Thursday, September 13, 2012

¡Socialicemos lo producido con equidad¡




Hoy a inicios del siglo XXI, se  niega en la Teoría crítica el periodo ilustrado de mentiras burguesas y románticas desde sus dinastías divinas de privilegio y de confort a costa del trabajo explotado; por los desastres causados se propone en la reparación del daño, la Tolerancia que  debe el gran capitalista a una  Nueva Escuela autónoma comunitaria, capaz de autogobernar y crear sus propias leyes de vida, de acuerdo a sus necesidades vitales y creativas, por sus auténticos  intereses y necesidades de las mayorías -para lo cual se enfrentará todo tipo de contradicciones desde la organización comunitaria y colectiva-, es decir con una posición pedagógica crítica, integrando a la educación formal, la no formal y la informal, parece que esa será una tendencia inevitable en el presente siglo.
Lo que es preciso destacar, sobre la práctica de abuso de poder político de ilegalidad e ilegitimidad del Estado-gobierno nacional-internacional, es cómo ha sido  vivida hasta hoy  en un mosaico de  matices calidoscópicos ya desgastados por el fascismo del Estado de excepción, que se hace vigente en latitudes mexicanas, por ejemplo ante la carencia de un estado de derecho democrático del proyecto liberal pequeño burgués, el cual ha sido instrumentado por la oligarquía financiera internacional, presenta ideológicamente al mundo político  del  acto pragmático    imperialista mundial, como naturalizada su hegemonía.
Y la práctica docente transformadora, sigue sin denunciar, como tal hegemonía, sólo busca sus ganancias capitalistas,   olvidando y excluyendo la sabia cosmovisión indígena, a pesar de que ésta aún enorgullece a  Latinoamericana y al mundo entero, por lo que se requiere en los procesos de auto-reconocimiento, un esfuerzo contra-hegemónico a la lógica de este modo de producción capitalista, con una estrategia metodológica que denuncie las prácticas depredadoras del Plan Puebla Panamá, denominado también proyecto Mesoamérica, que se sustenta en la estrategia militar de la Iniciativa Mérida, para servir exclusivamente a  la neo-conquista de los pueblos que tienen riquezas naturales y de energéticos vitales, para volver a someterlos culturalmente a pesar de ser esas  grandes culturas milenarias, pero no reconocidas por su trabajo creativo comunitario en su resistencia histórica que persiste, porque actúan con juicios de valor integrales, en donde la cultura y la naturaleza significan cosas semejantes de su cosmovisión filosófico-política.
Por ejemplo se observa, en territorio mexicano  el colorido cultural de los pueblos de Oaxaca, Veracruz, Puebla, Guerrero, Chiapas, Yucatán, etcétera; a estas culturas la oligarquía financiera les tiene miedo, porque han aprehendido a vencer el miedo en algunas regiones de identidades locales, étnicas, culturales y territoriales con integridad educativa a través de la historicidad recorrida.
En este sentido  Tejeda aclara sobre la identidad occidental que “La presencia duradera de las tradiciones prehispánicas o precoloniales, que en varios países configuran la base de la identidad nacional. La ambigüedad del ser latinoamericano que nos hace copiar e imitar, a la vez que nos queremos alejar de un pasado que nos marca para siempre. La parte indígena de la vida nacional se ha puesto en marcha y ha dejado de estar escondida y negada. El auge de las identidades, conduce a movimientos autonómicos, y las réplicas de proyectos separatistas y segregacionistas. Los Estados nacionales se ven sacudidos por los efectos de la globalización, mientras desde abajo surgen reclamos autonómicos, que requieren respuestas integradoras desde la perspectiva nacional y regional. La identidad latinoamericana se pone en discusión como parte de los diversos niveles y ámbitos en que los individuos, o las colectividades y las naciones conforman identidades y diferencias”[1].
Así puede observarse el razonamiento o método de trabajo de la Pedagogía crítica como un todo intelectual y manual diverso del sujeto educativo contra la pasividad, el sometimiento y la apatía, con una postura dialéctica crítica materialista, es decir reconociendo la historia del trabajo ahí en esas condiciones hostiles humanizándose; también es vital resignificarlo como propuesta metodológica, en la hermenéutica analógica sustentada en la ciencia de la comprensión, así propuesta por Mauricio Beuchot[2], es decir en la interacción y comunicación dialógica, en este caso de la Teoría Pedagógica desde una posición crítica que abarque poder interpretar desde el sentido común hasta desdoblarse éste en una posición político-filosófica, capaz de “dar-se” valor humano creativo politizado, en contra de la lógica de explotación capitalista; para lograrlo habrá que hacer los puentes y mediaciones didácticas de la comprensión liberadora que agita dicha Pedagogía crítica con Otros lenguajes, como una idea construida en colectivo y con grupos minoritarios de excluidos y víctimas del sistema capitalista a través de la reflexión y estudio activo.
