Saturday, August 1, 2026

FRENTE HUMANITARIO.


Sandra Cantoral 


Los Valores Humanos tienen matices históricos y profundos como búsqueda INTERSUBJETIVA de nuestras naturalezas, desde aquella RAÍZ MILENARIA, a través de la Memoria, el Símbolo y la misma Historia de Vida, para desarrollar una Capacidad Colectiva de Fortaleza, como un HOGAR más, que es nuestra Madre Naturaleza. A pesar de que el Régimen de Explotación Capitalista, nos muestre como SERES ABSOLUTOS SUPREMACISTAS, entiéndase ya acabados en la cosificación del Sujeto y, así se impongan tales energías dominantes con esa Memoria Hegemónica, que aparecen en nuestras Representaciones Comunes Cotidianas, con una determinada Mentalidad Humana Eurocéntrica, colocándonos entre un Mundo Real y un Mundo "Ideal y absurdo hoy con la gringolandia", de este modo, vamos ideologizando la Cultura Hegemónica Globalizante aún; aunque esté tan desquebrajado el Sistema de EXPLOTACIÓN en la COMPETIVIDAD egoísta, violenta, con ira y enfermedad desquiciante individualista y/o nihilista, sin PODER ofrecer ningún futuro Ético Humanitario para la Construcción Social de Soberanía en la resolución de nuestras Necesidades Vitales en México y en América Latina (A.L.) en este terreno lleno de confusiones y contradicciones, como medida de "Respeto y de Libertad", en donde podamos crecer un BUEN Desarrollo Comunitario; por lo que ya urge organizarnos en un Frente Humanitario con UNIDAD SOLIDARIA.

Sabemos que el Sentido de Vida Buena Comunitaria continúa encarnada en las NECESIDADES e INTERESES de las mayorías de la Clase Trabajadora de México y de A.L., pero estamos aturdidos con tanta comercialización publicitaria cosificada, desde su Racionalidad Instrumental, porque se continua cooptando al Sujeto de Trabajo con un PODER inmoral "naturalizado", que atraviesa: A) la Propiedad Privada de medios de producción y, de reproducción en estas relaciones de explotación sistemáticamente. Con tal destino simbólico manifiesto, hoy día se puede entender a la Formación de Sujetos, por  “Ser un agente humano, una persona o un Yo aislado”[6 dentro de B) la injusta ACUMULACIÓN y CENTRALIZACIÓN DE CAPITAL, que es el Centro de la Definición de las Clases Sociales y de su LUCHA SOCIAL, que es histórica.

Sin embargo el Sujeto que sabe de su Historicidad Comunitaria defenderá su SOBERANÍA, Electoral, Económica, Militar, Política, Jurídica, Cultural y Gubernamental Comunitaria, de manera Integral y Humana, que permite la UNIDAD con Organización Política Emancipadora, al ser capaces de poner Atención Intuitiva y Voluntad Sensible VITAL en la Construcción  Social Cooperativa,  de  esa  Autoformación Cultural Civilizatoria, que parte del SENTIDO COMÚN como Sujeto Libre y Responsable de nuestra época, reapareciendo ahí nuestras intersubjetividades de poco a poco; tal proceso ya está en ciernes,  como  Principio Filosófico de  Bienestar, en la  realidad del propio cuerpo[7] -aunque tal Sujeto pueda no sentirse como alguien suficiente, principalmente con la

 miserable retribución a su jornada de trabajo-.

Pues sin duda, ello va a depender C) del Grado de Conciencia Social e Individual asumida en los actos del Sujeto Educativo: sea éste docente, estudiante, obrero, científico, comerciante, trabajador (a) sexual, presidente (a), artista, artesano, filósofo, periodista, arqueólogo, médico, campesino, matemático, músico, etcétera, a partir de sus Intuiciones Morales y Espirituales más profundas y sagradas, POR ELLO ES VITAL CULTIVARLAS CON EL EJEMPLO, en ese ACTO, complejamente dialéctico, de Transgresión Crítica del Orden Impuesto, frente a la Irracionalidad / Insensible de la lógica o Cultura de Degradación Capitalista en esta nueva ACUMULACIÓN ORIGINARIA DEL CAPITAL con un Proceso Sionista-Genocida INTERVENCIONISTA de gran ganancia, abierto y cínico para aterrarnos y, que es amenazante de la Humanidad, con su Mercado Transnacional de diversas drogas, en donde el capo mayor, es el gobierno de E.U.A., no nos engañan.

Ya que el Grado de Conciencia Social e Individual de los y las maestras y maestros del amor a la VIDA y a la Verdad, en esta búsqueda de una Vida Plena, se rige por el principio básico de D) las Clases Sociales, entre explotados y explotadores; el escenario se define de acuerdo a sus conocimientos humanitarios de sensibilidadRacional con raíz indígena, que anida una Pedagogía Crítica Transformadora innata, de experiencias e intuiciones muy agudas, porque saben de su Soberanía y Sabiduría Milenaria; es decir pueden profundizar racionalmente, como agentes humanos SENSIBLES de un nuevo cambio más humanitario y pacífico en E) el CUIDADO de nuestra principal SOBERANÍA con doble nacimiento: Una, de nuestra NATURALEZA MADRE, la Otra, el CONOCIMIENTO, de que somos lo mismo con ella, como personas o como un Yo COMUNITARIO milenario, en donde todo es un nuevo y legendario SUJETO DE DERECHO, como son: Ríos, Presas, Lagos, Bosques, diversos animalitos, reptiles, los cerros,  el aire y la temperatura del Sol. Ello lo capta quien lo cuida, es decir, quien lo CULTIVA, porque está constituido en la CAPACIDAD de Sentir y de Comprender la Historicidad Comunitaria, diferenciándola de la que es Prepotente y Egoísta. Hasta lograr conformarnos en un FRENTE HUMANITARIO de Resistencia Consciente, ante el Macartismo resucitado con Marco Rubio ahora, conociendo que Trump quiere desaparecer la Corte Penal Internacional que le resulta incómoda -F. Buen Abad-.

De manera que la pregunta abierta en torno al SER SOBERANO en su situación de Clase Social, va defendiendo esa construcción social de la SOBERANÍA NACIONAL en nuestra condición de Clase Social Trabajadora, que inculca una REVOLUCIÓN DIALÓGICA DIALÉCTICA CRÍTICA y abierta, claro contextuada, para que todos se sientan SEGUROS y no acechados, lo que nos abre una gran duda, dada la violencia de hoy: ¿Porqué comprometerse con las Necesidades de tod@s, y con las de sí mismo en el Cuerpo de nuestra Generación y de nuestra Época?:

Tenemos que distinguir, por tanto, F) quiénes son los DUEÑOS DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN -principalmente la tierra que está monopolizada- y, este Proceso de Constitución del Sujeto Histórico Educativo  es un medio de Potenciación y de Desarrollo Humano -según la concepción hegeliana-; en cuanto a que el Sujeto Ético, conlleva un sentido de hermandad, como iguales en la Dialéctica Histórica entre el Amo y el Esclavo, la ruptura de este injusto esquema,  propicia Relaciones de Poder Humanitario en su multiplicidad de matices posibles y contextuados. En donde el Sujeto de Aprehendizaje sólo irá logrando su Emancipación Social e Individual, en torno al RECONOCIMIENTO / AGRADECIMIENTO recíproco que nos da UNIDAD, para oponernos a la INJUSTA Acumulación Originaria del Capital, que se recrea hasta nuestros días, entre los Explotados y los Explotadores; porque todo este INJUSTO entramado, viene de una CULTURA diferente, que se encarna en una Otredad simbólica deshumanizante intersubjetiva, dada su avaricia y/o relaciones de abuso de Poder Dominantes, a la vez es destructora de la Madre Naturaleza, es decir, nos aniquila a NOSOTROS MISMOS de Forma irresponsable, sólo porque G) el Producto del Trabajo Comunitario NO se distribuye equitativamente; pues no se RECONOCE a quienes lo producen, así ha sido históricamente para "PODER" encubrir el abuso del robo, el engaño y el asesinato contra los y las esclav@s, sirvientes, obreros, campesinos y entes subhumanos INFERIORIZADOS en las estructuras MENTALES del abuso de PODER de un Régimen de Dominación, de Exclusión y de Explotación del hombre por el hombre. 

