Sunday, September 27, 2026

Formación Existencial del Sujeto Político.

Sandra Cantoral.

La propuesta de formación sobre y entre los desiguales de nuestra EXISTENCIA HUMANITARIA es urgente, en este momento de decadencia del Modo de Producción Capitalista, para librarnos de su Proyecto Tecnofascisa lleno de obscuridades. Así la Responsabilidad Popular, atraviesa Otra Identidad Cultural Humanitaria, que puede propiciar en  tiempos y espacios definidos, de igual forma,  Otra responsabilidad social Colectiva, que esté dentro del contexto de la complejidad de las Políticas Educativas actuales en América Latina (A.L.), en México y en toda nuestra Madre Naturaleza. Pues vemos cómo  el orden de privatización mundial NEOCOLONIALISTA-Sionista, avanza injustamente por parte del Imperio del CAPITAL, en la explotación simulada, abierta y encubierta, de la Clase TRABAJADORA; lo hacen  con mucha vileza y violencia en todo el Esplendor Milenario, lo que engloba a las Políticas Educativas Nacionales, Internacionales y Regionales; porque hoy en esta Acumulación Ampliada de Capital, está  la Maquinaria Analógica de un Sofware por ejemplo, que puede manejar las decisiones hegemónicas, y concentrar este PODER perverso de los Intelectuales de la Obscuridad -indica Petro-.

Por lo que, necesitamos los pueblos organizados políticamente, hacer Propuestas Pedagógicas Humanitarias en torno al Sentido del Amor Solidario, sobre la EXISTENCIA DEL SUJETO POLÍTICO; para hacernos responsables de un Proyecto de Vida Buena definido, desde otra RacionalidadSensible Integral Descolonizador, que supere el desvío sufrido de la concepción ilustrada burguesa y ahora de esta Cultura Bárbara Neocolonizadora-Sionista, que se nos impone por los dueños del capital. Organicemos cómo, CONSTRUIR con creatividad plural, respeto y,  sabia tolerancia, en los contextos de la Diversidad Cultural existente, FORMAS DE COMPRENDER, esta nueva lucha de clases y sus relaciones de poder, con un Sentido Dialéctico/Dialógico de la Vida-Muerte, vinculándonos   de  manera cada vez más amplia a grupos que protejan los Derechos Humanos, que aún, están en ciernes. Necesitamos tiempo libre para la convivencia y la reflexión crítica organizativa. Viviendo nuestras existencias con más intensidad integral comunicativa amorosa y digna, que deja huella, para ir aprehendiendo a SER SOLIDARIOS en nuestros contextos reales, con mayor Luz Humanitaria en estos tiempos de la IA, no podemos por nada justificar la Rendición y la Humillación. 

En este contexto del Sistema de Acumulación capitalista, con ENERGÍA VENENOSA; este régimen desea ver al SUJETO POLÍTICO en formación permanente, como si fuera su esclavo, lo que tiene que ser REVALORADO en nuestra condición de Desarrollos Desiguales EXISTENCIALES, desde una multiplicidad de manifestaciones, que se han generado entre la diversidad de expresiones culturales, nacionales,  étnicas,  religiosas, sexuales, etcétera -producto de los procesos históricos de desigualdad material y/o espiritual, exacerbados por la violencia de la conquista y la DOMINACIÓN, del mestizaje y la IMPOSICIÓN IMPERIALISTA hoy en día; porque la REVOLUCIÓN aquí y ahora, significa tomar el poder de los Medios de Producción, desde nuestras distintas posibilidades de FORMA COOPERATIVA-. Necesitamos innovar NUEVOS lenguajes para compartirnos y limitarnos, según nuestra IDENTIDAD de clase HUMANITARIA, al SER cuidadores de la Madre Vida, o no.

En este sentido es vital Otra Formación crítica cambiando ACTITUDES y COMPORTAMIENTOS en la vida cotidiana, resignificando la EXISTENCIA del Sujeto Político Humanitario,   a través de  grupos minoritarios que vayan haciendo acto de presencia por la condición y la cualidad humana como Totalidad Orgánica Dialéctica, mas no ‘holística’[24], recuperando nuestras experiencias y luchas más significativas; porque es necesaria la creación de Proyectos Educativos que partan de la investigación de estos grupos minoritarios, para que estemos permanentemente determinando el porvenir de nuestras Sociedades y de nuestra Naturaleza Humanizada, ya no depredadora y dominante, sino solidaria y amorosa. Lo importante es valorar la INTUICIÓN y la RAZÓN integradas en el comportamiento humano de SensibilidadRacional desde el AMOR a la VIDA BUENA.

Es urgente revalorar a Nuestra Madre Naturaleza en este planeta, desde los ESPACIOS TRANSFORMADORES VITALES que construimos todos los días; de lo que se trata es, de que seamos conscientes de que entre el Capital y el Trabajo, NOSOTROS los que producimos todo lo existente, deseamos VIVIR con alegría, en igualdad y en paz, en esta Época Anacrónica, Odiadora y Convulsa. COMPRENDIENDO que el SUJETO POLÍTICO en su Existencia, es la propia HUMANIDAD.   Los sujetos políticos PODEMOS involucrarnos en estos CAMBIOS educativos de NUEVAS actitudes y comportamientos, y de Identificación Político-Cultural con PRINCIPIOS DE VIDA BUENA Comunitaria -principalmente en las Calles-, desde las Políticas de Educación Básica implantadas por el Estado Mexicano hoy. Porque la superación de nuestra NECESIDAD HUMANITARIA, es la LIBERTAD RESPONSABLE COMUNITARIA, pues la crisis climática o de sobreproducción, por ejemplo, son nuestra responsabilidad en torno al Cuidado de la Vida Humana, lo cual exige comunicación, compromiso, participación organizada y solidaria, permanente.

De manera que, los procesos de FORMACIÓN con PRINCIPIOS y VALORES POLÍTICOS existenciales con SensibilidadRacional de origen indígena, cuestionan al Imperio del Genocidio. Pues ya PODEMOS ser ahora EXISTENCIAS en trincheras de lucha: académica, artística, de creencias, de saberes y de conocimientos COMPARTIDOS y civilizados, permanentes; con  autoridad autoconsciente, sensible, crítica y reflexiva en este mundo de globalización de la pobreza, que impera en A.L., marcando las Desigualdades Sociales en nuestra Pachamama, lo cual ha sido un proceso histórico,  gestado a partir de  la Acumulación Originaria del Capital, con las Primeras Conquistas depredadoras; ello se puede reflexionar con agudeza y con sabiduría CRÍTICA desde la infancia -ya tenemos mucho material didáctico para aprehenderlo de FORMA CRÍTICA/autocrítica-, saliendo a las Calles permanentemente para reconocernos humanamente tan iguales; porque ahí está ese MATERIAL DIDÁCTICO educativo de TRANSFORMACIÓN HUMANITARIA CONSCIENTE y responsable, en torno a Otros LENGUAJES DESCOLONIZANTES.

Sabemos que la Verdad significa hoy, todo un MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO en la Formación del Sujeto Político Existencial, porque efectivamente, ya existe ese material didáctico de sobra para comprender nuestras diversas existencias, es decir, para que llegue a la CONSCIENCIA  DIGNA  Y  SOLIDARIA; que irrumpa la tasa de GANANCIA de los Monopolios MEGAMULTIMILLONARIOS, que CONTROLAN NUESTRAS EXISTENCIAS, sin valorar todo el TRABAJO que hemos realizado, incluyendo a la IA, pero sobreviviendo sin AUTORIDAD LEGÍTIMA, pues estamos inundados de EGOÍSMO supremacista, como lo vemos con el genocidio en Gaza o en Cuba de otra manera, pero la intención es la misma: EL EXTERMINIO. 