La propuesta de transformación revolucionaria que se está exponiendo,  implica entramados conceptuales que componen una totalidad histórica, es decir una historia particular y/o universal, de forma concreta en espacios y tiempos con nombres y apellidos de sujetos históricos verdaderos, desde ese registro histórico crítico, los cuales no pueden existir separados o desarticulados del conjunto de tal realidad acontecida.
Se tiene consciencia que en tal realidad existen un cúmulo de l miradas del sujeto educativo, como testigo ocular historizándose en una crítica de retroalimentación transformadora, de acuerdo con la mayoría de las necesidades diversas de esas amenazas violentas y constantes, que propicia la lógica de explotación capitalista, por lo que es necesario poder nombrar a los actores concretos para su transformación en Otra nueva escuela de la vida, reconociendo con precisión los saberes y conocimientos valorativos ahí acumulados. Pero ¿cómo reformar con nuevos sentidos la envidia y el egoísmo en tales contextos de desigualdad social desde la práctica docente transformadora?
Si un principio es, que tales necesidades de trabajo educativo, son espacios de conocimiento y de denuncia, dado que la denuncia es distinta a la crítica y la autocrítica, sin embargo cada momento instante es vital para ir  expresando un todo integral en las relaciones de poder político, que inciden unas en  otras permanentemente, por esta razón  los participantes  de la Teoría Pedagógica crítica, son considerados, según Paulo Freire, estudiantes activos para transformar-se en traductores de los procesos de enseñanza-aprehendizaje dialógica por medio de la escritura y la palabra generadora para una nueva alfabetización de la existencia humana.
Hoy se requiere abrir la fotografía de la formación sociocultural, cuestionando los sentidos diversos en múltiples dimensiones, es decir debatiendo con los ‘ciudadanos del discurso socialdemócrata por ejemplo’, siendo tolerantes con los valores de libertad, responsabilidad y legalidad, para no repetir nuevamente  crímenes de lesa humanidad -así nombrados hoy- que han sucedido a lo largo de la historia, y que han acontecido sin reparación del daño a las víctimas; ese es el verdadero reto para reconstituirse en una práctica docente con actitud transformadora y abolir las implicaciones que conlleva una actitud tradicionalista que también está encarnada históricamente en la estructura mental del sujeto educativo.
Así exalta Sandra Cantoral, en cuanto a esa reparación del daño, que: “…la estratificación ideológica en la comprensión del proceso de humanización o educativo, sólo sirve para distanciar y sostener incomunicada a la clase trabajadora en su negación sustantiva que se convierte en trabajo embrutecido…”[3]; en tal dimensión de amor a la vida revolucionaria transformadora es necesario por tanto, comprender  los entramados de una nueva actitud educativa crítica en múltiples espacios educativos, porque la crítica es superadora y agradecida, en cambio la denuncia, sirve para poner el límite preciso para  no volver a permitir una injusticia más en ese orden de cosas. Véase al respecto cómo:
 ““La palabra pedagogía viene del griego paidos que alude a niño y ago que refiere a conducir. Literalmente pedagogía alude a conducir al niño, tal es el caso de llevar el niño al parque o de llevarlo a la escuela, por ejemplo. Con el paso del tiempo, la palabra pedagogía se ennobleció para hacer referencia a la ciencia para educar al niño; para su formación, el bildung que alude Gadamer:
“La formación no debe entenderse sólo como el proceso que realiza el ascenso histórico del espíritu a lo general, sino también como el elemento dentro del cual se mueve quien se ha formado de este modo”[4]. <…>
Tener acceso a una generalidad, como elemento dentro del cual se transita, implica encontrar el sentido de uno mismo y de lo otro para ser Otro, además de la sensibilidad y el tacto; es decir, de la memoria histórica para tratar el Aula-Mundo-Tierra despojada, para revalorarla desde Otro estado de cosas humanizadas, es decir ya denunciadas en el proceso educativo, o proceso de trabajo de humanización política, captando la atención a través de la alegría y el entusiasmo frente a cualquier tipo de error para su esfuerzo de superación, para no caer en las mismas formas de terror históricas, disfrazadas de ‘democracia participativa’ -ese es un garlito de la burguesía que se tiene que superar-.
<…>En este sentido,  la palabra pedagogía se deriva así: pedagógica o pedagógico cuya raíz griega es el ped, que refiere al niño, el ago que designa conducir y el ico que nombra lo relativo a la acción de jugar. Como resultado, el origen etimológico de la palabra Pedagógico (a) se puede entender como lo relativo a la conducción o educación del niño.