De manera que, la mentalidad SOBERANA en nuestra condición de CLASE SOCIAL TRABAJADORA con Consciencia Colectiva Responsable, hace que el Sujeto de Derecho, se ubique históricamente en el mundo real de nuestras Existencias; es decir, de acuerdo a la coherencia que se tiene de ésa Existencia en las necesidades radicales o superfluas del otro Yo -que no es una Cosa, sino un Ser Viviente, con DERECHO de VIDA y, que está frente a uno mismo, siendo lo mismo humanamente; lo cual implica tener un trato igualitario de los Sujetos Históricos de Derecho a una Vida DIGNA, en donde conviven y sobreviven por la Solidaridad acuñada y encarnada históricamente, por medio del AFECTO AMOROSO, en H) esta Defensa de Pertenencia y de Reconocimiento Recíproco, que propicia una VIDA BUENA y SOLIDARIA en COMUNIDAD, distinguiendo a la ideología acuñada en un proceso de formación de valores, desde las jerarquías sociales impuestas hegemónicamente, aunque se vaya salvando de poco a poco la RESISTENCIA de esa Vida Comunitaria Solidaria, con métodos creativos, frente a la FRUSTRACIÓN del Sistema de Explotación con una disforia de clase y genealógica, también - Ch. Nader-.

Mientras que la Vida Integral Humanitaria, con un sentido de Soberanía como Proceso de Autoestima y AUTODEFENSA nacional en RESISTENCIA civil, se ejerce como CLASE TRABAJADORA, preparándonos para autogobernarnos de forma autónoma, entiéndase, para protegernos en América Latina frente al sionismo omnipotente del gobierno de Estados Unidos (Quienes tienen 5,000 armas nucleares y, no permiten a nadie más que no sean sus secuaces, igual de perniciosos, tenerlas), así actúan con sus aliados supremacistas; lo que se desarrolla y diferencia, sólo en una relación de Clase Social Conscientizada Políticamente, es decir con Sentido Humanitario, organizado cada vez más y mejor, para conformar un FRENTE HUMANITARIO de justicia social, contando hoy con tantas herramientas Construidas históricamente por la Clase Trabajadora para el Buen Uso de ellas, en torno a nuestra liberación, o por el contrario para ejercer ENAJENACIÓN cosificada en los símbolos fascistas hitlerianos -que reaparecen hoy en día-, por supuesto existen muchos matices del COMPORTAMIENTO social e individual; por ello ACTUAMOS en el amor cooperativo, sin que haya absolutos sobre el tema. 

Vivimos una época en donde las Elites Políticas, las Elites Criminales y las Elites Económicas están entretejidas como castas y al ser la Clase Dominante en la acumulación y centralización del CAPITAL, todo el proceso de Explotación se Naturaliza, a costa de la mayoría de la Clase Trabajadora; por tanto, tendremos que constituirnos en una COMUNAGOGÍA LIBERADORA, con JUSTICIA SOCIAL en A.L. Nuestra principal tarea es lograr una Educación Digna Humanitaria, que brote hasta por las coladeras, a través del Diálogo y la Pregunta que interroga por el SER, para Organizar en Resistencia una VIDA HUMANITARIA CONTRAHEGEMÓNICA al Sistema de Explotación, desde los diversos caminos que vamos abriendo.

Se trata de I) Ser CRÍTICOS para denunciar permanentemente los abusos de la acumulación capitalista, la cual existe en unas cuantas manos de magnates y elites de Poder Económico, Militar y Mediático;  lo que implica COMPRENDER el valor de los compromisos y del Esfuerzo del Trabajo de Unidad Transgresora ante tantas Injusticias, ello en las diferencias de los procesos de intercomunicación franca y abierta, mediados por el Respeto y la Transformación sensible del Sujeto Histórico Responsable, considerando en esta construcción social a: 1. los Medios de comunicación CRÍTICOS, 2.  las Familias solidarias, 3.  las Iglesias que alzan la voz en defensa de los pobres, 4. las Escuelas Comunitarias contrahegemónicas, que luchan por la Dignidad Humana y 5. la Calle de la Esperanza, en donde se reconstruyen lazos de rivalidad, pero también solidarios. Ya que la NATURALEZA HUMANA, significa Cooperación y Buena Convivencia en lo posible.

En esta tipología cualitativa, entiendo cómo J) LA UNIDAD engendra Energía Humana SOBERANA, que nos es muy positiva; fundamentando auténticamente nuestra Cultura en la Libertad de no Ser Esclavos de nada ni de nadie, en medio de tantos matices y contradicciones de la lucha de clases Mundial, de esta Otra Era de RECONQUISTA para A.L. por parte del Imperio Sionista de Estados Unidos, después del vasallaje de la conquista antigua; porque se trata ya de quitarse de todo aquello que nos pesa. Aunque en la resolución de las preocupaciones se tenga que empezar a buscar Trabajar en Común, con nuestra alma mater SOBERANA, como algo sagrado, es decir amoroso, en donde sólo existe el sentido de cero, uno o nada en la fortaleza histórica del Sujeto de Derecho a una Vida Buena; lo que sucede cotidianamente en nuestras relaciones para K) PODER, SABER y 'SER' -R. Grosfoguel- es decir, para COMPRENDER con SensibilidadRacional Humanitaria Integral, cómo integrarnos con la realidad vital concreta de una VIDA DIGNA SIGNIFICATIVA, feliz y satisfecha en RESISTENCIA CIVIL desde A.L., en este Reconocimiento del Sujeto Histórico EDUCATIVO, siempre inacabado -como lo plantea la Mtra. Cantón, al referirse a la Constitución del Sujeto Particular-, en donde entra toda nuestra Naturaleza Madre, como Sujeto de Derecho a una Vida Buena Material y Espiritual en construcción; en donde 'el pecado' -téngase en cuenta-, no es igual a un CRIMEN de Lesa Humanidad, como los que hoy existen y tenemos plena CONSCIENCIA para nombrarlos así, porque son HISTÓRICOS y no NATURALES.

Nos falta aún, L) dar una Explicación Justa en los procesos de vida, es decir, en esta relación de Reconocimientos Recíprocos, esta relación INTERSUBJETIVA es dialéctica/DIALÓGICA, en torno a los Gérmenes, Desarrollo y Consolidación de nuestra Soberanía, en la conformación de un Frente Humanitario, que parta de nuestra condición de Clase Trabajadora CONSCIENTE, es decir, Responsable del Destino de la Humanidad en su doble y auténtica naturaleza: 1. al ser la NATURALEZA MADRE encarnada en cada uno de NOSOTROS, de donde desprendemos la categoría de Democracia Participativa en RESISTENCIA CIVIL, como Derecho Igualitario, sin que este reconocimiento, nos haga olvidar la lucha a muerte entre el Amo y el Esclavo en los procesos de emancipación y de opresión históricamente, dada la INJUSTICIA SOCIAL que entraña, hasta, 2. lograr acuñar simultáneamente UNA CONSCIENCIA DE CLASE Trabajadora Soberana y Transformadora, para disolver de una vez por todas, el Coloniaje y la Mentalidad Colonizadora y, así PODER atender Intereses y Necesidades Humanas, es decir de nuestra MADRE NATURALEZA verdadera, hasta enarbolar, después de varias luchas a muerte VITALES, lograr construir una M) CONSTITUCIÓN POLÍTICA MEXICANA ejemplar y, también para A.L. Ahí es importante conocer el papel que cada uno juega en la Organización Social del Trabajo, en este Proceso Educativo de DESALIENACIÓN, para no terminar defendiendo a nuestro Opresor en esta lucha de clases entre el Capital y el Trabajo. Como está sucediendo en El Salvador con Bukele, que llevan presos a niños desde los 12 años a 18, para torturarlos y matarlos de hambre en sus Campos de Concentración de Alquiler, por ejemplo.

