Monday, January 12, 2026

La perpetua crisis de la Usac: Parte 1.

 Fernando Cajas.


La crisis de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Usac, no es un problema aislado de esa institución. Es el síntoma de un sistema de educación superior que, aunque no se nombra como tal, ha sido armado a capricho de intereses oscuros, ignorando las verdaderas misiones de la universidad en Guatemala. Ahora, en enero de 2026, con el plazo para elegir un nuevo rector agotándose y el Consejo Superior Universitario (CSU) en pleno desacato a la Corte de Constitucionalidad (CC), la Usac se hunde en un abismo que amenaza no solo su autonomía, sino la democracia misma del país.

La Constitución de la República asigna a las universidades el desarrollo de la educación superior para formar profesionales, impulsar la investigación científica, difundir la cultura y resolver problemas nacionales (artículos 82 al 90). Distingue entre públicas y privadas, pero esta división es un chiste en nuestro pseudosistema, donde el Estado financia a ambas, priorizando a la única universidad nacional: la Usac. Este «sistema» ha creado un monopolio de la educación pública superior, lo que ha convertido a la Usac en un botín político, expuesta a manipulaciones que ninguna institución académica debería sufrir.

Desde su fundación en 1944 —no en 1676, como algunos insisten en romantizar—, la Usac surgió como un bastión autónomo, parte de un movimiento latinoamericano contra el intervencionismo de dictadores. Nació de una revolución popular, convirtiéndose en una entidad revolucionaria en crisis perpetua. Primero, su rol en la contrarrevolución le costó más de 30 años de persecución. Según informes internos de la Usac y datos de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), la guerra civil dejó cientos de profesores y estudiantes asesinados, desaparecidos o exiliados por la represión de la derecha extrema entre 1960 y 1990. En esos tiempos, la Usac era vista como un faro de izquierda, aliada de las causas populares.

Pero toda esa historia de lucha, esa garra indomable de la Universidad Nacional, ha sido mancillada, escupida y pisoteada por lo que ocurre desde la usurpación de la rectoría en 2022. Sí, ya sé que algunos dirán que la crisis arrancó con la inclusión de la Usac en las Comisiones de Postulación desde 1990, y la sucesión de rectores más metidos en politiquería que en academia. Pero nunca habíamos visto una elección tan fraudulenta y un rector tan descarado como Walter Mazariegos, sin un ápice de mérito académico, científico o tecnológico.

La inclusión de las universidades en esas comisiones, con la ilusión ingenua de que aportarían equilibrio académico a un proceso político, fue un error fatal. Todas perdieron, pero la Usac fue la más golpeada, cargando con el peso de elegir magistrados de la Corte de Constitucionalidad, fiscal general, TSE, contralor y más. Estos puestos son pilares de la democracia guatemalteca, pero en manos universitarias se volvieron mercancía barata: favores políticos y transacciones sucias en un sistema de elecciones de segundo grado que colapsó hace rato.

En noviembre de 2025, la Misión Especial de la OEA exigió a la Usac regularizar el CSU de inmediato, clave para elecciones transparentes en 2026. Pero nada. El CSU, dominado por representantes caducos que respaldan a Mazariegos, ignora órdenes judiciales. La CC ya ordenó realizar elecciones internas, pero el CSU actúa como si estuviera por encima de la ley. Esto empezó con la fuerza bruta que impidió el voto a simpatizantes de SOS, que proponían a Jordán Rodas como rector.

Desde que Mazariegos tomó el control, han cambiado reglamentos a su antojo, persiguiendo a profesores disidentes y extinguiendo el pensamiento crítico en la universidad pública. Llegaron al colmo de reglamentar, en el Punto Séptimo del Acta 7.2 No. 05-2025 del CSU (12 de marzo de 2025), que no contratarán a profesores con casos judiciales contra la Usac. Y peor: si un abogado defiende a un trabajador en tales casos, tampoco lo contratan. ¡Vaya dictadura disfrazada de autonomía!

El fondo del problema es el diseño constitucional defectuoso: asignar roles políticos a entidades académicas. Y el otro: el monopolio de la educación superior pública, con una sola universidad estatal. Esto fue común en Latinoamérica, pero países vecinos lo superaron creando instituciones especializadas.

Para ilustrar, veamos una comparación sencilla:

PaísUniversidades Públicas (2026)Modelo de GobernanzaResultados Clave
Guatemala1 (USAC)Monopolio con rol político constitucionalCrisis perpetua, cooptación y desacato judicial
Panamá5 (UP, UTP, UNACHI, UDELAS, UMIP)Especializadas por región y tema (tecnológica, marítima)Mayor cobertura, innovación y descentralización
Costa Rica5 (UCR, UNA, UNED, TEC, UTN)CONARE para coordinación y distribución equitativa del FEESGobernanza excelente, equidad y alto impacto académico

 

En Panamá, partieron de una sola en 1981 y ahora tienen cinco focalizadas. Costa Rica, con su Conare (Consejo Nacional de Rectores), asegura rendición de cuentas y presupuestos transparentes —un modelo que Guatemala debería copiar ya.

La crisis de la Usac es de diseño puro. Se resuelve rediseñando un sistema nacional de educación superior: crear nuevas universidades públicas diferenciadas (tecnológicas, regionales, de ciencias sociales) que rindan cuentas del presupuesto estatal. Sacar a las universidades de las comisiones de postulación, inspirándonos en México, donde reformas recientes priorizan meritocracia ciudadana sobre instituciones cooptadas. Detallemos: una ley específica para elecciones de segundo grado con supervisión social independiente, paneles mixtos (academia limitada, sociedad civil ampliada) y plazos estrictos para evitar manipulaciones.

