Tuesday, September 1, 2026

Enajenación fetichizante.

 Sandra Cantoral.          

En la Formación de un espíritu CRÍTICO, ya no alienado. Ahí la Identidad Cultural Educativa está referida a tener que contestar sobre la situación actual desde la perspectiva del Sujeto, a una Vida Buena, preguntándonos: ¿Quién soy yo, qué hago aquí y qué me caracteriza fundamentalmente como un Ser Humano Social, Nosótrico?, lo cual no es fácil de responder, porque implica, tener que reconocer la NECESIDAD HUMANA de todo un Proceso de Formación y de Autoconciencia del Sujeto Histórico Educativo, en su condición de Ser Integral e identificarse como tal, haciendo una distinción estratégica entre las Formas interiorizadas y las Formas objetivadas de la Cultura -plantea Bourdieu-, es decir, para poder distinguir en la multiplicidad de diferencias culturales, qué es posible  conservar y qué se debe de cambiar en el Contexto Socioeconómico, que impone la Globalización/Privatizadora de Mercados, en esta época del desarrollo y de decadencia del Capitalismo en sus Formas de organización social humanitaria, como Imperio NaziSionista en pleno S. XXI.

Este Imperio NaziSionista enloquecido, Genocida y Cosificado, en todo su esplendor de crueldades, robos y de diferencias, camina a través de la vida cotidiana que nos resulta Enajenada, es decir, extraña e impuesta, porque el PODER HUMANO de la Clase Trabajadora, lo ignoramos y, sólo damos crédito a las MERCANCÍAS que producimos, pero que se nos revierten en contra de nuestra Condición de Necesidades Humanas VITALES en el Mercado Occidental COSIFICADO, vaciándonos de Sentido Solidario Integral, al no COMPRENDER, ni siquiera intuir, la conformación PERVERSA e histórica, entre el CAPITAL y el TRABAJO.

La relación HISTÓRICA de explotación del hombre por el hombre, en la ACUMULACIÓN DE CAPITAL a costa de NO RECONOCER AL TRABAJADOR como un Ser Humano INTEGRAL, sino mirarlo en cambio, como una mercancía más en ese proceso de explotación, que borra su DIGNIDAD HUMANA, lo que es tan injusto y grotesco, al NO reconocernos como SUJETOS DE DERECHO en la Historia transcurrida, valiosos por el TRABAJO REALIZADO, de FORMA natural, social e histórica; por ello, volvemos a intentar una y Otra vez, el cuidado de nuestra MADRE NATURALEZA y de nuestro Padre Universo, de FORMA CONSCIENTE Y RESPONSABLE a pesar de nuestras sombras inconscientes/conscientes, como lo valora Carl Jung, ésa es la peor ENAJENACIÓN FETICHIZANTE padecida.

Por tanto, es urgente en pleno siglo XXI, una FORMACIÓN INTEGRAL HUMANITARIA; lo cual se conforma desde OTRO Nuevo Sentido VITAL Integral, como Seres Independientes y agradecidos, en  la exigencia de las Necesidades Radicales de todos los Sujetos de Derecho, implicados éstos en contextos concretos y particulares, que estamos padeciendo, durante esta Tercera Guerra Mundial con una nueva COLONIZACIÓN de: asesinatos, mentiras, genocidios, invasiones, robos, corrupciones y abusos económico-políticos, militares, mediáticos propagandistas, así como del cáncer permanente del Capital, que va abarcando a todos los subalternos en su condición de explotados, en relación con sus comunidades; porque ya sabemos del Proceso Histórico de la Globalización de la POBREZA material y espiritual, es conocida y vivida multiculturalmente, como está sucediendo en América Latina (A.L.).

El proceso histórico mundial de Privatización y de Despojo, es PÚBLICO y está siendo MEJORADO, desde este Comportamiento Imperial, para el Exterminio Genocida, -intencionado-, como sucede en Gaza o en Cuba (de sus riquezas nacionales, culturales, naturales, sociales en general y hoy en día, del despojo de la Educación Pública y Gratuita como se intenta en Argentina y en Chile); porque los Sujetos de Trabajo no valen sólo  por su personalidad individual, sino de acuerdo con lo logrado en su Tarea Educativa, para que otro llegue a la meta VITAL con mayor Calidad Humana y Felicidad, de manera Ética Profesional: sabiendo escuchar antes de hablar inútilmente, hasta PODER entablar un DIÁLOGO comprensivo entre iguales, para la SUPERACIÓN de los más.

Dicho Proceso de Humanización, se puede lograr a través del Buen Humor,  el Sentido Común, la Confianza, el Optimismo y la Alegría sana, seria y relajada en unidad, porque no sirve castigar y/o atormentar a nadie por sus errores, puesto que de ellos se aprende con coraje y valentía, cuando el Sujeto de Trabajo Educativo se asume transgresor de la enajenación fetichizante, preocupándose de las posibles Soluciones, para no salir huyendo frente a la primera contradicción; ya que todas las dificultades, siempre tienen una solución, y si no es así, se tendrá que enfrentar con mayor Creatividad Responsable y Comunitaria constante -pues de ahí venimos-; sabiendo que son áreas difíciles de aceptación y de resolución en la Correlación de Fuerzas, en torno a esa Enajenación Fetichizante Hegemónica, engendrada en la HISTORIA Dominante e INCONSCIENTE/conciente del Sistema Capitalista de Explotación, padecidas como algo natural, sin serlo, porque son relaciones HISTÓRICAS en el ESFUERZO de hacernos Humanos Integrales.

En este SENTIDO, es necesario actuar  de manera cada vez más disciplinada, valorando nuestro TRABAJO PODUCTIVO, no sólo como Necesario y Comunitario, sino con CAPACIDADES HUMANAS alcanzadas hoy en día, aún con  la IA; lo importante es aprehender -de forma profunda y transformadora- a NO HACER UN MAL USO de esta herramienta, que es utilizada por el Imperio del Capital, para conseguir una mayor Enajenación, sin reconocer al TRABAJO EXPLOTADO, ahí encarnado históricamente en cada uno de nosotros y entre tod@s, en nuestras emociones silenciadas.

Pues aunque se tenga la Razón de Consciencia Histórica -ello no es suficiente-, y no se puede estar  en desventaja, ante la Hegemonía Cultural Dominante, porque casi siempre quedan impunes sus ABUSOS DE PODER, al ser bárbara, corrupta, sinvergüenza, jerárquica y represiva, ahora con la amenaza de la bomba atómica.

Por ello se requiere en los Procesos de Trabajo Liberado y Creativo, es decir, no enajenado-enloquecido en el devenir de la explotación de la Clase Trabajadora, PODER partir de Otra Formación de Valores Humanitarios, para Cuidar/CULTIVAR, en términos EDUCATIVOS TRANSFORMADORES, OTROS PRINCIPIOS de CALIDAD Humana INTEGRAL. Requerimos por tanto, PODER tener Métodos de una Vida Buena, que parta de esos pequeños grupos  organizados que se hagan responsables de la construcción de OTRA Identidad Cultural Humana Comunitaria con cariño y con respeto, que de por sí nos constituye; en donde, los Sujetos de Trabajo, tomemos una Postura Firme y Honesta de Compromisos Serios, con esa seriedad de la vida, como lo plantea Hegel en su Método Dialéctico;  porque es ahí en cada momento-instante justamente en nuestras DIFERENCIAS, en donde vamos reconociendo nuestros Afectos, como sujetos profesionales y empíricos, al Ser: mesero, albañil, arquitecto, biólogo, chofer, fotógrafo, psicólogo, artista, trabajador(a) sexual, vendedor ambulante, científico, etcétera, tomando en cuenta que sólo existe SOLIDARIDAD entre los iguales en términos humanitarios.