Por otra parte, en el Diccionario de la Real Academia se indica que la palabra pedagógica o pedagógico es: “… lo expuesto con claridad que sirve para educar o enseñar”[5].
En el caso de la palabra propuesta viene del latín propósita, en donde pro significa a favor de o antes de y pósita que alude a posición. Literalmente, la palabra refiere a favor de una posición respecto a algo. Significado etimológico de la noción de propuesta que se puede definir como: la postura ante… o la postura a favor de...
Según el Diccionario de la Academia Española propuesta refiere a la noción de: “… una proposición o idea que se manifiesta y ofrece a uno para un fin…[6]. Por tanto, con base en lo significado por la palabra propuesta se puede decir que ésta alude a una postura a favor de algo para conseguir un fin que se manifiesta a uno o a muchos (resolver un problema, plantear un problema, defender con argumentos una opinión, contradecir fundamentando una postura, presentar un proyecto a una autoridad, un consejo, una junta, una academia, una comunidad científica o no científica, para que se examine y delibere si se procede con su aprobación, etcétera)””[7].
Por tanto aquella Pedagogía Crítica que intente transformar la práctica docente tradicionalista por otra revolucionaria y liberadora, se enfrentará con la necesidad de explicar a los niños y niñas a través del juego en contextos creativos de entusiasmo y diversión, cómo proyectar el conocimiento tecno-científico, humanista y sobre todo político-filosófico, para superar en el ámbito educativo condiciones injustas de la vida-muerte, y saber diferenciar  cuáles son sus causas y consecuencias en el trabajo educativo de politización, asumiendo una posición al respecto acerca de los derechos en igualdad de oportunidades, veamos un ejemplo histórico concreto, que integre al sujeto educativo en una denuncia transformadora para la formación docente, con una posición crítica:
"Aún los que han podido conservar su empleo tienen ingresos que no les alcanza ni siquiera para lo más indispensable. En un reporte de investigación, de enero de 2010, el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM sostiene que 17 millones 776 mil personas, que reciben menos de dos salarios mínimos y representan el 41 por ciento de la población económicamente activa, perciben ingresos que no les permiten adquirir una canasta alimentaria recomendable, considerando aspectos nutritivos, culturales y económicos."
La denuncia, es parte del proceso de transformación, pues véase cómo el sujeto docente, que en algún espacio y tiempo fue una niña o un niño en el proceso  de requerir Otra formación, aspirando a constituirse en una forma humana, a través de valores universales-particulares, como son el respeto, la paciencia, la templanza, la fortaleza o la justicia; todos estos valores-virtudes se requieren en relaciones solidarias y  posibles de sublimarse en el acto educativo de transformación, para poder enfrentar tal Diferencia Vital, entiéndase  la Vida de la denuncia que anuncia un nuevo orden humano mundial, con nuevos actores que incidan en la transformación de la práctica docente en descomposición para regenerarse nuevamente, al ser los docentes capaces de transgredir el orden institucional de la funcionalidad reproductora que impone la explotación capitalista, transformándose en un disidente, según lo conceptúa  Valentina Cantón:
“…frente a la pregunta: ¿quiénes son esos sujetos que se revelan como disidentes? Podemos ofrecer una primera respuesta: son sujetos con historia, sujetos históricos, sujetos que saben que lo individual y colectivo son intrínsecamente (históricamente) lo mismo. Son sujetos que saben de su autonomía, son sujetos que saben que su autonomía consiste en el ejercicio de su libertad histórica, es decir en el despliegue de su intersubjetividad y el radical respeto a su deseo, a su propia historia. Ahora parece más sencillo resolver la siguiente pregunta: ¿de qué están hechos estos disidentes? Tomando en cuenta que hablamos de sujetos históricos, sólo podremos concluir que éstos están hechos a fuerza de memoria, de historias y sagas de quienes le antecedieron, de la palabra escrita, de imágenes, saberes y utopías compartidas. Hechos pues a base de cultura, de otredad, es decir, de reconocimiento de la presencia de los otros -anteriores, presentes y futuros- en sus vidas y acciones cotidianas. Y. al reconocer esa presencia, están hechos también de respeto a lo ajeno (y, como efecto, a lo propio), de responsabilidad ética, tolerancia y solidaridad, de coherencia, independencia y amor a la verdad. Nociones y valores que aquí no tienen sentido como virtudes morales, sino como exigencias políticas para vivir en compañía y en libertad[8].

