensiva / Ofensiva, que hoy es visible entre las Civilizaciones / Culturales de Occidente y de Oriente del Corporativo sionista, que DIVIDE para conquistar y dominar o, la Otra propuesta nos UNIMOS para COOPERAR. Por tanto, tratamos de COMPRENDER estas cualidades generales matizadas, sin que haya purezas; porque ya somos una mezcla de intersubjetividades globales de dicha modernidad hegemónica; sin embargo seguimos luchando por ser JUSTOS y, respetuosos a nuestras diferencias entre lo público y lo privado; en tal sentido, tendríamos que ser menos ABUSIVOS, para YA NO 'enfrentarnos entre sí, por la desigualdad social generada en nuestra historicidad recorrida, a través del desarrollo de opresión en las relaciones de producción, asociación y de trabajo por la conciencia humana, crítica o egoísta' (Marx: P. 11).

Notamos que, el ser humano como ser genérico,  hombre y  mujer, al tener que trabajar unos al servicio de otros; esto en parte, puede ser el origen o efecto para el sometimiento ejercido ideológicamente, debido a los fantasmas cerebrales, ideas y dogmas encarnadas en la filosofía neohegeliana (Marx P. 5:  esa es la actitud crítica de Marx -sin que despreciara la DIALÉCTICA-DIALÓGICA de Hegel entre el Amo y el Esclavo, es decir, más bien haciendo un reconocimiento/agradecimiento a su obra, para continuar en el despliegue de la historicidad autoconciente / CONSCIENTE RESPONSABLE del ser creativo, autocrítico y humanizado, en SOLIDARIDAD sociocultural del propio sujeto educativo, desde un mosaico de identidades posibles: con base en la fenomenología del Conocimiento, de la Experiencia activa y desde la Intuición ARTICULADORA DEL SENTIDO DE VIDA o no, compréndase desde lo posible, en las relaciones de producción histórico-sociales, en donde inevitablemente se ha  generado una gran desigualdad humanitaria, por la forma / CAUSA en la división del trabajo, pudiendo SER para tod@s, tan profundo en nuestro vínculo emocional COMUNITARIO, sin ser tampoco en blanco y negro.

Estas relaciones histórico-sociales, SE PREFIGURAN debido a la separación de la producción del campo y de la ciudad, en donde se van constituyendo formas de trabajo que generan la dominación, la marginación y el exterminio; que hoy nos llega desde ese NACIONALISMO exagerado entre los periodos de la 1a. y la 2a. Guerras Mundiales, sumado a la guerra fría -que aún NO termina ideológicamente-; sintetizados todos estos comportamientos de ABUSO DE PODER al día de hoy, como SER EXISTENCIAL. Tal dominación en su superioridad SUBJETIVA confusa, lo vemos entre conquistadores y conquistados intercontinentalmente, en los procesos de colonización, respecto a la calidad humana de raíz civilizatoria, o no. 

Sin PODER aún RECONOCERNOS como CIVILIZACIONES DIFERENTES y, aún ahora mismo, con tanto desarrollo cibernético, científico, artístico, tecnológico, de inteligencia artificial, robótica y humanismo por ejemplo, BIEN podríamos ya comprender los pueblos de trabajo, con consciencia social enaltecida, que si organizamos una INTERNACIONAL PROGRESISTA HUMANITARIA, EN TORNO A LA PAZ, quizá logremos INCIDIR en ese amenazante reflejo MENTAL de la muerte, para lograr comprender-nos y compartir-nos humanamente hermanados, por medio del TRUEQUE antiguo, por ejemplo. Por ello el materialismo histórico en Marx, busca la transformación de las formas CAUSAS de producción como medio de vida, y no sólo como trascendencia cultural por sí misma, sino como Proyecto Político en la representación de la Clase Social Sometida,  lo que da cuenta de la conciencia del sujeto -dice Marx-, en esta búsqueda de libertad, de igualdad y  de respeto a nuestras diferencias para sabernos felices, sin tener que ser enemigos como seres humanos, en el engaño y la frustración, de manera que, el error no se vuelva destino, sino PODER APREHENDER a vivir con verdad, es decir, en el RECONOCIMIENTO del VALOR CULTURAL de tanto TRABAJO intercivilizatorio compartido.

Pues es justo en el desarrollo humanitario de la consciencia de los hombres y de las mujeres, o lo que cada quien quiera ser en esa síntesis dual humanitaria, en donde nos reconocemos trabajando socialmente desde la sobrevivencia Cultural-Civilizatoria y, no en la contemplación o la indiferencia por la INSATISFACCIÓN, la SOLEDAD y el VACÍO que propicia la modernidad capitalista. Por tanto, tendremos que resignificarnos para darle sentido a la vida, como construcción de 'estados de bienestar social y de aniquilación de sufrimientos'. Por ello la apuesta es reconocer a las pequeñas comunidades, que somos NOSOTROS mismos como seres humanos, porque somos nuestra Madre Naturaleza, compréndase, porque somos la Pachamama, que hoy, es nuestra mayor responsabilidad en los Modos: de 1. Producción imperialista-sionista: 2. de Poder virtuoso y/o Abusivo y 3. de Energía desgastada innecesariamente o  de construcción humanizante.  