Por ello la necesidad de  un Compromiso Honesto, con base en el Conocimiento Justo, haciendo nuestro máximo esfuerzo es vital;  para PODER realizar las tareas de Enseñanza-Aprendizaje del Desarrollo Humanitario; en donde todos tenemos algo que aportar y que refutar en las relaciones de Igualdad y de Respeto, lo cual es una lucha a muerte del Sujeto Educativo, según la concepción hegeliana[11]; al ser reconocida nuestra Dignidad Humana con una condición de Equidad, en las relaciones de Poder, frente a la imposición y la Fuerza, como en un proceso de Autoconsciencia, capaz de desarrollar la sensibilidadRacional, de ese espíritu indígena apabullado, que une el Conocimiento Científico con el Arte Pedagógico Humanitarioa través de las Didácticas, el Cariño por el Conocimiento y la Humildad de la Intercomunicación Dialógica, vivida ésta en nuestro propio Sentido de Vida -de un instante epocal- que hoy es tan especial, único e irrepetible. Tenemos que aprehender mucho de ello con una mirada CRÍTICA de transformación y de superación HUMANITARIA, por medio de la DENUNCIA CRÍTICA, que interroga por el SER INJUSTO, frente a tantas incomprensiones del Imperio Trumpista; por ejemplo hoy en día con Marco Rubio a la cabeza, desde ese Escudo de las Américas odiador de la Vida Buena, es decir, de ENAJENACIÓN fetichizante, dada su Plena Ambición Caótica NEOCOLONIZADORA iracunda.

De modo que el Sujeto Humanitario, se tendrá que asumir como un Ser problemático, en algunos Procesos de Des-enajenación; porque el Sujeto de la Historia requiere COMPRENDER, que puede LOGRAR una Nueva Actitud que trasgreda las condiciones del Desarrollo Desigual y Combinado global -del que hablaba Trostky-; así como también Marx, en su análisis crítico, denunciando la Irracionalidad del Modo de Producción Capitalista, en donde los desiguales por sus condiciones materiales de vida, tienen que entrar en Competencia por el Trabajo y el Desarrollo Humanizado, contraponiéndose ahora mismo, a  los grandes IMPERIOS DEL CAPITAL Nazisionista, como un todo único e irrepetible.

Ello implica que en las relaciones de Desigualdad Social, Afectiva, Cognitiva y Cultural, los desiguales tengan que competir como si fueran iguales, al ser la herencia sociocultural, que nos impone la lógica de la Ilustración Burguesa; de la cual se despliega la ideología ENAJENANTE o REIFICADA / cosificada / FETICHIZADA, de la ideología dominante y  dominada  como una Conciencia Falsa -piensa Georg Lukács[12]-. Para que la gente de TRABAJO jamás se RECONOZCA como: valiosa, feliz, libre, crítica, creativa y, muy productiva, igual sucede para toda la Clase Trabajadora, digna e imaginativa; por el contrario el Imperio del Capital, intenta, que se REPRODUZCAN LOS MONSTRUOS de la Clase Dominante, Déspota, Intolerante, Vengativa e Insensible, para CONTINUAR existiendo y contribuyendo a la ACUMULACIÓN de CAPITAL en la injusta Extracción SILENCIOSA de Plusvalía al trabajador directo.

De manera que, para propiciar Otro Sentido Ético-Moral Humanitario en Equidad Material y Espiritual con principios y libertades humanitarias básicas, de RESPONSABILIDAD COMPARTIDA, TENDREMOS que contribuir a una Formación CRÍTICA y autocrítica. Pues la intención de este ensayo, es DENUNCIAR el CONTENIDO de la Identidad Socio-Cultural en la Economía Política Cotidiana, local, nacional, intercontinental e internacional, que nos permita combatir la Enajenación rampante de la NEO-CONQUISTA IMPERIAL, hoy NaziSionista, desde el mercado de drogas, armas, cárceles y guerras, que arrojan grandes ganancias capitalistas a Israel y a E.U.A. 

Sin embargo, a través del SENTIDO Ético-moral, de las Costumbres y de las Tradiciones, así como de las Formas de Producción en la búsqueda de Identidad mestiza que se niega y, a la vez acepta a la visión centroeuropea en esta debacle de la Ilustración Burguesa, ubicada dicha relación de ese COMPORTAMIENTO contradictorio, en el contexto de la Revitalización del Sujeto, como nuevo Actor Global, para la defensa de nuestra Madre Naturaleza y de nuestro Padre Universo, que parta de una sola VOZ crítica, desde cada cosmovisión cotidiana Cultural-Civilizatoria, en este cruce de INTERSECCIÓN COMPRENSIVA. 

Porque la Propuesta es, Comprender el Sentido de la Búsqueda HUMANITARIA, desde una Postura Hermenéutica Crítica, haciendo la pregunta de: ¿Quien soy Yo y de ahí Nosotros? y desde Nosotros, Yo. En esa catástrofe de una NADA que es a la vez la posibilidad abierta de una racionalidadSensible -así escrito sin escisión-, de acuerdo a Procesos de Formación Humana, entre la Sabiduría y el Sentido Común Solidario, en un horizonte de virtudes, que se perfilan en el contexto de la Globalización de Mercados, e inciden en el ámbito Escolar y Familiar Comunitario, como parte de una Totalidad Orgánica, es decir, como un todo Histórico-Social unitario, como lo plantea el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN): “Todo para todos, para nosotros nada”, y que hoy en día continua un proyecto Político-Educativo Popular nacional, local e internacional, desde sus posibilidades; por ejemplo, de ell@s, en esa ACTITUD, PODEMOS aprehender a RECONOCERNOS HUMANOS y aprehender a des-enajenarnos de fetiches, al RECONOCER NUESTRO PODER POPULAR compartido, como Gente de Trabajo, con Consciencia Social, teniendo como fundamento la Humildad Didáctica, el Cariño al conocimiento y la Capacidad del ejercicio legal y militar, con base en la razón histórica que asiste nuestra Identidad de Clase Indígena y Urbana, en los Procesos de Resistencia y de Sobrevivencia Lúdico-Cultural.

Reflexionando, la pregunta obligada es: ¿Cómo desde Otro Sujeto Humanizado, desde los años de infancia, se vive la diversidad de Concepciones Globalizantes, reconociéndonos de Forma Concreta y Crítica?, en donde se puede ver al Proceso de Desarrollo del Sujeto con SENTIDO integral como muy importante, y no sólo a la estructura misma, sobre la concepción en sí, de la Lógica Burguesa e Imperialista Neo-colonizadora de Israel y de E.U.A., aún hegemónica, por ejemplo; ya que en este Simbolismo Humano, desplegado en las Políticas del Estado Profundo (Complejo Militar Industrial), interesa discutir en el contexto histórico social, la Acción o Pensamiento de lo Humano en A.L. y en la correlación de fuerzas intercontinental; para reinterpretar cómo se vinculan las luchas de cada uno de los MOVIMIENTOS del Sujeto Educativo, en esta búsqueda de una verdad y de una identidad posible, al enfrentarse a sí mismo, sin autodestruirnos ni AUTODESPRECIARNOS; sino, de Forma Digna, como Trabajador@s de Clase, en torno al DERECHO a la Educación y, a COMPRENDER las Políticas de Privatización Neoliberales, que se perfilan para el presente siglo XXI, ya lo vimos en Venezuela con el secuestro de Maduro y de Cilia su esposa; en Colombia con el fraude electoral a Cepeda, en Honduras, Chile, Argentina, Ecuador, Centroamérica, como en El Salvador. Pues como decía Espartaco: ! lo único que podemos perder, son nuestras cadenas ¡.