Lo importante es que el niño-docente-adulto responsables, reflexionen sobre la honestidad y el respeto a todas las personas tratándose como iguales, porque realmente lo son en sus oportunidades de vida y desarrollo potencial -sólo es necesario que lo comprenda la mezquindad del capitalista-, pues la violencia degradadora, tendrá que comprenderse como una mala  época de crisis existencial, que tiene que superarse -dado el miedo, desgaste e inutilidad que encubre entre los opresores y oprimidos-.

A partir de esta propuesta de reflexión de la Otredad, desde una mirada pedagógica se irá desarrollando esta relación oculta en lo más vital del ser humano, que permita ilustrar el método, precisar algunas categorías y poder ejemplificar las posibilidades de Otra praxis docente transformadora en el contexto de la internacionalización de mercados. Se trata de abrir nuevas preguntas de investigación, para el debate dialógico y la tolerancia a las diversas concepciones y posturas propuestas en la construcción de Teoría pedagógica crítica.
La característica fundamental de la nueva etapa del capitalismo contemporáneo es la internacionalización del proceso productivo. Esta internacionalización es también el elemento central en la definición del concepto de capital mundial. Esto, en efecto, podría ser observado como la culminación del proceso de internacionalización del circuito capitalista, donde el objetivo central de la relación del capital -la maximización de los beneficios- es realizado a niveles mundiales mediante una compleja y contradictoria articulación con las varias formaciones sociales nacionales”[9].
Porque es claro que no existen soluciones profundas en lo  inmediato frente a la internacionalización del capital, ni de evaluación empirista modernizadora al respecto en la lógica del capital, para poder relacionarse con la reflexión de filosofía política, así como con el fenómeno de las empresas trasnacionales. Tampoco hay condiciones para saber en términos educativos con un sentido transformador generalizado en la disidencia, de cómo han destruido los monopolios el equilibrio ecológico y las relaciones comunitarias de trabajo en su lógica de competitividad desleal arrasadora, lo que tiene que ver con el perfil de sujeto en formación como niño o niña  y con el propio docente crítico o no en dicha articulación.
Este apartado de la investigación presentada, propone reflexionar sobre los actores que están en el mercado de la ganancia empresarial[10], y que se ocultan, sin poderse potenciar Otra reflexión de Otra  praxis docente transformadora en su contexto económico-político mundial,  para pensar al nuevo actor social con  Otra estructura mental del ser humano trabajador, engarzando su formación sociocultural correspondiente, con sus condiciones materiales de vida, que le permita a éste madurar lo que aún no termina por resolverse en la tensión ingrata de la terrible desigualdad social nacional e internacional.
Se requiere ahora pensar a dichos actores de la ganancia internacional, y proponer el conocimiento de esta temática para la acción transformadora como una actitud a  multiplicarse en la formación de  la clase obrera y migrante, por ser dos actores sociales sumamente  explotados; y  ambos casos en la praxis transformadora docente, son fenómenos vinculados no sólo al proceso de formación docente y sus prácticas de evaluación, dirigidas por el imperio.
Se podría pensar en la formación del nuevo actor social para el presente siglo maquilador, de trabajo tercerizado, entramado el sujeto en un abierto sometimiento; se tiene interés por tanto, en que este nuevo actor social comprenda los procesos de exclusión, al considerarse sobrevivientes desde su raíz material histórica-cultural y no por una fe naturalizada por una posibilidad única -la del dominio-, con tal sometimiento el sujeto educativo es doblegado en los inicios del siglo XXI,  a procesos universales de evaluación, cuando que tendría que dar cuenta de la evaluación de las condiciones materiales y culturales de vida del ser humano, y no como lo impone la política burguesa con la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) en México, lo cual es un asunto de posición pedagógica crítica transformadora que la imbrican, pero que sigue borrada de la fotografía.
“La burguesía mundial, o una fracción de ella, busca el control hegemónico sobre los estados nacionales y/o la reorganización del sistema de poder político a escala mundial; su objetivo es asegurar de cualquier manera su propia hegemonía, sea a nivel mundial o nacional”[11].
En esta posibilidad metodológica, también se contextúa y analiza el asunto de la praxis docente transformadora, en términos de método, ya que la transformación docente de Otra forma, valorando la relación de producción mercantil entre occidente pensando en la cultura de oriente, es decir, reconociendo la tensión injusta de la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado internacional: la burguesía como dueña absoluta de todos los medios de producción, hechos propiedad privada a lo largo de la historia, en ese tránsito entre finales de la comunidad primitiva e inicios del modo de producción esclavista, con lo que surge el primer Estado esclavista de dominación, de control y de sometimiento del mundo, para torturar a  la clase trabajadora en el despliegue de las épocas de producción recorridas.
“Los mercados de la India y de China, la colonización de América, el intercambio con las colonias, la multiplicación de los medios de cambio y las mercancías en general impusieron al comercio, a la navegación y a la industria un impulso hasta entonces desconocido y aceleraron, con ello, el desarrollo del elemento revolucionario de la sociedad feudal en descomposición”[12]. Dando pie así a los orígenes del capitalismo, que es el ámbito más amplio que envuelve a la praxis transformadora en su dimensión histórica del aula-mundo-calle, valorando a la educación formal, la cual en el proceso de privatización, es cada vez más excluyente al ser ésta una nueva propiedad privada hecha mercancía, producción y mercado, la educación no formal por no tener necesariamente un método riguroso para la formación en valores, y la educación informal en donde se confunde el aprehendizaje de la vida con el aprehendizaje del trabajo, ésta es la forma más antigua de las comunidades originarias, que al parecer vuelve a innovarse pero con mecanismos de explotación más profesionalizados y perfeccionados.


[1] Tejeda, José Luis. Latinoamérica fracturada. Identidad, integración y política en América Latina. Ed. Porrúa/CREFAL. México 2010. p. 6.

[2] Estructuras básicas de la comprensión: Estructura de horizonte: el contenido singular y aprendido en la totalidad de un contexto de sentido, que es preaprendido y coaprendido. Estructura circular:[

] la comprensión se mueve en una dialéctica entre la precomprensión y la comprensión de la cosa, es un acontecimiento que progresa en forma de espiral, en la medida que un elemento presupone otro y al mismo tiempo hace como que va adelante. Estructura de diálogo: en el diálogo mantenemos nuestra comprensión abierta, para enriquecerla y corregirla. Estructura de mediación: la mediación se presenta y se manifiesta en todos los contenidos, pero se interpreta como comprensión en nuestro mundo y en nuestra historia. Tratado de hermenéutica analógica. UNAM, Itaca, México 1997.

 

[3] Cfr. Cantoral, Sandra. Pedagogía del poder político y lucha de clases. UPN, Horizontes Educativos, 1911. p. 99.
[4] Vid. Gadamer, Hans-Georg. Verdad y método, Salamanca: Sígueme; tomo 1, 1999, p. 43.
[5] Academia Española. Diccionario de la lengua española, Madrid: Real Academia Española; 1992. P. 1191.
[6] Ibidem.
[7] Segovia R. Ausibiadis. Tesis de maestro en Pedagogía. UPN, México 2010. Pp. 101 a 103.
[8] Cfr. Cantón, Valentina en Regeneración. Volumen 1 No. 2. México Octubre 2002. Pp. 12 y 13.