En este sentido, Marx hace una fuerte crítica al desarrollo de la COMPETENCIA en la lógica burguesa de occidente, al llegar al extremo de la competitividad, la cual se conforma de la lengua política, de las leyes jurídicas, la moral, el territorio, la producción, el parentesco, la participación, la pertenencia de clase o la idea metafísica y religiosa de superioridad, en que viven los hombres reales y actuantes en sus procesos de vida concretos, para comprender y transformar el mundo de la tierra al cielo, y no del cielo sobre la tierra (Marx: P. 20).

Esta nueva concepción del mundo de la vida,  implica relaciones y vínculos de comunicación, prudencia, autoformación, respeto, solidaridad, autocrítica, agradecimiento, ruptura, cooperación, tolerancia, fortaleza, ayuda, consenso en los acuerdos posibles, conforme a la libre expresión y plena voluntad, para dar respuestas verdaderas ante lo que se asume, al saber de lo que se piensa, se dice y se hace ¿Cómo, cuándo y con quiénes? ésa es otra elección ético-moral en torno a la Ideología propuesta por el Materialismo Humanitario en Marx; es decir sobre qué se piensa que hagamos en los procesos de vida y ya no de muerte. Porque el Materialismo Histórico de Marx, tiene que ver con el "Contenido y con la Vida", no lo olvidemos, es decir, en cómo EXPLICAMOS NUESTRAS HISTORIAS y cómo las vivimos.

PODEMOS reflexionar entonces, una POLÍTICA CULTURAL HUMANITARIA, como Otra opción del cultivo de valores, de forma posible y genuina a través de escucharnos y de aprehender a DIALOGAR. Reconociendo el trabajo y nuestra historicidad de  lucha, por nuestro RECONOCIMIENTO, entre seres humanos semejantes y verdaderos, así podríamos PONER LÍMITES y dar aperturas a UNA VOZ AMPLIA HUMANITARIA, con diversas cosmovisiones entre Oriente y Occidente -aprendiendo recíprocamente, desde esta situación Defensiva / Ofensiva de una Guerra Desigual, en donde toda la humanidad podemos ser las víctimas, pero también PODEMOS ayudarnos en la fortaleza y la calidez, antes de que ocurra un colapso civilizatorio. Podría ser una muestra de prevención al respecto. Para acercarnos un poco, es necesario como PRINCIPIO HUMANITARIO, NO CALUMNIAR, DIFAMAR NI AMENAZAR; tendremos ahora que evitar CONSCIENTEMENTE, pasar por fantasmas ideológicos, que genera el capitalismo en tal proceso de producción y de enriquecimiento ACAPARADOR degradante, que padece la humanidad, en este periodo de la lucha de clases, a costa de las mayorías y en beneficio exclusivo de una pequeña minoría privilegiada del ente sionista

Me pregunto ¿Cómo superar la reacción tardía en la COMUNICACIÓN?, para no confundir el PODER con la Impunidad en estas nuevas guerras de un Mundo / Madre Naturaleza Multipolar, ya no bipolar ni unipolar; pues hoy "VA TODO" en la autotrascendencia del PODER HUMANO en torno a una Vida Buena, que necesita:

1. Ser Autosustentables en alianzas de cooperación humana.

2. Construir Ciudades Humanas / Pueblos para 'el buen vivir' (Aimaras entre otros).

3. Tener garantía de Seguridad, Paz, ORGANIZACIÓN POPULAR, ya no 'armada contra nosotros mismos, la gente de trabajo digno'. Pues la Defensa sólo es para combatir a grupos criminales, contratados por los Capos del Mercado Mundial.

4. Tener una protección máxima de IGUALDAD SOCIAL (vivienda, salud integral, educación, sensibilidad cultural y empoderamiento / RECONOCIMIENTO en agradecimiento público, recíproco y liberado humanitario-comunitario).

5. En la dimensión de formación política, construir un PODER POPULAR comunitario desde el pueblo, a través del 'tránsito' de un "Estado Progresista Popular" en este proceso de transformación humanitaria.

6. Atender el cambio climático entre todos los países del mundo, dada la Crisis de huracanes, fríos, calores, lluvias; para ya no engañarnos con la diplomacia 'de la zanahoria o del garrote'. Hoy necesitamos Ciudades Ecológicas.

7. En la Geopolítica, poder impulsar una Madre Naturaleza Pluripolar y Multicéntrica, junto a los BRICS; pues ya vamos logrando alianzas económicas y energéticas, para salvarnos del Sionismo fascista, que persiste en el imperio capitalista neocolonizador / invasor, porque las CEPAS no las hemos podido acabar

8. Necesitan las naciones de buena voluntad, una Política Revolucionaria, con base en Otra Guerra Comercial Humanitaria para hacernos responsables del cuidado de nuestra Madre Naturaleza, ello está iniciando al asumir una CONSCIENCIA HUMANA seria y firme, ya existen muchos intentos al respecto, porque ejemplos DIDÁCTICOS  de Violencia sistemática y de Genocidio, ahora mismo están a la vista de tod@s nosotr@s: Gaza, Irán, Cuba, Venezuela y demás injusticias, que son crímenes de lesa humanidad. Y ¿la ONU?. Bien gracias.