Por eso tendremos que reaprehender a resistir en Brasil, México, Nicaragua y Cuba desde las Culturas Comunitarias del Sur Global, en la Resistencia y la Unidad Solidaria, con todas sus contradicciones; lo que nos exige conceptuar  las categorías de Identidad DES-ENAJENADA / DES-FETICHIZADA, para conformar Otra Actualización Educativa Militante DESCOLONIZADORA, a través de Otro Partido-Movimiento en México y en A.L., en la DENUNCIA que interroga por el Ser,  sí, del SER Ético-Moral y en sí, del Proceso de Formación Integral Humanitario, guardián de nuestra Soberanía; sabiendo de nuestro esfuerzo, según lo PRODUCIDO, para educarnos en ¿CÓMO ir socializando los medios de producción?; incluyendo a nuestra Madre Naturaleza, que el capitalista considera su Mercancía de compra-venta, en el saqueo y el robo esquizofrénico. Sin VALORAR a la Madre Tierra como un Ser Sagrado que nos da la Vida Buena: de todo lo existente, desde este Universo de COSAS ENAJENADAS del FETICHISMO simplón, para que no, nos demos cuenta, del PODER REAL DE NUESTRO TRABAJO Cooperativo y Creativo; ya NO VIOLENTO, por favor. 

Tenemos Dignidad y Esperanza Activa, a pesar de que sigamos siendo INVISIBILIZADOS como seres COSIFICADOS al servicio del Cáncer de la Guerra y de la Violencia, de los antros del Burdel y de la Cárcel, pues TODO sigue EN VENTA, COMO UNA GRAN MERCANCÍA MÁS, al servicio de la Acumulación y la Centralización del CAPITAL a costa de la miseria del TRABAJO explotado; en tal contexto de esta Globalización Económica del Proyecto de la Nueva Ilustración Burguesa Financiera; pues es, quien Marca Línea, desde el Sionismo Imperial de los Narco gobiernos como E.U.A., extendido este fenómeno hoy,  en todo el planeta e, impuesto como  Reformas a la Educación  Hegemónica.

Así, se va atravesando a las políticas educativas del Estado  Mexicano, al reproducirse ideológicamente entre las diversas identidades nacionales, regionales y locales, trasminando a  los pueblos y a las comunidades, a los grupos sociales, a las clases y a las personas; quienes intuitivamente aspiran a luchar por la defensa de una Libre Determinación y Autonomía Soberana en los Procesos de Emancipación Social Educativa, lo cual se condensa en Múltiples Expresiones posibles en: la Familia, la Escuela, los Medios de Comunicación, la Iglesia y la Calle, como lugares de contradicción y de trabajo; pues la Educación Político-Cultural ATRAVIEZA TODO, como proceso humanístico de Formación Ético-Moral de los Sujetos Históricos, Creativamente Des-enajenados, luchando contra todo tipo de fetiche, como puede ser el consumo y la ADICCIÓN de ALCOHOL, MARIHUANA o videojuegos; al ser parte de las luchas, las experiencias, los conocimientos e intuiciones referenciales de esta Época y de esta Generación, porque obvio su MERCADO,  SINTETIZA a la guerra entre Irán -en su Digna Autodefensa y Rabia- y al COLONIAJE PIRATA del narco-imperio de E.U.A. SIONISTA. 

De modo que, también como Sujetos de esta Historia, somos parte responsable de los Proyectos Educativos Des-enajenantes, teniendo la NECESIDAD de organizándonos POLÍTICAMENTE, es decir, con Sentido Humanitario. Así vamos proponiendo creaciones Críticas de ofensiva y de resistencia permanente, ante el despliegue de la Nueva Mentalidad Privatizadora, que no tiene límite ni sensibilidadRacional alguna; sino por el contrario, utiliza las LEYES del derecho y del mercado a su favor;  hasta imponernos por medio del  ejército y el narcotráfico, proyectos neoliberales de la Cultura IMPERIAL NEOCOLONIZADORA, para ser desplegada en esta Nueva Era de la electrónica, del mundo de la informática y de la robótica, con un fundamento inconsciente, de la Violencia Simbólica y la Represión Abierta; así como  de las imágenes virtuales que se reproducen como el único modelo de vida posible, para el Sujeto de Derecho en la Formación desde la infancia;  por lo que, se  tendrá que saber utilizar estos avances tecnológicos y científico-sociales en un proceso de Emancipación DESENAJENANTE amplio y colectivo,  como algo muy concreto y definido,  en lo individual y en lo social, desde OTRA Sensibilidad del Autorreconocimiento del Sujeto Creativo y Solidario, que apunte a una Autoformación Educativa, que perfile la HUELGA GENERAL INTERNACIONAL

Tratemos de comprender, en este Sentido Humanitario, las implicaciones que conllevan las concepciones de los y las Maestras de la VIDA, acerca de Otra Identidad Des-enajenante; en donde se mencionen las Relaciones Sociales de Producción en general y en específico, para PODER  preguntamos: ¿Quién ha de ser probado, ese que todo lo puede, o el que nada pretende?; para contestarnos hay que  tomar en cuenta: la Actualización Docente, la Educación Transformadora Humanitaria, el Ser Ético-Moral y la Formación del Sujeto de Derecho en el contexto globalizador de libre mercado en el mundo,  tomando en cuenta, el proceso de Autorreconocimiento del Sujeto Histórico Educativo Integral; en donde el Poder Jerárquico del Exterminio, es el discurso ideológico contemporáneo desde la Política Privatizadora,  que sólo Censura, Controla y Castiga con un Gobierno Lineal y Autoritario de unos sobre otros[13]; por ello es necesario actuar como Grupos Culturales de Activistas Politizados organizadamente, con base en una Teoría Práctica de Historias Críticas disidentes al Sistema de Explotación, venciendo el Sentimiento Inconsciente de Culpa y, actuando por el Bien Común, con una posición Político-filosófica que trascienda al Mal Gobierno en los Procesos de Enseñanza-Aprendizaje para este Siglo XXI.

Entiendo por Aprehendizaje no a la Acumulación de Conocimiento Competitivo, sino a la capacidad de discernimiento entre lo que es Verdadero y lo que es Falso. Con el reconocimiento de ello, se ve que la MENTE en estado de diálogo, no está sujeta a ninguna opinión o creencia religiosa, ni busca la satisfacción individualista, ni juzga sin elementos, sino con base a preferencias o versiones sobre lo que es un fundamento histórico popular. Para esta mente, cada Experiencia, cada Plática, cada Libro, etcétera, es una Fuente de Profundas Interrogantes. Ya que, el Conocimiento y el Entendimiento son producto de la exploración que puede hacerse de  preguntas[14] que interrogan por el Ser coherente, entre lo pensado, dicho y hecho.