[9] Cfr. Herbert de Souza. Capital mundial. En capital transnacional, Estado y clases sociales en América Latina. Et al. División de Estudios de Posgrado. Facultad de Economía, UNAM, Cultura Popular, México 1981.  p. 40.
[10] Gilberto Giménez, en relación con la identidad del sujeto, piensa que un actor social puede ser un individuo, una red de sociabilidad, un grupo, un colectivo (en el sentido de Merton) o una sociedad. Todos estos tipos se imbrican: un individuo puede actuar en función de su especificidad idiosincrática, pero también como representante de diversos grupos o de su sociedad. Estas pertenencias múltiples también definen, de modo fundamental, su especificidad, o de modo más preciso, su identidad social (G. Simmel). Acceso al texto completo: http://www.culturayrs.org.mx/revista/num1/gimenez1.pdf
[11] Ibid.  p.41.
[12] Cfr. Andrés Varela. Acerca del concepto de internacionalización del capital. En capital transnacional, Estado y clases sociales en América Latina. Et al. División de Estudios de Posgrado. Facultad de Economía, UNAM, Cultura Popular, México 1981. p. 88.

Saturday, August 25, 2012

La necesidad de transformación en el ámbito educativo: La Escuela Nueva.


 La necesidad de transformación en el  ámbito educativo: La Escuela Nueva.

“…la revolución no se ‘hace’, … las revoluciones s u r g e n  de las crisis y de los virajes históricos que han madurado en virtud de leyes objetivas (independientes de la voluntad de los partidos y de las clases)… que la lucha contra la potente organización terrorista militar de los Estados centralizados es una empresa larga y difícil”. (Lenin: En torno a la dialéctica: p.53).

El sentido de toda transformación, conlleva cambiar de “forma” frente a una actitud tradicionalista en la práctica docente, que se desarrolla a través del ejemplo, como sucede en la metamorfosis de la naturaleza cultivada, es decir modificando  el sujeto educativo algunas actitudes en el  proceso de humanización o ámbito educativo, en donde el sujeto, sujetado a la vida-muerte inevitablemente tiene dos nacimientos, uno natural y otro cultural; es decir lo que integra a la vida humana al sujeto, es  el proceso de trabajo en ese esfuerzo  compartido; así se va dimensionando el acto educativo como totalidad histórica concreta integral, como lo mandata originalmente el Artículo 3º. de la Constitución Política Mexicana a pesar de la lógica de explotación del Estado capitalista.

En lo particular  preocupa la práctica docente humanizada, por medio de Otra forma que sea potenciadora de cualidades integrales (física, intelectual y moral), capaz de transgredir el orden de injusticia  vigente a través del Estado-gobierno mexicano, en Latinoamérica y en el planeta tierra,  ese orden  de despojo es generador histórico de toda desigualdad violenta propiciando el  exterminio de las capacidades en la relación histórica entre el capital y el trabajo, siendo ésta cada vez más enajenada, manipulada y degradada en la lógica de acumulación y centralización capitalista a lo largo de la  reproducción de dinero transformándolo en capital monopolista, trasnacional y empresarial de todo cuño.

Desde una nueva escuela de la vida u Otra escuela nueva,  que trate la existencia antropomórfica del ser ‘cosa de trabajo’, en ese proceso fue  humanizándose el sujeto educativo como ser genérico en su nacimiento cultural encarnado en ese trabajo invisible que conlleva la propiedad privada arrebatada y acumulada, desde hace aproximadamente  3000 a.a.c. como lo registran los grandes historiadores en esa lucha de la memoria contra el olvido[1] -empezando por el lector-; porque la relación primera de injusticia, es en el momento en donde surge la propiedad privada y por ende el Estado esclavista, la modificación del dinero, del tipo de  familia comunal a monogámica, cambian las leyes para proteger dicha propiedad que también era comunal, pues todos trabajaban con una  división del trabajo natural y necesaria, de esta forma se valorara históricamente en contexto previo de la propuesta educativa, como se puede valorar en las relaciones de  producción europeas, y de ahí dichas relaciones de abuso  se consolidan con la conquista de rapiña española en América y en otras latitudes del mundo en el ejemplo más palpable de la naturaleza: ‘el pez grande se come al chico’.

Por lo que hablar de necesidad humana cultivada, en términos pedagógicos, exige una posición crítica para Otra acción transformadora, debido a la desigualdad social, cultural, y  principalmente política, que regenere su poder de  propiedad privada de medios de producción, desde tal origen histórico-cultural-educativo, se requiere una nueva comunicación en lenguajes diversos, frente a la desigual  propiedad de conocimiento, experiencia, intuición e información del sujeto educativo, como capital cultural; dicha necesidad, se debe a la carencia de tales cosas indispensables para vivir con dignidad, es decir con integridad histórica con derecho a un trabajo lúdico, creativo y libre en colectividades pequeñas y amplias.