En tal contexto, la construcción de un Sujeto de Derecho Soberano, necesita organizarse en un Frente Humanitario, en el tono de la lucha de clases en A.L., tendremos que fortalecernos en Otra Cultura Integral UNIFICADORA, como cuando sucede un terremoto, para seguir construyendo una Vida Buena Comunitaria; habrá que ayudar a que el Sujeto Histórico de  Derecho, distinga  con precisión,  qué es una visión ideológica sobre: el AUTORITARISMO, la Jerarquía de Poderes, el Empleo de Corrupción y la Descomposición Egoísta del ‘yo soy la única ley burocrática’, para ya NO SER el más vulnerable y enfrentado a la terquedad y al capricho voluntarista de los Magnates del Imperio Monopolista, al ser dueños absolutos de lo producido y NO trabajado, sin RECONOCER en sus matices a la Clase Trabajadora, productora de todo lo existente; aunque las Clases Populares hoy, anden en las calles, defendiendo los beneficios y los DERECHOS SOCIALES, que se han perdido, como en Chile, Argentina o Bolivia, por ejemplo.

Así valoro a la Cultura Popular: PODER incorporarnos de poco a poco a un FRENTE HUMANITARIO DE RESISTENCIA y, poder enfrentar al sionismo capitalista, multiplicándonos como un Ejército de una Revolución Cultural Civilizatoria, silenciosa, para aprehender a resistir en esta Digna Rabia Humanitaria y,  SABER sobrevivir con principios humanos de un Sujeto de Derecho a una Vida Buena; N) al luchar contra el  Salvajismo y la Barbarie de esta Era de exclusión racionalista moderna INTERSUBJETIVA y PREPOTENTE, especialista de la Tortura, compréndase, de esta Modernidad Capitalista en decadencia, aunque aún es complejo desentrañar su militarismo bélico y genocida en: 1. las CAUSAS, que nos dan la FORMACIÓN de nuestros valores humanos de raíz histórica; 2. una posible EXPLICACIÓN en los CONTENIDOS nombrados y, 3. en la SIGNIFIACIÓN HUMANITARIA en construcción, para que no se nos confunda el mundo de nuestra Madre Naturaleza, que nos guía. 

En este sentido, es interesante observar también algunos matices en la complejidad de las Clases Sociales entreveradas con el PODER POLÍTICO POPULAR, de gran sabiduría y aplomo: 

Por ejemplo, PODER DISTINGUIR, cómo los gobiernos de México y  EUA, se piden respeto, como Estados igualitarios en una cierta DIPLOMAIA, pero a la vez, la CNTE magisterial, al exigirle a Sheinbaum cumplir  su palabra sobre la abrogación de la Ley del ISSSTE de 1997, con un gran espíritu social y, que ella prometió en campaña, pues no se acepta, sino que se Escamotea políticamente por Sheinbaum; ella se niega a hablar del tema en mesas de trabajo públicas con especialistas en la materia de forma serena y seria, por ejemplo. Así es este nuevo escenario de la Lucha de Clases, desde los matices con el pueblo de trabajo y, contra la oligarquía internacional actual, que está como gavilán esperando el siguiente ataque a su presa, en donde el enemigo principal de EUA es China, culpándolo de intervención en sus elecciones; como vemos tales dimensiones en la correlación de fuerzas, resulta muy compleja. Por lo que tendremos, que aprehender a valorar nuestras contradicciones, tan complejas y matizadas. Lo importante es no confundir quién es ese enemigo principal en los PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN HUMANITARIA, por la vía de la PAZ humanitaria, en resistencia CRÍTICA, en contra de Otra Reconquista en la ACUMULACIÓN Y CENTRALIZACIÓN DEL CAPITAL, entre el Amo y el Esclavo, emblemáticos, es decir, compréndase entre el Capital y el Trabajo.

Por eso los procesos de Construcción Social Soberana, Democrática y Comunitaria están por resignificarse con un SENTIDO ESTÉTICO DIALÓGICO en ese Frente Humanitario en Resistencia para la JUSTICIA SOCIAL entre todos los grupos subalternos, partiendo de grandes Movimientos Sociales organizados, que acuñen comportamientos propios de la Existencia Humana más primitiva, y que por ello, tiene sus matices más simples y, encarnados en la Constitución Sintética-Instintiva del Sujeto Educativo, como Actor Social desdoblado en su propio Cuerpo, Naturaleza Madre, amada y cultivada en plena transformación dialógica, que hoy está asechada por el Imperio del Capital de EUA contra A.L., y lo que se está sufriendo es casi inevitable.

Ñ) superemos nosotros por tanto, la relación de enseñanza-aprendizaje formalista enajenante, que encubre el COMPLEJO COLONIALISTA, lo padecemos cotidianamente, en la búsqueda del ‘Yo soy’, sin comprender cuál es la NECESIDAD Colectiva que debe ser ahí satisfecha, en la UNIDAD del Sí Mismo a través de su Otredad, como es hoy la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE, al ser la disidencia del SNTE charro), todo ello acontece ante el gobierno de Sheinbaum, por ejemplo. 

Porque todos los sectores de la gente de TRABAJO, luchan por vivir con integridad y SEGURIDAD SOBERANA; entre los iguales y los diferentes, en la esencia de nuestra Identidad de Clase Social, respetando la diferencia del otro Yo, con libre autodeterminación y responsabilidad en NUESTROS ACTOS, desde un trabajo gozoso, y de recreación productiva emancipadora; ello tiene Sentido Significativo, si se entiende a la FOMACIÓN HUMANITARIA, como un proceso integral en sus Valores Fines y Valores Principios; justo en la Realización Cultural, Emotiva e Ideológica de los Sujetos, puesto que la Cultura Emancipadora, es el Alimento Vital en la Constitución Histórica Social, del Sujeto de Derecho, que atraviesa su vida cotidiana, acuñada por la formación de valores Ético-morales, que son respaldados en nuestra CONSTITUCIÓN POLÍTICA MEXICANA, igual como sucede en la Constitución de nuestra propia Consciencia de Clase Trabajadora, en procesos de emancipación permanentes, que tardarán, al parecer largo tiempo.

Nos preguntamos por tanto, hasta cuándo las Empresas Multinacionales, podrán equipararse a las condiciones de vida de la Clase Trabajadora en esta Búsqueda de Soberanía, que nos cultiva y cuestiona en nuestras Tradiciones y Costumbres; así como en la defensa de Soberanía para la UNIDAD de un Frente Humanitario, dispuesto a morir y a resistir, como nos ha enseñado el pueblo de Irán, en esta Lucha de Clases Mundial entre claros y obscuros, que reivindica de modo CRÍTICO, las Formas de Trabajo y, la Producción Creativa, que puede servir tanto para la opresión, como para la liberación del Sujeto Histórico, asumido éste como un Sujeto Soberano en Construcción Histórico-Social Latinoamericana, en un contexto matizado por su situación Étnica, Territorial, Religiosa, Sexual, Política, Militar, etcétera, enfrentando ahora al Narco-Imperio Estadounidense y al mundial -vendedores de armas y de guerras-, donde pretenden confundirnos con un MUNDO AL REVÉS -E. Galeano-, pues los narco-gobiernos como el trumpista, son el principal NEGOCIO DEPREDADOR para la Humanidad, es decir de nuestra Madre Naturaleza.


¡Porque hoy, la Acumulación Originaria del Capital es Palestina! 


[6] Vid. Taylor, Charles. Fuentes del yo, la construcción de la identidad moderna. Ed. Paidos, Barcelona 1996. Tr. Ana Lizón. P. 17.

[7] Vid.  Masotta, Oscar. Lecciones de Introducción al Psicoanálisis. Ed. Gedisa, Barcelona 1991. P. 111.

Monday, July 27, 2026

Un barco a la deriva: Arévalo.

 Fernando Cajas.

Arévalo no perdió el rumbo: nunca lo tuvo.