Sabemos que, con el Reconocimiento de una SensibilidadRacional Integral del Sujeto Trabajador en Comunidad, desde nuestra raíz indígena civilizatoria, se puede nombrar la permanente transformación de las fuerzas productivas en la división social del trabajo y la lucha de clases entre el Amo y el Esclavo; para lograrlo, cual si fuese el motor dialéctico de nuestra historicidad recorrida, reconocemos que: ¡como se vive se piensa, y como se piensa se vive!, "en un entramado dialéctico en movimiento de sonidos, capas de aire, que son el lenguaje consciente de la necesidad individual y común" (Marx: P. 26), en donde se gesta la dimensión intelectual y afectiva en el reconocimiento de las necesidades humanas, desarrolladas por el trabajo físico, moral y creativo realizado en defensa de la Soberanía. Será que aún ¿no han sido muchos los Sacrificios Civilizatorios en este proceso EDUCATIVO de la lucha de clases?.

Marx explica, que la COMPETENCIA UNIVERSAL, obligó a “todos los individuos a poner en tensión sus energías hasta el máximo. Destruyó donde le fue posible la ideología como sistema de ideas, la religión, la moral, etc., y, donde no pudo hacerlo, la convirtió en una mentira palpable. Creó ‘por vez primera la historia universal, haciendo que toda nación civilizada y todo individuo, dentro de ella, dependiera del mundo entero para la satisfacción de sus necesidades,  acabando con el exclusivismo natural y primitivo de las naciones aisladas, que hasta entonces existían. Afortunadamente, hoy sabemos de la construcción sociocultural de Soberanía, de Autodeterminación y de Anticolonialismo contra la Estrategia de Lucro Sionista, en un mundo donde somos 8,000 millones de personas; por ello requerimos de un "CURADOR" de intersubjetividades, que sea muy Creativo.

Y seguimos reflexionando sobre '"el desarrollo capitalista fundado en la propiedad privada de los medios de producción, que colocó la ciencia de la naturaleza bajo la férula del capital y arrancó a la división del trabajo la última apariencia de un régimen natural. Acabó, en términos generales, con todo lo natural, en la medida en que es posible hacerlo dentro del trabajo, y redujo todas las relaciones naturales a relaciones basadas en el dinero...

Creó en vez de las ciudades naturales, las grandes ciudades industriales modernas que surgen de la noche a la mañana. Destruye, dondequiera que penetra, el artesanado y todas las fases anteriores de la industria. Pone cima al triunfo de la ciudad comercial sobre el campo...

La primera premisa que denuncia Marx es el sistema automático. Su desarrollo engendró una masa de fuerzas productivas que encontraban en la propiedad privada una traba entorpecedora, como los gremios lo habían sido para la manufactura y la pequeña explotación agrícola para los avances del artesanado...

Estas fuerzas productivas, sólo experimentan un desarrollo unilateral, se convierten para la mayoría en fuerzas destructivas y gran cantidad de ellas ni siquiera pueden llegar a aplicarse, con la propiedad privada. La gran industria crea por doquier, en general, las mismas relaciones entre las clases de la sociedad, destruyendo con ello el carácter propio y peculiar de las distintas nacionalidades...

... Finalmente..., mientras que la burguesía de cada nación sigue manteniendo sus intereses nacionales aparte, la gran industria ha creado una clase que en todas las naciones se mueve por el mismo interés y en la que ha quedado ya destruida toda nacionalidad; una clase que se ha desentendido realmente de todo el viejo mundo y que, al mismo tiempo, se enfrenta a él...

Ella hace insoportable al obrero no sólo la relación con el capitalista, sino incluso la relación con el mismo trabajo’” (Marx, P. 69).

Respecto a la división del trabajo destaca Marx, que la gran diferencia entre los animales y los hombres, se muestra en el momento en que éstos comienzan a producir sus medios de vida, lo que tiene que ver con su organización corporal, mental, social y política en las relaciones desiguales de producción;  se separa del instinto animal, por medio de la creación consciente de la propia vida material, que puede nombrar, defender, cuidar y enriquecer ante cualquier tipo de injusticia y de relación desigual.

De manera que, la ACUMULACIÓN CAPITALISTA que entra en estas relaciones de competitividad, se genera a través de la violencia, la guerra, el saqueo, el asesinato para robar, el egoísmo, etc. … como la fuerza propulsora de la historia (Marx: P. 15).

Así podemos distinguir cómo en la lógica de la Civilización y la Barbarie, la propuesta de Marx, es volver a comenzar por el principio, para que sobre lo conocido, lo ya experimentado, y en los acercamientos intuitivos posibles, caminemos hacia una transformación radical, ...¿Cómo hacerlo?...: Puede ser  por medio de una Conciencia Exacta, para derrocar lo existente en una CORRELACIÓN DE ALIANZAS comerciales, financieras, militares y humanitarias.