Presidente, vicepresidenta, ministra de Educación: ¿Seguirán sordos ante este desastre de gobernanza? Diputados: ¿Seguirán indiferentes a la corrupción en las comisiones que usan universidades como marionetas? Colegios profesionales: ¿Seguirán ciegos ante el uso ilegal de instituciones para elecciones de segundo grado? Profesores universitarios: ¿Seguirán en silencio? Propongamos alternativas ya, como México nos mostró.

Es hora de cambiar cómo hacemos elecciones de segundo grado en Guatemala y liberar a las universidades de este lodazal politiquero. Zapatero a tus zapatos: que las universidades vuelvan a la academia, la investigación y la solución de problemas nacionales. Busquemos formas que no beneficien solo a corruptos. Cambiemos esto ahora, porque si no es ahora, no será nunca.

Sunday, January 11, 2026

Prospectiva fantasiosa para el 2050.

 Fernando Cajas.


Un visitante del futuro, yo, que luego de su visita quisiera regresar al presente, tendría que vencer al menos dos leyes de la física: la Ley de la Causalidad y la Segunda Ley de la Termodinámica. La primera es que cada causa produce un efecto, aunque es una ley compleja porque hay que interpretarla en términos de múltiples causas y múltiples efectos que temporalmente se separan: la causa es primero, el efecto es después. Junto a eso, viajar al futuro y regresar viola el hecho de que el desorden (entropía) del universo siempre aumenta (Segunda Ley de la Termodinámica). Para regresar tendríamos que ordenar al universo naturalmente, lo cual es imposible.

La única luz de esperanza es que la teoría de la relatividad, en el sentido de la dilatación del tiempo según Einstein, sí me permite viajar al futuro. Según esa teoría, la cual ha sido demostrada, cuando un objeto se mueve rápidamente, con velocidades cercanas a la de la luz, el tiempo pasa más lento para quien se mueve, así que uno podría «saltar» al futuro. Ese personaje que salta al futuro seré yo momentáneamente en esta narrativa fantasiosa.

Para el 2050, en este futuro pesimista que imagino donde las tasas no caen lo suficiente por falta de políticas efectivas, la población mundial será de unos 9,700 millones de personas. Guatemala tendrá unos 30 millones de habitantes si nos mantenemos en la tasa de crecimiento actual.

Lo primero que resalta en este viaje fantasioso al 2050 es el incremento de la temperatura: hemos sobrepasado los 2 grados centígrados, y ya estamos cerca de los 2.5 grados de incremento a nivel mundial. Es apenas el mes de enero de 2050 y la temperatura parece la de abril, templada, con un aire seco que evoca el desorden entrópico que tanto temía en mis reflexiones pasadas. El agua contaminada del lago de Amatitlán se ha evaporado en su mayoría y aunque quedan unos humedales, el otrora lago ahora es una zona residencial popular, con edificios altos alimentados de energía solar. Perdimos totalmente al lago.

Para el 2050, el incremento de temperatura a nivel mundial ha producido sequías más intensas en el mundo y en Guatemala. El corredor seco ya es un desierto en formación, en parte porque las emisiones de dióxido de carbono de las grandes potencias no se lograron reducir de forma significativa. El Estado de los Altos pudo negociar con México el cuidado de las zonas de recarga hídrica del río Usumacinta, que, aunque redujo su caudal, los cuidados binacionales de las montañas del Quiché lograron disminuir los efectos negativos del cambio climático en la frontera sur mexicana.

Mientras tomo un avión hacia el aeropuerto internacional del actual Estado de los Altos, una zona independiente de Guatemala, pero integrada a la Unión Mesoamericana de Repúblicas, con una escala en Sololá, me doy cuenta de que ahora el lago Atitlán ya no tiene aquel hermoso color azul que lo caracterizaba, sino que ha tomado un color verdoso propio de la cianobacteria que lo ha atrapado ante la negativa de gobiernos, habitantes, turistas y empresarios hoteleros que avanzaron muy poco en el tratamiento de sus desechos. El olor a algas muertas reemplaza el aroma fresco de antaño, un recordatorio sensorial de cómo el cambio climático acelera la entropía. Aunque ahora ya no tiran al lago sus residuos, al lago le está costando regenerarse porque el Cambio Climático hace que en este enero del 2050 la temperatura a las 6 de la mañana sea de 14 grados mientras que en el 2025 era de 11 centígrados.

En el 2050, la Unión Mesoamericana de Repúblicas tiene funcionando un sistema de producción integrado de energía hidráulica, solar, eólica y nuclear. Cada una de las repúblicas mesoamericanas ha desarrollado institutos de investigación que se especializan en diferentes áreas de interés desde la República de Panamá hasta la República de los Altos, de tal forma que este istmo es relativamente autosostenible.

Un instituto en los Altos, por ejemplo, investiga reversiones entrópicas a escala micro, un gesto ficticio a la física que sueña con ordenar lo desordenado, aunque sepamos que el universo no lo permite. Otro instituto en Panamá, otrora el Instituto Smithsonian, ahora el Instituto llamado José de Jesús Martínez, amigo filósofo del presidente Omar Torrijos, estudia la adaptación de manglares al incremento de temperatura y su uso en el tratamiento de aguas en las zonas altas de Mesoamérica.