Desde tal perspectiva, el Problema de la Educación DES-ENAJENADA,  requiere de ser reflexionada en programas de estudio, en la familia, las iglesias progresistas, los medios de comunicación críticos y en la calle de la sobrevivencia, para proponer  Otra  Racionalidad con Otro Estatuto Alegórico: “podríamos decir siguiendo a Lewis, que... Amor y Razón tienen aquí, estatuto alegórico. Son si se quiere decir así, fuerzas subjetivas objetivadas, FORMA primera de presentarse, por tanto, la Subjetividad: formas anímicas personificadas. El sujeto se reconoce en ellas y en los conflictos que entre ellas se producen”[15].

Los estatutos en cuanto a los procesos de formación profesional-docente crítica, se PUEDEN constituir en una fuerza contrahegemónica, que enfrenten las prácticas eficientistas, reproductoras y del control de "calidad", en el ámbito de la educación básica; analizando las contradicciones generadas y vividas durante el tránsito que implica el desarrollo  entre el Ser en la Infancia y el Ser  asumido Libre, con Voluntad propia, por medio de sus intuiciones más simples y complejas, con base en una razón de clase.

El sujeto es capaz de RECONOCER su Trabajo Social, ya que el goce, es la transgresión de un límite de esa CULPA ACUMULADA en el proceso de des-enajenación fetichizante, que en sí vive como culpa con goce, desde lo que paradójicamente, no se puede evitar en la culpa que está más allá de la razón, como una Representación de  la nada-nihilista, que significa históricamente una Lección de Democracia, para ver en la ‘nacionalidad’ lo que hay detrás, que es la Cultura que se enfrenta al valor mercantil de la apariencia-superflua; por eso, es necesario SER claro, muy evidente, preciso y auténtico en el Compromiso de Respeto a nuestras diferencias; para que, al decir algo desde nuestro interior hacia el exterior, nos VALOREMOS VALIOSOS Y EN Otra UNIDAD COMUNITARIA; dejando la grabadora para escucharnos y, propiciar escribirnos los muchos anhelos, para vivir Libres, Seguros y en Paz, aunque tengamos tantas limitaciones de vida.

Esta propuesta de Formación Ético-Moral, se fundamenta en la Lógica de Eticidad del sistema de ideas, rescatando la Dialecticidad del sentido moral, POLÍTICO, religioso y educativo en torno  a la CONSTITUCIÓN de la Existencia del Ser, en su tránsito cultural DES-ENAJENANTE, para construir una Vida Buena Humanitaria. Ya que en la  asunción del Sujeto Histórico, se rescata la idea de Bronowski[16], en torno a que la propia Humanidad en el despliegue de su constitución, ha pasado por una Amplia Infancia, que ha sido la CIVILIZACIÓN, la cual tiene que madurar, con base en Otra Racionalidad más Sensible  que parta desde el RECONOCIMIENTO del Sentido Común o Sensación Común (conciencia de los diversos sentires) hasta el concepto más preciso y argumentado, con Otra Racionalidad Sensible Humanizada, como posibilidad concreta, para ir entendiendo significativamente la Realidad de las Luchas Sociales vividas, con un horizonte de valores a través del Tiempo Global y del Tiempo Diferencial; cual si fuese un espacio de asunción concreta del Sujeto Histórico Des-enajenado, condensado en su sabiduría o en sus virtudes para el bien común, al ubicarse en su contexto real;  esta  Propuesta  de Búsqueda, a través de una Identidad Cultural Educativa, tiene que ser propuesta por un  Sujeto Responsable de las Aulas de la Vida, desde los niveles de primaria y  secundaria; que en México se  conoce como  educación básica, por lo que es necesario reflexionar a profundidad algunas de sus contradicciones, para repensar y actuar posibles soluciones.

Nuestra postura  es apostar por la Formación Político Pedagógica del Sujeto Multicultural, con base en la realización de resignificarnos con Nuevos Valores Ético Morales; en donde lo ÉTICO se refiere a la concepción subjetiva de la Libertad y de la Responsabilidad Soberana, que engendra el Bien Común Comunitario/POLITIZADO, para luchar justamente por la dignificación del empleo -de entrada-, es decir por la ASUNCIÓN, que se tiene de Sí mismo en los Procesos de Emancipación -C. Jung-; en donde la ACCIÓN MORAL se centra en la objetivación del acto concreto reconocido, y de la asunción del Sujeto, al realizar su máximo esfuerzo, entregado ante la Necesidad Cultural de toda la Comunidad, cuando el Docente de la Vida Buena, es capaz de interpretar y de comprender hermenéuticamente, Otra Concepción Crítica de su realidad histórico social. 

En este sentido es vital, SER  Consciente   de la Existencia y  la racionalidadSensible, tanto plurales, como vividas en un amplio multiculturalismo que se IMPONE con los procesos de globalización de mercados, de mercadotecnia, de polivalencias en el trabajo y en el desempleo; por lo que es importante encontrar  los criterios objetivos de realización, para incidir en Otros procesos de DIFERENCIACIÓN subjetivaObjetiva, es decir, de AUTORRECONOCIMIENTO del Sujeto Docente, expresado en sus Actos Simbólicos Aulísticos, asumiendo un   compromiso histórico social,  en donde ‘lo que es, es’ y ‘lo que no es, no es’; lo cual habla de la Identidad del Sujeto en su determinación de Autoformación / Autoafirmación, lo cual debe ser permanente para actuar en la lucha Político-Pedagógica.

No es una propuesta fácil la Des-enajenación Des-Fetichizante: La esperanza es la niña de la cual me enamoré a los 13 años, y la otra no la conozco..., pues la poesía es la Articulación Crítica de la Emoción, traducida en el suspirar con palabras, en un ritmo preciso, pero sin palabras precisas, que llegan a la Revolución Real,  ÉSA que está en las manos de los Pueblos Des-enajenados, capaces de enfrentar a sus Fetiches, pues nos llegan de historias y de luchas milenarias.


! Aguzar el Proceso Educativo de HUMANIZACIÓN contra el Nazisionismo o Sionazismo ahora mismo ¡


Notas:

[11] Vid. Kojeve, Alexandre. La dialéctica del amo y del esclavo en Hegel. Ed. Pléyade, B.A. 1987. Tr. Juan José Sebreli.  Pp. 11 a  45.

[12] Cfr. Lukács, Georg. Historia y conciencia de clase. Ed. Grijalbo, México 1969, Tr. Manuel Sacristan [11] Vid. Kojeve, Alexandre. La dialéctica del amo y del esclavo en Hegel. Ed. Pléyade, B.A. 1987. Tr. Juan José Sebreli.  Pp. 11 a  45. están. P. 53.

 [13]  Vid. La interpretación que hace Gilles Deleuze y Félix Guattari en Rizoma. Ed. Pre-textos, Valencia, España 1997.

[14]   Cfr. Clark, Eduard et al. El destino indivisible de la educación... Op. Cit. Pp. 1-70.

[15] Consúltese, Trias, Eugenio. Tratado de la pasión. Ed. Amondadori, México 1991. P. 28. Las negritas son nuestras.