En este sentido recordemos cómo,  algunos  universitarios de México, Estados Unidos y de la India,  debatieron  la articulación de lo dado-dándose entre Naturaleza, Ciencias y Humanidad en la II Conferencia Internacional sobre los Nuevos Paradigmas de la Ciencia, ya hace algunos años[25]; la discusión fue en torno a lo que puede llegar a ser la Educación como un Proceso de Identidad Cultural en los inicios del siglo XXI, considerando la desigualdad en el Capital Cultural, Material y Simbólico -como plantea Bourdieu-; para lo cual la propuesta fue incidir en la creación de condiciones materiales y humanas concretas en espacios de interlocución multicultural, que posibiliten el encuentro entre Naturaleza y Sociedad con una nueva racionalidad de Equidad Planetaria Ecológica.

De modo que, en este proceso educativo descolonizador, PODEMOS recuperar la antigua concepción de totalidad dialéctica-dialógica, valorando cómo se inspiran las diversas culturas, ya que ellas  no son puras ni acabadas como si fueran una cosa estática, por eso hoy vemos en Brasil, México, Nicaragua o Cuba en A.L. la necesidad de POTENCIAR una Democracia Participativa que incida en las Crisis Climática, de Guerra, de Enfermedad, de Invasión y demás, para resistir ante los que se creen los dueños del PODER Neofascista COLONIZADOR, tanto del gobierno como del Mundo, sin valorar que es, nuestra Madre Naturaleza. Por ejemplo hoy A.L. redujo su pobreza social y, ello se logró sólo con México y Brasil al disminuir INTENCIONADAMENTE, el  índice de desigualdad. Así PODEMOS popularmente APREHENDER muy bien, de qué FORMA se ha logrado para compartir este proceso existencial del Sujeto Político.

En este sentido, desde Otra manera Humanitaria y cada vez más Popular, recordemos cómo Paulo Freire nos aclara:  “...una de las tareas del educador progresista, a través del Análisis Político serio y correcto, es Descubrir las Posibilidades -cualesquiera que sean los obstáculos- para la esperanza, sin la cual poco podemos hacer porque difícilmente luchamos, y cuando luchamos como desesperanzados o desesperados es la nuestra una lucha suicida, un cuerpo a cuerpo puramente vengativo. Pero lo que hay de castigo, de pena, de corrección de penitencia en la lucha que hacemos movidos por la esperanza, por el fundamento ético-histórico de su acierto, forma parte de la naturaleza Pedagógica del Proceso Político del que esa lucha es expresión. No será equitativo que las injusticias, los abusos, las extorsiones, las ganancias ilícitas, los tráficos de influencia, el uso del cargo para la satisfacción de intereses personales, que nada de eso por lo que con justa ira luchamos ahora en Brasil se corrija, como no será correcto que todas y todos los que fueran juzgados culpables no sean castigados severamente, aunque dentro de la ley”. El subrayado es nuestro.

Por ello  de manera realista, se entiende que una Propuesta Educativa entre desiguales, en la  Formación de Sujetos Libres y Felices, no puede ser una idea en lo abstracto, -o como se planteó en ese Congreso  “holística”-, porque no se cambiará la vida ético-moral, sólo como un buen discurso o deseo ahistórico, aislado y fragmentado del Trabajo Colectivo y Horizontal en la lucha de clases, desde los pequeños grupos de investigación y de propuestas educativas posibles de realizarse; se tendrá que ir cultivando la Praxis en la FORMACIÓN EXISTENCIAL DEL SUJETO POLÍTICO DESCOLONIZADO, a través de Innovaciones Comprometidas que salgan a la Calle de la Vida-Muerte, efectivamente con Identidades Culturales precisas, porque -la apuesta está echada-; dada  la gran necesidad cultural y material de transformación humanitaria del Sujeto Político Existencial que hoy nos demanda en la militancia HUMANITAIA, en donde la Consciencia Social Popular se integre a esa Vida-Muerte con satisfacción emblemática de los procesos de ENSEÑANZA y de APREHENDIZAJE comunitarios, para que levantemos la voz de la ESPERANZA en cualquier ESPACIO VITAL, frente a la Barbarie del Sionismo Colonizador degradante.

Así iremos valorando las posibilidades de entrar al contexto de la Educación  Pública y de masas, como si fuera un PARO INSTITUCIONAL, con pliegos petitorios precisos desde la voz del PUEBLO DE TRABAJO. Para enfrentar la carencia, utilizando todos aquellos símbolos en nuestros procesos de intercomunicación subjetiva, que PUEDEN OBJETIVARSE popularmente en un trabajo gozoso y creativo, con principios de Actualización HUMANITARIA, tomando como un pilar importante en la fundamentación filosófica, política y epistémica, al Materialismo Histórico Humanitario, para enfrentar y resolver con equidad NUESTRAS contradicciones de clase en la Formación Existencial del SUJETO POLÍTICO DESCOLONIZADO de tantos discursos eurocéntricos, con SensibilidadRacional probada, hasta engrandecer y sublimar ACTOS SOLIDARIOS de responsabilidad social milenaria, que se acuñan en la carne y, que no olvidan, porque nos son vitales. 

Es clara la necesidad de Formar nuevos valores Ético Morales, con PRINCIPIOS HUMANOS realistas, en tantos procesos de humanización Nosotrica como Sujetos Políticos Existenciales, COMPROMETIÉNDONOS EN LA COMPRENSIÓN de una Identidad de Clase Trabajadora Humanitaria, por medio de la construcción de  Proyectos Autónomos Comunitarios, para que funjan como mediadores de los intereses de los pueblos de trabajo con sus propios órganos de decisión, a través de  propuestas educativas, que puedan ir incluyendo cualitativamente a las grandes  masas, en tales procesos de autogestión  colectiva, desde un trabajo consciente, libre y comunitario.

En esta necesidad descolonizadora de cambio de ACTITUDES y de COMPORTAMIENTOS, tendremos que ir identificando  la falta de equidad y la marginación en que vivimos; porque se trata de hacer  Propuestas Permanentes de Humanización y de Formación  profesional educativa, reconociendo la diversidad de formas de producción, de tradiciones y  costumbres y de nuestros diversos valores ético-morales; lo cual da cuenta de las Identidades Político Culturales de esta nueva era humanitaria para la descolonización y la formación de nuevas ACTITUDES humanitarias en la existencia de este NUEVO Sujeto Político; lo importante es que existan puntos de negociación para que la Cultura Burguesía no siga viviendo a costa del Trabajo Comunitario, y esto lo tendrá que entender el comportamiento de envidia, en donde a través de un largo proceso educativo la racionalidad ilustrada[26], sea capaz, de eficientar su Calidad de Vida, para reconocer de manera SensibleRacional la injusticia que encierra su Tecnofascismo de Cultura Bárbara. 

Por ello se requiere de proyectos que partan del interior/Subjetiva de las propias historias de vida Objetivas/activas y concretas, para atender principalmente las necesidades  de Formación Emancipadora y de Activación, para hacer nuestro máximo esfuerzo en tales Procesos  Educativos de Humanización, es decir, Proyectos que partan de una RacionalidadSensible, por medio de textos y prácticas críticas con una visión histórica significativa de la realidad, que ponga en el plano del debate y la discusión la desigualdad social, sus CAUSAS, su EXPLICACIÓN histórica y SIGNIFICACIÓN humanitaria.