Se dice que Bernardo Arévalo perdió el rumbo en sentido metafórico. Una de las metáforas más claras y utilizadas es “tener el norte claro” o “tener la brújula bien orientada”. Esta figura retórica significa que la persona no ha perdido su dirección, mantiene la claridad sobre sus metas y sabe exactamente cuáles son los pasos necesarios para llegar a su destino. La metáfora funciona porque el Norte, históricamente, dirigió a navegantes y exploradores con la estrella polar o la brújula para no perderse en la oscuridad o en el mar abierto. Recuerde, fueron los chinos quienes inventaron la brújula, pero a la fecha pocos saben distinguir el norte geográfico del norte magnético, Arévalo menos.

La brújula interna representa los valores, la determinación y el enfoque mental que actúan como herramienta de navegación personal. Aunque el entorno sea caótico, confuso o lleno de distracciones, el barco no avanza a la deriva porque su rumbo ya está definido de antemano. 

Aplicada a la presidencia de Bernardo Arévalo, la metáfora se desmorona. No es que el presidente haya perdido el norte. Es que nunca lo tuvo. El Plan de Gobierno que presentó en campaña era un documento elegante, lleno de buenas intenciones y promesas de transformación. Pero un plan no es un rumbo. Un rumbo exige decisión, capacidad de sostener el timón cuando sopla la tormenta y disposición a enfrentar a quienes quieren desviar el barco. Arévalo no tiene nada de eso: Ni capacidad, ni rumo, ni liderazgo, ni nada, es un monigote cobarde. 

Arévalo llegó al poder con el apoyo de una ciudadanía que se movilizó para defender su triunfo cuando el Ministerio Público intentó impedirlo. Fue la gente de colonias, pueblos y barrios la que sostuvo la institucionalidad, todos, no digamos los hermanos olvidados por Arévalo de los 48 Cantones.  Él, Arévalo, en cambio, se comportó como un cero a la izquierda: observó, dialogó, esperó y finalmente no hizo nada, nada de nada igual que su mediocre e inútil vicepresidente. 

Arévalo NO defendió a su partido frente a la embestida que terminó por desarticularlo. NO defendió con la misma energía a quienes fueron criminalizados por respaldarlo, a su palomo lo envió al Vaticano sin credenciales para cuidarlo, a los de los 48 Cantones, Chaclan y Pacheco, los dejó abandonados a su suerte. NO enfrentó de frente a la fiscal general que impuso su agenda con comodidad mientras el Ejecutivo miraba. En la Universidad de San Carlos el contraste es elocuente. En campaña, Arévalo denunció con fuerza la cooptación. Una vez en el poder, el silencio se volvió sepulcral ante la continuidad de un rector cuestionado y ante las denuncias de cancelación de matrículas y obstáculos a estudiantes opositores. Es un sepulcro y cuando menciona el problema, tartamudea para no decir nada, igual su vice, un cero a la izquierda. 

El deterioro de la única universidad pública del país es un problema de Estado. El presidente optó por la indiferencia. No se trata de intervención arbitraria; se trata de asumir que la autonomía universitaria no puede convertirse en botín mientras se predica el cambio. Pero, basta mirar para cualquier lado, son una máquina de inútiles el, su vice y sus ministros. 

La infraestructura sigue siendo el ejemplo más visible de la deriva. Las carreteras se deterioran, COVIAL ejecuta a un ritmo paupérrimo, los puertos mantienen retrasos estructurales. Se anuncian “Rutas del Desarrollo” y se inauguran tramos, pero la sensación dominante es de ausencia de una política seria y sostenida. 

En política exterior, su especialidad, se volvieron alfombra de Trump por lo que el país reacciona más de lo que actúa. Los programas sociales, aunque bien intencionados, resultan pequeños frente a la magnitud de la desnutrición crónica, la violencia y el abandono educativo. Se hace poco y lo poco no cambia lo estructural.  Su ministerio estrella, el de educación, apenas logra que el 15% de estudiantes pasen el examen de matemática cuando se gradúan y eso lo muestran cono logro mientras el 85% son analfabetos matemáticos, incluyendo los maestros. Peor aún, la educación técnica la tienen abandonada totalmente, sin talleres, sin formación docente, sin una política, sin nada y responden con la arrogancia que da el poder: «Lo hemos resuelto». De esto no se pueden sentir orgullosos, vergüenza les debería dar. 

Sus otros ministerios andan de mal en peor. En medio ambiente los basureros ilegales ahora abundan más que cuando tomaron posesión, no se hacen plantas de tratamiento de agua, así que nos ahogamos entre heces. No hacen público qué extraen las minas, qué metales preciosos, qué Tierras Raras, cuanto petróleo se produce, nada, sigue siendo un secreto. Y la ley de agua, ya ni sabemos qué paso con ella porque no hay una política de información pública sobre tan importante proceso. 

Esos son los ministerios «buenos», imagínese los otros, el MAGA, el de agricultura industrial, que ni fue capaz de guardar agua para cultivo para esta sequia no digamos guardar la riqueza genética del país- El de Finanzas que nos endeuda cada día más sin razón y sin sentido. Si no fuera por las remesas, este país estuviera como Haití o peor, tierra de presidentes ineptos o entreguistas, homosexuales, inútiles, mentirosos, incapaces y de ganancia bravos. Digo homosexuales no porque sea malo o bueno enamorarse de gente del mismo sexo (genero), como todos nuestros últimos presidentes, inclusive el actual, lo digo en el sentido de estar en el closet y no defender siquiera su verdadera identidad, de lo que Giammattei es un ejemplo, pero el de ahora no se queda atrás. 

Quienes votamos por SEMILLA y sus ineptos diputados —yo lo hice— creímos que su llegada representaba una posibilidad real de empezar a desmontar, aunque fuera parcialmente, el entramado de incapacidad y corrupción que ha capturado al Estado. No, solo vinieron a adaptarse al sistema y a empeorarlo. Ah no, dicen que no los han dejado hacer y el bla, bla, bla. 

No era ingenuidad total: sabíamos de las dificultades del Congreso y del sistema judicial. Pero la esperanza no se destruye únicamente con malas intenciones. También se destruye —y quizá con mayor eficacia— con la incapacidad y la cobardía disfrazada de pragmatismo o la cadena de estupideces que se hacen desde la presidencia y la vicepresidencia ayudados por una primera dama que solo sale cuando hay que gastarse el dinero público en fiestas caras familiares, de ella mejor ni hablar. 

El gobierno de Arévalo ha tenido por enemigo mayor a este mismo gobierno de Arévalo: la falta de decisión, el miedo, la cobardía, la tendencia a ceder espacios y la preferencia por el diálogo eterno sobre la confrontación necesaria cuando el poder capturado no cede. 

Aquí en La Hora Emilio Matta lo ha dicho una y otra vez, pero la lectura no es la fortaleza de este gobierno. Mejor lo resumo por si algún día leen. Este es el argumento de Emilio Matta: han desperdiciado su oportunidad, repito: HAN DESPERDICIADO SU OPORTUNIDAD. Este es el último año efectivo de gobierno; el próximo será electoral. El barco sigue a la deriva no porque la brújula se haya estropeado en medio de la tormenta, sino porque nunca se orientó con firmeza hacia un norte real, realmente Arévalo, su niña exploradora, la Vice, y sus ministros improvisados no tenían plan y desconocían del manejo de la cosa pública. 

Ya sé, el grupito de defensores de Arévalo de oficio, cada vez menor, van a saltar y decirme si leí el plan de gobierno. Si, sí lo leí y lo comenté en este mismo espacio, pero tener un plan escrito no equivale a tener rumbo. Tener discursos de transformación no equivale a ser el capitán que sostiene el timón cuando los vientos soplan en contra. La historia no suele ser benévola con quienes tuvieron la oportunidad de cambiar el rumbo y eligieron no hacerlo: Arévalo y Herrera. ¡Qué pareja de inútiles! 

Guatemala sigue necesitando no solo un presidente que hable de diálogo, sino uno que defina con claridad hacia dónde se dirige el país y esté dispuesto a sostener ese rumbo. Arévalo no perdió el norte. Nunca lo tuvo y previo a su elección nunca supimos que era un timorato, cobarde, entreguista, especialista en escoger a los peores para dirigir los ministerios.  Esa ausencia es, hoy, el dato más claro de su mandato: Incapacidad.