[16] Gallegos, Nava Ramón et al. El destino indivisible de la educación. Propuesta holística para redefinir el diálogo humanidad-naturaleza en la enseñanza. Ed. Pax México, S.A., 1977. 209 pp. Ponencia presentada por Bronowski en la II Conferencia Internacional sobre los Nuevos Paradigmas de la Ciencia para el siglo XXI. De corazón universo autónomo y comprensible, que se sabe dentro de sí y que será apreciado toda la vida ¡contra el silencio de todas las voces!.


Sunday, August 30, 2026

La vida y la muerte.

 Fernando Cajas.

«Dejad que los muertos entierren a sus muertos». Mateo 9:22

A la muerte de un ser querido nos resistimos a pensar que sea cierto. Al confirmar su muerte, siempre pensamos o al menos sentimos que tenía más que dar. A la muerte de mi papá, Horacio Cajas Cantoral, un pedazo mío murió. A la muerte de Ricardo Cantoral, mi primo hermano mexicano, otro pedazo mío se fue junto con la ilusión de conformar un verdadero movimiento de aprendizaje de la matemática en América Latina. A la muerte de mi sobrino Luis Alfredo Ramírez García ayer en Quetzaltenango, otro pedazo mío se fue en el alma de un joven que siempre pudo dar más con ese noble, pero débil, corazón. 

La vida desde que emerge en la primera célula tras la unión sistémica de aminoácidos, azúcares, bases nitrogenadas y ácidos grasos tras descargas eléctricas en una atmósfera reductora siempre ha sido un producto emergente inestable. Hoy los científicos añaden otras fuentes a esa vida: micro relámpagos en gotas de agua, química en respiraderos, radiación UV, y aporte de meteoritos y cometas. Sí, igual que el agua: Aporte de meteoritos y cometas. Como he descrito en otras entradas aquí en La Hora, la vida solamente fue posible por el agua, pero también por la luna, el gran mezclador de los océanos. 

Sin embargo, desde que la vida es vida emerge la muerte. Si la vida emerge como organización, cuando esa organización se pierde de forma irreversible viene la muerte. La vida es una cara de la misma moneda donde está la muerte. Pero hay muchos tipos de muerte como muchos tipos hay de monedas. 

La muerte biológica en sentido estricto (celular o molecular) se da, dicen los biólogos, cuando las células ya no metabolizan, no reparan membranas ni mantienen diferencias de concentración de iones. Dejamos de respirar. Pero la muerte humana es mucho más que la ausencia de signos vitales. Nadie con un sistema nervioso central, cerebro, ve la muerte en bruto, ni siquiera los elefantes que tienen rituales de entierros en cementerios. O la muerte de una persona llorada por su perro no digamos sus parientes y sus amigos. Para nosotros los humanos la muerte tiene un profundo significado.

A la muerte le tememos, a la muerte le huimos, pero también a la muerte la nombramos. En las sociedades humanas a la muerte se la ritualiza, se la esconde o se la expone. Lo que cuenta como muerte, el último aliento, el duelo cumplido, el nombre que deja de pronunciarse, es una reconstrucción colectiva. En esta línea, la muerte no es solo biología: es una práctica social. En comunidad nacer es parte de una práctica social como lo es morir. Los vivos producen el significado del muerto –memoria, olvido, culto, archivo y silencio como dice la entrada principal del cementerio de la ciudad de Quetzaltenango: La vida de los muertos está en la memoria de los vivos, también atribuida a Cicerón.  

Durkheim, el padre de la sociología lo dijo sin atajos. La sociedad no es la suma de individuos; es un orden de representaciones y de obligaciones que preexiste a cada uno y le sobrevive. Cuando muere un miembro, no se pierde solo una vida privada: se rasga el tejido de expectativas recíprocas. El duelo no brota como un dato natural del corazón. Es, en buena medida, una obligación social normada para una práctica social. Hay formas correctas e incorrectas de llorar, plazos, vestimentas, visitas, novenarios y silencios. Quien no cumple esa gramática no solo “no siente”: queda mal con el grupo. Por eso es que hasta nuestra propia muerte está condicionada socialmente. 

En el fondo la muerte no solamente rompe con la vida sino también pone en peligro la continuidad de lo cotidiano. Así, el cadáver se vuelve objeto separado, cargado de reglas, porque la muerte y su duelo están mediados por prácticas sociales locales como lo están el trabajo, la escuela y la conversación. Morir, para Durkheim, es un hecho social como lo es para mí. Pero, ¿Quién le explica eso a una madre que llora la repentina partida de su hijo?

Anthony Giddens lleva el mismo problema al mundo que habitamos. En la modernidad tardía la muerte no desaparece: se secuestra. Sale de la casa y entra al hospital, a la funeraria, al experto y a la unidad de cuidados intensivos. El moribundo deja de estar entre los suyos y pasa a ser caso de un sistema abstracto: protocolos, máquinas, certificación de muerte encefálica y formularios. Ese secuestro protege lo que Giddens llama seguridad ontológica. En la modernidad tratamos de tener confianza en el mundo de mañana y por eso en muchas culturas la escondemos. Recuerdo cuando Ricardo, Ricardo Cantoral mi primo, trajo las cenizas de mi tío Ramiro Humberto a Guatemala, pues residía en México y fuimos a dejar sus cenizas al río Xequijel y yo intenté hacer pública su muerte más allá de la familia y me dijo: «No mijo, ese dolor es nuestro, de familia».

En el siguiente número analizaré el significado de la seguridad ontológica que la muerte pone en peligro con los sentimientos asociados vistos como elementos de prácticas sociales locales, contextuales y siempre contingentes. 

Friday, August 28, 2026

Mazariegos no es rector, es un usurpador.

 Fernando Cajas.

La corrupción no es solo el robo de un funcionario, es mucho más. Se reproduce porque el interés particular se impone sobre el interés colectivo y, con el tiempo, la sociedad se acostumbra porque deja de indignarse y pierde el alma. Eso es lo que está ocurriendo en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

José Luis Hernández Mota, en su análisis sobre normalización, incentivos y reciprocidad, explica con claridad el mecanismo: cuando la impunidad se vuelve habitual, las prácticas irregulares dejan de parecer excepcionales y se convierten en “lo que se hace”. El poder busca, además, adormecer la preocupación ciudadana. Los corruptos minimizan, niegan o maquillan lo que es visible. El resultado es una cultura de la corrupción que se sostiene no solo por el cálculo del beneficio, sino también por redes de reciprocidad: lealtades, favores, gratitud y compromiso entre quienes participan.

Eso es exactamente lo que vemos en la Universidad de San Carlos, otrora autónoma, otrora libre. Aunque el usurpador quiera fingir que todo está bien y compre acreditadoras de mala muerte que no documentan la mala calidad de la vida académica de la San Carlos, aunque haga actos de toma de posesión, aunque dé órdenes para no pagar el bono 14 a profesores que levantan su voz, aunque borre ilegalmente el registro académico de estudiantes honestos, Mazariegos no es rector. 

Walter Mazariegos no es rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala, es un usurpador. Aunque Mazariegos se vista de seda, mono se queda. Aunque ponga a sus esclavos a escribir artículos académicos con su nombre, Mazariegos no es científico, es simplemente un usurpador. Como dice el dicho: Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Digan lo que digan sus súbditos, digan lo que digan los anuncios pagados, sus intentos estúpidos de normalizar su segundo fraude electoral: Mazariegos no es rector y punto. 