Para  que se logren  acciones cuestionadoras acerca de los conceptos de Solidaridad,  Derecho,  Compromiso,  Respeto, y todo ello tendrá que estar encarnado en el símbolo más profundo de lo humano que es el Agradecimiento, o lo que es lo mismo el Reconocimiento a la otredad y a la diferencia en las escuelas, en las aulas, en las regiones, en las naciones y, en las Calles, atravesando y enfrentando los cánones de las políticas educativas de la UNESCO Colonizadoras y, en las competencias de saberes religiosos, artísticos, empíricos o teóricos, para poderlos compartir, socializar y transformar de forma auténtica en esta búsqueda existencial humanitaria; lo que equivale a un proceso de Identidad Cultural Creativa, como proponen los románticos y los epistemólogos, por ejemplo Bachelard, quien sugiere en su filosofía del no, NO proponer una actitud de negación, sino de conciliación. Porque No es psicológicamente un negativismo, pero tampoco lleva a las distintas naturalezas, a un nihilismo. Sino que procede, por el contrario, de una Actividad Constructiva[27] liberadora de CONTROL DOMINANTE, para que nadie se quede atrás, pues es posible avanzar culturalmente con los más en nuestra lucha social aguda, sabia y observadora de toda injusticia abusiva. 

De manera que la actualización humanitaria PROBADA en nuestros actos comunitarios, se fundamente en el autorreconocimiento y la autocrítica del Sujeto político, para ir superando la contradicción fundamental entre el Trabajo Social y la Apropiación Privada de los Medios de Producción, en sentido sublime, en este sentido, ahí está nuestra Madre Naturaleza, dadora de vida. No se trata de ir generando otras contradicciones en cascada, en la lógica legitimada a través del abuso Neocolonizador, de desigualdad social e injusticia, sino que nos interesa que se cultive la Vida Buena en Comunidad Responsable, ya NO más reproducciones de la ideología burguesa Sionista Neofascista actual; porque, venimos del ethos barroco, exagerado, desorientado y culpado por ser indígena, puesto que dentro de los patrones del mestizaje experimentados y conocidos por los pueblos latinoamericanos, se pierde fácilmente la perspectiva de la equidad y se impone la jerarquía de la estratificación caciquil, aprendida y reproducida en la estratificación social y jerárquica del tener que demostrar saber más que el otro en la competitividad y la desigualdad social (sin distinguir que se es el otro yo, pero no se tiene consciencia de ello). 

Desde esta relación del ethos barroco,  se han acuñado las actitudes más superfluas y confusas en los procesos de liberación del sujeto seudopolítico, a través de la racionalidad instrumental impuesta por el orden del progreso y el dominio burgués colonizador;  de lo que se trata ahora es  de hacer  una crítica e INTROYECCIÓN profunda a la lógica productivista -ya sea burocratizada o funcional-, así como  a los eficientismos competitivos y descontextuados de nuestra capacidad de memoria histórica, que se forma y actualiza para entrar a Compromisos de Vida Planetaria en Equidad, luchando contrahegemónicamente, a través de los proyectos de investigación educativa y los Proyectos Artístico-Culturales; reconociendo la diversidad de matices y de contradicciones en la síntesis de la Existencia del Sujeto Político en FORMACIÓN CONSCIENTE PERMANENTE; en cuanto a nuestra calidad moral, intelectual, ética y afectiva, para que se vaya desplegando en el  mundo de la informática, la electrónica y las imágenes virtuales, desde las zonas periféricas hasta las grandes urbes; lo cual puede ser un medio de Lucha Político Pedagógica Humanitaria importante; teniendo en cuenta, por ejemplo, CÓMO en el proyecto educativo de educación básica, los Sentimientos/Emociones se esconden, para no alcanzar a comprender  la envidia que genera la lógica del capital, como un proceso histórico posible de transformarse en luchas concretas con Sentido de Vida Buena Liberada, no enajenante, ni fetichizada.

Pues efectivamente la envidia, es el verdadero contrario del amor a la vida, pues “la envidia general, constituida en potencia, es la forma recatada que reviste la avaricia, la cual se satisface así, simplemente, de otro modo. La idea de la propiedad privada en cuanto tal se vuelve, por lo menos, como envidia y afán de nivelación en contra de la propiedad privada más rica, y esta envidia forma la esencia de la competencia. El comunista tosco y primitivo no es más que el perfeccionamiento de esta envidia y de esta nivelación a base del mínimo imaginario”[28], Para COMPRENDERNOS MÁS Y MEJOR a través de una Revolución Pacífica Humanitaria AMOROSA.

Dentro de esta propuesta de Formación Existencial del Sujeto Político, valoramos cómo se atraviesan los procesos de transgresión del CONTROL MILENARIO en los gérmenes entre el CAPITAL y el TRABAJO. La pregunta obligada es: ¿Cómo enfrentar la complejidad de la hegemonía globalizadora del capital?, de manera que el Sujeto Político, descubra  sus propias capacidades de autogestión y de realización plena y  satisfactoria, de manera autónoma y solidaria, no con un trabajo enajenado, sino asumiendo  un fuerte sentido de Crítica/Autocrítica Respetuosa y Constructiva en el proceso de APREHENDIZAJE DESCOLONIZADOR, comprometiendo a nuestra Cultura Humanitaria de pertenencia;  para que en esta nueva   situación se consulte cómo lograrlo, a través de pequeños grupos de trabajo, para poder valorar y replantear objetivamente las Condiciones de Producción y de Acumulación de capital decretadas por los nacionalismos de monopolización y de privatización del capital.

Podemos reflexionar entre nosotros sobre aquellas Políticas Educativas, perfiladas a la cosificación de una instrucción maquiladora, como lo deja ver críticamente en su libro Luis Villoro acerca del Estado plural, pluralidad de culturas, cuando explica las implicaciones que conlleva,  la relación colonial de: esa imagen que tenemos sobre el Amo y el Esclavo, desde una actitud de subsunción real y de liberación, por medio de Otros Proyectos Educativos de Identidad Cultural indígena y mestiza, en donde se comprenda PODER: 'Mandar obedeciendo en procesos  de Equidad y de Democracia en construcción, entre todas partes del planeta'; hasta exigir reconocer entre lo dado-dándose Otra Constitución del Sujeto Político, y PODER convertir el Amor en Política Pública -como propone Claudia Sheinbaum-, hasta ser conscientes de nuestra historicidad Latinoamericana, que se construye permanentemente en una Formación Humanitaria permanente de Superación Cultural, es decir, siempre distinta y mejor a nuestro comportamiento anterior, como está sucediendo hoy en México con la 4T.

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Notas: 

[24] “El vocablo ‘holismo’… ha sido empleado para designar un modo de considerar ciertas realidades -y a veces todas las realidades en cuanto tales- primariamente como totalidades o <todos> y secundariamente como compuestas de ciertos elementos o miembros. El holismo afirma que las realidades de que trata son primeramente estructuras…Los miembros de tales estructuras se hallan funcionalmente relacionados entre sí, de suerte que cuando se trata de dichos miembros se habla de relaciones funcionales más bien que disposición u orden… Los organismos son, pues, según Gldstein, <sistemas que funcionan como un todo>, de tal suerte que <un estímulo dado debe producir cambios en el organismo entero>. Entre otras consecuencias que se derivan de esta concepción mencionamos una la de que <no hay lucha de los miembros entre sí, ni lucha de todo con los miembros en cada organismo>… Por esta razón se han considerado a menudo como holistas únicamente las teorías que, sin ser mecanicistas, no son tampoco, estrictamente hablando, vitalistas; el <holismo está más estrechamente relacionado con los llamados ‘organicismo’ y ‘biologismo’ que con ninguna otra teoría”. Cfr. Diccionario de Filosofía. J. Ferrater Mora. Ed. Ariel, Barcelona 1994. P. 1678. El subrayado es nuestro.