Hasta hoy día, todo lo existente en las relaciones entre el capital y el trabajo, como entre el nacimiento natural y cultural del sujeto histórico, son  producto del esfuerzo del trabajo,  humanizándose como proceso educativo posible; es decir transformándose en otra forma que lucha en pro de la vida, venciendo el sujeto educativo todo aquello que le impide la satisfacción de esas cosas  que les son imprescindibles para procurar la vida integral cultivándola-potenciándola-sublimándola en actos virtuosos de liberación de energía negativa de culpas, ignorancia, violencia, tensión, angustia, sin sentidos en el transcurso de las épocas,  a través de la producción  y transferencia consciente, libre y voluntaria en otra fuerza política humanizada en  equidad local y universal, así lo exige una verdadera posición crítica de la praxis revolucionaria transformadora en una escuela nueva.

El orden de injusticia histórica, radica en su esencia y sustancia, ya que es pertinente diferenciarla en cuanto a  quién se hace propietario de lo producido en el trabajo social, de forma privada por medio de la violencia y sus formas ideológicas dominantes en las relaciones de poder; y quién a pesar de ser el productor directo de dichos medios  producidos -el principal medio de producción es la tierra-, es despojado de su esfuerzo vital y de su producto de  trabajo transformado de naturaleza en cultura; en lenguaje pedagógico se refiere  la lesión y castración frente a la integridad de la vida, al No poder el sujeto mutilado  tener derecho a protestar y menos aún a defenderse; es decir que no tiene forma de proteger  sus medios de subsistencia labrados en ese trabajo educativo colectivo en el transcurrir de las épocas, por eso se entiende perfectamente la consigna zapatista: “La tierra es de quien la trabaja”, para ser potenciada en múltiples dimensiones y latitudes: “Las fábricas, los hoteles, las carreteras, los comercios, las escuelas, centros recreativos, hospitales y demás producción humanizada, corresponde de hecho de quien la trabaja”. Traducir estos ejemplos educativos es el objeto de estudio de la pedagogía crítica, en procesos de liberación humana integral, se propone el ejercicio de la educación política liberadora y revolucionaria, como una expresión de los derechos humanos.

En este sentido educativo, la relación política significa  la capacidad dialógica de  liberación humana, propuesta por  Platón y antes por Sócrates para llegar al consenso del acuerdo en la virtud de la inclusión, así se puede resignificar con mayor precisión el fetiche manipulador ‘como motor del progreso humano en la lógica del capital’, justo o no, en ese despliegue educativo de los intereses de vida-muerte; de ahí surge la reflexión pedagógica sobre Otra forma diferente, a la hegemonía proteccionista  de los intereses exclusivos y excluyente de acumulación de capital del empresariato internacional que impone una división injusta del trabajo en las relaciones de conquista de antaño y de neo-conquista actuales encabezado por los Estados-gobierno.

Pero se fue desvirtuando tal forma  política en el devenir del ejemplo hegemónico de dominación violenta, que ha atravesado hitos históricos, para ser el sujeto educativo desde el periodo de esclavitud despojado por los amos y por sus imágenes de divinidad respectivas, que lo justificaban para el ejercicio del sometimiento, comprendido este proceso de transformación cultural-educativo hasta los cimientos de la República democrática liberal.

En este sentido, se fue constituyendo la conciencia  del sujeto educativo como un ente etéreo, al ser tratado por sus dueños,  como una cosa más, con un determinado  valor de uso y otro de cambio, según la época en donde se inserta  su trabajo, para ser usado como hasta el presente puede verse,  al servicio generalmente  de la vida parlamentaria socialdemócrata que sostiene al Estado-gobierno en esa reproducción etérea.

Sólo van cambiando algunas diferencias en tales relaciones de poder, según las   latitudes del planeta tierra que correspondan en cada momento,  -esta relación se aprecia hoy en las experiencias de la lucha de fuerzas o de clases sociales-, lo cual puede valorarse pedagógicamente desde  el análisis y la comprensión de los tiempos del imperio romano a los tiempos modernos y posmodernos, que también tienen su propia historicidad.

En este sentido el proceso de trabajo educativo, se va revelando, como sucede con una fotografía oculta:  en su falsedad ideológica del oro deslumbrante del capital que no se distinguía, encubierta hegemónicamente con una imagen ‘divina’ en el dogma de la fe religiosa y militar que contiene sus propias características; pero en los inicios del Siglo XXI, está quedando plenamente revelada la necesidad de transformación con Otra mirada pedagógica en el ámbito educativo, desde Otra nueva escuela, la de la existencia liberadora en pro de la vida, en donde nadie explote a nadie.

Lo que falta en esta tarea pedagógica es potenciar principios humanizados por el esfuerzo del trabajo colectivo, desde el sentido común, hasta lograr abarcar una postura filosófico-política, que incluya una real participación organizativa de   las grandes mayorías, que cree las condiciones materiales y espirituales, para hacer crecer  entre ‘un nosotros legítimamente nombrado’, para que todos y cada uno se sientan en los zapatos de ese ser desharrapado carente de oportunidades para sobrevivir.

Ese sentido de otredad, requiere necesariamente de   Otra relación humana, que potencie desde los movimientos organizados Otros procesos de liberación revolucionaria, resignificando en las posibilidades concretas, en el asunto de sus implicaciones y riesgos en la práctica concreta, tomando como referentes los ejemplos de hitos históricos en la nueva construcción social para nuevas realidades de autenticidad autónoma en un mosaico inmenso de capacidades y potencialidades humanas.