Friday, July 24, 2026

Es Hora de Liberarnos.

 Fernando Cajas.

Es hora de detener a este destazador no solamente de universidades, sino destazador de nuestros sueños, destazador de las ilusiones de los y las alumnas a las que les borró sus expedientes académicos con cinismo, descaro y maldad. 

Lo que del Cid ha llamado con precisión “Terrorismo en la academia” en su columna de esta semana aquí en La Hora no es una metáfora. Es la descripción exacta de una estrategia deliberada. La desaparición de expedientes de al menos cuarenta estudiantes y profesores de las facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales, Ciencias de la Comunicación e Historia; las amenazas denunciadas por USAC-DIRE ante el Ministerio Público; la prohibición de ingreso al campus y el hostigamiento sistemático contra quienes se opusieron al fraude electoral constituyen, en conjunto, un aparato de intimidación diseñado para producir miedo, parálisis y silencio. No se trata de errores administrativos.

Se trata de la aplicación consciente del terror como instrumento de gobierno universitario. Este método no es nuevo. Es la versión burocrática y contemporánea de las prácticas que, en los años setenta y ochenta, precedían a las desapariciones forzadas. Hoy no se necesita el escuadrón de la muerte a plena luz del día. Basta con borrar el registro académico, negar el acceso al campus y convertir la crítica en causal de “muerte académica”. 

El resultado es el mismo: el sujeto que se atreve a pensar diferente queda expulsado del futuro institucional.

Para comprender la naturaleza de quién dirige esta operación, resulta útil recurrir a los trabajos de Iñaki Piñuel, especialmente a su libro Mi jefe es un psicópata. Piñuel demuestra que el poder no siempre corrompe a personas sanas: con frecuencia revela y potencia a individuos que ya poseían una estructura psicopática latente. 

El psicópata organizacional se caracteriza por la ausencia de empatía afectiva, la capacidad de manipulación cognitiva, la instrumentalización del miedo y la falta absoluta de remordimiento. Utiliza el acoso psicológico, no como desborde emocional, sino como herramienta de control: aísla a las víctimas, destruye su reputación, genera incertidumbre permanente y convierte el entorno académico en un espacio de amenaza constante. 

Walter Mazariegos exhibe con claridad estos rasgos. No actúa solo. Se rodea de una camada de secuaces que ejecutan las órdenes y de un Consejo Superior Universitario que ha preferido la lealtad servil a la defensa de la autonomía. El terrorismo académico no es un exceso personal; es la expresión de una psicopatía organizacional que ha capturado la rectoría.

Pero el miedo no se produce únicamente desde arriba. Requiere una disposición social que lo reciba y lo amplifique. Aquí entra la teoría de Karen Stenner en su libro: The Authoritarian Dynamic. Stenner sostiene que la predisposición autoritaria –la preferencia por la uniformidad, la obediencia y la supresión de la diferencia– no se manifiesta de manera constante. Se activa cuando las personas perciben una amenaza normativa: cuando creen que el orden, la cohesión o la “unidad” del grupo están en peligro. 

El usurpador y sus aliados han construido precisamente ese relato. Presentan a los estudiantes y profesores opositores como “activistas”, como elementos desestabilizadores, como amenazas a la “normalidad” institucional. Al hacerlo, activan en sectores de la comunidad universitaria –y también fuera de ella– la predisposición autoritaria: el deseo de que alguien “restablezca el orden”, aunque ese orden sea fraudulento y criminal.

La pregunta central, entonces, no es solo cómo denunciar al destazador. Es cómo liberarnos del temor que él y su aparato han instalado como mecanismo de dominio.

La primera condición es reconocer el mecanismo. El miedo deja de ser parálisis cuando se nombra y se analiza. Cuando la comunidad universitaria comprende que la “desaparición” de expedientes, las amenazas y el hostigamiento no son hechos aislados, sino una estrategia de activación autoritaria, el relato del miedo pierde parte de su poder. Stenner muestra que la predisposición autoritaria se atenúa cuando la amenaza normativa se desactiva, es decir, cuando la diferencia y el disenso dejan de presentarse como peligros existenciales y se reivindican como condiciones normales de una universidad viva.

La segunda condición es la acción colectiva. El psicópata organizacional y el autócrata burocrático prosperan en el aislamiento de las víctimas. Cada estudiante cuyo expediente “desaparece”, cada profesor amenazado, cada trabajador hostigado, se vuelve más vulnerable cuando enfrenta solo la maquinaria. La respuesta tiene que ser solidaria, pública y sostenida. Las denuncias ante el Ministerio Público, las acciones de amparo, la documentación sistemática de los abusos y la articulación entre facultades, escuelas y centros regionales no son gestos simbólicos: son la construcción de un contrapeso real al poder usurpado.

La tercera condición es recuperar la praxis universitaria como forma de resistencia. Una universidad no se defiende solo con comunicados. Se defiende ocupando los espacios de pensamiento crítico, manteniendo la libertad de cátedra, aunque se intente cercarla, formando a los estudiantes en el ejercicio de la duda y del desacuerdo, y negándose a aceptar que el silencio es la condición de la supervivencia académica. 

El miedo se enfrenta cuando la comunidad deja de vivir como si el terror fuera la normalidad y comienza a actuar como si la autonomía todavía fuera posible.

La San Carlos no pertenece a Mazariegos ni al Pacto de Corruptos ni a los jueces que miran hacia otro lado. Pertenece a quienes todavía se atreven a pensar, a denunciar y a imaginar un futuro distinto. El destazador de universidades y de sueños solo puede continuar mientras la comunidad acepte el miedo como horizonte. Cuando esa aceptación se rompe, la dictadura universitaria –por más togas y resoluciones amañadas que exhiba– empieza a desmoronarse.

Es hora de liberarnos. Rompamos el miedo, afrontemos a este usurpador. Hagámoslo, pero hagámoslo ahora, porque si no es ahora, no será nunca. 

Friday, July 17, 2026

Terremoto en Quetzaltenango: Una advertencia que no podemos ignorar.

 Fernando Cajas.


Esta mañana, mientras escribía sobre la Universidad de Occidente en el Parque Centroamérica de Quetzaltenango, con la mirada fija en la estatua de Justo Rufino Barrios y todo el daño que le hizo a Guatemala con su Revolución Liberal de 1871, la tierra se sacudió con fuerza. El movimiento me recordó, una vez más, que Quetzaltenango no solo vive de su historia y su cultura: también vive bajo el constante acecho de las fuerzas tectónicas que moldearon esta tierra.

En nuestra tradición, distinguíamos el “temblor” —ese que pasa y se olvida— del “terremoto”, esa palabra grave que anuncia destrucción y obliga a reflexionar. El sismo de este viernes 17 de julio de 2026 pertenece a la segunda categoría. Según datos tuvo una magnitud de 7.4. ¡Fue enorme! Su epicentro se ubicó en la zona de subducción frente a las costas de Guatemala y México, y fue sentido con intensidad en Quetzaltenango y gran parte del occidente del país.

Afortunadamente, los reportes iniciales de la CONRED y la Municipalidad indican daños materiales leves: desprendimientos en el histórico Pasaje Enríquez, fisuras en edificios antiguos, derrumbes menores en la ruta Cito Zarco y crisis nerviosas en algunos centros educativos. No hay víctimas fatales reportadas. Pero este “afortunadamente” no debe tranquilizarnos. Debe alertarnos.

Guatemala yace en una de las regiones más activas del «Cinturón de Fuego» del Pacífico, en la compleja confluencia de las placas de Cocos, Norteamericana y Caribe. Las fallas que nos atraviesan —Motagua, Jalpatagua y tantas otras— son el recordatorio permanente de que vivimos sobre una tierra inquieta. El devastador terremoto de 1976, con magnitud cercana a 7.5-7.6 y decenas de miles de fallecidos, debería haber sido la lección definitiva. Desde entonces avanzamos en ingeniería sismorresistente, normativas y formación técnica. Sin embargo, esos avances lucen frágiles e incompletos frente a la realidad que vemos hoy.