Hoy sabemos que es posible, por la vía de la Paz y la Consciencia Política de Derechos Humanos en FORMACIÓN sociocultural. Sin embargo, la apuesta está echada y no existe garantía de acierto, en esta nueva construcción de la correlación de fuerzas, como posibilidades en movimiento, coherentes o no. Por ejemplo en la Cumbre Humanitaria por la paz en Barcelona, España, la presidenta Sheinbaum propone, un Programa Global, que invierta el 10% del gastado en guerras, para sumarnos en la REFORESTACIÓN. Igual varios países asistentes, denunciaron la nulidad de la ONU. Por lo que, se pide crear alianzas contra el Intervencionismo Militar, como se está haciendo contra el pueblo cubano o en Venezuela ahora mismo,  desde el abuso de poder de EUA. Dejando claro que, "comprendemos a la DEMOCRACIA como el amor a la Soberanía y a la Dignidad", porque lo único que vale la pena apostar, es por el TRABAJO digno, ¡ya que no estamos derrotados!. Así los pueblos de trabajo, ya NO necesitamos más traición, sino de una  Política Comunal Humanitaria, que llegue a la Autonomía urbana. Por ejemplo en China existe una alianza de Energía y de Naturaleza, organizándose 200,000 habitantes, en Aldeas autosustentables.

Nos resulta claro, que el trabajador (a) somos el Sujeto Educativo Transformador de Nosotros mismos y de nuestra Cultura, en donde la esclavitud, la servidumbre y el trabajo asalariado, han sido la base de toda la historia de la producción, que abarca, desde la propiedad tribal; la antigua propiedad comunal y estatal; la propiedad feudal-territorial y la propiedad comercial-industrial, las cuales entran en contacto y relaciones cada vez más complejas que se muestran en esta formación contradictoria, en que actúan las clases dominantes, de acuerdo a sus intereses de clase, en etapas y en tiempos diferenciados, al no tener claridad sobre lo que ha ido siendo lo justo, la libertad, la igualdad, la dignidad, la comprensión y la Comunicación en Común y, no la violencia bárbara de energía impulsiva para la destrucción, como es hoy el FASCISMO SIONISTA DEL IMPERIO DEL CAPITAL, que resulta ser sólo una suma de frustraciones por sus derrotas y resentimientos. Así vemos como se combate en la más grande lucha de clases mundial, golpeando al MONOPOLIO IMPERIAL hegemónico, pues lo que viene es la PLURICULTURALIDAD, no de izquierdas o derechas, sino en defensa de la 'Soberanía', como principio Multipolar definitorio de los Modos de: 1. Producción, de 2. Energía y 3. de Poder.

Por tanto, en la escisión entre el campo y la ciudad, Marx muestra la conformación de clases, de acuerdo con: 1. la propiedad privada de los medios de producción, 2. la división del trabajo, 3. la organización política, 4. las formas de distribución de la riqueza producida socialmente y, 5. por el grado de conciencia que los individuos y las naciones tienen de ello.

Marx, exalta entre las clases sociales y estamentos, cómo en la Parcela Campesina y en la incipiente Industria doméstica a: los príncipes, la nobleza, el clero y los campesinos; en la Ciudad a: los maestros, oficiales, aprendices, y ahí agrega a la plebe de los jornaleros despojados de todo medio de producción,  en la condición de no poder competir, al estar atrapados en la lógica y el poder del capital, que cada uno produce y reproduce en sus representaciones, ideas, etc., como hombres reales y actuantes (Marx: P. 20).

Marx planea que, si no existiera esa tensión de la Competencia, solamente se pondría lo que se tiene y se puede en un intercambio recíproco de intereses claramente definidos y convenidos, con un sentido de tolerancia en la escucha, la apertura y la pregunta franca de la duda.

Porque la intención sería compartir diversas concepciones culturales acerca del mundo y de sí mismos, liberándose de prejuicios, dogmas, del empirismo y de la enajenación, desarrollando actitudes menos violentas en la distribución de la riqueza natural, cultural, económica y política, lo cual no existe, más que en el mundo ideal, por lo que hay que sublevarse a esa contradicción que entraña la enajenación del trabajo, pues la historicidad se manifiesta como algo separado de la vida usual (Marx: P. 37).

Así Marx destaca 3 premisas en el desarrollo histórico:

1) Los hombres se encuentran para hacer la historia en condiciones de poder vivir (producción material de medios indispensables para la satisfacción de sus necesidades).

2) La satisfacción de poder vivir como hombres íntegros, conduce a nuevas necesidades en el propio sentido de vida, la Crítica a la Ideología Alemana, radica en que para llegar a ello entran al absurdo de la “prehistoria” -dice Marx- diluyéndose las implicaciones que conlleva la base materialista en especulaciones (P. 23).

Y 3) Que en la renovación cotidiana de la propia vida se crea a los otros hombres (Vg. La relación amorosa entre hombre y mujer, padres e hijos, la familia o la comunidad).

Como no se trata nada más de crear una consciencia exacta de las condiciones de vida, sino de derrocar lo que existe, dice Marx, ve que el Materialista Práctico (el Comunista) tiene que revolucionar el mundo existente, atacar prácticamente y hacer cambiar las cosas con que nos encontramos y superar el sentido de las intuiciones sueltas, los hombres aislados, incomunicados y desarticulados para no quedarse en el mero sentimiento y tener una concepción filosófica que vea la Esencia y la Contradicción de la Producción Histórica.

Porque también hay una escisión entre el Materialismo y la Historia, considerando a lo material comparable empíricamente con la parte científica de la realidad, superando la ‘autoconsciencia’ como mera idea filosófica, sabiendo que estas ideas son las ideas de la clase dominante, de ese poder espiritual dominante, en la disputa para poder reconocernos en nuestra OTREDAD entre lo valioso y lo engañoso.