Por tal razón, el  capitalista burgués se oculta como la avestruz en la fotografía -tirando la piedra y escondiendo la mano-,  para no ser visto ni evaluado su egoísmo y mezquindad de masacre y de sangre en el extermino histórico en contra de los pueblos derrotados -al ser una tarea pedagógica crítica más-.

Por tal motivo en esta transformación urgente en contra de la política neo-liberal menciona  Jeannette Escalera, citando a Comenio: “los sabios acogieron con tanto entusiasmo dicha sentencia, que para entregarla a la plebe afirmaron que había descendido del cielo, y cuidaron de que fuera inscrita con letras de oro en el frontispicio del Templo de Apolo en Delfos, a donde concurría gran cantidad de hombres. Fue prudente y piadoso proceder pues, aunque en realidad era una ficción, se encaminaba a la verdad, que es más clara para nosotros que para ellos”[2], porque cuando se asume el derecho a la memoria histórica, la denuncia resulta ser un ejemplo virtuoso del sujeto educativo docente.

Pedagógicamente en ese misterio de la obscuridad de la caverna de Platón, se  pasa a dar forma a la dimensión  sincrética de la identidad del sujeto educativo, por medio del ejemplo vital naturalizado por dichas sombras, pero el verdadero problema es: ¿cómo se  explica a los niños y niñas, que inician a  preocuparse por ello que la naturaleza se cultiva, y la cultura se naturaliza?, bueno, se tendrá que despertar el entusiasmo por encontrar respuestas históricas sabias desde el sentido común hasta elevar éste al pensamiento activo político-filosófico para combatir al capitalismo en su hegemonía[3]:

Así es posible valorar-evaluar, cómo  a través de una  práctica hegemónica o prepotente del acto educativo de despojo se fue dando el desarrollo del robo violento, machista y patriarcal -se tendrá quizá que expresarlo nuevamente, pero ahora de forma estética y ética consciente y potenciadora, a través de la música, dibujos, parodias, cuentos, poesías, canciones, cine, danza, escultura, y con el uso de la internet -entre otras formas colectivas y cooperativas de la tecno-ciencia, para integrar  la práctica docente en una denuncia transformadora auténticamente revolucionaria capaz de organizar proyectos educativos, dando golpes certeros en la denuncia contra la lógica del capital y la organización política de las muchedumbres empobrecidas, conformándose en ejércitos comunitarios y haciendo uso juicioso y agudo del avance de esa tecno-ciencia en tales procesos-proyectos educativos, hasta lograr socializar lo producido, pero que hoy está en propiedad privada, con una careta de “divinidad perfecta-mente monopolizada por el imperio del capital”.

Resulta cada vez más claro, que se necesita de Otra Pedagogía crítica de denuncias activas, que vislumbren el poder mundial, ´propone Teivainen: “después de demostrar que para entender y explicar el mundo contemporáneo y sus transformaciones es necesario ir más allá de la compartimentalización tradicional de las ciencias, postularé que también es necesario tener una actitud transgresora frente a las fronteras entre los estados-nación[4], que deje clara una  representación del arrebato de  ira, incomprensión, sordidez e injusticia, que deviene en sí del instinto salvaje animal, para lograr ir reconstituyendo ‘permanentemente’  al sujeto educativo en un ser con Otras formas tolerantes, a través de ese  proceso de conocimiento y de conscienciación histórica, con un método de didáctica crítica  fundamentado en  Teorías Pedagógicas consecuentes con su memoria histórica de desigualdad social.

Se intenta por tanto, asumir  una posición crítica transgresora del orden establecido, que oculta su verdadera intención explotadora del trabajo social en una híbrida legalidad; así se ve la fotografía histórica que tiene que analizar el pedagogo docente crítico en ese tránsito entre la naturaleza del trabajo humano, transformado en cultura liberadora y creativa,  y ésta en naturaleza humana habituada a procesos de equidad solidaria y cuidadosa del planeta y del universo, para  ofrecer a sus iguales ese máximo esfuerzo colectivo e individual como contribución de emancipación humana.

Se abre otra duda: ¿Para qué programar y proyectar esa transformación de valores a ser evaluados en el ámbito educativo desde esa totalidad histórica,  dimensionándola en la integridad del sujeto docente?

Hablar de ello, implica enfrentar las dificultades de contexto metodológico, que es en  donde la presente investigación, quiere incidir. Porque la intención es que mueva y fundamente la estructura cognitiva de cada niño y niña en su relación docente -en un auto-reconocimiento del propio profesor(a) desde el nivel básico hasta donde se requiera dicha guía de trabajo educativo-, es decir atravesando nuevamente su relación política de clase social responsable, teniendo consciencia de dicho proceso histórico recorrido.

Y así logren los menores-adultos en la formación de docentes, a través de un espíritu investigativo que es innato, aclararse que el producto del trabajo  histórico ha sido cultivado en su propia  transformación humana, de ahí las preguntas posibles sobre ¿qué es la transformación humana a través de la duda, la fascinación, la curiosidad, el asombro, el descubrimiento, y demás formas imaginativas creativas en la vitalidad del trabajo y la existencia humana?

Se nombra ahí sí,  el efecto y la causa de la transformación el trabajo que transforma la naturaleza en cultura liberadora y potenciadora, que regenera, reconstituye y restaura resentimientos, emociones, traumas, temores, terrores, culpas, castigos, vergüenzas y equivocaciones padecidas, para cultivarlas en posibilidades de sublimación virtuosa por su creatividad radical de una denuncia que anuncia Otra voluntad consciente de socialización y de responsabilidad liberadora humanizada como un hito histórico re-significado y re-interpretando  cada época, siendo consciente el sujeto histórico-educativo de su propio desarrollo y superación.