Las noticias en el Norte no son alentadoras. Se sabe que el otrora Estados Unidos ha sido invadido por China, una potencia nuclear mundial. La Unión Europea del Siglo XX ha decaído para darle espacio a nuevos grupos de poder que se integran por nuevas repúblicas del sur, incluyendo África, aunque las guerras por el agua son el pan de cada día.

Antes de regresar al 2025, quise preguntar a los habitantes de las zonas donde estaba el otrora lago de Amatitlán y el lastimado lago de Atitlán si recordaban algunos gobiernos de Guatemala, que ahora colinda con la República de los Altos, a la que no pertenece Atitlán. Fui específico y pregunté si recordaban al gobierno de Bernardo Arévalo y no lo recordaban. Pero varios habitantes del 2050 de esa zona me dijeron que habían leído sobre el gobierno de Juan José Arévalo. Uno me miró perplejo: «¿Bernardo quién?», pero una anciana sonrió: «Ah, como el de Juan José, el que soñó con reformas». Lo que me dio alegría porque me dije a mí mismo: «Estos pueblos tienen memoria histórica». Ya es hora de regresar a diciembre del 2025. 


Thursday, January 8, 2026

El subdesarrollo nuestro y la democracia falsa.

 Fernando Cajas.


Los datos de inversión en ciencia y tecnología en Guatemala son simplemente desgarradores: el país invierte apenas el 0.03% del PIB, la cifra más baja de toda América Latina. Este dato, por sí solo, explica buena parte de nuestro atraso histórico. Podría decirse —con razón— que ningún gobierno ha apostado seriamente por la ciencia y la tecnología. Sin embargo, en el actual gobierno existía una expectativa legítima de cambio. Se esperaba que Bernardo Arévalo y Karin Herrera impulsaran una política distinta. Hasta ahora, eso no ha ocurrido.

El problema de fondo no es únicamente presupuestario, sino estructural: Guatemala carece de una política nacional capaz de articular sectores estratégicos. Primero, el sector educativo, donde debería impulsarse una educación científica y tecnológica, pero sobre todo una educación técnica que el país ha abandonado sistemáticamente. Segundo, el sector productivo, es decir, el empresariado real que produce, innova y genera valor, no el empresariado corporativo que vive de privilegios y captura del Estado. Tercero, el sector económico, que debería romper con la dependencia casi exclusiva de las remesas y con prácticas económicas arcaicas. Y cuarto, el sector jurídico, que sigue siendo un obstáculo, debido a la burocracia y los privilegios, para la creación de empresas, fábricas e industrias.

Estamos ante un problema institucional profundo. Las universidades, en general, no desarrollan ciencia, tecnología ni innovación de manera significativa. Peor aún, desde la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) no se ha comprendido la urgencia de rescatar a las universidades —en especial a la universidad pública— para que cumplan su papel histórico: ser centros culturales, científicos y tecnológicos al servicio de la modernización productiva del país. Sin universidades fuertes en investigación e innovación, no hay desarrollo posible.

Guatemala cuenta con trabajadores excepcionales: personas que se levantan de madrugada y trabajan jornadas extensas, día tras día. El problema no es la falta de trabajo, sino la baja productividad. Esta situación no es culpa del trabajador, sino de un modelo económico construido históricamente sobre cultivos primarios, poco mecanizados y con escasa transformación, con contadas excepciones como el azúcar. Sin ciencia, sin tecnología y sin innovación, el esfuerzo humano se desperdicia.

Conviene aclarar algo fundamental: Guatemala no es subdesarrollada porque no invierte en ciencia y tecnología. Ocurre exactamente lo contrario. No invertimos en ciencia y tecnología porque nuestras instituciones son incapaces de innovar y porque un grupo oligárquico, corto de visión histórica, ha preferido apostar a la corrupción antes que a la innovación. Estos pseudosistemas productivos no buscan competir, sino obtener privilegios; no buscan eficiencia, sino rentas; y para ello sostienen una democracia falsa, diseñada para saquear al Estado y enriquecerse a costa de la mayoría.

El resultado es un país atrapado en el atraso, con instituciones débiles, una economía dependiente y una democracia vaciada de contenido real. Frente a esto, no bastan discursos ni buenas intenciones. Es imprescindible un replanteamiento profundo de nuestros sistemas de producción, alimentándolos de ciencia, tecnología e innovación, pero dentro de un marco de democracia verdadera, donde el poder económico no capture al Estado.

Este replanteamiento no puede seguir postergándose. Debe hacerse ahora, porque si no se hace ahora, simplemente no se hará nunca.

Wednesday, January 7, 2026

El camino a una mejor sociedad: Solidaridad con Venezuela.

Fernando Cajas.


Lo que hemos experimentado este fin de semana lo venían venir los expertos en relaciones internacionales. Aquí en Guatemala nos lo dijo Roberto Wagner en su columna de 2025 «Un pesimismo realista», al hablar de la Doctrina Trump como una continuación más radical de la Doctrina Monroe, ya de por sí intervencionista. Antes del ataque a Venezuela del 3 de enero de 2026, Wagner advertía sobre políticas imperialistas y tensiones extendidas a países como Colombia, Cuba y Nicaragua.

Yo, que no soy experto en relaciones internacionales ni geopolítica, me animé a escribir sobre la intervención en Venezuela (y recordando a Panamá) porque conozco de primera mano esos países. En ellos hay gente que quiero y respeto. Con dolor vi la invasión norteamericana a Panamá, y mi estancia allí me enseñó el precio de intervenciones externas en asuntos internos, así como mi propia memoria histórica con la triste y aberrante intervención a Guatemala en 1954.