De modo que la existencia de ideas revolucionarias, en una época, presupone ya la existencia también de una clase revolucionaria (Marx: P. 49). Por lo que se tiene que desglosar las ideas de los individuos dominantes, que dominan por razones empíricas; convertir las meras ideas en auto distinciones establecidas por el propio pensamiento con RESPONSABILIDAD SOCIAL enaltecida, de este Proceso Educativo de Humanización, ASUMIÉNDONOS Seres Éticos, es decir, aprehendiendo a vivir sin egoísmo; y eliminar el ‘concepto’ que se determina a sí mismo, lo que hay que tener muy claro, por tanto, es la ilusión jurídica, lo cual tiene que llevar a la abolición de la propiedad  jurídica y del trabajo acumulado en la propiedad privada de los medios de producción, como producto del trabajo real (Marx: P. 77), con DISCIPLINA COMUNITARIA interior y universal entre el impulso y el bien, de nuestra condición humana.

En conclusión valoramos cómo toda Historia es un Proceso de Desarrollo de la Consciencia en el Sujeto Histórico Educativo, es decir, de la historicidad del trabajo en su propia actividad y transformación por los individuos asociados y organizados, sin contar con ventajas, sino de estar obligados a colocarse en la más resuelta contraposición a la clase burguesa que domina principalmente la economía, y a la conciencia comunista que lucha por una relación de Comunidad Humanitaria (Marx: P. 88).

De modo que NECESITAMOS constituir una Conciencia Comunista en Comunidades diversas Internacionales, en el DESEO DE SER FELICES, COMUNITARIOS, AGRADECIDOS Y TRANSFORMADORES para superar la violencia; en este proceso de FORMACIÓN y con un CULTIVO de valores humanitarios, vamos conociendo el límite para responder por el daño que se produce, porque no puede desarrollarse en una división desigual del trabajo, y mientras los individuos sean absorbidos en esas fases de desarrollo y de madurez, la personalidad se halla condicionada y determinada por relaciones de clase muy concretas (Marx: P. 90). Por todo este entramado de la Ideología Alemana en Marx, nos resulta tan importante alcanzar la máxima de su Epistemología Científica, para nuestra Humanidad Multipolar en ciernes, en esta Otra construcción histórica-social:


“De cada cual según sus capacidades y a cada cual según sus       necesidades”.

 

 

Tuesday, April 28, 2026

Los límites de las profesiones y su futuro: Parte 2.

 Fernando Cajas.


Las profesiones nacieron con una promesa sencilla y poderosa: poner el conocimiento al servicio de la sociedad. Ingenieros para llevar agua potable, médicos para preservar la vida, abogados para defender la libertad y maestros para formar ciudadanos. Esa promesa, sin embargo, no solo está en crisis; en muchos casos, ha sido sustituida por una simulación.

En países como Guatemala, el problema no es la ausencia de profesionales, sino la distancia creciente entre el título y la función social. Según datos regionales del Banco Mundial y la CEPAL, América Latina ha incrementado de forma sostenida su cobertura universitaria en las últimas dos décadas, pero ese crecimiento no se ha traducido proporcionalmente en mejoras en productividad, calidad institucional o acceso equitativo a servicios básicos. Guatemala no es la excepción: más egresados, pero no necesariamente mejores soluciones.

Tomemos un ejemplo elemental. El acceso a agua potable segura sigue siendo limitado en muchas áreas rurales y periurbanas del país. No es un problema técnico irresoluble: existen soluciones de bajo costo, conocimiento disponible y profesionales formados. Sin embargo, la brecha persiste. Esto obliga a una pregunta incómoda: ¿qué falla, el conocimiento o la organización social de ese conocimiento?

En la primera parte de esta serie aquí en La Hora (23 de abril de 2026) de reflexiones, señalaba yo que las profesiones modernas separaron artificialmente teoría y práctica. Hoy debemos añadir algo más: también han separado responsabilidad y ejercicio profesional.

Los colegios profesionales, concebidos como garantes de calidad y ética, han derivado con frecuencia en estructuras cerradas, más preocupadas por el uso de sus privilegios –consagrado incluso constitucionalmente en Guatemala– lo que representa una anomalía. Aquí sacrificamos la libertad de asociación en nombre de una autorregulación que, en la práctica, pocas veces rinde cuentas a la sociedad. 

Esto no implica que todos los profesionales fallen, ni que todas las instituciones estén cooptadas. Sería injusto e intelectualmente pobre afirmarlo. Pero sí es evidente que existen incentivos perversos como proteger al gremio antes que, al ciudadano, validar credenciales antes que competencias o preservar cuotas de poder antes que resolver problemas públicos. 

Cuando un sistema profesional tolera títulos dudosos, procesos electorales cuestionables o sanciones inexistentes, el problema deja de ser individual y se vuelve estructural. De eso tenemos ejemplos varios en Guatemala, algunos se hicieron virales como el doctorado falso de Consuelo Porras o el título falso de ingeniero del alcalde de Quetzaltenango Juan Francisco López, aceptado por el Colegio de Ingenieros en la sede de Quetzaltenango que le llamó Ingeniero «provisional» y donde los tribunales de honor no dijeron ni pío. 