En Zunil, en otros pueblos del occidente y en la misma Quetzaltenango, siguen levantándose edificios de varios pisos sin el menor respeto a las normas antisísmicas (sismo resistentes). Lo mismo ocurre en sectores de la capital como la Zona 16 y la Colonia Santo Rosita, donde la codicia constructora parece más poderosa que la memoria de las víctimas pasadas. Construir ignorando las reglas básicas no es progreso: es una apuesta peligrosa contra la vida de miles de guatemaltecos.

No podemos cambiar nuestra posición geográfica. Lo que sí podemos —y debemos— cambiar es nuestra forma de habitar esta tierra. Exigir el cumplimiento riguroso de las normativas, fortalecer la fiscalización municipal y departamental, y fomentar una verdadera cultura de prevención que llegue a las comunidades más vulnerables ya no es una opción: es una urgencia moral.

En una próxima columna analizaré con mayor profundidad los riesgos concretos que representan construcciones irregulares en la Zona 16 y Santo Rosita. Porque el verdadero terremoto no siempre es el que sacude la tierra, sino el que estamos construyendo con nuestra propia negligencia.

En la próxima entrega analizaré el efecto de la construcción en zonas de riesgo utilizando los tristes ejemplos de la Zona 16 en Guatemala, de la Zona 2 en Quetzaltenango y de los edificios de hasta 8 pisos en los pueblos alrededor de la ciudad de Quetzaltenango. No puede ser que después del terremoto de 1976, después de escuchar las devastadoras consecuencias del reciente doble terremoto de la Guaira, en Caracas Venezuela, sigamos construyendo donde no se debe. Eso lo debemos detener ahora porque si no es ahora, no será nunca y simplemente moriremos soterrados.


Wednesday, July 15, 2026

El aprendizaje de las matemáticas: Parte 4, el drama vivo del aprendizaje.

 Fernando Cajas.

En la Parte 1 de esta serie compartí una visión de los grandes problemas globales con el aprendizaje de la matemática y una posible salida, en la Parte 2 exploré las sólidas visiones del NCTM y del Proyecto 2061 de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), en la Parte 3 abordé lo emocional y afectivo del aprendizaje de las matemáticas. En esta parte exploro mis propias experiencias con el aprendizaje de la matemática y resumo lo que dice la investigación científica sobre su mejora. 

Mi propia experiencia con la matemática nace con el uso natural que mi papá hacía de ellas y modelaba en la vida cotidiana. Mientras con mis bellos hermanos lo acompañábamos temporalmente en su trabajo, debíamos aprender el nombre de herramientas de mecánica para poderlas alcanzar cuando él las pedía. Era algo esporádico, pero todos en la familia recibíamos una especie de alfabetización en mecánica automotriz. 

También aprendíamos de mediciones cotidianas para él, tubo de 3/8 de pulgada, por ejemplo, debía medirse el diámetro con un Vernier. También, de pequeños, en edad de primaria, debíamos con él sumar fracciones, medir, restar, dividir, multiplicar, todo esto en condiciones reales, esto es, por necesidades reales. Papá no podía creer que la gente no pudiera utilizar la cinta métrica para medir y aproximar medidas. No podía creer que sus trabajadores nuevos no podían manejar fracciones, ni sumar, ni restar, menos multiplicar ni dividir. Los primeros días de los nuevos trabajadores y taller de papá eran una escuelita rural. Él le llamaba «párvulos». 

En la escuela de párvulos Cantoral se aprendía a medir, leer, sumar, restar, multiplicar, dividir y explicar. Durante mi infancia y adolescencia fue una época en la que papá tenía varias empresas, en las cuales trabajábamos temporalmente y donde obligatoriamente había que hacer cuentas, realizar inventarios, medir, medir, medir era la práctica cotidiana en los negocios de papá. Tenía una forma peculiar de organizar el inventario de partes de vehículos a través de tres medidas, largo, ancho y altura medida en pulgadas a lo que llamaba el código HC (Horacio Cantoral). Esos datos eran suficientes para ubicar las partes la gran mayoría de veces. 

Esto contrastaba fuertemente con una escuela primaria autoritaria y memorística, especialmente en segundo grado cuando perdí el año por no saber sumar, menos restar. Afortunadamente, mi madre, maestra, me hizo razonar matemáticamente desde pequeño, así como leer y escribir críticamente. La secundaria trajo experiencias mixtas. Me emocionó conocer la Geometría Euclidiana con el profesor Rafael García Salas en tercero básico en el INVO de Quetzaltenango, el más antiguo de los institutos normales del país y la llegada del álgebra no pudo ser mejor que con el profesor Rolando Alecio. Luego, en la universidad, la de San Carlos, Hugo Pineda, en ingeniería del Cunoc en Quetzaltenango, nos hacía razonar y nos mostró una matemática más general. Era el álgebra de los espacios n-dimensionales, los Grupos Booleanos y otras estructuras algebraicas generales que me sacaron del mundo particular de la aritmética. 

La Universidad de San Carlos fue mi despertar matemático realmente y mi despertar social. Andábamos con nuestros libros de matemática, gruesos libros, y nuestros libros de sociología y economía como el de Materialismo Dialéctico de Konstantinov. 

A mi llegada a la Universidad de Panamá, donde estudié Matemática Educativa, con una beca del gobierno alemán manejada por el Consejo Superior Universitario Centroamericano de Universidades Centroamericanas, CSUCA, el primer semestre era de cursos de matemática pura, casi todos. Exceptuando el bello curso de Introducción a la Investigación a la Matemática Educativa con Analida Ardila, excelente docente panameña que venía egresada del Instituto Politécnico Nacional, IPN, también del CINVESTAV. Junto a ella el profesor Omar Oliveros era el genio y la paciencia de la docencia en geometrías euclidianas y no euclidianas. Fue mi despertar en geometría porque de compañero teníamos a German Beitía, un geómetra que nos enseñó a amar la geometría y la amistad, luego vicerrector de la Universidad de Panamá. 

En los estudios de cálculo diferencial e integral, esto es, derivadas e integrales con funciones continuas, algo que había estudiado ampliamente en ingeniería, me admiré que los matemáticos no conciben igual al cálculo, sino que lo hacen desde el análisis. El cálculo de los ingenieros no es el cálculo (análisis) de los matemáticos y eso me lo mostró y demostró por un año Jorge Hernández, entonces recién graduado de Doctor en USA en análisis, fue quien nos introdujo al álgebra de grupos y al cálculo, pero no como el cálculo de ingeniería, sino como análisis a través del libro de Rudin. 

Todos ellos eran matemáticos “puros”, pero primeramente profesores humanistas, ante todo. Estas experiencias personales me han hecho ver con claridad que las matemáticas, cuando se viven con emoción y acompañamiento humano, marcan para siempre.

Las matemáticas no solo se piensan: se sienten. Realmente son prácticas sociales. Generan frustración profunda, ansiedad paralizante y vergüenza cuando no se entienden, pero también alegría intensa, asombro y orgullo cuando se logra comprender. Ignorar esta dimensión emocional condena a muchos estudiantes a odiar la materia o a internalizar la idea de que “no son buenos para las matemáticas”, una herida que marca identidades y trayectorias de vida.

En el aula, el afecto no está encerrado dentro de la cabeza del estudiante: se manifiesta públicamente y circula entre los participantes, transformando las relaciones y el propio aprendizaje. Una alumna que dice “no entiendo” con voz quejumbrosa y golpea el pupitre no solo comunica una dificultad cognitiva: está expresando desesperación que sus compañeros y el docente perciben. Su compañera puede responder con compasión y ayuda. Este drama afectivo es el verdadero motor –o el principal freno– del aprendizaje.

En el Comité Latinoamericano de Matemática Educativa (CLAME) se ha desarrollado una mirada integral sobre el aprendizaje de la matemática durante décadas. A través de la Reunión Latinoamericana de Matemática Educativa (RELME) y la Revista Latinoamericana de Investigación en Matemática Educativa (RELIME), se comparten experiencias donde el aspecto emocional es central: las emociones de un docente al ver que sus estudiantes por fin “sienten” las matemáticas, o la emoción colectiva cuando un problema contextual se resuelve.