[25] Vid. Gallegos, Ramón (Comp.). El destino indivisible de la educación. Propuesta holística para redefinir el diálogo humanidad-naturaleza en la enseñanza. Ed. Pax México, México 1997. 209 pp.

[26] “La distinción entre la racionalidad de los fines y la racionalidad de los medios tiene su paralelo en otras distinciones, tales como la establecida por Karl Mannheim entre racionalidad substancial y racionalidad funcional, o como la propuesta por Horkheimer y otros miembros de la Escuela de Frankfurt entre razón y <mera> razón instrumental. En la base de estas distinciones se halla la idea de que sólo la racionalidad de los fines o alguna de tipo similar es verdaderamente racional, la racionalidad de los medios es considerada subordinada”. Vid. Diccionario de Filosofía… Op. Cit. P. 2980.

[27] Cfr. Bachelard, Gastón (1884-1962). Filosofía del no. Ed. Amorrortu, Argentina 1993. 221 pp.

[28] Cfr. Marx, Karl. Manuscritos económico-filosóficos de 1844. Ed. Grijalbo, México 1968. P. 122.

Friday, September 25, 2026

Qué podemos aprender de nuestro fracaso en PISA (Parte 1).

 Fernando Cajas.


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Ahora que está de moda hablar de los malos resultados en PISA, no solamente de Guatemala, también de Paraguay, ya que nuestros hermanos guaraníes ocupan con nosotros los últimos lugares en América Latina. Pero no solo los chapines y guaraníes, también los mexicanos cayeron en las pruebas, los chilenos y todos. Como he escrito antes aquí en La Hora, PISA no es una evaluación de conocimientos. Esto es, no es una prueba que se enfoque solamente en el currículo explícito, también nos da elementos del currículo oculto, del que Michael Apple nos ha hablado antes.

El currículo oculto se refiere a aquello que no se hace explícito en un currículo. En nuestro caso, todo aquello que el Currículo Nacional Base (CNB), no tiene escrito pero que se hace. Esto es en todos los programas educativos. El currículo oculto no es solo un listado de contenidos que no se enseñan, sino es una construcción social, especialmente cultural que reproduce las desigualdades de las sociedades. 

Déjeme dar un ejemplo del currículo oculto desde mi formación, la ingeniería, para luego seguir con PISA.

Los programas de formación de ingenieros de América Latina se enfocan en conocimientos básicos, reproducen la idea de la supremacía de la ingeniería sobre otras disciplinas y se conciben como ciencia aplicada y hasta matemática aplicada. Esto no solo es falso, sino que no permite el desarrollo social de la ingeniería desde que los estudiantes intentan entrar a facultades que los rechazan bajo el pretexto de que no saben matemática. Junto a eso, el currículo oculto se encarga de reproducir la norma falsa que las mujeres no son buenas para ingeniería.

Atrás de este currículo oculto está la idea de que los ingenieros latinoamericanos no son buenos para el diseño de artefactos y procesos para sus propias sociedades, sino que tienen que traer de otros países dichos artefactos y procesos así que el diseño de ingeniería no es el elemento clave de su formación. El currículo oculto reproduce la norma de que América Latina no tiene que ser independiente tecnológicamente y lo hace eliminando el diseño de ingeniería del currículo latinoamericano. Nada de eso aparece en el currículo explícito, pero define la formación de ingenieros en América Latina. 

Por aparte y regresando a la prueba PISA, esta sigue demostrando elementos equivocados de nuestros sistemas educativos. El primero, parece obvio, pero no lo es: la práctica social de la repetición. América Latina, particularmente Guatemala y Paraguay seguimos anclados a concepciones tradicionales de enseñar cómo hablar y aprender cómo repetir, algo que he llamado yo una y otra vez la metáfora del espejo.

¿De qué sirve repetir conocimientos sin entenderlos y peor aún sin saber cómo nos servirán en nuestras vidas? 

Los alumnos aprenden ciencias de mentira porque no tienen contacto con la naturaleza y no entienden para que sirven las Leyes de Mendel, por ejemplo. Pueden memorizar las leyes de Mendel y no percatarse que la descendencia se parece mucho a los padres, pero siempre presenta alguna variante: los hijos difieren en algo de los padres y de entre uno y otro de ellos. Por generaciones, estas diferencias se van acumulando, de tal manera que los organismos pueden ser muy distintos en comportamiento y aspecto de sus antepasados. Esta es la esencia de las leyes de Mendel, pero al memorizarla no lo aprenden.

Se aprenden de memoria las partes de las plantas y no se detienen en los jardines a ver una planta y a entender esas partes y no tienen laboratorios donde disectar. Memorizan el ciclo del agua, claro, de evaporación, condensación y bla bla bla, sin ir a los bosques a vivir de primera mano la forma en que los árboles y las plantas capturan agua para llevarla a mantos friáticos, que a veces se observan como fuentes de agua, ojos de agua, y que usualmente forman ríos subterráneos para proveer de agua a las ciudades donde los niños creen que el agua viene del chorro, o de la pluma dirían en Panamá o canilla como dirían en Paraguay. 

En matemática sigue la memorización de todo. Es una matemática repetitiva y aburrida reproducida sin ningún pensamiento crítico. Nada de nada. No se explora la importancia de la matemática para describir al mundo, para explicarlo a través de datos y números que permiten entender patrones de comportamiento y que pueden reducirse en modelos matemáticos, sencillos y complejos, sobre el mundo que habitamos como estudios demográficos locales, que digan cuantos viven en su pueblo, cuantos vivían y cuantos vivirán, lo mismo para sus ríos, así como como lo ilustra Omar Marroquín en: Demografía Elemental y la plataforma de Guatermala en Datos Básicos. Al menos podrían hablar de la Cuentas Nacionales, particularmente las nuevas Cuentas Verdes del Banco de Guatemala. De estas nadie habla, ni en la primaria, ni en la secundaria, ni en la universidad.

Y así sigue la triste historia de la educación guatemalteca, una historia llena de ministros y ministras corruptas, que vendieron el ministerio a un sindicato manejado por un capo de la educación, solo comparable con Walter Mazariegos en la Usac o el Chapo Guzmán en México.

 En las recientes entregas de resultados de PISA el ministro paraguayo Luis Martínez culpó al idioma guaraní por el desplome en las pruebas PISA. Mientras que los paraguayos saben que el problema es un «sistema podrido que mezcla fraude, corrupción, y abandono», acertó PARAGUAY SIN CORRUPCIÓN. Esto parece una copia literal del caso guatemalteco.

Entonces, cómo, cómo, los estudiantes mexicanos, chilenos, paraguayos y guatemaltecos van a mejorar sus aprendizajes, cuando el problema no es solamente falta de aprendizaje de ciencia y de matemática. También hay un problema en la lectura. La lectura no es crítica. No hay lectura critica, menos escritura crítica. Aquí se mezclan muchas cosas que reflejan los resultados de las pruebas PISA y una de ellas es el exagerado tiempo que pasan los jóvenes en pantallas entreteniéndose con sus redes sociales, viendo, pero no construyendo. No usan sus teléfonos para construir el mundo, sino para matar el tiempo. Y ahora, con la emergencia de la Inteligencia Artificial, el patrón de uso de los teléfonos y computadoras es la reproducción acrítica. No hay trabajo intelectual en la construcción de su conocimiento sino solo hay entretenimiento.