La intervención en Venezuela duele porque el pueblo venezolano ha sufrido gobiernos populistas que, bajo bandera de izquierda o derecha, no han usado su enorme riqueza natural para beneficio colectivo. Creo que una sociedad mejor no es cuestión de ideologías, sino de construir capacidades locales y transformar culturas repetitivas en innovadoras, eso plantea un desafío cultural en Latinoamérica.

Tome el caso de las ingenierías: los currículos forman técnicos que repiten procedimientos, no diseñadores de soluciones locales. Copiamos modelos anglosajones, generando codependencia tecnológica y no introducimos el diseño ni la innovación como elementos clave de la formación de ingenieros. La práctica social del diseño muchas veces ni aparece. Lo mismo en medicina (dependientes de farmacéuticas extranjeras), economía (sin investigación propia), agronomía (sin avances locales en semillas o abonos) y derecho (sin reformas basadas en evidencia contextual).

En Latinoamérica somos ricos en recursos naturales, pero pobres en innovación. Según el Global Innovation Index 2024 de la WIPO, Brasil lidera la región en el puesto 50, seguido de Chile (51); Guatemala está en la posición 122, casi a última, con inversión en I+D entre las más bajas de América Latina (0.03% del PIB). Así nunca podremos desarrollarnos.

Ciertamente, hay ejemplos positivos de alto impacto, como estudios etnobotánicos y farmacológicos de plantas medicinales en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la Usac; el proyecto Aire-USAC, que desarrolló respiradores eficientes durante la pandemia; o el satélite Quetzal-1 (y su sucesor en desarrollo) de la Universidad del Valle, para monitoreo ambiental. Pero estos son excepciones que prueban la regla.

Nuestras universidades priorizan la política sucia sobre investigación de excelencia. Nos debería dar vergüenza tener como rector a Walter Mazariegos en la Usac, ajeno al entendimiento de la ciencia y la tecnología y no decir nada, vivir en silencio.

No esperemos que países extranjeros resuelvan nuestros problemas. Venezuela mejorará cuando los venezolanos innoven, se unan y resuelvan internamente. Guatemala empezará a mejorar cuando invirtamos al menos 1% del PIB en I+D, reformemos currículos hacia diseño e innovación local, fomentemos alianzas público-privadas para escalar excepciones como Aire-USAC o Quetzal, y despoliticemos universidades para priorizar investigación aplicada a través de la creación de un sistema nacional de educación superior.

Es hora de proponer acciones: campañas ciudadanas para mayor inversión en ciencia y tecnología; reformas educativas que valoren la abandonada educación técnica, que integren problemas reales desde primer año de la universidad; fondos para emprendimientos locales en ingeniería, agronomía local y medicina tradicional validada, derecho pertinente.

Ese es el camino: unidad, innovación propia y soluciones nuestras, alianzas con países amigos latinoamericanos, desde México hasta Argentina. Hagámoslo ahora latinoamericanos, porque si no es ahora, no será nunca.

Thursday, January 1, 2026

Manifiesto Internacional Humanitario.

Sandra Cantoral. 

! Feliz año 2026 ¡

En este claro-obscuro, de la posibilidad de una Internacional Humanitaria, el SUJETO educativo va DEVINIENDO en un  para sí de Cultura NOSÓTRICA crítica y comunitaria, al separarse de la MANIPULACIÓN PSICOLÓGICA COSIFICADA del imperialismo gringo, en términos de eticidad Político Humanitaria; ya que en NUESTRAS LUCHAS de emancipación, vamos explicando el Trabajo Liberador, desde nuestro propio contenido humanitario en FORMACIÓN de valores ético morales sólidos para ser felices, -según lo comprendamos-;  constituyéndose el sujeto desde la infancia en relación a su vida-muerte amorosa contextuada, pero ya NO DE ODIO, de acuerdo con las Comunidades Significativas de cada época recorrida con COHERENCIA, en un reconocimiento de falta, recíproca en la lucha de clases y sus matices, que apenas se vislumbra como una falta. Esa es nuestra apuesta.

Entiéndase, desde un proceso EDUCATIVO de transformación y de COMUNICACIÓN DIALÓGICA histórico-social, frente a quienes sobreviven en una situación abismal del fascismo actual con tentáculos activos por el miedo a su muerte y decadencia, al imponer la carencia y el sacrificio de la violencia, la guerra y la enfermedad mental; un ejemplo actual sobre ello es, la población en Gaza, Palestina, ante el Terrorismo de Estado de Trump y de Netanyahu, sin ninguna misericordia humanitaria, por ser toda una didáctica sobre un campo de concentración mundial, visto a la luz pública; por eso ahora, tenemos que ayudarnos en este sentido; cambiando los parámetros de la ONU para empezar, entre otros organismos internacionales caducos, sin autoridad moral frente a las necesidades de la gente de trabajo, al ser sólo floreros en el contexto actual de la INTERNACIONAL FASCISTA que se impone  en su acumulación financiera, al dejar pasar  y dejar hacer a voluntad del imperio hegemónico de EUA con gran InsensibilidadRacional a la luz pública por su locura, infamia y desesperación. 