En resumen, la investigación en aprendizaje de la matemática ha insistido consistentemente en que las matemáticas se aprenden mejor cuando:

  • Se abordan mediante la resolución de problemas significativos y contextualizados que tocan las fibras emocionales de los estudiantes.
  • Se trabaja en comunidades de aulas seguras, donde el error no genere vergüenza, sino que sea ocasión de apoyo y crecimiento emocional.
  • Los docentes actúan como facilitadores reflexivos, formados no solo en contenidos, sino en el manejo sensible de las emociones que despierta la matemática.
  • No se utiliza como herramienta de represión ni de violencia simbólica.

Para avanzar en Guatemala y América Latina, proponemos reformar la formación docente incorporando la psicología holística de Roth y Walshaw junto con los principios de CLAME, NCTM y AAAS. Esto significa actualizar los currículos para que las matemáticas se integren con contextos locales y problemas reales, cultivando al mismo tiempo alegría, curiosidad y sentido de pertenencia.

Nada de esto podrá hacerse sin fortalecer la investigación y el intercambio regional a través de RELME y RELIME, ni sin universidades autónomas y comprometidas. Hay que implementar programas de desarrollo profesional continuo para maestros en servicio, con acompañamiento en aula que atienda también las emociones de los docentes: su frustración, su cansancio, pero también su pasión renovada cuando ven brillar los ojos de sus estudiantes. Quienes no se emocionan con los aprendizajes de sus estudiantes no son maestros, son otra cosa, pero no maestros. 


Friday, July 10, 2026

Arévalo: el “psicótico inverso”, la inacción y el desencanto democrático.


Fernando Cajas, profesor de ingeniería del Centro Universitario de Occidente, tiene una ingeniería de la USAC, una maestría en Matemática en la Universidad de Panamá y un Doctorado en Didáctica de la Ciencia de LA Universidad Estatal de Michigan.

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La actitud del presidente Bernardo Arévalo ante la captura de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) revela un patrón psicológico y político de gran preocupación. Los trabajos del psiquiatra y psicólogo español Iñaki Piñuel, especialmente en Mi jefe es un psicópata y Amor Zero, ofrecen un marco revelador. Piñuel describe al psicópata organizacional de “guante blanco” como un depredador sutil que conquista el poder mediante manipulación, simulación de empatía y destrucción sistemática de la institución, transformándola en un feudo personal donde la lealtad ciega reemplaza la excelencia.

Walter Mazariegos encarna con claridad este perfil. En contraste, Bernardo Arévalo representa la figura complementaria que Piñuel denomina “psicótico inverso” o facilitador pasivo: un líder cuya evitación patológica del conflicto, miedo a la confrontación y posible narcisismo vulnerable terminan legitimando y consolidando al psicópata activo. Lejos de confrontarlo, el “psicótico inverso” habilita la captura mediante inacción, silencio cómplice y, en ocasiones, uso selectivo de la fuerza pública contra quienes sí resisten.

Esta dinámica dual –psicópata activo y psicótico inverso– no es solo un diagnóstico individual. Diversos autores en psicología organizacional y psicopatología del poder (como los estudios de Robert Hare sobre psicopatía y trabajos sobre liderazgo tóxico de autores como Manfred Kets de Vries) coinciden en que esta pareja destructiva genera climas de miedo, división y ausencia de pensamiento crítico, destruyendo desde dentro las organizaciones y, por extensión, las instituciones democráticas. Ojalá los colegas de la lastimada y usurpada Escuela de Ciencias Psicológicas de nuestra universidad, la Usac, pudieran confirmar o refutar esta hipótesis. 

La naturaleza del psicótico inverso en Arévalo se refleja en una administración presidencial ineficiente, incapaz en todo. Incapaz en: ejecutar obras, en medio ambiente, en educación, en relaciones internacionales, en salud no digamos en infraestructura. Es un gobierno de incapaces en todo. Son autodenominados honestos, pero incompetentes, lo que casi da lo mismo que los anteriores corruptos.  Para muestra un botón. 

Al cierre del primer semestre de 2026, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) reportó una ejecución presupuestaria de apenas el 23% de su presupuesto. Las carreteras principales del país están en mal estado y las rutas clave abandonadas y un rezago en infraestructura que obliga al sector privado a suplir las funciones del Estado. Los puertos son un hazme reír del mundo. Las colas de los barcos no son desarrollo (Raúl Barrera), son como repetidamente lo ha denunciado Emilio Matta aquí en La Hora, por ejemplo, el 29 de abril de 2026: «No dan con la tecla del Puerto Quetzal», son incapacidad. Bueno, creo que no leen nuestras columnas y ni las de nadie. La lectura no parece ser una capacidad del Ejecutivo de Arévalo ni de su niña exploradora que se especializa en lo superficial, no digamos la esposa, la primera dama que solamente aparece cuando mal usa el presupuesto estatal en alguna que otra fiestecita de lujo.  

Esto ilustra la parálisis y la incapacidad más ampliamente. Pero es en la Usac donde el daño resulta más profundo y simbólico. El daño que ha cometido el usurpador y de quienes miran a otro lado, se hacen los ciegos, los mudos y los sordos, hablo particularmente de Bernardo Arévalo y Karin Herrera. 

Bernardo Arévalo no ha defendido con determinación la autonomía universitaria –pilar histórico de la resistencia democrática guatemalteca–. Mientras defensores del cambio enfrentan judicialización, exilio o prisión, su distancia ha facilitado la consolidación de Mazariegos. Este último, además, tuvo el atrevimiento de fundar una universidad privada con el nombre del padre de Arévalo, Juan José Arévalo. El diputado José Chic ha denunciado en diferentes medios de comunicación que dicha universidad utiliza fondos estatales para su funcionamiento. Esto, de ser verdad, sería el colmo de la corrupción y del silencio de Bernardo Arévalo que ni la memoria de su señor padre ha podido defender. 

Este fenómeno guarda paralelismos inquietantes con el análisis de Anne Applebaum en su importante libro: El ocaso de la democracia (Twilight of Democracy). Applebaum explica cómo intelectuales, élites y líderes democráticos terminan traicionando los principios que alguna vez defendieron, ya sea por oportunismo, resentimiento, seducción del autoritarismo o, simplemente, por debilidad ante el conflicto. 

En el caso guatemalteco, la combinación del psicópata organizacional (Mazariegos) y el psicótico inverso (Arévalo) acelera el ocaso democrático: se captura una universidad pública emblemática, se erosiona la autonomía, se sustituye la meritocracia por la lealtad personal y se debilita uno de los últimos contrapesos institucionales frente al “Pacto de Corruptos”. En ese sentido, la traición de Arévalo y Herrera no es solo política; es moral e intelectual. Resulta especialmente dolorosa viniendo del hijo de un intelectual que simbolizó esperanza democrática. La Usac, nuestra Universidad, que resistió dictaduras y represiones, hoy es debilitada desde dentro por esta dupla destructiva.

En varias columnas anteriores advertí, mediante recursos narrativos, sobre esta deriva. La realidad ha superado la ficción. El desencanto de los guatemaltecos es profundo en un país que anhelaba un verdadero cambio tras décadas de corrupción y autoritarismo.

¿Qué diría hoy Juan José Arévalo? 

Hipotéticamente, el padre del presidente, Juan José Arévalo Bermejo, observaría con profundo dolor los errores, miedos e incapacidades de su hijo. Él, que escribió La Fábula del Tiburón y las Sardinas para denunciar cómo las grandes potencias devoran a las naciones pequeñas, vería ahora con tristeza cómo su propio hijo, en lugar de defender a las “sardinas” (el pueblo, la universidad pública y las instituciones democráticas), ha optado por la inacción y el temor al tiburón. En esta versión trágica de su propia fábula, el tiburón no solo es externo: ha encontrado aliados internos. 

El legado de dignidad, soberanía y defensa de los débiles que Juan José Arévalo encarnó se ve comprometido por la parálisis y el silencio de quien debería haberlo continuado con valentía.