Quienes estudiamos el aprendizaje de la ciencia, de la matemática y de la ingeniería debemos entonces insistir que ya tenemos investigaciones sobre cómo aprenden las personas, investigaciones desarrolladas en el mundo desde los años 80 del siglo pasado. Esa investigación debe llegar a los ministerios de Educación, pero principalmente a quienes diseñan programas de formación docente para dejar de estar repitiendo programas de formación inoperantes dados por universidades que ni ellas mismas han resuelto sus problemas de aprendizaje y que insisten en no hacer investigación sobre aprendizaje. Son instituciones de la reproducción que lo único que hacen es hacer lo que PISA insiste en que no hagamos.

Lo triste no es solamente lo mal que estamos en matemática, ciencia y lectura, sino que también estamos mal en acoso, acoso escolar, otro de los datos importantes que da PISA. El acoso escolar ha aumentado en el mundo, pero en Guatemala ha crecido exponencialmente. Esta es una información valiosa para el Ministerio de Educación, para que pueda incluir en sus programas de formación docente este trágico elemento para ser eliminado. 

Y todo esto, no solamente para escuelas públicas, porque las escuelas privadas salieron tan mal como las públicas. 

Todo esto requiere la atención de investigadores científicos, periodistas, hacedores de política, administradores educativos y padres de familia. Esos serán los artículos de esta semana: ¿qué podemos y debemos aprender de nuestro fracaso en PISA?

Hasta mañana queridos lectores.

Monday, September 21, 2026

La alianza criminal entre Usac y MP, ¿quedó en el pasado?

 Fernando Cajas.


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Uso “alianza criminal” en el sentido de José Alfredo Calderón: la mutación del pacto de corruptos –que albergaba sobre todo a operadores políticos– hacia la amalgama de esos operadores con el narco y con el G-8 y sus monopolios, los mismos que pesan en el CACIF, sus cámaras y los grupos satélite que él nombra. Esa coalición está detrás de la captura del Estado y de la captura de la Universidad de San Carlos. La alianza Usac-MP, es, entonces, parte de la Alianza Criminal según Calderón. 

En ese sentido, el allanamiento del viernes puede ser un golpe a esa Alianza. Aún no lo sabemos. Todavía no sabemos hacia dónde conducen –o conducirán– estas diligencias. Lo cierto es que la maquinaria politiquera del usurpador Walter Mazariegos ya empezó con lo suyo: comunicados falsos, noticias falsas, documentos falsos, para reducir el impacto de que el Estado, por una vez, no llegó al campus a fichar la protesta sino a buscar el rastro de quienes fueron borrados del sistema.

Lo primero que dirán los usurpadores es que se viola la autonomía universitaria. Eso es falso. La autonomía no es escudo para delinquir. No es extraterritorialidad. Es autonomía académica y de autogobierno, no soberanía ni inmunidad. La Corte de Constitucionalidad ha dicho que debe ejercerse apegada a la Constitución. Las entidades autónomas actúan por delegación del Estado (artículo 134). El campus es edificio público: se allana con orden de juez competente.

Se lo digo con dos hechos. Como director del CUNOC, en 2003, pedí la intervención del Juez competente ante un atraco ilegal en Quetzaltenango. Había que rescatar profesores cautivos de encapuchados. Hubo procedimiento. Hubo acusación. Como director del Instituto Tecnológico Universitario Guatemala Sur, en 2017, llamé al Juez de Paz de Palín, Escuintla para que rescatara a profesores y administrativos secuestrados por encapuchados dentro del campus. En ambos casos hubo orden judicial para ingresar al campus. En ambos el sistema de justicia impuso la ley dentro de la universidad. Por eso, y por mucho más, el allanamiento en la San Carlos no es ilegal.

Bajo Consuelo Porras esa alianza no era metáfora. El MP no investigó el fraude del 24 de marzo de 2022 ni el gemelo del 8 de abril de 2026. No lo investigó porque ya estaba armada la alianza entre el MP de entonces y la Usac del usurpador. Fue parte del ataque generalizado a las instituciones democráticas en la época post-CICIG: recuperar el poder y asegurarse de que nunca vuelva a ocurrir lo que ocurrió con la Comisión.

La estrategia fue burda y efectiva. En la Usac todo fue persecución. Se persiguió la protesta y a quienes protestaban. Asustaron a docentes y estudiantes con casos falsos. Muchos siguen con procesos abiertos. La advertencia fue clara: quien se meta a defender la democracia en la San Carlos será encarcelado, no digamos procesado. De eso hay que recuperarse. Sin esa recuperación no habrá universidad del pueblo ni país habitable.

Hoy hay otro fiscal general. Gabriel García Luna autoriza diligencias por el caso de los estudiantes eliminados del Registro, quienes se han defendido con los pocos medios legales que quedan en un país de justicia cooptada. El MP ha respondido. Eso no canoniza al MP. Un pueblo que solo espera la traición termina ayudando a que la traición se cumpla, escribí en mi columna del pasado sábado. Un pueblo que exige restitución, responsables y nexo con el fraude convierte este allanamiento en el inicio de su liberación. 

Calderón advierte algo que aquí pesa: si solo hubiera un pacto de operadores, el llamado Pacto de Corruptos, el poder no sería estructural y no habría sobrevivido al recambio de nombres. Por eso es iluso creer que se va Porras y cambia solo el MP, o que un allanamiento, por sí, desmonta la captura de la Usac. El golpe, si lo hay, se mide en actos: restitución de cada expediente, con bitácora de quién, cuándo, desde qué perfil y con qué orden; investigación del patrón, no del pretexto técnico; nexo con los dos fraudes rectorales; que los antimotines sirvan a la prueba y no al miedo.

La alianza criminal entre Usac y MP, ¿quedó en el pasado? No, aun no. El viernes se abrió una rendija. Una rendija no es la puerta. La esperanza que no se organiza se evapora. La que se organiza se vuelve recuperación. Organicémonos. No esperemos más. Hagámoslo ahora, porque si no es ahora, no será nunca.


Saturday, September 19, 2026

La esperanza de la justicia.

 Fernando Cajas.


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En un país de justicia cooptada, donde un usurpador rector se siente rey sobre la ley, el allanamiento a la Usac da esperanza.

No es una esperanza ingenua. Es la esperanza de quien ha visto, durante años, cómo el Ministerio Público se plegaba al silencio y cómo la Corte de Constitucionalidad cuidaba al usurpador Walter Mazariegos como se cuida lo más preciado. Hoy, por primera vez en mucho tiempo, el Estado no llegó al campus a tomar huellas de estudiantes que protestan. Llegó a buscar el rastro de quienes fueron borrados del sistema. Eso no cierra la herida. Pero abre una rendija. Y en Guatemala una rendija, cuando se sostiene, puede volverse puerta.

En julio, decenas de estudiantes descubrieron que ya no existían para la Universidad de San Carlos. Tenían constancia de inscripción para 2026. Al asignarse cursos, el sistema les dijo que no estaban inscritos. No hubo expulsión. No hubo resolución. Se evaporó el expediente. Ellos le pusieron el nombre justo: muerte académica.

La coartada oficial —las tomas de 2022 y 2023— no resiste el menor examen. Hay afectados con carné 2024 y 2025. Hay quien esperaba graduarse. Hay trabajadores que estudian, a veces dos carreras, a quienes les robaron de un golpe el semestre, el certificado, la tesis, la posibilidad de continuar. La coincidencia política no es un rumor: la mayoría se había opuesto al segundo fraude rectoral, el del 8 de abril de 2026, gemelo del 24 de marzo de 2022.

Borrar un registro es una tecnología de poder. Es un delito. En la guerra se desaparecía el cuerpo. En esta paz institucional se desaparece el archivo. El resultado, para el sentido de una vida, es el mismo: se cancela el futuro y se finge que el pasado no ocurrió.