Necesitamos por tanto, de nuevas CONVOCATORIAS para participar con fundamentos y propuestas concretas de denuncia y de explicación histórica consciente y propositiva en torno a una vida buena, que tiene que reflexionarse en todos los sitios y trincheras que suman, dando la batalla de las narrativas falsas y verdaderas, según las NECESIDADES e INTERESES de todos y de todas en nuestra condición humanitaria en inicios del S. XII, y así programar lo posible en el futuro inmediato que se avecina y ojalá, sea también a más largo plazo; hagámoslo con justicia social desde un posible SER humanitario autosuficiente, autónomo, soberano, respetuoso y feliz, con existencia liberadora, sin imponer nada, sino ahora ayudándonos a dialogar, desde la autenticidad NATURAL posible del ¿'Mandar Obedeciendo'?, como una construcción político cultural internacional, intercontinental y local.

Por tanto, se abre el análisis en la discusión de concepciones rigurosas y del sentido común, en donde tendremos que aclararnos con términos pedagógico humanos de intersección amorosa filosófico-política: Porque los medios de trabajo o de producción son en sí nuestra propia Madre Tierra, pero ésta desafortunadamente, ha sido privatizada en México y en A.L. por los narco mercados mundiales, siendo su principal Padrino Trump, que intenta cobrar derecho de piso con el petróleo venezolano, estemos alertas a este proceso INTERVENCIONISTA; porque sabemos que luego este negocio lo fondean con otros recursos, abriendo paso para entrar EUA en la venta del aguacate, con su MODELO INTERVENCIONISTA COLONIAL, por ejemplo. 

También se hace en Guatemala con las bananas, lo cual está siendo  transformado permanentemente a través de la historia en propiedad privada, desde el argot Acumulatorio del Capital COSIFICADOR del sujeto humano, sin considerarlo un SER VERDADERO, es decir, reconocido en nuestras capacidades diversa y diferentes, que en la hegemonía de los magnates locales, nacionales e internacionales del capital, aún no comprenden desde su falsa superioridad hegemónica. Sin embargo hoy, es una premisa humanitaria, la defensa de la SOBERANÍA nacional; pero para lograrlo en unidad, tendremos que comunicarnos con ética/estética y honestidad moral probada en las condiciones que nos toquen, en el respeto a esas diferencias. Desarrollando un poco de paciencia y sabiduría mental, porque nuestra Madre Tierra nos está avisando que ya no soporta más injusticias, abusos y destrucción.

Por ejemplo, aún NO  RECONOCEMOS que nuestra Madre Tierra, ha sido COSIFICADA y, USADA por el Imperio del Capital, como  el primer medio de producción, arrebatada ilegítimamente al trabajador directo, para su explotación y NO PARA SU CUIDADO CON CARIÑO Y VITALIDAD VIRTUOSA -sin embargo no desesperemos-; es por tanto la tierra el principal medio de producción de la modernidad impuesta, en su 'USO' DEGRADADO Y DEPREDADOR, cual si fuese una COSA más, hecha una mercancía en la compra-venta del Mercado  competitivo e  inhumano para el mercado imperialjunto con todo lo producido y obtenido de nuestra Madre Tierra CONQUISTADA. 

En este sentido, iremos los sujetos conscientes, salvando tal conflicto, hasta que logremos derrocar al Imperialismo Fascista local, nacional e internacional, como una tarea educativa del proceso de humanización-deshumanización, según sus contrastes controles y contextosa través de nuevas formas de organización político-cultural comprometida con la gente de trabajo digno y, con virtudes coherentes de sabiduría poética, de raíz milenaria, que sigue en construcción, a través de nuestros principios y valores humanitarios civilizatorios. ¡De ahí parte nuestra convocatoria y apuesta humanitaria de transformación civilizatoria!