Guatemala merece mucho más. Nosotros merecemos mucho más. La defensa de la democracia exige confrontar con claridad estos mecanismos psicológicos e institucionales de captura, esto es mecanismos psicosociales. Ojalá que los sociólogos, economistas, auditores, historiadores, psicólogos y psiquiatras de nuestra Usac analicen este fenómeno. Lo cierto es que para mejorar a Guatemala no basta con cambiar personas; es necesario transformar estructuras y recuperar la praxis –esa unidad de reflexión y acción– capaz de modificar tanto la realidad objetiva como la conciencia colectiva, según Althusser. 

El ocaso no es inevitable. Reaccionar ahora, con unidad, evidencia y propuestas concretas, sigue siendo posible y urgente. El momento es hoy. Hagámoslo ahora, porque si no es ahora, no será nunca. 

Wednesday, July 8, 2026

La emergencia de Quetzaltenango: de Tecún Umán a Huitzitzil Tzunún.

 Fernando Cajas.


Escribo desde Zunil, uno de los bastiones del pueblo (quiché) k’iche’. Cada vez que regreso a estas montañas escucho nuevamente la voz de papá, quien cada mañana iniciaba el día con un grito que todavía resuena en mi memoria: «¡Arriba Tecún valiente, no temáis al enemigo, recordad que estoy contigo, que soy Huitzitzil Tzunún!».

Durante muchos años pensé que aquel grito pertenecía únicamente a la tradición familiar. Hoy comprendo que era parte de una memoria colectiva mucho más profunda, una memoria que sobrevivió cinco siglos y que quedó plasmada en uno de los documentos indígenas más importantes para comprender la historia del occidente de Guatemala: el Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún, transcrito y estudiado por Francis Gall a partir del manuscrito conservado en la Biblioteca Newberry de Chicago.

La historia no se construye con una sola voz. Se construye dialogando entre memorias, documentos y evidencias. Por eso el Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún posee un valor extraordinario. No porque constituya una verdad absoluta, sino porque nos permite escuchar la versión de los propios principales k’iche’ apenas cuarenta y tres años después de la llegada de los españoles. Es una memoria política, histórica y territorial escrita desde quienes vivieron las consecuencias de la conquista.

Francis Gall abordó este documento con el rigor que exige toda investigación histórica. Reconoció su enorme valor, pero también advirtió que la tradición oral había fusionado acontecimientos ocurridos en distintos momentos, particularmente las campañas militares de 1524 con la rendición definitiva del altiplano occidental en 1529. Esa observación no disminuye la importancia del manuscrito; por el contrario, nos enseña cómo funciona la memoria de los pueblos. La memoria no es una cronología perfecta. Conserva aquello que una comunidad considera esencial para explicar su origen, su identidad y su continuidad histórica.

En ese diálogo entre memoria e historia emerge con claridad la figura de Huitzitzil Tzunún. Mientras la tradición nacional convirtió a Tecún Umán en el gran símbolo de la resistencia indígena, el Título rescata a Huitzitzil Tzunún como uno de sus principales capitanes y cabeza de uno de los calpules de Quetzaltenango. Los calpules eran comunidades autónomas que funcionaban como barrios, cantones o parcialidades dentro de los grandes señoríos. Según este documento, acompañó a Tecún Umán durante la campaña contra las tropas de Pedro de Alvarado y, tras la muerte del capitán k’iche’, desempeñó un papel decisivo en la reorganización y protección de su pueblo bajo las nuevas condiciones impuestas por la conquista.

Esta es la versión que conserva el Título. Las cartas de Pedro de Alvarado no mencionan a Huitzitzil Tzunún. Tampoco aparece en la crónica de Bernal Díaz del Castillo. Sin embargo, esas fuentes españolas coinciden con el documento indígena en aspectos fundamentales del recorrido militar hacia Quetzaltenango, el paso por la región de Palajunoj y la importancia estratégica de Olintepeque durante los años posteriores. Precisamente es en el diálogo entre fuentes, y no en la aceptación acrítica de una sola de ellas, donde se fortalece el conocimiento histórico.

El Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún fue elaborado, además, para legitimar los derechos políticos y territoriales de don Martín Velásquez, descendiente del linaje de Huitzitzil Tzunún y Ajpop de su calpul, entendiéndose Ajpop como el título de gobernante. Es, al mismo tiempo, memoria histórica y documento jurídico. Defiende tierras, linajes y autoridad política. Esa doble naturaleza explica que exalte las virtudes de sus protagonistas y presente a Huitzitzil como un líder valiente, prudente y capaz de garantizar la continuidad de su comunidad después de la guerra.

Algo semejante ocurre con la figura de Tecún Umán. El Título conserva episodios cargados de simbolismo: el guerrero que vuela como quetzal, las tres coronas, el caballo decapitado y la muerte en los Llanos del Pinal. Discutir si esos acontecimientos ocurrieron exactamente como fueron narrados puede resultar menos importante que comprender su significado cultural: La Conquista. Los pueblos construyen sus héroes mediante símbolos. Así lo hicieron los griegos con Aquiles y los guatemaltecos con Tecún Umán. El símbolo no reemplaza a la historia; expresa los valores que una sociedad considera dignos de ser transmitidos de generación en generación.

Sin embargo, quizá la enseñanza más profunda del Título aparece después de la batalla. La resistencia no terminó con la muerte de Tecún Umán. Continuó mediante la preservación de los calpules, la reorganización de las comunidades, la defensa del territorio, la transmisión de la memoria y la capacidad de reconstruir la vida colectiva. Huitzitzil Tzunún simboliza precisamente esa otra forma de valentía: la de quienes, después de la derrota militar, hicieron posible la supervivencia de su pueblo.

Aquí es importante aclarar que, hace años ya, a mi primera lectura del Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún percibí una traición de parte de quien en mi infancia había sido el amigo cercano, el compañero de batalla de Tecún Umán: Huitizil Tzunúm. Con el tiempo empecé a entender que la transición de Hutizil Tzunúm a Martín Velásquez, era parte del proceso de mestizaje que ha construido a la nueva Guatemala que en el Siglo XVI aún no existía como tal. 

Esta lectura también dialoga con uno de los aportes intelectuales más sugerentes de Mario Roberto Morales. En La articulación de las diferencias nos recuerda que Guatemala nunca ha sido una sociedad homogénea. Su riqueza histórica proviene precisamente del encuentro, muchas veces conflictivo, entre pueblos, culturas, lenguas e identidades diversas. Comprender esa complejidad exige abandonar las explicaciones simples y reconocer que nuestra historia siempre ha sido el resultado de múltiples voces que se confrontan, dialogan y terminan construyendo nuevas formas de convivencia.

Desde esa perspectiva adquiere especial sentido su reflexión sobre el llamado «síndrome de Maximón»: la permanente tentación de buscar un héroe absoluto o un caudillo providencial que resuelva por sí solo las profundas contradicciones del país. Esa búsqueda termina empobreciendo la historia porque invisibiliza a las comunidades, las instituciones y los procesos colectivos que hacen posible la continuidad de una nación. El propio Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún propone una enseñanza diferente. Junto al heroísmo de Tecún Umán aparece la prudencia política de Huitzitzil Tzunún; junto al liderazgo individual emergen los calpules, los linajes y la organización comunitaria. No existe un único protagonista. Existe un pueblo entero que encuentra distintas formas de resistir, adaptarse y reconstruirse.

Porque entre estas montañas comprendí que la historia no pertenece únicamente a los archivos. Vive en las palabras de nuestros padres, en las tradiciones de nuestras comunidades, en los documentos que sobrevivieron al tiempo y en la investigación crítica que permite distinguir, sin enfrentarlas, la memoria, el símbolo y la historia.

Quetzaltenango no es únicamente el territorio donde cayó Tecún Umán. Es también el pueblo que decidió vivir y no solo sobrevivir. Quizá esa sea la lección más profunda que nos lega el Título del Ajpop Huitzitzil Tzunún: las naciones no se sostienen únicamente sobre las hazañas de sus grandes héroes, sino sobre la capacidad de sus pueblos para preservar la dignidad, articular sus diferencias, convertir la memoria en conocimiento y hacer de su diversidad la fuerza con la que construyen el futuro.