Por eso el allanamiento de hoy importa. No porque un operativo sea ya justicia, sino porque por fin el aparato penal mira hacia el archivo y no solo hacia la plaza.

He escrito aquí que la crisis de la Usac no es un problema universitario. Es la forma más concentrada de un Estado capturado. Quien controla la San Carlos no controla solo aulas: controla una llave de las altas cortes. Por eso la destazan. Por eso el legalismo se volvió autocracia judicial: la ley como escudo del usurpador, no como límite.

Bajo Consuelo Porras, el MP no investigó el fraude ni la persecución registral. Sí persiguió la protesta. Esa alianza entre universidad-botín y fiscalía selectiva parecía inamovible. Hoy hay otro fiscal general. Gabriel García Luna autoriza diligencias en el campus por el caso que los estudiantes construyeron con memoriales, PDH, denuncias y persistencia. El comunicado pide reserva “para no entorpecer”. Está bien: que no entorpezcan, pero que investiguen de verdad.

La esperanza no consiste en canonizar al MP. Consiste en no declarar de antemano que nada puede cambiar. Un pueblo que solo espera la traición termina ayudando a que la traición se cumpla. Un pueblo que exige restitución, responsables y nexo con el fraude convierte la diligencia en tarea.

La esperanza es una vivencia que llega al fondo de la existencia, moviliza los resortes de la vida y plantea la pregunta del sentido y del futuro. Se sitúa antes de la ideología y de la religión. Esperar algo es, de algún modo, esperar todo. 

 

Sunday, September 13, 2026

De lo malo a lo peor: la urgencia de cambiar la realidad.

 Fernando Cajas

«A veces me dan ganas de no escribir más sobre los problemas de mi país y pasarme al bando de los de la psicología positiva y aprender a hacer yoga, respirar y meditar…».

Reviso mis columnas, todas, desde que empecé a escribir aquí en La Hora, aquel hermoso mes de mayo del 2023 y, aunque es difícil releer todas, sí me enfoco en las últimas: Agua sucia, desnutrición, universidad cooptada, carreteras abandonadas, bloqueos, olvido de casos de corrupción, B 410, los resultados de PISA donde somos los últimos en América Latina, pero primeros en acoso, autoritarismo… Y así la lista de temas que he tocado, la mayoría problemas que debemos afrontar. Todos son problemas graves. En todos hacemos pocos avances.

Escribo, como creo que escriben mis colegas columnistas, para entender el mundo, para hacer ver lo que a veces la vida cotidiana y sus carreras no dejan, para mejorar la vida, para organizar nuestro desordenado mundo que ahora no solamente está capturado por una democracia decadente, sino también por redes sociales que inventan realidades, que dan noticias falsas, que construyen un nuevo mundo de adicción, tan dañina como las adicciones tradicionales al alcohol, a las drogas, a los juegos de azahar, cuando estos nos dominan y nos convierten en sus esclavos.

Trato de entender lo que está detrás del desorden y caos que inventan los partidos politiqueros tradicionales que «preocupados» por el alza de los combustibles tratan de desestabilizar un gobierno, que realmente ha sido in fracaso, pero que no tiene la responsabilidad del incremento de los combustibles. Si algún culpable hay en eso, él está en Washington y tiene nombre y apellido.

Ciertamente, no soy el primero en reflexionar sobre nuestro complejo mundo. Seguro que lo hacían aquellos primeros habitantes de América, de hace miles de miles de años, no Colón, sino antes que Colón, hablo de la América de los latinoamericanos, que empieza en Argentina y termina en Alaska, esa es nuestra verdadera América no ese pedazo de tierra de la que Trump se cree dueño, y que no es más que el 20%. Imagino a un Taíno, en la isla llamada Dominicana ahora, antes de la llegada de Colon, reflexionando y afrontando los problemas de su comunidad como describo en aquel artículo sobre El origen del mar y de la Luna, estando yo en la playa de Boca Chica, República Dominicana.

En este tumultuoso mundo, lo que considero importante es tener elementos de análisis que en la universidad le pusieron el nombre de marcos teóricos, esto es, sistemas de referencia para analizar las diferentes realidades: físicas, biológicas, sociales y tantas. Por eso la importancia de la sociología y la urgencia de la filosofía. Empecemos con la sociología, la sociología de la corrupción.

Anthony Giddens nos ayuda a entender a la sociedad. Para él la sociedad no es una cosa que está “arriba” de nosotros, ni una suma de voluntades sueltas. Es el resultado recursivo de lo que hacemos. Las reglas y los recursos —lo que Giddens llama estructura— solo existen mientras la gente los usa. Al usarlos, los reproduce. Por eso la dualidad de la estructura: el orden social es medio y resultado de las prácticas cotidianas.

Eso tiene una consecuencia brutal para un país capturado. Si el trámite se “agiliza” con coima, si el contrato se gana con operador, si el título se obtiene con lealtad y no con mérito, si la corte se elige con el voto de un Consejo Superior Universitario de puestos vencidos, esas no son anomalías que ocurren “fuera” del sistema. Son el sistema en acción. Cada repetición confirma la regla no escrita: así se hace aquí.

Giddens insiste en que las rutinas no son un detalle menor. Dan seguridad ontológica: la sensación de que el mundo es predecible, de que uno sabe cómo moverse. En una sociedad sana esa previsibilidad se apoya en la ley, la confianza y la integridad: . En una sociedad cooptada la previsibilidad se apoya en otra gramática: quién te cubre, a quién le debes el favor, qué red te sostiene. El Pacto de Corruptos no vive solo de dinero. Vive de rutinas. Vive de que el fraude deje de asombrar. Vive de los corruptos que forman partidos, desde la UNE, VAMOS, FCN Nación, Partido Patriota, Valor, Cabal, TODOS, DESPIERTA GT, y tantos medios hechos para robar y luego cooptar. Vive de las universidades falsas que dan títulos falsos: Regional, Juan José Arévalo de Mazariegos, y tantas.

Cuando Michelle pregunta desde X en qué momento normalizamos que el corrupto ya no ofenda y que el narco hasta se medalla, está describiendo exactamente esa mudanza de la estructura. El fenómeno ilícito pasó de la conciencia discursiva —“esto está mal”— a la conciencia práctica: “así operan las cosas”. Y una vez instalado ahí, se reproduce solo.

En la modernidad, Giddens añade, las prácticas se desanclan de contextos locales y se reinsertan a través del tiempo y el espacio. La cooptación guatemalteca funciona así: no es solo el sobre en una gaveta de un ministerio. Es una gramática portable que viaja de la aduana al Congreso, de la fiscalía a los juzgados, del listado de obras a los diputados, del Consejo Superior Universitario a la Corte de Constitucionalidad y así va la cadena de la corrupción. Lo rutinario se vuelve estructura precisamente porque ya no necesita explicarse.

Hace tiempo que en Guatemala la corrupción dejó de ser un secreto a voces. Dejó de ser, incluso, un escándalo. Lo que antes ofendía ahora se administra. Lo que antes avergonzaba ahora se presume. Lo que debía ser excepción se volvió procedimiento. Esa es la pregunta que late detrás de tantos comentarios ciudadanos: ¿en qué momento normalizamos todo esto?

La respuesta no cabe en un caso aislado. No es solo La Línea, ni el B-410, ni las plazas fantasma, ni el saqueo de la infraestructura documentado en Paraíso Desigual. Tampoco es solo la Usac convertida en botín. Es un proceso más profundo: la corrupción se volvió práctica social. Y una práctica social, cuando se repite sin sanción, deja de parecer desviación y empieza a normar el modo de hacer las cosas.