En este sentido sabemos que todo es una construcción social humanitaria INTEGRAL, que se teje con EJEMPLOS nobles acuñados en principios y en valores para el buen vivir COMUNITARIO, en este sentido en A.L., Venezuela es hoy la vanguardia de organización comunitaria y nuestra apuesta echada a pesar de los pesares. Las poblaciones nobles RECONOCEMOS la raíz COMUNITARIA y solidaria, pues de ahí venimos, y NO del individualismo como se nos quiere hacer creer. Así, hoy los pueblos de trabajo sabemos que el narco no nos va a salvar del narco, tendremos que organizarnos con los que luchan por la NATURALEZA HUMANA Potenciadora de Vida INTEGRAL, pero por favor, ya NO dominante, desde la sanción anticipada y amenazante, sino para transformar esta Cruda Realidad FASCISTA y, preguntarnos: ¿Quiénes son los responsables y por qué lo hacen, para LOGRAR solucionarlo?
Porque somos conscientes desde una Educación Popular Humanitaria cada vez más COMUNITARIA y cooperativa, que todo lo producido por nuestros DERECHOS HUMANOS con sentido de equidad, que aún está en ciernestiene que socializarse como un Derecho Humano incanjeable en la identidad RacionalSensible Nosótrica, entre las grandes poblaciones, incluyendo nuestros mejores sentidos de vida, que son DIVERSOS Y DIFERENTES como es la gente pobre, las mujeres, los indígenas y los migrantes, que no por serlo son contrarios. Porque en la determinación de los deseos y de la VOLUNTAD POLÍTICA esperanzadora y HUMANITARIA, nos enfrentamos cotidianamente, no sólo a los obstáculos, sino también a las soluciones contradictorias posibles o no, construyendo nuestra propia Cultura con mayor coherencia, que se incrementa con nuevas preguntas sobre la permanencia del Ser Humano en armonía, desde nuestra Madre Tierra -por ser en sí, la misma NATURALEZA-, que NO ES VIOLENTA ni odiadora como lo son las mentalidades fascistas de hoy en día.
En tal sentido, vale una organización social justa de esta 'vida buena', como se nombra en el Abyayala y, que  tod@s percibimos, porque sigue en construcción constante, cuidando a nuestras comunidades con autenticidad. Ya que ahí se PODRÁ proponer un AUTOGOBIERNO comunitario y comunicativo cada vez más amplio en las relaciones de mercado-trueque comunitario, para irnos educando unos a otros a través del diálogo y de la sonrisa humana, desde una posible "esperanza revolucionaria más igualitaria, dada con generosidad, por medio de ese trueque amoroso RacionalSensible"; para enfrentar con argumentos de RAÍZ histórica a la ultraderecha fascista local, continental e internacional que hoy nos hace aguzar nuestros sentidos reflexivos críticos y autocríticos, para no cometer tantos errores filosófico-políticos en la organización comunitaria de América Latina, pues nos encontramos en gran asecho ahora, dada la voracidad del gobierno del Trump imperialista y su séquito de apoyadores, de perversidad grotesca y enloquecida. 
Porque el fascismo imperialista quiere, que los pobres del mundo le hagan su guerra y entren a su putrefacción de odio, de violencia abierta y encubierta de muerte. Bien podríamos (COMPRENDER) que tendremos que tejer varias Constituciones Humanitarias Plurinacionales en ese camino andamos, -bien decía Lenin un paso adelante y dos atrás-, que inician a vislumbrarse con Rusia, India y Venezuela, como un Proyecto de Vida Buena, entre muchos más como en Arabia, China, Irán o Cuba, que han mostrado demasiada RESISTENCIA -sin que existan garantías, sino sólo coherencia de esa vida buena-. Por tanto, hoy se avecinan bloques comerciales para participar con la nueva moneda internacional, de ímpetu comunitario como son los BRICS que siguen con agudeza, esperando el mejor momento, pues ha sido un proceso paulatino que no se echará a la borda, ni al sin sentido, pues la propuesta, va por un Internacionalismo Humanitario y nos seguiremos MANIFESTANDO, para que nuestras voces salgan hasta por las coladeras, sin bajar la guardia en este proceso educativo civilizatorio.
Hoy sabemos que, ya llegamos a la INTERNACIONAL FASCITA y, tendremos que enfrentarla a través de nuestros Derechos Humanitarios que están en construcción, reconociendo a todos estos abusivos dueños del capital, como OLIGOFRÉNICOS.  En cambio  cada Sujeto Histórico Educativo, tiene la facultad de decirnos con claridad qué es lo que siente, a diferencia de qué es lo que piensa; es decir, expresarse en plenitud respetada, desde su capacidad de SensibilidadRacional, que es milenaria en nuestra identidad indígena, con una gran sinergia posible, pues ya NO queremos mentiras de dominación entre las naciones de nuestra Madre Tierra y en especial en América Latina. Comprendiendo que, cada sujeto sabe íntimamente cómo separar sus sentimientos de sus razones. Dado que los demás observadores, nada saben de eso, sólo que se conozcan muy bien a sí mismos, lo percibirán humanamente, cómo cada quien lo hacemos. 

Comprendamos al menos que, a lo largo de la historia humana, la Madre Tierra, además de la Patria Grande, han padecido el dominio conquistador en la explotación del trabajo. A partir de ahí, nuestra madre y nuestro padre contextuados, han sido transformados en medios de producción, desde la hegemonía de occidente, sabiendo con mayor proximidad que, éstos medios, así comprendidos, no son mas que:

“...el conjunto de cosas con que el hombre actúa sobre los objetos de trabajo. Los medios de trabajo se dividen en dos clases. De ellas, la más importante es la de los instrumentos de trabajo (instalaciones, maquinaria, motores, herramientas, dispositivos, etc.)... -todas hechas con el trabajo o ESFUERZO humano personal y/o cooperativo milenario-.

Por ejemplo, forman parte de los medios de trabajo los edificios y las construcciones destinadas a la producción, los ferrocarriles y carreteras, tuberías, líneas de electricidad, canales, etc. También son medios de trabajo los utilizados por el transporte de carga (vagones de mercancías, plataformas, vagonetas, carretillas, etc.) y recipientes de diverso tipo para conservar objetos de trabajo (carboneras, tubos, barricas, cestas, envases, matraces, balones, etc.) -hechas con trabajo humano y material extraído de nuestra Madre Tierra transformada-.

… <La tierra sirve de medio universal de trabajo. Carlos Marx denuncia en El Capital, que esta relación desigual entre la centralización y acumulación de capital a costa de la explotación del trabajador, fue sucediendo por medio del hurto, el  engaño, el coloniaje, el sometimiento, el exterminio y la confusión en la comunicación-incomunicación de esa injusta  división del trabajo y de la apropiación del producto en las relaciones de abuso de poder político>, … en cuanto propietarios y desposeídos, en un proceso educativo de manipulación utilitaria”. (Borisov Zhanin Makarova, 1976: 143-144. Enciclopedia).