Esa verdad simple se intenta borrar todos los días. Se busca que la sociedad se acostumbre, que deje de indignarse y que acepte como “normal” lo que nació de un fraude. Eso es exactamente lo que describe José Luis Hernández Mota cuando habla de la normalización de la corrupción en América Latina: un dilema social en el que el interés particular se impone sobre el colectivo, la impunidad se vuelve costumbre y las redes de lealtad, favores y gratitud sostienen lo ilegítimo hasta que deja de parecer escandaloso.

Walter del Cid lo ha documentado con claridad en estas mismas páginas a la usurpación y al usurpador. En su columna del 11 de agosto mostró cómo se pretende “normalizar” las irregularidades: el video, la justificación jurídica falsa, la inauguración de una sede de Humanidades en Escuintla con el nombre del usurpador y el sello francés de mala calidad institucional, acreditadora que no es capaz de decir el hecho más elemental de un campus cerrado a los estudiantes para sostener un fraude. 

Todo lo que hace Mazariegos es falso y es corrupto y eso le funciona como ritual de legitimación. Se busca que la gente se acostumbre. Hernández Mota explica el mecanismo: cuando la impunidad se vuelve habitual, la sociedad pierde la alarma. 

Hace falta un cambio profundo en la forma en que escogemos altas cortes para no volver a incluir a las universidades en ese proceso. Ese fue el incentivo perverso que al final vino y destruyó la San Carlos. Es por eso que al frente de la Usac no tenemos a un académico honesto, tenemos a un politiquero perverso. 

Sin embargo, las reformas institucionales solas no bastan. América Latina está llena de leyes anticorrupción y de organismos de control que no detienen el fenómeno. Hernández Mota lo demuestra: muchas veces las reformas se centran en cambiar la percepción más que la realidad. Lo que realmente puede romper la inercia es la acción colectiva basada en confianza e integridad ciudadana. Mientras exista una voz capaz de señalar la contradicción entre el discurso oficial y la realidad de una universidad cooptada, la usurpación no habrá ganado del todo. 

Por eso: No olvidemos, Mazariegos no es rector, es un usurpador. Y mientras lo recordemos y actuemos en consecuencia, la normalización del fraude en la Universidad Nacional permanecerá incompleta y abierta a la transformación.

Friday, August 21, 2026

Amor, amistad y soledad: Parte 1.

 Fernando Cajas.

El amor se presenta en una y ocho mil millones de formas. El amor entre humanos es, fundamentalmente, una práctica social mediada por la cultura del momento. El amor ágape —amor de amistad, amor basado en principios— es la capacidad humana de conectarse, de encontrarse, de complementarse, de construirse y de apoyarse sin caer en el idealismo de la perfección.

Eso lo escribí hace casi un año aquí en La Hora. Hoy lo repito porque los números confirman lo que ya se sentía: la amistad se está desmoronando y el mercado se apresura a venderla como lujo. Las redes sociales en general fingen amistades y el tiempo en nuestros celulares aumenta para quitarle el tiempo a la amistad de antes. Sí, la amistad parece algo de antes. 

En efecto, yo que nací en la década de 1960, con una infancia en escuelas públicas, recuerdo con claridad a mis amigos. Entonces, en la Colonia Molina de Quetzaltenango, justo a las faldas de una montaña llamada Baúl en frente de un campo lleno de viejos pinos y cipreses, que fueron los territorios de exploración y el espacio para hacer amigos. No había soledad, no había tiempo para eso. Los días eran muy cortos. Luego en la secundaria y el bachillerato en el INVO de Quetzaltenango, fue de las épocas más hermosas de mi vida, fue el despertar matemático y la amistad alrededor de las pocas tareas escolares y muchas tareas sociales que nos autoimponíamos. Fue la llegada del amor romántico y de las confidencias, fue el despertar en todo. No había tiempo para la soledad. 

Ya luego la universidad, si, la de San Carlos, fue el despertar total. Años de estudio y parranda, años de tener amigos capaces de guiarme, corregirme, mejorarme. Pero siempre había amigos, siempre. No había tiempo para la soledad. Luego el trabajo y los amigos laborales como en la transición de adolescente a adulto. Luego, en Panamá, en la universidad y fuera de ella, también encontré amigos del alma, mi sorpresa fue en Estados Unidos. Al ya tener un año estudiando, no percibía a amigo alguno. Había uno, y le dije, platiquemos. Él sacó su agenda y me dijo qué día y hora quería. Ya Estados Unidos se percibía como un lugar árido para la amistad nuestra, latinoamericana, nuestra. Los datos lo confirman ahora.

En Estados Unidos, según datos recientes de Gallup, entre el 18% y el 21% de los adultos dicen haber sentido soledad “gran parte del día de ayer”. Entre los jóvenes de 15 a 34 años, el 25% de los hombres reporta esa misma soledad diaria, una cifra más alta que la de las mujeres de su edad y una de las más elevadas entre los países de altos ingresos. La AARP (American Association of Retired Persons) señala que el 40% de los adultos de 45 años o más se siente solo, un aumento respecto al 35% de hace unos años.

¿Y los amigos? Un estudio de Pew Research Center muestra que el 8% de los estadounidenses declara no tener ningún amigo cercano. El 53% dice tener entre uno y cuatro, y solo el 38% afirma tener cinco o más. Hace tres décadas, en 1990, apenas el 3% decía no tener amigos cercanos; hoy esa cifra se ha multiplicado.

Entre los hombres sin título universitario —precisamente el grupo que el informe Nobody to Call de Sam Pressler y Soren Duggan analizó— casi un cuarto reconoce no tener ningún amigo cercano. En las 30 entrevistas en profundidad de ese informe, casi la mitad de los hombres no tenía ninguno y seis solo tenían uno. “No tengo a nadie que me haga sentir que soy importante para esa persona”, dijo uno de ellos.

El tiempo dedicado a los amigos también se ha reducido. Según la American Time Use Survey, el tiempo promedio diario de interacción social con amigos pasó de 60 minutos en 2003 a 34 minutos en 2019, y siguió cayendo. El promedio semanal de socialización con amigos y conocidos ronda las 6 horas (semanal). Muchos hombres reportan invertir apenas unas cuatro horas a la semana en mantener sus amistades, la mayor parte por mensaje o llamada, no en persona.

Estos números no son exclusivos de Estados Unidos. A nivel mundial, Gallup estima que alrededor del 24% de las personas se sienten “muy” o “bastante” solas. La Organización Mundial de la Salud calcula que una de cada seis personas en el planeta sufre de soledad. En Brasil, hasta el 50% de los adultos dice sentirse solo a menudo, siempre o a veces; en Turquía e India las cifras superan el 40%. En Países Bajos, Holanda, o Japón las tasas son mucho más bajas. La soledad no es solo un problema de países ricos: en las naciones de bajos ingresos la prevalencia puede ser aún mayor

En Guatemala no necesitamos importar todos estos datos para reconocernos, aunque sería bueno tenerlos si algún día despiertan los sociólogos guatemaltecos. La precariedad laboral, las horas en el tráfico en las ciudades, los horarios imposibles, la migración y el debilitamiento de las instituciones cívicas producen el mismo efecto: redes que se deshilachan hasta convertirse en silencio. La amistad, que debería ser el amor más libre y menos posesivo, se transforma en producto de pocos. En la siguiente entrada exploraré más detalles de esta triste pérdida: la amistad. 