¿Pero en dónde se verá tal transformación que supere la actitud tradicionalista de la práctica docente?

Podría  ser a través de la praxis manual e intelectual integrada, en cualquier espacio vital de sujetos interesados por saber de sí mismo a través de su historicidad, u Otredad, en donde se logre reintegrarse al mundo mental a diferencia del mundo consciente -dicho así por la responsabilidad asumida para la transformación histórica- de esa racionalidad intelectual incidente con Otra afectividad emocional humanizada, justo a través de  su propia negación y superación en contextos de libertad con una propuesta metodológica de Pedagogía crítica, justo dentro del momento de la lucha emancipadora de la autocrítica Activa y colectiva, en los propios espacios vitales de  la clase trabajadora, re-evaluando con juicios de valor críticos a  los presentes y futuros magnates del capital.

Pero desafortunadamente la formación política del niño/docente, hoy se encuentra lacerante, envejecida, sin ilusiones y sin un proyecto metodológico claro de futuro, es decir de vida humanizada en términos generales, porque está atrapada su vida en la sujeción de  la lógica del capitalismo salvaje; sólo existe palidez y resequedad, sin vislumbrar aún Otra forma vital  de trabajo educativo, que implique la exigencia de formación integral para lograr socializar todo lo producido a lo largo y ancho de la espiral de la dialéctica histórica en dicha fotografía topológica, y evitar quedarse encerrado en un círculo  ensimismado sin poderse desplegar en otras formas posibles de bienestar, armonía y comprensión entre los iguales con un proyecto posible contra  la lógica de explotación que los sojuzga, para ello se requiere de  un ojo especializado profesionalmente en la transformación de la práctica docente, por ser tan diferentes cada trabajador-niño-docente genéricos en cualidades creativas, significativas e interpretativas.

Se trata de luchar contra la violencia de compra y venta de cuerpos humanos desde otra Forma de dialogar  humanizándose en proyectos revolucionarios de contribución histórica, en una escucha y pregunta auténticas de liberación, dado que es un cuerpo que se resiste a ser cosificado, quizá esta propuesta no se pueda enfrentar al interior de las instituciones estatales del capitalismo salvaje tan fácilmente o en la inmediatez, pero no cabe duda, de que se irán encontrando las Formas de nombrarlo y de hacerlo en la praxis transformadora con múltiples maneras y nuevos lenguajes concretos, hasta despertar la sensibilidad racional del sujeto histórico educativo, hasta llegar a lo más profundo de su existencia de política-moral liberadora.

Para intentarlo metodológicamente, se necesita una formación sensiblemente virtuosa, cimentada en el valor de la justicia, esa nueva formación puede proponerse desde  formas de ser más simples o complejas, dimensionadas en el mundo de la vida como propone la Pedagogía crítica, con nuevos valores de equidad, que aún están por construirse en la responsabilidad de la convivencia cotidiana con responsabilidad colectiva,  no cabe  duda de que es posible lograrse una nueva fotografía, pues ya se han padecido momentos de crisis económicas, sociales, políticas y culturales con la gran guerra mundial de 1914 al 18, y la segunda de los años 39 al 45, desplegándose de estas relaciones de tensión en el abuso de poder, la tercera guerra mundial, denominada  guerra fría, todo en el tono de la competitividad de proyectos de vida socialista y capitalista -en apariencia-, resultando hegemónico el capitalismo insano y perverso como ‘una necesidad también de apariencia voluntaria’, por representar en esencia la síntesis de todas las formas anteriores de explotación con violencia -no había otra forma de conducirse-, a partir del surgimiento de la propiedad privada de medios productivos, ya referida.



[1] Vid. Carlos Antonio Aguirre Rojas. Antimanual del mal historiador o cómo hacer una buena historia crítica. La Vasija, México 1999. p. 12.
[2] Vid. Escalera Jeannette. La educación en Platón como proceso de humanización. El Grito que se perdió en Grecia. Editorial académica española, 2011. p. 27.
[3]  El término hegemonía deriva del griego eghesthai, que significa "conducir", "ser guía", "ser jefe"; o tal vez del verbo eghemoneno, que significa "guiar", "preceder", "conducir", y del cual deriva "estar al frente", "comandar", "gobernar". Por eghemonia el antiguo griego entendía la dirección suprema del ejército. Se trata pues de un término militar. Hgemone era el conductor, el guía y también el comandante del ejército. En el tiempo de la guerra del Peloponeso, se habló de la ciudad hegemónica, a propósito de la ciudad que dirigía la alianza de las ciudades griegas en lucha entre sí. El concepto de hegemonía es de los más abarcativos para el esfuerzo transformador humanizado en la pedagogía crítica de Antonio Gramsci, concepto resignificado de forma concreta de la teoría leninista.
[4] Vid. Teivo Teivanen. Pedagogía del poder mundial. Relaciones internacionales y lecciones del desarrollo en América Latina. Estudios para el Desarrollo y la Participación CEDEP, Lima Perú, 2003. p. 3.