De modo que, el Sujeto Educativo o Ser Humano desde nuestras infancias RECONOCIDAS lejanas y recientes, somos una encrucijada de la Historia Humana Consciente/Inconsciente Civilizatoria con su intersección Cultural en cada época; pues el sujeto, está sujetado a un algo que le es significativo a sus referentes de FORMACIÓN virtuosa o no, según lo que falta en nuestras condiciones desiguales de vida y de formación en y para, el trabajador (a) integrales con dignidad, al ser ésta la máxima expresión integral de justicia y de agradecimientos recíprocos.

Así, vivimos esta Condición Política de transformación educativa en el RECONOCIMIENTO-agradecimiento recíprocos en comunidad, ahí humanizándonos, en cada contexto histórico-social de enseñanzas y de aprehendizajes socialmente; para lo que se cultiva la humildad y el acompañamientocual si fuese un TRUEQUE amoroso sincero que también se aprende con el ejemplo -insisto-, para protegernos y ayudarnos recíprocamente en esta nueva ERA CIVILIZATORIA de intersección entre el capital y el trabajo, entiéndase de esta nueva Civilización en construcción INTERNACIONAL con su punto de cruce socio-CULTURAL, que es histórico. Ahí, en ese punto de encuentro e intersección, necesitamos reforzar la Seguridad y la Justicia; Para PODER cuidar el Medio Ambiente en un largo proceso educativo, contextuado en Otra Cultura de Paz, así como para poder DESARRORRAR HUMANAMENTE la Autosuficiencia económica/política Nosótrica, entre los pueblos de la Madre Tierra, sin tener que AUTODESPRECIARNOS a cada paso dado.


! La limitada modernidad nos sigue enseñando de forma egoísta: "Nada tengo que aprehender de ti, porque eres un 'Objeto', no un Sujeto de Consciencia Humanitaria". Así se va perdiendo la capacidad de ser un Sujeto en Interacción Comunitaria cada vez más involucrado y perceptivo de la necesidad de todos Nosotros y Nosotras !

! Tendremos que desarrollar la Percepción Sensible de la Economía-Política de nuestros días en la familia, los medios de comunicación, la escuela, la iglesia y en nuestra Calle Mundo, denunciando a cada momento la injusticia fascista que nos impone el imperio trumpista ¡














Wednesday, December 31, 2025

El amor y la familia: Despidiendo el 2025.

 Fernando Cajas.


Me encanta ver a las familias caminar juntos, las familias en todos sus formatos, ya sea la madre sola que cuida a sus hijos, el padre solo con sus hijos o ambos juntos en el cuidado de sus pequeños y grandes o las familias no tradicionales cuyos géneros no importan. Acaba de entrar un papá con sus tres hijos, un pequeño de unos 10 años, otro adolescente de 16 a quien le cuesta caminar, por lo que me recuerda aquella enfermedad que azotó a Guatemala el siglo pasado: polio y el hijo mayor de unos 20. Es hermosa la convivencia, aunque rápidamente es interrumpida por los teléfonos celulares de todos ellos.

Mientras tomo mi primer café matutino a la orilla del Río Dulce, en uno de los hoteles que se ubica en la parte baja del puente del Río Dulce, un puente cuya estructura es una viga larga de casi un kilómetro de longitud que cruza a la intersección Río Dulce y lago de Izabal, pienso en la diversidad de familias de la modernidad. Reflexiono acerca de mis columnas a los distintos tipos de amores, desde el más reciente sobre los regalos de Navidad: Amor y obsequios, luego la cadena de columnas del amor en relación con nuestras cotidianas realidades: Amor y vejez temprana, Cuando uno enferma, Primero amate a ti mismo, Ay el amor cosa tan rara, El amor ágape, El amor racional, Amor y compromiso, El amor no es unión: Es intersección, entre varios del año 2025, que termina hoy.

En todos estos hay una posición común: El amor en cualquiera de sus formas es una práctica social y, por lo tanto, es una actividad orientada, capaz de aprenderse y mejorarse. Esta es una posición diferente del amor romántico ciego, el de las películas de Hollywood, el que confunde amar con poseer. Mis primeras columnas intentaron diferenciar amor de deseo. Ayudado con los aportes del psiquiatra español Iñaki Piñuel, quien literalmente dice en su libro Libertad Zero: «Enamoramiento Zero: Renuncia del enamoramiento romántico y escoge el amor racional a ti mismo», capítulo 7.

Como lo documenta Iñaki Piñuel utilizando su propia práctica y el psicólogo Stephen Mitchell quien describe que la relación entre el amor y el deseo ha sido siempre conflictiva en las relaciones románticas, bueno desde la emergencia del romanticismo. En otras palabras, cuando uno está en primer plano, el otro tiende a permanecer desapercibido. Para Mitchell, tanto el amor como el deseo desempeñan funciones fundamentales, aunque a menudo en competencia, en nuestras vidas. Iñaki es más radical y llama porque nos introduzcamos de lleno al amor racional, al amor a nosotros mismos sin caer en el narcisismo.

El amor romántico, entonces: tiene un espacio equilibrado en la voz del autor del libro ¿Puede el amor durar?, Stephen Mitchell. En ese sentido, el trabajo es no idealizar a la persona amada, no creer que la relación es inmutable, sino más bien entender que el amor entre una pareja requiere trabajo y compromiso y por eso el amor de familia es el amor que mejor refleja para mí el complejo amor de la modernidad. El amor de pareja, entonces, existe, sí hay aceptación mutua a emprender un camino desconocido, a veces racional, a veces no tanto, pero un camino común. Pero el amor de familia cuando se construye se hace a largo plazo, lo que implica la aceptación de la ambigüedad como toda práctica social.