Nota: Para escribir este artículo me he beneficiado del informe Nobody to Call y del artículo del New York Times del 19 de agosto 2026 de Christian Amba: Status defines friendship for too many Americans.


Tuesday, August 18, 2026

Fingir que todo está bien en la Usac, mentir para normalizar.

 Fernando Cajas.

(Este artículo nace de mí lectura del artículo de Walter del Cid: Normalizar las irregularidades en la Usac, del 11 de agosto 2026 aquí en La Hora).

Hay una forma sutil y peligrosa de ejercer el poder: convertir lo irregular en costumbre. Hacer que lo que empezó como fraude o incumplimiento se vuelva “lo normal”, algo que ya no se discute y simplemente se hace. Eso es lo que ocurre hoy en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

El 1 de julio de 2026, Walter Mazariegos apareció en un video anunciando el inicio de su segundo periodo como rector. En ese momento no tenía el finiquito de la Contraloría General de Cuentas. La Dirección de Asuntos Jurídicos de la universidad afirmó que ese documento no era necesario según la Ley Orgánica de la Usac. Sin embargo, la Ley de Probidad y Responsabilidades de los Funcionarios Públicos es clara: es de orden público, de observancia general y aplica también a las entidades autónomas. Solo después, por orden de una sala judicial, Mazariegos “obtuvo” el finiquito.

No se trata solo de un papel. Se trata de un intento de acostumbrarnos a que las reglas se interpreten a conveniencia. Cuando una irregularidad se repite y se defiende con argumentos jurídicos selectivos, deja de parecer un problema y empieza a parecer “la forma en que se hacen las cosas aquí”. Ese es el peligro real: que el fraude se vuelva rutina.

Este precedente no se queda dentro de la universidad. Si hoy se normaliza que un rector asuma sin cumplir requisitos básicos, mañana puede normalizarse que tribunales o salas decidan quiénes son las autoridades “electas”, dejando de lado el voto de la comunidad universitaria y de la ciudadanía. El mal ejemplo del Consejo Superior Universitario se convierte en amenaza para otras instituciones.

Para reforzar esa imagen de normalidad se organizan actos de legitimación. Se inaugura una sede de Humanidades en Escuintla y se le pone el nombre de Mazariegos. Se celebra un reconocimiento francés de “calidad institucional” (HCÉRES) otorgado en febrero de 2026. Ese sello, sin embargo, no homologa automáticamente títulos en Francia y contrasta de forma brutal con los rankings internacionales donde la Usac ha caído de manera sostenida en la última década hasta ocupar casi los últimos lugares de América Latina.

Estas acciones funcionan como rituales. Buscan crear la sensación de que todo está en orden, de que hay calidad e institucionalidad. Pero la realidad cotidiana desmiente el relato: restricciones absurdas de ingreso al campus, desaparición de registros académicos de estudiantes que se opusieron, amenazas a profesores y trabajadores, y un clima de intimidación que limita la libertad de expresión y de cátedra.

Si realmente todo estuviera normal, no harían falta controles tan duros ni el borrado de información académica. El hecho de que se necesiten medidas coercitivas revela que la normalización es incompleta. Todavía hay sectores de la comunidad universitaria que se resisten a aceptar como natural lo que es irregular.

Desde mi trabajo sobre prácticas sociales —incluido el análisis de cómo se construyen las rutinas en ámbitos técnicos y de ingeniería— he visto una y otra vez el mismo mecanismo: cuando una práctica irregular se repite lo suficiente y se rodea de justificación, termina por parecer inevitable. Pero ninguna rutina es irreversible. Las prácticas sociales siempre pueden hacerse de otra manera. Dependen de que las personas sigan reproduciéndolas.

Mientras exista una mirada crítica capaz de señalar la contradicción entre el discurso oficial y la realidad que se vive en los pasillos y aulas, la normalización del fraude en la Usac permanece incompleta. Fingir que todo está bien no es solo una estrategia política. Es un intento de robarnos la capacidad de indignarnos y de imaginar una universidad distinta.

Esa capacidad todavía existe. Y mientras exista, el fraude no habrá ganado del todo.

Wednesday, August 12, 2026

Quetzaltenango no nació de un solo golpe.

 Fernando Cajas.

Las teorías de origen todas tienen el mismo problema: Son controversiales. ¿Será que Génesis 1:1 describe el origen de la Tierra? ¿Será que el Big Bang es el verdadero origen del Universo? ¿Será que la vida solamente se originó en la Tierra? ¿Será que el lago de Atitlán se originó luego de una erupción de un megavolcán hace 86 mil años? ¿Será que Quetzaltenango se originó con Pedro de Alvarado?

Lo cierto es que cualquier teoría de origen es de por sí controversial.

A pesar de lo controversial de las teorías de origen, la naturaleza, el universo, en este caso las sociedades, todos, todos van dejando huellas que podemos explorar y eso refleja la diversidad de nombres de este valle donde vivo yo, donde vivieron mis papás, mis abuelos, mis tatarabuelos.

Este pueblo de Quezaltenango ha tenido varios nombres: Esta cadena de nombres —Culahá, Tqui Já (Tquel A’), Xelajuj Noj, Quesaltenango, Quezaltenango y finalmente Xelajú, esto es, Quetzaltenango, la ciudad de la Estrella, la Cuna de la Cultura. Este no es un simple listado de topónimos. Es la huella de capas históricas superpuestas sobre el mismo valle. Hace más de mil años el territorio era mam y se conocía como Culahá. Los quichés lo conquistaron y lo reorganizaron como Xelajuj Noj, un calpul bajo la órbita de Q’umarkaj. Cuando llegó el ejército nahua-español en 1524, el nombre se transformó otra vez, impuesto por los aliados tlaxcaltecas y mexicas: Quetzaltenango, “la muralla del quetzal”.

La conquista no fue un solo acto. Según el Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún (editado por Francis Gall en 1963), la primera batalla se libró en Xetulul (San Francisco Zapotitlán). Días después, en el Llano del Pinal, cayó Tecún Umán ante los ojos de su compañero Huitzitzil Tzunún. El documento es tajante: el caudillo k’iche’ existió y murió allí. Gall, sin embargo, advierte que el título —escrito en 1567 o copiado después— fusiona dos momentos distintos: la derrota militar de 1524 y la rendición definitiva de 1529 en las faldas del volcán Santa María. Solo entonces, el 15 de mayo de 1529 (víspera de Pentecostés), el asentamiento quedó bajo la advocación del Espíritu Santo. El obispo Marroquín midió el terreno de la primera iglesia en 1532. Juan de León Cardona aparece ya como uno de los primeros conquistadores que recibió tierras en la zona.

Carlos Fredy Ochoa, en Xelajuj en la historia antigua, recupera el mismo título y lo pone en diálogo con el de los Ixkot y otros documentos k’iche’s. Lo que emerge no es la imagen de una gran ciudad monumental prehispánica bajo el actual centro de Xela, sino la de un calpul —una unidad sociopolítica con tierras, principales y memoria propia— que los españoles reorganizaron. El nacimiento de Quetzaltenango fue, por tanto, complejo: una fusión forzada entre k’iche’s, mam residuales, mexicas, tlaxcaltecas y castellanos, acelerada por las epidemias que diezmaron a la población indígena.