En el siguiente número de esta serie analizaré que el Estado capturado no es accidente: es diseño que se practica. Hasta entonces queridos lectores.

Monday, September 7, 2026

¿Para qué vamos a la universidad? Parte 1.

 Fernando Cajas.

Si les preguntara a mis alumnos para qué vienen a la universidad, seguro me dirían: para conseguir un mejor trabajo. Creo que esa sería la respuesta más frecuente. Pero hay muchas posibles respuestas. Aunque esta visión utilitarista es la que domina, algunos dirán que la universidad es divertida: hay muchas clases interesantes para elegir, muchas más que en la escuela secundaria. La universidad también ofrece la oportunidad de conocer personas de distintos lugares, con orígenes y experiencias diferentes. Es valioso conectarse, debatir y aprender de los demás, tanto en clase como en los eventos sociales.

Otra visión de por qué estudiar en la universidad podría ser ampliar la perspectiva. La universidad ayuda a expandir el conocimiento de varias formas y mejora la comprensión del mundo. Las oportunidades de estudiar en el extranjero expanden horizontes y permiten hacer amigos de otras latitudes. De nuevo regresamos a una de las razones más repetidas: los graduados universitarios, por lo general, ganan más que las personas con menos educación formal. Un salario más alto permite comprar cosas, ahorrar para el futuro y ayudar a personas o causas que tengan necesidad.

Esas tres respuestas —el empleo, el encuentro con otros, el horizonte más ancho— no son falsas. Son incompletas. Y cuando se quedan solas, convierten a la universidad en un catálogo de promesas, muchas veces, promesas falsas. 

Ayer viernes, Michael S. Roth escribe en The New York Times un ensayo que parece hablarle a esos alumnos. Tres vítores (hurras) dice, para quienes empiezan pese a todo: pese a la duda de si vale la pena, pese a Silicon Valley, que asegura que la inteligencia artificial ya les dará toda la información —y toda la desinformación— que quieran, pese al costo. Las universidades, como casi todas las instituciones, han perdido confianza. Pese a la captura de un usurpador de la rectoría. Aun así, las familias reúnen dinero, los padres se emocionan y los estudiantes van a las universidades. 

Roth separa lo que el Estado quiere de lo que el estudiante busca. El gobierno de Trump, por ejemplo, que suele increpar a las universidades, pidió a los rectores “avanzar los intereses de seguridad de Estados Unidos, entregar programas que atiendan necesidades urgentes de la fuerza laboral y contribuir de modo material a la prosperidad nacional”. Metas loables. Nada de lo que uno deba ser neutral. Pero no son las metas de los estudiantes.

El gobierno de Arévalo abandona totalmente a los estudiantes de la San Carlos al permitir que sea usurpada por un criminal: Walter Mazariegos. Mientras tanto, Arévalo pide que su programa de Becas para el Futuro se convierta en política de Estado. Algo realmente ridículo, si no estúpido, a menos que quiera pagar solo a las universidades privadas porque la San Carlos está cooptada. En otras palabras, ¿por qué no defender a la San Carlos y solo echarla a los leones? ¿Por qué? ¿Qué arreglos hizo Arévalo para no decir ni pío por la San Carlos a diferencia de cuando vociferaba como candidato dentro del campus, gritando que Mazariegos era un usurpador?

En Estados Unidos, una parte de los estudiantes opta por carreras cortas en los llamados «community college», buscando una especie de técnicos de educación superior de carreras cortas. Optan por alternativas de trabajo: enfermería, tecnologías de la información, oficios eléctricos, educación. Otra parte —y es la más numerosa en áreas de estudio— elige las artes liberales, no por capricho, sino porque permiten ser flexibles cuando el mercado se mueve. Y se moverá porque la inteligencia artificial está reescribiendo las tareas. Por eso el estudiante no solo debe aprender a usar modelos de lenguaje: debe desarrollar discernimiento, saber cuándo y cómo usar esa potencia; esto es lo que mi colega Luis Fernando Plaza de Colombia llama Pensamiento Crítico. Oficios, sí. Pero también se requiere valor humano en un mercado embelesado con la automatización.

Roth lleva el argumento más lejos, y ahí se pone interesante para Guatemala. En su curso de humanidades este otoño empieza con Confucio, Aristóteles, Tomás de Aquino y otros filósofos. Casi ninguno de sus alumnos se especializará en filosofía. Casi todos, espera, se acercarán con curiosidad. ¿Por qué? Porque están descubriendo quiénes son como lectores, como interlocutores, como personas. Están averiguando qué trabajo les resulta fecundo, qué aman hacer. Y todo eso también es válido para Guatemala. 

Acá, de este lado del mundo, los estudiantes van a la universidad por muchas razones. Un diagnóstico nuestro en ingeniería de la USAC refleja que el interés es mejorar su vida. Pero las universidades realmente no ofrecen lo que ellos buscan. En Guatemala, las universidades han abandonado al país y, en particular, la Universidad Nacional no va a ningún lado sino a los intereses mezquinos del usurpador de la rectoría. Aquí, los estudiantes de la universidad pública han sido abandonados a su suerte, con un Consejo Superior Universitario totalmente capturado que no prioriza a los estudiantes y menos a la investigación.

Por eso, cuando Bernardo Arévalo sale a decir que desea convertir su programa de becas en política de Estado, no solo es una estupidez, es una ironía. ¿Para qué van a financiar becas si estamos perdiendo a la misma Universidad Nacional? Y las privadas, muchas, no todas, son farsas. No digamos las últimas: la Regional y la Juan José Arévalo de Mazariegos, hija putativa de la indiferencia de Bernardo Arévalo.

Roth, enseguida, corta el romanticismo que tanto nos gusta: descubrir la pasión no basta. Hay que practicar con vigor, trabajar más duro y mejor, ir más lejos de lo que uno creía posible. Si usan la inteligencia artificial para no esforzarse, aprenderán poco. La inflación de notas es perniciosa: le señala al joven que ya dominó una tarea cuando apenas empieza a entenderla. El profesor debe dejar de temer exigir. El estudiante debe aprender sin dependencia excesiva de la máquina. Para esto hay investigación científica sobre el aprendizaje. Esa investigación debe ser conocida por los profesores para mejorar su docencia. 

Roth también defiende lo que mis alumnos llaman “divertido”: las amistades que nacen en un laboratorio, en un equipo, en una discusión que sigue en la cafetería o en el campo de juego. Cada año, dice, se encuentra con egresados que siguen siendo amigos —o cónyuges— de alguien conocido en las primeras semanas. Hay algo, sostiene, en abrirse a lo nuevo a esa edad que deja cimiento duradero. De aquí vienen mis amistades más profundas, más duraderas: Mi amigo Migue Pagliara Valz, también ingeniero químico de la USAC, y Marta Centeno Orantes, la primera ingeniera en electrónica de la USAC. Abrazo al cielo, Marta, que sigues siendo mi amiga. 

El cierre de Roth es filosófico y político a la vez. La universidad es menos asequible de lo que debería. Falta diversidad intelectual. Es fácil burlarse del alboroto juvenil. Desde Jefferson hasta Nixon y Trump, dice Roth, se ha quejado de los estudiantes. Igual aquí en Guatemala. Al fin y al cabo, esos estudiantes están aprendiendo a practicar la libertad: lo contrario de calcular cómo encajar en el mundo que les dejan. Están tratando de averiguar qué significa ser humanos decentes en un mundo cada vez más hostil y, a veces, más desalmado. Hay que alentarlos. 