El amor trae consigo el amor a los hijos, el amor a los nietos, el amor a los padres, el amor a la familia en todos sus formatos, sin importar el género ni genética alguna. Ese es el amor que me formó a mí: El amor de mamá, el amor de papá, el amor de hermanos, el amor a primos, el amor a abuelos, el amor al trabajo y a los trabajadores, el amor a los animales, sin importar su «raza», el amor al deporte, el amor a la cultura, el amor a la poesía, el amor a la paz, el amor a los sueños y el respeto a los amigos, ese fue el amor que me hizo. Y como expresó Joan Manuel Serrat en el recibimiento del premio Príncipe de Asturias: «Todo lo bueno que haya en mí, viene de mi origen, de mi familia». Gracias, mamá, gracias, papá.

Tuesday, December 30, 2025

El lago de Izabal: Otro tesoro en peligro.

 

Fernando Cajas.


El viaje comenzó en Quetzaltenango, la eterna Xelajú, la Ciudad de la Estrella, rumbo al nororiente guatemalteco, hacia donde nace el Sol. Dejamos atrás el altiplano, moldeado por antiguos volcanes —como aquel megavolcán quien estalló hace unos ochenta y cuatro mil años, que dio forma a la caldera del lago de Atitlán—, para adentrarnos en una región plana, sin volcanes, que abraza el océano Atlántico a través de Belice y Honduras.

La carretera desde la Ciudad de Guatemala hacia Izabal revela paisajes transformados: minas de materiales de construcción y otras explotaciones que extraen recursos sin que nunca sepamos su impacto completo. Pasamos por El Progreso, colindante con Zacapa, donde emerge el río Motagua, símbolo de nuestra identidad nacional, por tanto recuerdo doloroso, cuando los militares tiraban en sus aguas los cadáveres de quienes querían un mejor país y que ahora se ha convertido en un verdadero drenaje, enviando al bello Atlántico plásticos y basura en todas las formas y tamaños. 

Luego, en Los Amates, recordamos el devastador terremoto de 1976, con más de 23,000 vidas perdidas, desencadenado por la falla Motagua-Polochic, la misma que dio origen a la cuenca del lago de Izabal y su conexión con el Río Dulce.

La teoría de las placas tectónicas, surgida apenas en los años 60, 1967, nos ayuda a entender estos fenómenos: Guatemala se encuentra en el límite de placas, donde la tierra se mueve y crea bellezas como este lago ancho, lleno de vida y una enorme diversidad biológica y cultural. 

El lago de Izabal, el más grande de Guatemala con aproximadamente setecientos kilómetros cuadrados de superficie, es un paraíso de biodiversidad. Sus principales afluentes, los ríos Polochic y Cahabón, lo alimentan antes de desembocar en el Atlántico vía Río Dulce. Alrededor de su cuenca de más de ocho mil kilómetros cuadrados, se extienden unos 20 municipios con comunidades mayas q’eqchi’, garífunas en Livingston y playas que atraen a visitantes. Es hogar del manatí, peces y aves, un ecosistema vital para la pesca y el turismo, un verdadero tesoro para la vida y para el turismo, así como la vida cotidiana de la bella gente que lo habita. 

Sin embargo, este lago sufre el mismo abandono que el lago de Atitlán y el casi destruido lago de Amatitlán. Estudios de la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del lago de Izabal y Río Dulce (AMASURLI), entre 2005 y 2014, confirmaron su estado eutrófico: exceso de nutrientes que provocan proliferación de algas y reducción de oxígeno, lo que permanentemente tiene ya el lago de Amatitlán y periódicamente emerge en el lago de Atitlán. 

Las causas de esta eutroficación, exceso de nutrientes, principalmente nitrógeno y fósforo, son múltiples: deforestación para agricultura intensiva (como palma africana y caña de azúcar), descargas de aguas residuales sin tratamiento de parte de comunidades, hoteles y comercios así como la triste contaminación por minería, como la explotación de níquel en El Estor (Proyecto Fénix de CGN), que ha generado derrames de sedimentos y metales pesados, documentados en incidentes como el agua rojiza en años pasados.

Esta es una historia que llora sangre en Guatemala: aprovechamos estos parajes sin responsabilidad colectiva. Aunque hay esfuerzos como campañas de AMASURLI para educación ambiental y monitoreo, falta una regulación estricta que obligue al tratamiento de efluentes y al manejo sostenible.

Hoy, en 2025, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales lidera el Proceso Nacional del Agua, con una propuesta de Ley de Aguas ya presentada para consulta pública. Esta iniciativa busca priorizar el tratamiento de aguas residuales, el reúso y la protección de cuencas como la de Izabal. Es una oportunidad histórica para fortalecer entidades como AMASURLI, regular impactos de industrias y agricultura, e involucrar a comunidades locales en la gobernanza.

Ya es hora de actuar con seriedad. No solo critiquemos: apoyemos esta ley, exijamos su mejora con voces de pescadores, indígenas y expertos. Salvemos al bello lago de Izabal antes de que sea tarde. Nuestro país no puede seguir perdiendo sus fuentes de agua limpia. Ojalá esta propuesta se convierta en realidad y marque el inicio de una gestión responsable de nuestra agua y ecosistemas. Participemos en la discusión y mejora de la ley de aguas para que lagos como el de Izabal puedan ser rescatados. Hagámoslo ahora guatemaltecos, porque si no es ahora, no será nunca.