La aparente victoria española no se limitó a las batallas. Fue también el triunfo de virus desconocidos y de una nueva religión que, poco a poco, se entretejió con las antiguas creencias. Los k’iche’s del valle se adhirieron al catolicismo, aprendieron el castellano sin abandonar su lengua y, al mismo tiempo, conservaron la memoria de Culahá y de Xelajuj Noj. Esa tensión —entre el sometimiento y la persistencia— es el verdadero origen de la comunidad que hoy conocemos.

Para 1700 ya se perfilaba una identidad regional fuerte. Los viajeros dibujaban a Quezaltenango como el centro de un territorio que miraba hacia Chiapas, el Soconusco y el altiplano occidental. En el siglo XIX esa identidad se tradujo en luchas concretas: la independencia, el Estado de Los Altos y el permanente deseo de autonomía que atraviesa la historia quetzalteca.

Quetzaltenango no nació de un solo golpe de Pedro de Alvarado. Nació de la superposición de Culahá, de Xelajuj Noj, de las batallas de 1524, de la rendición de 1529, de los títulos que los principales escribieron para defender sus tierras y de las epidemias que transformaron para siempre el valle. Es una ciudad de nombres múltiples porque es una ciudad de memorias múltiples. Y esa complejidad, lejos de ser un problema, es su verdadera riqueza.

Es una lugar descrito por guerreros y poetas, de letras que quizá nunca lleguen a nuestros ojos llorosos cuando recordamos de dónde venimos, de donde somos, es el lugar que marca culturalmente a cualquier visitante, es el lugar donde se grita y se pelea por la libertad y la poesía con la misma intensidad, porque como dice el poeta Víctor Villagrán Amaya: el alma la tienes sencilla.

Sunday, August 9, 2026

Es hora de respirar con la lluvia.

 Fernando Cajas.

Es hora de respirar con la lluvia. Hoy, en la Costa Sur guatemalteca, cae una de esas lluvias que no se ven todos los días: intensa, casi vertical, con gotas tan grandes que parecen querer arrastrar el cielo entero. Mientras el agua golpea el techo y la tierra, recuerdo el titular de un periódico impreso que leí hace poco: “Sequía provoca caída de 85 % de la lluvia”. ¿Cómo es eso que la sequía provoca reducción de lluvia, no es acaso esa la definición de sequía?  Esta es una frase que se muerde la cola, escrita sin el menor rigor, como tantos textos que circulan sin que nadie se detenga a pensar qué significan realmente las palabras. Aquí, en cambio, la lluvia es otra cosa. Es más fuerte, más generosa, con un peso distinto al de las lluvias de montaña. Es una lluvia de corrientes interoceánicas.

Estas corrientes constituyen uno de los sistemas más poderosos de la dinámica terrenal. Impulsadas por la rotación de la Tierra, los vientos alisios y las diferencias de temperatura y salinidad, conectan océanos enteros y transportan calor, nutrientes y energía a lo largo de miles de kilómetros. Ese es el corazón del ciclo del agua en Guatemala.  En Centroamérica, donde el istmo separa el Pacífico del Atlántico y el Caribe, las corrientes interoceánicas adquieren un sentido particular.

En la costa del Pacífico, la Corriente Costanera de Costa Rica avanza hacia el noroeste, bañando las playas de arena volcánica de Guatemala y alimentando la productividad de manglares y zonas pesqueras. Es una zona ecológica realmente rica. En el Caribe, el sistema de la Corriente del Caribe se enlaza con la de Yucatán y, más adelante, con la poderosa Corriente del Golfo, creando un corredor de aguas cálidas que sostiene la biodiversidad del Sistema Arrecifal Mesoamericano, ese mismo que estamos destruyendo con la basura del río Motagua y que llega al caribe hondureño. 

Mientras el agua transforma el paisaje y limpia el polvo de los días, no puedo evitar pensar que las batallas por un Guatemala mejor se están perdiendo en un terreno sembrado de engaños y verdades a medias. Nos han engañado. La democracia fue el señuelo para abandonar la lucha. Las movilizaciones universitarias de 1920, de 1944, de 1968, del 2015 y del 2023 quedaron, en gran medida, en nada. O al menos eso parece cuando miramos el presente. 

Ahora la batalla también se libra en lo digital: desde la comodidad del apartamento que se renta, desde el hotel donde uno se hospeda, con las redes sociales que nos entorpecen. Todo resulta cómodo, todo es pantalla. Los presidentes que elegimos son cada vez peores. Los diputados, en su mayoría, aún peores. ¿No serán, acaso, nuestro reflejo? ¿No será nuestra propia indiferencia la que los sostiene? 

El país está cooptado hasta los dientes. Hago un esfuerzo por salir del mar de engaños y entender las mentiras cínicas de un orden hecho para construir privilegios. Me siento parte de ese sistema, pero sé que es mentira. Lucho con lo poco que me queda, y a veces me queda poco y hasta parece nada, nada me queda.

Y, sin embargo, todavía es posible preguntarnos qué podemos hacer. No desde la grandilocuencia, sino desde la responsabilidad concreta. Tocqueville advirtió que la democracia no se sostiene solo con elecciones, sino con hábitos: asociaciones, vínculos cívicos, la costumbre de actuar juntos más allá del interés privado. Hannah Arendt insistió en que la libertad política nace cuando los ciudadanos recuperan la capacidad de actuar en común, de aparecer en el espacio público y asumir la responsabilidad de lo que acontece. En una línea cercana, C. L. Skach, en Outlaw, sostiene que confiar excesivamente en las leyes formales, las constituciones y las instituciones jerárquicas han debilitado nuestra capacidad ciudadana. 

Cuando el sistema de justicia está cooptado —como ocurre en Guatemala—, la recuperación democrática no puede depender solo de mejores normas o de tribunales capturados. Requiere, en cambio, que los ciudadanos reconstruyan desde abajo prácticas cotidianas de civismo, ayuda mutua y resolución horizontal de problemas, creando tejidos sociales densos que no esperen a que el Estado funcione para empezar a actuar.

En una línea cercana, Anthony Giddens, en La tercera vía, propone una recuperación democrática que no se limite a defender los mecanismos electorales. Implicaría impulsar reformas que fortalezcan la transparencia del Estado, amplíen la participación ciudadana más allá de los partidos tradicionales y reconstruyan la confianza a través de una sociedad civil más densa y autónoma. Significaría, además, apostar por políticas de inclusión efectiva —especialmente de pueblos indígenas, jóvenes y sectores populares— que combinen derechos con responsabilidades compartidas, de modo que la democracia deje de ser un procedimiento distante y se convierta en cotidiana.

Salvar la democracia guatemalteca y enfrentar la corrupción y la crisis de gobernabilidad no depende solo de esperar mejores gobernantes. Depende de reconstruir, desde abajo, esos tejidos que hemos dejado atrofiar: organizaciones comunitarias reales, no solo redes digitales; espacios de deliberación donde se discuta el bien común sin miedo; vigilancia ciudadana constante sobre los recursos públicos; y la decisión cotidiana de no normalizar el cinismo. Se trata de pasar de la indignación pasajera a la acción sostenida, de la queja solitaria a la construcción colectiva. 

Por eso es hora de respirar con la lluvia. Es hora de recuperar las fuerzas para las batallas venideras: no solo las digitales, sino sobre todo las que se dan en la calle, en las comunidades, en el cuerpo.