Hasta ahí, Roth y yo podemos sentarnos en la misma mesa. El desacuerdo empieza cuando esa libertad se predica como si el campus ya estuviera dado, financiado y abierto. En Guatemala, la pregunta no puede quedarse en el primer semestre de exploración ni en el asombro ante un programa universitario que incluye a Platón, a Maquiavelo y a Karl Marx. Aquí hay que preguntar para qué vamos a la universidad cuando la universidad no va al país.

En la próxima entrega estudiaré la función económica y la función política de la universidad. El salario que se promete, los años que se cobran y la universidad capturada que no forma ciudadanos. Hasta entonces, queridos lectores. 

Sunday, September 6, 2026

Nuevo orden mundial y local.

 Fernando Cajas.

Ubicado en 1980 como estudiante de ingeniería de la Universidad de San Carlos, podía percibir un ambiente de esperanza, a pesar de que nuestra universidad estaba inserta en un intenso conflicto social armado que ya tenía entonces unos veinte años y llevaba miles de muertos inocentes. Muchos de ellos, universitarios sancarlistas. Era una universidad pública en todo el significado de la palabra público. Tenía entonces rectores excelentes: excelentes en todo, excelentes académicos, excelentes administradores públicos, excelentes personas. Mis profesores, los profesores de la San Carlos en los años 80, eran excelentes. Cuento con los dedos de la mano izquierda a los pocos malos, poquísimos, de aquella época. Todo eso cambió.

La universidad nacional se convirtió en otra institución, en una especie de lo contrario de lo que era en los 70 y los 80. Vivimos en un ambiente sin esperanza, a pesar de los adelantos científicos y tecnológicos. Estamos insertos en una sociedad desconectada donde lo público es sinónimo de ineficiente, de malo. Ya no tenemos al profesor de la San Carlos educado, participativo, comprometido con su sociedad, ni siquiera formado para ser profesor universitario. De los rectores, no digamos. Los últimos han sido una caricatura de rector comparados con los de la Usac del siglo XX, excluyendo a Meyer y Cabrera. Pero el último, el autodenominado rector, el usurpador actual, es el colmo del cinismo, el rey de la antiintelectualidad, el representante de la corrupción. Tiene todo lo que no debe tener un rector.

Pareciera que vivo en dos mundos diferentes. Ciertamente, en los años 80 no teníamos la tecnología de la que disponemos ahora: sin teléfonos inteligentes, sin inteligencia artificial, sin internet. Pero había conversaciones pertinentes, inteligencia real, y sin necesidad de red. Sabíamos que no vivíamos en democracia. Lo sabíamos porque estábamos en guerra. La democracia era un anhelo real. Ahora nos autoengañamos de que vivimos en democracia, cuando realmente no vivimos en democracia alguna.

¿Hablamos de presidentes de nuestra falsa democracia?

Hablemos. Porque el autoengaño no empieza en el Campus Central. Empieza en la fábula de que hay gobierno del pueblo y para el pueblo cuando lo que hay es etiqueta, discursito y miedo. Un presidente que no ejecuta, que amaga, que tarda, que teme, no sostiene una democracia: la administra como paisaje. Carolina Escobar Sarti lo dijo con precisión cruel: esto no es un país, es un paisaje. En el paisaje cabe el viaje al Vaticano de Palomo, el Miguelito de Arévalo, la fuga del último reo con el visto bueno del ministro de Gobernación de entonces, hoy prófugo apoyado por Arévalo. Cabe la cena diplomática y el defensor de la democracia en el exilio o en la cárcel. Cabe el “somos democráticos” mientras el Ministerio Público dicta quién vive en la legalidad y quién no, que luego de la transición de Porras a García Luna se ha vuelto ciego, mudo y sordo. Ya no hay MP, aunque Mazariegos haga lo que le da la gana, cierre el Campus Central, borre la vida académica de estudiantes honestos sin que ni el MP, ni Arévalo, ni la vice encantada en sus clubes de ciencia, digan algo o hagan algo. Cabe una democracia donde todos se rinden ante el usurpador a la rectoría, incluyendo el mismísimo presidente Bernardo Arévalo. 

Margaret MacMillan acaba de advertirlo en The New York Times: se acerca un nuevo orden mundial y no estamos preparados. En ese artículo indica que los regímenes parecen fuertes hasta que dejan de serlo. Las revoluciones internas y las convulsiones del orden internacional casi siempre van de la mano. Camus, en La peste, lo dejó escrito para quienes no quieren ver las ratas en la calle: ha habido en el mundo tantas pestes como guerras, y sin embargo pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas.

En 1980 las ratas estaban a la vista. Había ejército. Había universidad sitiada y, aun así, una idea pública de lo público. Hoy las ratas se visten de institucionalidad. El orden de 1945 —Naciones Unidas, derechos humanos, contrapesos, la pretensión de que el poder no es botín— se deshace. Donald Trump no inventó esa ruptura; la aceleró y la exhibió. Trata al mundo como una cartera de deudas. Mira al hombre fuerte con simpatía y a la institución con desprecio. MacMillan habla de imprevisibilidad, de esferas de influencia, de un sistema que se deshilacha. Nosotros, más modestos y cínicos, insistimos en que esto que vivimos ya es democracia.

Anne Applebaum describió primero el ocaso y después la empresa. En El ocaso de la democracia mostró cómo intelectuales, periodistas y operadores —los clercs de Julien Benda— abandonan la democracia no por hambre, sino por lealtad, venganza, miedo a la diversidad y hambre de reconocimiento. No hace falta ser pobre para traicionar la libertad. Hace falta querer un mundo sin contradicción. En Polonia lo hizo Ley y Justicia. En Hungría, Fidesz. En Guatemala, Vamos, el Partido Patriota, FC-Nación, la UNE y cuanto sello se inventen mañana para lavar dinero y secuestrar la justicia.

En Autocracia, S. A. Applebaum da el paso siguiente. Ya no hay un solo hombre malo en la cima, con ejército y policía. Hay redes. Cleptocracia financiera, servicios de seguridad, expertos en vigilancia y desinformación. China, Rusia, Irán y una cola de regímenes menores no forman un bloque ideológico. Forman una corporación. Lo que los une no es una bandera. Es conservar riqueza y poder, y reescribir las reglas para que “democracia”, “transparencia” y “derechos humanos” suenen a propaganda. El lenguaje es campo de batalla. Quien controla las palabras controla lo que el pueblo cree que está viendo. Por eso el usurpador de la San Carlos puede llamarse rector. Por eso el pacto de corruptos puede llamarse Estado de «derecho».

Manuel Castells lo llamó Ruptura. No es que la gente rechace la democracia. Rechaza la democracia liberal tal como existe: partidos que no nos representan, Estados que no pueden gobernar lo global, desigualdad que crece mientras el discurso habla de mérito. “No nos representan” no es consigna de aula. Es el diagnóstico de una legitimidad que se evapora. Globalización, medios, internet, corrupción de la clase política, aislamiento de quienes mandan respecto de quienes padecen. Del fondo de esa ira salen Trump, Bukele, el cinismo y, si no estamos atentos, la nostalgia de Ubico: “en aquel tiempo no había ladrones”. Como si el orden del capataz fuera justicia.

Ese es el puente entre el nuevo orden mundial y el orden local. Allá, las autocracias se asocian para que nadie les pida cuentas. Aquí, el pacto de corruptos hace lo mismo a escala de finca. Allá se golpea a la ONU. Aquí se captura la fiscalía, se coopta la Corte, se usa el miedo como política y se deja al Ejecutivo de adorno. En los 80 sabíamos que no había democracia porque la guerra no mentía. En 2026 mentimos nosotros. Tenemos internet e inteligencia artificial, y hemos perdido la inteligencia de lo público. La universidad que debió ser semillero de la República es botín. El país que debió nacer en 1944 sigue siendo paisaje.