Paralelamente existe otro fenómeno menos discutido: la sobreproducción de profesionales en ciertas áreas frente a una escasez crítica de técnicos y especialistas prácticos. Mientras las universidades continúan graduando abogados, administradores o profesionales con formación altamente teórica, el país carece de: técnicos en agua y saneamiento, especialistas en mantenimiento industrial, operadores calificados en sistemas productivos, técnicos en alimentos, técnicos en nutrición rural y formadores técnicos de alto nivel. El resultado es paradójico: una economía con títulos, pero sin capacidades suficientes para resolver problemas concretos.

Este desbalance no es casual. Responde a una cultura que ha sacralizado el título universitario y ha devaluado la artesanía moderna, entendida no como trabajo manual precario, sino como dominio técnico riguroso y bien ejecutado. Es una enfermedad social que yo he llamado «licenciatitis» que nos encuentra en medio de una nueva crisis: el de la Tecnología, automatización y el fin de la ilusión profesional. 

Diversos estudios (McKinsey, OECD) estiman que entre un 20% y un 40% de las tareas actuales en profesiones como derecho, contabilidad, medicina diagnóstica o ingeniería básica pueden ser automatizadas en la próxima década. No desaparecerán todas las profesiones, pero sí cambiará profundamente su naturaleza. Esto tiene al menos tres implicaciones: El conocimiento repetitivo pierde valor. También tiene que ver con lo que puede hacer un algoritmo, el que dejará de justificar años de formación tradicional. En ese sentido la práctica situada gana relevancia (para eso hay que leer a Jean Lave y Etienne Wagner, sobre aprendizaje situado, leer, no tratar de entender usando IA). La formación debe incluir la solución de problemas reales, en contextos específicos lo que será más importante que acumular teoría. 

Así la frontera entre profesión y oficio se diluye por lo que el futuro no será solo de “profesionales” sino de personas capaces de integrar conocimiento, técnica y ejecución. En otras palabras, la distinción clásica entre profesional e “informal” comienza a perder sentido. La pregunta ya no será qué título tiene alguien, sino qué sabe hacer y con qué impacto.

En la próxima entrega analizaré más de cerca a la profesión de ingeniería y los técnicos asociados para ilustrar la transición en la que nos encontramos. Como dice un amigo querido: Feliz domingo, porque para mí hoy es domingo. 

Monday, April 27, 2026

20 de Abril de 1999, la noche que la UNAM se paralizó...

 La Sexta Nota

Ciudad de México / Todo comenzó con un centavo. Bueno, con veinte centavos. Así de bajo era el costo de la inscripción en la Universidad Nacional Autónoma de México hasta antes de 1999. Veinte centavos por semestre. Una cantidad simbólica que, más que un pago, era un recordatorio de que la educación pública, aunque gratuita por mandato constitucional, exigía un acto de pertenencia.
El entonces rector Francisco Barnés de Castro, convencido de que la universidad necesitaba más recursos y empujado por los aires de la época el neoliberalismo de Zedillo, las recetas del Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, decidió que había que poner orden en las finanzas. El 15 de marzo de 1999 presentó una reforma al Reglamento General de Pagos. El costo de la inscripción pasaría de veinte centavos a cien pesos anuales. Pero el verdadero golpe estaba en otro lado: la propuesta original contemplaba cuotas escalonadas basadas en salarios mínimos, que para bachillerato llegaban a 1,360 pesos y para licenciatura a 2,040. La noticia corrió como pólvora. En las facultades, en los pasillos, en las fotocopiadoras donde los estudiantes se enteraban de todo antes que nadie.
Lo que ocurrió después no lo esperaban ni los más optimistas. La llamada "generación X", a la que los medios y los analistas daban por perdida, apática, desinteresada, resultó ser todo lo contrario. El 23 de marzo comenzaron las asambleas en cada escuela. El 7 de abril, en el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras que luego bautizarían como "Che Guevara", los estudiantes votaron a favor de la huelga.
No fue una decisión fácil. Los más veteranos recordaban la represión de 1968, los movimientos de 1986 y 1987, y sabían que esta vez el enemigo no era solo el rector, sino todo el aparato del Estado. Pero el hartazgo era mayor que el miedo. El 20 de abril de 1999, a las cero horas, estalló el paro. Se formó el Consejo General de Huelga, un órgano de dirección política con representantes de cada facultad, una estructura horizontal que intentaba evitar los vicios del liderazgo unipersonal que, según creían, habían hundido al movimiento de 1986. Las plenarias se realizaban de manera itinerante. Las decisiones se tomaban por consenso o por mayoría, con un reglamento interno que se fue construyendo sobre la marcha. Fue una escuela de democracia directa improvisada en medio de la guerra.
La huelga duró diez meses y quince días. En ese tiempo, la UNAM se convirtió en un campo de batalla simbólico. Los estudiantes ocuparon las instalaciones, resistieron los embates de los grupos de choque contratados por la rectoría, enfrentaron la campaña de desprestigio de los medios de comunicación que los acusaban de violentos, de externos, de estar manipulados por grupos de poder y mantuvieron viva la llama de la protesta con marchas masivas que cada vez reunían a más simpatizantes.
El 12 de noviembre de 1999, Barnés de Castro renunció. Juan Ramón de la Fuente asumió la rectoría con la promesa de resolver el conflicto. Ofreció amnistía, abrió mesas de diálogo, pero el CGH mantuvo su postura: primero la abrogación del reglamento, después se hablaría. El 6 de febrero del año 2000, la Policía Federal Preventiva, con autorización de un juez, irrumpió en Ciudad Universitaria. Cientos de estudiantes fueron detenidos. La UNAM volvió a clases en marzo. Pero los estudiantes ya habían ganado. El reglamento fue abrogado. La gratuidad se salvó.
Los estudiantes del 99 entendieron algo que los políticos profesionales no han logrado comprender: que la gratuidad no es un favor del Estado, sino un derecho conquistado. "No se trata de dinero", repetían una y otra vez en las asambleas. "Se trata de que atrás viene mi hermano, mi primo, mis hijos". No aceptaron el chantaje de decirles "tú ya no vas a pagar, pero los que vienen después sí". Supieron que la educación no es una mercancía, que no se puede arancelar el conocimiento, que el artículo tercero constitucional no es una sugerencia sino una obligación del Estado.
Enfrentaron al gobierno de Zedillo, a los medios de comunicación que los llamaban "porros", a los empresarios que veían en la privatización de la UNAM un negocio redondo, y a una rectoría que prefirió paralizar la universidad durante diez meses antes que derogar un reglamento que ella misma había aprobado. La lección que dejó la huelga es clara: cuando los estudiantes se organizan, cuando deciden tomar las calles y las aulas, cuando defienden su derecho a estudiar sin que el bolsillo de sus padres sea un filtro, pueden vencer al poder establecido. No fue una victoria completa el pase automático no se recuperó, el Congreso Universitario nunca se concretó, pero fue una victoria suficiente. La UNAM sigue siendo pública, laica y gratuita. Y eso, en un país donde la educación superior se ha convertido en un privilegio para unos cuantos, es un milagro que los estudiantes del 99 hicieron posible.
Aquella huelga no fue un capricho de jóvenes aburridos. Fue un acto de afirmación ideológica, una declaración de principios que hoy, a 27 años de distancia, sigue siendo incómoda para quienes quisieran que la UNAM se convirtiera en una empresa. Por eso el mural del Che Guevara, aquel que el artista y estudiante Fernando López pintó en la fachada del auditorio de Filosofía y Letras, no era una simple decoración. Era el corazón visual del movimiento.
En la obra, el Che sostiene una antorcha mientras el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México arde en llamas; así, Fernando representó el movimiento universitario en huelga como un momento de lucha, de libertad y de afirmación del territorio político. No era un símbolo decorativo, era una declaración de guerra contra el neoliberalismo, una reivindicación del socialismo como la única herramienta teórica y práctica que ha logrado frenar la privatización de la enseñanza en este país. Fue la materialización de la rebeldía, un recordatorio diario para los huelguistas y una provocación permanente para las autoridades.
Convertido en emblema de la huelga más importante de fin de siglo, condensó un momento que puso en jaque el proyecto neoliberal de privatización universitaria de Ernesto Zedillo y a quienes lo sostuvieron. Y es que el socialismo, que tanto espanta a la ultraderecha, no es solo una teoría económica; es, ante todo, una práctica de resistencia. El CGH lo entendió: su lucha no era solo por derogar un reglamento, era por defender el principio de que el conocimiento no se compra ni se vende, que el acceso a la universidad es un derecho de clase, no un privilegio de bolsillo. El mural era un espejo: mostraba lo que estaba en juego.
Hoy, esa memoria sigue viva. En el 2026, la lucha continúa. Los estudiantes de la Facultad de Arquitectura llevan más de cien días en paro exigiendo salud mental y condiciones dignas. Los de la FES Cuautitlán paralizaron actividades tras el asesinato de su compañero Joel Ulises, y exigen botones de pánico, bardas perimetrales y seguridad. No son las mismas demandas que en 1999, pero el espíritu es el mismo: la defensa de la universidad pública como un espacio digno, seguro y gratuito. La lucha por la educación pública, científica y popular no ha terminado; solo ha cambiado de forma. Y mientras el neoliberalismo intente ponerle precio al saber, el socialismo seguirá siendo la única trinchera desde la cual defender el artículo tercero.

Saturday, April 25, 2026

Por una democracia real: Solo el pueblo salva al pueblo.

Fernando Cajas.


El presidente Bernardo Arévalo no es un presidente democrático. No se le puede llamar democrático a quien, teniendo el poder, no actúa, no hace, no dirige. En todo lo que hace nos lo ha mostrado. Desde su primera confrontación con la fiscal general, la encarnación del mal, Arévalo optó por no enfrentarla y con ello no rescatar el Estado Democrático a cambio, hizo unos amagues de mala muerte. La invitó a una reunión del gabinete para que ella llegara y le tirara el pelo. Se fue. Claramente, el presidente tiene los medios para sacarla legalmente porque el Estado de Guatemala se organiza para defendernos a los guatemaltecos, no para sostener a una criminal en un puesto clave de la justicia guatemalteca.

Lo de Arévalo es otra decepción en nuestra lastimada vida política. Hemos vivido ciclos repetidos de esperanza truncada y decepción profunda. La Revolución de octubre de 1944 sigue siendo el momento más luminoso de nuestra historia republicana. Un levantamiento cívico-militar derrocó la dictadura de Jorge Ubico y abrió paso a elecciones libres, una Constitución progresista y diez años de reformas que buscaron democratizar el poder, expandir la educación y reducir las brechas sociales. La lección: Estudiantes, obreros, profesionales y militares jóvenes demostraron entonces que, cuando la sociedad se une más allá de sus diferencias, es posible romper la centralización autoritaria y poner las instituciones al servicio del pueblo. Ese es el camino. Eso significa que solamente el pueblo salva al pueblo.

Después vino la guerra y aquí quiero echar mano de un artículo que llegó a mis manos desde mi hermano: Gustavo Galindo. En su artículo Anatomía de la Cooptación: Cronología Estratégica del Poder y la Corrupción en Guatemala, Gustavo ilustra con rigor esta metamorfosis. En él explica que la transición del Conflicto Armado Interno a la “paz institucional” no eliminó las estructuras de exclusión; al contrario, las dotó de una sofisticada arquitectura legal. El Estado cooptado no es un accidente: es un sistema donde la captura de las instituciones es el objetivo primordial. Lo que antes se lograba mediante eliminación física, hoy opera a través de marcos normativos que convierten al Estado en un botín perpetuo.

Galindo identifica las causas históricas del desequilibrio: exclusión económica (concentración de la tierra), política (autoritarismo y debilidad institucional deliberada) y étnica (racismo y rechazo a la multiculturalidad). Hacia mediados de los 80, mientras el poder militar preparaba su salida formal, las élites iniciaron la “legalización” de su influencia, capturando espacios en la educación superior y gremios profesionales. Un caso central es la institucionalización del privilegio mediante la Constitución de 1985 y la Ley de Universidades Privadas donde capturaron a las universidades para su propio beneficio. Fue diseño, no casualidad.

Yo en repetidas ocasiones he denunciado esta captura de la Universidad de San Carlos de Guatemala, USAC, donde la formación rigurosa y el rol popular de la universidad se ven desplazados por intereses políticos y clientelares ante la mirada indiferente del presidente Arévalo, que juega solamente un papel de monigote, así como su compañera Herrera que de vez en cuando saca un mensaje sin fuerza, vacío y sin efecto real alguno. Ni a él ni a ella, Arévalo y Herrera, les interesa realmente la Universidad Pública, o no la entienden.

Ante el momento que vivimos, abril 2026, propongo un camino realista para la defensa de la poca democracia que nos queda:

Primero: anclarnos en lo concreto y cotidiano. Los llamados abstractos generan desconfianza por nuestra memoria de violencia. Hablemos de reconstrucción democrática: combatir la extorsión que asfixia familias y negocios, reformar la educación (cerrando la brecha saber-hacer y desmantelando feudos, incluyendo el monopolio universitario que se ha convertido en el sistema de control de la justicia produciendo injusticia en carne y hueso. Urge garantizar justicia accesible, agua, salud y uso productivo de la tierra. Vuelvo y repito, como dicen en Panamá: Urge garantizar justicia accesible, agua, salud y uso productivo de la tierra.

Segundo: construir organización desde abajo. Los análisis son semilla, pero deben multiplicarse en talleres comunitarios, radio y redes locales. Se necesitan alianzas transversales entre intelectuales, movimientos indígenas, sectores medios, jóvenes y empresarios honestos, sin polarización estéril. Hay pequeños ejemplos: Acción por el Agua, APA, un movimiento universitario comunitario por la defensa del agua en el occidente de Guatemala donde don Juan Ortega ilumina el camino desde el mundo mam.

Tercero: preparar el terreno para momentos de crisis. Como en 1944 o en el paro de 2023, las movilizaciones surgen de indignación compartida. Debemos tener propuestas concretas listas para que la energía no se disipe en nuevos pactos de élites.

Cuarto: persistir con lenguaje claro. Hablemos de recuperación de la república, educación cívica masiva y acción colectiva. La creación de un verdadero sistema de educación pública superior es clave, un espacio universitario, así como institutos técnicos superiores y tecnológicos que construyan las capacidades de productividad que este país requiere. La persistencia es clave: seguir analizando, convocando y actuando pese a los retrocesos. Los académicos: Seguir escribiendo, escriban, escriban colegas de la USAC y de todas las universidades, ese es su trabajo, las palabras se las lleva el viento.

Guatemala no necesita otra revolución armada que repita errores del pasado. Necesita, como en 1944, una revolución cívica, educativa e institucional sostenida. Los Acuerdos de Paz fallaron porque no entregaron poder real a la mayoría; la cooptación descrita por Galindo muestra cómo se blindaron privilegios. Es hora de escuchar otras voces con ideas nuevas como las de Gustavo Galindo, Carolina Escobar Sarti, el Ciudadano Toriello, Sergio Vega, Roberto Wagner, Renzo Rosal, José Alfredo Calderón, Miguel Ahumada, entre otros, y las reflexiones aquí compartidas. No claudiquemos, no tenemos por qué resignarnos, más bien debemos unirnos en torno a una democracia real y pasar del saber al hacer colectivo.

El pueblo guatemalteco ha demostrado que puede levantarse con dignidad. La pregunta no es si escucharemos el llamado, sino si lograremos organizarnos para que esta vez el cambio sea profundo y duradero. Hagámoslo ahora porque si no es ahora, no será nunca.